EL Rincón de Yanka: 2019

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martes, 21 de mayo de 2019

IDIOCRACIA: BRILLANTES ESTÚPIDOS


Brillantes estúpidos
El ser humano ha demostrado a lo largo de la historia que puede ser extraordinariamente brillante y extraordinariamente estúpido. Brillante a la hora de crear, imaginar y desarrollar ideas, pero también estúpido a la hora de cometer los mismos errores una y otra vez.
"Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen. Francisco de Quevedo y Villegas". (1580-1645)
"Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda". Martin Luther King.


La brillantez humana nos ha permitido disfrutar de una época en la que todos contamos con la mayor biblioteca de la historia en nuestro bolsillo (el teléfono móvil) y un sistema que nos permite acceder a cualquier tipo de información, en apenas unos cuantos «clicks». Pero la estupidez es obstinada y la sociedad occidental desde hace algo más de una década, lejos de utilizar esta maravillosa herramienta para el aprendizaje, ha decidido utilizarla para manipular, insultar, perseguir y atacar al distinto.

Nuestra sociedad ha entrado en un proceso de descomposición muy similar al de inicios del siglo XX. El periodo de entreguerras se caracterizó por su fuerte rechazo al distinto y la necia a la par que solida convicción de que sólo una idea era posible. Así fue como los intereses de la mayoría consiguieron someter a la minoría acabando con la diversidad de opiniones (de la cual nos beneficiamos todos) y terminó arrastrando a la sociedad a la dictadura del pensamiento único. Se prohibió nuevas formas de crear arte, literatura, música, política, ideas, etc.
Teniendo en cuenta que la mayoría solamente aspira a pagar su hipoteca, hacinarse en alguna playa en verano y emborracharse en las fiestas del pueblo, el hecho de rehuir el envite e ir dejando paso poco a poco a la imposición moral de los más persistentes, es decir los totalitarios, provoca desazón y cólera. Porque esos mismos que forjan su opinión a golpe de tweet son los que no alzan la voz cuando el perseguido no es de los suyos.
Su supina imbecilidad les impide comprender que ahora se persigue a sus contrarios, pero mañana serán ellos los que vean como lo que hoy consideran como gustos, aficiones e ideas invulnerables, se convertirán en el objetivo de la prohibición de esta corriente pueril que apesta a estiércol y cuyo único objetivo es someter al individuo al colectivismo rancio, progre y liberticida.



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lunes, 20 de mayo de 2019

EL DECÁLOGO DE LA LÓGICA Y LA CONQUISTA DE LA FELICIDAD POR BERTRAND RUSSELL 😊 LOS MITOS DE LA FELICIDAD


Discutimos prácticamente todos los días. Continuamente enfrentamos posturas con la gente que nos rodea. Unas veces lo hacemos de forma amigable, otra de forma menos amigable y acalorada. Yo considero que esto, siempre y cuando se haga de forma adecuada, es algo que nos enriquece como personas y que nos enseña más que muchos libros de los que lee una mayoría de la población.

Pero insisto, sólo cuando se hace adecuadamente. Porque, lamentablemente, muchas veces veremos cómo las discusiones pierden interés en cuanto aparecen las falacias lógicas.

Las falacias lógicas son proposiciones, argumentos, conclusiones o razonamientos presentados de forma aparentemente correcta. Pero en el fondo, analizándose en detalle, se trata de una proposición, argumento, conclusión o razonamiento engañoso, erróneo o falaz con la única intención de ser convincente o persuasivo.

1. No atacarás a la persona, sino al argumento (Ad hominem)
2. No malinterpretarás o exagerarás el argumento de una persona para debilitar su postura (Hombre de paja)
3. No tomarás una pequeña parte para representar el todo (Generalización apresurada o Secundum quid)
4. No intentarás demostrar una proposición suponiendo que una de sus premisas es cierta (Petición de Principio o Petitio principii)
5. No asegurarás que algo es la causa simplemente porque ocurrió antes (Causalidad falsa o Post hoc ergo propter hoc)
6. No reducirás discusión solo a dos posibilidades (Falso dilema)
7. No afirmarás que por la ignorancia de una persona, una afirmación ha de ser verdadera o falsa (Llamada de ignorancia o Ad ignorantiam)
8. No dejarás caer la carga de la prueba sobre aquel que está cuestionando una afirmación (Carga de la prueba o Onus probandi)
9. No asumirás que “esto” sigue “aquello” cuando no existe conexión lógica alguna (Non sequitur)
10. No asumirás que una afirmación por ser popular debe ser cierta (Sofisma popular o Argumento ad populum)

