EL Rincón de Yanka: ZOMBIS

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jueves, 9 de julio de 2026

LIBRO "MANUAL PARA LA DESPROGRAMACIÓN MENTAL": INGENIERÍA SOCIAL, MANIPULACIÓN DE MASAS Y EL PROTOCOLO PARA RECUPERAR TU SOBERANÍA INDIVIDUAL por ROBERT PORTOLES OTERO


MANUAL  PARA  LA
DESPROGRAMACIÓN  
MENTAL

INGENIERÍA SOCIAL, 
MANIPULACIÓN DE MASAS
Y EL PROTOCOLO PARA RECUPERAR 
TU SOBERANÍA INDIVIDUAL.

"Si el Estado fuera un hombre, sería un psicópata
que incendia tu casa para venderte un seguro contra incendio y, 
de paso, te cobra por el agua de los bomberos".

ROBERT PORTOLES OTERO

¿Sientes que ya todo está prohibido? Cada mañana te levantas, miras las noticias y piensas “¿pero qué coño ha pasado con mi país?”.
Ya no puedes decir lo que piensas porque te llaman facha, machista, racista o conspiranoico.
Se quedan con la mitad de tu sueldo.
Te restringen usar tu propio coche.
Te llenan los barrios de salvajes.
Si te quejas te cancelan. Estás quemado. Estás harto.
Te controlan con el móvil.
Te distraen con series alejadas de la realidad, fútbol y noticias sin irrelevantes.
Fomentan la división social.
Te empobrecen con más impuestos.
Te medican innecesariamente.
Ya no reconoces tu barrio.
Te han prohibido hacer todo lo que te gustaba hacer.
Absolutamente todo funciona mal, es el mundo al revés, pero en las noticias todo esta genial.

El enemigo es la extremísima ultra turbo derecha y el malvado turbo capitalista especulador.

Bienvenido a la era del control social y la manipulación de masas. Vives en una cárcel sin barrotes… y tú mismo estás pagando la cuota. Has normalizado que los políticos son seres de la élite con privilegios, que viven a tu costa y deciden sobre ti, cuando en realidad deberían ser gestores públicos a tu servicio.

Este libro no es para parguelas, charos, npcs, socialistas, comunistas u ovejas. Es el manual para gente trabajadora, personas como tú y como yo que estamos hartos de que nos tomen el pelo y nos traten como a idiotas. Para personas que quieren prosperar, que tienen unos valores, honor y tradición familiar. Personas que no queremos que nos roben la vida.

Es hora de despertar. Es hora de entender los procesos de manipulación y control de masas que ejercen contra ti y actuar en consecuencia.
El estado no quiere que leas esto. Por eso en las escuelas no se enseña a hacer la declaración, ni a invertir, ni moral, ni ética, ni disciplina, ni a montar una empresa, ni a ser autosuficiente.
Quieren que seas una oveja distraída que no se pregunte cosas y siga el rebaño. Quieren robots productivos que hagan sus tareas sin rechistar. "Feliz" siendo pobre y dependiente del "papa" Estado.

Aquí vamos a solucionar esto ya mismo. Manual para la Desprogramación Mental te explica sin filtros cómo te están manipulando a diario: 
Cómo fabrican crisis tras crisis para que entregues tu libertad por miedo.
Cómo te cambian las palabras para que ya ni puedas pensar con claridad.
Cómo usan el feminismo radical, la inmigración descontrolada y la ideología woke para partir a la sociedad.
Cómo Netflix, TikTok, el Nopor, Apuestas, y programas basura te enganchan con dopamina para que no pienses.
Cómo te están cambiando el país poco a poco mientras te llaman fascista cuando pides explicaciones.
Cómo el dinero programable y la vigilancia total son el cierre final de la jaula.

Pero lo más importante: no es solo denunciar. Este manual te da un protocolo claro, práctico y realista para que dejes de ser un ciudadano más y te conviertas en un hombre soberano: cómo proteger tu dinero, reducir tu dependencia del sistema, educar a tus hijos y recuperar tu mente y tu energía. Si estás cansado de callarte. 
Si estás cansado de ver cómo todo por lo que lucharon tus antecesores durante cientos de años se va a la mierda. Este es el libro que estabas buscando. 
No es cómodo. No es políticamente correcto. Una vez que lo leas, no hay vuelta atrás.
No es un libro para distraerse, es el manual definitivo para entender cómo te engañan con tu complacencia.

ANATOMÍA DE LA OBEDIENCIA: 
LAS 10 LEYES DEL CONTROL DE MASAS

Vivimos en una era donde el control ya no se impone con tanques y fusiles, sino con dopamina y cortisol. Los regímenes autocráticos del siglo pasado, con sus uniformes y sus muros de hormigón, han sido sustituidos por una arquitectura invisible mucho más eficaz.
Hoy no hacen falta campos de concentración para someter a una población; basta con una pantalla, una narrativa emocionalmente cargada y una masa que ha sido adiestrada para desear su propia sumisión.
El control moderno no se presenta como una agresión, sino como una oferta de protección.

El sistema no te prohíbe pensar; simplemente se asegura de que tus pensamientos se muevan dentro de un perímetro previamente diseñado.
Te hacen creer que tus ideas son propias, cuando en realidad han sido inoculadas mediante repetición, sesgo de confirmación y presión social.
Desde los informativos que seleccionan quirúrgicamente qué tragedia debe ocupar tu mente, hasta los algoritmos que deciden qué amas y qué odias, todo responde a un propósito: La auto­ censura del individuo y el control absoluto.

