EL Rincón de Yanka: ESTATOCRACIA

inicio














Mostrando entradas con la etiqueta ESTATOCRACIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ESTATOCRACIA. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de octubre de 2026

JORGE BUXADÉ: ¿CUÁNTOS IMPUESTOS Y TASAS HAY QUE PAGAR PARA CONSTRUIR VIVIENDA? 🏤🏣🏢🏨🏦🏡


¿CUÁNTOS IMPUESTOS Y TASAS 
HAY QUE PAGAR PARA CONSTRUIR VIVIENDA?

🏤🏣🏢🏨🏦🏡

🎥Trabaja el empresario, el arquitecto, el aparejador, el notario o el registrador, el abogado, el auditor y por supuesto los trabajadores de la promoción o la construcción, y los funcionarios que aseguran la legalidad del proceso pero en cada paso, hay una o dos Administraciones que devoran la riqueza y ponen frenos al crecimiento.
Todo para financiar inmigración ilegal, chiringuitos de género, y castas políticas que llenan ayuntamientos, regiones, sociedades públicas de todo pelaje, Estado o Unión Europea.


martes, 25 de agosto de 2026

LIBRO "UN PACTO CON EL DIABLO": Los orígenes del liberalismo venezolano por Elías Pino Iturrieta 👿👥💥💀


UN PACTO CON EL DIABLO
Los orígenes del liberalismo venezolano


Un pacto con el diablo. Los orígenes del liberalismo venezolano, constituye un penetrante y necesario ensayo, en el cual Elías Pino Iturrieta vuelve la mirada hacia los años fundacionales de la república venezolana para explorar un momento decisivo: el intento temprano -y frustrado- de instaurar una política civil inspirada en los principios del liberalismo. A través de una lectura crítica de * las Epístolas Catilinarias (1835) de Francisco Javier Yanes, el autor recupera una voz precoz que ya advertía sobre los riesgos de una república sin bases sólidas, expuesta a la inestabilidad, a la personalización del poder y a la ausencia de una ciudadanía activa.

Un pacto con el diablo. Los orígenes del liberalismo venezolano, nos acerca a la fragilidad que marcó el nacimiento del ideal republicano, donde la guerra, la incertidumbre y la falta de instituciones crearon un terreno movedizo sobre el cual se intentó levantar el proyecto. Las tensiones entre el ideal civil y las prácticas autoritarias minaron desde temprano esa promesa. Así, el liberalismo venezolano surgió en disputa, cercado por la desconfianza, las urgencias del mando y la escasa tradición de deliberación ciudadana.
Este libro no es solo una indagación histórica, sino también una advertencia. En tiempos en que el debate público se reduce y el futuro de la república vuelve a parecer incierto, la pregunta por sus orígenes cobra una nueva urgencia: ¿es posible imaginar una república distinta?

* Las Epístolas Catilinarias fueron escritas por Francisco Javier Yanes en 1835 para criticar las revoluciones y golpes de estado en Venezuela durante las primeras guerras civiles. El fragmento presentado critica la inestabilidad política causada por los caudillos que buscaban el poder y los empleos públicos usando pretextos como las reformas. El autor argumenta que esta inestabilidad dañaría la reputación y economía de Venezuela y desalentaría a los extranjeros a invertir en el país.
Epístolas Catilinarias, escritas por Francisco Javier Yanes, hijo (1806 – 1848). Por muchos años se pensó, erróneamente, que el autor de estos textos era Juan Vicente González, pero el escritor e investigador Pedro Grases descubrió su verdadero autor.

Fragmento:

Ningún país del mundo ha pagado con más profusión los servicios que se le han hecho, que el nuestro; pero la corrupción, la disipación, han dejado a muchos de ellos en una situación de que ahora no encuentran otro modo de libertarse que haciendo revoluciones a costa del propietario honrado. Las ideas de Bolívar no son más que un pretexto: la comodidad de vivir de empleos es el verdadero móvil. (…) Una revolución. Este es el modo de vivir más conocido en nuestro país. El pretexto que más puede alucinar es el de las reformas (…). Se dará una nueva Constitución que sin duda será vista con desprecio por los pueblos que todos los años están jurando constituciones, se inspirará el desaliento, se acarrearán males infinitos, pero este desaliento y estos males convienen a nuestras miras. Colóquese por fin en la presidencia al hombre que nos dé empleos, y esto nos basta, proclamemos reformas. (…) El descrédito internacional en que va a caer Venezuela (…) es un mal tan evidente como fatal por sus resultados. Nosotros gozábamos ya de una reputación honrosa (…) era un cuadro verdaderamente halagüeño para todos (…)
Yo no abandonaré mi patria, dirá con razón un extranjero, para transportar mi capital a un país en que de un día para otro las personas y propiedades se encuentran a merced de una facción; en que los soldados pagados y mantenidos por el pueblo para que sean custodios de su seguridad, conviertan las armas que él puso en sus manos en instrumentos de opresión (…) y en que los mismos agentes del gobierno, burlando sus juramentos, (…) conspiran contra su propia existencia. Yo me guardaré bien de habitar una tierra en que a cada momento se invoca el derecho sagrado de la insurrección, y en que la impunidad de todo crimen se ha erigido en sistema. (Fragmentos, 1835).

