EL Rincón de Yanka

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martes, 7 de febrero de 2023

LIBRO "LA RED SECRETA: ETA-PABLO ESCOBAR-ANDORRA" por JOAQUÍN ABAD 🐍👿💣💥💀

Autor de la novela 


Abad acaba de publicar la novela "La red secreta ETA, Pablo Escobar, Andorra", donde mezcla realidad y ficción para alumbrar una historia que se lee con el interés de una gran novela policiaca. 
“Es una novela que parte de hechos reales, como son que los vascos de ETA fueron captados y enviados a Colombia, donde fabricaron artefactos explosivos que causaron cientos de muertos”. 

La banda terrorista ETA enseñó a los hombres del narcotraficante Pablo Escobar a fabricar coches bomba, ¿qué enseñó Pablo Escobar a ETA? 
Como Pablo Escobar traficaba con cocaína, que era muy cotizada, los terroristas de ETA se convirtieron también en traficantes. Con los beneficios obtenidos compraban armas y sufragaban los gastos de los miembros “dormidos” a la espera de que se les encargara una “misión”, un atentado. También había que pagar a los cientos de informantes, y eso era mucho dinero. 

Cuenta usted que la banda terrorista ETA blanqueaba en Andorra el dinero obtenido por sus negocios con la droga colombiana… 
La parte de Andorra es ficción, pero parte del hecho de que el narco gallego fue visto, personalmente, cuando llevaba a Andorra camiones que descargaban miles de millones de las antiguas pesetas en almacenes y que luego partían en furgonetas a los diferentes bancos andorranos. 

¿Fue Andorra otro refugio para los terroristas de ETA?
La presencia de etarras en Andorra fue muy limitada, y cuando se les ocurrió pedir el impuesto revolucionario a industriales locales, apareció la cabeza cortada de uno de ellos… Los de la banda terrorista ETA no imaginaban con quién se la estaban jugando… 

¿Cómo se explica que nunca se produjera ninguna detención de un miembro de ETA en el Principado? 
Sí que se produjeron, y la prensa de la época, la andorrana, se hizo eco. Lo que ocurría entonces en Andorra es que la Policía no era como en España; allí les daban palizas antes de echarlos a patadas del país. 

¿La mafia marsellesa acabó con la presencia de ETA en Andorra, tal y como se plantea en su novela? 
Es probable que las relaciones de algún empresario andorrano con la mafia marsellesa fuera el origen de que apareciera un etarra decapitado. Pero sólo tengo conocimiento de ese hecho, no me han querido ampliar esa información. 

Según sus informaciones, ¿qué queda hoy de ETA en Andorra? 
Algunos viejos terroristas, ya retirados, sí que viven en el Principado. Llevan una vida legal y dejaron de tener contacto con la organización.


LA RED SECRETA 
ETA-PABLO ESCOBAR-ANDORRA

Los narcos, los terroristas, utilizan los mismos métodos para hacerse inexpugnables a las leyes. Plata o plomo. O compran voluntades de políticos, de jueces, de policías o lo consiguen con las pistolas, con las bombas. Los de ETA son un buen ejemplo. 
José Rodríguez
Alguien que los conoce bien

RESUMEN

Los jefes de los cárteles de la droga de Medellín y Cali -Colombia-, Jorge Luis Ochoa Vásquez y Gilberto Rodiiguez Orejuela, que durante los años 1984 a 1986 pasaron por las cárceles de Carabanchel, Alcalá y el Puerto de Santa María, concertaron con miem­bros de ETA encarcelados que expertos en explosivos viajaran a Medellín, donde fabrica­rían coches bomba, accionados por control remoto, para Pablo Escobar.
Los etarras cobraban sus servicios en cocaína que les entregaban en Galicia, a través de la organización de Sito Miñanco, quien se ofreció a pagarles por la droga y les facilitó el contacto de un abogado en Andorra para que ingresaran el dinero en bancos del Principado.
Los terroristas se sintieron cómodos en este enclave y tuvieron la mala idea de empe­zar a exigir el impuesto revolucionario a las ocho familias más pudientes del pequeño país. Estos, hijos y nietos de famosos contrabandistas, se negaron a pagar y contactaron con la mafia marsellesa para que les solucionara el problema.
Lo que pasó después, era algo para lo que los propios etarras no estaban preparados...

PREFACIO

* 1982. NARCOS EN EL HOTEL PALACE

A finales de octubre, antes incluso de que se celebraran las elecciones generales,en Bogotá ya sabían que Felipe González sería el nuevo presidente del Gobierno de España. La Cámara de Representantes co­lombiana envió una misión a Madrid para que asistieran, en nombre del país, a la celebración del evento, designando para ello a Pablo Escobar, Alberto Santofimio y Jairo Ortega, que el 25 de octubre toman el vuelo en primera clase de Avianca, Bogotá-San Juan-Madrid. A los tres días se celebra la victoria del PSOE y por la noche, en el Hotel Palace de la capital española, el champán corre entre los amigos socialistas que gobernarán catorce años sin interrupción.

Allí están los amigos colombianos de González acompañados por Enrique Sarasola. Es el propio presi­dente recién elegido el que presenta a Escobar a quien se interesa por el famoso traficante miembro de la Cámara de Representantes colombiana. Para la ocasión, el narco había reclamado que le llevaran de Esta­dos Unidos unos zapatos con tacón oculto que le hacían parecer un poco más alto. Esa noche compartió mesa con el torero Miguel Dominguín. Tras la cena, Escobar fue convidado a la suite presidencial donde Felipe González celebraba en la intimidad su espectacular triunfo. Algunos invitados lo fueron también del polvo blanco que no faltó en toda la velada.

A partir de la entrada de los socialistas en el Gobierno, políticos y empresarios españoles son recibidos en Colombia por la puerta grande, gracias a la amistad de González con el recién elegido presidente Beli­sario Betancur -cuya campaña había sido sufragada con dinero de la droga-, y el narco-político Alberto Santofimio Botero, nada menos que ministro de Justicia y presidente de la Cámara de Representantes. Ya en 1981 Felipe había sido entrevistado en una cadena de televisión colombiana precisamente por Virgi­nia Vallejo, esposa del narco Pablo Escobar.

Betancur les ofrece a los españoles un proyecto en donde ganar muchos millones de dólares: la cons­trucción del Metro en Medellín. El consorcio hispano-alemán Metromed se llevó el contrato repartiéndose Sarasola y González una comisión cercana a veinte millones de dólares de la época.

Estados Unidos presiona al Gobierno colombiano para que se frene el envío de toneladas de cocaína al mercado norteamericano y en 1984, en colaboración con la DEA se desarrolla la operación Tranquilandia.

Desmantelan un complejo compuesto por diecinueve laboratorios, ocho pistas de aterrizaje y una vein­tena de aviones y helicópteros en una zona selvática de los departamentos colombianos de Caquetá y Meta, incautándose casi quince toneladas de droga al Cartel de Medellín, compuesto por los hermanos Ochoa, Pablo Escobar, Gonzalo Rodriguez Gacha y Carlos Lehder. Se trataba del mayor centro de procesa­miento de cocaína de toda Hispanoamérica.

Algunas de las aeronaves que se utilizaban para el narcotráfico pertenecían a una empresa que en teo­ría tenia licencia para realizar tomas de fotos aéreas-Aerofotos Amórtegui-, propiedad del padre del que fuese presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez y cuya campaña electoral fue financiada por el clan Ochoa Vásquez, miembro del Cartel de Medellín bajo las órdenes de Pablo Escobar.

Tras el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán por los hombres de Escobar, y bajo en­ cargo del ministro de Justicia Alberto Santofimio -en venganza tras haber firmado diez órdenes de ex­tradición a Estados Unidos- en abril de 1984, Betancur decide dar un golpe de mano y, aparte de ordenar el embargo de los bienes de los narcotraficantes, somete a los procesados a la justicia militar y anuncia que se aplicará la extradición a Norteamérica de los reclamados por dicho Gobierno. Los principales ca­pos de la droga huyen a Panamá donde su presidente, antiguo colaborador de la CIA. el narco Marco Anto­nio Noriega, les da cobijo.

En la hacienda La Caprichosa, propiedad del propio jefe del Estado, los capos de los Carteles de Mede­llín y Cali, están cenando un plato de sancocho. «Creo que en América somos demasiado conocidos y con­vendría cruzar el charco», le dice Gilberto a Jorge Luis.

