EL Rincón de Yanka: noviembre 2013

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viernes, 29 de noviembre de 2013

LIBRO "CREEMOS EN LA ESPERANZA" DE LA ASOCIACIÓN BENÉFICA RENACER DEL DR. JOSÉ FERNÁNDEZ PERNAS DE LA CORUÑA

                                                                                         ISBN:   9788495923363



CREEMOS EN LA ESPERANZA

Vidas con segunda oportunidad
Un libro reúne 25 testimonios de la FE en la ESPERANZA gracias a la asociación benéfica coruñesa RENACER del Dr. José Fernández Pernas y voluntarios.
  Dr. José F. Pernas

Despertar la conciencia solidaria de la población y mostrar a gente con problemas que es posible salir del pozo. Este es fin de la obra 'Creemos en la esperanza', en la que se recogen 25 testimonios de usuarios de la asociación coruñesa Renacer que lograron reconducir sus vidas.

Lucas pasó 20 años enganchado a las drogas y, tras rehabilitarse, trabaja como psicólogo clínico. José es un arquitecto compostelano de familia acomodada que logró superar su adicción al alcohol y que ahora realiza tareas administrativas en la asociación coruñesa Renacer. Ousmane es un senegalés que llegó a España en cayuco y que compagina su trabajo como marinero con ayudar a gente con problemas. Perán es el nombre ficticio de una coruñesa que tras llevar un ritmo de vida elevado, se quedó en la calle cuando su marido falleció. Ahora ha reflexionado sobre sus errores y colabora con Renacer. Estos son solo cuatro de los 25 testimonios -todos ellos de usuarios de la asociación Renacer- que conforman el libro Creemos en la esperanza, de Alfonso García López, con el que se intenta transmitir el mensaje de que hay luz al final del túnel a la vez que sirve de llamada de atención a la sociedad para que no cierre los ojos ante el sufrimiento y los problemas de muchas personas.

El autor perseguía un doble objetivo con este libro. "Por una parte pellizcar las conciencias, sensibilizar a la gente de que el dolor y el sufrimiento no siempre están en otro continente. Está bien esta ayuda, pero hay que saber que muchas veces el dolor está en la puerta de al lado", indicaba ayer García López durante la presentación del libro en el Sporting Club Casino de A Coruña, quien añadía: "Otro objetivo de la obra es sembrar la esperanza en quienes están a punto de tirar la toalla".

Para este escritor, que hace años colabora con Renacer, la clave está en ayudar a enderezar su vida a a las personas antes de que se conviertan en "seres pasivos". "Llega un momento en que son descreídos sociales y ahí ya no quieren ningún tipo de ayuda", indicó, y señaló: "Hay que actuar antes". García quiso poner un ejemplo práctico y explicó cómo una noche acompañó a los voluntarios de Cruz Roja que atienden a las personas que duermen en la calle. "A todos se les ofreció ir a un centro a pasar la noche y ninguno quiso. Son descreídos sociales", señaló.

Llegar a tiempo para que una persona con problemas no toque fondo y descubra que siempre hay una segunda oportunidad. Esta es la misión de Renacer, fundada en los años 80 por el doctor José Fernández Pernas. "Tenemos dos premisas: poner en práctica los valores que manan del evangelio, que se resumen en amar, y estar atentos a las necesidades que tienen los que nos rodean", señaló este facultativo, para quien la solidaridad es algo que "debería estar en todos los corazones". "Es ponerse en lugar de los otros y hacer lo que quisiéramos que hicieran por nosotros", indicó.
Dña.  Carmen Salorio


Carmen Salorio, "la Abuela", es la co-fundadora de Renacer, una entidad que nació con una sorprendente sencillez: «Un día iba por la calle y me encontré a un chico tirado; me dijo que no tenía a dónde ir, y me dio mucha pena». Al llegar «al encuentro de la Renovación Carismática que tenemos todos los miércoles se lo dije a Pernas y me dijo que podíamos hacer algo». Y así nació, hace 27 años, la institución. Carmen Salorio miraba sonriente y decía «son buenos chicos», refiriéndose a los usuarios; luego recordaba que se casó con 18 años, quedó viuda «cuando tenía 57» y, bajando la voz y mirando para que no le escuchara, susurraba: «Pernas es muy bueno, le dedica todas las horas».

