EL Rincón de Yanka: octubre 2011

inicio














lunes, 31 de octubre de 2011

EL SILENCIO (CANCIÓN) DEL ALMA




El silencio del Alma. 
Por Neale Donald Walsch, 

Recuerda, los silencios mantienen los secretos, 
por tanto, el sonido más dulce 
es el sonido del silencio.

Esa es la canción del alma, 
algunos escuchan el silencio en la oración, 
otros cantan la canción en su trabajo, 
algunos buscan los secretos 
en la contemplación tranquila.

Cuando se alcanza la maestría o se experimenta, 
los sonidos del mundo pueden apagarse, 
las distracciones aquietarse. 
Toda la vida se convierte en meditación.

Todo en la vida es una meditación, 
en la que contemplas lo Divino 
y experimentando de esta manera, 
todo en la vida está bendito. 
Ya no hay lucha ni dolor ni preocupación. 
Sólo hay experiencia.

Respira en cada flor, vuela con cada pájaro, 
encuentra belleza y sabiduría 
puesto que la sabiduría se encuentra 
en todos los sitios donde se forma la belleza. 
La belleza se forma en todas partes, 
no tienes que buscarla, sino que vendrá a ti.

Cuando actúas en este estado, 
conviertes todo lo que haces en una meditación 
y así, en un don, en un ofrecimiento de ti 
a tu alma y tu alma a El Todo.

Al lavar los platos, disfruta del calor del agua 
que acaricia tus manos, al preparar la cena, 
sientes el amor del universo que te trajo 
este alimento y como un regalo tuyo al preparar 
esta comida viertes todo el amor de tu ser.

Al respirar, respira largo y profundo, 
respira lenta y suavemente, 
respira la suave y dulce nadería de la vida, 
tan plena de energía, tan plena de amor. 
Es amor de Dios lo que estas respirando.

…Respira profundamente y podrás sentirlo. 
Respira muy, muy profundamente 
y el amor te hará llorar… de alegría. 
Porque conociste a tu Dios 
y tu Dios te presentó con tu alma.

Utiliza tu vida como una meditación 
y todos los eventos en ésta. 
Camina en la vigilia, no dormido.

Muévete con perfección, no sin ella 
y no te detengas en la duda ni el temor, 
tampoco en la culpa ni en la autorrecriminación, 
reside en el esplendor permanente 
con la seguridad de que eres muy amado.

Siempre eres Uno con Dios. 
Siempre eres bienvenido a casa. 
Porque tu hogar es Mi corazón y Mío es el tuyo.

Somos todo lo que es, todo lo que fue 
y todo lo que será
.


El silencio también es información.
Y si aprendes a escucharlo, cambia todo.

Entre tanto ruido, dejamos de escuchar algo esencial: nuestra propia voz.
No siempre habla con claridad. A veces llega como cansancio.
Como intuición. Como esa sensación de que algo no encaja del todo.
Hay una voz dentro que no insiste ni repite.
Aparece una sola vez — en el primer instante, 
antes de que la mente empiece a analizar.
Si la escuchas, te orienta. Si la ignoras, desaparece.
Quizá no necesitas más respuestas fuera.
Quizá solo necesitas un poco más de silencio para encontrarlas dentro.
¿Cuándo fue la última vez que te diste el silencio 
suficiente para escucharte de verdad? 

sábado, 29 de octubre de 2011

UNA IGLESIA, UNA JERARQUÍA, UNA CONFERENCIA EPISCOPAL, UN APOSTOLADO, DIACONAL Y SERVIDORA



Evangelio según San Mateo 23,1-12.

"Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés;
ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.
Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos;
les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
ser saludados en las plazas y oírse llamar 'mi maestro' por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A nadie en el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial.
No se dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.
Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".


Una Iglesia diaconal

La Iglesia tiene una característica “diaconal”. Sabe que su misión es servir al pueblo de Dios y al mundo.
Esta misión no es exclusiva del Papa, de los obispos, sacerdotes, religiosos o seglares comprometidos, sino de todos los bautizados que, en razón de su Bautismo, comparten la misión de su Señor y Maestro.
Esto requiere aprender a servir, estar atentos a las necesidades de los demás, dar siempre el primer paso para ir a su encuentro, asumir compromisos generosos, ser apóstoles.
.
Los cristianos están llamados a ayudar a los hombres a superar la desilusión y la apatía, a gozar de las realidades hermosas de la vida, a activar la capacidad de soñar un futuro a medida de hombre, a inventar nuevas relaciones entre personas y entre Estados, a respetar la naturaleza, a poner fin para siempre a la guerra.
Tal vez también entre los creyentes se viva el escepticismo de quien no cree que un mundo alternativo al actual sea posible.
La Iglesia no puede desilusionar las esperanzas y las aspiraciones legítimas, especialmente las más profundas, de las poblaciones acomodadas o empobrecidas, famélicas o saciadas, del Occidente o del Oriente, del Norte o del Sur.
Una Iglesia diaconal es solidaria con los más pobres, con los que no tienen ningún otro defensor que se preocupe de su causa, sino Dios.
.
Cuando la esperanza anima la vida de quien es pobre, Dios y el hombre ya se han encontrado, porque sólo con la ayuda de Dios el pobre puede esperar donde no hay futuro.
La esperanza de los pobres es ya fe que está presente y viva.
De esto también los profetas de hoy son conscientes.
Su misión es reconocer la fe de los pobres y testimoniar el evangelio de la absoluta solidaridad de Dios con ellos.