El suministro a Estados Unidos ya es una rutina y Europa puede ser un gran mercado -añade Ochoa. «Como habrás comprobado, el cirujano plástico se ha ganado de sobra sus honorarios. Creo que con el pelo tintado y lentes podré gozar de una nueva identidad -comenta un sonriente Jorge recién intervenido de una costosa operación de cirugía estética en el rostro-. Lástima que tenga que ordenar que lo desaparezcan, pero no me arriesgaré a que, tras unas copas de whisky, una noche se vaya de la lengua y algún americanito lo escuche».

«Señoras, hagan el equipaje, que nos viajamos mañana a Londres donde deberemos equiparnos como al gusto europeo», le dice Jorge a María Luisa Posada y Gladys Miriam, sus respectivas esposas.
«Qué noticia más bomba. ¿Podremos ir a París?», exclama Gladys.
Por supuesto, mi amor, y a Venecia. Europa será nuestra.
Esa noche los capos deciden establecerse en España donde organizar redes de distribución y lavado de dólares.

Setenta y dos horas después llegan al aeropuerto de Barajas, en un vuelo procedente de Londres. Lleva­ban pasaportes venezolanos a nombre de Gilberto González Linares y Moisés Miranda. Les esperaba otro colombiano, Ulises Betancourt, quien los acomodó en dos lujosos Mercedes 600.
No me parece que estos autos estén blindados -le dice Gilberto a Betancourt-.
Aquí no necesitas blindados. En los pueblos y ciudades de España puedes andar tranquilo, a nadie se le ocurre balear el vehículo. Las armas están muy restringidas y la delincuencia no pasa de chorizos que roban la radio del auto. Tampoco será necesario el servicio de escoltas.
«Me gustan estos carros que se gastan los europeos. Creo que ahorita nos toca disfrutar lejos de las bandas», dice un orgulloso Jorge a su anfitrión.
Esa noche los dos matrimonios se alojan en el Hotel Palace, en la suite presidencial. Durante varios días disponen de lujosos Mercedes que los llevan a las boutiques de la madrileña calle Serrano.
Gilberto y Jorge acuden al despacho de un conocido letrado en la calle Velázquez. En la sala de reunio­nes esperaban impacientes nada menos que el director general del Banco de Jerez y el notario García Pozas.

- Como sabrán -manifiesta el abogado Javier Gómez- los señores Gilberto González y Moisés Mi­randa son propietarios del Banco del Comercio en Panamá y están interesados en operar desde Madrid, para lo que necesitan disponer de cuentas corrientes y bienes raíces.
De las oficinas de la calle Velázquez, Gilberto salió siendo propietario de un exclusivo chalé en la locali­dad madrileña de Pozuelo de Alarcón, con piscina, pista de tenis, bodega y discoteca en el sótano. Moisés de un ático de lujo en el Paseo del Pintor Rosales. Desde Panamá se transfirieron cien millones de pesetas a las cuentas abiertas esa mañana en el Banco de Jerez a nombre de sus esposas. Solo unos días después el concesionario de Mercedes en la Castellana le formaliza la entrega de cuatro vehículos de alta gama.

Y empiezan a hacer vida de nuevos ricos. Descubren el Corral de la Morería y la primera noche, los dos matrimonios y sus amigos consumen marisco, vinos Vega Sicilia de la Ribera del Duero... cuando la cuenta se acerca a los seis mil dólares el dueño del restaurante empieza a dudar que no haya problemas a la hora de cobrar.

Mientras los colombianos brindan por su libertad, ya que otros colegas están sufriendo tras haber sido extraditados a Estados Unidos, Germán, el gerente, se encierra en su despacho y llama a su amigo Anto­nio López, un andaluz jefe de la comandancia de la Guardia Civil: «A lo mejor os llamo en breve, ya que tengo a un grupo muy ruidoso que lleva consumido una barbaridad y puede que tenga problemas».
Pues avísame en cuanto salte la alarma. Preparo un grupo para acudir de inmediato.

Cuando pasaban las doce de la noche, Gilberto pide la cuenta y sin extrañarse por el alto coste de la co­manda saca un fajo de billetes y paga la cuenta, dejando de propina un billete de cien dólares.

A las pocas semanas los dos matrimonios acuden de nuevo y repiten la experiencia. Piden lo mejor, lo más caro y al final vuelven apagar la cuenta sin rechistar. En esa ocasión, entre los invitados se encuentra su hombre de confianza en Andorra, Francisco Iribarne. «Imagino que nuestro dinero estará bien custo­diado en los bancos andorranos -dice Jorge».
Por ahora aquello es un paraíso fiscal, como Mónaco. Pero si tienes dudas ordeno que se transfiera a tus cuentas en Suiza. No habría ningún problema.
Está bien así. De momento todas las órdenes emitidas se han cumplido. El dinero ha llegado pun­tualmente a Miami, y demás destinos. ¿Y cuántos habitantes tiene ese país?
Unos cincuenta mil, aunque andorranos deben ser menos de la mitad. Hay mucho trabajador con tarjeta de residencia.
¿Les gusta nuestro polvo a los de ese pueblo?
- Solo lo compran unos cuantos ricos empresarios y algún ejecutivo acostumbrado a la coca de gran calidad en las grandes fiestas. La que se consume en el resto de España está bastante cortada por los re­vendedores. La que le servimos nosotros, la que llega de Medellin, es excelente.

Tendrás que organizarme para la semana que viene el envio de cinco millones de dólares. Estoy tra­tando con ganaderos la adquisición de algunos ejemplares para mis fincas en Cali.
- Cuenta con ello, lo tendrás a mediados de semana, como siempre.
- Otro favor. Si traes tú, personalmente, el dinero, viajarás conmigo a Jerez. Estoy interesado en com­prar una gran finca y prefiero que trates con el torero, no sea que se quiera aprovechar. Ya me entiendes, no somos españoles y siempre es mejor que entiendan que estamos bien asesorados. Tienes pinta de tío serio.
Resulta que Jorge Luis Ochoa era muy aficionado a la tauromaquia y a la ganadería selecta, lo que le conecta con los diestros y ganaderos andaluces Dominguín, Domeq, y Curro Romero. Compra 128 toros de lidia al matador, a quien le paga en billetes de l00 dólares. También adquiere sementales y caballos pura sangre. Todos son transportados a sus fincas en Colombia.

Antonio López, el oficial de la Guardia Civil, acude a El Corral de la Morería para saludar a su amigo Germán.
- Me quedé preocupado con tu llamada. Imagino que fue una falsa alarma.

- Como era la primera vez que acudían a mi restaurante me inquietó el gasto que estaban ocasio­nando. Pero resulta que son unos potentados que se han establecido en Pozuelo de Alarcón. Por el acento pueden ser sudamericanos, incluso me jugaría un pacharán a que son de Colombia. Pagan en dólares y dejan buenas propinas. Ya me gustaría tener una docena de clientes así.
El jefe de la Benemérita no hizo comentario alguno de la información de Germán. La Guardia Civil te­nía su propio informador infiltrado por lo que enseguida ordenó a su gente que discretamente fotografia­ran a dichos clientes la próxima vez que acudieran al restaurante.

En la calle Guzmán el Bueno de Madrid, tras cotejar las imágenes enviadas por el oficial López, saltan las alarmas. Esas fotografías coincidían con dos capos colombianos reclamados nada menos que por la DEA estadounidense.

«Antonio, vamos a enviarte a un equipo de veinticuatro agentes para que durante las 24 horas hagan un seguimiento de los pajaritos que has fotografiado -le dice el oficial Luis Medina al oficial de Pozuelo de Alarcón-son Gilberto Rodríguez Orejuela y Jorge Luis Ochoa Vásquez, capos de los Carteles de Mede­llín y Cali, y están reclamados por Estados Unidos que solicitará su extradición en cuanto les echemos el guante».

- El olfato nunca falla, mi oficial. Desde aquí ya hemos dado con la vivienda del que se hace llamar Gilberto González Linares, un lujoso chalé en la Urbanización La Finca, de diez mil metros cuadrados. A estos los billetes de cien dólares les delatan por donde pasan. No son nada discretos.
Once días después, diciembre de 1984, la Benemérita hace una redada deteniendo a los dos narcos, a sus esposas y a Ulises Betancourt Rodríguez, también reclamado como inductor de asesinatos en Colom­bia y condenado a 18 años de cárcel.