Mientras, Pernas destacaba el apoyo que Renacer recibe del gobierno local para una labor cada vez con mayor demanda, hasta casi duplicar el número de beneficiarios, ya que «si el año pasado por estas fechas habíamos atendido unas 900 personas, este vamos por 1.700»".

El espíritu solidario del libro, editado por Primerapersona, se aprecia desde su origen hasta su comercialización. El maquetador y diseñador de la portada es José Antonio Souto, un joven en paro que colaboró de forma altruista con la causa. Lo mismo que diversos puntos de venta solidarios -entre ellos LA OPINIÓN- en los que se puede adquirir el libro por sólo 15 €s y cuyo dinero irá íntegramente a manos de la entidad coruñesa Renacer.



No hay excusas, el libro solidario coruñés lo puedes conseguir en Renacer, en las librerías coruñesas y en los kioscos.

¿A QUÉ ESPERAS?
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¡BIENAVENTURA Y SOLIDARIA NAVIDAD!
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Creemos en la Esperanza

Si quieres vivir, herman@ mí@,
cree en en la esperanza...,
porque toda vida lleva en sí la esperanza:
la esperanza de amar y ser amado.
Si crees en la esperanza,
comprende que ella está en ti como un niño pequeño:
vive de tu vida y se alimenta de tus luchas.



Si crees en la esperanza;
tu corazón se transformará,
tu vida se abrirá sobre el mundo:
África, América y Europa... serán tus horizonte.

Ya no estará jamás solo...
Se te impondrán opciones
por el hombre,
no por el dinero, el poder o el saber.
¡Por el hombre!
Si crees en la esperanza, hermano mío,
tu vida se aventurará.

Ya no habrá para ti más certezas absolutas,
zonas de seguridad,
puntos de referencia intangibles,
caminos trillados, hechos...
Vivirás en el movimiento, en el riesgo.

Vivirás para mañana.
La esperanza es luz,
para ti, para tus hermanos, para el mundo.
Y con la luz nace de la noche,
la esperanza nace de la crisis.
Te será necesario morir a ti mismo,
para que los otros nazcan a la vida.

Si crees en la esperanza, hermano mío,
entrarás en el desprendimiento
e irás a lo esencial,
porque, recuerda, la vida es verdad,
la vida es amor y combate y don.

La vida es colectiva.
Si crees en la vida,
estás condenado a la esperanza,
porque la desesperanza es la muerte.

Desconozco autoría






José Fernández Pernas: 
«Todo lo que llevo es regalado»
Médico prejubilado y fundador a finales de los 80 de la asociación benéfica Renacer, defiende la felicidad de pensar más en el otro que en uno mismo
Hay runrún por la sede de la asociación Renacer en A Coruña, donde me he citado con el doctor Pernas (Sama de Langreo, 1955). Están colocando una tele los que un día vinieron a pedir ayuda y ahora se la prestan a los demás. Pernas aparece con una sonrisa de las que iluminan, saludando a todo quisqui. A mí me habla de solidaridad, de Jesucristo y de amor. Todo el rato. No hace falta ni que pregunte.
-Estas personas que ha visto vinieron un día a que les tendiéramos la mano y hoy ayudan ellos a otras personas. Extendemos ese espíritu de solidaridad a los demás. Porque cuando uno se ve en esa situación, ¡cuánto agradece que haya una mano solidaria! 

-Seguro.
-Pero también está lo feliz que te hace ayudar a los demás. Todos los que estamos en estas labores lo decimos: recibimos mucho más de lo que damos. A nivel emocional, afectivo...