Las Epístolas Catilinarias fueron escritas en el contexto de las primeras guerras civiles (1835). Los sucesivos golpes de estado y la lucha de los caudillos por el poder movieron a este intelectual a escribir estas cartas que han tenido gran influencia en la historia y literatura venezolana. Sus principales características son:

1. Se puede observar que el verbo de esta carta está inflamado de emociones por lo que el discurso tiene carácter subjetivo.
2. El autor trata de demostrar su posición con argumentos lo que le confiere propiedades de texto ensayístico.
3. Se observa la presencia de la primera persona lo que muestra la empatía con la situación planteada.

 
"Venezuela es una hechura militar": Elías Pino Iturrieta y la trampa de la República

VER+:




domingo, 12 de julio de 2026

LIBRO "EL HOMBRE JUGANDO A SER DIOS": ¿CÓMO LUCHAR CONTRA LOS ADORADORES DE LA RELIGIÓN DEL ESTADO? por EMMANUEL RINCÓN

 
EL HOMBRE 
JUGANDO  A SER 
DIOS

¿CÓMO LUCHAR CONTRA LOS ADORADORES 
DE LA RELIGIÓN DEL ESTADO?

EMMANUEL RINCÓN

El hombre jugando a ser Dios se une a las crecientes filas de obras que desafían el mal ante nosotros. Ayudará a despertar a la gente antes que sea demasiado tarde. Y una vez más, como la gente sensata ha demostrado tantas veces antes, la libertad y el sentido común saldrán triunfantes de la Edad Media de la tiranía y el engaño. Dentro de un siglo, cuando sus bisnietos recuerden esta época, ¿cuál de estas dos cosas querría que dijeran de usted?
A) Cuando la luz de la libertad corría peligro de apagarse, mis antepasados tiraron la toalla, se acobardaron en un rincón, y por eso ahora vivo en la tiranía,
o B) En el momento en que el mundo más necesitaba hombres y mujeres con valor e integridad, mis antepasados se pusieron a la altura de las circunstancias, nos rescataron del abismo y por eso hoy soy libre. Si es una persona con conciencia, ya sabe la respuesta. Ahora hay que ponerse a trabajar.
Lawrence W. Reed
PRÓLOGO

Para un ciudadano sensato, el mundo en este momento parece tener cada vez menos sentido con cada día que pasa. Los valores que una vez apreciamos, que nos unían en una sociedad civil vibrante, se enfrentan a un bombardeo diario. Cosas ofensivas que nunca diríamos o haríamos hace una generación, se dicen y se hacen hoy con la intención de inflamar, denigrar y dividir. 
Las libertades que dábamos por sentadas -las libertades de pensamiento, expresión, prensa y religión- se están desvaneciendo rápidamente a medida que el Gobierno intrusivo y la cultura de la cancelación ganan terreno.

«Orwelliano» ya no es solo un adjetivo derivado de una obra de ficción de hace más de siete décadas; ahora parece describir algún nuevo aconteci­miento en nuestras vidas cada día. La propia historia se está reescribiendo para servir a las agendas políticas.

¿El mundo se está volviendo loco o es solo usted, o solo yo?

Emmanuel Rincón es un pensador serio. No observa las cosas en silencio. Las pone en contexto, las evalúa, las juzga por los frutos quedan y da la voz de alarma para que la civilización aún pueda salvarse. Este libro sostiene que sus sentidos no le engañan; el mundo se está volviendo loco, ante nuestros ojos.