En esas fechas los abogados de Jorge Ochoa le preparaban la adquisición de una finca de cuatro mil hectáreas aun conocido torero en Andalucía.
Inmediatamente las autoridades estadounidenses formalizan la petición de extradición para que sean juzgados en dicho país por diversos delitos de narcotráfico. Tenían el testimonio de Adler Barry Seal, pi­loto, colaborador de la CIA, que declaró haber conducido aviones cargados de cocaína, que partían de la finca de Ochoa en Medellín, y proseguían destino a Estados Unidos después de haber realizado escala en Nicaragua.
Los capos enseguida ordenan a sus sicarios en Norteamérica que localicen al testigo protegido y lo ase­sinen. A los pocos meses le sorprenden en Baton Rouge, Luisiana, gracias a las confidencias de un mando policial, y lo acribillan a tiros. A pesar de que el principal testigo ha fallecido, los americanos insisten en que se les conceda la extradición.

Los narcos colombianos son encarcelados, mientras se resuelven los trámites, en la madrileña cárcel de Carabanchel, donde también se encuentran internados los responsables del contrabando de tabaco ga­llego, Sito Miñanco y otros de la ría de Arousa, con quienes empiezan a formalizar alianzas. En los dos años que dura el encierro de los capos, acuerdan que barcos pesqueros gallegos se hagan cargo del envío de toneladas de cocaína que les serán entregadas por buques en alta mar. Una vez en tierra, los colombia­nos se harán cargo de la mercancía, reservándose un 30 por ciento de comisión para los hombres de Mi­ñanco que reinaba con una completa organización de contrabando de tabaco, cientos de empleados y una red de políticos y de autoridades sobornados a tal fin.

Para el blanqueo del dinero se contaría con bancos en Gibraltar y Andorra, donde no hacían ascos a los miles de millones que se depositan en sus cuentas, procedentes del mercadeo de cigarrillos y de otros orí­genes ilícitos, para luego transferirlos a las cuentas de los narcos en Suiza, Panamá, Islas Caimán, Flo­rida... Ulises Betancourt tuvo más suerte. Logró que le dejaran en libertad bajo una ínfima fianza y huyó de España. Aquello no fue gratis.
Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez Orejuela, durante su estancia en las cárceles de Carabanchel, Al­calá y Puerto Real, también se relacionaron con presos etarras y concertaron que expertos en explosivos vascos viajaran a Medellín para ponersea las órdenes de Pablo Escobar,quien necesitaba que le fabricaran coches bomba, activadospor control remoto.

En 1986 los políticos españoles se preparaban para una dura campaña electoral que debía revalidar el mandato de los socialistas en el poder. En Galicia ya era habitual que los contrabandistas tabaqueros fi­nanciaran a todos los partidos, aunque con preferencia por Alianza Popular. Eran generosas donaciones anónimas que ayudaban a pagar las costosas campañas. Cientos de millones en dinero negro que repar­tían a los políticos amigos.
La detención dos años antes de los capos Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez Orejuela, provocó un terremoto de llamadas y presiones al Gobierno de Felipe González, que tenía relaciones con importantes narcotraficantes colombianos que incluso habían financiado su campaña electoral del 82. Al mismo tiempo, la presión de los norteamericanos era fortísima.
Paralelamente, el ministro de Justicia del Gobierno colombiano, Enrique Parejo González, enseguida dio instrucciones de que se fabricaran supuestos delitos de tráfico de ganado -toros- en Colombia con­tra sus amigos Ochoa y Rodríguez, y un juzgado local solicitara su extradición preferente a los norteamericanos.

Los abogados españoles de los narcos, Joaquín Ruiz Giménez, Enrique Gimbernat, Miguel Bajo, Juan Garcés y Carlos Cuenca, que cobraban minutas de tres millones cada uno, recibieron la confirmación de que disponían de cientos de millones de dólares -miles de millones de pesetas- para pagar voluntades. El capo Francisco Iribarne fue autorizado a que sacara de los depósitos del Credit Andorra cien millones de dólares que entregó personalmente a un letrado madrileño.
Los miembros de la Audiencia Nacional fueron presionados para que se inclinaran por extraditarlos a Estados Unidos. La jugada era que el Gobierno de Felipe González no estaba obligado a acatar lo dictado por la justicia y era soberano para enviarlos a Colombia si lo consideraba conveniente. Y así quedaba claro que el favor había sido de los socialistas. Las maletas con cientos de millones no paraban de pasar de mano en mano para comprar voluntades.

Belisario Betancur, presidente del Gobierno, mantuvo algunas conversaciones con su homónimo espa­ñol al que le solicitaba que el principio de reciprocidad entre Colombia y España no fuera puesto en cuestión. Que debía atenderse la petición del juez colombiano frente a la de Norteamérica, donde les esperaba cadena perpetua.
El ministro de Cultura, Javier Solana, recibió la llamada de Gabriel García Márquez, que le anticipó que si los colombianos regresaban a su tierra alguien cooperaria en la campaña electoral socialista cuyas elec­ciones se celebrarían el 22 dejunio.
El propio Pablo Escobar envió uno de sus aviones, un LearJet 25, que aterrizó en el aeropuertode Vigo. Varios altos cargos del Ejecutivo socialista esperaban la llegada de la aeronave que apenas permaneció una hora en la terminal. El tiempo suficiente para que el enviado del capo, Diego Lendoño White, entre­gara las bolsas que contenían 30 millones de dólares...
El ministro de Justicia colombiano, Enrique Parejo, conversa por teléfono con su análogo español.

- Espero que harás todo lo posible porque los gringos no se salgan con la suya. Debéis sopesar las con­ secuencias para nuestras buenas relaciones que una decisión así acarrearía.

- Pues mira que lo lamento, pero en España el Poder Judicial es bastante independiente y no acepta presiones del Ejecutivo. Imaginoque intentarás comprender nuestra posición. Pero me temo que deberéis solucionarlo de otra manera. Nosotros tenemos las manos atadas.

Parejo entendió el mensaje del representante español. Llamó al jefe de policía de Bogotá y le pidió que acudiera a su despacho.

- Tenemos un problema en Madrid que debes solucionarme. Parece que algunos jueces quieren extra­ditar a nuestros compatriotas Gilberto Rodríguez y Jorge Luis Ochoa a Estados Unidos. Así que ya estás organizando un dispositivo para resolver la situación.
- Lo de siempre, plata o plomo.
- Lo de la plata parece que no ha sido suficiente, así que deberéis enseñar los dientes.

Esa noche en el vuelo de Avianca viajan dos policías colombianos, de paisano, entre los pasajeros. Van de incógnito con identidades falsas. En Barajas les espera un compatriota que les lleva a un piso en la calle Capitán Haya, donde le aguarda un conocido abogado que trabaja para el cartel colombiano, acompañado del narco Francisco Iribarne, recién llegado de Andorra para la misión.
Las instrucciones que nos han dado -dicen los policías- es que debemos atentar contra uno de los jueces que decide sobre nuestros compatriotas para que cambie de criterio.
- Creo que lo mejor será que apuntéis a la cabeza de la serpiente -dice el abogado-. Para que los de­ más entiendan el mensaje. El presidente Hernández Gil es un hueso duro de roer. Lo conozco bien.

- En España no podéis ir matando jueces -interviene Iribarne- porque puede que se produzca el efecto contrario. Con un susto, una advertencia es más que suficiente ya que aunque lo parecen, los jue­ces son muy chulos con la toga y las puñetas, pero fuera de sus aposentos son bastante cobardes.
Vale, pues probaremos con un atentado sin que haya muertos -acepta el abogado.
- Habrá que averiguar dónde vive,cuál es su rutina...Y luego veremoscómo le preparamos el susto.
- Esa información os la proporciono yo de inmediato -se ofreció el letrado español-, ya que la vida de Hernández notiene nada de sofisticada. Sé dónde vive y cuál es su recorridodiario.
Al final, fue la propia Sala de Conflictos del Tribunal Supremo, presidida por Antonio Hernández Gil, por cinco votos contra uno, la que decidió el 9 de junio de 1986 extraditarlos a Colombia. Un mes antes, tres granadas anticarro habían hecho explosión en el coche del magistrado, que como estaba planeado sa­lió ileso. El mensaje fue evidente.

El presidente del tribunal votó a favor de que fueran entregados. Solo hubo un voto en contra, el de Gregorio Peces-Barba, al que los capos no habían sabido llegar para ofrecerle un donativo.
Nada más conocerse la decisión, favorable a sus compatriotas, los dos policías colombianos tomaron de nuevo el avión de Avianca, de regreso a su país. Al incorporarse a su trabajo, en sus taquillas de la Esta­ción de Policía, en Carrera 98 de Bogotá, cada uno se encontró un sobre con un millón de pesos. Lo hubie­ran hecho gratis, puesto que ya estaban a sueldo de los narcos desde antes de ingresar en el cuerpo.
En total se movieron más de cuatro mil quinientos millones de pesetas de la época para que nada más llegar a Colombia, un juez los pusiera en libertad.

