EL Rincón de Yanka: septiembre 2017

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sábado, 30 de septiembre de 2017

FERNANDO SAVATER: EL NACIONALISMO ES EL VIEJO CACIQUISMO ESPAÑOL DE SIEMPRE



Fernando Savater: 
El nacionalismo no es otra cosa 
que el viejo caciquismo 
español de siempre

Ha asumido que la polémica acompañe siempre sus declaraciones. Crítico del nacionalismo, amenazado de muerte por ETA y cuestionado en la derecha por su laicismo militante, asegura que el nacionalismo es una reinvención del caciquismo español de siempre.
En los últimos años se ha destacado usted por una crítica feroz al nacionalismo. ¿Es consustancial al nacionalismo hacerse con el poder y no soltarlo?

Se ha visto en todos los casos esa voluntad de perpetuación. En el fondo, el nacionalismo no es otra cosa que el viejo caciquismo español de siempre con Autonomía y banda de música. De hecho, el nacionalismo se entiende con el Gobierno central con los mismos mecanismos que ya usaban los caciques, que consiste en decirle "tú déjame a mí mano libre en mi territorio, que yo te apoyo a ti en el Parlamento con mis diputados". Canovas y Sagasta gobernaron así durante decenios. 

¿Es el nacionalismo una enfermedad de la política, como creían personas tan distintas como Ortega o Lenin?

Yo creo que el nacionalismo es una dolencia, pero también que algunos son peores que otros. Hay casos graves y casos leves. Hay algunos nacionalismos que no pasan de ahí, de ser puro caciquismo actualizado, y luego hay otros que tienen un componente étnico, o que juegan con la amenaza del independentismo. Aunque lo que quieren no sea la independencia, sino la gestión indefinida de esa amenaza, que es lo que da dinero y posibilidades de influencia. Eso es lo que tenemos. Lo malo es que se ha creado la impresión de que todo el mundo, para lograr ventajas políticas, tiene que poner cara de nacionalista. Y así, lo que ocurre es que nadie quiere ser como los demás, cuando lo perfecto sería que en un Estado de Derecho, todos fuéramos como los demás, iguales en derechos y garantías.

En las reformas de los Estatutos de Autonomía que se han producido en los últimos años se tiende a resaltar la diferencia como un valor.

No lo es. La diferencia no es un valor, es un hecho. Si en ocasiones ese hecho tiene valor en la gestión de la comunidad, pues es lógico que se tome en cuenta. No es lo mismo administrar una región insular que una región de montaña. Pero las diferencias no son para enorgullecerse. Lo de que hay que ser diferente por ser diferente, lo de que uno es algo porque no se parece a otro, eso es algo clínicamente estudiado. Alguna gente ingenua puede caer ahí de forma inocente, pero en general, cuando se traslada a la política, yo creo que se hace porque es algo rentable.

Dijo usted una vez que su patria es su infancia.

Le copié a Rilke. Lo que podemos llamar patria está ligado a los recuerdos de infancia. Pero también hay una patria ilustrada, una patria racional que son los derechos, la ciudadanía, las garantías, la abolición de la pena de muerte. Yo creo que esa es mi patria y la de los hombres libres.


En el País Vasco camina con dificultades el acuerdo entre socialistas y conservadores. ¿Es un pacto exportable a otras regiones? 

Allí era un pacto necesario. Desde los movimientos cívicos vascos luchamos mucho por él, mientras que los que hoy forman ese pacto nos acusaban de ser crispadores por proponerlo. Yo creo que se ha visto que ese acuerdo era imprescindible si se quería ofrecer una alternativa al nacionalismo. Sólo el hecho simbólico de que haya un gobierno no nacionalista es de enorme importancia. Porque una cosa es saber que uno pertenece a una nación, y otra cosa ser nacionalista. Creo que ahora se puede vivir en el País Vasco sin necesidad de griteríos, y volver -con toda naturalidad- a ver la Vuelta ciclista a España, a que la selección Española juegue, a escuchar el discurso del Rey el día de Nochebuena, a saber que formamos parte de un país, y no una especie de antipaís. El nacionalismo debe ser un proyecto político entre otros, pero no es aceptable que sea obligatorio que los nacionalistas sean los que tengan que mandar. La mentalidad de que los que no son nacionalistas no pueden dirigir el Gobierno, es fruto de un mito, de un pintoresquismo que en el País Vasco ha causado muchos muertos. 

¿Por qué al nacionalismo le ha resultado tan sencillo seducir ideológicamente a la izquierda?

Pues es algo que siempre me ha dejado asombrado. Además, no ocurre en otros países de Europa. En Europa, hay nacionalismos, pero son muy de derechas o de extrema derecha. Porque todos los nacionalismos son retrógrados. Y el lema de la izquierda ha sido siempre el internacionalismo. Pero aquí se produjo un cruce con el multiculturalismo y el anticolonialismo, que contagió a las izquierdas que se dicen nacionalistas.