El mal anda suelto. No te deprimas por este hecho, porque un espíritu derro­tista te desarmará fatalmente, y eso es precisamente lo que el mal quiere. Lo último que el mal espera es lo que el libro de Rincón trata de inspirar: una ciudadanía informada y deseosa de contraatacar con fuerza. No es inevitable que el mal gane, a menos que la gente buena se rinda.

La esencia del mal que combatimos es el engaño, y su enemigo mortal es la verdad. Lo que parece una locura es en realidad una guerra contra la verdad. Es un asalto ala razón, a la mente, a la propia naturaleza humana. Quiere que creamos el mito de que todo el mundo es una víctima o un opresor, que la libertad individual debe ser sofocada en favor del colectivismo y la concen­tración del poder político. Es una perspectiva profundamente reaccionaria y pesimista de la vida. 
Exige que nos callemos y nos conformemos con las manipulaciones de titiriteros corruptos que presumen de que el resto de no­sotros somos sus marionetas.
Como explica hábilmente Rincón, el mal, por un lado, nos insta a rechazar la creencia en el Dios tradicional, mientras que, por otro, eleva al Estado a la categoría de Dios. Este no es un engaño nuevo. De hecho, es tan antiguo como la Torre de Babel. A lo largo de los siglos, ha destruido una civilización, un imperio, una nación tras otra. De hecho, el progreso de la libertad humana solo llega cuando un pueblo reúne el valor y la integridad intelectual para lu­char contra el mal, con uñas y dientes.

En 1943, el mundo se vio inmerso en una terrible guerra que fue diseñada por hombres malvados -Hitler, Stalin, Tojo-, quienes creían saber cómo debían vivir los demás. Estos hombres tergiversaron la verdad para servir a sus fines, que justificaban los medios más atroces. Afirmaron ser los salvado­res de la humanidad, incluso mientras mataban a millones de personas. En medio de esa oscuridad, el aclamado autor británico]. R. R. Tolkien escribió una carta a su hijo Christopher. 
En ella, resumía una de las verdades más du­raderas del mundo, que resulta ser también el tema del libro de Rincón:

«...El trabajo más impropio de cualquier hombre, incluso de los santos (que al menos no estaban dispuestos a asumirlo), es mandar a otros hombres. Ni uno entre un millón es apto para ello, y menos aún los que buscan la oportunidad».

Siguiendo el espíritu del viejo refrán, «Siempre es más oscuro antes del amanecer», opto por creer que el «pico de locura» puede estar cerca. El hombre ju­gando a ser Dios se une a las crecientes filas de obras que desafían el mal ante nosotros. Ayudará a despertar a la gente antes de que sea demasiado tarde. Y una vez más, como la gente sensata ha demostrado tantas veces antes, la libertad y el sentido común saldrán triunfantes de la Edad Media de la tiranía y el engaño.

Dentro de un siglo, cuando sus bisnietos recuerden esta época, ¿cuál de estas dos cosas querría que dijeran de usted?

A) Cuando la luz de la libertad corría peligro de apagarse, mis antepasados tiraron la toalla, se acobardaron en un rincón, y por eso ahora vivo en la tira­nía, o..
B) En el momento en que el mundo más necesitaba hombres y mujeres con valor e integridad, mis antepasados se pusieron a la altura de las circunstan­cias, nos rescataron del abismo y por eso hoy soy libre.

Si eres una persona con conciencia, ya sabes la respuesta. Ahora ponte a trabajar.


Lawrence W. Reed
Presidente Emérito, 
Fundación para la Educación 
Económica Atlanta, Georgia

martes, 31 de marzo de 2026

EL ASESINATO DE ESTADO DE NOELIA CASTILLO: ☠💀 PRIMERO TE DESTROZAMOS LA VIDA Y LUEGO TE MATAMOS COMPASIVAMENTE por JUAN MANUEL DE PRADA

 

PRIMERO TE DESTROZAMOS LA VIDA 
Y LUEGO TE MATAMOS COMPASIVAMENTE

El Leviatán ha recetado a Noelia una muerte dulce 
para combatir su depresión y envuelve su crimen 
en repulsivos ternurismos eméticos

☠💀
Convendría que reparásemos en las vicisitudes de la existencia de Noelia, esa joven recientemente asesinada por el Leviatán. Según nos relatan los cronistas sistémicos, Noelia padeció una infancia horrenda, con padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez, que no la atendieron como merecía o descuidaron su crianza. No dudo que fuese la suya una infancia sufriente y que la actitud de los padres le dejase muy hondas heridas. Pero seguramente no fueron heridas tan hondas como las que sufrió Beethoven, cuyo padre alcohólico le propinaba bestiales palizas y lo encerraba en un sótano durante días enteros. O como las que padeció Dickens, que tuvo que ponerse a trabajar con apenas 12 años en una fábrica de betún, después de que su padre fuese encarcelado por deudas, condenando a su familia a la mendicidad. O, en fin, como las heridas sufridas por Chaplin, cuyo padre alcohólico abandonó a la familia antes de morir cirrótico perdido, dejando a los hijos en manos de una madre inquilina asidua del manicomio.

