EL Rincón de Yanka

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viernes, 23 de octubre de 2026

LIBRO Y PELÍCULA "INTRUSO EN EL POLVO (INTRUDER IN THE DUST)" "HAN MATADO A UN HOMBRE BLANCO"


HAN MATADO A UN HOMBRE BLANCO
INTRUSO EN EL POLVO

“¡Si tu piel es negra, te colgaremos… 
nos da lo mismo si eres culpable o inocente!”

LUIS GUILLERMO CARDONA

Durante largossss... y vergonzosos años, el sentir de los estadounidenses más racistas, discriminadores y resentidos, era de este talante: “¡Si tu piel es negra, te colgaremos… nos da lo mismo si eres culpable o inocente!” Bastaba que respondiera a la afrenta física o verbal de un blanco… era suficiente con que estuviera cerca de donde acababa de ocurrir un delito… o incluso que pasara por lugares por donde “no debía pasar”… para que cualquier afrodescendiente, por íntegro que fuera, se viera a riesgo de perder su vida ante un supremacista blanco, una turba enloquecida o una pandilla salvaje sin tolerancia alguna.
Fueron muchas generaciones de terror físico y psicológico para las minorías raciales, a manos de una “raza superior” cuya superioridad sólo se sustentaba en las armas, en su agresividad montonera, y en su capacidad para ejercer la crueldad sin el menor reparo... y lo más deplorable, era que muchos de quienes fomentaban tales atrocidades, estaban en las clases altas, detentaban “el poder” y eran de aquellos que más pregonaban ser dignos y respetables. Asiduos hombres de iglesia.

Publicada en 1948, “Intruder in the Dust (INTRUSO EN EL POLVO)”, es una novela del Premio Nobel de Literatura, William Faulkner, que cuenta la historia (inspirada en hechos reales) de un honrado y orgulloso granjero de raza negra llamado, Lucas Beauchamp, quien, por estar en el lugar equivocado, resulta acusado de asesinar a uno de los gemelos Gowrie. Los hechos transcurren en Oxford, Mississippi, ciudad donde naciera el ilustre escritor, y allí mismo se rodaría la sobresaliente versión cinematográfica que hiciera el director, Clarence Brown, quien se sintió siempre orgulloso de que, Faulkner, hubiera quedado muy a gusto con su realización.
El guion de, Ben Maddow, preserva el equilibrio de la novela, y toda la historia es tratada con gran altura exaltando a ese sector blanco en el que sobresalen un adolescente, una anciana solterona y un -en principio- escéptico abogado, como gestores de un justo y decisivo acto de solidaridad... y deja también muy bien caracterizada la fuerte personalidad y la alta dignidad de ese granjero que, a sabiendas de la rancia ideología que lo segrega, jamás pide favores a los blancos -prefiere hacérselos- y se muestra siempre dispuesto a pagar el favor que alguien pueda prestarle.

"HAN MATADO A UN HOMBRE BLANCO", no cuenta con grandes estrellas, pero a cambio nos ofrece a un sólido grupo de actores que incluye a, Juano Hernández (a quien luego veríamos en, “The Breaking Point” y “Young man with a horn”, entre otras notables actuaciones) como el hombre al que los blancos pretenden colgar sin esperar a un juicio justo. Claude Jarman Jr. -el chico que recibiera un Oscar Especial por su actuación en otro estupendo filme de Brown, “The Yearling”-, como Chick Mallison, el joven que cree con certeza en la inocencia de su viejo amigo. Will Geer, el comisario que no da un peso por la vida de Beauchamp, pero está dispuesto a defender la justicia con su propia vida; y la encantadora Elizabeth Patterson, la anciana que hará alarde de una sensatez de la que muchos aún podrían aprender.

Clarence Brown, ha hecho un filme que nos hurgará la conciencia y quizás nos lleve a entender que, el peor temor que puede sentir el hombre, es aquel que siente de sí mismo.

