ALCASSER
Mi verdad
Memento mori. Hasta aquel viernes era un padre sencillo, un empresario humilde y un hombre con una familia maravillosa. Pero todo cambió. Mi hija Miriam había desaparecido junto a sus amigas Toñi y Desirée. Comenzaba así una de las tragedias que más ha conmocionado a España. Este libro no es una reconstrucción del caso desde la distancia ni un ensayo sobre el crimen de Alcàsser. Es el testimonio de un padre. Es mi testimonio. Es el relato de todo lo que he vivido desde el instante en que mi hija no regresó a casa a las diez de a noche. Escribir estas páginas ha sido mi forma de desahogar el dolor, de intentar encontrar respuestas a preguntas que me atormentan cada día y de mantener viva la memoria de Miriam. En ellas comparto recuerdos inéditos junto a mi hija, porque son esos recuerdos los que me dan fuerzas para seguir levantándome cada mañana. Quiero que conozcáis cómo era Miriam, la niña que me arrebataron, pero también deseo contaros todo lo que viví durante aquellos días y en los años posteriores. Se ha hablado mucho del caso Alcàsser, pero no siempre se ha contado la verdad. Esta es mi verdad. La de un padre que nunca ha dejado de buscar respuestas. Más que un libro sobre un crimen, estas memorias son una historia de amor incondicional entre un padre y su hija, de esperanza frente al dolor y de una lucha incansable por la justicia que continúa más de treinta años después. Porque mientras exista una sola pregunta sin respuesta, un padre nunca dejará de buscar la verdad.
alcasser by Raul Alejandro Galeano
Un descenso al caso Alcàsser
Oleaque conoce a Ánglés desde que ambos eran niños; por esta razón narra de forma exhaustiva y sin recurrir a la fabulación el triple asesinato de las niñas de Álcasser. Mediante un trabajo de investigación en el que ha invertido casi diez años, reconstruye minuciosamente los hechos aportando nuevos datos, como las declaraciones de Miguel Eicart, único agresor al que se ha detenido. También pone de manifiesto la descoordinación de la policía en la persecución de Antonio Ánglés, la rivalidad entre los forenses, la incongruencia de algunos testigos que ante los medios de comunicación se desdicen de lo que han declarado en el tribunal y de todo ese seguimiento mediático que convirtió el drama de tres familias en un esperpento del dolor. Por esta última razón son de agradecer el tono mesurado de las afirmaciones de Oleaque y el rigor de las hipótesis que sostiene, apoyándose en la documentación de los hechos. Materiales que conducen también a la reflexión, pues el caso marcó un punto de inflexión en los modos de hacer de cierto tipo de periodismo que no contempla en su deontología el respeto a la vida privada.
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