Cuando Gilberto Rodríguez y Jorge Luis Ochoa llegaron a su país, toda la familia fue a recibirlos al ae­ropuerto internacional El Dorado. Los agentes condujeron a los narcos a la sala de autoridades hasta que se preparó la caravana de autos blindados que los llevarían a sus domicilios, en calidad de arresto domiciliarlo. A las pocas horas, Luz Ángela Moncada, jueza segunda de Tunja, les pone en libertad sin cargos.
Enseguida los capos organizan una fiesta en el Hotel Plaza de Bogotá, donde acude la flor y nata de la sociedad colombiana.

«¿Fue muy dura la pelea para que os regresaran a Colombia?», pregunta el escritor García Márquez a «El Ajedrecista», Gilberto Rodríguez, que sorbía una copa de un carísimo champán francés.
- Las cosas allá se llevan de otra manera. Son muchos los bolsos a llenar. Ya te digo. Hasta tuvo que in­tervenir el amigo Escobar, que aportó treinta millones de dólares y los llevó en su avión a Galicia. Cinco millones fueron para Felipe González.
- Yo me temía lo peor, pero por fortuna los socialistas necesitaban dinero para la campaña electoral.
- Esto te salvó, hermano.
- Ya te digo, tenían prisa por las elecciones, eso estaba muy claro. Gracias a que Pablo movió su in­fluencia, sus millones, ahora brindamos. Le he traído un presente en agradecimiento. Un miembro de la ETA española que conocí en la cárcel de Carabanchel, Miguelito, llegará en unas semanas para fabricarle coches bomba... Le será muy útil.

Pocos años después, el narco Francisco Iribarne recibe en su apartamento de Pas de la Casa la llamada de un prestigioso bufete madrileño de la calle Serrano: «Tengo la recomendación de que debe disponer de forma urgente de cinco millones de euros de la cuenta de Andbank cuyos datos le llegarán por fax, así como la autorización».
- ¿Quién se encargará de llevar el dinero a su bufete?
- El director de Caixa de La Seu esperará a su contacto en su despacho y ya se encargarán ellos de hacerlo llegar a los miembros de la Audiencia Nacional.
- Imagino que es para que dejen en libertad a «El Negro», Carlos Ruiz Santamaría.
- Por teléfono, lo imprescindible. ¿Entendido?
- Entendido.

El fiscal pedía 60 años de cárcel y una multa de 69 millones de pesetas para el capo de la droga. En 1999 dirigió y coordinó la introducción de cocaína en España a través de dos embarcaciones, Koei Maru 7 y Tammsaare, que transportaban doce toneladas de polvo blanco, pero los jueces tuvieron la debilidad de darle permiso por razones médicas y el capo de la droga desapareció.
El Gobierno de la Audiencia Nacional sancionó a los magistrados con seis meses de suspensión de em­pleo y sueldo. Estos, amenazaron con hacer público un dosier secreto que desvelaba cómo algunos jueces habían sido sobornados años antes nada menos que con dinero de Pablo Escobar. La sanción fue anulada.

* Capftulos 8 y 11 del libro "Andorra Connection"



"Las fuentes que yo tenía demostraron que ETA estaba relacionada con el narcotráfico"

VER+:


GOMORRA: 
UN VIAJE AL IMPERIO ECONOMICO 
Y AL SUEÑO DE PODER DE LA CAMORRA


Hace diez años, la publicación de Gomorra conmocionó al mundo y cambió para siempre la vida de Roberto Saviano. Una década más tarde, Debate relanza el libro incluyendo un nuevo prólogo conmemorativo del autor.
Este increíble y fascinante relato real es un viaje al imperio empresarial y delictivo de la Camorra, que comienza y termina bajo el signo de las mercancías. Las mercancías «frescas», bajo las formas más variadas (videojuegos, relojes, ropa de marca) llegan al puerto de Nápoles, y para ser almacenadas y escondidas se sacan de los gigantescos contenedores e invaden antiguos palacetes, previamente vaciados por completo.
Las mercancías muertas, procedentes de toda Italia y de media Europa, en forma de residuos químicos, restos tóxicos o fango, son vertidas abusivamente en los campos, donde envenenan, entre otros, a los mismos capos que erigen en esas tierras sus fastuosas y absurdas mansiones.
Esta es hoy la Camorra (o el «Sistema», ya que casi nadie usa la palabra «Camorra»): por un lado, una organización empresarial con impresionantes ramificaciones por todo el planeta y una zona oscura siempre más extensa donde cuesta distinguir cuánta riqueza es producto directamente de la sangre y cuánta de simples operaciones financieras, y por el otro, un fenómeno criminal profundamente influido por los medios de comunicación y la sociedad del espectáculo, cuyos dirigentes imitan la manera de vestir y de moverse de las estrellas del cine y de las figuras míticas, de los gánsteres de Tarantino a las siniestras apariciones deEl cuervo con Brandon Lee.

En este libro absorbente y escrupulosamente documentado, Roberto Saviano ha reconstruido tanto la aterradora lógica económico-financiera y expansionista de los clanes napolitano y casertano como las febriles fantasías que suman el fatalismo mortuorio de los samuráis medievales japoneses.
El resultado es un libro extraordinario y potente, apasionado y brutal, al tiempo objetivo y visionario, de investigación y literario, lleno de horrores e inquietantes fascinaciones; un libro narrado siempre en primera persona por este joven autor, nacido y criado en la tierra de la Camorra más dura.




lunes, 6 de febrero de 2023

LIBRO "ESPAÑA SAQUEADA: POR QUÉ Y CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ... Y FORMA DE REMEDIARLO" por CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN


"España saqueada: 
Por qué y cómo hemos llegado hasta aquí… 
y forma de remediarlo".


“Cuando a uno se le ocurre la idea de aproximarse a la Historia de España y rememorar lo ocurrido en los últimos siglos, estudiar la política española y a sus “políticos”, acaba observando, llegando a la conclusión de que la Nación Española -sí, ESPAÑA, ese lugar del que los “estepaisanos” no desean acordarse y menos nombrar- está subyugada como si fuera una mula atada a una noria, girando y girando, ... sin parar, dando vueltas y más vueltas, sin poder avanzar, siempre caminando en círculos, sobre el mismo terreno, siempre tropezando en las mismas piedras, incluso tomándole gusto a caer y volver a levantarse.

Sí, da la impresión de que los españoles estamos amarrados a los mismos problemas desde hace más de un siglo. Cada cierto tiempo vuelven a reabrirse los mismos debates, a aparecer y desaparecer (como el río Guadiana), y vuelta a empezar: que si monarquía o república, que si estado unitario o estado "de las autonomías", que si somos aliados de tales o cuales naciones y luego dejamos de serlo, que si seguimos con concordato con la Santa Sede, o se abole, que si continuamos con un régimen de economía de mercado o, por el contrario, implantamos un régimen intervencionista con planificación centralizada de la economía, que si enseñanza y sanidad privadas o sanidad y enseñanza públicas... que sí...

Es inaplazable que en España se emprenda una cirugía regeneradora, de manera que la “res publica” esté gestionada por personas decentes que aspiren a servir a los españoles y no a servirse, a saquearlos y a parasitar de ellos”.

Soy de los que piensan que la persona sabia, la que está dispuesta a aprender, la que pretende tener criterio y opinión propios, tiene que estar también dispuesta a cambiar de opinión… Todo lo que aquí narro es una antología de los múltiples artículos, más o menos actualizados, otros nuevos, publicados por doquier y dispersos en múltiples diarios, algunos incluso en aquellas revistillas que hace décadas circulaban por los mostradores de bares, comercios, etc. en los que predo-minaba la publicidad de ventas y compraventas de casas, vehículos u objetos de segunda mano… Durante años han sido muchos los amigos y conocidos que me han animado a recopilarlos y darles forma de libro.

La mayoría de los textos seleccionados, lo han sido porque en su totalidad, siguen teniendo plena actualidad. Tal como también les decía en la primera parte, espero no defraudarles. Antes de terminar, he de hacer una advertencia: el libro puede que algunos les parezca que es un totum revolutum, con textos muy diversos, sin orden ni concierto… Asumo el riesgo de pecar de ello e insisto: espero que les guste el contenido de mi libro; y si no fuera así, tampoco pasa nada, pues cuando escribo no me mueve el buscar la aprobación de los demás, su aplauso, o evitar antipatías… Y, como decía el poeta sevillano, “nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción”.