"De los números 365 a 370 los Obispos nos insisten con fuerza en la necesidad en una Conversión Pastoral, pero como dice el N° 367, primero es urgente una renovación eclesial, y más que renovación, es urgente una verdadera Conversión Eclesial al Evangelio. Todos somos conscientes de que las relaciones en el seno de nuestras Comunidades no es evangélica, pero de eso no hablamos; hay que cambiar lo de fuera, lo de adentro vivimos tapándolo no nos animamos a enfrentarlo; no “agarramos al toro por las astas”, no le “ponemos el cascabel al gato”; no queremos problemas:
“Nuestra mayor amenaza “es el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad” (Aparecida 12)

LAS MODAS PASAN DE MODA; EL ESTILO, NUNCA...


YO SOY EL QUE SOY,  
Y NO SOY LO QUE TENGO O PRESUMO



LAS MODAS pasan de moda, El estilo, nunca...


Jacinto tenía un viejo teléfono móvil. Como el celular le daba el servicio necesario, no le preocupaba que estuviera pasado de moda. Sin embargo, sus colegas lo molestaban y se burlaban cuando extraía su "pisapapeles" del maletín. Llegó a sentirse tan avergonzado que hace poco lo cambió por un Iphone4.

Dice así el Dr. Alejandro Morton: la crisis en el mundo se debe, entre otras cosas, a la inseguridad que las personas tienen sobre ellas mismas; su continua necesidad de comprar jamás será satisfecha porque esperan que la satisfacción personal venga de lo comprado, y jamás será así.

A nivel social, no nos hemos dado cuenta de que ese impulso descontrolado por comprar es, en el fondo, la causa profunda de la crisis económica que ha cundido ya por todo el mundo, alimentada por un sistema financiero insaciable que facilitó recursos para que compraran quienes no tenían con qué".

Pocas cosas hay más estresantes que tratar de mantenerse a la moda en ropa, calzado, accesorios, tecnología, viajes, comidas, restaurantes, casas, muebles, autos y todo lo añadible. Quien tiene dinero en exceso puede comprar, usar y desechar, pero quienes vivimos sujetos a un presupuesto debemos cuidar qué compramos y entender por qué y para qué lo compramos.

En efecto, la presión social existe, pero debemos preguntarnos cuánto nos presiona y cuánto nos dejamos presionar.
¿Cuál es el problema de que se rían de nuestro viejo teléfono móvil? La risa es buena y si no les gusta el móvil, pueden bromear a costa de él y criticar el aparato, a su dueño o a ambos. El problema es de ellos, no del dueño del teléfono móvil, a menos que éste lo acepte.

Desafortunadamente, hoy día uno se refiere a las personas por sus posesiones: "Es el chico del descapotable rojo" o "La señora que usa ropa de marca y tiene una casa enorme" o "Es el director que siempre va a la moda". Es decir, su personalidad no emana de lo imprescindible, sino de lo prescindible. Lo primero no se compra en ningún lado; lo segundo en cualquiera, si se tiene los medios para hacerlo.

Un amigo muy cercano es multimillonario, pero nosotros lo averiguamos por accidente tras años de conocerlo. Es sencillo, generoso, adaptable a todo y disfruta lo disfrutable. Jamás presume y nunca hace alarde de nada porque tiene muy claro qué cosas son importantes en su vida. Las trampas de la presión social siempre han estado ahí. Caen en ellas quienes no se conocen a sí mismos y tienen una escala de valores centrada en lo social y en su desarrollo han tenido carencias afectivas.

El vacío personal no lo llena ni los armarios repletos, ni los automóviles lujosos, ni las joyas exclusivas, ni los accesorios de lujo.
La satisfacción de los consumidores insaciables no viene de poseer las cosas, sino de presumirlas ante los demás.

¿Tiene usted un teléfono móvil del que sus "amigos" se ríen cuando lo usa? Ríase con ellos y úselo hasta que guste. ¿Le duelen las burlas? Entonces cambie de amigos, no de teléfono móvil...

Desconozco autoría






VER: OBSOLESCENCIA, USAR Y TIRAR:

DECÁLOGO DE ÉTICA UNIVERSAL






=========================================
Decálogo de ética universal
=========================================

1. ÉTICA DE LA LIBERACIÓN
En un mundo dominado por múltiples opresiones, imperativo moral: ¡Libera al pobre, al oprimido!

2. ÉTICA DE LA JUSTICIA
En un mundo estructuralmente injusto, imperativo moral: ¡Actúa con justicia en las relaciones con tus semejantes y trabaja en la construcción de un orden internacional justo!

