EL Rincón de Yanka

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miércoles, 26 de abril de 2017

📕 ¿FUNCIONA LA ESTRATEGIA DE DOMINACIÓN CASTRISTA EN VENEZUELA



¿Funciona la “estrategia 
de Dominación Cubana” 
en Venezuela..? 🇻🇪
ToBias RuBio



📕La estrategia de sometimiento empleada por el gobierno cubano primero contra su pueblo y ahora contra Venezuela, esta basada en una tecnología de dominación de naciones creada en Alemania, puesta en práctica por primera vez por “Stalin contra millones y millones de seres humanos habitantes de los pueblos controlados y oprimidos por la extinta URSS". Luego fue transmitido diligentemente al gobierno de Fidel Castro y puesta en práctica por el Departamento de Información "G-2 MINFAR", hoy el Departamento de Seguridad del Estado en Cuba. Después de los sucesos del intento de golpe de estado en Venezuela contra el presidente legítimo Hugo Chávez, fue traída al país con la excusa de proteger y defender la revolución bolivariana y desde entonces, puesta en práctica poco a poco por los organismos de seguridad del estado venezolano bajo las instrucciones estrictas del "DSE" comúnmente conocido como el G2 cubano.

Esta estrategia no da la cara, no necesita ejecutores inteligentes ni capaces sino OBEDIENTES. No improvisa, sigue una agenda. Actúa a través de hilos de comunicación que dictan instrucciones precisas a sus títeres ejecutores para imponerse a los acontecimientos presentes y venideros. Es astuta, tiene mucha experiencia, fundamenta sus acciones en leyes y principios muy antiguos solamente manejados por élites.

Las acciones de esta estrategia son implementadas lentamente y esparcidas a lo largo del tiempo. Proceden de puntillas, a escondidas y descalzos, es decir, no percibimos su andar, su movimiento y mucho menos a dónde quieren ir, únicamente nos damos cuenta cuando llegaron y ya es demasiado tarde. Una acción aparentemente aislada hoy, con signos de ser un error o una ineptitud de su ejecutor, tiene en sus razones objetivos precisos y a largo plazo. Sus ejecutores podrán ser ineptos e incapaces, pero la tecnología es sabia, astuta y letal. Casi infalible y este casi es nuestra único camino.

Se apoya con la distracción y las cortinas de humo, lo que significa realizar acciones distractoras aparentemente ingenuas, casuales o que simulan errores, muchas veces relacionados a problemas prioritarios a la supervivencia diaria para llamar más la atención, para entonces dar un pasito y así avanzar en el gran mega plan de dominación.

“…Los 11 principios de propaganda de Goebbels copiados a imagen y semejanza. Un tratado diabólico calcado fielmente por los encargados de la “hegemonía comunicacional” de este desgobierno.

Porque, así es como pueden describirse estas estrategias de Goebbels: como un catálogo terrorista que sirvió para consolidar el ideario nazi en la Alemania de Hitler. He aquí algunos de sus enunciados, sintetizados. Los invito a que saquen ustedes sus propias conclusiones con este decálogo doctrinal de manipulación:

01.- Principio de simplificación y del enemigo único: concentrar la ideología en un icono particular, y reducir los posibles contrincantes en una sola imagen enemiga.
02.- Principio del método del contagio: encasillar bajo una categoría única las vertientes adversas.
03.- Principio de la transposición: Adjudicar los errores propios al enemigo, negando toda responsabilidad ante la población y distraerla del origen del hecho.
04.- Principio de la exageración y desfiguración: desvirtuar los hechos y declaraciones a favor del régimen.
05.- Principio de la vulgarización: para captar el interés de las masas, hay que reducir el discurso a su nivel de entendimiento.
06.- Principio de orquestación: Uso del discurso reiterativo. Por algo Goebbels decía que si una mentira se repetía suficiente, acababa por ser verdad.
07.- Principio de renovación: emisión constante de información para desviar la atención de los temas que aquejan al país.
08.- Principio de la verosimilitud: legitimar el mensaje a partir de piezas de información verídica
09.- Principio de la silenciación: desechar temas sobre los que el régimen no tenga respuesta
10.- Principio de la transfusión: Explotar y promover sentimientos viscerales, como el odio y el prejuicio.
11.- Principio de la unanimidad: convencer a las masas de la simpatía unánime por el gobierno y sus líderes…
El único punto débil que posee esta tecnología, es que se debilita cuando se le conoce y la división en la que se sustenta desaparece.
Sin mas que Agregar…

 

martes, 25 de abril de 2017

🎶 "VENEZUELA, LUCHA BUENA Y CONSTANTE..." VERSIÓN LIBRE DE CÉSAR MUÑOZ

🎶 El cantante César Muñoz interpreta su versión libre de la “Tonada de Luna Llena” de Simón Díaz, y el título “VENEZUELA, Lucha Buena y Constante”. 🇻🇪










lunes, 24 de abril de 2017

📧 CARTA A HUGO CHÁVEZ (NICOLÁS MADURO)


📧 CARTA A HUGO CHÁVEZ 
(NICOLÁS MADURO)
 El Mundo, Colombia.
Jueves, 3 de febrero de 2005