El principio básico sigue siendo el mismo que en los tiempos del Imperio Romano: Panem et circenses (Pan y Circo).Sin embargo, hoy el pan son los subsidios (paguitas) y el circo es un flujo infinito de estupefacientes digitales y conflictos sociales prefabricados.

El objetivo es mantener a las masas ocupadas en lo irrelevante mientras las estructuras de poder ejecutan su plan de control absoluto.
El ser humano no ha evolucionado tanto como su tecnología de control.
Donde antes se usaban fusiles, hoy se apela a la amígdala. 
No hay arma más efectiva que el miedo: es la emoción que paraliza el juicio crítico y activa el instinto de rebaño. Por eso, toda narrativa de dominación comienza con una amenaza -real o ficticia- que justifique el sometimiento. Ya sea un virus, el colapso financiero, el cambio climático o un enemigo ideológico, la realidad es secundaria; lo único que importa es la percepción de peligro.

El siglo XX fue el laboratorio; el XXI es el despliegue total. Las lecciones aprendidas de la propaganda bélica y el marketing político se aplican hoy con precisión clínica bajo rostros amables.
Te lo venden como solidaridad, inclusión o sostenibilidad, pero bajo la superficie se oculta una manipulación cognitiva y conductual diseñada para dictar cómo debes consumir, votar y reaccionar.

El ciudadano promedio vive en una ilusión de libertad. Cree que es libre porque elige entre dos plataformas de streaming o dos partidos políticos que, aunque simulen conflicto, sirven a la misma agenda globalista.
Si alguien osa cuestionar este teatro, el sistema activa su mecanismo de autodefensa: El etiquetado automático:
"Negacionista","Ultraderecha", "Fascista", "Nazi", "Conspiranoico", "Homófobo", "Racista", "Machista".
Son las etiquetas que se usan para que la propia mayoría, convertida en una policía del pensamiento al estilo de George Orwell, silencie al disidente.
Estas etiquetas no son solo insultos; son dispositivos de desactivación cognitiva.

En la ingeniería social, el objetivo de la etiqueta es que el espectador deje de escuchar el argumento y pase a juzgar al emisor.

LAS 10 LEYES DEL CONTROL DE MASAS

Para navegar este sistema sin ser devorado, es imprescindible conocer las reglas tácticas que emplean contra ti:

1. La Estrategia de la Distracción

Inundar el espacio público con información irrelevante y entretenimiento infantilizado. El objetivo es evitar que el ciudadano tenga el silencio necesario para pensar. Mientras la masa se pierde en polémicas absurdas del programa de salseo de turno, TikTok o fútbol, el poder legisla y reforma en la sombra. 
El poder siempre elige fechas clave para imponer nuevas leyes/ decretos como un evento deportivo, salida de vacaciones, navidad, incluso alguna catástrofe. Un pueblo distraído es un pueblo inofensivo.

2. La Triangulación Dialéctica (Problema-Reacción-Solución)

Se crea o se magnifica un problema para generar una reacción de pánico en la población. Una vez que la masa, aterrorizada, exige "que alguien haga algo", se introduce la solución: una medida que implica pérdida de soberanía o aumento de control y que jamás habría sido aceptada sin la crisis previa. Te rompen la pierna para venderte la muleta.
Por ejemplo dejan que entre inmigración masiva delincuencia!, en el barrio la vida se hace imposible. Pides a gritos una solución. Ellos implantan un sistema de control masivo de la población.

3. El Gradualismo Adaptativo

Si te quitan tus derechos de golpe, te rebelas. Si te los quitan en dosis del 1%, te adaptas. El sistema utiliza cambios lentos y casi imperceptibles en las leyes y la economía. Como la metáfora de la rana en el agua caliente: cuando quieres reaccionar, ya estás hervido.

4. Diferimiento del Sacrificio

Presentar una medida impopular como algo "doloroso pero necesario" para el futuro. Es más fácil aceptar un sacrificio mañana que hoy. El sistema te pide que aguantes "un poco más", prometiendo una recompensa que nunca llega mientras consolida su poder. Se usa entre otras cosas para implantar nuevos impuestos "por tu bien".

5. Infantilización del Lenguaje

Tratar al público como si fueran niños de diez años o personas con discapacidad mental.
El uso de eslóganes simples, dibujos y tonos paternalistas desactiva el pensamiento adulto y crítico. Si te hablan como a un idiota, terminas comportándote como tal, dejando que los "expertos" decidan por ti.

6. El Secuestro Semántico

Quien controla las palabras, controla la realidad. Redefinen conceptos como "libertad", "salud" o "solidaridad" para que signifiquen lo opuesto a su origen. La censura pasa a ser "moderación" y el pensamiento libre se etiqueta como "discurso de odio".

7. Normalización Cultural (Propaganda Estética)

Utilizar el entretenimiento -cine, música, series- para legitimar ideolo­gías.
No es arte, es ingeniería social financiada con el dinero del contribuyente. Si el mensaje oficial se repite en cada película, termina convirtiéndose en tu propia brújula moral sin que te des cuenta.
En España se ve muy claro, como se destinan millones de euros del contribuyente a propaganda masiva del partido en películas que la gente no quiere ver.
Están en todas las plataformas, siendo un negocio muy rentable para las productoras, ya que la película no necesita ser buena para ganar dinero, solo que atienda a los intereses del partido
Las películas y series que no estén en la cuerda ideológica del gobierno no serán financiadas, por supuesto. Las personas no son conscientes de que les están robando su dinero para instaurarles propaganda que no han pedido con la cual, van a ser sometidos.