Por supuesto, estas falacias no son las únicas y quizá incluso no sean las más populares. Así de primeras se me viene a la cabeza el Cherry picking o Falacia de evidencia incompleta (tomar un pequeño grupo de casos del conjuntos que prueben tu afirmación, dejando de lado los que no la prueban) o la Pendiente resbaladiza (el tomar una secuencia de hechos como un hecho en sí mismo sin demostrar la causalidad absoluta entre unos y otros). Aun así considero que estos 10 mandamientos son una buena iniciación para evitar caer en ellas y, sobretodo, para señalarlas cuando aquellos con los que estamos discutiendo caigan en el fácil juego de las falacias, ya sea voluntaria o involuntariamente.

Lamentablemente, el conjunto de posibles falacias es inmensamente grande, con grandes variaciones y combinaciones de todas ellas. Esto muchas veces dificulta el poder identificarlas, pero no por ello hay que desistir. Luchar contra las falacias es un paso imprescindible para que el mundo sea un lugar más racional y más alejado de lo mágico y pseudocientífico.



Bertrand Russell fue un gran matemático y uno de los filósofos más influyentes del siglo XX. Luchó a lo largo de toda su vida en contra de las supersticiones milenarias, pero no enfrentándose directamente a ellas, sino divulgando la razón a través de sus libros, sus ponencias y en cualquier oportunidad que se encontrara por el camino.


El 16 de diciembre de 1951, aprovechó una colaboración para la New York Times Magazine para divulgar una vez más la razón, mediante un artículo titulado The best answer to fanaticism: Liberalism. Al final de este artículo, Russell exponía un decálogo que, según él, todo profesor debería desear enseñar a sus alumnos.

Posiblemente el decálogo -al que Russell se refirió como mandamientos- no sea una enseñanza completa en sí, pero enseña los pasos necesarios que toda persona ha de intentar dar para encontrarse con la razón y alejarse de todo tipo de supersticiones y creencias sin fundamento alguno.

1. No estés absolutamente seguro de nada.
2. No creas conveniente actuar ocultando pruebas, pues las pruebas terminan por salir a la luz.
3. Nunca intentes oponerte al raciocino, pues seguramente lo conseguirás.
4. Cuando encuentres oposición, aunque provenga de tu esposo o de tus hijos, trata de superarla por medio de la razón y no de la autoridad, pues una victoria que dependa de la autoridad es irreal e ilusoria.
5. No respetes la autoridad de los demás, pues siempre se encuentran autoridades enfrentadas.
6. No utilices la fuerza para suprimir las ideas que crees perniciosas, pues si lo haces, ellas te suprimirán a ti.
7. No temas ser extravagante en tus ideas, pues todas la ideas ahora aceptadas fueron en su día extravagantes.
8. Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, pues si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta.
9. Muéstrate escrupuloso en la verdad, aunque la verdad sea incómoda, pues más incómoda es cuando tratas de ocultarla.
10. No sientas envidia de la felicidad de los que viven en el paraíso de los necios, pues sólo un necio pensará que eso es la felicidad.


Estos diez mandamientos, difícilmente resumibles, nos enseñan a ser escépticos, pero sin cerrarnos a posibles evidencias que desconozcamos; A respetar al resto y permitir que todos expongan su opinión, sin que nadie la intente imponer a la fuerza mediante el miedo o la opresión; A seguir adelante con nuestras opiniones, por muy excéntricas que sean; A ser franco y no ocultar la realidad, aunque esta vaya en contra de nuestro propio beneficio.

Ni la fuerza, ni la autoridad, ni la mentira tienen valor alguno en un mundo donde únicamente ha de triunfar la razón, por encima de todo.

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domingo, 19 de mayo de 2019

LA VACA NO DA LECHE 🐃


LA VACA NO DA LECHE
Mario Sergio Cortella 

“Cuando tengan doce años, les contaré el secreto de la vida“, decía un campesino a sus hijos cuando eran pequeños.


Los niños, intrigados por la aseveración, esperaban pacientemente hasta que cumplían la edad acordada.

El día del décimosegundo aniversario de cada uno de los muchachos, el padre los apartaba y les hacía prometer que no revelarían el secreto a los demás hermanos. Los llevaba al establo, deteniéndose frente a la vaca de la familia, y susurraba en el oído del cumpleañero: “El secreto de la vida es que la vaca no da leche”.

“¿Qué es lo que dices?”, preguntaba incrédulo el muchacho. “Si todas las mañanas vemos cómo llegas a la casa con un gran balde de leche después de estar con la vaca”. 

