EL Rincón de Yanka

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domingo, 24 de septiembre de 2017

TOCAR EL MANTO DE JESÚS O TOCAR A JESÚS

“Hija, tu fe te ha salvado”
Mc 5,34

Hay un detalle en san Mateo y san Lucas cuando dicen que lo que toca la mujer es la orla, el fleco o la fimbria del manto de Jesús. Esto corresponde a lo que estaba mandado en la Ley de Moisés: 

“Yahveh dijo a Moisés: "Habla a los israelitas y diles que ellos y sus descendientes se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, y pongan en el fleco de sus vestidos un hilo de púrpura violeta. (…) 

Así os acordaréis de todos mis mandamientos y los cumpliréis, y seréis hombres consagrados a vuestro Dios” (Nm 15,37-38. 40; Ver también Dt 22,12). 

Este detalle del vestido (al menos del vestido festivo, suponemos) debía recordar a los hijos de Israel que eran un pueblo consagrado al Señor, un pueblo sacerdotal, en todo momento dispuesto para el culto de Dios. Jesús, en su vestimenta, se atuvo a este precepto, al mismo tiempo que criticó, en la censura a los escribas y fariseos la vanidad que de ahí se derivaba (Mt 23,5).

¡Qué hermoso es sentir de labios de Jesús la palabra “Hija”! 

Es una palabra de afecto, de ternura, de vinculación a su corazón. Esta mujer es ciertamente discípula de Jesús, y discípula elegida, porque ha sido confirmada por la prueba de la fe. Discípula eminente, que nos está enseñando a nosotros el verdadero camino del encuentro y del discipulado.

La fe es la familiaridad con Cristo; la fe es la verdadera relación de amor; la fe es la verdadera vida de nuestra existencia. Y tan lejos y tan cerca estamos de la fe ella como nosotros. Como la fe supera nuestros esfuerzos y raciocinios, confesamos humildemente que la fe es la gracia que nos salva. Al salvarnos, también nos sana. La sanación del alma o la sanación del cuerpo, ambas caen fuera de nuestros poderes, y son obra de la omnipotencia de Dios.

LA HEMORROÍSA

I
¿Quién ha tocado mi manto?
¿Quién me ha tocado?

Divinidad me salía
al sentir ese contacto,
aunque era solo la fimbria
en el vuelo de mi manto.
¿Quién suavemente me ha herido
de los pies a mi costado?

II
¿Quién ha tocado mi manto?
¿Quién me ha tocado?

¿Quién, cuando todos me oprimen,
sin herirme me ha llagado,
con las yemas de sus dedos
como mujer me ha tocado?
Y su toque era caricia
como un beso delicado.

III
¿Quién ha tocado mi manto?
¿Quién me ha tocado?

Señalada una entre todos
ésa sí me ha derrotado,
que el amor es vencedor
y la fe es un venablo.
Y ante la fe de los pobres
yo me doy por entregado.

IV
¿Quién ha tocado mi manto?
¿Quién me ha tocado

Mujer, mujer muy doliente,
yo te he visto y te he mirado,
y toda mi intimidad
a ocultas te la he mostrado.
Yo te he tocado, mi Dios,
y te seguiré tocando.

V
¿Quién ha tocado mi manto?
¿Quién me ha tocado?

Yo te he tocado, Señor,
carne de Dios encarnado,
y, al tocarte y adorarte,
tú que amas, me has amado.
Heme aquí, la hemorroísa:
¡eres tú quien me ha salvado!


Puebla, 28 de junio de 2009


TOCAR EL MANTO DE JESÚS O A JESÚS


TOCARÉ EL BORDE DE TU MANTO - MARCELO OLIMA


sábado, 23 de septiembre de 2017

SIN AMISTAD NO HAY SOLIDARIDAD NI CARIDAD FRATERNA

El sentido profundo de la amistad, 
base de la fraternidad

“Nadie puede tener amor más grande 
que dar la vida por sus amigos” 
Jn.15,13

En esto conocerán todos que sois mis discípulos, 

si tuviereis amor los unos con los otros.
Juan 13:35
El que ama a Dios, ame también a su hermano.
1 Juan 4:21

"Les aseguro que cada vez que lo hicieron 
con el más pequeño de mis hermanos, 
lo hicieron conmigo" 
Mt 25, 31-46
“Nada mejor nos ha sido dado por los dioses, 
nada más agradable como la amistad”
Cicerón *

Si destierras de ti a Jesús y lo pierdes, ¿adónde irás?; ¿a quién buscarás por amigo?
Sin amigo no puedes vivir contento; y si no fuere Jesús tu especialísimo amigo, estarás muy triste y desconsolado.
Pues sobre todos tus amigos sea Jesús amado singularísimamente.
Ama a todos por amor de Jesús, y a Jesús por sí mismo. Sólo a Jesús se debe amar singularísimamente, porque El solo se halla bueno y fidelísimo, más que todos los amigos. Por Él y en El debes amar a amigos y enemigos y rogarle por todos”. Imitación de Cristo, II, 8


"Mirad cómo se aman"

Allá para verano u otoño del año 197 de nuestra era, Tertuliano escribía Apologeticum, su obra más conocida, donde defendía el cristianismo de las críticas y ataques de los no creyentes… él dirigía su carta a los gobernadores provinciales del Imperio Romano… y en ella hay una frase que ha venido a ser el sello del cristianismo auténtico:
“…esta demostración de grande amor lo notan con murmuración algunos. Mirad, dicen, cómo se aman entre sí: admíranse, porque ellos recíprocamente se aborrecen. Mirad cómo cada uno está aparejado á morir gustosamente por el otro: extráñanlo porque ellos más dispuestos están para matarse” (Apologeticum, XXXIX).