¿No pudo también tener algo que ver con una respuesta al centralismo de la época de Franco?

El separatismo ha sido el enemigo de la democracia y la modernización en España desde el siglo XIX. Es la continuidad del viejo carlismo, la decisión de negarse a crear un país.


El nazionalismo es una excusa más del caciquismo español. No hay nada más español que decir que no lo eres, y ser cabeza de ratón. Pura Pérdida.



¿CATALUÑA INDEPENDIENTE? 
La idea secesionista catalana no es nueva, como tampoco es nuevo que todos los intentos han fracasado, lo que si debes saber es lo claro que ha sido la historia para decir siempre NO.

EL AVIVAMIENTO DE GALES


Dos testimonios del avivamiento en Gales 
(1904-1905)
Gales, 1904, sucede uno de los hechos más impactantes e inquietantes en la historia de la Iglesia. Por casi trece años un jovencito estuvo orando insistentemente por avivamiento, su vida consistía en buscar a Dios cada día, cuando los demás jóvenes de su edad se distraían en las cosas de esta tierra, él tenía su mente y corazón puestos en el cielo. Se llamaba Evan Roberts. Un día le dijo a su más cercano amigo: “Vamos a ver el avivamiento más poderoso que Gales haya conocido, y el Espíritu Santo está por venir ahora. Debemos estar listos, debemos ir por todo el país predicando ¡¿Crees que Dios puede darnos cien mil almas ahora?!” En seis meses cien mil almas vinieron a Cristo.
Al comienzo del siglo XX se sintió una necesidad de avivamiento. Un movimiento general de oración empezó, con reuniones especiales de oración en el Instituto Bíblico Moody, en las convenciones de Keswick en Inglaterra, y en lugares tan distantes como Melbourne (Australia), Wonsan (Corea), y Nilgiri Hills (India). 

Alrededor del mundo entero, creyentes estaban orando por otro gran avivamiento en el siglo XX.

En el avivamiento de 1905, se reportó que en la universidad de Yale, en 1905, 25% de los estudiantes estaban comprometidos con reuniones de oración y estudios Bíblicos.
Los ministros de Atlantic City reportaron que de una población de 50'000, solo 50 adultos quedaron sin convertirse.
En Portland, Oregon, 240 grandes tiendas cerraban de las 11 hasta las 2 cada día para que la gente pudiera asistir a las reuniones de oración, y firmaron un acuerdo para que ninguno estuviera abriendo su tienda.
En la iglesia bautista de Paducah, Kentucky, el pastor recibió a mil nuevos miembros dentro de dos meses.
Esto es lo que sucedió en los Estados Unidos en 1905. Pero ¿cómo empezó?

El avivamiento de Gales empezó en 1904. Comenzó como un movimiento de oración.

Seth Joshua, un evagelista presbiteriano, llegó al colegio Emlyn en Newcastle (Inglaterra). En este colegio estudiaba un minero, Evan Roberts, de 26 años de edad, para entrar al ministerio. Los estudiantes estaban tan conmovidos que pidieron asistir a la siguiente campaña de Joshua. Entonces se suspendieron las clases para ir a Blaenerch, donde Seth Joshua oró en público: "Oh Dios, dobléganos."

Evan Roberts se fue adelante y oró con gran agonía: "Oh Dios, doblégame."

Cuando regresó, ya no pudo concentrarse en sus estudios. Se fue al director del colegio y le explicó: "Sigo escuchando una voz que me dice que tengo que ir a casa y hablar a nuestros jóvenes en mi iglesia. ¿Es esta la voz del diablo o la voz del Espíritu?"
El director respondió sabiamente: "El diablo nunca da órdenes como esta. Ud. puede tomar una semana libre."
Entonces Evan se fue a su pueblo y dijo al pastor: "He venido para predicar."

El pastor no estaba muy convencido, pero preguntó: "¿Qué te parece hablar en la reunión de oración el lunes?"
Ni siquiera le dejó hablar en la reunión, sino dijo a los que asistieron: "Nuestro hermano joven, Evan Roberts, siente que tiene un mensaje para ustedes si desean quedarse al final."

Diecisiete personas se quedaron, y fueron impresionados con la manera directa de hablar del joven.

Evan Roberts les dijo: "Tengo un mensaje de Dios para ustedes:

Ustedes tienen que confesar ante Dios cada pecado del cual estén conscientes, y tienen que arreglar todo mal que han hecho a otros.
Segundo, tienen que despojarse de todo hábito dudoso.
Tercero, tienen que obedecer al Espíritu prontamente.
Finalmente, tienen que confesar públicamente su fe en Cristo."

A las diez de la noche, todas las diecisiete personas habían respondido. El pastor estaba tan contento que pidió: "¿Qué te parece hablar en el culto de misiones mañana por la noche? ¿y el culto del miércoles de la noche?"

El predicó toda la semana, y le pidieron quedarse otra semana más. Entonces llegó la victoria.
De repente, las columnas eclesiásticas aburridas en los diarios cambiaron:
"Grandes multitudes de personas están siendo atraídas a Loughor."