“Tal como lo escuchas, hijo”, respondía el hombre mayor. “La vaca no da leche. Tienes que levantarte a las cuatro de la mañana todos los días. Todos. Sales al campo, caminas por el corral lleno de excremento, te acercas a la vaca, le atas la cola y las patas. Luego te sientas en el banquito, colocas un balde y comienzas la ordeña. Ese es el secreto de la vida: la vaca, la cabra, la oveja no dan leche. O las ordeñas o no la dan”.

“Hay quienes piensan que las vacas dan la leche. Que las cosas son automáticas y gratuitas. No. La vida no es cuestión de desear, pedir y obtener. Las cosas que uno recibe son el esfuerzo de lo que uno hace. La ausencia de esfuerzo genera frustración”.

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Así que, lector, lectora, recuerden compartir con sus hijos, desde pequeños, este secreto de la vida. Para que no crean que el gobierno, o sus padres, o sus lindas caritas van a conseguirles leche cual vaca lechera. NO. Las vacas no dan leche. Hay que trabajar por ella.

sábado, 18 de mayo de 2019

📜 800 AÑOS DE LA CARTA MAGNA INGLESA (1215)

804 años de "Carta Magna" inglesa




La firma de la Carta Magna otorgó amplios derechos, al principio a la nobleza y más tarde a los ciudadanos de Inglaterra. El 15 de junio de 1215, el rey Juan Sin Tierra, tuvo que ceder a la presión de los barones.


Podría decirse que la Carta Magna o la “Gran Carta”, fue la influencia primitiva más significativa en el extenso proceso histórico que condujo a la ley constitucional actual en el mundo de habla inglesa.
En 1215, después de que el rey Juan de Inglaterra violara un número de leyes y tradiciones antiguas con que se había gobernado Inglaterra, sus súbditos lo forzaron a firmar la Carta Magna, la cual enumera lo que después vino a ser considerado como los derechos humanos. Entre ellos estaba el derecho de la iglesia a estar libre de la intervención del gobierno, los derechos de todos los ciudadanos libres a poseer y heredar propiedades y que se les protegiera de impuestos excesivos. Estableció el derecho de las viudas que poseían propiedades para decidir no volver a casarse, y establece principios de garantías legales e igualdad ante la ley. También contenía disposiciones que prohibían el soborno y la mala conducta de los funcionarios.
Considerada ámpliamente como uno de los documentos legales más importantes en el desarrollo de la democracia moderna, la Carta Magna fue un punto de cambio crucial en la lucha para establecer la libertad.
En forma modificada, la Carta Magna firmada en 1215 es fundamento de la actual legislación británica. Junto con la Declaración de Derechos (Bill of Rights) de 1791, se convirtió en la base de la leyes de Estados Unidos, cuya Constitución la alude en numerosos puntos. No es una exageración considerar a la Carta Magna como un documento que creó las precondiciones para que se fueran imponiendo cada vez más las libertades y los derechos civiles. Primero en Gran Bretaña y posteriormente en el resto del continente europeo. El principio que sostiene que “el rey no puede aumentar los impuestos sin la aprobación general de nuestro reino”, recuerda casi literalmente a la exigencia política de la Guerra de Independencia de Estados Unidos a finales del siglo XVIII. “No taxation without representation!” Ninguna tributación sin representación apropiada en el Parlamento.

El rey inglés Juan Sin Tierra (1167-1216), se vio obligado a firmar un documento que tendría trascendentales consecuencias. La regencia del soberano considerado testarudo e impredecible, no se encontraba bajo buena estrella. Era ridiculizado porque su padre Enrique II (1133-1189), lo había ignorado al repartir su herencia. Su apelativo, Juan Sin Tierra (John Lackland, en inglés), aludía a los hechos.
Desde un inicio sufrió por ser el sucesor de su popular hermano Ricardo Corazón de León (1157-1199). Adicionalmente se enfrascó en una constante pugna con la Iglesia. El clero evitaba con cautela que Juan Sin Tierra ganara influencia en los asuntos eclesiásticos. Pero lo que fue decisivo en la rápida pérdida de prestigio del rey, fueron los largos años de disputas con Francia en torno a las posesiones continentales de la corona inglesa en el norte francés.