8. El Culto a la Autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que él es el único responsable de su desgracia o de los problemas del mundo. Si eres pobre y vago, la culpa es del propietario de viviendas o del villano empresario; si el clima cambia, es por tu coche. Si la sanidad y las carreteras están mal, es porque no pagas suficiente, eres un egoísta. Mientras el individuo se hunde en la culpa, deja de mirar hacia las estructuras de poder que generan la verdadera desigualdad. Por ejemplo no dejan crecer al individuo destruyendo toda iniciativa empresarial con impuestos abusivos, destinando el dinero de sanidad y carreteras a propaganda del partido.

9. La Seguridad como Caballo de Troya

Vender la vigilancia como protección. Tus datos, movimientos y pensamientos son registrados bajo la excusa de la seguridad nacional o sanitaria. La celda del siglo XXI no tiene barrotes visibles; es digital, inalámbrica y tú mismo pagas la suscripción.

10. La Fragmentación Social (Divide y Vencerás)

Enfrentar a la población por razones de sexo, raza, religión o clase. Un pueblo unido es peligroso; un pueblo fragmentado, que se odia entre sí por minucias identitarias, es fácilmente gobernable. Mientras tú peleas con tu vecino, el poder sonríe desde la cima.

Conclusión: El Despertar de la Virtud

Este capítulo no es una simple exposición; es una vacuna. Comprender estas leyes es el primer paso para volverte inmune a ellas. La manipulación pierde su efecto en el momento en que es identificada.
Como advirtió Orwell: "La libertad es poder decir que dos más dos son cuatro". Empieza por ahí. No te reprimas ante lo absurdo. Adquiere disciplina, busca la verdad y cultiva la virtud estoica de la fortaleza. 
Si no tomas las riendas de tu mente, alguien más lo hará por ti, y te aseguro que no será para tu beneficio.

OBEDECES SIN RECHISTAR

La mayor prisión no siempre tiene barrotes. A veces está en la forma en la que pensamos.
Desde pequeños recibimos ideas, hábitos y creencias de nuestro entorno. Algunas nos ayudan. Otras merece la pena cuestionarlas.
Pensar por uno mismo no significa llevar siempre la contraria.
Significa hacerse preguntas, contrastar información y llegar a tus propias conclusiones.
Ese es el primer paso para ser realmente libre.


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martes, 17 de marzo de 2026

CUENTO Y PELÍCULA "EIGHT O´CLOCK IN THE MORNING" y THEY LIVE (ESTÁN VIVOS) por RAY NELSON y JOHN CARPENTER, RESPECTIVAMENTE.


They Live (título traducido como Están vivos en España y como Sobreviven en Hispanoamérica) es una película estadounidense de acción-ciencia ficción de 1988 escrita y dirigida por John Carpenter. Carpenter escribió el guion bajo el pseudónimo de Frank Armitage. La película está basada en un relato de 1963 de Ray Nelson titulado Eight O’Clock in the Morning.
Al final de la demostración, el hipnotista dijo a los presentes: “Despierten”. Algo inusual ocurrió. Uno de los presentes despertó del todo. Aquello era un hecho sin precedentes. Su nombre era George Nada: parpadeó ante el mar de caras de los presentes en el teatro, al principio sin ser consciente de que hubiera algo fuera de lo habitual. Luego se percató: estaban ahí, entre la muchedumbre, eran rostros no humanos. Eran los rostros de los Fascinadores. Ellos habían estado ahí todo este tiempo, por supuesto, pero solo George estaba realmente despierto, así que solo él podía reconocerlos como lo que realmente eran. Entendió todo en un instante, incluyendo el hecho de que si era demasiado obvio, ellos lo notarían y de inmediato le darían la orden de volver a su estado habitual, y entonces él volvería a obedecer.

Por intervalos, George observaba los carteles que colgaban y mostraban fotografías de los Fascinadores y sus múltiples ojos a lo largo de la calle. Debajo de ellas, inscritas, aparecían varias órdenes, tales como “trabaja ochos horas”, “juega ocho horas”, “duerme ocho horas” o “cásate y reprodúcete”. Una televisión colocada en el aparador de una tienda captó la atención de George, pero él desvió la mirada de inmediato. Si no veía al Fascinador en la pantalla, podría resistir la orden: “siga sintonizando esta emisora”.
George vivía solo en un pequeño dormitorio. Tan pronto como llegó a casa, desconectó el televisor. A pesar de ello, podía escucharse el rumor de los televisores encendidos de sus vecinos. Las voces eran humanas, la mayor parte del tiempo, pero ahora, de un momento a otro, él podía escuchar las voces arrogantes, los extraños graznidos de los alienígenas, semejantes a los de un ave. “Obedece al Gobierno”, decía uno de los graznidos. “Somos el Gobierno”, decía otro. “Somos tus amigos. Tú harías cualquier cosa por un amigo, ¿no?”. “Obedece”. “Trabaja”.

De repente sonó el teléfono. George contestó. Era uno de los Fascinadores. “Hola”, chilló. “Habla tu control, el Jefe de policía Robinson. Usted es un hombre viejo, George Nada. Mañana a las ocho en punto, su corazón se detendrá. Por favor repítalo”. “Soy un hombre viejo”, dijo George. “Mañana a las ocho en punto mi corazón se detendrá”. El jefe de policía Robinson colgó.
“No, no pasará”, susurró George. Se preguntó por qué lo querían muerto. ¿Sospechaban, acaso, que se encontraba despierto? Era probable. Alguien podía haberlo notado, darse cuenta de que George no actuaba como el resto de las personas. Si al pasar un minuto después de las ocho él seguía vivo, entonces estarían seguros. “No tiene caso esperar el final aquí”, pensó.