La carretera principal donde se encontraba la iglesia, estaba repleta de gente que quería llegar a la iglesia. Los propietarios de tiendas las cerraban temprano para encontrar un asiento en la iglesia.
Un reportero fue enviado y describió vivamente lo que vio: una reunión extraña que duró hasta las 4:25 de la madrugada; y aun a esa hora la gente no quería ir a casa.

El movimiento pasó sobre Gales como una marea alta; en cinco meses se convirtieron cien mil personas en todo el país. Cinco años después, el Dr.J.V.Morgan escribió un libro para desprestigiar el avivamiento; su crítica principal fue que de estos cien mil convertidos, ¡después de cinco años "solo" setenta y cinco mil seguían siendo miembros de iglesias!

El impacto social fue asombroso. Por ejemplo, los jueces no tenían ningún caso a juzgar: no hubo robos, ni asaltos, ni violaciones, ni asesinatos, ni malversaciones, nada.
Los consejos distritales tuvieron asambleas de emergencia para discutir de qué hacer con la policía que ahora se quedó sin trabajo.

En cierto lugar, llamaron al sargento de la policía y le preguntaron: "¿Qué hace Ud. con su tiempo?" - El respondió: "Antes del avivamiento teníamos dos trabajos principales: prevenir delitos, y controlar multitudes como por ejemplo en partidos de fútbol. Desde que comenzó el avivamiento, prácticamente ya no hay delitos. Entonces simplemente nos quedamos con las multitudes." - Un miembro del consejo preguntó: "¿Qué significa esto?" - El sargento respondió: "Ud. sabe donde están las multitudes. Están llenando las iglesias." - "¿Pero cómo afecta esto a la policía?" - "Tenemos diecisiete policías en nuestro puesto. Tenemos tres cuartetos, y si alguna iglesia desea que cante un cuarteto, entonces nos llaman al puesto."

Mientras el avivamiento pasó por Gales, el alcoholismo se redujo a la mitad. Hubo una ola de bancarrotas - casi todas cantinas. Hubo también cierta atraso en las minas, porque muchos mineros se convirtieron y dejaron de hablar groserías; entonces sus caballos que jalaban las carretas de carbones en las minas, ya no podían comprender lo que les dijeron.

El avivamiento afectó también la moral sexual. En los números provistos por los expertos del gobierno británico, se notó que en dos condados el número de nacimientos ilegítimos había bajado en 44% dentro de un año después del comienzo del avivamiento.
El avivamiento pasó por Gran Bretaña, Escandinavia, Alemania, Norteamérica, Asia Austral, Africa, Brasil, México y Chile.
Como siempre, comenzó con un movimiento de oración.

"Evan Roberts, la oración, y el avivamiento de Gales"

Las semillas de avivamiento se cultivan siempre en los corazones de los humildes. Y así fue con el gran avivamiento de Gales en 1904. Fue en un joven minero, Evan Roberts, que Dios impartió una visión ardiente por un avivamiento espiritual. Evan Roberts no tenía los dones de un gran intelecto, ni era un orador elocuente, pero tenía una pasión ardiente por Jesús. Mientras otros jóvenes estaban paseando en sus veleros en la bahía, el joven Roberts asistía fielmente a las reuniones de oración.

Aunque tenía solamente 26 años, Evan Roberts no tenía tiempo para distracciones y placeres juveniles. Día y noche sin cesar oraba, lloraba y suspiraba por un gran avivamiento espiritual. El escribió: "Por diez u once años había orado por avivamiento. Podía quedarme despierto toda la noche para leer o hablar sobre avivamiento." - Finalmente fue desalojado de su cuarto alquilado, porque la propietaria pensaba que en su entusiasmo estaba poseído o un poco loco. Pasaba horas orando y predicando en su cuarto, hasta que la señora le tuvo miedo y le pidió marcharse.

El papel de Evan Roberts en el avivamiento no fue nada convencional. A menudo simplemente guiaba a la gente en oración o leía las Escrituras. En otras ocasión se quedaba sentado tranquilamente, mientras la gente, uno por uno, confesaban sus pecados o dieron testimonio de la victoria y del poder de Cristo. También había tiempos gloriosos de adoración que duraban horas. Roberts solo daba instrucciones humildes de vez en cuando, y dejaba que el Espíritu Santo hiciera el resto. El era un ejemplo constante, no de como predicar, pero de como dejarse guiar por el Espíritu.

