EL Rincón de Yanka: 2017

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CALENDARIO DE ADVIENTO 2017

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jueves, 28 de diciembre de 2017

NOCHE DE SANTOS INOCENTES: ÁNGELES TIRADOS EN EL BASURERO

EN LA MISMA NOCHE DE LOS SANTOS INOCENTES, 
TIRARON A UNOS ÁNGELES EN UN BASURERO

ESTO NO ES UNA INOCENTADA. ES VERÍDICO Y REAL. ME PASÓ A MÍ. 


Lo increíble y sorprendente es que yo estaba detrás de un bajorrelieve de terracota semividriado de ángeles * desde que lo había visto inicialmente desde hace más de quince años, en un escaparate de un establecimiento de decoración e interiorismo, pero ya estaba reservado, vendido y agotado. Pero, siempre preguntaba por cualquier tienda si tuviesen dicha obra. Pasaron los años y dejé de buscar y de preguntar. 

Al cabo de quince años, el 28 de diciembre de 2016 por la tarde, cuando mi cuñada pasaba por una calle alejada de su casa, que por cierto, nunca transitaba por ella, le llamó la atención dicho abandono de ángeles al lado de un basurero; le recordó el bajorrelive tan buscado por mí.
Me envió la foto por whatsapp, preguntándome si era la que yo buscaba. No me lo podía creer. Le pregunté qué por dónde estaba y me dio su situación exacta del número de la calle, al lado del basurero. Aunque ya hubieran pasado algunas horas, fui a ver si todavía estaba. No me lo podía creer. Pensaba que ya era tarde y que otros lo habían ya llevado. Eran como las once de la noche. Faltaba poco para que pasara el camión de la basura. 


Sí, y ahí estaba, esperándome... ¡ALELUYA! ¡ALELUYA! ¡ALELUYA! 

Estaba intacto, como yo lo recordaba. Era el mismo que estaba buscando desde hacía bastante tiempo...
Empecé a reflexionar sobre el significado de este "casual" suceso que, al mismo tiempo, también, sobre la fiesta de los santos inocentes que habían sacrificado sus infantes y efímeras vidas por el Niño Salvador Enmanuel.


Según la tradición católica y el Evangelio de San Mateo (2, 16), cuando reinaba Herodes en Judea, los Reyes Magos se dirigieron a Belén a adorar al Mesías, guiados por una estrella. Pero cuando este Rey se enteró, y ante el temor de perder su trono, intentó por todos los medios localizar al niño Jesús para deshacerse de él. Por este motivo pidió a los Reyes Magos que a su regreso le informaran de dónde estaba el pequeño. Sin embargo, éstos recibieron un mensaje de Dios, avisándoles de las intenciones que tenía Herodes y no lo hicieron. Entonces, guiado por su afán de mantener el trono y al desconocer quién era Jesús, ordenó asesinar a todos los menores de 2 años. Pero el Mesías estaba ya en Egipto ya que sus padres habían recibido un mensaje divino que les avisaba de esta fatal amenaza. Así, todos los bebés que fueron asesinados entones son los Santos Inocentes.



Esta celebración también tiene un origen pagano en la Edad Media. Es entonces cuando combinaron este rito con otro denominado «la fiesta de los locos». Ese día todo estaba permitido y la culpa no podía recaer sobre nadie. Era una jornada en la que el desenfreno y el jolgorio eran los protagonistas, por lo que la Iglesia decidió que se celebrara el día 28 para calmar las excentricidades de sus participantes, haciéndola coincidir con el día de los Santos Inocentes. Se inició así la unión pagano-religiosa de esta fiesta.
Vivimos tiempos locos de verter lo mejor y comprar lo peor. Tiempos de la obsolescencia programada y mercantilista y "cosifista". Cada vez nos hemos paganizado más que nunca, somos cada vez más bárbaros, más locos, hemos perdido el sentido común que es el menos común de los sentidos... Hemos perdido los frenos de la razón y de la conciencia. Todo vale sin mirar sus consecuencias. Y nos dirigimos al precipicio del caos y del vacío existencial.


Tiempos de personas necias y mastuerzas... Que confunden el valor con el precio. Que siguen las modas superficiales y borreguiles...

Tiempos de hombres caídos que dejan tirados a ángeles victoriosos...

* Era un bajorrelieve de terracota semividriado con toques de pan de oro de ángeles guercinos barrocos (pieza agotada y valorada en más de 1.500 €s), arrinconado al lado de un basurero en pleno centro de la ciudad.

"Porque todo el que pide, recibe; 
y el que busca, halla; y al que llama, 
se le abrirá". 
Mt 7,8


"Aún más, a nada concedo valor 
cuando lo comparo con el bien supremo 
de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. 
Por causa de Cristo lo he perdido todo, 
y todo lo considero basura 
a cambio de ganarlo a él". 
Flp 3,8




LOS SANTOS INOCENTES - JULIO AZZARONI


En el día de los santos inocentes 
que la inocencia te valga. 
Yo me pongo de su lado y 
felicito a los que tienen la cara.
Voy con ellos a encontrar en la inocencia 
el futuro de la raza. 
La inocencia no es virtud para la risa. 
La historia prueba con ganas 
que andan muchos culpables por la vida
y hay inocentes con trampa.