"Las relaciones necesitan de momentos de encuentro íntimos, ricos y gratificantes. La amistad con Jesús, supone momentos de encuentro, en lugares que podríamos llamar con aparecida lugares sagrados: “Jesús está presente en medio de una comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí, Él cumple su promesa: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt18, 20). Está en todos los discípulos que procuran hacer suya la existencia de Jesús, y vivir su propia vida escondida en la vida de Cristo (cf. Col3, 3). Ellos experimentan la fuerza de su resurrección hasta identificarseprofundamente con Él: “Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gal 2,20)”. (Doc Aparecida 256)


¿Qué es la amistad?


El mundo en que vivimos está menesteroso de amistad. Hemos avanzado tanto en tantas cosas, vivimos tan deprisa y tan ocupados, que, al fin, nos olvidamos de lo más importante. El ruido y la velocidad se están comiendo el diálogo entre los humanos y cada vez tenemos más conocidos y menos amigos.

El filósofo griego Sócrates aseguraba que prefería un amigo a todos los tesoros del rey Darío. Para el poeta latino Horacio, un amigo era la mitad de su alma. San Agustín no vacilaba en afirmar que lo único que nos puede consolar en esta sociedad humana tan llena de trabajos y errores es la fe no fingida y el amor que se profesan unos a otros los verdaderos amigos. El ensayista español Ortega y Gasset escribía que una amistad delicadamente cincelada, cuidada como se cuida una obra de arte, es la cima del universo. Y el propio Cristo, ¿no usó, como supremo piropo y expresión de su cariño a sus apóstoles, el que eran sus amigos porque todo lo que ha oído a su Padre se lo dio a conocer?

Por tanto, en la amistad el uno y el otro dan lo que tienen, lo que hacen y, sobre todo, lo que son. Esto supone la renuncia a dos egoísmos y la suma de dos generosidades. Supone, además, un doble respeto a la libertad del otro. La amistad verdadera consiste en dejar que el amigo sea lo que él es y quiere ser, ayudándole delicadamente a que sea lo que debe ser.

Seis pilares sostienen la verdadera amistad, según Martín Descalzo en su libro “Razones para el amor”:
  • El respeto a lo que el amigo es y como el amigo es.
  • La franqueza, que está a media distancia entre la simple confianza y el absurdo descaro. Franqueza como confidencia o intimidad espiritual compartida.
  • La generosidad como don de sí, no como compra del amigo con regalos.
  • Aceptación de fallos.
  • Imaginación, para superar el aburrimiento y hacer fecunda la amistad.
  • La apertura.
Sin Jesús, ¿qué podrá darnos el mundo? 

Vida sin amistad con Jesús es infierno horroroso. Vida en amorosa amistad con Jesucristo es un paraíso lleno de delicias. "Si Jesús está contigo, no podrá dañarte ni derrotarte ningún enemigo espiritual. Quien halla a Jesús, a su amistad y enseñanzas, halla el más rico tesoro. El mejor de todos los bienes. Pero quien pierde a Jesús y a su amistad, sufre la más terrible e inmensa pérdida. Pierde más que si perdiera el universo entero. La persona que vive en buena amistad con Jesús es riquísima. Pero la que no vive en amistad con Jesús es paupérrima y miserable. El saber vivir en buena amistad con Jesús es una verdadera ciencia y un gran arte. Si eres humilde y pacífico, Jesús estará contigo. Si eres piadoso y paciente, Jesús vivirá contigo... Fácilmente puedes hacer que Jesús se retire, y ahuyentarlo, y perder su gracia y amistad, si te dedicas a dar gusto a tu sensualidad y a darle importancia exageradamente a lo que es material y terreno". (Kempis, Imitación de Cristo, II, 8).

“O praeclaram sapientiam! 

Solem enim e mundo tollere videntur 

qui amicitiam e vita tollunt, qua nihil 
a dis immortalibus melius habemus, 
nihil iucundus”. *



¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

Quien haya alcanzado la fortuna
de poseer la amistad de un amigo, quien
haya conquistado a una mujer deleitable
una su júbilo al nuestro.
Sí, quien pueda llamar suya aunque
sólo sea a un alma sobre la faz de la Tierra.
Y quien no pueda hacerlo,
que se aleje llorando de esta hermandad.