El avivamiento galés fue una invasión poderosa del Espíritu; el reino de Dios se manifestó de manera radical en la tierra. Los ingresos de los trabajadores, en vez de malgastarse en bebidas y vicios, traían ahora gran alegría a sus familias. Grandes deudas fueron pagadas por miles de nuevos convertidos. Hacer restitución fue la orden del día. Los negocios de juegos y alcohol perdieron su trabajo, y los teatros cerraron. El fútbol fue olvidado tanto por los jugadores como por los espectadores, aunque no se dijo nada acerca de ello desde los púlpitos. La gente tenía nuevas vidas y nuevos intereses. Las reuniones políticas fueron suspendidas o abandonadas; nadie estaba interesado. Los líderes políticos del parlamento en Londres se dedicaron ellos mismos a las reuniones de avivamiento. Las barreras denominacionales, hechas por los hombres, colapsaron completamente cuando creyentes y pastores adoraban juntos a su Señor majestuoso."

Una de las características sobresalientes del avivamiento fue la confesión de pecados, no solo entre los incrédulos, sino entre los cristianos. Todos fueron quebrantados y se derritieron ante la cruz de Cristo.

Durante todo el avivamiento, Evan Roberts enfatizaba constantemente la necesidad de tratar honestamente con el pecado, la obediencia completa hacia el Espíritu Santo, y la preeminencia del Señor Jesucristo. Evan Roberts fue un instrumento para traer sanidad a un país entero, porque se preocupaba y lloraba y oraba. El abrazó el corazón quebrantado de Dios y se lo volvió a ofrecer por medio de la oración y la intercesión. Como resultado, dondequiera que iba, los corazones se encendieron con el amor de Dios.
“Casi siempre el avivamiento comienza entre los laicos. Los líderes eclesiásticos rara vez reciben bien una reforma. La historia se repite. Los líderes actuales están, en general, demasiado cómodamente instalados como para desear innovaciones que pudieran requerir sacrificios de su parte. Y el fuego de Dios solo cae sobre los sacrificios. Un altar vacío no recibe fuego. Tanto el frío intelectualismo como el eclesiasticismo formal y la dominación sacerdotal están fuera del genio del evangelio.” (Frank Bartleman – Azusa Street)
 






viernes, 29 de septiembre de 2017

⛪ MALES ECLESIALES QUE HAY QUE COMBATIR: CLEROCENTRISMO




"MALES ECLESIALES QUE HAY QUE COMBATIR"
Neoclericalismo y carrerismo laical


El mal del clericalismo
"SE OLVIDA QUE EL CRISTIANO (CLERO Y LAICADO) 
ES PARA LA IGLESIA Y PARA LA MISIÓN DEL REINO DE DIOS. 
TODOS DEBEMOS SER SEGLARES O SECULARES"

Sería nefasta la utilización del laicado para validar a una estructura de poder religioso que nunca debió llegar a ser la Iglesia


Según la Real Academia de la Lengua Española, se entiende por clericalismo alguna de las siguientes acepciones: "influencia excesiva del clero en los asuntos políticos; intervención excesiva del clero en la vida de la Iglesia, que impide el ejercicio de los derechos a los demás miembros del pueblo de Dios; o marcada afección y sumisión al clero y a sus directrices".

En dichas comprensiones, las dos primeras suponen un protagonismo y responsabilidad directa del clero; mientras que en la última tanto la responsabilidad como el ejercicio del clericalismo le cabe directamente al laicado.

En cualquiera de sus distinciones, el clericalismo es una desviación de la sana religiosidad y espiritualidad, por lo que, lejos de la virtud, es un mal eclesial que debe ser combatido y erradicado, para realizar de mejor forma el bien social que le cabe a la Iglesia.
Pese a haber plena conciencia de los serios males que produce en la Iglesia el clericalismo -Y SU ANACRONISMO-, su resistencia y erradicación se dificulta porque, el mismo, es parte de la cultura eclesial católica. Consecuentemente existe una suerte de connivencia con esta nociva costumbre y se tolera porque su erradicación supone conversión pastoral.
Sin embargo, no ha faltado orientación magisterial para combatir esta lacra del clericalismo. Los tres Papas recientes lo han condenado con distintos énfasis.

Mientras Francisco lo hace de manera sistemática, pública y aguda; Benedicto XVI lo hacía de manera esporádica, reservada ante el clero y con la misma agudeza. Sin embargo, la condena pontificia más contundente la hizo Juan Pablo II, y la expresó en la exhortación apostólica Christifideles laici, dirigida precisamente al laicado católico.

En efecto, Juan Pablo II dedicó uno de sus documentos pontificios expresamente al laicado católico, donde sin mencionar la palabra clericalismo, expresó una de las críticas más incisivas de la Iglesia en esta materia.

En la introducción de dicho documento señala:

"El Sínodo ha notado que el camino posconciliar de los fieles laicos no ha estado exento de dificultades y de peligros. En particular, se pueden recordar dos tentaciones a las que no siempre han sabido sustraerse: la tentación de reservar un interés tan marcado por los servicios y las tareas eclesiales, de tal modo que frecuentemente se ha llegado a una práctica dejación de sus responsabilidades específicas en el mundo profesional, social, económico, cultural y político; y la tentación de legitimar la indebida separación entre fe y vida, entre la acogida del Evangelio y la acción concreta en las más diversas realidades temporales y terrenas." ChL 2. 