-Tiene aspecto de ser feliz.
-Mucho. No tengo motivos para estar triste. Pese a los problemas. Mucha gente viene a pedir ayuda y no es fácil, pero lo importante es estar. Eso ayuda a que tu interior esté en paz. Yo creo que la mayoría de los que nos dedicamos a esto pensamos que hay que hacer lo que nos gustaría que nos hicieran a nosotros si estuviéramos en esa situación. Eso es la solidaridad. 

-¿Ya se ha jubilado?
-Me he prejubilado como médico para dedicarme enteramente a esta labor. Y a mi madre, que está conmigo.

-Ya no pasa consulta.
-Aquí, en Renacer, cuando viene alguien y me pregunta: 
-Usted es el médico de los que no tienen nada, pero yo creía que teníamos médico para todos, incluso para los que no tienen nada.
-La salud es el completo bienestar físico, psíquico y social. Hay muchos especialistas de lo físico y de lo psíquico, pero pocos de lo social. Cuando eres médico y te viene una persona que no tiene ni dónde dormir ni qué comer, yo pienso: «¿Qué le receto a este hombre? Si le doy unas pastillas, hasta le pueden sentar mal». Y por eso empezamos, pero desde el Evangelio. La verdadera religión es el amor de los demás. Eso dijo Jesucristo. 

-¿Crece el egoísmo?
-Sí. Aumenta, porque la gente piensa más en sí misma y hace que no esté feliz. Yo no sé si estuvo enamorado alguna vez, pero si sientes amor, eres más feliz.

-¿La miseria es enfermedad?
-Puede serlo. Depende de cada persona. Hay gente que acepta la pobreza y sobrevive y otros que se hunden. Recuerdo un señor que vino aquí pidiéndonos ayuda para alquilar una habitación. Había tenido una empresa, con empleados, una mujer, hijos, pero la crisis hizo que lo perdiera todo. También la familia. Aquí le dijimos que le íbamos a ayudar. Él se fue al albergue mientras le buscábamos la habitación, que no le dio tiempo ni a estrenar. Nos dijeron que había aparecido un cuerpo flotando, y era este señor. No puedo olvidarlo. 

-Vaya, seguro que también ha vivido otras historias con otro final.
-Claro. Mire, aquí tuvimos chicos que sacamos de la calle y en un caso hasta sacó dos carreras y hoy es profesor.

-Seguro que aquí se llora mucho.
-De alegría. Le cuento otra. En esta oficina una vez oí un llanto ahí afuera que no cesaba. Era de un bebé que estaba con su madre. La leche materna le daba alergia y la familia no podía comprar la de farmacia. Ni siquiera podían pagarse una habitación. Les compramos la leche y les proporcionamos un lugar temporal hasta que pudieron ir a Mallorca, donde tenían familia. El día que vinieron por aquí antes de partir y vi aquel niño riendo y jugando... No cambiaría todo el oro de A Coruña por ese momento. 

-Vamos a darle un giro a esto. ¿Es verdad que jugó en los juveniles del Spórting?
-Sí, en su momento, sí.

-Le gustará el fútbol, entonces.
-Bueno, lo veo alguna vez, pero al campo no voy. Me echa para atrás la violencia que se vive en muchos campos.

-Entonces, ¿Celta o Deportivo?
-Yo prefiero que gane el Deportivo.

-Defínase en cuatro palabras.
-[«Bueno, generoso, amable y cordial». La respuesta la suelta a bocajarro, antes de que el entrevistado pueda responder, un miembro de la asociación que está por el despacho haciendo fotocopias] Soy una persona racional, que piensa las cosas y que entiende que la justicia es vivir así, siendo solidario. Soy un creyente, un hombre de fe. 

-¿Qué es lo último que se ha comprado?
-Mmm... No sé. No me acuerdo. Todo lo que llevo es regalado... Ah, sí. Compré la televisión que están instalando, en el black friday.