Salió de nuevo a la calle. Los pósters, los televisores o las órdenes ocasionales dictadas por los extraterrestres parecían no tener ningún poder definitivo sobre él, aunque todavía se sentía tentado a obedecer, a ver las cosas de la misma forma en que su amo deseaba que las viera. Entró a un callejón y se detuvo. Uno de los alienígenas se encontraba allí, solo, apoyándose en la pared. George caminó hacia él. “Sigue caminando”, gruñó la cosa, enfocando sus letales ojos sobre George. George sintió que su dominio de conciencia vacilaba. Por un momento la cabeza reptiliana se desvaneció, dejando ver en su lugar el amable rostro de un anciano ebrio. Por supuesto, el borracho era amable. George tomó un ladrillo y golpeó al anciano en la cabeza con todas sus fuerzas. Por un momento la imagen pareció difuminarse, luego brotó un tenue hilo de sangre azul-verdosa de la cara del reptil que cayó al suelo, retorciéndose. Después de un rato, el reptil estaba muerto.

George arrastró el cuerpo hacia las sombras y lo revisó. Encontró una pequeña radio en su bolsillo, además de un cuchillo tallado cuidadosamente y un tenedor. De la radio brotaba un audio incomprensible. Dejó la radio junto al cuerpo inerte del reptil, pero conservó los utensilios para comer. “Es probable que no pueda escapar”, pensó George. “¿Por qué combatirlos?”. Pero quizá él podía. ¿Qué pasaría si él podía despertar a otros? Valía la pena intentarlo.
Caminó doce manzanas hasta llegar al apartamento de su novia, Lily. Llamó a la puerta. Lily abrió, enfundada en una bata de baño. “Quiero que despiertes”, dijo él.
“Estoy despierta”, respondió Lil. “Adelante, pasa”. Entró. La televisión estaba encendida y George la apagó. “No”, dijo él. “Quiero que despiertes de verdad”. Ella lo miró sin comprender, entonces George chasqueó los dedos y gritó: “¡Despierta! ¡Los amos te ordenan que te despiertes!”. “¿Acaso estás loco, George?”, preguntó ella, sospechosa. “Estás actuando muy raro”. Él la abofeteó. “¡Lárgate!”, gritó ella. “¿Qué demonios haces?”. “Nada”, dijo George, derrotado. “Solo estaba bromeando”. “Darme una bofetada no es una broma”, chilló Lily.

Alguien llamó a la puerta. George abrió. Era uno de los extraterrestres. “¿Podrían mantener el ruido a un nivel más bajo?”, dijo. La imagen de los ojos amarillos y la carne reptiliana se difuminó un poco y George pudo ver el rostro vacilante de un hombre gordo en mangas de camisa. Todavía era un hombre cuando George le cercenó el cuello con el cuchillo de cocina, pero volvió a ser alienígena antes de tocar el suelo. Lo arrastró hacia el departamento y cerró la puerta de una patada. “¿Qué ves ahí?”, le preguntó a Lily, señalando aquella cosa, semejante a una serpiente con muchos ojos en el suelo.

“Señor... Señor Coney”, susurró ella, con los ojos llenos de horror. “Tú... Acabas de matarlo como si no tuviera importancia”. “No grites”, dijo George, avanzando hacia ella. “No lo haré, George. Te juro que no lo haré... por favor, solo suelta ese cuchillo, por el amor de Dios”. Ella retrocedió hasta que su espalda tocó la pared. George vio que era inútil.
“Voy a atarte”, dijo George. “Pero primero necesito que me digas en qué habitación vivía el señor Coney”. 
“La primera puerta a la izquierda, yendo hacia las escaleras”, dijo ella. “Georgie... Georgie, no me tortures. Si vas a matarme haz que sea rápido. Por favor, Georgie, por favor”.
La ató usando las sábanas de la cama y la amordazó. Luego buscó en el cuerpo del Fascinador. Encontró otra radio pequeña de la que brotaba un idioma incomprensible y otro par de utensilios de cocina. Nada más.

George fue hacia la puerta de al lado. Cuando llamó a la puerta, una de esas cosas-serpiente contestó: “¿Quién es?”. “Un amigo del señor Coney. Quiero verlo”, dijo George. “Ha salido por un segundo, pero volverá”. La puerta se abrió con un crujido y de ella se asomaron cuatro ojos amarillentos. 
“¿Quiere entrar y esperar?”. “Claro”, respondió George sin mirarle a los ojos. “¿Vives solo aquí?”, preguntó él mientras aquella cosa cerraba la puerta, dándole la espalda. “Sí, ¿por qué?”.
George se abalanzó sobre él y le cortó la garganta desde atrás, luego revisó el departamento. Encontró huesos y cráneos humanos, una mano a medio comer. Encontró tanques con babosas gigantes y gordas flotando en ellos. 
“Las crías”, pensó y las mató a todas. También había armas, de un tipo que nunca antes había visto. Disparó una por accidente, pero por fortuna no hacían ruido. Parecían disparar dardos venenosos.

