EL Rincón de Yanka: HAMPACRACIA

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miércoles, 14 de octubre de 2026

LIBRO "PATOCRACIA": 🦆 CÓMO DESTRUIR UN PAÍS EN OCHO AÑOS por LUCÍA ETXEVARRÍA

 PATOCRACIA

Cómo destruir un país en ocho años

LUCÍA ETXEVARRÍA

Patocracia, el término que describe los sistemas de poder dominados por personalidades patológicas, ofrece una lectura personal y demoledora del panorama español.
Lucía Etxebarría integra su experiencia de cancelación pública, y la de otras figuras conocidas, como síntoma de un clima político y cultural más amplio. Un ambiente en el que el disenso se castiga y el miedo se convierte en una herramienta de control.
Provocador, subjetivo y deliberadamente incómodo, este libro combina crítica política, psicología social y análisis del lenguaje. Explora el papel del neuromarketing y de la manipulación emocional para mostrar cómo la razón cede terreno frente al impacto afectivo y el pensamiento binario.
De esa manera, analiza el rol de los medios, las campañas en redes, la legislación, la distorsión del feminismo, la inmigración y el deterioro de las condiciones de vida. Traza al fin un mapa de enfrentamientos cainitas, cuidadosamente alimentados bajo la lógica del divide y vencerás.
Este libro no pretende respuestas cerradas. Invita, más bien, a cuestionar los relatos dominantes y a reflexionar sobre el retroceso de la libertad de expresión en un aterrador contexto de deriva autoritaria.
SOBRE LA PATOCRACIA 
🦆

En un país comunista la psiquiatría y la psicología pueden resultar profesiones especialmente peligrosas (excepto, obviamente, si usabas tus conocimientos y habilidades al servicio del poder). A Andrzej Łobaczewski lo persiguieron con especial dureza precisamente porque el foco de sus estudios era el poder político y la manera en que ese poder podía ser instrumentalizado al servicio de la persecución al ciudadano disidente. 

Łobaczewski vivió su adolescencia y juventud escapando de los nazis, solo para descubrir que lo que vino después fue igual o peor. Como sabemos, las purgas de Stalin fueron particularmente crueles en Polonia. Él se dio cuenta pronto de que a los psicópatas les atrae especialmente el poder político, y que muy a menudo consiguen infiltrarse en los gobiernos de naciones de todo tipo y condición, bajo sistemas con nombres diferentes, pero que no dejan de ser los mismos perros con distintos collares. Una dictadura es una dictadura, se llame a sí misma de derechas o de izquierdas. 

Este psiquiatra, sociólogo y ponerólogo estudió la relación entre poder y psicopatía, y acuñó el término «patocracia» para describir el fenómeno. Para él, la patocracia se configura como un sistema de gobierno cuando una pequeña minoría patocrática y patológica toma el control de una sociedad constituida por individuos en su mayoría normales. Desde el momento en que él mismo vivía bajo un régimen patocrático, hay que reconocer que corrió un enorme riesgo al realizar sus estudios patocríticos (no, no es una errata). El Gobierno polaco le arrestó y le torturó, y no pudo publicar su libro Ponerología política hasta que escapó a Estados Unidos en la década de los ochenta. 

Łobaczewski también acuñó el término «ponerología», para definir al estudio interdisciplinario de las causas que llevan a periodos en los que imperan regímenes totalitarios cuyo rasgo crítico lo marca la personalidad psicopática del líder. La ponerología utiliza datos de la psicología, la sociología, la filosofía y la historia para abordar fenómenos como las guerras civiles, la depuración étnica, el democidio, el genocidio y el terrorismo. 

La transición hacia la patocracia se inicia cuando un individuo con rasgos tóxicos (psicopatía, maquiavelismo, sadismo, codicia, narcisismo, perfeccionismo tóxico, dependencia malsana, envidia maligna…) emerge como figura de liderazgo. Aunque a la mayoría de la población estos rasgos suelen repugnarles, lo cierto es que en tiempos de crisis se constituyen en rasgos carismáticos. La población confunde impulsividad con asertividad, narcisismo con autoconfianza, falta de control de los impulsos con valentía. 

Cuando aparece el primer líder patocrático, muy pronto otros individuos con rasgos similares se sentirán atraídos como la luz atrae a la polilla. Como quien dice, se acercarán al amor de la lumbre para aprovechar la oportunidad de conseguir poder e influencia. De la misma manera, expulsarán de las esferas de poder a toda persona que sea moral y responsable. Este tipo de personas o bien dimitirán o bien serán expulsadas a partir de una campaña de difamación. En un proceso gradual e inevitable, muy pronto todo el gobierno estará tomado por un grupo de individuos que padece una aterradora ausencia de conciencia y empatía. Por siniestros personajes con rasgos de personalidad patológicos que asumirán el poder sobre una mayoría de ciudadanos que carecen de estos rasgos. 

En el siguiente estadio, las patologías del gobierno se extienden como una mancha de aceite hacia la población general. Tal y como escribió Łobaczewski: «Si un individuo en una posición de poder es un psicópata, esta persona puede crear una epidemia de psicopatología en ciudadanos que no son esencialmente psicopáticos». 

En ese momento, el gobierno patocrático presentará una ideología exageradamente simplista y populista, en la que promoverá la noción de una grandeza futura que implica acabar con los enemigos del país; enemigos que, siempre según su discurso, oponen un fuerte obstáculo en el camino hacia esa supuesta grandeza. En unos casos serán los judíos, en otros los kurdos, o los yazidíes, en otros serán los fascistas, en otros será el imperialismo americano. También pudieron ser los masones o los comunistas. 

El gobierno patocrático utiliza la propaganda para difundir un odio carnicero hacia esos presuntos enemigos y para crear un culto de la personalidad alrededor del líder. En la población general se va contagiando un sentido de pertenencia que prácticamente les intoxica y les emborracha de entusiasmo, y que les inspira una lealtad inquebrantable, una lealtad que puede llegar incluso al autosacrificio. Cuando el gobierno patocrático llega a su cenit, es cuando llegará la tortura, el democidio o las deportaciones masivas. 

Desde el momento en que los patócratas llegan al poder, generalmente se concentran en atrincherarse en él. En intentar no solo defenderlo con uñas y dientes, sino, sobre todo, incrementarlo a costa de lo que sea. 

Pero hay algo que da cierta esperanza: las patocracias no son nunca permanentes. En algún momento caen, porque su brutalidad y su falta de principios morales no pueden ser compartidas por la totalidad de la población, ya que la mayoría de individuos en cualquier país sí que posee principios de empatía y de conciencia. Esto fue así en las dos patocracias que Łobaczewski vivió en primera persona: el régimen nacionalsocialista de Alemania y el régimen comunista de Polonia. 