El libro “España saqueada: por qué y cómo hemos llegado hasta aquí… y forma de remediarlo” es una continua denuncia del fracaso de la inteligencia y del triunfo de la sinrazón…

Todos tendemos a tener una buena imagen de nosotros mismos, a todos nos gusta pensar que somos unas bellísimas personas, con un comportamiento moralmente aceptable… y sobre todo que somos inmunes a cualquier estúpido que tengamos cerca y por descontado, estamos convencidos de que no estamos tentados a imitarlos. Pero, lamentablemente la estupidez es una enfermedad terrible, enormemente contagiosa, cualquiera que no esté suficientemente alerta puede contraer la enfermedad…

De todos es sabido que, cuanto más tiempo, más esfuerzos, y más energías dedica la gente a realizar algo, aunque acabe llegando más tarde o temprano a la conclusión de que ese “algo” es inútil, o simple y llanamente idiota, más difícil le resulta abandonarlo, da lo mismo que sea una mala inversión económica que una relación sentimental destructiva, o un trabajo poco satisfactorio, o si se trata de un entorno lleno a rebosar de gente abusadora, de acosadores, de matones. Por lo general, los humanos tendemos a justificarnos y acabamos buscando algún tipo de compensación para no cambiar. Es demasiada la gente que acaba diciéndose a sí misma y a los demás aquello de “llevo demasiado invertido –tiempo, dinero, energías…- para abandonar”; o “el asunto es muy importante, merece la pena… si no fuera así no me habría implicado tanto en ello”.

¿Por qué es tanta la gente que aguanta, soporta, tolera, justifica, o incluso alaba el comportamiento denigrante de otras personas?”
En las agrupaciones humanas en las que gobierna estúpidos, abusones, acosadores gánsteres, etc., casi nadie está dispuesto a hacer algún esfuerzo extra, o implicarse de manera especial; cuando los miembros de un grupo tienen el convencimiento de que quienes poseen el poder son gente estúpida pocas veces están dispuestos a dejar lo que en ese momento estén haciendo, para ayudar…

La buena noticia es que el precio que acaban pagando los estúpidos termina siendo muy alto, más de lo que puedan imaginar, pues aunque no sean conscientes de ello, cada vez que menosprecian a alguien, lo someten a vejaciones, a alguna burla grosera e hiriente, o lo tratan como si fuera invisible, o le infligen alguna forma de maltrato, su lista de enemigos aumenta cada día… el miedo obliga a la mayoría a guardar silencio, e incluso a unirse a los estúpidos, durante cierto tiempo, pero llegado un momento el número de enemigos es tan grande que cuando perciben a sus abusadores en situación de vulnerabilidad, o débiles en algún grado, acaban lanzándose al ataque…

¿Sabes a dónde van las palabras que te gustaría expresas y no dices?
¿Sabes a dónde va lo que desearias hacer... y renuncias?
¿Sabes a dónde va todo lo que no te permites sentir?
Todo lo que nos callamos, lo que no decimos, se convierte en gritos mudos; lo que no decimos se trans­ forma en insomnio, en dolor de garganta; lo que no expresamos se transforma en nostalgia, se trans­forma en asignatura pendiente de aprobar, en insatisfacción, en dolor, en duda, en ira, en frustración, en tristeza...
¡Lo que no expresamos nos mata!
Decir lo que se piensa y mostrar el desacuerdo son actos de existencia... 
El que no habla muere un poco cada día.

VIENTOS DEL PUEBLO
Miguel Hernández

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

"Cuando adviertas que para producir necesitas la autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada". 
Ayn Rand en "Atlas Shrugged" (La rebelión de Atlas, 1950)

PREFACIO

Llevo muchos años, muchísimos, escribiendo, expresando mis ideas, reflexionando acerca de la actuali­dad diaria, hablando tanto de lo divino como de lo humano, sobre enseñanza y educación (que aunque muchos consideren que son lo mismo, no lo son), sobre Educación Física y Deportes, enseñanza a la que dediqué la mayor parte del tiempo que ejercí como profesor, llegando incluso a escribir un libro en coau­toría con otros profesores: EDUCACIÓN FÍSICA ESCOLAR, Editorial Estaban Sanz Martinez, S.L. en 1990, que sirvió durante mucho tiempo (y sigue sirviendo) como temario para la preparación de las oposicio­nes para profesores de enseñanza primaria y secundaria en España.

También me he permitido opinar, reflexionar sobre actualidad política, economía, ciencias sociales en general... y lo he hecho en periódicos de la región donde vivo, Extremadura, durante años, colaborando con los principales periódicos que en ella se editan, hasta que he sido considerado política y socialmente incorrecto y he acabado siendo vetado. En el último año y medio se me ofreció la posibilidad de acudir a la televisión regional de Extremadura como colaborador, lo cual me dio la posibilidad de participar como "contertulio" en múltiples ocasiones, hasta que también acabé siendo vetado.

He probado algunos "menús ideológicos" de los existentes en el "restaurante español", pues siempre he pensado, como buen gourmet, que si no degustas un manjar no puedes opinar sobre él y decir si te gusta o no, si resulta agradable a tu paladar, o te resulta desagradable, y ha sido así por la sencilla razón de que nunca he sido capaz de sentirme indiferente, no concernido por la injusticia en general, o ponerme a sil­bar y mirar para otro lado ante la desgracia ajena, desde que era muy jovencito, casi niño.
Soy de los que piensan que la persona sabia, la que está dispuesta a aprender, la que pretende tener crite­rio y opinión propios, tiene que estar también dispuesta a cambiarde opinión...

Todo lo que aquí narro es una antología de los múltiples artículos, más o menos actualizados, otros nue­vos, publicados por doquier y dispersos en múltiples diarios, algunos incluso en aquellas revistillas que hace décadas circulaban por los mostradores de bares, comercios, etc. en los que predominaba la publici­dad de ventas y compraventas de casas, vehículos u objetos de segunda mano... Durante años han sido muchos los amigos y conocidos que me han animado a recopilarlos y darles forma de libro. La mayoría de los textos seleccionados, lo han sido porque en su totalidad, siguen teniendo plena actualidad.

Espero no defraudarles.

Antes de terminar, he de hacer una advertencia: el libro puede que algunos les parezca que es un totum revolutum, con textos muy diversos, sin orden ni concierto... Asumo el riesgo de pecar de ello e insisto: espero que les guste el contenido de mi libro; y si no fuera así, tampoco pasa nada, pues cuando escribo no me mueve el buscar la aprobación de los demás, su aplauso, o evitar antipatías... Y, como decía el poeta sevillano, "nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción". 
Sin más preámbulos, ahí va.

PRÓLOGO

Primero - de España Saqueada 
Por Juan Miguel Collado Campos

Es un placer que se acuerde de uno el autor de un libro a la hora de componer su "Prólogo". Si, como en este caso, se trata de un extraordinario lector, culto, sabedor de lo que escribe y habla; un humanista, de los pocos que van quedando en nuestras filas; un gran pensador, racional y reflexivo, en estos tiempos li­geros, superfluos y de chantaje emocional; un hombre valiente, excepcionalmente rebelde, con causa, co­nocedor de lo que critica; que, además, vive en Extremadura, concretamente en la provincia de Badajoz, y, ya sesabe:"Nadie es profeta en su tierra"; y, por delante de todo ello, una persona que te brinda esa amis­ tad de las de antes, incondicional; entonces, el gozo se multiplica y rápidamente te planteas sivas a estar a la altura de las circunstancias, las de Ortega y Gasset, esas con las que Carlos Caldito comienza sus "Se­ñas de Identidad".

A menos que no se haya leído ningún artículo del autor, cualquier lector advertirá, desde el primer mo­mento, el interés y la preocupación de quien firma cada uno de los artículos por su nación y por su Es­tado. Aún más: el amor que siente Carlos por su patria, que tanto dolor le produce ante el saqueo que viene sufriendo desde hace ya un tiempo a manos de corruptos y delincuentes. Porque, para identificar­los y describirlos, el recopilador y antólogo de estos sustanciosos artículos no escatima ningún sustan­tivo ni adjetivo contundentes: "España está encanallada", "los estúpidos llegan al poder", "Mediocridad Inoperante Activa", "papanatismo del suicidio ecologista", "igualitarismo totalitario y liberticida", "la va­gancia de los hidalgos se ha transformado en la vagancia de los políticos", "las oligarquías de los cárteles mafiososque nos gobiernan" y tantas otras expresiones que, no cabe duda, refleja n su desasosiego.