Yo prefiero ver con suerte al generoso 
que al que trabaja, le alcanza,
que se quedan con los besos, los que aman
y a los traidores encanan...
Y les pido mil perdones este día, 
a las fieles defraudadas,
y quisiera en este siglo que prometan 
que no cambiarán en nada.

Sean así, La Verdad las necesita, 
clara y limpia la mirada.
Tengo fe que ya vendrán tiempos mejores 
de amanecer en el alma.
Y que el hombre recordará en el futuro, 
sólo izar banderas blancas.
Sino fuera lo que digo y lo que siento: 
que la inocencia me valga.


lunes, 11 de diciembre de 2017

VENANCIO BLANCO: "LA REALIDAD ES EL PROPIO SUEÑO"

"LA REALIDAD ES EL PROPIO SUEÑO"



Fundador y primer Presidente de la Fundación, Venancio Blanco es un escultor contemporáneo de reconocido prestigio nacional e internacional. Nació en 1923 en Matilla de los Caños del Río (Salamanca). Estudió en la Escuela Elemental de Trabajo y en la de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Salamanca. De 1943 a 1948 cursó estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. En 1941 había viajado a Italia, con 18 años y en plena Guerra Mundial, gracias a un premio de Educación y Descanso. Es allí donde descubre la escultura, no solamente como elemento de expresión artística, sino como forma de vida.

Es miembro del grupo de los Seis Escultores, que se constituye en los años 60 en Madrid, junto con otros españoles, compañeros y amigos. El Grupo se integra en el marco de la escultura neofigurativa, tendencia que muestra un interés por representar la realidad a través de formas entre la figuración académica y el informalismo. Venancio Blanco, partiendo de la tradición, busca su identidad con un lenguaje propio, renovando la escultura contemporánea e incorporando su personal expresión plástica a través del bronce principalmente.

Desde 1977 es miembro numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1981 fue nombrado director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma y pertenece también a la Pontificia e Insigne Academia Artística dei Virtuosi al Panteón de Roma, Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, y Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid.

Junto a su trabajo como escultor, hay que destacar una ininterrumpida labor docente, tanto en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, como en diversos cursos y seminarios por distintos puntos de España. Entre estos cabe mencionar el curso de dibujo y escultura en bronce de Priego de Córdoba, que comenzó hace más de 20 años y que se imparte todos los veranos.

Premios
Ha sido galardonado con diversos premios nacionales e internacionales, entre los que se encuentran el Premio Nacional de Escultura (1959), Primera Medalla de Escultura de la Exposición Nacional de Bellas Artes (1962), Gran Premio de Escultura de la V Bienal de Arte de Alejandría, Medalla de Oro de la IV Bienal de Arte Sacro de Salzburgo, Medalla de Oro de la XI Exposición “Las Artes en Europa” (Bruselas), Primer Premio de la Exposición Internacional “La Caza” (Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest), Premio de las Artes de Castilla y León 2001, Medalla de Oro de la provincia de Salamanca 2009.

Museos e instituciones

Sus obras figuran en diversos museos e instituciones, así como en colecciones particulares de España y del extranjero. Destacan:
Museo del Vaticano, Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, Museo Nacional de Arte Contemporáneo Reina Sofía de Madrid, Museo de Bellas Artes de Salamanca, Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, Museo de Bellas Artes de Amberes, Museo Nacional de El Cairo, Museo Nacional de Oslo, Museo Taurino de Córdoba, Sede de las Edades del Hombre (Valladolid), Catedral de la Almudena en Madrid, Consejo Superior de Deportes, Museo de Escultura Religiosa Venancio Blanco de la Fundación Mapfre en el Plantío (Madrid), edificio de las Cortes de Castilla y León en Valladolid, Universidad Católica de Murcia, Museo Fundación Camilo José Cela en Padrón (Pontevedra), Museo de Escultura al Aire Libre en Alcalá de Henares (Madrid), Museo de Escultura al Aire Libre en Leganés (Madrid).

Existen además esculturas y monumentos públicos en Salamanca, Madrid, Sevilla, San Sebastián, Valdepeñas (Ciudad Real), Ponferrada (León), Navalcarnero (Madrid).



domingo, 10 de diciembre de 2017

SIEMBRA POESÍA Y MIGUEL OTERO SILVA


SIEMBRA

Cuando de mí no quede sino un árbol,
cuando mis huesos se hayan esparcido
bajo la tierra madre;
cuando de ti no quede sino una rosa blanca
que se nutrió de aquello que tú fuiste
y haya zarpado ya con mil brisas distintas
el aliento del beso que hoy bebemos;
cuando ya nuestros nombres
sean sonidos sin eco
dormidos en la sombra de un olvido insondable;
tú seguirás viviendo en la belleza de la rosa,
como yo en el follaje del árbol
y nuestro amor en el murmullo de la brisa.