Existe la tendencia de pensar en los psicópatas como un grupo homogéneo, cuando en realidad deberíamos hablar más de personalidades con rasgos tóxicos. En general, se trata de aquellos que poseen tres características particulares: tres rasgos que configuran lo que hemos dado en llamar «la tríada oscura»: maquiavelismo, psicopatía y narcisismo. Individuos, por lo tanto, que están inusualmente obsesionados con el poder y que, por carecer de empatía básica, son los más peligrosos. 

Pero hay que tener algo en cuenta: más que pensar en sujetos que han nacido con estas características, es cierto que estas pueden llegar a ser legitimadas e incluso alentadas por nuestros valores sociales y nuestras instituciones. Cuando crecemos en una sociedad que le otorga exagerada importancia al éxito y al dinero, es fácil que quienes consigan ascender hasta la cumbre sean aquellos con rasgos psicopáticos, narcisistas, maquiavélicos y codiciosos. 

Un estudio realizado entre ciento cincuenta y siete líderes políticos (escogidos entre los ganadores de ochenta y una elecciones a lo largo del mundo, desde 2017 hasta 2019) encontró que catorce de ellos exhibían tendencias pronunciadamente autocráticas y arrojaban puntuaciones altamente significativas en la tríada oscura, sobre todo en psicopatía (Nai y Thoros, 2020). 

Los investigadores no indican qué personajes en particular evaluaron, ni dan sus nombres, pero yo barrunto que Pedro Sánchez estaba entre ellos. No tengo pruebas, tampoco dudas. Vamos a examinar una por una las características de la patocracia según Andrzej Łobaczewski, para verificar si son categorías válidas en la España sanchista. 

• Desigualdad extrema entre los más ricos y los más pobres. En España, el diez por ciento de la población más rica concentra una gran parte de la riqueza total, mientras que el cincuenta por ciento más pobre posee una proporción mínima. La ratio de desigualdad entre los más ricos y los más pobres se ha intensificado en los últimos años, según el Barómetro Social de España. 

• Medios controlados, concentrados, sesgados y/o dominados por la propaganda. Lo que se ha dado en llamar el equipo de opinión sincronizada. La toma por asalto del ente público Radiotelevisión Española y la instauración de una maquinaria de propaganda inspirada en los principios goebbelianos, una máquina engrasada por tertulianos y activistas que se limitan a repetir el argumentario que reciben cada mañana desde Moncloa. Un ejército de mercenarios que parten de la convicción de que la máxima «una mentira repetida mil veces acaba por convertirse en verdad» es perfectamente aceptable. 

• Corrupción generalizada. No hace falta ni explicarlo. Se han publicado numerosos libros e investigaciones que analizan en detalle todos los tentáculos de la corrupción sanchista. 

• Supresión del individualismo y promoción de un «sentido común» alineado a los intereses del poder. Si hay un ejemplo claro que ilustra cómo el sentido común se sustituye por la ideología del poder, es el hecho de que se nos haga creer que un hombre con barba y dotación genital masculina intacta es una mujer, y que, por tanto, puede acceder a una cárcel de mujeres (el caso Candy, sin ir más lejos, que abordaremos en este libro). O que se dé por hecho que, si alguien entra en tu casa sin tu permiso, o si le alquilaste la casa y ha decidido dejar de pagártela, esa casa ya es suya, y tú estás obligado a pagarle la luz y el agua.

• Empobrecimiento del arte y la cultura. El arte y la cultura españolas han sido fagocitados por redes clientelares masivas, infectadas para colmo por el virus woke. Los despropósitos que he llegado a ver en libros publicados gracias a fondos institucionales, exposiciones subvencionadas por el ministerio o chiringuito de turno o conciertos pagados por el erario merecerían otro trabajo. ¿Textos en los que se niega la biología? ¡Un clásico! Exposiciones que reescriben la historia a su manera en nombre del indigenismo bolivariano. Películas en las que de forma sutil o no tan sutil se alienta a la hormonación y mutilación de menores… 

• Degradación de los valores morales y una estructura social basada en el interés propio. A lo largo del libro explicaré cómo la polarización masiva ha creado un clima de «divide y vencerás», en el que hoy todo el mundo desconfía de su vecino, de su cuñado o incluso de sus familiares, abandonando los principios de cooperación y confianza para sustituirlos por el «sálvese quien pueda». • Ideología fanática. A menudo es una forma corrompida de una ideología válida. Lo vemos en cómo se ha sustituido el feminismo por el transgenerismo, el ecologismo por el ecolojetismo, la socialdemocracia por el socialismo del siglo xxi, y los valores de la izquierda tradicional por una amalgama de sinsentidos basada en la premisa de que «todo el que no piense como yo es fascista». 

• Intolerancia y sospecha hacia cualquier persona diferente o en desacuerdo con el Estado. Este rasgo se vio claramente en el Congreso Federal del PSOE de julio de 2025, un congreso «a la búlgara» en el que solo resistió numantinamente Emiliano García Page, al que el resto de los allí presentes le llamaron de todo menos bonito. • Control centralizado; legislación excesiva, arbitraria, injusta e inflexible. El poder de decisión se reduce o directamente desaparece de la vida de los ciudadanos comunes. Un Estado omnipresente controla qué comes, qué bebes, con quién te relacionas, a quién amas, con quién fornicas, qué árboles puedes tener en el jardín de tu casa, qué puedes cultivar, cuánto azúcar puedes consumir, cuánta carne, por qué zonas de la ciudad puedes desplazarte, a qué animales callejeros puedes alimentar, en qué zona de la playa puedes poner la sombrilla, en qué bares puedes jugar al dominó… y un sinfín de controles y restricciones absurdos. 

• Actividades encubiertas dentro del Gobierno y vigilancia generalizada. Esto se vio clarísimo cuando empezaron a salir a la luz los sistemas de fontanería del Gobierno del PSOE para espiar a los disidentes. 

• Gobierno paranoico. Esto ni siquiera habría que explicarlo. Basta con escuchar las diatribas de Óscar Puente, de Pedro Sánchez, de María Jesús Montero, o de ciertos elementos del equipo de opinión sincronizada, para percibir los rasgos paranoicos en su estado más puro. 

• Hipocresía y desprecio de la clase dirigente hacia los ideales que dicen defender.
Pocas veces fue tan evidente como en los casos de José Luis Ábalos, Koldo García y Paco Salazar. O en el caso Tito Berni.
O cuando se supo de los negocios en los que estaba implicada la familia de Begoña Gómez y que, presuntamente, beneficiaban también a su marido. Un Gobierno que se decía feminista en público, algunos de cuyos miembros más ilustres, en privado contrataban servicios de prostitución o se lucraba directamente de ellos. Un presidente que, cuando le llegaban quejas sobre un acosador de mujeres en la Moncloa, respondía que eran «cotilleos de mujeres» (textual). 