Tomó la pistola, guardó todos los dardos que pudo y volvió al apartamento de Lily. Cuando ella lo miró, se retorció en una mueca de horror indefenso. “Tranquila, cariño”, dijo él. “Solo quiero tomar las llaves de tu auto”. Tomó las llaves y bajó las escaleras hasta estar de nuevo en la calle. El auto estaba estacionado en el mismo lugar de siempre. Pudo reconocerlo por la abolladura del lado derecho. 
George se introdujo en él, lo encendió y comenzó a manejar sin un rumbo fijo. Condujo por horas, pensando con desesperación en busca de una salida. Encendió la radio para ver si podía encontrar un poco de música, pero no había nada más que noticias. Eran todas sobre él: 
George Nada, el maníaco homicida. El locutor era uno de los Jefes, pero sonaba un poco asustado. ¿Por qué debería estarlo? ¿Qué podría hacer un solo hombre?
George no se sorprendió cuando vio el camino bloqueado. Se detuvo a un lado de la calle antes de llegar al punto de control. 
“No hay más viajes para ti, pequeño Georgie”, se dijo. Ellos ya habían descubierto lo que había ocurrido en el departamento de Lily, probablemente estarían buscando su auto. Lo estacionó en un callejón y tomó el metro. No había extraterrestres en el metro, por alguna razón. Tal vez se consideraban demasiado buenos para tomar el metro, o tal vez ya era demasiado tarde en la noche.

Cuando finalmente uno de ellos abordó el metro, George descendió. Salió a la calle y fue hacia un bar. Uno de los Fascinadores estaba en la televisión, diciendo una y otra vez: “Somos tus amigos. Somos tus amigos. Somos tus amigos”. El estúpido lagarto sonaba asustado. ¿Por qué? ¿Qué podría hacer un solo hombre contra todos ellos?
George pidió una cerveza. Entonces, repentinamente, le impactó la idea de que el Fascinador de la televisión ya no parecía tener ninguna fuerza sobre él. Lo miró de nuevo y pensó: “Tiene que creer que puede dominarme para realmente hacerlo. El menor indicio de temor por parte suya, y el poder de hipnotizar está perdido”. Mostraron la foto de George en la pantalla de la televisión y él se retiró a una cabina telefónica. Llamó a su control, el Jefe de policía Robinson.

“Hola, ¿Robinson?”, preguntó. “Él habla”. “Soy George Nada. He averiguado cómo despertar a las personas”. “¿Qué?… George, espera. ¿En dónde estás?”. Robinson sonaba casi histérico.
Colgó, pagó y abandonó el bar. Probablemente intentarían rastrear la llamada. Tomó otra línea del metro y fue hacia el centro de la ciudad.
Ya estaba amaneciendo cuando entró en el edificio que alojaba al más grande de los estudios de televisión de la ciudad. Consultó con el portero del edificio y luego tomó el elevador. El policía del estudio lo reconoció: “Eh, usted es Nada”, jadeó. A George no le gustó dispararle con el dardo envenenado, pero tuvo que hacerlo.

Tuvo que matar a algunos más, antes de poder entrar en el estudio, incluyendo a todos los técnicos presentes. Afuera había un montón de sirenas de policía, gritos y pasos que corrían por las escaleras. El extraterrestre estaba sentado frente a la cámara de televisión mientras decía: 
“Somos tus amigos”, y no había visto a George acercarse hacia él. Cuando le disparó con la pistola de dardos, el alienígena se detuvo a media oración y se quedó sentado, muerto. George se quedó cerca de él y dijo, imitando el graznido del extraterrestre: “Despierten. Despierten. ¡Vean lo que somos y mátenlos!”.
Fue la voz de George la que se escuchó en la ciudad aquella mañana, pero era la imagen del Fascinador. La ciudad despertó por primera vez y la guerra comenzó. George no vivió para ser testigo de la victoria que se alcanzó finalmente. Murió de un ataque al corazón exactamente a las ocho en punto.

1963

* En este cuento se basó la película They live (Viven) de John Carpenter



Los del sistema quiere verte pobre suena demasiado a conspiración y ya esta muy manido. Lo que dejas entrar en tu cabeza no te hace mas inteligente solo te hace tener mas o menos conocimiento. 

LO QUE HAY QUE VER: 
Somos una parte energía, es cierto, pero lo único que se sabe es que esa energía son pensamientos y sentimientos, lo del alma solo es una creencia, nada mas (una película tampoco me va a decir nada nuevo sobre una creencia que tiene miles de años en cuanto a la tercera película lo único que te dice es que busques un mentor, que normalmente deberían ser tus padres (eso si no lo sabes ya, mal vamos). 
Y luego en el documental sobre como funcionan las redes, en vez de la solución obvia (dejarlas o limitar mucho su uso) tu lo que dices es básicamente que sigamos usándolas pero escuchando tus historias en vez de las de otros.

VER+:




 
They Live: Están Vivos de John Carpenter (1988 ) | Película Completa en Español


domingo, 8 de diciembre de 2024

LIBRO "CLICS CONTRA LA HUMANIDAD": LIBERTAD Y RESISTENCIA EN LA ERA DE LA DISTRACCIÓN TECNOLÓGICA por JAMES WILLIAMS 📱📺💻


Clics contra 
la humanidad: 
Libertad y resistencia 
en la era de la distracción tecnológica


• Premio Nine Dots al pensamiento innovador

"LA LIBERTAD DE ATENCIÓN NO TIENE SENTIDO 
SIN LIBERTAD DE ATENCIÓN". 