¡Escúchame!
Yo aspiro a que vivamos
en las vibrantes voces de la mañana.

Yo quiero perdurar junto contigo
en la savia profunda de la humanidad:
en la risa del ñiño,
en la paz de los hombres,
en el amor sin lagrimas.

Por eso,
como habremos de darnos a la rosa y al árbol,
a la tierra y al viento,
te pido que nos demos al futuro del mundo...


Tres variaciones alrededor de la muerte

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar a la mar,
que es el morir. 
Jorge Manrique

1
¡No! No es posible vivir cual los ríos
cantando entre laderas y lirios
o entre agudos peñascos y ramajes tronchados,
sin presentir el mar que los espera,
el infinito verde y encrespado
en cuyo corazón de sal los ríos 
se transforman en peces.

No es posible flamear como el fuego,
iluminando rostros de danzantes risueños
o tiñendo vetas de angustias 
en las caras dolorosas,
sin presentir la brisa que matará su luz
o el agua que tomará sus rosas en ceniza.
En mitad de la vida cantamos a la muerte
que es el mar de los ríos y el agua de las llamas.

2
Símbolos de la muerte no sueñan ser el hueso,
ni las cuencas vacías, ni la mortaja fláccida.
Los huesos son apenas el portal de la muerte.

Cuando los huesos dejan de ser huesos
y entre su blancor rígido 
hay un temblor de gérmenes,
es que nace la poesía de la muerte,
es que despunta el símbolo creador de la muerte.

La muerte que yo canto 
no es cruz de cementerio,
ni ilusión metafísica de las mentes cobardes,
ni lóbrego infinito de profundos filósofos.

La muerte que yo canto 
es una sombra constructora
de blancas mariposas 
que crucen los caminos del viento,
de tallos que entremezclan 
la pulpa maternal de la tierra,
de claros manantiales 
que sacudan las entrañas del mundo.

3
Un niño es la crisálida de un amor y de un llanto,
es la estrofa primera de un poema,
es la cuesta inicial de una montaña.
Y la muerte de un niño es tan absurda
cual la de una mañana que se volviera sombras.

Si ayer se desgarraron las carnes de la madre,
si un rumor de blancura le despertó los senos,
esa sangre, esa leche, ese dolor, han sido
la raíz de los pasos de un hombre.

Sólo el leñador loco corta un árbol
cuando el tronco es apenas tierno cogollo inútil.
Sólo loca la muerte ha de matar un niño,
apagar un amor que no ha nacido
y secar unas lágrimas que no han corrido nunca.
Mientras los niños mueran


LA POESÍA

Tú, poesía,
sombra más misteriosa
que la raíz oscura de los añosos árboles,
más del aire escondida
que las venas secretas 
de los profundos minerales,
lucero más recóndito
que la brasa enclaustrada 
en los arcones de la tierra.

Tú, música tejida
que el arpa inaudible de las constelaciones,
tú, música espigada
al borde de los últimos precipicios azules,
tú, música engendrada
al tam-tam de los pulsos y al cantar de la sangre.

Tú, poesía,
nacida para el hombre y su lenguaje,
no gaviota blanquísima sobre un mar sin navíos,
ni hermosa flor erguida 
sobre la llaga de un desierto.


"Hallazgo de la piedra"

Hallazgo de la piedra:
la piedra es el rescate de formas y volúmenes
que fueron soterrados por el talón del viento.

Paráfrasis del lirio:
el lirio es el desquite de yerbales y frondas
que extinguieron sus verdes en el barro del lirio.

Génesis de la lluvia:
la lluvia es el repliegue de arroyos y esteros
que asaltaron el cielo por la arcada del sol.

Venero de una voz:
tu voz, joven poeta iluminado,
trazador de epiciclos, descubridor de orbes,
esa voz que te brota de la insólita entraña
es resaca de gritos de los poetas muertos.
Es la cal de los huesos de los poetas muertos,
blanca semilla que germina sobre tu corazón.

(La mar que es el morir - 1965)




VER+:
Documental - 
una vida y mil historias que contar

viernes, 8 de diciembre de 2017

SIN DOLOR PATRIO NO HAY LIBERTAD


Sin dolor de país 
no hay aprendizaje social 


"El desentendimiento como desorientación social luce como la falta de aprendizaje social porque primero no existe el dolor de país, por parte de los líderes, ni por parte del pueblo mismo venezolano" 
Sociólogo y antropólogo venezolano de origen español. Autor de numerosos libros, es un dedicado estudioso de la cultura venezolana y de la sociedad nacional en su conjunto.