-¿Ya sabe cómo va a pasar la Nochebuena?
-Sí, con los de Renacer. Nos juntaremos unos 55 en la casa de Santa Cruz. Hay otros que cenan con sus grupos.

-Dígame una canción.
-En un mundo nuevo, de Karina

-¿Qué es lo más importante en la vida?
-La fe. Y el amor que surge desde la fe.







miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿SE PUEDE SER INTELIGENTE Y SER SUPERFICIAL AL MISMO TIEMPO? ¿SE PUEDE SER INTELECTUAL SIN SER INTELIGENTE?

"No hay cosa que haga tanto daño a una nación 
como que la gente astuta pase por inteligente". 
Francis Bacon


"La Superficialidad es inversamente proporcional 
a la inteligencia".  
Yanka


"La Superficialidad idiotiza". 

Yanka


"No seamos como Vicente que va donde va la gente, 
más bien, seamos como Calixto 
que va donde va Jesucristo". 
Yanka 


"LA PERSONA SUPERFICIAL PIENSA, 
SIENTE, ENTIENDE, VE, AMA Y VIVE 
Y CONVIVE COMO ES..." 
YANKA




"Vivimos en soledad porque, alienados por lo superficial, eludimos nuestro ser más profundo".  Marqués, Vicente
INTELIGENCIA



La palabra "inteligencia" proviene del latín intelligentia compuesta con: 

El prefijo"inter-" (entre), como intercalar, interfecto e intervalo. 

El verbo legere que significa escoger, separar, leer. Ver: elegir, colegio y leguminosa. 

El sufijo -nt- que indica agente, como en: arrogante, confidente, potente. 

El sufijo -ia que indica cualidad, como en: confluencia, frecuencia y sentencia. 

Todo junto indica la cualidad (-ia) del que (-nt-) sabe escoger (legere) entre (inter-) varias opciones. Es decir, ser inteligente es saber escoger la mejor alternativa entre varias, y también saber leer entre líneas. Es una persona que sabe discutir, analizar, deliberar y dar un veredicto.

"Inteligencia = intus legere (leer por dentro)

La palabra latina legere también nos dio leer, sacrilegio y sortilegio y viene de una raíz indoeuropea (*leg-) que significa acumular. Esta raíz también está presente el el griego λεγειν (legein = escribir y escoger, ver: alexia, antilogía, catálogo, haplología, etc.).

El prefijo "inter"- viene de la raíz indoeuropea *en- que nos dio ἐν (en) en griego y de ahí las palabras: encéfalo, enciclopedia, endemia.

La diferencia entre "intelecto" e "inteligencia". Intelectual es aquel que tiene la cabeza llena de información y datos. El intelectual no necesariamente pone en práctica lo que aprende. En cambio, el inteligente pone en práctica y vive lo que sabe. Esa vivencia lo hace mejor persona de lo que era. Tiene discernimiento, piensa antes de actuar, elige y escoge lo mejor. Un ejemplo: una joven universitaria saca excelentes notas, sabe bastante, la gente dice que es inteligente; pero, si se casa con alguien bebedor, vago, que le pega, entonces no escogió bien, no es inteligente: Es intelectual, pero no inteligente.

Hay diferentes tipos de inteligencia. Los psicólogos dividen la inteligencia en tres grupos: 

Inteligencia Abstracta: Esto incluye la comprensión y el uso de la lógica, matemática, lingüística, música, etc. 
Inteligencia Concreta: Esto incluye la habilidad mecánica, física manual o corporal. 
Inteligencia Social: Esto incluye lo interpersonal (de como nos relacionamos con otros) y lo intrapersonal (lo que también llaman inteligencia emocional), de como controlamos nuestras emociones. 