En lo que se refiere a los asuntos a los que más páginas les dedica, destacarla los relacionados con la his­toria de España -desde la hispanofobia y la leyenda negra antiespañola hasta las últimas interpretacio­ nes sobrevenidas del régimen de Francisco Franco, pasando por el negocio y la gran estafa del "Estado de las autonomías"o "Taifas hispánicas"-, los asuntos juridicos y judiciales -desde la falacia del poder judi­cial hasta las denuncias falsas por violencia doméstica, pasando por la prevaricación dejueces y fiscales o la farsa de la custodia compartida de los hijos-, las cuestiones políticas e ideológicas -desde la corrup­ ción de las autoridades sustentada por la plutocracia hasta las algarabías y estridencias de la oclocracia, pasando por el fanatismo electoralista de la democracia o la capacidad narcotizadora y alienante del po­pulismo progresista-, las cuestiones sexuales -desde la violencia de género hasta la homosexualidad, pasando por la natalidad y el aborto o la bisexualidad-, los asuntos socioeconómicos -desde la filosofía de los impuestos hasta el expolio del patrimonio nacional como ejemplos del continuo saqueo al que se ha visto sometida la nación española-, la educación -desde las desfachateces legislativas de los "pro­gres" hasta los despilfarros y saqueos informáticos, pasando por la explosión de la burbuja universitaria o el rechazo de la autoridad y la excelencia-... ¡En fin! No hay asunto que afecte al ciudadano español que no trate en su libro Carlos Caldito. De esta manera, también podremos reflexionar sobre sus gran despreo­cupaciones, las de todos los seres humanos que habitan el planeta: desde la vida hasta la muerte, desde nuestras fobias hasta nuestras filias, desde nuestros miedos y temores hasta nuestros deseos y esperan­zas, porque su obra parte de un interés y de una preocupación nacional para volar, como todos los gran­des proyectos y obras, y convertirse en una cosmovisión en la que el protagonista es el ser humano.

Y es que, si hubiera que destacar una virtud del creador de esta antología de artículos, yo pondría espe­cial relevancia en su humanismo, ese que procede de la cultura y de la educación de siglos pasados, ese que no pone coto entre el variado conocimiento científico y el mundo de las letras, el que entronca con la perpetua cw·iosidad; no solo con el contenido, sinosobre todo y ante todo con la chispa que hace arder la llama, con el perpetuo deseo de aprender, para lo cual tiene que haber materia, y con Carlos..., ¡vaya si la hay! No podemos olvidarnos, por otra parte, de que el texto está plagado de citas célebres, de libros y au­tores, de términos y expresiones desconocidos por la mayoría de la población -que, por supuesto, au­ mentarán su riqueza léxica y semántica-, de términos patrimoniales de origen latino y de latinismos, de tópicos o "topos" y de tipos o caracteres, hasta completar una verdadera enciclopedia que sorprenderá a cualquier amante del saber y la cultura. Múltiples citas de Ayn Rand ("Cuando repares en que la corrup­ción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada".), de Joaquín Costa ("España es una meritocracia a la inversa: gobiernan los que menos méritos tienen".), del filósofo Gustavo Bueno ("Muchas personas piensan que desear una cosa es suficiente para que se convierta en realidad".), de autores clásicos griegos y romanos -entre otros, Sócrates, Aristóteles, Platón y Cicerón-, de autores cristianos (Santo Tomás de Aquino o Francisco de Quevedo: 

"En un país donde no hay justicia es un peligro llevar la razón".) y tantas otras autoridades literarias, políticas o filosóficas. También nos encontraremos con múltiples citas de li­bros y autores (desde La rebelión de Atlas de Ayn Rand hasta Oligarquía y caciquismo en la España del s. XIX de Joaquín Costa, pasando por Alegro, ma non troppo de Mario Cipolla o Manual del perfecto idiota latinoamericano de Álvaro Vargas Llosa). Asimismo aprenderemos numerosas expresiones y términos desconocidos (la 'anemia' o ausencia de ley; los renombrados 'argumentum ad populum' o sofisma populista y 'argumentum ad hominem' o recurso a la autoridad; el 'pensamiento Alicia' o idea del buenismo; la 'ventana de Overton' o teoría política que describe cómo se puede cambiar la opinión pú­blica con el fin de que acepte ideas descabelladas; 'la falacia de la ventana rota' , por la que no hay que buscar beneficios en el destrozo, sino solo pérdidas reales; el 'síndrome de gallina clueca' u obsesión de la mujer por el cuidado de sus crías junto al desprecio de la figura paterna y del varón, en general; y tantas y tantas otras, como 'la navaja de Ockam', el 'habeas corpus' o 'el anillo de Giges' que vienen una vez más a demostrar el amplio conocimiento humanista del autor sobre tan diversostemas.

Es mi anhelo no ocupar más espacio en esta obra extraordinaria y única de Carlos Caldito. Creo que ha quedado plasmado sobremanera el interés de la misma en la aportación de nuevas ideas a las posibles so­luciones del dramático saqueo que padece nuestra nación, España, de un tiempo a esta parte. Porque el autor de esta auténtica antología enciclopédica y de esta enciclopedia antológica manifiesta una reno­vada e imparable aspiración regeneracionista y quirúrgica completamente necesaria para extirpar el mal que aqueja a España: la intervención recalcitrante de delincuentes y corruptos, verdaderos saqueadores del patrimonio material y cultural de nuestra patria.

Con esta joya te dejo, querido lector. No desaproveches la ocasión: aprende y disfruta de este aprendizaje de la mano de su autor. Note arrepentirás, te lo aseguro.
Juan Miguel Collado Campos,
Profesor de Lengua y Literatura Española, Escritor. 
Badajoz, Noviembre De 2022.

PRÓLOGO
Segundo- de España Saqueada
Por Josele Sánchez Juan

Quiere ser este prólogo alfombra roja y negra que conduzca a la entrada triunfante de una película me­ morable, de un "film de culto" compuesto a su vez por innumerables y sucesivos microfilms que sin or­den ni concierto acaban por componer un todo en esta genial obra maestra titulada "España saqueada: por qué y cómo hemos llegado hasta aquí... y forma de remediarlo", el inacabable título a la sucesión de artículos (la mayoría de ellos mucho más filosóficos que periodísticos) de su autor, mi otrora colaborador en La Tribuna de España, amigo y director en la actualidad de La Voz Ibérica, Carlos Aurelio Caldito.

Caldito es una especie tristemente en vías de extinción, una rara mezcla entre activista callejero e inte­lectual alejado del mundanal ruido, un combatiente con intelecto y espíritu demasiado cultivado para de­rrocharlo en el furor de las trincheras y un catedrático erudito demasiado comprometido con los proble­mas mundanos como para desperdiciar su tiempo rodeado de libros y de búsquedas metafísicas.

Cada artículo de Carlos Aurelio Caldito supone un aguijonazo profundo en nuestra ya casi inexistente conciencia colectiva, una llamada a la rebelión contra la dictadura de lo "políticamente correcto" que con exceso de buenismo y de ese perverso invento de la agenda 2030 denominado "lenguaje inclusivo" nos llena de mierda las pocas neuronas activas que tanta fibra de vidrio, informática desbocada y progreso tecnológico ha podido salvarse de la destrucción completa del pensamiento y del espíritu con los que Dios obsequió, al nacer -a cada uno en mayor omenor medida- a todos los seres humanos.

En casicada página de este libro, en la práctica totalidad de artículos que encontrarán ustedes -si se atreven a superar la condena de este innecesario prólogo- y se adentran a la fértil lectura de los textos de este "España saqueada: por qué y cómo hemos llegado hasta aquí... y forma de remediarlo", descubrirán innu­merable comisión de delitos por parte del autor.