Título para Latinoamérica: RENCOR

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jueves, 22 de octubre de 2026

LIBRO "LOS HIJOS MALDITOS DE LA HISTORIA": POR QUÉ LOS JÓVENES BUSCAN RESPUESTAS EN LA DERECHA Y EN LA FE


LOS HIJOS 
MALDITOS
DE LA HISTORIA

POR QUÉ LOS JÓVENES BUSCAN 
RESPUESTAS EN LA DERECHA Y EN LA FE

Lo que ayer fue tradición hoy
puede ser rebeldía para la Generación Z

VÍCTOR DOMINGUEZ

La Generación Z ha decidido rebelarse contra el mundo que ha heredado

Durante décadas dimos por hecho que cada nueva generación sería más progresista, más secular y más dispuesta a romper con las tradiciones de sus padres. Pero algo está cambiando. Muchos jóvenes vuelven la mirada hacia valores que parecían condenados a desaparecer: el orden, la disciplina, la familia, la nación, la tradición y Dios.

¿Qué ha ocurrido? Víctor Domínguez, Wall Street Wolverine, se adentra en una generación que creció escuchando que tendría más oportunidades, más libertad y una vida mejor que la de sus padres y que, al alcanzar la edad adulta, se ha encontrado con salarios insuficientes, viviendas inaccesibles, precariedad, soledad, relaciones cada vez más frágiles y un ascensor social averiado.
Pero Los hijos malditos de la historia no habla únicamente de economía. Habla de algo mucho más profundo: de una generación rodeada de estímulos y, sin embargo, hambrienta de sentido; hiperconectada y cada vez más sola; educada para desconfiar de los límites y que comienza a preguntarse si precisamente algunos de esos límites eran necesarios.

Con su estilo directo, provocador y sin concesiones, Wall Street Wolverine analiza la ruptura del contrato generacional, el hartazgo ante los consensos establecidos, el poder de las redes sociales, la crisis de las relaciones, el regreso de la espiritualidad y el nacimiento de una nueva rebeldía.
Un libro incómodo que intenta explicar no solo por qué están cambiando los jóvenes, sino qué puede significar ese cambio para el futuro de España y de Occidente.

En este libro me adentro en una generación que creció escuchando que tendría más oportunidades, más libertad y una vida mejor que la de sus padres y que, al alcanzar la edad adulta, se ha encontrado con salarios insuficientes, viviendas inaccesibles, precariedad, soledad, relaciones cada vez más frágiles y un ascensor social averiado.

En el libro analizo la ruptura del contrato generacional, el hartazgo ante los consensos establecidos, el poder de las redes sociales, la crisis de las relaciones, el regreso de la espiritualidad y el nacimiento de una nueva rebeldía.

Los hijos de la ruptura han decidido reconstruir lo que otros dieron por perdido.

 
El Club de la lucha (1999) - "Somos los hijos malditos de la historia".
Película dirigida por David Fincher y 

miércoles, 21 de octubre de 2026

LIBRO "LA RELIGIÓN DEMOSTRADA": LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA por P. A. HILLAIRE


 LA RELIGIÓN DEMOSTRADA

Los fundamentos de la fe católica 
ante la razón y la ciencia


Hillaire quiso responder con un solo libro a la pregunta «¿por qué soy cristiano y católico?». Lo organizó en cinco verdades encadenadas: Dios existe; el hombre tiene un alma espiritual, libre e inmortal; necesita una religión; la religión cristiana es la única divina, y la Iglesia católica es su única depositaria. Según su introducción, la materia del libro «es una explicación del Concilio Vaticano I conforme a las normas de la teología fundamental».
El método es el de santo Tomás: pregunta, respuesta y prueba. Por eso el P. Pío de Langogne, capuchino, le felicitó desde Roma «por haber elegido para el desarrollo de vuestras tesis, el método tan sencillo y tan claro de la Suma Teológica».
El P. Négre lo resumió así en su informe: «LA RELIGIÓN DEMOSTRADA es, a la vez, una Teología, una Apología y un Catecismo».

Los fundamentos de la fe católica ante la razón y la ciencia: cinco verdades demostradas, de la existencia de Dios a la Iglesia católica.
La religión demostrada, del P. A. Hillaire, responde con razones a la pregunta que todo católico debería saber contestar: ¿por qué soy cristiano y católico? En 682 páginas demuestra, paso a paso, cinco verdades encadenadas: que Dios existe, que el hombre tiene un alma espiritual e inmortal, que necesita una religión, que la religión cristiana es la única divina y que la Iglesia católica es su única depositaria.
No es un libro de sentimientos ni de opiniones. El autor parte de una frase de Paul Bert, que en 1879 anunciaba en su informe sobre la instrucción pública en Francia: «Nuestra voluntad es levantar frente al templo donde se afirma, la escuela donde se demuestra». La respuesta de Hillaire ocupa todo el libro: el templo donde se afirma es también el templo donde se demuestra, porque la fe católica descansa en hechos ciertos y en principios evidentes.


