EL Rincón de Yanka

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sábado, 5 de septiembre de 2015

CONCIENCIA SELECTIVA Y MEDIÁTICA E HIPÓCRITA

CONCIENCIA SELECTIVA



La de quien sólo se conmueve ante una imagen pero es incapaz de imaginar otras realidades;

la del impasible mientras el drama permanece en la otra orilla;

la del indolente hasta que la muerte se acerca a nuestra puerta;

la del quien ignora el dolor ajeno, hasta que el dolor ajeno se convierte en vergüenza por lo propio;



la de los medios politizados y sometidos al pensamiento único del dinero;

la de los políticos que no ven más allá de su ombligo;
la de los que claman por la muerte de un toro, de un perro o de un león, pero callan ante las masacres  e injusticias de seres humanos;
la de los que braman con pasión en un estadio, pero sellan sus labios ante la injusticia;
la de quien da cobijo al extraño, pero acosa y expulsa a su hermano;
la de quien reivindica su condición sexual pero ignora su condición humana;
la de quien justifica el delito o el crimen en función de la persona que lo comete;

la de quien calla, sabiendo que al hacerlo otorga;
la de quien se aferra a cualquier argumento con tal de evitar la responsabilidad y el compromiso que implica vivir... vivir desde nuestra condición humana.


De estos nadie se acuerda 
ni nadie se conmueve. 
Es que son cristianos... 
¡Que asco me da la doble moral 
oportunista y mendaz!

Pie Jesu 
(Andrew Lloyd Webber)




viernes, 4 de septiembre de 2015

13 CONSEJOS PARA EMPATIZAR Y CONECTAR CON LA GENTE


LA ACTITUD QUE ABRE PUERTAS




Sonreír, mantener la discreción, o ayudar a los demás. Claves para ser alguien agradable con quien todos desearán relacionarse.


Cambiar nuestra forma de ser es posible. Huya del “yo soy así” y entrene los puntos que aparecen a continuación. Es imposible fallar en todos. Puede que necesite trabajar unos cuantos. No se agobie. Los cambios requieren el deseo de renovarse, planificarlos, pasar a la acción, entrenarlos a través de la repetición y tener paciencia con ellos. Interprete con benevolencia. Si tiene alguna duda de la intención de un comentario o de la acción de alguien, es mejor que le pregunte antes que decidir que lo ha hecho o dicho para fastidiarle. Si piensa que los demás tienen malas intenciones, no se dará cuenta de lo bueno que puedan hacer por usted.

Expectativas positivas. El “piensa mal y acertarás” solo le lleva a anticipar que la gente le va a fallar. ¿Usted falla a los demás, es poco fiable, deshonesto, mentiroso? No, la mayoría de nosotros somos personas de bien. Nos equivocamos y cometemos errores, pero no suelen ser intencionados. Yo creo que ese refrán lo inventó el mismo que dice que “cree el ladrón que todos son de su condición”. Lo que esperamos de los demás condiciona el trato que tenemos con ellos. Si espera cosas buenas, será amable, sonreirá, dará tiempo, se sentirá tranquilo, confiará. Pero también ocurrirá lo contrario. Si espera que le fallen se fijará más en detalles negativos. Está claro que alguien en algún momento de nuestra vida va a ser injusto con nosotros. Pero sacar conclusiones de que todo el mundo será igual es un sinvivir. No es fácil relacionarse con personas desconfiadas porque nos hacen sentir deshonestos.

Flexibilidad. ¡Qué difícil es mantener una relación tranquila con alguien terco e inflexible! La capacidad de adaptación es una conducta inteligente y requiere flexibilidad. Transigir no es una debilidad. Ceder es tener empatía y reconocer que la opción del otro también es una buena opción. Si consiente, los demás también lo harán. Pero si no es capaz de adaptarse a los planes de los demás y se ofusca cuando no se sale con la suya, nadie querrá contar con usted porque supondrá una barrera para las prioridades del equipo o de otra persona. La flexibilidad mejora mucho la comunicación y facilita el entendimiento.