Año 2015: estamos en el 800 aniversario de la Carta Magna, uno de los documentos más importantes de la historia medieval inglesa. La Magna Charta Libertatum, carta magna de las libertades, fue un pacto entre Juan sin Tierra, rey de Inglaterra, y la nobleza del sur del reino, firmado el 15 de junio de 1215, en Sussex.
El pacto, así definido como pacem et libertates, se realizó en un momento de grave crisis política en el reino. Juan sin Tierra había perdido todas las posesiones francesas en el continente, desde Normandía hasta Anjou frente al rey francés Felipe II Augusto. Un rey medieval debía ser un guerrero triunfante que pudiera repartir riqueza entre sus vasallos o al menos defender las fronteras del reino. A esto se añadía que el papa Inocencio III había puesto entredicho al reino en el año 1208 durante 5 años y excomulgado al rey por su apoyo al emperador romano-germánico, Otón de Brunswick, su enemigo. De nuevo: un rey medieval tenía que estar en buenas relaciones con la Iglesia y el Pontificado si no quería ver su poder gravemente minado. En 1214, Juan sufrió la derrota de Bouvines frente a Francia y su situación se hizo muy vulnerable frente a unas familias nobles que vieron su momento de limitar el poder del rey.

Los barones redactaron un documento de peticiones, Artículos de los Barones, que el rey rechazó. La reacción no se hizo esperar, los nobles rompieron su fidelidad, se sublevaron y tomaron Londres en mayo 1215. El rey no podía enfrentarse a toda su clase dominante y se vio obligado a negociar el 15 de junio de ese año. La Carta de Libertades que el rey firmó son 63 artículos. Ella misma explica la causa de su expedición: discordiam inter nos et barones nostros ortam, la discordia nacida entre los barones y el rey. La carta certifica, pues, los privilegios y derechos de la más alta nobleza en primer lugar y subsidiariamente el de la baja nobleza de los condados y las ciudades ante el rey. La palabra libertates significa en la carta, principalmente, la libertad, inmunidad y status superior de los nobles.

El objetivo de la Carta era recortar el poder de la que fue en los siglos XI y XII, la monarquía más poderosa y autónoma de su nobleza de toda Europa occidental, solo comparable con la Sicilia normanda, desde la conquista de la isla por William I o Guillermo I duque de Normandía. La distribución de la tierra a sus vasallos y fieles tras la conquista con un patrón de alta fragmentación geográfica, la vinculación de un alto número de tierras a la dinastía regia, la constitución normanda de castillos de la familia regia y de férreas condiciones en el vasallaje nobiliar dieron un poder al rey sin precedentes. Los monarcas que le sucedieron mantuvieron a los linajes nobiliarios dependientes del poder de la familia regia, creando un poder casi omnímodo sobre las rentas, los bosques, los oficiales y las tierras.

De la Carta Magna se ha dicho de todo: desde que era un documento sin precedentes, hasta que con ella se fundó el parlamentarismo inglés, las democracias occidentales o la concepción de los derechos humanos frente a la tiranía de la monarquía.
Los festejos a lo largo de todo este año en Inglaterra han ido desde celebraciones de genuino tono académico hasta marchas militares triunfantes ante el Primer Ministro y la Reina. Con el buen hacer de la British Library, se organizó una exposición que ha estado abierta hasta el 1 de septiembre de 2015, en la que se consiguieron presentar los 4 ejemplares de la Carta que existen, además de otros documentos que denotan una línea interpretativa específica como la Declaración de Independencia manuscrita de Thomas Jefferson, además de pinturas, estatuas, cerámicas, etc…

Podéis ver en la página de la Biblioteca una soberbia presentación de la Carta que va desde vídeos de humor hasta artículos de buenos expertos en historia del derecho, historia social o historia política de la Inglaterra medieval.

Las visiones juridicistas del derecho del siglo XIX, que consideraban la Carta Magna como el primer constitucionalismo político, la limitación del poder regio por un parlamento, precedente del mundo moderno han dado paso a visiones socio-políticas más ajustadas a los hechos del siglo XII. La nobleza inglesa perseguía consolidar su poder y poner límites a la intervención de los representantes del rey en sus señoríos, es decir, pretendía confirmar sus fueros, privilegios e inmunidades legales, sociales y económicos. Los grupos dominantes, pues la carta está firmada por 10 miembros del clero y 17 de la nobleza laica, se presentan como los defensores de los “intereses del reino”, se presentan como la encarnación del cuerpo político (communa tocius terre); su consenso es el que asesorará al rey (commune consilium regni nostri). Si el siglo XII se puede considerar de avance del poder regio sobre el poder de la nobleza, el siglo XIII inglés supuso un paso adelante de Iglesia y nobleza frente al rey.