En esto hay una crítica frontal a la desviación del camino postconciliar del laicado -Y DEL CLERO-, que a veinte años del Concilio, lo había llevado a obsesionarse por las cuestiones intra-eclesiales, abandonando las responsabilidades sociales específicas a su identidad y vocación primordial, como son el servicio de las "realidades temporales".

Al respecto, hay que concordar con el magisterio, que la identidad del clero y del laicado deslinda precisamente en su ámbito de acción ordinario. De manera que, siendo lo propio del clero el servicio preferente de la Iglesia o de la ecclesía (la comunidad cristiana), lo propio del laicado es el servicio preferente en la sociedad, inmerso en cada cultura. Sin ser excluyentes, ambas dinámicas de la identidad del clero y del laicado, son un criterio orientador fundamental de las capacidades de servicio de la Iglesia (Esta es la base de la equivocación: LA DIFERENCIACIÓN ENTRE CLERO Y LAICO. TODOS SOMOS IGLESIA. LO QUE CAMBIA SON LOS MINISTERIOS ECLESIALES Y NO ECLESIÁSTICOS). Una Iglesia ECLESIAL y no ECLESIÁSTICA. UNA IGLESIA MÁS SECULAR.
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"(El mismo concepto de CLERO, que en griego significa “suerte” o porción de herencia, designaba y correspondía a la totalidad de la Iglesia (del Pueblo de Dios), del Pueblo afortunado, el Pueblo cuya suerte es Dios; por eso mismo, son “pueblo sacerdotal” (Apoc. 1,6; 1Pe 2,5)

LAICO no significa “profano” en oposición a una “jerarquía sagrada”, sino simplemente miembro del Pueblo de Dios.
El término "secular" viene de saeculum, SIGLO. Etimológicamente quiere decir que todo lo que pertenece al siglo es secular, que debe ser autopromocionado y respetado como tal. Secularizar significa hacer que el siglo sea lo que es, con todas sus potencias y cualidades.
Recordemos que la palabra "fanático", viene del latín "fanum", que significa "templo" o "faro" e incluye a los que están en el templo, a los iluminados que estrujan en sus manos la verdad única y no abrigan ni permiten dudas. Para ellos, todos los que actúan fuera del templo, o de la luz, son "pro fanum", de donde viene "profanos": gente que no respeta lo sagrado. Ellos, en cambio, siempre tratan de fanatizar a los que los apoyan)". Yanka


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Sólo así, es posible comprender que, gracias a un laicado maduro, libre de todo vestigio de clericalismo, esa tierna y consoladora alegría del Evangelio, así como esa capacidad de sanar las estructuras de pecado en las que sostienen muchos males del mundo, pueda extenderse a los más recónditos espacios de la vida humana y del mundo.

En esto, no es que la Iglesia, con su magisterio, faculte ni conceda al laicado una potestad de servicio de alto impacto en la vida y en la sociedad, sino que es reconocer las potencialidades que el mismo Dios confía a un laicado que asume concientemente las consecuencias de su bautismo.
A 52 años del Concilio y a 29 años de la Christifideles laici, el camino del laicado ha continuado desviándose por nuevos atajos y peligros, que lo alejan y distraen de su misión esencial, precisamente por el creciente proceso de clericalización, que le arrebata su fecundidad apostólica y domestica su parresía profética.
En este sentido, la coyuntura de la escasez de clero y de miembros de la vida religiosa, es ante todo una excusa para justificar a ese enorme contingente humano que pulula en torno a las parroquias, sacristías y una amplia gama de distracciones eclesiásticas. En ello 
SE OLVIDA QUE EL CRISTIANO (CLERO Y LAICADO) 
ES PARA LA IGLESIA Y PARA LA MISIÓN DEL REINO DE DIOS

Con la llegada de Papa Francisco a Roma, portador de nuevas y grandes esperanzas para la Iglesia, aparecen nuevos peligros. Precisamente cuando comienzan a discutirse temas impensados, como la mayor participación de la mujer y del laicado en la vida de la Iglesia, hay quienes parecen descubrir nuevas oportunidades para iniciar una suerte de "carrerismo laical".

En efecto, y en ese anhelo de mayor participación, algunos parecen descubrir un espacio para integrar al laicado en las estructuras de poder de la Iglesia. Así, se interpretan como grandes avances eclesiales la integración de laicado, incluyendo a algunas mujeres y hombres, en puestos claves de ciertos dicasterios romanos.

De ser ese el anhelo de reforma de la Iglesia, sería nefasta la utilización del laicado para validar a esa estructura de poder religioso que nunca debió llegar a ser la Iglesia. Sería participar al laicado de esa monarquía eclesial, de la cual esta vocación numerosa de la Iglesia siempre ha estado excluida, en virtud de esa viciada jerarcología que afortunadamente lo marginó.

La gran reforma de la Iglesia apunta necesariamente a redescubrir las potenciales de un laicado maduro, para transformar las realidades temporales torcidas por el pecado; ello implica redescubrir las posibilidades y potencialidades del sacerdocio común de los fieles para despertar a ese gigante dormido que es el laicado católico.