Las personas pueden ser inteligentes en un tipo de inteligencia, pero fallar en otras. Por ejemplo: un profesor universitario puede entender complicadas ecuaciones (inteligencia abstracta: matemática), relacionarse muy bien con sus estudiantes (inteligencia social: interpersonal), saber controlar sus emociones (inteligencia social: emocional), pero ser súper malo para el fútbol (inteligencia concreta: física corporal).


El verbo latino "legere", en principio es "escoger". Pero se entiende la lectura como un acto intelectual de elección y combinación de unos grafemas para extraer un significado, de ahí que signifique también leer. El prefijo de intellegere, no es intus (hacia el interior), sino inter. Se trata de una preposición empleada como preverbio, formada por in +ter. -Ter- es un sufijo contrastivo indoeuropeo que marca oposición o contraste entre dos elementos, de ahí que inter signifique "entre" (situación en medio o "en el interior" de dos). Intellegere es la capacidad de elegir entre las alternativas de un contexto para quedarse con la correcta y la mejor, es entender, es ser capaz de discernir entre lo uno y lo otro, es conocer, comprender, reconocer entre varias cosas y ser capaz de aislar significados e interiorizarlos.

Todo eso es lo que lleva dentro el vocablo latino intellegere, formado por interlegere, en que el contacto de dos consonantes distantes en su punto de articulación provoca una asimilación de la una a la otra, generando la consonante duplicada. Intellegens o intelligens (ambas formas existen), es su participio de presente que siempre designa a quien realiza una acción verbal.

Aunque hay muchas formas de inteligencia, no hay que confundirlo con ars, artis, que no sólo designa nuestro concepto de "arte", sino que denota en latín (oponiéndose a natura), toda destreza adquirida por aprendizaje y adiestramiento (así se habla en latín de "arte de amar", "arte poética", "arte del zapatero", "arte médica" y cualquier formación adquirida). Aunque es obvio que el aprendizaje y adiestramiento desarrollan cualquier inteligencia natural, ya sea intelectual, emocional, práctica o social.

La Superficialidad hipócrita 
te hace indiferente y ciego 
ante la realidad y sus causas. 

Conocer:
Comprender por medio de la razón la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas. desconocer, ignorar.
Comprender por medio de la propia experiencia. 
Distinguir una cosa como distinta de otras.

Entender: 
Tener idea clara del sentido de las cosas. 
Conocer el sentido de los actos o sentimientos de una persona. comprender. 

Formar juicio a partir de señales o datos.



"Si eres superficial, egotista, consumista, materialista, marquista, crédulo, relativista, partidista, consumes mucha televisión y eres como Vicente; entonces, considérate un estúpido, antes de que sea demasiado tarde". Yanka

Los problemas son profundos y necesitan soluciones profundas 
de personas profundamente libres.
La sociedad es superficial y por eso se encuentra abocada a la sinrazón y al desastre. La persona superficial jamás podrá conocer grandes profundidades. Puede tener abundancia de conocimientos, de información, puede repetir palabras. Pero si sabemos que somos superficiales, poco profundos, y observamos todas las actividades de la superficialidad, sin juzgar y sin condenar, pronto veremos que lo superficial desaparece sin ninguna acción por nuestra parte. Pero eso requiere atención y paciencia, no el ansioso deseo de resultados, de éxito. Sólo la mente superficial desea conseguir resultados.
“La epidemia más grande de este mundo es la superficialidad”. Raimon Panikkar

"Estamos tan acostumbrados a disfrazarnos para los demás,
que al final nos disfrazamos para nosotros mismos".
François de la Rochefoucauld

El mundo vive de apariencias,
por eso estamos en la ignorancia"

"No seas hipócrita; eso únicamente te provocará
perder verdaderos amigos"

"No es tan dañino oír lo superficial
como dejar de oír lo necesario".
Marcus Fabis Quintiliano

"Hay que reivindicar el valor de la palabra, 
poderosa herramienta que puede cambiar nuestro mundo".
William Golding