El propio autor resume su plan en cinco verdades, «ligadas unas con otras como los eslabones de una cadena»:

Primera verdad: Dios existe. Siete pruebas de la existencia de Dios (el universo, el movimiento y el orden, el hombre inteligente y libre, la ley moral, la creencia universal, la historia y la necesidad de un Ser eterno), la refutación del ateísmo y la Providencia.
Segunda verdad: tenemos alma. Una breve lección de filosofía y la demostración de la espiritualidad, la libertad y la inmortalidad del alma.
Tercera verdad: el hombre necesita una religión. El culto interno, externo y público; los pretextos de los indiferentes; por qué solo hay una religión buena y por qué es la revelada; el milagro y la profecía como señales de la revelación, con los decretos del Concilio Vaticano I sobre la fe y la razón.
Cuarta verdad: la religión cristiana es la única divina. La revelación antes de Jesucristo, las profecías cumplidas en Él, sus milagros, la Resurrección, la constancia de los mártires, los frutos de la religión cristiana y un apéndice sobre la divinidad de Nuestro Señor.
Quinta verdad: la Iglesia católica es la única depositaria de la religión cristiana. La Iglesia tal como la fundó Cristo, sus notas, su organización, sus relaciones con el Estado, los beneficios que ha dado al mundo, las principales objeciones contra ella y nuestros deberes para con la Iglesia.

Por el camino quedan refutados, como anuncia el plan de la obra, los ateos, los materialistas y positivistas, los indiferentes, los herejes y protestantes, y los masones, «los peores enemigos de la Iglesia, de la familia y de la sociedad». A la francmasonería le dedica un apéndice propio dentro de la quinta verdad.

¿Para quién es?

Hillaire lo escribió, según su introducción, para la juventud y para «las personas mayores que, impedidas por sus ocupaciones para dedicarse a estudios profundos sobre las verdades religiosas», necesitan tenerlo todo reunido en un solo volumen. Sigue el método de la teología fundamental, pero con preguntas, respuestas y pruebas que se siguen sin haber estudiado teología. Es para usted si se reconoce en alguno de estos casos:El padre o la madre cuyo hijo vuelve de clase diciendo que la fe no tiene base racional, y quiere poder responderle con algo más que «porque sí».
El catequista o el profesor de Religión que necesita las razones ordenadas, de la existencia de Dios a la Iglesia, para preparar sus clases.
El joven que va a confirmarse o a empezar la universidad y quiere saber por qué cree lo que cree, antes de que se lo discutan.
El que discute en la familia, en el trabajo o en las redes, y alguna vez se ha quedado sin respuesta ante un «todas las religiones son iguales» o un «la ciencia ya ha demostrado que Dios no existe».
El que duda o busca. Hillaire cita a Pascal: «No hay más de dos clases de hombres razonables: los que aman a Dios con todo su corazón, porque le conocen, y los que le buscan de todo corazón, porque no le conocen». Este libro sirve a los dos.

En una palabra, para quien quiere estar «siempre pronto para dar razón» de su esperanza, como pide San Pedro.

Quién lo escribió y quién lo tradujo

El P. A. Hillaire fue profesor del Seminario Mayor de Mende y superior de los Misioneros del Sagrado Corazón. Cuenta en la introducción que concibió la obra en la gruta de Lourdes, y la firmó en Mende el 8 de diciembre de 1900. En Francia la obra alcanzó al menos dieciséis ediciones.
La versión castellana es la de Mons. Agustín Piaggio, vicario general de la Armada Argentina y prelado doméstico de Su Santidad, hecha sobre la 16.ª edición francesa. El Episcopado argentino, reunido en Tucumán en 1912, le felicitó por la empresa y declaró: «aprobamos, bendecimos y recomendamos de todo corazón la presente obra».

¿Sabrías defender tu fe?

Diez objeciones contra la fe que oirá tarde o temprano: en la comida familiar, en clase, en el trabajo o en la tele. Para cada una le damos tres respuestas posibles. Solo una aguanta. Elija la que daría usted y compruebe si sabría defender su fe. Todas las respuestas buenas salen de La religión demostrada, del P. A. Hillaire, con su página.