Hombre, Hugo Rafael (Nicolás Maduro): Le mentiría si le digo que no me importa lo que usted ha hecho en Venezuela porque a uno, en mayor o menor medida, le tiene que importar lo que le pase a los vecinos y se tiene que preocupar cuando llega un vecino indeseable. Pero no me importa mucho porque los venezolanos se lo han buscado y cada pueblo tiene los dirigentes que se merece. Venezuela es el quinto productor mundial de petróleo y apenas tiene la mitad de la población colombiana, unos 22 millones de habitantes. Aún así, es un país tan pobre como el nuestro, lo que demuestra que su clase política tradicional, el Copei y otras yerbas, ha sido mucho más corrupta que la de por acá, y eso es mucho decir. En lo concerniente a usted, se han clavado el cuchillo solitos porque a pesar de tener infaustos recuerdos de la dictadura de Pérez Jiménez, militar golpista, a usted le perdonaron el sangriento intento de golpe de febrero de 1992, delito por el que todavía debería estar en la cárcel, pero del que lo indultó Rafael Caldera en 1996, ¡uno de los corruptos que lo justifican a usted! Aún así, su pueblo lo nombra presidente, le permite cambiar la Constitución, controlar las instituciones a su antojo, reponerse a un golpe y manipular un referendo revocatorio...

Por todo eso, que el pueblo venezolano se lo aguante como Cuba a Castro, se lo tienen merecido. Pero cuando usted tilda el caso Granda de violación de la soberanía venezolana, no puede uno menos que reírse porque usted, estimado vecino, es el que tiene por costumbre meterse al rancho de los demás. Usted ha hecho toda clase de malabares para extender el macilento comunismo en la región. Con sus petrodólares fue definitivo en el ascenso de Lucio Gutiérrez en Ecuador; en la caída de Sánchez de Losada en Bolivia; en el surgimiento de un militar revolucionario en Perú, Antauro Humala; y en el renacimiento de los viejos odios de bolivianos y peruanos hacia Chile. Hasta dicen que Lula está bravo con usted por apoyar a los Sin Tierra en contra suya. Bueno, eso sin hablar de su muy evidente relación con las Farc y los numerosos episodios que usted ha protagonizado por mucho que jure, por su madrecita, que nada tiene que ver con esos señores.

Últimamente se dedicó a comprar armamento. Aviones, helicópteros artillados, tanques, navíos... Y qué raro, por ejemplo, que compre 100 mil fusiles calibre 7.62 como los de la guerrilla y no 5.56 de los que tiene todo el mundo. De hecho sus 60 mil efectivos tienen fusiles 7.62. No parece pues, que se esté ‘modernizando’ o actualizando como dicen analistas sino simplemente aumentando el arsenal. Y qué curioso que el comunista presidente de España nos haya negado la venta de unos tanques viejos mientras que a usted le fabrica corbetas de guerra; menos mal que Zapatero nos cuasi regaló un avión ambulancia, con un vecino como usted nos va a ser de mucha utilidad.

Chávez: el problema no es Granda, el problema es usted. Por su culpa, soplan vientos de guerra, suenan los tambores y en la distancia se perfilan las ‘lanzas coloradas’ de que hablara su compatriota Arturo Uslar Pietri. Temblarán los Andes el día que usted tenga sus jugueticos de guerra y el espíritu burlón del general Bolívar se pare a bailar en una mesa pidiéndole la reunificación de la Gran Colombia. En Venezuela hay un odio decimonónico hacia los colombianos. Para muchos venezolanos, los de más acá del Orinoco somos los magnicidas del Libertador pero usted debería estudiar un poco de historia para darse cuenta de que meterse con Colombia va a ser el principio de su fin, y no porque el vaquero de la Casa Blanca le quiera mostrar quién manda o porque nosotros seamos el doble de ustedes y nuestro Ejército triplique el suyo... Con aviones, con guerrilla, con refuerzos cubanos y de otras latitudes, usted puede ganar y hasta instalarse aquí unos años, pero el pueblo colombiano no tiene la nobleza del cubano, es insolidario por naturaleza, somos envidiosos e individualistas y terminaríamos unidos en contra del que pretenda impedirnos hacer lo que a cada cual le dé la real gana. Cada colombiano es un país, decía Bolívar.

Pero, además, hay que recordarle dos cosas, señor Chávez: que los colombianos llevamos 40 años diciéndole no a la guerrilla y al sistema político que representan, que es el mismo suyo; y que estamos acostumbrados a la muerte como una mera estadística porque hemos hecho de la violencia un deporte. En cambio, ¿cuántos muertos soportarían los venezolanos antes de pedir su cabeza henchidos de dolor? El día que usted disponga la guerra contra Colombia marcará el final de su aventura ‘bolivariana’ porque para doblegar a un pueblo insurrecto, a usted le falta pelo pa’ moña.

Vea vecino: usted es un déspota opresor que terminará como todos los de su ralea. Hoy está en la buena y hasta tendrá tiempos mejores, pero su utopía sólo dejará un reguero de muertos, miseria y atraso. Si usted persiste en este camino, a la vuelta de diez años ambos países, Colombia y Venezuela, estarán en el paleolítico mientras que vecinos como Chile y Costa Rica rondarán los 15 mil dólares per cápita, ofreciendo a sus ciudadanos un nivel de vida envidiable, en paz y prosperidad. Le apuesto un dólar a que será así, y no sé si su final sea tan benévolo como el que el destino le deparó a Mussolini, colgado por su propia gente en la plaza de un pueblo.