3. ÉTICA DE LA GRATUIDAD
En un mundo donde impera el cálculo, el interés, el beneficio, el negocio, imperativo moral:
¡Sé generoso! Gran parte de lo que tienes lo has recibido gratis. !No hagas negocio con lo
gratuito!

4. ÉTICA DE LA COMPASIÓN
En un mundo en el que impera el principio de la insensibilidad hacia el sufrimiento humano y medioambiental, imperativo moral: ¡Sé compasivo! ¡Ten entrañas de misericordia con los que sufren!
¡Colabora a aliviar su sufrimiento!

5. ÉTICA DE LA ALTERIDAD, DE LA ACOGIDA
En un mundo donde se es poco hospitalario con los extranjeros, los refugiados y los sin
papeles, imperativo moral: ¡Reconoce, respeta y acoge al otro como otro, como diferente! La diferencia te enriquece.

6. ÉTICA DE LA COSMÓPOLIS
En un mundo donde impera la endogamia, imperativo moral: ¡Sé ciudadano del mundo! ¡Trabaja por un mundo donde quepamos todos y todas!

7. ÉTICA DE LA FRATERNIDAD DE GÉNERO
En un mundo patriarcal, donde predomina el machismo, imperativo moral: ¡Colabora en la no discriminación de igualdades entre hombres y mujeres!

8. ÉTICA DE LA PAZ
En un mundo de violencia estructural causada por la injusticia del sistema, imperativo moral:
¡Si quieres la paz, trabaja por la paz y la justicia a través de la no-violencia activa!

9. ÉTICA DE LA VIDA
En un mundo donde la vida de los seres humanos, de los animales y de la naturaleza está amenazada constantemente debido al egoísmo degenerado de ciertas personas, imperativo moral:
¡Defiende la vida en general!. ¡Vive y ayuda a vivir!

10. ÉTICA DE LA SOLIDARIDAD
En un mundo donde se compagina fácilmente la adoración a la divinidad y al oro del becerro, imperativo moral: ¡Comparte los bienes! Tu acumulación genera el empobrecimiento de quienes viven a tu alrededor.

Hans Küng y Fej Delvahe


viernes, 28 de octubre de 2011

EL FORMALISMO CONDENADO POR JESÚS









EL FORMAMALISMO CONDENADO
POR JESUS
.

En la época de Jesús los doctores de la Ley, los escribas, fariseos y sacerdotes vivían muy aferrados a los formalismos, de tal forma que estos, les impedían comprender las cosas de Dios.
.
¿Puede pasarnos esto hoy?
El formalismo que no los dejó discernir
.
En la época de Jesús los doctores de la Ley, los escribas, fariseos y sacerdotes vivían muy aferrados a los formalismos, de tal forma que estos, les impedían comprender las cosas de Dios. Muchos judíos no supieron entender los signos de los tiempos, no lo interpretaron al Señor, lo criticaron, lo persiguieron y al fin lo crucificaron.
.

Características de estos personajes
.

Los cuatro evangelios describen muy bien a estos personajes. Parece que les gustaba pasear vestidos elegantemente, figurar y ser saludados por todos, ocupar los primeros lugares en el templo y en los banquetes.
Ellos eran los dueños de la doctrina de Moisés, enseñaban la ley pero no la cumplían y todo lo hacían para aparentar ante los hombres. A los demás cerraban el paso al verdadero conocimiento de Dios, apareciendo como hombres religiosos pero, en su interior estaban llenos de hipocresía y de maldad. Mataban - o ninguneaban o menospreciaban- a los profetas, a los sabios y a los maestros y, por si esto fuera poco, juzgaban guiándose por las apariencias.
.
Jesús hacia la voluntad del Padre
.