“La liberación de la atención humana podría ser la lucha ética y política decisiva de nuestro tiempo”, afirma el filósofo y exestratega de Google James Williams en su ensayo Clics contra la humanidad (Gatopardo), un grito de alarma que nos llama a cambiar nuestra relación con la tecnología antes de que sea demasiado tarde.

“RECUPERAR LA ATENCION ES VITAL PARA QUE SOBREVIVA EL YO TAL Y COMO SE ENTIENDE EN OCCIDENTE”, AFIRMA JAMES WILLIAMS
Vivimos pegados a la pantalla, sometidos a los cantos de sirena de la tecnología digital. En la era del exceso informativo, la atención ha pasado a ser un bien escaso y codiciado por las grandes empresas tecnológicas. ¿Cómo afecta este fenómeno a nuestra autonomía y nuestra libertad? ¿Cómo podemos oponer resistencia a la colonización de nuestra mente? Con un pie en la antigua Grecia y el otro en Silicon Valley, Clics contra la humanidad arroja luz sobre uno de los problemas más urgentes de nuestro tiempo.
James Williams, que fue estratega de Google antes de estudiar filosofía en Oxford, afirma que los sistemas inteligentes de persuasión que condicionan nuestro pensamiento y nuestra conducta constituyen una grave amenaza para la libertad y la democracia. En vez de ayudarnos a alcanzar nuestras verdaderas metas vitales, las tecnologías digitales desvían y explotan nuestra atención, aprovechándose de nuestras vulnerabilidades psicológicas. Hace demasiado tiempo que minimizamos los trastornos resultantes, descartándolos como simples «distracciones» o molestias menores. Sin embargo, son mecanismos que socavan la voluntad humana, cuyos efectos pueden ser irreversibles si no actuamos a tiempo.

CRÍTICA

Antes de llegar a la página 70 ya había eliminado mi cuenta de Instagram. Todavía no es demasiado tarde para detener el secuestro de la atención, el alud de información no procesable y la ‘proliferación de la mezquindad’. Este libro puede cambiar su vida (y el mundo).

Kiko Amat

Nadie ha reflexionado con tanta profundidad sobre la crisis moderna de la atención.

Tim Wu, autor de Comerciantes de atención

Si te importa el futuro de la sociedad, presta atención a este libro.

Wael Ghonim, activista de internet

Apasionado, provocador, personal y divertido. Partiendo de la filosofía, los videojuegos, la literatura clásica y la ciencia contemporánea, nos ayuda a entender cómo está cambiando la experiencia humana y cómo podemos recuperar el control de nuestras vidas.

David Runciman

Prólogo

Para hacer cualquier cosa que valga la pena, hay que ser capaz de prestar atención a las cosas que importan. No es tarea fácil, no lo ha sido nunca, pero de un tiempo a esta parte se ha vuelto aún más complicado, por nuevas e insospechadas razones. 

Mientras mirábamos hacia otra parte, una amenaza de última generación para la libertad del ser humano se ha materializado ante nuestros ojos. No hemos reparado en ella porque ha llegado en distintas formas que nos resultaban familiares. Ha llegado trayendo consigo el regalo de la información, un recurso escaso y valioso hasta la fecha, pero que se nos ha brindado en tal abundancia y a tal velocidad que se ha convertido en una rémora. Y, para acabar de seducirnos, ha llegado con la promesa de que está de nuestra parte, de que ha sido diseñada para ayudarnos a conducir nuestras vidas por los derroteros que nosotros mismos nos hemos marcado. 

Pero, por grande que sea su potencial, estas máquinas maravillosas no están exactamente de nuestra parte. En lugar de secundar nuestras intenciones, se dedican a captar y monopolizar nuestra atención. En su competencia despiadada por «persuadirnos», por determinar nuestros actos e ideas conforme a sus objetivos preestablecidos, estas máquinas se han visto obligadas a recurrir a las astucias más mezquinas y rastreras del manual para apelar a nuestros impulsos más viles, a ese ser inferior que nuestra naturaleza más noble ha tratado siempre de combatir y superar. Para colmo de males, han desplegado los sistemas de computación más inteligentes que se hayan visto jamás con el solo propósito de captar nuestra atención y servirse de ella. 

Durante demasiado tiempo hemos quitado importancia a los peligros de esta forma de persuasión inteligente y nociva, desdeñándola como una mera «distracción» o una molestia de poca monta. A corto plazo, estos obstáculos pueden mermar nuestra capacidad de hacer lo que queremos hacer. A largo plazo, pueden llegar a impedirnos vivir las vidas que queremos vivir y, lo que es peor, minar facultades fundamentales como la reflexión o el autocontrol, dificultándonos aún más la tarea de «querer lo que queremos querer», por emplear la expresión del filósofo Harry Frankfurt. En este sentido, los nuevos adversarios de la atención no solo suponen una amenaza para el triunfo de la voluntad, sino también para su misma integridad esencial, tanto en el plano individual como en el colectivo. 

De entre la variedad de amenazas que pesan sobre la libertad, algunas son reconocibles de inmediato, pero otras necesitan cierto tiempo para revelarse como tales. En lo que respecta a este sistema de persuasión inteligente, cuya influencia perniciosa crece por momentos, el proceso de reconocimiento no ha hecho más que comenzar. Las amenazas, en cambio, ese cúmulo de infraestructuras e incentivos que se esconden tras su funcionamiento, están ya bastante asentadas y consolidadas. Así las cosas, puede que sea demasiado tarde para poner a estos sistemas perniciosos de nuestra parte. Es posible que, a estas alturas, sus mecanismos estén demasiado arraigados en nuestra vida para extirparlos. Personalmente, no creo que sea el caso. No está todo perdido, pero la vía de la salvación es angosta y no tardará en cerrarse. 