"La ciencia moderna aun no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz
como lo son unas pocas palabras bondadosas".
Sigmund Freud 


"Cualquier cosa que se quiere decir
sólo hay una palabra para expresarla,
un verbo para animarla y un adjetivo para calificarla".
Guy de Maupassant


"Cuando las palabras pierden su significado,
la gente pierde su libertad".
Confucio

"Hay muchas personas que leen, 
pero pocas que sepan leer". 
Mme. de Warens

"La mitad de los libros impresos no se venden;
la mitad de los libros vendidos no se leen;
la mitad de los libros leídos no se entienden;
la mitad de los libros que se entienden,
se entienden mal".
Guiovanni Papini




"Saber no es comprender, podríamos saber todo 
y no comprender nada". 
Abel Gustavo Laumann




"El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra".
"El pueblo aprendió que estaba solo... El pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza".

"De los políticos sólo podíamos esperar el engaño, la única revolución definitiva es la que hace el pueblo y dirigen los trabajadores".

Rodolfo Walsh
 




Enrique Rojas: 

"El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz"

El psiquiatra y catedrático Enrique Rojas define la inteligencia auxiliar como aquella modalidad que utiliza cinco herramientas esenciales como instrumentos de la razón: orden, constancia, voluntad, motivación y capacidad de observar y tomar nota. 

La inteligencia auxiliar nos proporciona una serie de elementos muy útiles para mantener relaciones fluidas con los que nos rodean o dentro del ámbito familiar, experimentar una vida afectiva y de pareja sana, encontrarnos cómodos en nuestro entorno laboral…, en definitiva, para sentirnos realizados tanto en nuestra dimensión personal como social.







martes, 26 de noviembre de 2013

EVANGELII GAUDIUM LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO LLENA EL CORAZÓN Y LA VIDA ENTERA DE QUIENES SE ENCUENTRAN CON JESÚS

“La alegría del Evangelio 
llena el corazón y la vida entera 
de quienes se encuentran con Jesús”: 

Evangelizadores con Espíritu

No se puede perseverar en una evangelización fervorosa si uno no sigue convencido, por experiencia propia, de que no es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo, no es lo mismo caminar con Él que caminar a tientas, no es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra, no es lo mismo poder contemplarlo, adorarlo, descansar en Él que no poder hacerlo. No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo sólo con la propia razón. Sabemos bien que la vida con Él se vuelve mucho más plena y que con Él es más fácil encontrarle un sentido a todo. Por eso evangelizamos. 

El verdadero misionero, que nunca deja de ser discípulo, sabe que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él en medio de la tarea misionera. Si uno no lo descubre a Él presente en el corazón mismo de la entrega misionera, pronto pierde el entusiasmo y deja de estar seguro de lo que transmite, le falta fuerza y pasión. Y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie.

Evangelii Gaudium/Papa Francisco
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Así comienza la Evangelii gaudium, con la que el Papa Francisco afronta el tema del anuncio del Evangelio en el mundo de hoy. Es un llamamiento a todos los bautizados, sin distinciones de papel, para que lleven a los demás el amor de Jesús en un “estado permanente de misión” (25), venciendo “el gran riesgo del mundo actual”: el de caer en “una tristeza individualista” (2).



El papa invita a “recuperar la frescura original del Evangelio”: Jesús no debe quedar apresado en “esquemas aburridos” (11). Hace falta “una conversión pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como están” (25) y una reforma de las estructuras eclesiales para que “se vuelvan todas más misioneras” (27). En este plano Francisco se pone a la obra en primera persona. Piensa, de hecho, también en “una conversión del papado” para que sea “más fiel al significado que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización”.


El papel de las Conferencias Episcopales debe valorarse realizando concretamente ese “sentido de colegialidad” que hasta ahora no se ha concretado plenamente (32). Más que nunca se necesita “una saludable descentralización” (16) y en esta obra de renovación no hay que tener miedo de revisar costumbres de la Iglesia “no directamente ligadas al núcleo del Evangelio” (43).