Dulzura. La dulzura se encuentra en el volumen, el tono, en la expresión facial, en las palabras que elige o en su mirada. Las personas dulces proyectan una calidez sincera. Su expresión facial invita a devolverles una mirada o sonrisa iguales. Su manera relajada de pedirle algo hace que se sienta valorado y querido. La dulzura es la mejor rival de la agresividad y del trato seco.

Transparencia. Guarde un as en la manga para los trucos de magia, pero no para relacionarse con los demás. Hable, exprese cómo se siente, qué le ocurre o lo que le preocupa. Hágalo con naturalidad. Las personas que hablan de sí mismas con naturalidad nos parecen cercanas. Por el contrario, hay personas que parecen misteriosas y que esperan que los demás adivinen lo que les pasa. Es gente que no nos hace sentir cómodos.

Deje la seriedad para las emergencias. No es sinónimo de responsabilidad. Sea divertido y desenfadado. Relacionarse con personas serias a veces es incómodo. No provoca un ambiente relajado y distendido en el que los demás se sientan con confianza para ser ellos mismos.

Trabaje su expresión facial y sus gestos. La sonrisa invita al otro a sonreír, y los demás le interpretan como una persona asequible, relajada y abierta a relacionarse. Sonreír es gratis y le abrirá muchas puertas. No mire por encima del hombro, ni levante el dedo acusador. La naturalidad a la hora de expresarse de forma agradable requiere un entrenamiento. Si ha decidido sonreír más, lo normal es que al principio su gesto risueño no le salga con toda la naturalidad del mundo. Pero concédase un tiempo.

Escuche y preste atención. Nos gusta relacionarnos con las personas que se interesan por nosotros y nos escuchan. Haga sentir bien a los demás prestándoles atención, reforzando las pasiones del otro, valorando sus progresos, elogiando detalles, desde la ropa que llevan a su último logro laboral. Deje la crítica y los consejos no pedidos. Se trata de pasar un buen rato, no de dar lecciones a otros.

"La forma en que ves a la gente es la forma en la que la tratas, y la forma en la que la tratas es en lo que se convierte". Goethe

Sea servicial, que no servil. Haga favores gratuitos, de esos que salen de uno con la única finalidad de ayudar y contribuir al bienestar de otra persona. No mida, actúe en función de su corazón, valores y sentimientos. Las personas serviciales se ofrecen: “¿Puedo ayudarte en algo?”. No se trata de estar al servicio de los demás y perder espacio para nosotros. Pero también hay que olvidarse de vez en cuando de uno mismo para pensar en qué y cómo puedo contribuir y prestar ayuda. Busque el término medio para tener tiempo para todo.

Pregunte e interésese por los otros. A las personas les gusta hablar de ellas mismas y se sienten a gusto cuando se les da la oportunidad de contar sus cambios, su vida en pareja, el futuro de sus hijos, intereses, el trabajo… No sea el protagonista de las conversaciones. No necesita tener una relación íntima con la persona para interesarse.

Mejor tener paz que tener razón. ¡Qué tranquilidad da poder permitirse no justificar todo, no tener que argumentar las ideas para sentirse comprendido y qué relax para cualquier intercambio, sobremesa o conversación! Las personas que siempre quieren llevar razón son agotadoras. Muestran con orgullo sus conocimientos, argumentos y se creen en posición de la verdad. No es agradable conversar con ellos.

Sea discreto, sobre todo con la información de otros. En este mundo de cotilleo en el que muchos viven la vida de los demás por no vivir la suya propia, se ha terminado por convertir el hablar de otros en algo normal. La indiscreción y la imprudencia le alejan de las relaciones de confianza. No hable de la vida privada, chismes o intimidades de nadie, y menos sin haber pedido permiso. No espere que le digan: “Esto no lo cuentes”. Coja la costumbre de no hacerlo.

Dice un proverbio del libro "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas", de Dale Carnegie: Si quiere coger miel, no pegue puntapiés a la colmena. Esperamos ser bientratados porque forma parte del respeto que merecemos y porque nos hace sentir especiales. Pero este deseo debe acompañarse de comportamientos recíprocos y bidireccionales.