He vuelto a leer "Resistencia y Sumisión". No sé cuando fue por primera vez, desde que compré el libro en 1970. Dietrich Bonhoeffer resultó una personalidad cuyo atractivo obedece a mis años hippies de 1968, cuando pasé un año en Londres. Entonces sonaban con fuerza autores luteranos alemanes, que impulsaban una renovación en el pensamiento cristiano, y que en su tiempo de vida (años 1930 y 40) dieron que hablar por su oposición al proyecto totalitario de Hitler en Alemania.

Mi motivo de entonces tuvo un sentido intelectual, cuya emoción se vinculaba con la filosofía de la liberación en América Latina, que entre paréntesis tenía inspiración de ciencia marxista.

La vuelta a leer Resistencia y Sumisión [1] obedece a un ritmo de buscar preguntas con calidad de respuesta para el problema venezolano.

En los comienzos de la revolución bolivariana (2000-2003), el ritmo de la búsqueda se refirió a estudios de sociopolítica. Eran años de movilización frente a un pueblo que aplaudía engatusado a la revolución con tapadera marxista.

¿Cuándo no en Venezuela se encuentra la aglomeración social delirando la palabra cambio, enamorada siempre en su consciente-inconsciente de las revoluciones desde la independencia política?

Pero ahora en la culminación de la revolución, y destapada de su marxismo y en su tope político, el ritmo de búsqueda viró a temas de remanso socio-religioso-político, como consuelo de liberación profunda y aprendizaje social. Es nuestro consuelo de esperanza activado. Comenzó con un artículo encomendado por el departamento de Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello, que titulé: Magia y Política del Vivir a Gusto, (17 de marzo de 2017).

Después de rematar mis materiales de investigación organizados en 6 libros, desde septiembre he desempolvado libros comprados antaño, para volver a leer la relación entre religión y política en estos tiempos que persisten cada vez más turbulentos en Venezuela, ya en el límite. Pero Bonhoeffer nos previene al explicar su título respecto al inconveniente, y también de la imposibilidad, de fijar dicho límite, so pena de matar el ritmo de vida y fecundidad de las situaciones que se nos presentan, ya se nos vengan como de un mar de fondo a tragarnos:
A pesar de las fuertes olas
del mar, contra mi conjuradas,
de vuestro canto oigo las notas
aunque lleguen ahogadas.
(Der grüne Heinrich, 
citado por Bonhoeffer, 59).

Porque es una revolución marcada por la destrucción del país, lo que hace de éste una reclusión del país al estilo cubano bajo cuya asesoría avanza dicha reclusión, y nos recluye asimismo a cada ciudadano en nuestro quehacer cotidiano signado por las dificultades y obstáculos, presentes en un país de ausencias.

Con búsqueda o no, la lectura tuvo el sentido del dolor de país, cuya emotividad brotaba del sentimiento de reclusión a que nos ha empujado el programa político de la revolución bolivariana. La lectura ha sido densa, por lo menos en las primeras 70 páginas, referidas a ‘Cartas a los Padres’. Su objetivo profundo fue infundir a éstos el consuelo debido a su detención por la Gestapo.

¿Y cómo yo argumento a mi gente el consuelo, y aprendo el relato de mi dolor de país para que ese dolor sea fecundo en la vida futura de este país enloquecido por su reclusión?

Después, la lectura se hace más contemplativa cuando se lee el ‘Informe desde el Cautiverio’ y en ‘Cartas a un Amigo’. Sus pensamientos sobre el cristianismo sin religión me retrotraía a mis prácticas con la gente; pese a su luteranismo, la limpieza que hace la Iglesia reformada del cristianismo nos enseña mucho a los católicos a depurar el sentimiento de lo religioso de cara a Jesús de Nazaret, el Dios Humanado o el Hombre-Dios: mito antropológico y misterio teológico de la esperanza humana.

Pero se interrumpía su relato porque los bombardeos sobre la ciudad de Berlín eran intensos al final del Segunda Guerra Mundial en los años 1944 y 45. Así yo retornaba a mi tranquilidad por comprender la serenidad de aquél hombre que vivía, pensaba y sentía una libertad suprema al considerarse condenado a muerte en un campo de concentración del nazismo hitleriano; suprema libertad como la canción más hermosa, la del cisne moribundo porque éste ya canta sin temor (Bertolt Brecht).

Mi lectura ahora se encaminaba por la senda de la situación venezolana en la que siento una reclusión personal a partir de la reclusión amplificada del país mismo. Lo que tengo de valor agregado es también como Bonhoeffer: la posibilidad de vivir, pensar y sentir con una experiencia intensa el país. Esto a su vez retroalimenta mi pensamiento sobre el negativismo de sociedad con que ocurre la ‘solución venezolana’, negativismo que se despliega afirmativamente a favor de la destrucción impulsada por la misma revolución bolivariana.

Las situaciones nunca vienen y van insípidamente solas. Siempre lo hacen acompañadas con un sentimiento que les otorga un valor o sentido. Mientras las situaciones persisten, es el sentido el que da la clave de interpretar el total de las situaciones, o mejor, la situación total, que en Venezuela es la situación signada por el dolor de país.