El verbo puesto el centro de la reflexión es “salir”. 
Las iglesias deben tener en todas partes “las puertas abiertas” para que todos aquellos que están buscando no encuentren “la frialdad de una puerta cerrada”. Ni siquiera las puertas de los sacramentos deberían cerrarse nunca. La misma eucaristía “no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles”. Lo que determina “también consecuencias pastorales que estamos llamados a considerar con prudencia y audacia” (47). Mucho mejor una Iglesia herida y sucia, que ha salido por las calles, que una Iglesia prisionera de sí misma. No tengamos miedo de dejarnos inquietar por el hecho de que muchos hermanos viven sin la amistad de Jesús (49).

En este camino la amenaza más grande es ese “gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia, en el que todo aparentemente procede en la normalidad, mientras que, en realidad, la fe se va desgastando” (83). No nos dejemos apresar por un “pesimismo estéril” (84). Que el cristiano sea siempre signo de esperanza (86) a través de “la revolución de la ternura” (88).

Francisco no oculta su desaprobación hacia los que “se sienten superiores a los demás” porque son “inquebrantablemente fieles a un cierto estilo católico propio del pasado” y “que en vez de evangelizar, clasifican a los demás”. También es claro el juicio negativo hacia los que tienen “un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, pero sin que les preocupe la real inserción del Evangelio” en las necesidades de la gente (95). Esta es “una tremenda corrupción con apariencia de bien… ¡Que Dios nos libere de una Iglesia mundana bajo los ropajes espirituales o pastorales!” (97).

La predicación tiene un papel fundamental. Que las homilías sean breves y que no tengan el tono de lección (138). Que quien predique hable a los corazones, evitando el moralismo y el adoctrinamiento (142). El predicador que no se prepara “es deshonesto e irresponsable” (145). Que la predicación ofrezca “siempre esperanza” y no nos deje “prisioneros de la negatividad” (159).

Que las comunidades eclesiales se guarden de las envidias y celos. “¿A quién queremos evangelizar con estas actitudes?” (100). De fundamental importancia es aumentar la responsabilidad de los laicos, hasta ahora “mantenidos al margen de las decisiones” a causa de “un excesivo clericalismo” (102). Importante es, también, “ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia”, en especial “en los distintos lugares donde se toman las decisiones importantes” (103). Frente a la escasez de las vocaciones , “no se pueden llenar los seminarios sobre la base de cualquier tipo de motivación” (107).

Además de ser pobre para los pobres, la Iglesia querida por Francisco es valiente a la hora de denunciar el actual sistema económico “injusto desde la raíz” (59). Como dijo Juan Pablo II, la Iglesia “no puede ni debe permanecer al margen de la lucha por la justicia” (183).

El ecumenismo es “una vía imprescindible de la evangelización”. De los demás siempre se puede aprender algo. Por ejemplo “en el diálogo con los hermanos ortodoxos, nosotros los católicos podemos aprender más sobre el significado de la colegialidad episcopal y sobre la experiencia de la sinodalidad” (246). El diálogo interreligioso es a su vez, “una condición necesaria para la paz en el mundo” y no oscurece la evangelización (250-251).

En la relación con el mundo que el cristiano dé siempre razón de su propia esperanza, no como un enemigo que señala con el dedo y condena (271). “Puede ser misionero solo quien se siente bien al buscar el bien del prójimo, quien desea la felicidad de los demás” (272). “Si consigo ayudar a una sola persona a vivir mejor, esto ya es suficiente para justificar el don de mi vida” (274).





EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
EVANGELII GAUDIUM
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO
A LOS OBISPOS
A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS
A LAS PERSONAS CONSAGRADAS
Y A LOS FIELES LAICOS
SOBRE 
EL ANUNCIO DEL EVANGELIO
EN EL MUNDO ACTUAL



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