UNA PALABRA
CARLOS VARELA

Una palabra no dice nada 
y al mismo tiempo lo esconde todo 
igual que el viento esconde el agua 
como las flores que esconden lodo 

Una mirada no dice nada 
y al mismo tiempo lo dice todo 
como la lluvia sobre tu cara 
o el viejo mapa de algún tesoro 

Como la lluvia sobre tu cara 
o el viejo mapa de algún tesoro 

Una verdad no dice nada 
y al mismo tiempo lo esconde todo 
como una hoguera que no se apaga 
como una piedra que nace polvo 

Si un dia me faltas no seré nada 
y al mismo tiempo lo seré todo 
porque en tus ojos están mis alas 
y esta la orilla donde me ahogo 

Porque en tus ojos están mis alas 
y esta la orilla donde me ahogo


13 consejos practiquísimos 

para invertir en tus relaciones



1. Ten expectativas positivas
2. Busca relacionarte con personas 
con una escala de valores parecida.
3. Sé flexible.
4. Trata a los demás con dulzura.
5. Sé trasparente.
6. Deja la seriedad para las emergencias.
7. Trabaja tu expresión facial y tus gestos.
8. Sé un tipo divertido y pásatelo bien.
9. Escucha y presta atención.
10. Pregúntate e interésate por los demás.
11. Sé servicial, que no servil.
12. Recuerda: mejor tener paz que razón.


13. Y no olvides ser discreto, especialmente con la información del los demás.




(Patch Adams)
Quiero conectar con la gente
Los comportamientos programados pueden ser alterados 
si modificamos los factores ambientales.



El mapa de la empatía no es un concepto educativo, sino que se emplea como estrategia de marketing para convertir a las personas en clientes que compren productos o adquieran servicios servicios de una determinada marca. Por tanto, el mapa de la empatía tiene como finalidad comprender tan bien como sea posible al potencial cliente de una marca, entendiendo por comprender tanto sus necesidades explícitas como implícitas. Los que me leéis con asiduidad sabéis cuánto me gusta introducir elementos del marketing al ámbito educativo. Pues bien, el artículo de hoy quiere trasladar el mapa de la empatía a las aulas. Te aseguro que el resultado del artículo te va a sorprender por lo adaptable del mapa al entorno educativo. ¿Quieres saber cómo se aplica el mapa de la empatía en el ámbito educativo? Pues sigue leyendo y te lo enseñaré.


¿Qué es el mapa de de la empatía? 
¿Para qué sirve?




El mapa de la empatía o lo que es lo mismo: conocer para vender más, conocer para entender más y mejor a tus alumnos. Tanto en el marketing como en la educación la relación con las personas debe basarse en el principio de la relación de confianza. Y para conseguir dicha relación de confianza se hace imprescindible la empatía para establecer relaciones que puedan perdurar en el tiempo. Tanto el marketing como la educación ha basado la relación entre clientes/alumnos a partir de lo que se llama la segmentación, es decir, establecer categorías, agrupaciones o segmentos en los que clasificar a los clientes/alumnos. No es que la segmentación sea algo negativo. Pero en este sentido el mapa de la empatía viene a ser una superación de lo que se entiende por segmentación, que en ocasiones tiende a agrupar y a generalizar sin obtener los resultados deseados. El mapa de la empatía quiere ir un paso más allá diseminando cuáles son las necesidades concretas de cada cliente/alumno para ofrecer la mayor atención y llegar a una mejor comprensión de la persona.

El mapa de la empatía es una herramienta creada por la empresa de consultoría de negocios XPLANE que tiene como objetivo conseguir un mayor grado de conocimiento de la persona profundizando en lo que les rodea, preocupa, anhela y desea. En concreto, Alex Osterwalter es quien propone la creación de lo que se denomina el mapa de la empatía con la finalidad de comprender mejor a las personas y así poder usar dicha información en satisfacer sus necesidades y ayudarlas a partir de las informaciones que de ellas se obtienen.
El mapa de la empatía aplicado al ámbito educativo. ¿Para qué sirve?

Cualquier alumno que se precie tiene unas características 
que podrían considerarse comunes y que son: 
Aspiraciones 
Necesidades 
Frustraciones 

Partiendo de estas tres premisas es donde el mapa de la empatía genera seis preguntas básicas con las que poder entender mejor a las personas y, por ende, a tus alumnos.
Los 6 elementos básicos del mapa de la empatía. Haciendo las mejores preguntas para obtener un mayor y mejor conocimiento de tus alumnos.