Ellos eran los que se escandalizaban por las cosas que decía y hacia Jesús. Cuando sanaba los sábados; cuando perdonaba los pecados; cuando se reunía con los pecadores; cuando les permitía a sus discípulos que no se lavaran las maños, comiendo con las manos impuras; y era acusado de no respetar la tradición de los ancianos; era criticado cuando aseguraba que ninguna cosa externa hace impuro al hombre, afirmando que lo que mancha es lo que sale del corazón.
Jesús nada hizo por cuenta suya, cumplió a la perfección con el Plan de salvación del Padre. Todos sus actos y dichos y revelaciones se ajustaron al mismo. Como consecuencia, todo aquel que se le opuso, conciente o inconscientemente, se estaba oponiendo a la voluntad de Dios.
Es que Jesús vino para hacer conocer el Plan de salvación del padre y, por supuesto, ningún formalismo humano podía ser tenido en cuenta.
Como seria de informal su accionar que, pese a que todo estaba anunciado por los profetas, ni siquiera sus propios discípulos lo comprendieron, hasta después de Pentecostés, cuando el Espíritu, les hizo entender todo.
.
El formalismo frustrante
.
¿Cuántos de nosotros, convencidos de interpretar las cosas de Dios, de haber estudiado muchas cosas de El, de confiar en nuestros pobres razonamientos humanos, no nos estará sucediendo, lo mismo?
.
Es que, si no hemos vivido una fuerte experiencia con Jesús resucitado; si sabemos de ÉL pero no lo conocemos; si no nos dejamos guiar por el Espíritu Santo. …. al no estar revestidos del “poder que viene de lo alto”, no somos testigos con poder, no logramos convertir a nadie, los templos se mantienen vació y los católicos siguen viviendo como paganos. Estos resultados además de frustrarnos, nos van endureciendo y nos hacen escépticos. Estos estados de ánimo, hacen que nos aferremos, más y más a los formalismos, como se aferra alguien que se está ahogando a todo lo que ve flotando, sin evaluar si eso es bueno o es lo que, al confiar por necesidad, nos conduce más rápidamente al fondo.
.
Si nos analizamos, quizás, nos demos cuenta que, sin buscarlo, estamos cumpliendo el mismo papel, dentro de la Iglesia, que tuvieron estos típicos personajes descriptos tan bien por los evangelios.
¿Por qué muchas veces dudamos de las promesas hechas por el Señor y ni siquiera tomamos en cuenta los frutos, aunque sean evidentemente buenos? Estas indecisiones nos llevan, a actuar como los fariseos: no interpretamos lo que esta sucediendo y, entonces, criticamos y hasta llegamos a perseguir, incapaces de discernir, si lo que vemos es o no es de Dios. Sin darnos cuenta que estamos obrando igual que aquellos judíos y, lo que es peor sin ningún atenuante, pues ahora si se comunica el Espíritu, porque Jesús esta en su gloria.
.
Lo más catastrófico, es que al no discernir si la obra es de los hombres, que de serlo tarde o temprano se destruirá sola, o es del Señor, que nos impide destruirla, puede ser que estemos sin desearlo, luchando contra Dios.

Lo más grave, porque no tiene solución, es negar una obra del Espíritu Santo. Esta negación es una blasfemia, una verdadera calumnia que según nos ha revelado Jesús, es el pecado que no se perdonará ni en este mundo ni en el otro.
.
Hombres de fe sin formalismos
.

…Debemos tener siempre presente, que hay que ser más perfectos que los maestros de la ley y los fariseos, sino no entraremos en el Reino de los Cielos (Mt 5, 20). Para no ser como ellos, el primer paso, es abrirnos al Espíritu para que la fe crezca y comenzar a creerle todo.
Toda celebración eclesiástica tiene que ser pensada para la evangelización con sensillez evangélica y diaconal -servicial-.  No puede ser pomposa ni medieval. (Las ceremonias deben ser de anuncio evangelizador. Es lo que tiene que ser destacable y proclamativo).
Jesús no nos quiere tibios ni superficiales ni frívolos. El quiere arrancar de nosotros las frustraciones y los privilegios honoríficos  y que dejemos de ser formalistas incrédulos y soberbios. El quiere transformarnos en hombres de fe sin envolturas complicadas.



Resumen. Fuente: Revista Resurrección – Mayo 1995


 

SÓLO REPITEN LO QUE HAN OÍDO O LEÍDO,
PERO NO TIENEN  EXPERIENCIA DE LA VIDA NUEVA:


jueves, 27 de octubre de 2011

25 FRASES DE LA "PORTA FIDEI" DE BENITO XVI ANUNCIANDO EL AÑO DE LA FE 2112-2013


Carta apostólica en forma de Motu proprio Porta fidei del Sumo Pontífice Benedicto XVI con la que se convoca el Año de la fe.

1. «La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida

La necesidad de la fe ayer, hoy y siempre

2.- Profesar la fe en la Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo –equivale a creer en un solo Dios que es Amor (cf. 1 Jn 4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de los siglos en la espera del retorno glorioso del Señor.

3.- Sucede hoy con frecuencia que los cristianos se preocupan mucho por las consecuencias sociales, culturales y políticas de su compromiso, al mismo tiempo que siguen considerando la fe como un presupuesto obvio de la vida común. De hecho, este presupuesto no sólo no aparece como tal, sino que incluso con frecuencia es negado. Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas.

3. No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta (cf. Mt 5, 13-16). Como la samaritana, también el hombre actual puede sentir de nuevo la necesidad de acercarse al pozo para escuchar a Jesús, que invita a creer en él y a extraer el agua viva que mana de su fuente (cf. Jn 4, 14).

4.- Debemos descubrir de nuevo el gusto de alimentarnos con la Palabra de Dios, transmitida fielmente por la Iglesia, y el Pan de la vida, ofrecido como sustento a todos los que son sus discípulos (cf. Jn 6, 51). Creer en Jesucristo es, por tanto, el camino para poder llegar de modo definitivo a la salvación.