VER+:

LA REALIDAD ECLESIAL ACTUAL





¿Qué idea de Iglesia subyace? Según el concepto que tengamos nos situaremos e implicaremos de distinta manera con ella. No es sólo un problema teórico, sino que en la misma práctica cotidiana se traduce este planteamiento: ¿Qué ocurre en las parroquias? ¿en nuestras diócesis? ¿Qué lugar ocupan los creyentes en la organización eclesial? Hace ya casi treinta años, el Papa Pablo VI con motivo de la celebración del Concilio Vaticano II, lanzó la siguiente pregunta: ¿Iglesia que piensas de tí misma? La respuesta la dio el Concilio en su Constitución Dogmática "Lumen Gentium". El Concilio define a la Iglesia como "Misterio", "Sacramento", "Cuerpo de Cristo", y "Pueblo de Dios". Destacamos algunas consecuencias de esa definición...
Desde ahí se plantea una igualdad en la misión de la Iglesia: igual dignidad, igual responsabilidad, igual vocación a la santidad, por encima de las diferencias de carisma y de tarea entre los diferentes miembros del Pueblo de Dios. Desde un punto de vista teológico-dogmático, todos somos laicos, miembros del Pueblo de Dios, y desde ahí se desarrollan distintos estilos de vida en la Iglesia. Antes que sacerdote o religioso se es un bautizado.

El laico tiene como misión específica el mundo. Lo característico del laicado es la mundaneidad, la inserción en las realidades profanas "religándolas" con Dios. Tiene como objetivo, volver a unir la obra de Dios a su creador. El laico es perito en la difícil tarea de poner sal y luz evangélicas en la entraña de los asuntos temporales. La eclesiología que subyace en la idea de Pueblo de Dios es distinta a la realidad que impera. Generalmente se entiende como una pirámide, en cuya base estaría el pueblo y según se va ascendiendo se situarían en los escalones los distintos grados: ministerios menores, vida religiosa, diaconado, sacerdocio, obispo y en la cúspide el Papa. El Concilio rompe ese esquema: parte de lo que es común (todos somos laicos) y de ahí surgen según las necesidades de la comunidad los distintos ministerios o servicios a esa comunidad (lector, diaconado, presidencia de la comunidad, obispo, etc.).



jueves, 28 de septiembre de 2017

LÉON WERTH, EL JUDÍO A QUIEN SU AUTOR DEDICÓ “EL PRINCIPITO”


LÉON WERTH, EL JUDÍO A QUIEN 
SU AUTOR DEDICÓ “EL PRINCIPITO”
LÉON WERTH, ESCRITOR, CRÍTICO DE ARTE Y PERIODISTA FRANCÉS, GRAN AMIGO DE ANTOINE DE SAINT EXUPÈRY, AUTOR DE “EL PRINCIPITO”, TUVO EL HONOR DE SER LA PERSONA A QUIEN EL AUTOR DEDICÓ ESTA OBRA UNIVERSAL, ADEMÁS DE OTRO LIBRO , TITULADO “CARTA A UN REHÉN”
A Léon Werth:

Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una buena excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande es capaz de entenderlo todo, incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Y si todas estas excusas no son suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue una vez. Todas las personas grandes fueron al principio niños. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria:

A LÉON WERTH,
cuando era niño.

Leon Werth fue a nacer, en un pueblo francés, un gélido mes de febrero de 1878. Y allí fue niño, a la vera de sus padres, él comerciante de telas, y su madre, hermana de un filósofo. Quizás por eso, por estar rodeado de libros y pensamientos, fue buen estudiante. Acaso por ello fue un ser independiente, libertario, único.

Puede ser que por todo ello escribía novelas de éxito en Francia.

Hasta que llegó el horror de la Gran Guerra Mundial. Luchó durante quince meses en el frente, hasta que fue herido para toda la vida en el alma: se convirtió en un profundo pacifista con conocimiento de causa.

Escribió sobre la guerra con tal sinceridad que su obra provocó un escándalo. Su verbo era de una ironía extremedamente irónica. No le gustaba tampoco la política colonialista de Francia. Y aún menos el advenimiento del nazismo.

Saint Exupery, a quien conoció en 1931, escribió de él cuando los nazis estraban en París:

(…) Quien esta noche me obsesiona la memoria tiene cincuenta años. Está enfermo. Y es judío. ¿Cómo sobrevivirá al terror alemán? Para imaginarme que todavía respira tengo que creer que, refugiado en secreto por la hermosa muralla de silencio de los campesinos de su aldea, el invasor lo ha ignorado. Solamente entonces creo que todavía vive. Solamente entonces deambular a lo lejos en el imperio de su amistad —que no tiene fronteras— me permite no sentirme emigrante, sino viajero. Pues el desierto no está allí donde uno cree.