Mi situación personal: apenas soy en Venezuela, hoy día, un simple profesor, jubilado de la Universidad Central de Venezuela, que ha tratado de explicarse lo que pasa en el país desde lo que es y ha sido siempre, es decir, de su etnicidad o cultura antropológica, proponiendo también lo que desea ser y cómo lo puede ser, y lo que debe llegar a ser como su desafío histórico. Por esta entrada, sé de todos los sentidos de la acción en torno a cómo se mueve la vida venezolana, y sobre todo, sé cómo organizarlos bajo un concepto explicativo: la matrisocialidad (1992), concepto que prueba como referencia el concepto de populismo (1981) bajo la especie de recolector (sub specie de conuquerismo).

Pero esta impavidez de detección explicativa desde mi llegada al país (1968) como sacerdote, de vivir 15 años en Los Postes, barrio marginal de Caracas (hasta 1983), de cruzar y compartir el pensamiento en las aulas universitarias con ambiente izquierdoso y de ex-guerrilleros anarcoides (1973-1979). Todo este bullir del pensamiento y la acción, ha comenzado a resentirse en su inteligencia por la radical estrechez de país en que uno vive.

Bonhoeffer lo dice desde la estrechez de su celda en la cárcel Berlín-Tegel, y aún trasladado a otra cárcel más segura en 1944. Él vivió esa reclusión bajo la forma de volver a las cosas más simples y a lo más esencial de la vida. Así se dedicó con todo el tiempo que le dejaban las horas de los bombardeos sobre Berlín, a estudiar, pensar y escribir sobre los aspectos más personales como el del cristianismo sin religión, y refundirlos en los acontecimientos mundiales que se precipitaban con el desenlace de la guerra. Así logró elaborar en su personalidad una unidad de espíritu superior y un corazón sensible, herencia social indestructible que puede quedar adormecida, pero que no se pierde nunca para la humanidad.

Toda lectura actualiza en el lector las situaciones que se relatan en el texto, y su aplicación forzosamente las reconfigure en otras circunstancias, base del aprendizaje social. La distancia o la lejanía de autor a lector te hace, como en los motivos del cuento maravilloso, revivir mejor y con más limpidez tu situación actual en que vives.

Muy al contrario de la estrechez de la celda carcelaria, donde Bonhoeffer aprovechaba la disposición de tiempo y la soledad para crecer en pensamiento y memoria, la estrechez del país venezolano le priva a uno hasta del tiempo y la soledad, sometido al stress de buscar los alimentos por los múltiples supermercados y mercados a cielo abierto, a procurarse el dinero en efectivo por los diversos bancos en medio del corralito financiero, y por lo tanto sometido a los apuros de pagar los servicios públicos, los repuestos de los coches averiados, los servicios médicos y la compra de medicinas inconseguibles por otra parte, y a recluirse en casa antes que caiga la noche con la rapidez que ocurre en los trópicos, de ponerle rejas a todas las ventanas y puertas, y hasta la alambrada de trinchera en los portones y muros, y todavía sometidos a pagar un alto costo por el servicio de vigilancia privada. Las inseguridades, expresadas en robos, asaltos, invasiones en calles, casa y urbanizaciones están presentes permanentemente de un modo sorpresivo.
En Venezuela no pasamos por una segunda guerra mundial como Bonhoeffer, ni siquiera por una guerra civil como los españoles, ni una guerrilla armada como los colombianos, pero estamos bajo un estado de violencia generalizada, con los resultados de una guerra permanente sin límites de solución planteados. Además, una violencia generalizada bajo la especie de que en vez de morir el líder por el pueblo, es el pueblo el sacrificado para que el líder sobreviva y con vida en abundancia.
Otro resultado de la violencia generalizada se refiere a la ausencia de liderazgo en la oposición política. Si en medio de esta ausencia surgen voces de líderes, éstos se debaten en un conflicto sin consecuencias favorables a lo político. Así se dividen buscando intereses diferentes, desenfocados del interés general en la confrontación con el grupo en el poder político del gobierno. Si hay iniciativas para buscar el enfoque de esa confrontación, se reducen otra vez a convocar al grupo de Los Notables que suplantan a la acción que debe emprender el pueblo.

El desentendimiento como desorientación social luce como la falta de aprendizaje social porque primero no existe el dolor de país, por parte de los líderes, y me atrevo a decir que ni por parte del pueblo mismo venezolano, que está esperando otra vez consentirse y no estimarse como pueblo. Por eso si se aglutina como masa o aglomeración social es en torno a un líder bajo la égida de la ideología marxista-leninista o bajo el ‘carisma’ del jefe militar (un comandante), carisma que al fin se resuelve en una bravilabia, verbosidad engañosa para halagar: el vocabulario venezolano tiene a disposición el término plástico de cobero. Así califican a Chávez sus amigos de adolescencia (el historiador barinés Rafael Simón Jiménez) y sus compadres de adultez en el cuartel (el teniente coronel Jesús Urdaneta Hernández).