1. ¿Qué piensa y siente el alumno? Hay que preocuparse y ocuparse de los que piensa y siente cada alumno. Para hacerlo es indispensable tener en cuenta los siguientes aspectos: 
Conocer qué mueve al alumno. 
Saber cuáles son sus verdaderas preocupaciones. 
Descubrir lo que realmente le importa y no es capaz de verbalizar. 
Preguntarle cuáles son sus intereses, preocupaciones y aspiraciones. 

2. ¿Qué dice y hace el alumno? Es fundamental para el buen conocimiento de cualquier alumno conocer tanto lo que dice como lo que hace. Para ello se puede partir de las siguientes premisas: 
Observar su comportamiento en el aula. 
Valorar su presencia, su modo de comportarse. 
Tener muy en cuenta a las personas con las que habla y establece relaciones. 
Apreciar aquello que para el alumno es realmente importante porque es capaz de verbalizarlo. 
Aprender a distinguir entre lo que dice y hace y lo que en realidad piensa. 

3. ¿Qué ve el alumno? Esta tercera pregunta se basa en todo lo que rodea a un alumno. En este sentido cabe insistir en: 
Averiguar cuál es el entorno en el que se mueve el alumno. 
Conocer a las personas que forman parte esencial de dicho entorno. 
Descubrir la problemática que puede provocar dicho entorno en el alumno. 

4. ¿Qué escucha el alumno? Un alumno es lo que es en muchas ocasiones no sólo por el entorno, sino por lo que escucha en ese entorno. Por tanto, se trata de: 
Descubrir lo que escucha el alumno en su entorno. 
Establecer diferencias entre lo que escucha de sus familias y lo que escucha de sus alumnos. 
Averiguar qué personas, familiares o compañeros, son los que ejercen una mayor influencia en el alumno. 
Averiguar qué medios son los que usa el alumno a la hora de escuchar (medios naturales o artificiales como redes sociales o mensajería instantánea). 

5. ¿Qué frustra al alumno? El camino hacia la madurez no está exenta de frustraciones. Como docente debes tener este aspecto muy presente a la hora de llegar a conocer a un alumno. Por eso se trata de: 
Saber cuáles son las principales frustraciones del alumno. 
Descubrir a qué le tiene miedo y de qué manera puede verbalizarlo. 
Conocer cuáles son los elementos u obstáculos que producen el miedo y la frustración en el alumno. 

6. ¿Qué motiva al alumno? La motivación es el motor del que nace la fuerza interior de un alumno. De ahí que sea tan importante: 
Saber qué objetivos, necesidades y deseos tiene el alumno. 
Descubrir cómo hará el alumno para conseguir dichos objetivos. 
Conocer los medios que el alumno empleará para alcanzar los objetivos que se haya propuesto. 

Como ves, el mapa de la empatía tiene como objeto una mayor personalización del conocimiento del alumnos. La empatía sólo sirve en tanto en cuanto dispones de la información esencial del alumno al que quieras ayudar, al que quieres conocer más y mejor. Mediante el mapa de la empatía la segmentación, es decir, la categorización y etiquetación se transforma en personalización, conocimiento profundo que se traducirá en un ayuda afectiva y efectiva en el tiempo.

El mapa de la empatía y de la alteridad
 y el Design Thinking.



No quiero acabar esta entrada sin hacer alusión a una metodología muy relacionada con el mapa de la empatía. Se trata del Pensamiento de Diseño o Design Thinking, una metodología dirigida expresamente a la resolución de problemas a partir de un entorno creativo. He citado la importancia delDesign Thinking porque creo que dicha herramienta parte de una idea que creo que es perfectamente extrapolable al ámbito educativo y es la resolución y el aprendizaje a partir de la cooperación y del trabajo en equipo. Al igual que el mapa de la empatía, el Design Thinking pone en el centro a las personas, fomenta la empatía y defiende la creatividad como la mejor opción para la resolución de problemas. Además, el Design Thinking no tiene como prioridad la calificación, sino el aprendizaje, algo que creo que se podría trasladar perfectamente a las aulas. No quiero extenderme más porque tengo la intención de dedicar un artículo específico sobre los beneficios del Design Thinking en la educación. 