Pero Léon no estaba en París. Sino en el Jura (Suiza) Allí llevó un diario cuyo manuscrito consiguió entregar en mano a su amigo Antoine. El manuscrito sólo se encontró en 1992 y fue inmediatamente publicado.

Amigo mío, tengo necesidad de ti como de una cumbre donde se puede respirar. Tengo necesidad de acodarme junto a ti, una vez más a orillas del Saona, sobre la mesa de una pequeña hostería de tablones desunidos, y de invitar allí a dos marineros en cuya compañía brindaremos en la paz de una sonrisa semejante al día. Si todavía combato, combatiré un poco por ti. Tengo necesidad de ti para creer mejor en el advenimiento de esa sonrisa. Tengo necesidad de ayudarte a vivir (…)

Sin embargo, Saint Exupéry desapareció una mañana de julio de 1944. Leon, en 1955. Sus cenizas fueron depositdas en el columbarium del cementerio parisino de Pére Lachaise. 


miércoles, 27 de septiembre de 2017

NO FUI DIGNO DE TU SANGRE Y YO ME PROCLAMO ESPAÑOL



Ten coraje camarada en la hora del adiós. 
No llores ni digas nada porque te pida perdón.
Porque luché en las trincheras con arrojo 
y con valor para defender mi patria 
del tirano usurpador.

Porque soy de estirpe buena 
de la que siempre venció 
y aprendí a amar a ESPAÑA 
cuya tierra me cubrió.

Porque soy hombre de honra 
nunca me he vendido mi honor 
ni a traidores ni a farsantes 
y solo me inclino ante Dios, 
porque estoy solo en sus manos 
sin miedo y con temor.

Y sin renunciar a mi raza 
yo me proclamo ESPAÑOL 
y no olvido mi pasado 
de patriota y cumplidor.

Ni pacté con asesinos 
ni compartí su ambición 
y a los cobardes no admiro 
por su baja condición.

No vacilo en el gran juicio 
si no que alzo mi voz 
porque siempre estarán conmigo, 
¡MI CONCIENCIA, ESPAÑA Y MI DIOS!

DESCONOZCO AUTORÍA
*********************************************
Despierta español, despierta.

Échale hombría a tus ojos
y coraje a tu garganta
España se está muriendo
Como duele camarada
ver sus heridas Abiertas
y no acertar a curarlas

Cuanta impotencia en las manos
Cuanta ansiedad en el alma
Contra el siniestro cuchillo
nada pueden las espadas.

Claudicante, temeroso
y acusado por las masas
Pilatos está en el centro
y el gólgota está a su espalda.

Alguien ha echado los dados
por la túnica de España.
Ningún san Juan muchos judas
y España crucificada

Pero no pierdas la fe
aun es tiempo camarada,
échale hombría a tus ojos
y coraje a tu garganta
para gritar a los vientos
que España está amenazada.

Y acudirán en tropel
con hoces y con guadañas
los pueblos y las ciudades
que juntos forman España.

¡Despierta Español, despierta
vamos levántate y anda!
Si tú quieres y yo quiero
podemos salvar España.


A España

perdona, padre, perdona,
me diste una España nueva
y tengo una España rota.

Tu sacrificio fue inútil,
tu muerte fue mi derrota,
yo no he sabido guardar,
ni defender tu memoria.

Tus asesinos han vuelto,
la España azul hoy es roja,
y otra vez vuelve el calvario,
del odio y de la deshonra.

Los anónimos que escupen,
y el fusil que está en la sombra,
¡qué pena, padre, qué pena!
tu victoria y mi derrota.

Pero ten piedad de mí,
ayúdame en esta hora,
y si no, dame el coraje,
de morir como un patriota.


martes, 26 de septiembre de 2017

ODIO LAS FRONTERAS -Y LOS NAZIONALISMOS-



Odio las fronteras 
-y los nazionalismos-

Frontera es la línea que separa y divide una nación de otra, un país de otro y, con frecuencia, también una cultura de otra. Por eso, las fronteras nos separan, quizá nos dividen y con frecuencia nos alejan a unos de otros. De ahí que, tantas veces, las fronteras nos enfrentan a los unos con los otros. Es inevitable.
Me dirán que estoy exagerando lo negativo. Es posible. Pero nadie me puede negar que la historia está repleta de peripecias y desgracias relacionadas con lo que acabo de apuntar.

Dicho esto, por formación (o deformación) profesional, cuando veo un problema o una situación, como la que estamos viviendo ahora mismo, en España, en Europa y en el mundo, echo mano del Evangelio y me pregunto: ¿me enseña Jesús de Nazaret algo que me sirva para orientarme en lo que está pasando?