Los temas que trata la carta son muy concretos. No se trata de una declaración de principios de derecho. El rey dio un perdón general sobre el pasado, se comprometió a conceder a la Iglesia su libertad y todos sus derechos (anglicana ecclesia libera sit et habea jura sua integra et libertates suas illesas) y a todos los hombres libres del reino sus libertades antiguas (omnibus liberis hominibus regni mei). La traducción de estas libertades son sobre todo: la permanencia de las tierras señoriales en manos de sus familias propietarias incluso en el caso de traición o deudas, desde luego con el respeto de las minorías y las viudas. Las ayudas y levas sobre el reino tendrían que ser sancionadas por el reino, es decir per communi consilium regni nostri y solo para tres casos limitados. El consilium lo forman: arzobispos, obispos, abades, condes y los mayores barones (comites et maiores barones). Los nobles debían ser juzgados por sus “pares” y el rey no podía imponer prisión o pena de muerte o expropiación de tierras.

Junto a las libertades nobiliarias se confirmaron las libertades de Londres y las demás ciudades.
La carta limitaba la intervención de los oficiales del rey, la constitución de los tribunales del condado controlados por hombres del condado, las multas que debían ser ordenadas por los propios pares y estar en proporción a la ofensa tanto para liberi homines, como mercaderes como nobles y solo si lo deciden otros nobles.
Otros aspectos también se legislan: exigencias abusivas de construcción de infraestructuras; requisas injustificadas regias de grano, leña u otras especies; especificación de medidas de peso, longitud y capacidad; exigencia de juicio para todo vasallo; recorte de la jurisdicción de los oficiales del bosque regio y devolución de propiedades expropiadas a nobles.


La prueba de la fuerza que iba a adquirir la nobleza viene dada porque 25 barones certificarían la garantía de su cumplimiento. Estos 25 barones vigilaría que se observara la paz y las libertades (pacem et libertates). Si se incumplía el documento y en 40 días la monarquía no enmendaba el error, los barones con la comunidad de la tierra (communa tocius terre) podían atacar y tomar los castillos, tierras y posesiones del rey, menos su persona y la de la reina. Solo debían volver a la fidelidad cuando se les enmendara el error. Impresionante poder el de la nobleza.
Para la mayoría de expertos, la Carta Magna no habría tenido muchas más consecuencias. Estaba condenada a fracasar sobre todo porque el pacto se rompió y se inició una guerra civil. Sin embargo, el azar histórico vino a crear una de esas coyunturas tan propias de la Edad Media: Juan sin Tierra murió en ese mismo año dejando la minoría de Enrique III, un niño de 9 años. La monarquía solo podía pactar y el pacto puso en circulación de nuevo el documento, que para finales del siglo XIII, se había copiado tantas veces, se había expuesto en todas las iglesias y se había apelado a él en tantas ocasiones que se hizo un icono del poder del reino.



UNA BREVE HISTORIA DE LOS 
DERECHOS HUMANOS


Templario



viernes, 17 de mayo de 2019

ANTÓN FRAGUAS FRAGUAS: DÍA DAS LETRAS GALEGAS 2019


Antón Fraguas: 


"Eu traballei sempre por e para Galicia (...) A miña modesta obra non é máis que un pequeniño gran de area no montón que foron facendo todos aqueles que, de moi distintas maneiras e cadaquén ó seu xeito, traballaron (...) sempre desinteresadamente, non máis que polo ben de Galicia. Por amor á nosa Terra". Como mestre, etnógrafo ou historiador Antonio Fraguas pertenceu a ese grupo de traballadores silandeiros pola cultura galega que tanto na súa época como na actualidade van construíndo o día a día de estruturas modestas, locais, case heroicas.

A Real Academia Galega acordou no pleno celebrado o día 7 de xullo de 2018 na súa sede da rúa Tabernas da Coruña que o protagonista do Día das Letras Galegas de 2019 era Antón Fraguas. Xustifica tal escolla a RAG porque Antón Fraguas era “Membro das Irmandades da Fala e do Seminario de Estudos Galegos (SEG) na mocidade, historiador, etnógrafo, director e presidente do Museo do Pobo Galego, profesor depurado polo franquismo e querido polo alumnado, narrador oral excepcional e intelectual cunha popularidade pouco común… dedicou a vida ao estudo da cultura e do territorio galegos desde distintos eidos, con especial atención e mestría á antropoloxía. Cos seus traballos e conferencias contribuíu ademais a defender o galego como lingua de expresión válida para calquera coñecemento, unha idea cuxa reivindicación segue a ser necesaria”. A continuación, repasamos brevemente, a modo de homenaxe, a vida e a obra do autor protagonista do Día das Letras 2019: Antón Fraguas.