Aún así, te dejo esta interesantísima presentación para que vayas descubriendo por ti mismo qué es el Design Thinking:





jueves, 3 de septiembre de 2015

TU PALABRA... LUZ DE MI HORIZONTE, LA CAUSA DE MI GOZO Y ALEGRÍA



Tu palabra...
Autor: Fray Alejandro R. Ferreirós 
OFMConv

Me hablaste un día, Señor, y tu Palabra
fue una dulce melodía en mis oídos
fue canto primordial y fue el sonido
de las campanas de un templo que te cantan.

Fue tu Palabra mensaje de esperanza
consuelo, salvación, misericordia,
amparo, contención y la memoria
del camino recorrido en Nueva Alianza.

Fue tu Palabra perdón que reconcilia,
aceptación sin condiciones, vida nueva,
fue, en amistad, donar la vida entera
y aceptar el don gratuito de la Vida.

Fue tu Palabra la luz de mi horizonte
la que ilumina el camino de mis días
el consejo oportuno y la medida
de tu Amor que implorado me responde.

Es la fuente de la sabiduría
en la que bebo saciándome de gracia
el manantial que brota de tu casa
la causa de mi gozo y alegría.

Es tu Palabra un beso enamorado
que me habla de un Amor que me trasciende
un amor que mi mente no comprende
y me deja en tus ojos cautivado.

Es el arrullo maternal de la confianza
en que me siento como un niño en tu regazo
es saberme protegido entre tus brazos
y entregarme orante a tu Alabanza.

Despertar de adoración que inunda el alma
y me hace el eco de tu voz y melodía,
la que suscita en mi interior la profecía
y sopla en una brisa que me calma.

Es tu Palabra razón de mi existencia,
linfa vital, perfume del Eterno,
la hoguera que me quema en el invierno
la que habita, profunda, en mi conciencia.

Es tu Palabra alimento que no pasa
frescura de sabor siempre distinto
la que apaga la sed de mis instintos
y llena la bodega de la casa.

Es rocío del cielo que fecunda
la avidez de mi tierra desolada
semilla de vida que es sembrada
si en mi pecho tu Nombre se pronuncia.

Es tu Palabra dulzura del encuentro
cuando mi nada clama al infinito,
cuando escucho la tierra que en su grito
se hace el eco de todos los lamentos.

Es tu Palabra la voz que me recrea
y el poder de la vida que se expande
cuando resuena en el monte o en el valle
cuando se mece serena en la marea.

En tu Palabra vivo, en ella existo
desde que el Ser pronunció mi nombre un día
desde el momento en que escuchando la hice mía
y en su promesa a la muerte me resisto.

Pues tu Palabra es salvación y vida Eterna
la trascendencia divina de la historia
la esperanza que se anida en mi memoria
del Amor puro que rompe mis cadenas.




miércoles, 2 de septiembre de 2015

CUENTO DEL SEMÁFORO: HAY QUE CAMBIAR LO ACCIDENTAL Y NO LO FUNDAMENTAL

"La gran tragedia de este mundo, 
es que no cultiva la memoria, 
y por tanto olvida a los maestros".  
Martín Heidegger 


“Todas las cosas ya fueron dichas, 
pero como nadie escucha 
es preciso comenzar de nuevo". 
André Gide


Vivimos tiempos de ruptura con todo lo anterior. Cambiar todo por el mismo hecho de cambiar. Sin distinguir en lo que necesariamente tiene que ser renovado.
Hay verdades que no se pueden cambiar como que el sol siempre sale por el este y se esconde por el oeste. Que el amor como todo lo bueno de la vida, nunca será un producto comercial, que ni se compra ni se vende. Que las ideologías no arreglan nada y que solo son cambiadas por otras ideologías. Que las teorías son caducas y que no son leyes universales....


La falacia DEL ACCIDENTE 
de estos tiempos...

Se comete al confundir la esencia con el accidente, lo sustancial con lo adjetivo. Incurre en ella, por ejemplo, quien juzga por las aparien­cias.

Como es sabido, el hábito no hace al monje y aunque la mona se vista de seda... Todo esto viene a decir lo mismo: que las cosas tienen esen­cia y ac­cidentes.