Hubo un tiempo en que pensaba que los grandes desafios políticos habían pasado a la historia. Las luchas épicas por la libertad, me decía, habían sido ya libradas por generaciones más ilustres que la nuestra. A nosotros nos quedaba tan solo la tarea de administrar diligentemente su herencia política, el fruto de su esfuerzo. 

No podía estar más equivocado. La liberación de la atención humana podría ser la lucha ética y política decisiva de nuestro tiempo. Su éxito es requisito previo de cualquier otra lucha que quepa imaginar. Nos incumbe a nosotros, pues, la responsabilidad de modificar el cableado de estos sistemas de persuasión inteligente y nociva antes de que ellos modifiquen el nuestro. Para ello es preciso encontrar, entre todos, nuevas formas de hablar y abordar el problema, y reunir luego el coraje necesario para lidiar con él, por más que nuestras acciones resulten intempestivas e impopulares. 

En el poco espacio del que aquí dispongo no aspiro a dibujar un mapa detallado de la problemática, sino a calibrar la brújula que habrá de ayudarnos a navegar por ella. Habrá, pues, más preguntas que respuestas y más exploración que alegato. Debería leerse como un despliegue de intuiciones, como una búsqueda de los términos precisos. Ralph Waldo Emerson dijo que «a veces un grito es mejor que una tesis». Habrá aquí un poco de ambas cosas. 

El corto pero intenso periodo que he pasado escribiendo este libro no habría sido posible sin la extraordinaria generosidad y clarividencia de la Kadas Prize Foundation, la Cambridge University Press y el Centro de Investigaciones para las Artes, las Ciencias Sociales y las Humanidades (CRASSH) de la Universidad de Cambridge, así como el ímprobo esfuerzo del personal y la directiva del Premio Nine Dots. El privilegio es aún mayor, pues se trata de inaugurar lo que sin duda será una larga serie de proyectos similares a este. Solo espero que el mío sea digno de su generosa atención y de la del lector.

VER+:













James Williams. Clics contra la humanidad (Español)

lunes, 25 de noviembre de 2024

LOS ENGRANAJES DE OCCIDENTE: LA CRISIS DE LOS VALORES TRADICIONALES por FABIÁN C. BARRIO 💥 y LIBRO "EL ENGRANAJE Y LA REBELIÓN" por LUCIANO SANGUINETTI

Los engranajes de Occidente  (cap. 11)

LA CRISIS 
DE LOS VALORES 
TRADICIONALES 

Quiero que observen dos imágenes publicitarias separadas por tres décadas: 

- la casa Calvin Klein en los años 90', vendía cuerpos perfectos, esculturales, un canto al triunfo, la vida sana y el ejercicio, modelos fuertes hasta la última célula. 
- En el 2022 esta imagen había cambiado radicalmente y el modelo a seguir según esta misma marca era el de personas que rozan la obesidad mórbida, personas que no pisan el gimnasio ni por casualidad, el hombre ha sido despojado de su masculinidad y se oculta tras la imagen de una mujer que hoy se considera body positive y que no es más que el reflejo de los problemas de salud atornillados a la sociedad moderna. 


- Pasemos ahora a julio de 2024 la izquierda levantisca asalta las calles de Washington y tomando como excusa la visita de Netanyahu, se dedica a vandalizar los monumentos más representativos de la capital, aquellos símbolos que definen Estados Unidos como nación: una turba perfectamente organizada inunda calles, descuelga la bandera, quizá lo sagrado para la inmensa mayoría de la población, la sustituye por la bandera Palestina y quema la norteamericana, sin que se produzca una intervención por parte de los cuerpos de seguridad. Esto es especialmente relevante en un país como Estados Unidos que históricamente ha tenido una veneración casi ciega por los símbolos nacionales. 

Viendo ambos ejemplos cabe preguntarse: ¿existe una guerra contra el concepto de occidente mismo? 

Los engranajes de occidente es una serie dedicada a estudiar los mecanismos psicosociales que están provocando la degradación de la civilización occidental. 

Capítulo 11: La crisis de valores tradicionales 

La identidad de los pueblos se fundamenta en una serie de valores axiales que han sido tradicionales y determinantes en la formación y cohesión de las comunidades a lo largo del tiempo. Estos principios axiales actúan como pilares que dan forma al carácter colectivo y guían el comportamiento social a lo largo del tiempo. Esos valores se han entreverado en el tejido cultural, influyendo las costumbres, tradiciones y normas que definen a una comunidad. Su persistencia y su adaptación a través de los siglos permite mantener una continuidad histórica, mientras que su transmisión de una generación a otra, fortalece los lazos comunitarios. 

Comprender estos valores es por lo tanto esencial para desentrañar la esencia de un pueblo porque revelan sus prioridades, aspiraciones y formas de interpretar el mundo; al mismo tiempo, atacarlos es capaz de razonar y destruir esa cohesión porque en última instancia estos principios axiales no solo reflejan el pasado de una sociedad sino que también moldean su presente y proyectan su futuro, actuando como un hilo conductor que mantiene unida a la comunidad frente a los desafíos del cambio y la modernidad. 