Antón Fraguas Fraguas naceu no lugar de Insuela –parroquia de Loureiro–, no concello de Cotobade, o día 28 de decembro de 1905. Próximo a cumprir noventa e catro anos, morre en Santiago de Compostela o día 5 de novembro de 1999. Tras os primeiros anos de estudo -na casa, en escolas públicas e privadas-, entre 1919 e 1924 temos a Antón cursando o Bacharelato no Instituto de Pontevedra. Nel terá como profesores nada menos que a Castelao e a Losada Diéguez, os cales deixarán unha fonda pegada nestes momentos decisivos de formación de Antón.



Tras o Bacharelato, a partir de 1924, cursa –dunha maneira brillante– Filosofía e Letras na Universidade de Santiago de Compostela. Ingresa nas Irmandades da Fala e comeza a colaborar co Seminario de Estudos Galegos no que ingresa en 1928 co estudo O castro de Soutolongo (Lalín). Dentro do Seminario colaborará nas seccións de Xeografía, Etnografía e Folclore e Prehistoria. A súa primeira publicación en galego será no ano 1929 no xornal A Nosa Terra e leva por título Unha serán na Catedral. Con López Cuevillas e Purificación Lorenzana publica –en 1930–, en Arquivos o seu primeiro traballo relacionado coa arqueoloxía: Mámoas do Sabiñao. Co Seminario de Estudos Galegos participa en varias xeiras ou traballos de campo co obxectivo de estudar as comarcas galegas. Varias destas xeiras foron na Terra de Melide das que saíu, en 1933, o coñecido libro co mesmo título. Antón Fraguas foi o encargado de catalogar os xacementos castrexos. Estes anos tiñan que ser, por forza, os máis felices e ilusionantes da súa vida, compartindo investigación e amizade con Castelao, Otero Pedrayo, Cuevillas, Figueira Valverde, Vicente Risco, Bouza Brey, Xaquín Lorenzo, entre outros.


Entre 1929 e 1933, Antón Fraguas exerce a docencia como profesor auxiliar na Facultade de Xeografía e Historia na Universidade de Santiago de Compostela. No ano 1933, incorpórase como profesor ao Instituto da Estrada. Ademais do seu labor docente, nesta comarca cataloga castros, mámoas, organiza excursións pola contorna e monta un museo no centro para expoñer os obxectos atopados. Pero, o 20 de maio de 1937 a Comisión de Depuración de Enseñanza de Pontevedra ordena a súa separación definitiva do ensino público. Antón Fraguas, que pertencía ao Partido Galeguista, participou activamente na campaña a favor do Estatuto de Autonomía de Galicia.

Tras ser apartado do ensino público, exerceu o ensino privado ata que en maio de 1950 foi nomeado catedrático de Xeografía e Historia do Instituto Nacional Masculino de Lugo (actual IES Lucus Augusti). Nel, estará ata 1959 cando se traslada como profesor ao Instituto Nacional de Ensinanza Media Rosalía de Castro (actual IES Rosalía de Castro), onde permanecerá ata a súa xubilación en 1975.

En 1951 foi nomeado membro numerario da Real Academia Galega. O seu discurso de entrada será: Coplas que se cantaban nas ruadas de Loureiro de Cotobade. Fraguas ocupa a cadeira do seu antigo profesor no Instituto de Pontevedra e despois compañeiro de tantas empresas galeguistas, Castelao:

“Veño a ocupar un lugar que quedou baleiro o día sete de xaneiro de mil novecentos cincuenta cando alá lonxe, en Bos Aires, morreu Alfonso Rodríguez Castelao, o amigo Daniel, o médico que por non poder varrer a morte do leito dos enfermos non quixo exercer a medicina. Quizais fora mellor deixar vacante o seu posto deica que outro artista como el ou Rosalía, as dúas representacións de Galicia máis sinceras e acabadas, viñera ocupar esta cadeira. Non debera ser eu o destinado que son home de poucas letras e a quen a arte lle foxe como foxe o vento que canta nas ripas dunha cancela. Veño para o sitio dun home cuio nome leva unha proxección universal de sincera grandeza e popularidade”.

No ano 1963, Antón Fraguas foi nomeado director do Museo Municipal de Santiago, situado no convento de San Domingos de Bonaval, que no ano 1975 pasou a ser denominado Museo do Pobo Galego. Xaquín Lorenzo era o Presidente da Fundación e tras a súa morte en 1989, Antón Fraguas ocupará os cargos de director e presidente.