• Razonamientos psicológicos corruptos; lenguaje evasivo y paramoralismo. Como decía Orwell, el lenguaje político está diseñado para que las mentiras suenen veraces. Un ejemplo: «Va a ser bueno para este país en términos de convivencia y va a ser bueno también para las fuerzas políticas que hoy rechazan la ley de amnistía, puesto que la ley reincorpora al sistema político a actores a los que desde 2017 se les negó la participación en la gobernabilidad de España. Por supuesto, se trata de un mecanismo excepcional, pero es que la situación de los partidos independentistas también lo es». Es Pedro Sánchez hablando de la amnistía. 

Pero si alguien ha sido maestro en este tipo de discurso, ha sido Podemos: lo de «los procesos deconstituyentes en los que las élites se atrincheran para negarle las posiciones a las clases subalternas que aspiran a la centralidad del tablero…», bla, bla, bla. 

Y si alguien ha perfeccionado el arte de no decir nada, ha sido Yolanda Díaz. Es la experta en utilizar un lenguaje eufemístico para esconder la pobreza: «España multinivel», «nueva normalidad», «impuesto solidario», «fijo discontinuo», «coliving», «jubilación reversible»… 

No estamos escribiendo un diccionario del politiqueo español, así que bastará con decir lo siguiente: si un discurso incluye las palabras «inclusividad», «performativo», «personas menstruantes», «hombres con vagina», «el fango», «los bulos», «sostenible», «ecoresiliente», «subjetividades periféricas», «procesos deconstituyentes», «los cuidados», «les niñes», «todes», «nosotres», «los feminismos» (en plural)… desconecta el móvil, o si lo escuchas en un mitin o una conversación de bar, levántate y huye como hoja volandera que se lleva el viento. 

• Gobierno por la fuerza. Si no es un gobierno por la fuerza aquel en el que el presidente se niega a dimitir y se atrinchera en su búnker de la Moncloa (Pedro contra mundum), pese a saber perfectamente que tiene a la mayoría del país en contra, que venga Dios y lo vea. 

• Ciudadanos objetualizados. Se considera a las personas como «recursos» explotables, no como individuos con valor intrínseco. De ahí el término «recursos humanos», que en sí mismo ya dice mucho. A lo largo de este libro, se analizará cómo se ha abandonado a los trabajadores a la precariedad e ínfimas condiciones de vida; cómo se les utiliza solo como recursos cuando se les necesita para el voto o para algún tipo de acción. 

• El Estado controla tu fe. La vida espiritual está restringida a esquemas inflexibles y de adoctrinamiento. A cualquiera que intente ir más allá de estos límites se le considera hereje o demente, y por tanto peligroso. Esto se observa claramente en el doble rasero que se aplica a la religión católica, a la que se trata casi como un credo a exterminar, mientras que se exige tolerancia absoluta hacia determinadas ramas radicales del Islam que son, abiertamente, enemigas de los principios de igualdad, fraternidad, respeto y tolerancia que sostienen a la civilización occidental desde la Ilustración.

• Polarización extrema. Encendidas divisiones arbitrarias de la población, conflictos extremos. En este libro intentaré explicar, punto por punto, cómo han ido polarizando a la población utilizando la máxima de Julio César en La Guerra de las Galias, y asumida desde entonces por gobiernos autocráticos: divide y vencerás. 

• Supresión de la libertad de expresión, manifestación, protesta y debate público. Esto se manifiesta con toda claridad en los llamados delitos de odio, un derecho penal de autor diseñado minuciosamente para silenciar al disidente, o en el hecho de que el Congreso votase para expulsar a periodistas acreditados a los que nunca se les pudo probar la comisión de ningún delito ni de acoso ni de odio. 

• Violación de derechos humanos básicos. Restricciones o negación de acceso a necesidades básicas, detención sin cargos, tortura, abuso, trabajo esclavo… Gracias a Dios, aún no hemos llegado a eso. Esta obra pretende ser una de las muchas piedras que sienten las bases para levantar un edificio distinto. Siga usted leyendo si quiere colaborar en el esfuerzo de construcción, y unirse a este grupo de arquitectos en el que queremos integrarnos tanta gente con pasados e ideologías diferentes.

La Burbuja #585 / Lucía Etxebarria desmonta las mentiras de lo woke en 'Patocracia'


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martes, 6 de octubre de 2026

JORGE BUXADÉ: ¿CUÁNTOS IMPUESTOS Y TASAS HAY QUE PAGAR PARA CONSTRUIR VIVIENDA? 🏤🏣🏢🏨🏦🏡


¿CUÁNTOS IMPUESTOS Y TASAS 
HAY QUE PAGAR PARA CONSTRUIR VIVIENDA?

🏤🏣🏢🏨🏦🏡

🎥Trabaja el empresario, el arquitecto, el aparejador, el notario o el registrador, el abogado, el auditor y por supuesto los trabajadores de la promoción o la construcción, y los funcionarios que aseguran la legalidad del proceso pero en cada paso, hay una o dos Administraciones que devoran la riqueza y ponen frenos al crecimiento.
Todo para financiar inmigración ilegal, chiringuitos de género, y castas políticas que llenan ayuntamientos, regiones, sociedades públicas de todo pelaje, Estado o Unión Europea.


miércoles, 30 de septiembre de 2026

LOS PLANTADOS DE LA TIRANÍA CASTRISTA DE CUBA


LOS PLANTADOS
DE LA TIRANÍA CASTRISTA DE CUBA

“Los Plantados. Solos, desafiando al tirano con los brazos abiertos cual cruz clavada en un desierto.” Nerín Sánchez

PLANTADO: “Preso político cubano que se opuso al trabajo forzado y se negaba a aceptar los planes de rehabilitación durante el mandato de Fidel Castro. Se caracterizaba por mantener una posición férrea, vertical, firme, inquebrantable, de estoicismo y de rebeldía, sin claudicación”. Miguel Sánchez

Cuando escuchamos o leemos la palabra “Plantado”, todos los que hablamos español, pensamos de inmediato que se refiere a un árbol que se ha sembrado. Realmente ése es el significado; pero los prisioneros políticos cubanos, al tomar una posición firme, estoica, sin claudicación, frente a los maltratos físicos, mentales y humillantes que le infligían los esbirros de la dictadura de Fidel Castro, agregaron otro significado a la palabra “Plantado”. Los “Plantados” sólo son seres humanos que con dignidad, se yerguen ante los comunistas y al abandono del mundo. Ni los pinchazos con bayonetas, ni los planazos con machetes, ni los golpes con cadenas, ni los años en calzoncillos, desnudos, incomunicados de los familiares y del mundo, las torturas físicas y mentales, las celdas tapiadas, de castigo, las condenas de años injustificados, las humillaciones personales y a sus familiares, hicieron que estos hombres se doblegaran. Al contrario, nunca antes en la historia del mundo, había existido tanto estoicismo, con tanta dignidad frente a un tirano, tan salvaje.