1-.  La lengua es un elemento central de la identidad cultural ya que es el medio a través del cual se transmiten conocimientos tradiciones y formas de pensamiento. 
El idioma es uno de los aspectos más distintivos de la identidad cultural de un pueblo, es el vehículo principal a través del cual se expresan las tradiciones, las historias y los valores de una comunidad. Hemos tratado ya en diversas ocasiones en esta misma acción cómo se emplea el lenguaje para manipular la opinión pública. Hoy me gustaría, sin embargo, enfocar nuestra atención a cómo el lenguaje se utiliza como ariete, cómo se pervierte, como se destruye con el objeto de atacar las bases mismas de la sociedad. 

🟡 LA CRISIS DE LOS VALORES TRADICIONALES -- Los engranajes de Occidente 11

Europa sin fe y sin futuro ❌ Desde mi punto de vista por Constantino de Miguel. 

🔔 En este episodio te traigo una reflexión personal y contundente: Europa ha matado a Dios... y ha perdido el alma. Desde la Reforma y la Ilustración, pasando por la Revolución Francesa y la Unión Europea, el viejo continente ha sustituido lo trascendente por el poder del Estado y la burocracia sin alma. 
🕍 ¿Qué queda de la civilización cristiana que dio origen a catedrales, arte, filosofía, derecho y sentido de vida? Hoy Europa se avergüenza de sus raíces, mientras el islam crece y ocupa el vacío que dejó un cristianismo débil y domesticado.
📉 Las iglesias están vacías. El suicidio, la baja natalidad y la desesperanza lo demuestran: un continente que renunció a la eternidad también ha renunciado al futuro. Pero hay esperanza: la Hispanidad conserva la llama viva. 
👁‍🗨 No te pierdas este análisis histórico, cultural y espiritual. 
 BIBLIOGRAFÍA 
• Rémi Brague – Europa, la vía romana; El futuro de Occidente
• Philippe Nemo – ¿Qué es Occidente? 
• Christopher Dawson – La religión y el origen de la cultura occidental; La crisis de la civilización occidental • Alasdair MacIntyre – Tras la virtud 
• George Weigel – El cubo y la catedral: Europa, América y la política sin Dios 
• Edmund Burke – Reflexiones sobre la Revolución Francesa 
• Augusto Del Noce – El problema del ateísmo; La crisis de la modernidad 
• Juan Donoso Cortés – Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo 
• Juan Vázquez de Mella – Discursos (selección) 
• Eric Voegelin – Las religiones políticas
• Alexis de Tocqueville – La democracia en América
• Hannah Arendt – Los orígenes del totalitarismo
• Carl Schmitt – Catolicismo romano y forma política
• Robert Nisbet – La búsqueda de la comunidad
• Bat Ye’or – Eurabia: The Euro-Arab Axis
• Oriana Fallaci – La rabia y el orgullo; La fuerza de la razón
• Thilo Sarrazin – Alemania se suprime a sí misma
• Douglas Murray – La extraña muerte de Europa
• Francisco de Vitoria – Relecciones (especialmente De potestate civili)
• Juan de Mariana – De rege et regis institutione
• Marcelino Menéndez Pelayo – Historia de los heterodoxos españoles
• Ramiro de Maeztu – Defensa de la Hispanidad
• José Antonio Primo de Rivera – Discursos
• Julián Marías – La España real y la España oficial
• Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) – Sin raíces. Europa, relativismo, cristianismo, islam


El engranaje 
y la rebelión
Tecnología y 
subjetividades digitales
"Esta no es una revisión neutral de significados. Es una exploración del vocabulario de un área crucial de discusión social y cultural, heredado dentro de condiciones históricas y sociales precisas y que debe ser a la vez consciente y crítico, sujeto tanto al cambio como a la continuidad, si se pretende que los millones de personas en quienes es una presencia activa lo vean como tal: no como una tradición que hay que aprender, ni como un consenso que hay que aceptar, ni como como un conjunto de significados que, por ser “nuestro lenguaje”, tiene una autoridad natural; sino como un vocabulario en constante formación y reforma, en circunstancias reales y desde puntos de vista profundamente diferentes e importante; un vocabulario para usar, para encontrar nuestro camino en él, para cambiarlo en la medida que lo encontremos necesario, mientras seguimos haciendo nuestro lenguaje y nuestra historia". Raymond Williams, Palabras Clave
El mundo virtual que prometía mejorar las comunicaciones entre los individuos, acaba formando una sociedad solipsista. Una tecnología que claramente facilita y acelera los contactos, paradójicamente inhibe el diálogo. En consecuencia, las calles se llenan de zombies, los colectivos y trenes de sonámbulos, las plazas y los parques de solitarios. 
¿Pero sólo es eso? ¿Cómo es que las pantallas ya saben lo que estoy buscando? Es evidente, entonces, que además estamos siendo vigilados. ¿Por quién? ¿Para qué? 
Por supuesto que esto tampoco es nuevo, la modernidad, ya sabemos gracias a Foucault, había erigido sobre nosotros otros centros de vigilancia, otros encierros: la familia, la escuela, la fábrica; pero eran instituciones que en general apreciábamos y de algún modo habíamos hecho nuestras (por supuesto como parte de unos “aparatos ideológicos”), aunque por momentos buscáramos estar solos, escabullirnos en ciertos rincones o incluso rechazarlas. Sin embargo, cuando levantamos los ojos de las pantallas de nuestro celular, ¿podremos encontrar ese rincón donde ocultarnos, esa exterioridad a la que salir? Difícil.

LA RELIGIÓN HA FORMADO NUESTRO MUNDO, 
Y EL CRISTIANISMO A OCCIDENTE. PEDRO PEDROSA



SUICIDIO COLECTIVO 
ENDOFOBIA 
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