Nuestra compensación se vincula con el intercambio de la gente en las colas de los supermercados, de los bancos, de las agencias de los servicios públicos, y también en los dictados del aula de clase. Magullado por la escasez de recursos y del tiempo, por las preocupaciones que rompen la soledad serena y por la falta de soluciones a los problemas diarios, empero, uno no puede por su autoridad moral sino sobreponerse y respirar el aire de serenidad ante los otros y con los otros (familia, amigos, vecinos, alumnos). Porque a pesar de la queja, todo el mundo espera que se le consuele. Uno adopta su papel, y al mismo tiempo sale consolado con los consolados, aunque la medicina sea los encuentros esporádicos.

Si ya esto me permitía el aprendizaje social del dolor de país, trascendiendo lo local infantilizado, y aún más allá del compromiso de sentir cualquier tierra como tu tierra natal, esto es, de sentir a los extraños como tu propia gente, aún aspiraba a lo perfecto, a que nos invita Hugo de San Víctor ya en el siglo XIV: a que el mundo entero sea sentido como un país extranjero, a que la gente de la calle de la ciudad total sea sentida como una sociedad extraña.

La perfección en dirección positiva, se trata de asumir lo ajeno o extraño como lo propio. Esto implica subir al nivel del testimonio con el riesgo de conocer a fondo la realidad y en condiciones de sacrificar la vida por ella, una vez sentido su sufrimiento. Es el supremo aprendizaje del país a partir de su dolor. La invitación del monje filósofo inglés del siglo XIV (Hugo de San Víctor), me la actualizaba el pastor teólogo alemán de la primera mitad del siglo XX (Dietrich Bonhoeffer). Y todo ello desde el adentro hondo de la situación de dolor del país venezolano, que tesoneramente cargo conmigo.

Un país con una selva crecida y densa (lo cultural), con la que hay que hacer un arduo trabajo de jardín (la sociedad) ¡Un trabajo digno de Prometeo contra los dioses, esto es, contra la magia que colma, como cultural, el país venezolano!
[1] Conseguí dentro del texto la interpretación del título que ofrece Bonhoeffer en una de sus Cartas a un Amigo: “Dios, no sólo se nos aparece como un ‘Tú’, sino también ‘embozado’ en ‘lo impersonal’ (destino), o bien, en otras palabras: cómo el destino se convierte realmente en ‘dirección a seguir’. En consecuencia, no es posible fijar de una vez para siempre el límite entre resistencia y sumisión, pero ambas han de coexistir y ser practicadas con igual decisión. La fe nos exige esta actitud flexible y viva. Sólo de esta manera lograremos soportar y hacer fecundas cuantas situaciones se nos presenten” (D. Bonhoeffer: Resistencia y Sumisión. Barcelona: Libros del Nopal de Ediciones Ariel, 1969 [1951]: 138-139)


MIGUEL OTERO SILVA

“Yo no vi las casas, ni vi las ruinas. Yo sólo vi las llagas de los hombres. Se están derrumbando como las casas, como el país en el que nacimos. No es posible soportar más. A este país se lo han cogido cuatro bárbaros, veinte bárbaros, a punta de lanza y látigo. Se necesita no ser hombre, estar castrado cómo los bueyes, para quedarse callado, resignado y conforme, como si uno estuviera de acuerdo, como si uno fuera cómplice.
Los estudiantes dejaron sus casas y sus libros y sus novias, para hundirse en los calabozos de la Rotunda y del Castillo, para que los mataran de un tiro, para que los mandaran a morirse en Palenque. Sería un crimen dejarlo solos.
Los que mandan son cuatro, veinte, cien, diez mil. Pero los otros, los que soportamos los planazos y bajamos la cabeza, somos tres millones. Yo sí creo que se puede hacer algo. Yo no soy un iluso, ni un poeta del pueblo, sino un llanero que se gana la vida con sus manos, que ha criado becerros, que ha domado caballos. Y sé que se puede hacer algo.
Yo no soy partidario de la guerra civil como sistema, pero en el momento presente Venezuela no tiene otra salida sino echar plomo. El civilismo de los estudiantes terminó en la cárcel. Los hombres dignos que han osado escribir, protestar, pensar, también están en la cárcel, o en el destierro, o en el cementerio. Se tortura, se roba, se mata, se exprime hasta la última gota de sangre del país. Eso es peor que la guerra civil. Y es también una guerra civil en la cual uno solo pega, mientras el otro, que somos casi todos los venezolanos, recibe los golpes”. Miguel Otero Silva, Casas muertas

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miércoles, 6 de diciembre de 2017

MANUEL ÁLVAREZ TORNEIRO: PREMIO NACIONAL DE POESÍA 2013

MANUEL ÁLVAREZ TORNEIRO

“Hay en mi última producción un tema recurrente: la memoria, que dicta una suerte de variaciones sobre un solo tema. Debo afirmar que creo en el poder de la palabra, en las potencias de la belleza. Aún escribiendo en prosa siempre termino cayendo por el escotillón de la lírica que intento afinarla al máximo. Escribo contra el mundo y a favor de la Vida. Como poeta, creo en la utopía”.