Jesús dio señales de nacionalista. Cuando envió a sus apóstoles a anunciar la llegada del reino de Dios, lo primero que les dijo es que no fueran a los paganos, ni a ciudades de samaritanos (Mt 10, 5, par). Y a la mujer cananea, que le pedía la salud para su hija enferma, le dijo que él había venido sólo para las ovejas descarriadas de Israel (Mt 15, 24 par). Los estudiosos de estos relatos les buscan explicaciones a estos episodios extraños. Porque, entre otras cosas, sabemos de sobra que Jesús apreció en extremo a los samaritanos (Lc 9, 51-56; 10, 30-35; 17, 11-19; Jn 4). Y es que, según parece, en la mentalidad de Jesús, las “ovejas descarriadas” estaban precisamente en su pueblo, en Israel. De ahí, su insistencia en que los apóstoles atendieran, ante todo, a quienes vivían extraviados y perdidos. Lo de Jesús, no era una mentalidad nacionalista. Nada de eso. Era una mentalidad humanitaria.

Por eso, llama la atención que la primera vez que, según el evangelio de Lucas, Jesús fue a su pueblo (Nazaret), le pidieron que hiciera la lectura en la sinagoga. Y no se le ocurrió otra cosa que, al leer un texto del profeta Isaías (61, 1-2), hizo mención sólo del “año de la gracia” y se saltó lo del “día del desquite”. Lo que produjo el enfrentamiento (según la traducción más correcta. J. Jeremias) de la gente (Lc 4, 22). Y lo peor fue que, en vez de tranquilizar a sus conciudadanos, les vino a decir que Dios prefiere a los extranjeros (una viuda de Sarepta y un político de Siria) (Lc 4, 24-27), antes que a los vecinos de Nazaret. Esto puso furiosa a la gente y no lo despeñaron por un tajo, de verdadero milagro (Lc 4, 28-30). Jesús odiaba las fronteras hasta el punto de jugarse la vida, por dejar claro que no soporta fronteras que nos separan y nos dividen.

Pero no es esto lo más llamativo. Una de las cosas que más sorprenden, en los evangelios, es que los tres elogios más notables, que hizo Jesús sobre la fe, no se los hizo ni a sus apóstoles, ni a sus compatriotas, ni a sus amigos. Se los hizo: a un centurión romano (Mt 8, 10 par), a una mujer cananea (Mt 15, 28 par) y a un leproso samaritano, que vino a dar las gracias a Jesús, frente a los nueve leprosos judíos que se dieron por satisfechos con el cumplimiento de “su ley” (Lc 17, 11-19).

Jesús, al morir, “entregó el espíritu” (Jn 19, 30). ¿Se fue de esta vida? Eso, por supuesto. Pero algo mucho más profundo: “entregó” (“paradídomi”) el “Espíritu”. Para el IV evangelio, Pascua, Ascensión, Pentecostés, todo aconteció en aquel instante (H. U. Weidemann). Y desde aquel instante, que cambió la Historia, se acabó el mito de la Torre de Babel, las muchas lenguas, las divisiones e incapacidades para entendernos y convivir unidos y en paz. Es la cumbre del Evangelio. Y si es que lo de Dios sirve para algo, ¿de qué nos sirve a nosotros, si cada día que pasa, se nos hace más insoportable convivir unidos? 
¿Es que España o Catalunya son más importantes que el Evangelio de Jesús? Por lo que estamos viendo, para muchos cristianos y no pocos curas, así es. O ésa es la impresión que dan.
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No es ni cristiano, ni evangélico ni políticamente democrático, ni legal, el delito de sedición, el delito de rebelión, ni mucho menos el estúpido derecho de decisión.

"LA PATRIA NO SE HACE, LA DEMOCRACIA, SÍ. 
¿Derecho a Decidir? 
Sin Poder de Decidir.

Una Nación es algo dado, que no depende de la voluntad. 
Igual que no podemos decidir quién es nuestro padre". 
Antonio García-Trevijano"

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"No hablen del Pueblo de Dios (que es el que la Iglesia nos confió), sino sólo del pueblo de Cataluña (el medio pueblo de Cataluña que tiene el poder y por el que parecen apostar) elevándolo así a categoría teológica; me duele que no se nombre en ningún momento ni a Cristo ni a su Iglesia y se prescinda del anticristianismo radical de ese "pueblo de Cataluña" que ha profanado ya los símbolos más sagrados de nuestra fe.

¿Debemos entonces aceptar que se abra el camino a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas de sus diócesis para que se pongan al servicio incondicional del nuevo Estado inmoral y tiránico que se quiere refrendar contra la mitad del pueblo catalán y contra el resto de España?.

La realidad nacional de Cataluña no es un concepto pastoral, sino políticamente un "DELITO DE SEDICIÓN Y DE REBELIÓN" y que hayan legitimado las aspiraciones de menos de la mitad de los catalanes. Califica de "elucubración hegeliana" el "pueblo catalán" al que se refieren los obispos y cuestiona la receta del diálogo: "Insisten en que se ha de dialogar con ellos. ¿Sobre qué? ¿Sobre el calendario de imposición de la corrupción moral?". Sacerdote Custodio Ballester, titular de la parroquia de la Inmaculada en el barrio de Sanfeliu de Hospitalet de Llobregat


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