ORIGEN e HISTORIA DE LOS PLANTADOS: 
¡Prohibido Olvidar! PLANTADO TM

En 1964, Fidel Castro, implementó en la prisión de Isla de Pinos, Cuba, el abusivo y sanguinario “Plan de Trabajo Forzado, Camilo Cienfuegos.” Todos, eran obligados a trabajar a punta de bayonetas, no podían negarse, a patadas, palos, a tiros, y fuertes golpizas. Lo mismo en la agricultura, que en las canteras de mármol. Entre un total de 7,000 a 11,000 prisioneros políticos, tres prisioneros, se atrevieron a negarse a trabajar a la fuerza: el primero, Alfredo Izaguirre Riva (Periodista), seguido por Emilio Adolfo Rivero Caro (Abogado), y Onirio Nerín Sánchez Infante (ex Capitán del Ejército Rebelde, y jefe de guerrillas en el Escambray), estos tres valientes idealistas, al PLANTAR al trabajo forzado a punta de bayonetas y golpizas, crearon el concepto conocido como “PLANTADO”. Según el libro de Armando Valladares, “Contra toda esperanza”, estos tres primeros plantados, Izaguirre, Rivero Caro, y Nerín Sanchez; llevaban en las ergástulas más de un año, aislados del resto de los demás prisioneros. Eran forzados a caer a punta de bayonetas, palos, y unas varas largas, constantemente en las aguas negras (mojonera), luego eran confinados en celdas tapiadas y gavetas, de día y noche, pero NUNCA los doblegaron, ¡jamás claudicaron!.

Había un grupo de valientes que aunque trabajaban, lo hacían despacio, al paso, hacían una férrea resistencia, se paraban cuando les daban golpes, y no retrocedían cuando les tiraban. Todos eran golpeados con cabillas, palos y a planazos de machete, varios fueron asesinados a bayonetazos y a tiros; pero jamás se rindieron. De este grupo de valientes, 21 prisioneros entre 1965 a 1967 fueron dejando de trabajar uniéndose a los tres primeros: Alfredo Izaguirre Riva, Emilio Adolfo Rivero Caro, y a Onirio Nerín Sánchez Infante; llegando a ser 24 los prisioneros que plantaron al trabajo forzado en la prisión de Isla de Pinos entre 1964 hasta que cerraron la prisión en 1967.

Al ser cerrada la prisión de Isla de Pinos en 1967 y trasladados a la prisión grande, Cuba, los que trabajaban despacio, se unieron a los primeros 24, haciendo que miles de prisioneros políticos, engrosaran la lista de los titanes PLANTADOS. Todos, dejaron de trabajar, vestían su uniforme amarillo (caqui), o se mantenían en calzoncillo, así se unieron negándose a aceptar el plan de rehabilitación que les ofrecía la dictadura, que conllevaba vestir el uniforme de los presos comunes (azul).

“Los plantados, nunca se doblegaron, jamás claudicaron; al contrario, nunca antes en la historia del mundo, había existido tanto estoicismo, con tanta dignidad frente a un tirano tan salvaje”. Miguel Sánchez (Proyecto Los Plantados, Inc.) losPlantados.com
Miguel Sánchez, presentó a la Real Academia de La Lengua Española, avalado por un grupo de plantados históricos, el significado de la palabra PLANTADO:
“Preso político cubano que se opuso al trabajo forzado, negándose a aceptar los planes impuestos de rehabilitación durante el mandato de Fidel Castro : Posición inquebrantable, firme, estoica, de rebeldía, sin claudicación”.

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“Plantado”, una palabra que antes del 1959 en el léxico Español, tenía una sola connotación: plantar un árbol o planta. Al llegar la tiranía de Fidel Castro al poder en Cuba; a la palabra Plantado se le agregó otro significado, único en el mundo, y a la vez, convirtiéndolo autóctono de la Cuba Castrista: Plantado, Los Plantados:
“PLANTADO”, ”Los Plantados”: “Preso político cubano que se opuso al trabajo forzado y se negaba a aceptar los planes de rehabilitación durante el mandato de Fidel Castro. Se caracterizaba por mantener una posición férrea, vertical, firme, inquebrantable, de estoicismo y de rebeldía, sin claudicación”. Miguel Sánchez

Los plantados por Miguel Sánchez

Los constantes ruidos de las descargas de los pelotones de fusilamiento, se convertían en el eco de cada madrugada. El sonido de las balas que acababan con otra vida más. Las puntas de las bayonetas atravesaban la piel, mientras, las botas con fuerza bruta quebraban las costillas de los que se atrevieron a no claudicar. Las feroces golpizas los dejaban exhaustos en el piso manchado de sangre; pero volvían a levantarse. La voluntad, era de hierro.

En la búsqueda de una Cuba Libre y democrática, estudiantes, obreros, campesinos, blancos y negros. Revolucionarios y batistianos, todos en un mismo empeño, se unieron para luchar contra la dictadura de Fidel Castro. Miles de hombres murieron en combate, en las montañas y en los llanos. Los sobrevivientes y los que se organizaron en las ciudades se encontraban ahora, en los edificios circulares y cuadrados de la prisión política de Isla de Pinos, Cuba.
Todos los prisioneros fueron llevados allí, a la prisión Modelo de Isla de Pinos construida entre 1926 – 1928 por el General Machado con capacidad para 2500 reclusos y en la dictadura de Castro, encarcelaron allí cerca de 4000 prisioneros de conciencia. 

Los primeros prisioneros políticos fueron miembros del ejército constitucional de Cuba, o sea batistianos, y de inmediato comenzaron a multiplicarse por los revolucionarios, compuestos por miembros del Ejército Rebelde, estudiantes, campesinos, intelectuales, blancos y negros. A todos se les dio el uniforme (caqui) del gobierno anterior de Fulgencio Batista. Al principio hubo mucha confrontación entre los prisioneros de Batista y los revolucionarios, que al final tuvieron que unirse para combatir a un solo enemigo, Castro. Más tarde le pusieron al uniforme, para identificarlos, una P en una pierna y espalda.