La Fiscalía para Delitos de Odio ocualquier abogado de oenegés regadas de dinero público y destinadas a la persecución de todo aquel que se atreve a discrepar de temas tales como partitocracia único sistema político, inmigración descontrolada, diferencias biológicas entre mujer y hombre, derecho de los niños a cambiar de sexo oatener relaciones carnales con quien deseen aunque se trate de una niña de 9 años con un adulto de 55, defensa de la vida desde su concepción hasta su muerte no provocada, conocimiento y reconocimiento de los dos únicos sexos posibles (que luego cada quién puede disfrutarlo como y con quién le venga en gana), rechazo al término "género" destinado a los seres humanos (porque según se estudiaba, en mi fascista y manipulada Enseñanza General Básica "sólo las personas tienen sexo y las pala­bras sólo tienen género"), condena del separatismo independentista y defensa a ultranza de la unidad de la patria etcétera, etcétera... podrá disfrutar de un nuevo objetivo a abatir por parte de este sistema, una nueva víctima imprescindible para que el Régimen del 78 siga su agenda de destrucción de España, un enemigo cuya búsqueda, desarme, captura y encarcelamiento se convierte en imperiosa misión para ese enemigo global que precisa parn la imposición de su totalitaria dictadura (donde se vota cada cuatrn años) del hostigamiento hasta la desaparición de todo aquel pensador capaz de revelarse contra "la poli­cía del pensamiento".

Da igual que hablemos del COVID y la imperiosa vacunación colectiva que de la unánime razón de Ucra­nia en su "solitaria" y heroica defensa ante la inadmisible agresión de los bárbaros cosacos, es lo mismo que admitamos como razón incuestionable el derecho de Israel a masacrar al terrorista que cada pales­tino lleva en su ADN que reconocer el privilegio que toda mujer tiene sobre su propio cuerpo frente al inexistente derecho de quien sólo es un trozo de carne dentro de su útero... el sistema decide qué debe­mos y qué no debemos pensar, qué libros y periódicos se puede y qué libros y periódicos no se puede leer, que prestigiosos analistas escuchamos en las cadenas de televisión y emisoras de radio.

Es tal la tormenta de heces que cada día, cada hora, a cada minuto cae sobre nuestros amorfos cerebros que no hay "cambio climático" ni madre que lo parió capaz de hacerle frente. Y así nos luce el pelo.

No voy a extenderme (porque ya de por sí es denso y extenso el libro al que este humilde prologuista an­tecede). Lo mejor que puedo decir de esta primera y tardía obra de Carlos Amelio Caldito es que se trata del tipo de libros que pretende quemar en una hoguera este sistema constitucional de garantía del dere­cho a la libertad de expresión, a la libre opinión, a la libertad de prensa y a la libertad de cátedra siempre y cuando la expresión, la opinión, la prensa y la cátedra se ajuste a su "Libro Rojo" repleto de censmas estalinistas revestidas de necesario profiláctico del sistema para no contagiarse de la enfermedad que porta­mos quienes nos atrevemos a pensar y manifestar que el hombre es portador de valores trascendentes, que un ser humano tiene un valor superior al espacio donde vive, al trabajo en el que se afana, al rendi­miento que produce o al voto que emite cada cuatro años, que el ser humano es un animal racional que nace mujer u hombre y que no muta su sexo a lo largo de toda su existencia, que hay verdades incuestio­nables que no existe relativismo capaz de modificarlas o, como decía alguien cuya sola referencia ya cons­tituye un Delito contra la Ley de Memoria Democrática, como sostenía José Antonio Primo de Rivera "la verdad es verdad aunque consiga cien votos y la injusticia es injusticia aunque consiga cien millones de votos".

Felicidades a Carlos Aurelio Caldito por atreverse a publicar este "España saqueada: por qué y cómo he­mos llegado hasta aquí... y forma de remediarlo". Espero que sea un éxito de ventas y te espero aquí, en la cárcel donde acabará todo aquel que tenga algo que decir en el vertedero nauseabundo en que han con­vertido a España.

Josele Sánchez Juan,
Periodista, Patriota Español, Políticamente Incorrecto...

En algún lugar de lo que queda de España a 30 de noviembre de 2022 y a la espera de la confirmación de sentencia de ingreso en prisión por atreverse a contar lo que muchos saben y apenas nadie se atreve a expresar...

PREFACIO

No voy a ser tan jactancioso como el grupo musical español de los años 80 del siglo XX que, cuando pu­blicó su primer disco -en aquellos tiempos del vinilo- lo tituló "30 años de éxitos", me refiero al grupo "Los toreros muertos", en aquellos tiempos del movimiento contracultural conocido como movida ma­drileña, en la estética del punk, pop y del rock de España. Para quienes no lo recuerden, en su brevísima carrera publicaron canciones de tantísima hondura intelectual y profundos mensajes como "Mi agüita amarilla".

No, no voy a ser bravucón, inmodesto, insolente, soberbio y vaticinar que mi libro va tener un éxito atro­nador, estruendoso; no voy a gloriarme vanamente. Sería estúpido por mi parte. Pero, tal como ya les de­cía en el prólogo del primer y segundo tomos de "España saqueada, por qué y cómo hemos llegado hasta aquí... y forma de remediarlo", de lo que sí estoy convencido es de que, si siguen leyendo la tercera pae del libro, no se sentirán defraudados.

Hasta ahora, en mi libro ha predominado fundamentalmente el análisis de la España que sufrimos..., ha sido más que nada un diagnóstico de la situación, aunque ya he ido dejando entrever algunas posibles so­luciones... Si llegan hasta el final, observarán que España tiene remedio; tras el minucioso y exhaustivo diagnóstico, podrán encontrar fórmulas eficaces, acciones adecuadas para salir de la terrible situación a la que nos han llevado los saqueadores, las élites que nos mal-gobiernan que, durante décadas en lugar de servir a los españoles, se han venido sirviendo de ellos...
Lo dicho, buen provecho. Carlos Aurelio Caldito Aunión

PRÓLOGO

Tercero - de España saqueada, 
por Pedro Grullo de Absurdistán.

Absurdistán es un vocablo que a veces se usa para describir de manera sarcástica, irónica, punzante, cáustica, incisiva, picante, mordaz, burlona... a una nación en la que el absurdo es la norma, especial­mente en el pensar, decir y actuar de sus autoridades públicas y de su gobierno. La expresión fue utili­zada originalmente por los disidentes de Europa del Este para referirse a la antigua Unión Soviética y sus estados satélites y sus gobiernos títeres.

Absurdistán no es una palabra aplicable en exclusiva a aquel tipo de régimen político, del que algunos afirman en España, sin ponerse colorados, que son herederos; sin duda la terrible situación que sufre Es­paña guarda enormes semejanzas con las características definidoras de Absurdistán.
Y quién mejor que, Pero Grullo "que a la mano cerrada llamaba puño", el más famoso, decidor de pero­grulladas -tautologías retóricas-, o sea, verdades redundantes del tipo "estamos aquí porque hemos ve­nido", para hablar de esa nación encanallada, Absurdistán, la más representativa de la sinrazón, del fra­caso de la inteligencia y de paso prologar el libro de Carlos Aurelio Caldito Aunión.

El autor de "España saqueada, por qué y cómo hemos llegado hasta aquí... y forma de remediarlo", es un estudioso de las diversas formas de estupidez y hace mención a ella en múltiples ocasiones a lo largo de su libro. Sin duda alguna, entre otras cuestiones, su libro es una continua denuncia del fracaso de la inte­ligencia y del triunfo de la sinrazón.

Tal como Carlos ha afirmado en múltiples ocasiones, cuando alguien se comporta habitualmente de ma­nera "civilizada", de forma amable, ante las personas conocidas y no tan conocidas, o incluso completa­ mente desconocidas, o de un "estatus inferior"; estamos ante un "ser humano decente", todo lo contrario del "perfecto estúpido''. La cordialidad, las muestras de civismo, de educación, no solo le hacen sentirse a uno mejor consigo mismo, también hacen que los demás se sientan bien.

Toda la gente suele tender a tener una buena imagen de sí misma, a todos nos gusta pensar que somos unas bellísimas personas, buenas, con un comportamiento moralmente aceptable... y sobre todo inmu­nes a cualquier estúpido que tengamos cerca y menos, tentados a imitarlos. Pero, lamentablemente la es­tupidez es una enfermedad terrible, enormemente contagiosa, cualquiera que no esté suficientemente alerta puede contraer la enfermedad.

De todos es sabido que, cuanto más tiempo, más esfuerzos, y más energías dedica la gente a realizar algo, aunque acabe llegando más tarde o temprano a la conclusión de que ese "algo" es inútil, o simple y llana­mente idiota, más dificil le resulta abandonarlo, da lo mismo que sea una mala inversión económica que una relación sentimental destructiva, o un trabajo poco satisfactorio, o si se trata de un entorno lleno a rebosar de gente abusadora, de acosadores, de matones. Por lo general, los humanos tendemos a justificarnos y acabamos buscando algún tipo de compensación para no cambiar. Es demasiada la gente que acaba diciéndose a sí misma y a los demás aquello de "llevo demasiado invertido -tiempo, dinero, ener­gías...- para abandonar"; o "el asunto es muy importante, merece la pena... si no fuera así no me habría implicado tanto en ello".