Todos los seres beben la alegría
en el seno de la naturaleza,
todos, los buenos y los malos,
siguen su camino de rosas.
Nos dio ósculos y pámpanos
y un fiel amigo hasta la muerte.
Al gusano se le concedió placer
y al querubín estar ante Dios.

Gozosos, como los astros que recorren
los grandiosos espacios celestes,
transitad, hermanos,
por vuestro camino, alegremente,
como el héroe hacia la victoria.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.

¿No vislumbras, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo sobre la bóveda estrellada.
Allí, sobre las estrellas, debe vivir.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses,
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¿Os prostráis, criaturas innumerables?
¿No vislumbras, oh mundo, a tu Creador?
¡Búscalo sobre la bóveda estrellada!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.

¡Alegría, hija del Elíseo!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses,
hija del Elíseo!
¡Alegría, hermosa chispa de los dioses!



viernes, 22 de septiembre de 2017

INSTRUCCIONES A MIS HIJOS Y UN POEMA PARA MI HIJO


UN MENSAJE PARA MI HIJO 

Puedo darte una vida, 
pero no puedo vivirla por ti. 
Puedo darte instrucciones, 
pero no puedo conducirte a donde tu quieras ir. 

Puedo darte libertad, 
pero no puedo contar con que la conserves. 
Puedo enseñarte la diferencia entre el bien y el mal, pero no puedo decidir por ti. 

Puedo darte consejos, 
pero no puedo aceptarlos por ti. 
Puedo darte amor, 
pero no puedo forzarte a recibirlo. 

Puedo enseñarte a compartir, 
pero no puedo evitar que seas egoísta. 
Puedo enseñarte a respetar, 
pero no puedo forzarte a ser digno. 

Puedo aconsejarte acerca de tus amigos, 
pero no puedo escogerlos por ti. 
Puedo enseñarte todo lo que hay 
que saber acerca del sexo, 
Pero no puedo hacerte actuar responsablemente. 

Puedo hablarte acerca de la bebida, 
pero no puedo decir “no” o “solo una” por ti. 
Puedo advertirte acerca de las drogas, 
pero no puedo prevenir que la uses. 

Puedo hablarte de metas importantes, 
pero no puedo alcanzarlas por ti. 
Puedo enseñarte lo que es la bondad, 
pero no puedo forzarte a ser generoso. 

Puedo rezar por ti, 
pero no puedo hacer que camines con Dios. 
Puedo hablarte de cómo vivir, 
pero no puedo darte vida eterna. 

Al final de cuentas: 
cada uno decide por si mismo 
y como va a llevar su vida. 
Te quiero, te acepto y espero con todo mi corazón 
que decidas lo mejor. 

Patrick Atkinson © 1978
Para conseguir copias, comuníquese a: 
Director@GodsChild.org 

Instrucciones a mis hijos
Magdalena S. Blesa

Jamás un conato de daros la vuelta
Jamás una huida, por muchos que sean
Jamás ningún miedo, y si acaso os diera,
Jamás os lo noten, que no se den cuenta
Jamás un “me rindo”, si no tenéis fuerzas
Aunque fuese a gatas, llegad a la meta
Que nadie os acuse… ¡miradme a la cara!
Que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible…
(Si es que los hubiera)
Yo no los conozco,
Y mira que llevo yo sueños a cuestas

Jamás, y os lo digo como una sentencia, ¡miradme a la cara!
Jamás en la vida paséis por el lado de cualquier persona sin una sonrisa
No hay nadie en el mundo que no la merezca
Hacedle la vida más fácil, ¡miradme!
A cada ser vivo que habite la tierra
Jamás se os olvide que en el mundo hay guerra
Por pasar de largo sin gloria ni pena delante de un hombre
Y no preguntarnos qué sueño le inquieta
Qué historia le empuja,
Qué pena lo envuelve,
Qué miedo le para,
Qué madre lo tuvo,
Qué abrazo le falta,
Qué rabia le ronda,
Qué envidia lo apresa…

Jamás, y los digo faltándome fuerzas,
Si el mundo se para,
Os quedéis sentados viendo la manera de que otro lo empuje
Remangaos el alma,
Sed palanca y rueda,
Tirad de la vida vuestra y de quien sea,
Que os falte camino,
Perded la pelea contra los enanos
No sed los primeros,
Que os ganen los hombres que no tienen piernas
No sabedlo todo,
Dejad que contesten los que menos sepan
Las manos bien grandes,
Las puertas abiertas,
Anchos los abrazos, fuera las fronteras
Hablad un idioma claro, que se entienda

Si estrecháis la mano, hacedlo con fuerza
Mirando a los ojos,
Dejando una huella
Prestad vuestra vida,
Regaladla entera
Que a nadie le falte ni una gota de ella
¡Cantad!
Que cantando la vida es más bella
Y jamás, os hablo desde donde nazca
El último soplo de vida que tenga,
Jamás una huida,
Por muchos que sean…



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CARTA A MI HIJ@