Vigencia y valor del Concilio Vaticano II

5- Las enseñanzas del Concilio Vaticano II, según las palabras del beato Juan Pablo II, * «no pierden su valor ni su esplendor. Es necesario leerlos de manera apropiada y que sean conocidos y asimilados como textos cualificados y normativos del Magisterio, dentro de la Tradición de la Iglesia. […] Siento más que nunca el deber de indicar el Concilio como la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX. Con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza». Yo también deseo reafirmar con fuerza lo que dije a propósito del Concilio pocos meses después de mi elección como Sucesor de Pedro: «Si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez más una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia».

La renovación de la Iglesia es cuestión de fe

6. La renovación de la Iglesia pasa también a través del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes: con su misma existencia en el mundo, los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó.

7.- En esta perspectiva, el Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. Dios, en el misterio de su muerte y resurrección, ha revelado en plenitud el Amor que salva y llama a los hombres a la conversión de vida mediante la remisión de los pecados (cf. Hch 5, 31). Para el apóstol Pablo, este Amor lleva al hombre a una nueva vida.

La fe crece creyendo

8. «Caritas Christi urget nos» (2 Co 5, 14): es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar. Hoy como ayer, él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra (cf. Mt 28, 19). Con su amor, Jesucristo atrae hacia sí a los hombres de cada generación: en todo tiempo, convoca a la Iglesia y le confía el anuncio del Evangelio, con un mandato que es siempre nuevo. Por eso, también hoy es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe.

9.- La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo. Nos hace fecundos, porque ensancha el corazón en la esperanza y permite dar un testimonio fecundo: en efecto, abre el corazón y la mente de los que escuchan para acoger la invitación del Señor a aceptar su Palabra para ser sus discípulos. Como afirma san Agustín, los creyentes «se fortalecen creyendo».

Profesar, celebrar y testimoniar la fe públicamente

10.- Redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada, y reflexionar sobre el mismo acto con el que se cree, es un compromiso que todo creyente debe de hacer propio, sobre todo en este Año.

11.- El cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con él. Y este «estar con él» nos lleva a comprender las razones por las que se cree. La fe, precisamente porque es un acto de la libertad, exige también la responsabilidad social de lo que se cree.

12.- No podemos olvidar que muchas personas en nuestro contexto cultural, aún no reconociendo en ellos el don de la fe, buscan con sinceridad el sentido último y la verdad definitiva de su existencia y del mundo. Esta búsqueda es un auténtico «preámbulo» de la fe, porque lleva a las personas por el camino que conduce al misterio de Dios. La misma razón del hombre, en efecto, lleva inscrita la exigencia de «lo que vale y permanece siempre.

La utilidad del Catecismo de la Iglesia Católica

13. Para acceder a un conocimiento sistemático del contenido de la fe, todos pueden encontrar en el Catecismo de la Iglesia Católica un subsidio precioso e indispensable. Es uno de los frutos más importantes del Concilio Vaticano II.

14.- Precisamente en este horizonte, el Año de la fe deberá expresar un compromiso unánime para redescubrir y estudiar los contenidos fundamentales de la fe, sintetizados sistemática y orgánicamente en el Catecismo de la Iglesia Católica.

15.- En su misma estructura, el Catecismo de la Iglesia Católica presenta el desarrollo de la fe hasta abordar los grandes temas de la vida cotidiana. A través de sus páginas se descubre que todo lo que se presenta no es una teoría, sino el encuentro con una Persona que vive en la Iglesia. A la profesión de fe, de hecho, sigue la explicación de la vida sacramental, en la que Cristo está presente y actúa, y continúa la construcción de su Iglesia. Sin la liturgia y los sacramentos, la profesión de fe no tendría eficacia, pues carecería de la gracia que sostiene el testimonio de los cristianos. Del mismo modo, la enseñanza del Catecismo sobre la vida moral adquiere su pleno sentido cuando se pone en relación con la fe, la liturgia y la oración.

16. Así, pues, el Catecismo de la Iglesia Católica podrá ser en este Año un verdadero instrumento de apoyo a la fe, especialmente para quienes se preocupan por la formación de los cristianos, tan importante en nuestro contexto cultural.

17.- Para ello, he invitado a la Congregación para la Doctrina de la Fe a que, de acuerdo con los Dicasterios competentes de la Santa Sede, redacte una Nota con la que se ofrezca a la Iglesia y a los creyentes algunas indicaciones para vivir este Año de la fe de la manera más eficaz y apropiada, ayudándoles a creer y evangelizar.

18.- La fe está sometida más que en el pasado a una serie de interrogantes que provienen de un cambio de mentalidad que, sobre todo hoy, reduce el ámbito de las certezas racionales al de los logros científicos y tecnológicos. Pero la Iglesia nunca ha tenido miedo de mostrar cómo entre la fe y la verdadera ciencia no puede haber conflicto alguno, porque ambas, aunque por caminos distintos, tienden a la verdad.