ROL DE OSCUROS

(Poema de Habitante único)

Recordad a esos otros, incesantes,
construyendo el paisaje,
o liberados en un discreto ritmo
por las piedras de la vida ensombrecida,
por largos arrabales o en los trenes
de los viajes más tristes.

Recordad a los que nunca se acercan con un sargazo
de evidente derrota: libélulas de luto
en la manos, copias del horror,
ni se juntan allí en un sol caído,
ni incordian, ni inventan desgracias
en la bajamar de la vida. 
Y son, siguen de pie
en alguna parte
como vivos y enteros.

Pensad en los inscritos en la causa de los que pierden
y llevan un narciso a la altura de la caída.
En los de la arenga en lo alto del risco.
Los que niegan Infierno y Paraíso.
Areneros que silban
viendo llegar las tormentas.

Y en aquellos que escriben sobornados
por una luz azul acetileno,
por una quemadura vigilante.
Pensad en los anónimos de un trópico perdido,
en los que reniegan frente a los grandes pórticos
y venden por las ferias cosas que dan sosiego:
novísimo cannabis en tarros 
que antes fueron olivas y mantequilla.

Pensad en los que llegan en nombre de la utopía,
en los del plato catártico al final del relato,
en los de tanto milenio de candil y cantiga.
en las glorias más inútiles.

Y en aquellos enviados a la hoguera
en nombre del decoro
y de la normal circulación de los días.


OS ÁNGULOS DA BRASA

MUNDO

Hai unha pedra-mundo reiterada.
Hai lameiros sen fondo,
gorgolas que


desovan tristísimos invernos,

e hai millóns de cadáveres, e insomnes, e alienados,
e pulsións vergonentas, e borra e analíticas,
e fames selectivas,
e un fastio que nunca alcanza a ser catástrofe
e, sen embargo, fai que neve cruelmente
e minta o calendário.

Canto outono este intre no bosque de Bomarzo
se miro estas acácias!

E hai converxencias de razón cainita,
seres asemellados pola sombra,
instantáneas do reino da podremia,
suicidas que choran humanizando o espello.
E números rosmando, insatisfeitos sempre.
E mendigos con cans perturbando os domingos.

Que vello vai Platero!
Que vello o libro que xá era vello,
e as virxilianas tardes de parral e postigo!

UN DE TANTOS

Apuntouse ao inmediato que era a eira,
a brétema plural, a certa espiña
igualmente plural, multiplicada.

Apuntouse a unha herdanza
que non deu máis de si
que soños enganosos
e campos societários
sementados de espadas
como mais tarde soubo.

Exerceu de si mesmo.
Foi o primeiro de si mesmo, sempre.

Camiñou declinante
entre as vodas do século
e un anticipo de futuro morto.

Obedeceu ás chuvias fortuitas,
a esa abstracción bovina
que teñen certas tardes
que xá nada revelan.

Ensimesmouse
nas araneiras dos ensimesmados.

Perdeu o tren aquel que xá nonpasa.

Foi terrenal reverso da ledicia
sen coñecer a Hölderlin.

Non se sabe o seu nome que é o de tantos.

TRISTEZA

De súpeto, a tristeza.
A hora das arañas.
Un arlequín durmido no cansazo.
O néon asasino elas orquídeas.
A asfixia do inhóspito.

De súpeto, a tristeza:
a túa flor onte pensada
e hoxe neve.

E un concerto de frautas
contrarias e unánimes.
As máscaras do mundo.
Os miradores cegos.
E un animal lambendo a sua morte.

BARRIO-NOITE

A mesa sempre tivo unha emoción dunnida,
as rosas do poema en cancións transmutadas,
un pan pobre e o medo de que non nos chegase
e os días vistos que nunca amenceron.

Subía polos patios aquel son da penuria:
voces desfalecidas do arrabalde vecino,
as imposibles culpas dos libres de pecado
e unha bruma de fume e un cheiro a col cocida.

E unha esperanza gángster de posguerra,
un neorrealismo de esparto e barbitúrico,
unha furia civil, domesticada,
a reclusión da vida...

E aquel inesperado que vestía de negro.
E aquel que viña ler un papel que falaba
dun desafiuzamento.

QUE DÍA CHEGA?

Que día chega agora a este abandono?
Que mércores principia?

Que agarda a luz
que volve á grande espera?
Que paciencia?
O abandono das viñas?
O da vixilia, acaso?
Que vésperos de nada novamente?
Quizais aquel que limpa o vidro da esperanza
e fai seu o preludio relampante,
o visionario logro?
Os do pauto coa sombra
que mancha o contraluz dos satisfeitos?
Os que viven no espello?
Os que escriben dun cisne, sublimados, espidos?
Os inocentes pero irrelevantes?
Os da filosofía
da resignación... ?