Largas filas de familiares se concentraban a la entrada de la cárcel. Venían de todos los rincones de Cuba. Llegaban allí en un ferry que daba viajes desde el puerto de Batabanó, en la ciudad de La Habana. Después de esperar por horas, con las jabas de alimentos para sus seres queridos, los más afortunados, lograban abrazarse.
El resto ese día, se enteraba que el preso estaba castigado, o había sido fusilado. Lágrimas y gritos, eran costumbre y compañía de aquel aterrador lugar.
A finales de 1963, se implementó un plan piloto para trabajar en la agricultura llamado Plan Morejón en la misma Isla de Pinos, nombrado así por el apellido del que fungía en ese momento como jefe del penal. Los primeros prisioneros llevados a la agricultura, no resultaron como esperaban, por lo que en junio de 1964, se implementó el plan forzado, “Camilo Cienfuegos”, siendo los prisioneros del Edificio 6 los primeros en comenzar. El trabajo forzado se convirtió en constante resistencia pacífica, los guardias armados de fusiles tiraban para intimidar, y luego para matar; dieron plan de machete, y a punta de bayonetas implementaban cada día forzadamente el trabajo despiadadamente.

El abuso de los carceleros y guardias era feroz, ejemplo, el cabo Arcia Rojas le atravesó el corazón con una bala a Francisco Novales, conocido como “Paco Pico”, este mismo guardia había asesinado cuatro meses antes, a Julio Tang.
En los campos de concentración, hubieron muchos muertos, y mutilados. Los pabellones de castigo, y constantes golpizas eran el diario vivir entre la horda asesina y los patriotas de conciencia. Las gavetas, eran celdas de castigo súper reducidas de espacio, donde los prisioneros más rebeldes eran castigados; teniendo algunos que dormir de pie, pegados unos con otros y amontonados, mientras los otros se acostaban en el piso sin apenas poder moverse.

Estando aún en La Isla, en el año 1964, el gobierno de los hermanos Castro les ofreció a todos los prisioneros políticos un plan de rehabilitación con mejores beneficios. La mayoría cansada de luchar, o por otras razones, terminó aceptando. El presidio político se dividió en dos: los del nuevo plan aceptó vestir el uniforme azul y llevados a los edificios cuadrados, y al menor grupo, que no aceptó dicho plan, y vestía en amarillo (caqui) o en calzoncillo, se les llamó los Plantados. El principal objetivo de la dictadura era doblegar a los prisioneros de conciencia a que aceptaran el plan de rehabilitación. Desde la negación al trabajo forzado, la rehabilitación, que incluía al uniforme fue lo que convirtió el concepto Plantado en una condición de lucha frontal. Durante este largo proceso, las dos tendencias que dan significado y describen lo que es un Plantado fueron: primero el plante al trabajo forzado, y como consecuente nunca más aceptaron trabajar, luego vino plantar al uniforme azul de los prisioneros comunes; aunque el régimen trató por la fuerza bruta además de volver a proponer un plan de rehabilitación, los plantados prefirieron largas condenas, golpizas, huelgas, no ver a sus familiares hasta por años, pero nunca claudicar.

La dictadura comprometida en doblegar la férrea y estoica posición de los plantados, ideó otro siniestro plan llamado Plan Progresivo, donde muchos plantados aceptaron comenzando vestidos de amarillo o caqui y luego fueron cediendo al nuevo plan.
Después de cerrada la prisión de isla de Pinos en 1967, todos los prisioneros políticos fueron repartidos por toda la cárcel grande, Cuba. Con los años los cientos de miles de hombres y mujeres que engrosaban la lista de valientes, hizo que varias cárceles en diferentes ciudades de Cuba se llenaran de presos políticos. La Cabaña, El Príncipe, Boniato, El Combinado del Este, Taco-Taco, Kilo Siete, Kilo Ocho, Cinco y Medio, Agüica, Melena I, Melena II, Nieves Morejón, Manacas, Guanajay, Nuevo Amanecer, Castillo de San Severino y muchas más.

Las huelgas de hambre y de sed eran la única arma para protestar o pedir sus derechos. Años después, por reclamar estos mismos derechos, Pedro Luis Boitel, Roberto López Chávez, Carmelo Cuadras, Olegario Charlo Pireta, Enrique García Cueva, Reynaldo Cordero, todos, murieron inmolados en huelga de hambre. Los comunistas no podían mancillar sus principios, a pesar de que estaban solos e ignorados por el mundo.
En la Prisión de la Cabaña, fue muy difícil subsistir. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Cuba Libre!, eran los gritos de los patriotas antes de recibir los impactos de las balas en el pecho.

Manadas de hienas golpeaban a los valientes plantados, con patadas, machetes, cables, cadenas y tubos. Cabezas, costillas, brazos y piernas rotas hacían brotar chispas para la inmolación. A la fuerza se les obligaba a vestir el uniforme azul, aun adoloridos, se lo quitaban y quedaban desnudos. Los más intransigentes, eran castigados e incomunicados en tapiadas[1] y gavetas[2] por meses. Otros, eran empujados con la punta de las bayonetas a caer en las aguas albañales repletas de excremento (mojonera), y dejados luego en celdas sin agua por días. Las bayonetas de los AK-47 se hundían en la carne de los que no se arrodillaban.

La férrea posición vertical, inquebrantable, de estoicismo y de rebeldía, sin claudicación conocida como Plantado, les costó largos años de prisión a la mayoría de ellos. Los prisioneros más rebeldes, eran enviados a las celdas tapiadas. Con escasa y mala alimentación eran encerrados en estas celdas sin ventanas, oscuras y con poca ventilación. Sin colchón, ni sábanas, y a veces desnudos, compartían el frío piso de concreto con las cucarachas y ratones. Por su estoicismo, sus familiares eran castigados meses o años sin verlos.
Las constantes humillaciones de los carceleros formaban parte de la intención de doblegarlos; pero al contrario, la férrea voluntad de los Plantados, los transformaba en gigantes. Los ideales iban escalando hacia su pedestal.

La abnegación, y entrega a la patria en la prisión de Isla de Pinos, hiso que naciera el fundamento y origen de Los Plantados; la posición de rebeldía de negarse al trabajo forzado consagró la definición de Plantados en toda su existencia: cuando tres prisioneros políticos se negaron a trabajar a la fuerza, en condiciones infrahumanas, en la agricultura y en las canteras, o sea, se opusieron al trabajo forzado del régimen de los Castro, y decidieron no trabajar a la fuerza; estos tres hombres le dieron forma y nombre al concepto de “Plantado”: Alfredo Izaguirre Riva (el primero), Emilio Adolfo Rivero Caro, seguido por Onirio Nerín Sánchez Infante. Unos meses después, este grupo inicial de tres, fue apoyado y seguido por otro grupo de prisioneros que se unieron por el mismo propósito y posición de plante al trabajo forzado en el siguiente orden: Odilo Alonso Fernández, José Varona Primelles, Eriberto Bacallao Espinosa, Gregorio Ariosa Rubio, Ernesto Toledo López, Carlos Moreno Pacheco, Ricardo Vázquez Pérez, Israel Abreu Villareal, Pedro Luis Boitel Abraham (muerto en huelga de hambre), Servando Infante Jiménez, Enrique García Cueva (muerto en huelga de hambre), Ramón Lezcano, José Piloto Mora, Orlando Almanza, Antonio Vigo Cancío, Roberto López Chávez (muerto en huelga de hambre), Ricardo Rangel Mendoza, Julio Reyes Suárez (se volvió loco en el pabellón de castigo), Antonio Rodríguez Galano, Juan Pérez Báez, y Roberto Pavón Pena.