Esencia es la substancia de una cosa, lo que no se puede suprimir sin alterar el concep­to; lo inherente, lo necesario, y tam­bién lo universal, por­que es en lo que coin­ciden todos los in­dividuos del mismo género. 


Puede adoptar muchas presencias accidentales, pero lo común, lo in­separable, lo que se predica de todas es su esencia. Percibimos las cosas por sus accidentes y es preciso desnudarlas para conocer­las, para descubrir su meollo, aquello que permanece bajo los cam­bios de aparien­cia: la substancia, esto es, lo que sostiene los ac­cidentes (del latín substare = estar debajo).

Accidente (del latín accidere = sobrevenir a) es lo que par­ticulariza las cosas, lo añadido, lo sobrevenido. El accidente puede faltar, no es necesario para el concepto; es contingente, yuxtapuesto. 


La Falacia del accidente se comete por tomar una propiedad accidental como esencial, lo que conduce a errores al generalizar y al definir. 

Atribuimos como esencial a todos los individuos de una especie una cualidad que sólo conviene ac­cidentalmente a algunos de ellos.
La definición por los accidentes traiciona el concepto. Si definiéramos las aves como vertebrados que vuelan, no serían aves ni los pingüinos ni el Pato Donald, pero podrían serlo Dumbo y los murciélagos.

Es una falacia muy próxima a la 
Generalización precipitada. La mayoría de las Falacias del ac­cidente se cometen al generalizar a partir de los ac­cidentes de las cosas, lo que ocurre con más facilidad cuando los datos son in­suficientes.

Cuento del semáforo

Esta es la historia de una ciudad moderna como toda que se precie; tenía en sus calles, semáforos y señales de tráfico para regular el tráfico, y por ende, el tránsito peatonal. 

Al cabo del tiempo, empezó un movimiento de gente, que cuestionaba la utilidad de los semáforos. Que no hacían falta ningún tipo de regulación vial. Que era pura pérdida de tiempo. Que éramos soberanos y libres de andar con conciencia por nuestra propia cuenta, sin limitaciones de ningún tipo.
Se formaron nuevos partidos emergentes reclamando las nuevas demandas de la ciudadanía. Ganó las elecciones del ayuntamiento, uno de los nuevos partidos con las iniciales de SS: Sin Semáforos.

Lo primero que hicieron fue lo primero de su programa electoral: Quitar todos los semáforos y señales viales de la ciudad. 
Pasaron los años, y la ciudad se convirtió en un caos. Y, tuvieron que llamar a costosísimos expertos para que propusieran soluciones al respecto. Y aconsejaron que había que poner unos dispositivos de señales de control de tráfico, diseñados por ellos mismos. Con un coste muy ahorrativo, de unos cincuenta mil $ cada aparatito. Y la ciudad, recuperó el orden circulatorio. La ciudadanía quedó muy satisfecha con los políticos de la ciudad. 

Y colorín colorado, este cuento se sigue repitiendo...



El 9 de diciembre de 1868 se instaló el primer semáforo en Londres. Fue diseñado por el ingeniero ferroviario John Peake Knight, quién se basó en las señales ferroviarias de la época. El primer semáforo fue muy diferente al actual, con dos brazos que se levantaban para indicar el sentido que tenía que detenerse, además usó lámparas de gas de colores rojo y verde para su uso nocturno. Sin embargo, este primer semáforo era manual por lo que requería que un policía lo controlase todo el tiempo. Este primer semáforo explotó tan solo dos meses después, el 2 de enero de 1869, hiriendo de gravedad y causándole la muerte al policía que lo controlaba.

En 1910, Ernest Sirrine mejoró el semáforo volviéndolo automático. El sistema de Sirrine usó las palabras no iluminadas «stop » (detenerse) y «proceed » (proceder). En 1912, Lester Wire, un oficial de policía de Salt Lake City, optó por regresar al anterior sistema con las luces rojas y verdes. Aunque era manual, la innovación fue usar luces eléctricas y un zumbador para advertir del cambio de estado, además permitía a las estaciones de policía y bomberos cambiar el estado del semáforo en caso de emergencias. Por ser un empleado del gobierno estadounidense su invención nunca fue patentada.