Recorrer y reactualizar la historia de la fe

19. A lo largo de este Año, será decisivo volver a recorrer la historia de nuestra fe, que contempla el misterio insondable del entrecruzarse de la santidad y el pecado. Mientras lo primero pone de relieve la gran contribución que los hombres y las mujeres han ofrecido para el crecimiento y desarrollo de las comunidades a través del testimonio de su vida, lo segundo debe suscitar en cada uno un sincero y constante acto de conversión, con el fin de experimentar la misericordia del Padre que sale al encuentro de todos.

20.- Durante este tiempo, tendremos la mirada fija en Jesucristo, «que inició y completa nuestra fe» (Hb 12, 2): en él encuentra su cumplimiento todo afán y todo anhelo del corazón humano. La alegría del amor, la respuesta al drama del sufrimiento y el dolor, la fuerza del perdón ante la ofensa recibida y la victoria de la vida ante el vacío de la muerte, todo tiene su cumplimiento en el misterio de su Encarnación, de su hacerse hombre, de su compartir con nosotros la debilidad humana para transformarla con el poder de su resurrección. En él, muerto y resucitado por nuestra salvación, se iluminan plenamente los ejemplos de fe que han marcado los últimos dos mil años de nuestra historia de salvación.

No hay fe sin caridad, no hay caridad sin fe

21.-. El Año de la fe será también una buena oportunidad para intensificar el testimonio de la caridad. San Pablo nos recuerda: «Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de ellas es la caridad» (1 Co 13, 13). Con palabras aún más fuertes —que siempre atañen a los cristianos—, el apóstol Santiago dice: «¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Si un hermano o una hermana andan desnudos y faltos de alimento diario y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, abrigaos y saciaos”, pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así es también la fe: si no se tienen obras, está muerta por dentro. Pero alguno dirá: “Tú tienes fe y yo tengo obras, muéstrame esa fe tuya sin las obras, y yo con mis obras te mostraré la fe”» (St 2, 14-18).
22.- La fe sin la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería un sentimiento constantemente a merced de la duda. La fe y el amor se necesitan mutuamente, de modo que una permite a la otra seguir su camino. En efecto, muchos cristianos dedican sus vidas con amor a quien está solo, marginado o excluido, como el primero a quien hay que atender y el más importante que socorrer, porque precisamente en él se refleja el rostro mismo de Cristo. Gracias a la fe podemos reconocer en quienes piden nuestro amor el rostro del Señor resucitado es compañera de vida que nos permite distinguir con ojos siempre nuevos las maravillas que Dios hace por nosotros. Tratando de percibir los signos de los tiempos en la historia actual, nos compromete a cada uno a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo.

Lo que el mundo necesita son testigos de la fe

23.- Lo que el mundo necesita hoy de manera especial es el testimonio creíble de los que, iluminados en la mente y el corazón por la Palabra del Señor, son capaces de abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, ésa que no tiene fin.

24.- «Que la Palabra del Señor siga avanzando y sea glorificada» (2 Ts 3, 1): que este Año de la fe haga cada vez más fuerte la relación con Cristo, el Señor, pues sólo en él tenemos la certeza para mirar al futuro y la garantía de un amor auténtico y duradero.

25.- Las palabras del apóstol Pedro proyectan un último rayo de luz sobre la fe: «Por ello os alegráis, aunque ahora sea preciso padecer un poco en pruebas diversas; así la autenticidad de vuestra fe, más preciosa que el oro, que, aunque es perecedero, se aquilata a fuego, merecerá premio, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; sin haberlo visto lo amáis y, sin contemplarlo todavía, creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable y radiante, alcanzando así la meta de vuestra fe; la salvación de vuestras almas» (1 P 1, 6-9). La vida de los cristianos conoce la experiencia de la alegría y el sufrimiento. Cuántos santos han experimentado la soledad. Cuántos creyentes son probados también en nuestros días por el silencio de Dios, mientras quisieran escuchar su voz consoladora. Las pruebas de la vida, a la vez que permiten comprender el misterio de la Cruz y participar en los sufrimientos de Cristo (cf.Col 1, 24), son preludio de la alegría y la esperanza a la que conduce la fe: «Cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Co 12, 10). Nosotros creemos con firme certeza que el Señor Jesús ha vencido el mal y la muerte. Con esta segura confianza nos encomendamos a él: presente entre nosotros, vence el poder del maligno (cf. Lc 11, 20), y la Iglesia, comunidad visible de su misericordia, permanece en él como signo de la reconciliación definitiva con el Padre.

Ecclesia Digital
**************************************

* El Papa pide a los laicos releer y vivir el Concilio
VATICANO 24 Nov. 02 (ACI).- Noticias 24-11-2002




 Al recibir el sábado pasado a los participantes de la vigésima Asamblea plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos, que preside el Cardenal James Francis Stafford, el Papa Juan Pablo II invitó a los laicos a “volver a tomar” el Concilio Vaticano II para ponerlo en práctica.

El Pontífice recordó que la Asamblea del dicasterio tenía lugar durante el 40º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, “el más grande evento eclesial de nuestro tiempo, que ha hecho confluir en la Iglesia una vasta corriente de promoción del laicado”; razón por la cual “he invitado a todos los bautizados hoy a releer y a vivir el Concilio, a volver a tomar los documentos del Concilio Vaticano II para redescubrir la riqueza de estímulos doctrinales y pastorales”.