Estos fueron los 24 prisioneros políticos plantados que entre 1964 al 1967, se negaron al trabajo forzado y dieron a la palabra PLANTADO su verdadero significado. Dicho orden y nombres, fueron verificado por un grupo de los mismos que estuvieron en este estoico grupo.
Los Plantados, eran los que más golpizas recibían. Los más castigados, los que eran enviados a las gavetas, a las tapiadas, los que más pinchazos de bayonetas recibían, los que eran recondenados sin juicio, los que menos visitas recibían. Los que más años de prisión cumplían. Entonces, entre los indomables, surgieron los tres primeros prisioneros políticos Plantados que se negaron a trabajar en el Plan de Trabajo Forzado “Camilo Cienfuegos” en Isla de Pinos: Alfredo Izaguirre Riva, el primero, seguido por Emilio Adolfo Rivero Caro y Onirio Nerín Sánchez Infante. [i]

Es necesario mencionar, que en 1953, Fidel Castro, Raúl Castro, Juan Almeida, Ramiro Valdez, y Chanes de Armas, fueron hecho prisioneros por asaltar el entonces Cuartel Moncada y solamente cumplieron un año de prisión. Cuando Fidel asume el poder, sanciona al Comandante Chanes de Armas, antiguo compañero de prisión, asaltante del Moncada, y expedicionario del Granma, por relevarse contra su plan de llevar el comunismo a Cuba, y lo sanciona a 30 años de prisión. Chanes cumplió íntegramente hasta el último día, Plantado, siendo el prisionero de conciencia, PLANTADO, que cumpliera más años en prisión en el mundo, incluso más que Mandela.

PLANTADOS NOTABLES CON POSICIÓN FIRME EN TODO MOMENTO, HASTA EL FINAL:
Alfredo Izaguirre De La Riva, Emilio Adolfo Rivero Caro, Onirio Nerín Sánchez Infante, Gregorio Ariosa Rubio, Pedro Luis Boitel, Huber Matos, Mario Chanes de Armas, Ángel de Fana Serrano, Luis Gónzalez Infante, José Oscar Rodríguez (Napoleoncito), Servando Infante Jiménez, Heriberto Bacallao Espinosa, Odilio Alonso Fernández, Eusebio Peñalver Mazorra, Israel Abreu Villareal, Juan Roque Maya, Carlos Moreno Pacheco, Andrés Vargas Gómez, Martín Pérez, Tony Lamas, Lauro Blanco, Alberto Grau Sierra, Ángel Cuadra, Silvino Rodríguez Barrientos, Armando Valladares, Eduardo Cuencio Sobrino, Reynaldo Aquít Manríquez, Roberto Alberto Azcuy Cruz, Cesar Páez Sánchez, Alberto Fibla, Atilano Gómez, Roberto Perdomo, Reinaldo López Lima, Rodolfo Rodriguez San Román, Ramón San Román Novo, Osvaldo Figueroa Gálvez, Eduardo F. Capote Rodríguez, Ramón Grau Alsina, Jesús Silva Pontigo, Luis M. Zúñiga Rey, José L. Pujals Mederos, Eleno Oviedo Álvarez, Tomas Regalado Molina, y muchos más.

Ver relación firmantes de la carta contra el dialogo, estaban plantados hasta el final: http://losplantados.com/carta-contra-el-dialogo-1977-1978/

Las huelgas de hambre y de sed eran la única arma para protestar o pedir sus derechos. Años después, por reclamar estos mismos derechos, Pedro Luis Boitel, Roberto López Chávez, Carmelo Cuadras, Olegario Charlo Pireta, Enrique García Cueva, Reynaldo Cordero, todos, murieron inmolados en huelga de hambre.

[1] Celdas sin ventanas. Puerta cubierta por una plancha de metal.
[2] Celdas de 5’ x 6’ por 17” de ancho situadas a la intemperie, sin servicio sanitario, ni ventilación. Eran ubicados en grupos de a 6 por celda.

[i] BIBLIOGRAFIA:

CONTRA TODA ESPERANZA, Armando Valladares.
Pg.257…Allí se había concentrado el pequeño grupo de los que se negaron a trabajar, unidos a Izaguirre, Rivero Caro y Nerín, que llevaban en las ergástulas más de un año aislados.
Pg.266…Y llegaron unos camiones. Sacaron del hospital a Boitel. Y a algunos de las celdas de castigo, entre ellos a Izaguirre, Rivero, Nerín y otros.

COMO LLEGO LA NOCHE, Huber Matos.
Pg.446. Tengo aquí buenos amigos. Entre ellos el padre Miguel Ángel Loredo, Cesar Páez, José Antonio Villarnovo, Alfredo Izaguirre, Emilio Rivero Caro, Alberto Muller, el doctor José Misrashi. También Nerín Sánchez, quien viene del Castillo del Príncipe…
Pg.458.Están los oficiales del Ejército Rebelde Juramentado. dirigidos por Nerín Sánchez. Nerín ha mantenido una posición muy firme en Isla de Pinos, negándose al trabajo forzado y a otras imposiciones del régimen castrista.
Pg.460. Cuando dan por un hecho que iniciaré la huelga. Nerín Sánchez me aconseja que la posponga hasta después del invierno. Me dice que enero y febrero son poco recomendables para iniciarla; las bajas temperaturas y un estómago vacío pueden frustrar el objetivo del ayuno, que es el de prolongarlo durante el mayor tiempo posible. Le doy la razón.
Pg.462 Me conmueven Lauro Blanco y Nerín Sánchez. Se acercan y me dicen: —Huber, vamos a la huelga contigo.
Los observo y medito. Sus ojos cansados y el maltrato a que han sido sometidos sus cuerpos hacen aún más meritoria su decisión.
Pg.463. Ellos llevaran allí la noticia de que estoy en huelga de hambre y que Lauro Blanco y Nerín me acompañan.
Pg.486. Los compañeros en las galeras están dispuestos a declararse en huelga de hambre, principalmente por la pésima calidad de la comida y otras razones. Nosotros alcanzamos el propósito de nuestra huelga y logramos, <>,
que nos devolvieran el uniforme de preso político y que se nos permitiera la visita de nuestros familiares. Quisiéramos sumarnos a esta protesta, aunque después de ciento sesenta y cinco días de ayuno y penurias, no creemos poder soportar otra prueba igual.
La huelga ha comenzado; Lauro, Nerín y yo deliberamos. Decidimos ser solidarios y acordamos acompañarlos cueste lo que cueste. Hace sólo veinte días terminó nuestra huelga de hambre.