Membro do Consello da Cultura Galega e Cronista Xeral de Galicia, entre outros cargos, Antón Fraguas realizou, como dixemos, numerosos estudos sobre a cultura popular, a xeografía, a arqueoloxía e a arte. Ameno e prolífico conferenciante, tamén escribiu numerosos libros e artigos de divulgación. Por citar só algúns dos seus libros: Aportacións ó cancioneiro de Cotobade (1985), Romarías e santuarios(1988), Galicia máxica (1991) ou A festa popular en Galicia (1995). Os seus artigos enchen as páxinas de libros, xornais e revistas: escribiu sobre lendas, dolmens, petróglifos, mámoas, o Entroido, o Nadal, o Domingo de Ramos, a Noite de San Xoán, costumes de fin de ano, músicos e cantores populares, o traxe tradicional, o dote, sobre a paisaxe galega, sobre as cidades, sobre as rías, o Miño… Co espírito do Seminario de Estudos Galegos, Antón Fraguas estudou toda a nosa variada cultura con paixón e dedicación.

ESCOLMA DE COPLAS DE LOUREIRO DE COTOBADE

Eu ben vin estar o cuco
na rama d-un castiñeiro,
coa machada na mán
deprendendo a carpinteiro

Canta cuco canta cuco
na rabela do arado,
as mulleres antre os homes
é un gando mal gardado.

Foches falar mal de mín
axunto dos meus amores,
fai de conta que botaches
auga por riba de flores.

Eu collín a flor da xesta
que é a primeira que vén,
desde que te vín a tí
non amei a mais ninguén.

Sei d-un niño dunha melra
outro dunha lavandeira,
agora teño tres niños
co niño da costureira.

Da banda d’alá do río
asubíame unha melra,
a melra como asubía
anda segando na herba.

Eu ben vín estar o moucho
encima d-ún amieiro,
coa subela na mán
aprendendo a zapateiro.

Moucho que estás no canizo
bota castañas abaixo,
anque non teño mandil
acádochas no refaixo.

O paxaro cando chove
mete o rabo na silveira,
así fan as boas mozas
cando non hai quen as queira.

Cantan os galos o día
érguete, meu ben, e vaite.
Como me hei d-ir, queridiña,


como me hei d-ir e deixarte?



ALGUNHAS CÁNTIGAS DA MAR

Carpinteiro de ribeira 
A miña dorna pequena 
faime un barquiño de vela 
é como o berce dun neno; 
pra ir de lua de mel 
cando o mareiro me arrola 
coa miña Manoela. 

Como un meniño adormezo. 
Velahí vén teu pai, 
Pasei pola 
Ponte abaixo, 
deixalo pasar: 
vin saltar unha sardiña, 
vén largar as redes mariñeiros, 
ide ao mar ao medio do mar. 
E botádelle a traíña.

Non te cases cun ferreiro 
que é moi malo de lavar, 
cásate cun mariñeiro 
que vén lavado do mar.






"Hai que ser un experto navegante 

para levar a vela dunha dorna". 

Antón Fraguas Fraguas




FRAGUAS DE AMOR 



NON TE CASES CUN FERREIRO




FUXAN OS VENTOS - SEMENTEIRA


jueves, 16 de mayo de 2019

🗽 CHILE Y 😈 VENEZUELA: DOS PAÍSES, UNA LECCIÓN EN LA POLÍTICA ECONÓMICA


De Frente: Chile y Venezuela
La diferencia abismal en la suerte de ambas naciones no tiene otra explicación que la naturaleza de las políticas económicas que han implementado en las últimas décadas.
Dos países latinoamericanos en las antípodas del desarrollo. Uno con un modelo inspirado en las ideas de Milton Friedman, el otro con políticas que no hace mucho eran alabadas por Joseph Stiglitz. Uno es una historia de éxito, el otro sufre una de las crisis humanitarias más agudas jamás vistas en el hemisferio occidental.

La semana pasada el FMI proyectó que Chile será el primer país de Sudamérica en alcanzar los $30.000 per cápita en el 2022. También advirtió de que para el 2023 el ingreso per cápita de Venezuela se habrá contraído en un 60 % con respecto al 2013. La diferencia abismal en la suerte de ambas naciones no tiene otra explicación que la naturaleza de las políticas económicas que han implementado en las últimas décadas y que han sido documentadas por el índice de libertad económica en el mundo que publica el Fraser Institute de Canadá.