La era de innovación posterior del modelo T del control de tráfico ocurrió principalmente en los Estados Unidos debido a que Estados Unidos tenía más tráfico. Ciudades del oeste de Estados Unidos tuvieron tasas más altas de propiedad de automóviles de las ciudades del este después de que el coche se convirtió en más que el juguete de un hombre rico. En 1910, Los Ángeles tuvo el registro más alto per cápita de automóviles en el mundo, porque era una ciudad rica con un buen sistema de calles cuyo clima permite la conducción durante todo el año en los coches abiertos que eran la norma hasta 1923.

Avances en la tecnología de la ingeniería eléctrica efectuaron mejoras en la señalización posible. Los ingenieros habían desarrollado programadores automáticos para sistemas de comunicaciones militares durante la Primera Guerra Mundial. El primer semáforo automático que utilizaba luces rojas y verdes eléctricas fue patentado por William Ghiglieri en San Francisco, California en 1917. Su diseño también incluía un modo manual.

Los peatones tenían más dificultades para adaptarse a las nuevas luces automáticas, ya que se enfrentaron a una nueva regulación de un comportamiento ya establecido, un ajuste más exigente que afrontar nuevas reglas para nuevos comportamientos (como conducir). Los peatones nunca se organizaron, así como los automovilistas. Peatones estadounidenses carecían de un equivalente de la Asociación de Peatones de Gran Bretaña, hoy en día Living Streets (UK), o Deutsche Verkehrswacht-DVW, Asociación Alemana de Seguridad Vial. Ellos tenían suficiente influencia en la ciudad de San Luis, Misuri para bloquear una ordenanza contra cruzar la carretera en el punto dictado (jaywalking ) en 1936, pero que parece una excepción aislada de su impotencia política. Los ingenieros de tráfico trataban a los peatones como ciudadanos de segunda clase. En 1921, por ejemplo, un ingeniero los describió «como un obstáculo muy grave». En el plano jurídico más fundamental, el Derecho anglosajón (Common law) había sostenido que todos los usuarios de la calle eran iguales. Ante la insistencia de los ingenieros de tráfico, sin embargo, los ayuntamientos reemplazan esta regla antigua con nuevas ordenanzas que dieron a los automóviles el derecho de vía, excepto en las intersecciones. El primer libro de texto de ingeniería de tráfico observó que la protección de la vida era más importante que la velocidad del transporte, pero luego agregó que la seguridad y prevención de accidentes parecía ser la última preocupación de los funcionarios. El mismo trabajo se quejó de que los peatones se encontraban en un estado de «rebelión».

En 1936, Charles Marshall creó una señal rotatoria que permitía indicar el tiempo restante antes del cambio de estado del semáforo.En 1920, William Potts, inventor de varios semáforos para ese momento, añade la luz amarilla al semáforo. Para ese momento los semáforos ya se habían expandido alrededor del mundo, pero, a diferencia de los demás de dos etapas, el de tres etapas permitía advertir de una mejor manera al conductor sobre el inminente cambio a la luz roja. Potts era un oficial de policía de Detroit, por lo que al igual que Wire nunca patentó su invención. Garrett Morgan en 1923 fue la primera persona en lograr la patente por un semáforo de tres etapas eléctrico en 1923. Sin embargo su semáforo aún distaba del actual pues tenía dos brazos y usaba palabras iluminadas. Vendió su diseño a General Electric por aproximadamente 40 000 USD.



martes, 1 de septiembre de 2015

AMORICIDIO: CUANDO EL ODIO QUISO MATAR EL AMOR - LA BATALLA DEL ODIO CONTRA EL AMOR - EL EVANGELIO VIVIFICA

"Los pequeños actos de cortesía endulzan la vida, 

los grandes la ennoblecen". 

Karina Valenzuela. 



Cuando el odio quiso matar el amor

En los pequeños detalles es donde 
se libra la batalla del odio contra el amor.


Cuentan que en la historia del mundo hubo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos los sentimientos más oscuros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano. Estos llegaron a la reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito. Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo: "Os he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien". Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo, todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos. "Quiero que matéis al Amor", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno quería destruirlo.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto; provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el informedel Mal Carácter quedaron decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante".

Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo: "En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo 
ignorará". Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida y la adoró en sus ídolos, que son una tentación 
constante, y una causa frecuente del alejamiento del amor verdadero. Muchos ídolos se levantan muy bien construidos y refinados que se presentan bajo capa de “progreso” o que proporcionan más material bienestar, más placer, más comodidad...: su dios es el vientre, y su gloria la propia vergüenza, pues ponen su corazón en las cosas terrenas, como dice San Pablo en su Carta a los Filipenses, y es aplicable a la idolatría moderna, a la que se ven tentados tantos, olvidando el tesoro auténtico, la riqueza del amor. Pero, después de luchar por salir adelante, el Amor renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos, y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, la Indiferencia, la 
Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. Cuando venían las Desgracias parecía sucumbir, pues como decía Claudio de Colombiere los golpes imprevistos no permiten muchas veces que uno aproveche de ellos, a causa del abatimiento y turbación que levantan en el alma; mas con un poquito de paciencia, se ve como Dios dispone a recibir gracias muy grandes precisamente por aquel medio. Sin tales percances tal vez no habría sido el amor del todo malo,
pero tampoco del todo bueno.

El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a los demás: "No podemos hacer nada más... El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos”.

De pronto, de un rincón del salón se levantó alguien poco reconocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte. "Yo mataré el Amor”, dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo: "Ve y hazlo".

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después que, de mucho esperar, por fin el Amor había muerto. Todos estaban felices, pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: "Ahí os entrego el Amor totalmente muerto y destrozado", y sin decir más ya se iba. "Espera", dijo el Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?"

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: "soy La Rutina."

La rutina es ausencia de amor, monotonía, y “la monotonía es falta de energía” (dice la cantante Laura Pausini), significa que está ya muerto el amor. El amor es un fuego al que hay que echar cada día cosas nuevas: "Los pequeños actos de cortesía endulzan la vida, los grandes la ennoblecen" (Karina Valenzuela). En la batalla del amor frente al odio, hay que cuidar las cosas pequeñas que son –en frase de la Escritura- las que si faltan dejan paso a las pequeñas raposas que destrozan el campo de ese amor. La dejadez, el abandono de los detalles, produce el desmoronarse de todo el amor: “Será que la rutina ha sido más fuerte” (canta el grupo “Ella baila sola”).

LA BATALLA DEL ODIO 
CONTRA EL AMOR

Mauricio Fornos


El amor alienta, el odio abate; 
el amor sonríe, el odio gruñe; 
el amor atrae, el odio rechaza; 
el amor confía, el odio sospecha; 
el amor enternece, el odio enardece; 
el amor canta, el odio espanta; 
el amor tranquiliza, el odio altera; 
el amor guarda silencio, el odio vocifera; 
el amor edifica, el odio destruye; 
el amor siembra, el odio arranca; 
el amor espera, el odio desespera; 
el amor consuela, el odio exaspera; 
el amor suaviza, el odio irrita; 
el amor aclara, el odio confunde; 
el amor perdona, el odio intriga; 
el amor vivifica, el odio mata; 
el amor es dulce; el odio es amargo; 
el amor es pacífico; el odio es explosivo; 
el amor es veraz, el odio es mentiroso; 
el amor es luminoso, el odio es tenebroso; 
el amor es humilde, el odio es altanero; 
el amor es sumiso, el odio es jactancioso; 
el amor es manso, el odio es belicoso; 
el amor es espiritual, el odio es carnal. 
El amor es sublime, el odio es triste.



La Palabra de Dios 

Vivifica el Amor



(De la cuarta edición del libro:)

Poesías de un Poeta Cristiano, libro I

Autor: Javier R. Cinacchi


Levadura es el evangelio:
porción muy pequeña alcanza,
para leudar toda una masa,
una vida, un hogar, una nación…

Dios es amor y te ama con razón.
Sabe de ti y tu gran valor.
Jesús su vida para salvar dio:
¡Nada impida tu salvación!

Guárdala como gran tesoro,
muéstrala como luz al mundo,
gózala como el gran regalo,
que el amado te brindó.

El humano podrá dejar de ser,
enfriarse incluso el sol.
El cuerpo querido, consumirse,
pero el regalo de Dios, no.