CRÓNICAS DEL BLOQUE 19, por Evelio Ancheta.
Pg.35. Unas semanas después, el ex-capitán del Ejército Rebelde Nerín Sánchez se sumó al dúo de Alfredito y Emilio Adolfo, a compartir las salvajes palizas.

CRÓNICAS DEL BLOQUE 19, por Evelio Ancheta.
Pg. 36. Dedicado a: Alfredo Izaguirre, Emilio Adolfo Rivero Caro, Nerín Sánchez, por su valentía y firmeza en su posición, casi suicida en aquellos momentos, y que siempre apoyamos y respetamos aunque no era compartida; de hecho muchos de los que participaron en la resistencia colectiva perdieron la vida, resultaron lisiados y terminaron con más heridas, o peor aún, más de 200 perdieron la razón. Pg. 36. Dedicado a: Alfredo Izaguirre, Emilio Adolfo Rivero Caro, Nerín Sánchez, por su valentía y firmeza en su posición, casi suicida en aquellos momentos, y que siempre apoyamos y respetamos aunque no era compartida; de hecho muchos de los que participaron en la resistencia colectiva perdieron la vida, resultaron lisiados y terminaron con más heridas, o peor aún, más de 200 perdieron la razón.

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Escrito por Miguel Sánchez

Carta contra el Diálogo 1977-1978

En 1978, el Comandante Huber Matos, en la prisión del Combinado del Este, en una visita familiar, entregó copia de esta carta, a su mensajero oficial, Miguel Sánchez, quien en ese momento tenía 18 años de edad. Miguel, pudo sacar la balita escondida y enviarla a la esposa de Matos, María Luisa a Costa Rica, quien luego la hizo llegar al Presidente, Rodrigo Carazo Odio, quien le pidió a Fidel Castro la excarcelación de Huber Matos, y el resto de los firmantes de la carta, los cuales salieron hacia Costa Rica, el 23 de octubre, de 1979.

Entre los años 1977 y 1978, después de permitir la entrada controlada de ciudadanos cubanos que vivían en el extranjero, los famosos “Vuelos de la Comunidad”, la dictadura de Fidel Castro comenzó conversaciones con personas y grupos en el exterior, entre ellas entrevistas públicas como la de la conocida periodista norteamericana, Barbara Walters y un grupo de cubanos radicado en Miami, llamado “El comité de los 100″, comenzando así el proceso de negociación para la salida de los prisioneros políticos cubanos. El gobierno totalitario de Cuba teniendo de antemano decidido lo que quería hacer, accedió a permitir los primeros indultos, dejando para último a los más rebeldes, los llamados PLANTADOS, que iban siendo liberados dependiendo de su condena. Todos los prisioneros esperaban la libertad con vehemencia, no importaba el precio; pero para 138 “Plantados”, unidos en una lucha frontal con un aval de fusilados, mutilados, recondenados, maltratados, una negociación o componenda con el régimen de Castro, era imposible: ¡ni la libertad, era negociable!

A continuación la carta original, escrita en la prisión, Combinado del Este, en La Habana, por un grupo de los PLANTADOS cuando se hablaba sobre el conocido Diálogo. La misma fue publicada en varios periódicos de países del mundo libre.


DECLARACION DE PRESOS POLITICOS CUBANOS AL PUEBLO DE CUBA, AL EXILIO Y AL MUNDO.

Prisión Habana del Este 10 de octubre de 1978
Año del Centenario de la Protesta de Baragua

Nosotros, los abajo firmantes, presos políticos que hemos resistido sin claudicación durante casi veinte años al régimen carcelario más oprobioso y abusivo de América a lo largo de su historia, desde una posición vertical de rebeldía, consolidado por un rosario de mártires y una elevada cuota de sangre, sacrificios y humillaciones, informados y convencidos de que se está utilizando la cuestión de nuestra posible liberación como engañosa maniobra que compromete seriamente al exilio y nos afecta muy directamente, exponemos por este medio, en esta fecha patria memorable, de manera clara y precisa nuestra posición:

PRIMERO: Abogamos por la libertad de todos los presos políticos sin exclusión y por la reunificación de las familias cubanas. Para esto solo hay que ordenar:
a) que se abran las rejas de todos los presidios de Cuba para que las mujeres y hombres componentes de este presidio y que tanto han padecido puedan reunirse con sus familias y
b) autorizar igualmente a los cubanos residentes en el territorio nacional o en el extranjero, la entrada y salida del país que han estado solicitando, o que lo hicieran en el futuro, para unirse temporal o definitivamente a sus respectivos familiares. 

Pero para ninguna de estas medidas hay que acudir a dialogo alguno. Que hable el gobierno con hechos concretos si es que desea rectificar en algo su política de dispersión de la familia cubana. Tiene escasa fuerza moral para convocar al dialogo quien ha sembrado el luto y el odio en los hogares cubanos y ha dividido y mantenido arbitrariamente separada a la familia cubana.

SEGUNDO: Repudiamos el dialogo entre el gobierno de Castro y supuestos representantes del exilio cubano, dialogo que con el aval de nuestras experiencias derivadas de los horrores, atropellos y rejuegos característicos del régimen, no es más que una farsa montada por el Sr. Castro con el propósito de engañar al pueblo de Cuba y al mundo en general; y muy especialmente se pretende engañar y dividir al exilio con huecas palabras de paz y conciliación cuando en la realidad se está atizando muy sutilmente la guerra entre los cubanos, que imposibilitados de vivir bajo condiciones despóticas en el suelo patrio, hallaron refugio y levantaron sus hogares en otras tierras.

TERCERO: Repudiamos asimismo cualquier tipo de dialogo o compromiso que signifique libertad a precio de claudicación. Nadie, absolutamente nadie, personalidad o miembro de la emigración cubana, está autorizado para concertar con el gobierno de Cuba nuestra libertad a cambio de concesiones de nuestra parte. Nuestra libertad tiene que ser sin condiciones conforme a nuestra indoblegable posición histórica mantenida con singular estoicismo. Igualmente, ninguna de esas personas podrá adjudicarse nuestra liberación el día que se produzca.

CUARTO: Si Castro y su gobierno entienden que es poco el precio pagado por el presidio político, con su carga de mártires, sus inválidos, sus locos, sus mutilados, sus tapiados, sus cumplidos, y recondenados, sus heroicas mujeres envejecidas pero activas frente a los golpes y las rejas; en fin, si creen que es poco el precio pagado con tan inmensa suma de sacrificio y dolor humano, pueden hacer lo que mejor estimen. Nosotros estamos seguros de tener aun reservas morales para mantenernos firmes y decididos frente a la represión como lo hemos estado desde hace casi veinte años.