Esto demuestra que mientras más tiempo pasa uno cerca de gente estúpida, más se tiende a volverse como ellos. Es algo así como cuando vamos al cine, o a un concierto, o a una obra de teatro, y al cabo de unos minutos descubrimos que el espectáculo es insoportable, aburrido, y en lugar de abandonar la sala, seguimos hasta el final, de manera incomprensible...

Vengo hablando desde hace un rato de los "estúpidos" pero pienso que sería interesante definirlos un poco. Cuando uno tropieza con una persona grosera, faltona, fanfarrona, impertinente, prepotente, etc. lo primero que se le viene a la cabeza es "¡Jo... qué estúpido!"
Viene a cuento que les mencione un estudio sobre los tontos y la tontería, de Santo Tomás de Aquino, en el que, entre otras muchas cuestiones menciona que además de la parálisis, el estupor (de ahí la expre­sión "estúpido") existe otro factor importante en la caracterización de la tontería: la falta de sensibilidad: y diferencia entre estulto y fatuo, dice que la estulticia implica embotamiento del corazón y hace obtusa la inteligencia, "stultitia importat hebetudinem cordis et obtusionem sensuum".

Por el contrario, la fatuidad es la total ausencia de juicio (el estulto tiene juicio, pero lo tiene embo­tado...). De ahí que la estulticia sea contraria a la sensibilidad de quien sabe: sabio (sapiens) sedice por sa­ber (sabor): así como el gusto discierne los sabores el sabio discierne y saborea las cosas y sus causas: a lo obtuso se opone la sutileza y la perspicacia de quien sabe, de quien escapaz de saborear.

La metáfora del gusto, de la sensibilidad en el gusto como ejemplo, y referente, para quien sabe saborear la realidad encierra una de las principales tesis de Santo Tomás de Aquino sobre la tontería. Hasta tal punto que llega a considerar que, frente a la creencia general de que la felicidad está en la posesión de di­nero y bienes materiales, como afirma la legión de estultos que, saben sólo de bienes corporales que el di­ nero puede comprar; el juicio sobre el bien humano no lo debemos tomar de los estultos sino de los sabios, lo mismo que en cosas de sabor preguntamos a quienes tienen paladar sensible.

Prosigue Tomás de Aquino afumando que se trata siempre de una percepción de la realidad: lo que de he­cho es amargo o dulce, parece amargo o dulce para quienes poseen una buena disposición de gusto, pero no para aquéllos que tienen el gusto deformado. Cada cual se deleita en lo que ama: a los que padecen de fiebre se les corrompe el gusto y no encuentran dulces cosas que en verdad lo son...

También es importante otra característica que nos señala Tomás de Aquino acerca del insipiente: creer que todos tienen -y son de- su condición.
Otra cuestión de la que nos advierte Santo Tomás de Aquino es la de que, entre las causas morales de la percepción de la realidad, destaca la buena voluntad que es como una luz, mientras la mala voluntad su­ merge a uno en las tinieblasdel prejuicio y la superstición.
Por supuesto, en su análisis de los tontos y la tontería, Tomás de Aquino nos habla de que hay grados de tontería y de tontos; igual que hay grados de inteligencia y de personas inteligentes.
Se les puede denominar de múltiples maneras: abusones, acosadores, idiotas, torturadores, verdugos, ti­ranos, prepotentes, déspotas, etc. pero a mí me parece que lo que mejor les cuadra es la palabra ESTÚPIDOS.

Estamos hablando de gente tóxica, destructiva, que maltrata, que lastima, que hiere a toda la gente que se cruza en su camino. Los abusadores, acosadores, los estúpidos suelen hacer que cualquier clase de or­ganización o agrupación humana baje su rendimiento, una característica de los equipos gobernados, diri­gidos por estúpidos es que en ellos suelen estar presentes sentimientos de miedo, odio y venganza. En una comunidad en la que existe miedo (miedo que es absolutamente alienante, pese a que algunos afir­men que el miedo es "libre") cualquier miembro del grupo está intentando siempre "proteger su espalda" y procurando que los abusadores no pongan la vista en él y acaben humillándolo... Es más, cuando se les ocurren ideas para mejorar o ayudar a la comunidad, a la organización, se retraen por miedo y no las expresan.

En las agrupaciones humanas en las que gobierna gente estúpida (abusona, acosadora, gánsteres, etc.) cuando la gente no se siente bien tratada, no se siente satisfecha, casi nadie está dispuesto a hacer algún esfuerzo extra, o implicarsede manera especial; cuando los miembros de un grupo tienen el convenci­miento de que quienes tienen el poder son gente estúpida pocas veces estan dispuestos a dejar lo que en ese momento estén haciendo, para ayudar.

Los estudios al respecto demuestran que cuando la gente corriente, educada, compasiva, se incorpora a un grupo en el que abunda gente desagradable, abusona, agresiva, se suele acabar convirtiendo en "fotoco­pias" de los estúpidos y corren un gran riesgo de convertirse en insensibles, moralmente desarraigados; desarraigo moral que se suele propagar como si de un virus se tratara.

Hay un proverbi oárabe que dice que cuando una persona inteligente se junta con una viciosa, carente de virtud, se vuelve idiota.
Los estúpidos tienen tendencia a aliarse, coaligarse, y cuando esto sucede es muy difícil separarlos. Un enjambre de estúpidos es como un "aspirador de civismo", absorbe toda la amabilidad, la cordialidad, la bondad de quienes estén en su radio de influencia.
Se suele decir que el mejor indicador del comportamiento futuro es el comportamiento pasado, es por ello que generalmente quienes abusón en el colegio (aquél estúpido que todo el mundo recuerda de su in­fancia, aquel que oprimía y humillaba a sus compañeros) es muy posible que sea un abusador cuando adulto en la vecindad, en el trabajo, o en cualquier contexto en el que se mueva.

La buena noticia es que el precio que acaban pagando los estúpidos termina siendo muy alto, mucho más de lo que puedan imaginar, pues aunque no sean conscientes de ello, cada vez que menosprecian a alguien, lo someten a vejaciones, a alguna burla grosera e hiriente, o lo tratan como si fuera invisible, o le infligen alguna forma de maltrato, su lista de enemigos aumenta cada día... el miedo obliga a la mayoría a guardar silencio, e incluso a unirse a los estúpidos, durante cierto tiempo, pero llegado un momento el número de enemigos es tan grande que cuando perciben a sus abusadores en situación de vulnerabilidad, o débiles en algún grado, acaban lanzándose al ataque.

Como decía Walt Whitman: "Rechaza todo aquello que insulte a tu alma", es preferible evitar por todos los medios pasar tiempo trabajando, o compartiendo cualquier clase de actividad con estúpidos, o vivir cerca de ellos, o junto a ellos...

La pregunta obligada es ¿Por qué es tanta la gente que aguanta, soporta, tolera, justifica, o incluso alaba el comportamiento denigrante de otras personas?
Tras ese recorrido un tanto inquietante sobre los estúpidos y la estupidez, terminaré recogiendo breve­mente las indicaciones que Tomás de Aquino da acerca de los remedios contra las tonterías (propias o ajenas).

Primero, hay que recordar que, entre las obras de misericordia, las más importantes, las siete "limosnas espirituales", tres guardan relación más o menos directa con el asunto que nos ocupa: 
soportar a los mo­lestos ("portare onerosos et graves"), enseñar al que no sabe ("docere ignorantem") y dar buen consejo al que lo ha menester ("consulere dubitanti").
¡Ah, se me olvidaba!Tomás de Aquino también menciona a un tipo de tonto: el idiota. Siempre atento a los orígenes de los nombres, Tomás de Aquino hace notar que idiota, propiamente significa aquel que sólo conoce su lengua materna ... Pues "eso".
De todos modos, indudablemente no somos peones sin poder de clase alguna que, en cuanto nos vemos rodeados de estúpidos estamos inevitablemente abocados a convertirnos en sus clones.

Y, antes de terminar invitándolos a leer y saborear el libro de Carlos Aurelio Caldito Aunión, "España sa­queada..." permítanme recordarles lo que afirmaba Leonardo da Vinci: 
"es más fácil resistir al principio que al final''.
Pero Grullo de Absurdistán, el más famoso de mi pueblo por haber inventado el puzle de una sóla pieza...

"ESPAÑA SAQUEADA, POR QUÉ Y CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ... 
Y FORMA DE REMEDIARLO"