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El Nacional de Poesía premia por primera vez una obra en gallego. 'Os ángulos da brasa' es el primer poemario escrito en esta lengua que recibe el prestigioso galardón
Nacín na cidade de A Coruña o día sete de Xullo do ano 1932. Orfo de nai dende os tres anos. Teño un irmán trece meses maior que reside no extranxeiro. Vivín case tres anos na cidade de Lugo, na casa dos meus tíos que non tiñan fillos. De volta na Coruña, a miña casa foi a dos meus padriños. Asistín -irremediablemente- á escola fascista: crucifixo, retrato de Franco e regra que caía iracunda e de canto nas palmas das mans cando o castigo. Máis adiante cursei estudios na Escuela Superior de Altos Estudios Mercantiles na miña cidade natal. Despois de desempeñar varios traballos para axudar á economía familiar entrei a traballar no xornal La Voz de Galicia, onde pasei 25 anos.


Dende os 17 ou 18 anos, escribir poesía foi para min unha necesidade. Fun un dos fundadores do grupo poético "Amanecer" na década dos cincuenta. Os primeiros versos non pasaron de ser exercicios líricos en castelán para revistas que se publicaban en Madrid e en Barcelona.

A cultura por aqueles anos da infamia, da longa posguerra que tamén perdimos, era imposta na lingua de Cervantes. Por outra banda, esta mesma lingua era a dominante na miña casa, a que falaban os meus e a gran maioría da xente coa que me relacionaba.

O galego, como lingua de expresión poética chegou máis tarde, cando eu xa estaba "ilustrado" por autores de fóra, "marcado" por eles. Non oculto as influencias que recibín de Pablo Neruda, de César Vallejo, de Vicente Aleixandre, de certo Lorca, etc.Residencia en la Tierra, por poñer un exemplo, foi un deslumbramento; enseñoume a sentir, a ver, a pensar poeticamente. Tamén hai -como non- outros moitos autores na miña sensibilidade. E hai músicos e hai pintores. A nómina de todos sería moi longa.

Teño publicados dous libros en castelán (non sei se isto será un pecado) e nove en galego. Ata os 50 anos cumpridos non din ó prelo o meu primeiro poemario, Memoria dun silencio (1982). Logo, cada ano botei a andar un libro dos que non me arrepinto en absoluto.

Os antólogos sitúanme na Xeración das Festas Minervais, na primeira promoción da poesía de posguerra: os nados entre 1928 e 1942. No prólogo ó libro As doazóns do incendio, o profesor Basilio Losada apunta: o que vele na poesía de Torneiro é o poema, non é un verso illado, e menos unha palabra-fetiche. Veñen os versos e as palabras nestes poemas sen desaxustes semánticos, traballadas con sutileza e emoción. Con verdade, sen grandes sorpresas nin fulgores irritantes.

Teño no meu haber algúns importantes galardóns como o Premio Esquío (1994), o González Garcés (gañado en dúas ocasións: anos 1998 e 2000) e o Premio da Crítica Española (1999).

Hai na miña última producción un tema recurrente: a memoria, que dicta unha sorte de variacións sobre un só tema. Debo afirmar que creo no poder da palabra, nas potencias da beleza. Aínda escribindo en prosa sempre remato caendo polo escotillón da lírica que procuro afinada ó máximo.

Escribo contra o mundo e a favor da Vida. Como poeta, creo na utopía.


Premios



Premio Esquío (1995)

Premio González Garcés (1999)

Premio de la Crítica Española (1999)
Premio de la Crítica Española (2012)
Premio Ánxel Casal (2012)
Premio de la Asociación de Escritores 
en Lingua Galega (2013)
Premio Nacional de Poesía (2013) 
Premio Esquío (1995)
Premio González Garcés (1999)
Premio de la Crítica Española (1999)
Premio de la Crítica Española (2012)
Premio Ánxel Casal (2012)
Premio de la Asociación de Escritores 
en Lingua Galega (2013)
Premio Nacional de Poesía (2013) 

Obras

Os ángulos da brasa
Memoria dun silencio
Rigorosamente humano
Luz de facer memoria
Campo segado
Epicentro
Setembro Stradivarius
Parábola do incrédulo














PÁXINA DO SILENCIO


Velaquí o silencio
onde cazan os gatos mentres dormen,
os mapas do crepúsculo
que a luz vai cambiando,
o centeo vibrando nas chairas seculares.

Vestíbulos de frouma.
Un souto musitado.
Franciscanos aromas de loureiros remotos.

A emanación da tarde.

E a repentina sombra.

E instantes que rebordan
toda meditación.

E músicas que veñen para quedar.
Músicas de gardar
para que dalgún xeito siga vivo
o que demos por morto.