Las diez respuestas, una por una

Si ya ha jugado, aquí tiene las respuestas completas, con la cita del libro. (Si no ha jugado, no siga leyendo: se estropea la gracia.)

1. Si Dios existiera, lo veríamos. Yo solo creo en lo que veo.
Respuesta: No lo vemos, pero vemos sus obras, como quien ve un cuadro y sabe que hubo un pintor.
«A Dios no lo podemos ver, ciertamente, con los ojos del cuerpo, pero sí podemos contemplar sus obras. Así como por la vista de un cuadro deducimos la existencia del pintor…» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 2. Primera verdad: Dios existe.

2. La vida surgió sola de la materia. No hace falta ningún Dios.
Respuesta: Nadie puede dar lo que no tiene: la materia no tiene vida, luego no pudo darla.
«¿Razón? Porque nadie puede dar lo que no tiene; y como la materia carece de vida, tampoco pudo darla.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 9. Primera verdad: Dios existe.

3. Si Dios existe, ¿por qué a los malos les va tan bien y los buenos sufren?
Respuesta: Dios es paciente porque es eterno, y quiere dar tiempo al arrepentimiento.
«Dios es paciente, porque es eterno; porque quiere dar lugar al arrepentimiento; porque si castigara siempre el vicio aquí en este mundo, y aquí también recompensara la virtud, el hombre no practicaría el bien sino por interés.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 50. Primera verdad: Dios existe.

4. Yo no voy a misa, pero soy buena persona. Con eso basta.
Respuesta: Ser honrado es dar a cada uno lo suyo, y lo primero que debemos es a Dios.
«Ahora bien, la religión no es otra cosa que la justicia para con Dios. Luego aquél que no practica la religión no es honrado, porque no es justo para con Dios.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, pp. 125-126. Tercera verdad: el hombre necesita una religión.

5. Todas las religiones son iguales: todas llevan a Dios.
Respuesta: ¿Son buenas todas las monedas? Hay verdaderas y falsas, y las falsas suponen la verdadera.
«¿Acaso todas las monedas son buenas? ¿No hay que distinguir entre las verdaderas y las falsas? Pues lo mismo sucede con la religión.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 129. Tercera verdad: el hombre necesita una religión.

6. Los milagros son imposibles: Dios no puede saltarse sus propias leyes.
Respuesta: Quien hizo las leyes puede suspenderlas en un caso, igual que un director da un día libre sin abolir el reglamento.
«Si el director de un colegio concede un día de asueto, ¿queda acaso por ello abolido el reglamento?» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 156. Tercera verdad: el milagro y la profecía.

7. Jesús leyó a los profetas y se las apañó para cumplir lo que decían.
Respuesta: Nadie elige dónde nace, de qué familia ni en qué siglo. Eso no se amaña.
«¿Se dirá que Jesucristo se aplicó las predicciones de la Escritura? Pero no depende del poder de un hombre elegir el lugar de su nacimiento, nacer en Belén más bien que en Roma, nacer de la raza de Abraham, de la familia de David… (Mons. Freppel, citado por Hillaire)» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 263. Cuarta verdad: la religión cristiana es divina.

8. La Iglesia es enemiga de la ciencia.
Respuesta: Fe y ciencia vienen de Dios, y lo verdadero no puede oponerse a lo verdadero.
«La Iglesia no es enemiga sino de la ignorancia y del error. […] De una parte y de otra hay verdad; luego no hay oposición, porque lo verdadero no puede oponerse a lo verdadero.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, pp. 594-595. Quinta verdad: la Iglesia católica.

9. La Iglesia católica se ha inventado dogmas que no están en el Evangelio.
Respuesta: La Iglesia nunca define un dogma sin probar que los Apóstoles ya lo enseñaban.
«Nunca la Iglesia ha definido un artículo de fe sin haber probado que los apóstoles lo habían enseñado, o por escrito, o de viva voz.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 430. Quinta verdad: la Iglesia católica.

10. ¿Cómo va a ser santa la Iglesia, con lo malos que son tantos católicos?
Respuesta: Los que la deshonran es porque no hacen caso de su doctrina ni de su moral.
«Si numerosos cristianos con su indigna conducta deshonran a la Iglesia, es porque repudian su doctrina y su moral.» — P. A. Hillaire, La religión demostrada, p. 428. Quinta verdad: la Iglesia católica.

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La Religion Demostrada by juan capistrano