El Santo Padre explicó que retornar al Concilio significa “colaborar con la continuación de su actuación según las orientaciones trazadas en la Exhortación apostólica Christifideles laici y en la Carta Apostólica Novo millennio ineunte”.
“Existe hoy necesidad de los fieles laicos, conscientes de su propia vocación evangélica y de la responsabilidad que deriva del ser discípulos de Cristo”, agregó.
................................................................................
“A juicio del Santo Padre Benedicto XVI, la aplicación del Concilio Vaticano II «exige un cambio de mentalidad que afecta particularmente a los laicos, pasando de ser considerados colaboradores del clero a reconocerles realmente como corresponsables del ser y el actuar de la Iglesia, favoreciendo la consolidación de un laicado maduro y comprometido»”.
Verdaderamente los laicos comprometidos en comunión eclesial pedimos desde hace mucho tiempo, un genuino y verdadero y  cambio de mentalidad al propio clero y al modelo eclesiológico todavía establecido y fomentado. Pedimos un cambio en la estructura y funcionamiento eclesial. No existe estructura eclesial sino ECLESIÁSTICA.

............................................................................................................................

RENOVACIÓN ECLESIAL ACTUALIZADA Y VERDADERA

Tienen que renovarse las estructuras eclesiales. Mejor dicho, tienen que dejar de ser estructuras eclesiásticas o clericales para irse transformando verdaderamente en estructuras eclesiales de comunión y de coparticipación eclesial.
Hay una gran falta de inter-conexión y de coordinación estructural eclesial. Me explico:

A pesar de que hay una gran y buena Estructura de organización Eclesiástica: parroquias (comunidad de comunidades), ARCIPRESTAZGOS, VICARÍAS, DIÓCESIS, PROVINCIA… ETC. Ahí está el problema sustancial, es un problema de sustantivos: Ya no puede ser únicamente una organización eclesiástica, sino, que debe ser auténticamente y genuinamente “ECLESIAL”, EN TODO EL SIGNIFCADO ACTUAL QUE TIENE EL NOMBRE “ECLESIAL”, DENTRO DE UNA ESPIRITUALIDAD Y FUNCIONALIDAD DE COMUNIÓN. AHÍ ESTÁN LOS DOCUMENTOS DEL CONCILIO VATICANO II Y LAS CARTAS PASTORALES EPISCOPALES.
Es la misma dis-función estructural y funcional eclesial la que delimita y desintoniza la comunicación diocesana y al mismo tiempo la transmisión del evangelio.

Además de la estructura eclesiástica de mayor responsabilidad y de mayor dirección para subordinar y coordinar las respectivas estructuras laicales o ministeriales dentro del consejo parroquial.

En cada parroquia, arciprestazgo, vicaría; tienen que haber una coordinación eclesiástica y una coordinación (o diaconía) laical o ministerial. Es decir un coordinador de laicos en general compuesto por un coordinador de catequistas, un coordinador del ministerio de música, así como lo hay de cáritas o de asociaciones o cofradías, etc… Todo tiene que ser desde la misma base o parroquia, pasando por los arciprestazgos, las vicarías y las diócesis en coordinación totalmente eclesial.

Es una cuestión de cambio de mentalidad, de cambio de sistema, de cambio de lenguaje. Cada vez más, los laicos notamos la gran irrealidad de concordancia eclesial que hay en nuestra Iglesia
Lo de la corresponsabilidad está muy claro a nivel doctrinal, pero a la hora de la verdad es difícil hacer un ejercicio práctico de ella.

Y porque lo que es nuevo pide novedad, que no es lo mismo que “novedosidad”.
Porque los problemas actuales necesitan soluciones actuales.
“El vino nuevo necesita odres nuevos”.
Para poder discernir los “nuevos” signos de los “nuevos” tiempos en el mundo y dentro de la misma Iglesia.

La “nueva” pastoral requiere per se un “nuevo o renovado” sistema estructural eclesial. Más bien,  un nuevo "pescadoral".

Nuevas estrategias, nuevos planteamientos, nuevos métodos…
Como dice La Palabra:

“Cuando se reúnen, cada un@ puede participar con un carisma. Pero que todo sirva para edificar”.
…para que todos aprendan y todos sean animados.
…no impidan que se hable…
Pero que todo se haga decente y ordenado”. 1Cor 14,1

Se nos habla de participación con sentido común. Para el bien común no para el propio…con sentido cooperativo, constructivo y edificativo. Tenemos que pensar, sentir y actuar diocesanamente, eclesialmente como pueblo de Dios. Como dice una moderna máxima “Piensa y actúa localmente y mundialmente”. Tenemos que ir cambiando de mentalidad e ir actualizándonos:
Necesitamos espacios no para los monólogos. Sino, para los diálogos compartidos y co-participativos de sugerencias y puntos de vista de la plena y total comunidad.