NO NEGOCIAMOS NUESTRA LIBERTAD
PORQUE NO NEGOCIAMOS NUESTROS PRINCIPIOS

Estas palabras dejan diáfanamente definida nuestra posición, para cual agregamos nuestras firmas, avaladas por los años de sacrificio que el deber patrio reservó para nosotros.

Osvaldo Figueroa Gálvez
Víctor M. Cantón Gómez
Cecilio Emiliano de la Fe Mirabal
Eduardo F. Capote Rodríguez
Roger Reyes Hernández
Antonio López Muñoz
Silvino Rodríguez Barrientos
Reynaldo Figueroa Gálvez
Ramón Grau Alsina
Alberto Grau Sierra
Rodolfo Rodríguez San Román
Ramón San Román Novo
Agustín Robaina Rodríguez
Heriberto Bacallao Espinosa
Gustavo Areces Álvarez
Jesús Silva Pontigo
Servando Infante Jiménez
Argelio Aparicio Betancourt
Luis M. Zúñiga Rey
José L. Pujals Mederos
Reemberto Zamora Chirino
Eugenio Silva Gil
Tebelio Rodríguez San Román
Gerardo Rodríguez San Román
Pablo Guerra Santos
Francisco Chanes de Armas
Israel Estévez Velázquez
Eleno Oviedo Álvarez
Domingo Madruga Herrera
Ángel D’Fana Serrano
José O. Rodríguez Terrero
Waldo Muñoz Fraga
Armando Yong Martínez
Baldomero Pérez Álvarez
Pablo Prieto Castillo
Jorge Águila Roque
Juan Valdés Terán
Guillermo Escalada Montalvo
Lázaro Frayle Vichot
Omelio Rodríguez Hidalgo
Eloy Rodriguez Rodriguez
Felipe Alonso Herrera
Fernando Fernández Mesa
Mario Peraza Martí
Dagoberto Rodríguez Acevedo
Pedro Santana Camejo
Isidro García Arrieta
Miguel A. Lucena López
Miguel A. Fernández García
Amado Ravelo Travieso
Armando Martínez Echevarría
Bruno Salas Ledo
Santiago Méndez García
Rudesindo Rodríguez Blanco
Justo Amaro Balado
Ramón García Salcedo
Roberto Alberto Azcuy Cruz
José A. López Rodríguez
Oscar Legra Galano
Genaro Dita Morfa
Raúl Arteaga Martínez
Jesús Pérez Cruz
Norberto Abreu Guzmán
René L. San Juan Rivadulla
Manuel Hernández Cruz
Raúl Morales López
Nilo Raúl Ledon Pérez
Raúl Alonso Parra
Everett D. Jackson
Ignacio Cuesta Valle
José E. Velazco Santa Cruz
Joaquín Valdés Curbelo
Vidal Sánchez Vega
Elías Acevedo Santiago
Anselmo Gala Medero
Roberto R. Álvaro Díaz Díaz
Néstor Ruidiaz Marichal
Arnaldo Fraga López
Guillermo Cáceres Izquierdo
Carlos M. Pórtela Orosa
Edilberto Llerena Abreu
Domingo Núñez Trujillo
Orestes T. Espinosa González
Enrique Vázquez Rosales
Teodoro González Alvarado
Reinaldo Pérez Rodríguez
Rigoberto Pérez Roque
Ramón Placeres Alfaro
Arnaldo Castellanos Esquivel
Troadio Martínez Bartolomé
José M. del Pino González
Marcelo Morgado Cruz
Ramón Rodríguez Lago
Juan González González
Eladio Ruiz Sánchez
José R. Lefran Echeverría
Wilfredo Martínez Roque
Manuel Valdés Ponce
Eliodoro Pérez Lizano
Miguel Mendoza Rojas
Herminio Gómez Suarez
Juan R. Díaz González
Evaristo Paulino Jiménez
Eusebio Peñalver Mazorra
Ramón Hernández Padrón
José M. Soca Domínguez
Wilfredo Echevarría Alpuin
Delio Blando Soto
Rafael Alzamora Álvarez
Dagoberto Romero Figueredo
Ángel R. Arguelles Garrido
Luis Cruz Díaz
Orlando García Plasencia
Oscar Cáceres Valdivia
Raúl Núñez Valdez
Juan F. Valdés Camejo
Rene Ramos González
Carlos M .Calvo Sanabria
Orlando Pedroso Monogas
Alejandro M. Novo Álvarez
Jacinto Bao Ramos
Ernesto Palomeque Bussier
Juan González Ruiz
Fabio Ramos Molina
Pedro M. Montey Hernández
Juvencio Díaz González
José Grau Suarez
Andrés Vargas Gómez
Julio Enrique Lamar
Enrique García Palomino
Tomas Regalado Molina
Vicente Salazar López
Antonio Sánchez Pérez
Claudio Rodríguez Molina
Aldo Cabrera Heredia

Carta original de las 138 firmas

RELACIÓN DE PRISIONEROS POLÍTICOS QUE SE ENFRENTARON A LA DICTADURA DE LOS HERMANOS CASTRO ENTRE 1959 A 1980.
Este importante documento histórico, fue concebido en las prisiones cubanas. Lo continuó hasta el día de su muerte el ex prisionero político Plantado, Raúl Pérez Coloma (el queso). En estos momentos lo sigue actualizando el expreso político, José Manuel Bello. 

“Honrar Honra”. José Martí

Hombres

Mujeres:



Miguel Sánchez tenía apenas seis años cuando comenzó a visitar a su padre en las prisiones políticas de Cuba. A los doce, aquellas visitas se convirtieron en una misión secreta: llevar y sacar «balitas», diminutos mensajes y documentos ocultos que debían atravesar los controles de las cárceles.
Durante años llevó comunicaciones de presos políticos al exterior y ayudó a sacar escritos y testimonios vinculados a figuras como Huber Matos, Armando Valladares, Nerín Sánchez y Eduardo de Juan.
En 1978, a los 18 años, recibió una de sus misiones más delicadas: transportar la Carta de los 138 Plantados contra el Diálogo.
Cada visita era un riesgo. Cada registro podía descubrirlo.
Miguel no escribió aquellos libros, pero ayudó a que algunas de sus páginas atravesaran las rejas y llegaran al mundo.
Esta es la historia de Miguel Sánchez, “el Niño Mensajero”.
Este episodio está dedicado a la memoria de Los Plantados y de todos los presos políticos cubanos que sufrieron prisión y represión bajo el régimen comunista de Cuba.
A quienes resistieron, a quienes no regresaron y a quienes sobrevivieron para contarlo.
Esta historia continuará…

Armando Valladares, Huber Matos Messenger
 
Plantados - película Tráiler (2021)




Como Llegó La Noche - Huber Matos by miguelpaltino