Mientras que Chile es la economía que más abraza el libre mercado en América Latina –y está de 15 en el globo–, Venezuela se hunde en la última posición de los 162 países analizados. Pero el reporte muestra que las cosas no siempre fueron así: en 1975 Venezuela era la economía más libre de la región y Chile era una de las más cerradas del planeta.

Los papeles eran inversos. Venezuela era el país más rico de Sudamérica y una saludable democracia en una región plagada de dictaduras militares. Era el destino de cientos de miles de inmigrantes europeos y refugiados latinoamericanos. Sin embargo, la adicción de la clase política con la renta petrolera ya empezaba a hacer estragos y daría paso a la nacionalización del crudo en 1976. A partir de entonces, empieza el declive de libertad económica de Venezuela, el cual se aceleró con la llegada del chavismo en 1999.

En 1975, Chile seguía sufriendo las consecuencias de las políticas marxistas de Allende: la inflación era del 380 %, había alto desempleo y la mitad de la población estaba sumergida en la pobreza. Por algún motivo, la dictadura militar decidió confiar el manejo de la economía a los llamados “Chicago Boys”, quienes procedieron a ejecutar un ambicioso programa de reformas de libre mercado. Chile no solo se hizo el país más rico de la región, sino que también acabó convirtiéndose en su democracia más sólida.

Dos países, una lección.

De 1971 a 2003, tanto Chile como la República Bolivariana de Venezuela experimentaron períodos de creciente estatismo en su política económica. En Chile, sin embargo, fue solo un episodio corto (experimento socialista de Allende en 1971-73), mientras que en la República Bolivariana de Venezuela esta dirección política se mantuvo casi durante todo el período cubierto por el análisis (con su culminación siendo electa la administración populista de Chávez en 1998). Durante estos períodos, las empresas estatales crecieron en ambos países; los mecanismos de mercado también se vieron perturbados por controles de precios administrativos y restricciones impuestas a la libertad de entrada en el mercado y limitaron la actividad comercial en muchos sectores de la economía… Además, se impusieron severas restricciones al comercio exterior y a los flujos de capital. En Chile, el experimento estadístico se interrumpió después de tres años, una vez que llevó a la economía a un estado de profundo desequilibrio con un déficit gigante y una inflación sin control. Se inició un programa radical de estabilización económica y reformas que ampliaron el alcance de la libertad económica. Este cambio dramático en la orientación económica produjo resultados positivos. Desde la segunda mitad de la década de 1980 hasta el final del período analizado (2003), Chile fue el país de más rápido crecimiento en América del Sur. Cómo el libre mercado produce mejores resultados.
Chile y Venezuela

El índice de Libertad Económica en el Mundo, que publica el Fraser Institute de Canadá, documenta la diferencia abismal en la suerte de ambas naciones, cuya explicación recae en la naturaleza de las políticas económicas que han implementado en las últimas décadas.


Chile es la economía que más abraza el libre mercado en América Latina –ocupa el puesto 15 a nivel mundial–, Venezuela se hunde en la última posición de los 162 países analizados para el reporte de 2018.


Venezuela ocupa la última posición en el Economic Freedom of the World 2018, que examina el impacto de la libertad económica en la inversión.

El reporte muestra que las cosas no siempre fueron así: en 1975 Venezuela era la economía más libre de la región y Chile era una de las más cerradas del planeta.

Los papeles eran inversos. Venezuela era el país más rico de Sudamérica y una saludable democracia en una región plagada de dictaduras militares. Era el destino de cientos de miles de inmigrantes europeos y refugiados latinoamericanos.

Sin embargo, según Hidalgo, “la adicción de la clase política con la renta petrolera ya empezaba a hacer estragos y daría paso a la nacionalización del crudo en 1976”. A partir de entonces, empieza el declive de libertad económica de Venezuela, la cual se aceleró con la llegada de Hugo Chávez.


Chile es el país de Latinoamérica mejor posicionado el índice que analizó 162 economías para su informe de 2018.

En 1975, Chile sufría las consecuencias de las “políticas marxistas de Allende”: La inflación era del 380%, había alto desempleo y la mitad de la población chilena estaba sumergida en la pobreza.

Por algún motivo, explica analista, la dictadura militar decidió confiarle el manejo de la economía a los llamados “Chicago Boys”, quienes procedieron a ejecutar un ambicioso programa de reformas de libre mercado.
“Chile no solo se hizo el país más rico de la región, sino que también acabó convirtiéndose en su democracia más sólida”, sostiene Hidalgo.


Chile y Venezuela: Dos países, una lección



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