Como nos recuerda La Palabra:
“Así, pues Cristo es quien dio los ministerios para la construcción del Cuerpo de Cristo.
La meta es que todos juntos nos encontremos unidos en la misma fe y en el mismo conocimiento del Hijo de Dios”… Ef 4, 11-14

“Él (Cristo, la cabeza) da organización y cohesión al Cuerpo entero, por medio de una red de articulaciones, que son los miembros, cada uno con su actividad propia, para que el Cuerpo crezca y se construya a sí mismo en el amor”.  Ef 4, 15-16

“Tú que duermes, despiértate,…
No anden como tontos, sino como responsables. Sino que aprendan cuál es la voluntad del Señor. Más bien llénense del Espíritu Santo, y sométanse unos a otros por consideración a Cristo”. Ef 5, 14-15

Carta Apostólica Porta Fide... by enrique2510



El Sermon que todo Catolico tiene que oír de Monseñor Wilfredo Peña

VER+:


miércoles, 26 de octubre de 2011

TÚ ERES EL COPROTAGONISTA DE LA BIBLIA. ESTÁ ESCRITA PARA TI


"NO INTERPRETAMOS LA BIBLIA,
ES ELLA LA QUE NOS INTERPRETA.
SOMOS LOS PERSONAJES PRINCIPALES DE SU OBRA"

La Sagrada Escritura debe ser leída
y proclamada como fue escrita:
bajo la inspiración del Espíritu Santo





VER:







MUSEO VIAL RELIGIOSO DEL ESTADO YARACUY VENEZUELA


FOTO SACADA DESDE EL CARRO O COCHE


Mientras maneja disfrute
del Museo Vial Religioso

 

Los que han visitado últimamente Barquisimeto o Yaracuy (Venezuela)  y han tomado la autopista Rafael Caldera para realizar este viaje han disfrutado entonces del Museo Vial religioso instalado en esta pujante carretera. Catorce esculturas de seis metros cada una sobre un pedestal de dos metros se ubican en cada una de las entradas de los catorce municipios que conforman el hermoso y misterioso estado Yaracuy, ubicado en la región centro occidental del país.

Si aún no ha pasado por esta autopista porque usted es de los que prefieren irse a Barquisimeto por la carretera de Nirgua, entonces le explico como hacerlo.
Si sale de Maracay, tome la autopista hacia Valencia y en el último peaje Caracas-Valencia tome la vía Yagua-Puerto Cabello, al pasar el Palito por supuesto, donde debe comerse unas ricas empanadas (tomando mucha previsión debido al hampa reinante en el lugar) siga hacia Tucacas (Morón) y al pasar la Refinería El Palito tome la salida que dice Morón-San Felipe, al llegar a Morón siga por la carretera vía San Felipe y al pasar el peaje de Yaracuy tome la autopista Rafael Caldera y disfrute del paseo hasta su lugar escogido que pueden ser muchos porque por esta largar vía se llega a varios lugares, los municipios del estado Yaracuy, que ni hablar de sus bellezas y hasta Barquisimeto otro lugar cargado de mucho turismo.
A lo largo del museo vial verá las esculturas de San Miguel Arcángel, La Santísima Trinidad, el Arcángel Rafael, La Virgen de Coromoto, La Virgen del Rosario, Nuestra señora de las Mercedes, San José, entre otros realizados por los artistas venezolanos Wilker Ríos, Mireya Camacho, Felipe Guevara, Luis Díaz, etc.

Según el encargado de haberle dado vida a este proyecto, Abelardo Oropeza la idea de este museo es “vincular la religiosidad y la cultura con el paisajismo”. Es el tercer intento que conozco de ejecutar un museo de esta naturaleza con todas las implicaciones que esto implica, sobre todo para el difícil mantenimiento de las obras que deben permanecer a la intemperie. El primer museo se instaló en el año 1982 en el sudeste de Venezuela en los 120 kilómetros de carretera del Tigre y Soledad a orillas del río Orinoco y el segundo se ubicó en la carretera binacional entre Cúcuta y San Antonio del Táchira llamado “Museo para la Paz” con obras (vallas) de artistas colombianos y venezolanos como una manera de estrechar lazos con ese hermano país a través del arte, pero también la desidia acabó con el trabajo creativo.

Es decir que también juega un papel importante nuestra responsabilidad y amor por las cosas, que importante es colaborar con estos proyectos no dañando de ninguna manera estas esculturas, son para nuestro disfrute y el de muchos que recorren a diario nuestras autopistas.
En Yaracuy existen importantes expresiones históricas y folklóricas para nuestro enriquecimiento como los ritos a María Lionza en el Sorte, por donde iremos también en una próxima oportunidad. Pero si va a Yaracuy visite igualmente el Museo Arqueológico, el parque museo San Felipe, el Cerro María Lionza, la cascada el Playón, el parque Yurubí, todos, motivos inigualables de orgullo para decir que ¡Venezuela es lo mejor!. Hasta el próximo domingo.