Para fortuna de Beethoven, Dickens o Chaplin, no existía un Leviatán 'protector' que se hiciese cargo de ellos; y el sufrimiento que amasó sus días infantiles fue fecundo y los convirtió en genios. Para desgracia de Noelia, la Generalitat de Cataluña decidió  «evitar sus sufrimientos», para lo cual retiró la custodia a sus padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez y la internó en un centro de menores, erigiéndose en su «protectora». La idiotez imperante tiende a considerar que las instituciones públicas son nuestros ángeles custodios; pero se trata de una premisa por completo errónea, una distorsión cognitiva grave. Las instituciones públicas, en un régimen político inicuo como el que sufrimos, están al servicio del Leviatán; y su propósito primordial es convertir la familia en un campo de Agramante. El Leviatán moderno odia la familia porque sabe que es un bastión de resistencia contra sus injerencias (de ahí que haya adelgazado la protección del matrimonio y fomentado el divorcio, de ahí que haya alentado la competencia entre los sexos y la ruptura entre las generaciones, de ahí que haya exaltado las formas más caprichosas de convivencia y encumbrado el aborto como derecho); y odia muy especialmente la patria potestad, porque le impide ejercer una tutela completa sobre los niños (de ahí que repitan con monomanía psicopática que «los hijos no son de los padres»).

Situaciones familiares como la que sufría Noelia, tan desgraciadamente habituales en las sociedades que previamente han sido hechas puré por el Leviatán, son tan sólo la excusa que el Leviatán emplea para asegurarse la destrucción de vidas. El Leviatán desea corromper a nuestros hijos, desea destruir su inocencia, desea envilecer sus almas con ideaciones aberrantes y disfóricas; y en los hijos de padres conflictivos ve una ocasión pintiparada para ejecutar sus designios.

Noelia fue una víctima del Leviatán, que propició que fuese violada en diversas ocasiones; hasta que, hundida en la depresión, saltó desde un quinto piso para quitarse la vida, quedando maltrecha para siempre, con dolores físicos al parecer muy intensos, pero seguramente menos que su dolor moral. Así es como Noelia decidió solicitar la eutanasia al Leviatán que primeramente la apartó de su familia y la recluyó en un centro de menores, que jamás le brindó una tutela efectiva, que no le brindó los tratamientos adecuados para combatir su dolor. Si Noelia no hubiese estado gravemente ofuscada por el dolor, si no hubiese padecido trastornos muy aflictivos, no habría recurrido al Leviatán, causante de todos ellos; pero Noelia estaba para entonces hecha cisco, la habían convertido en un despojo, y recurrió absurdamente al sacamantecas responsable de su desgracia, que por supuesto le concedió la eutanasia, fingiéndose compasivo con sus padecimientos. Pero, en realidad, estaba borrando las pruebas de su crimen.

El Leviatán privó primero a Noelia de una vida familiar digna de tal nombre, fomentando formas de vida disolventes y brindando a sus padres todos los instrumentos para convertir la existencia de su hija en un infierno anticipado. Después, una vez privada de los vínculos comunitarios naturales, el Leviatán obsequió a Noelia con una vida de soledad y abandono, convirtiéndola en carne triste, huérfana de amor y fácil presa de abusos, dejando que un enjambre de trastornos mentales y pensamientos turbios la colonizase, hasta empujarla al suicidio. Pero Noelia no logró matarse, sino que quedó medio tullida, convertida en carne desahuciada, chatarra humana a la que el Leviatán imbuyó pérfidamente la idea de tomar el control de su destino. Puesto que el Leviatán no podía brindarle una cura a los daños que previamente le había infligido, brindó a Noelia la posibilidad de acabar con ellos acabando consigo misma. Muerto el perro se acabó la rabia, es el lema del Leviatán eutanásico.

Al suministrar una muerte dulce a quien sufre, el Leviatán destroza la alianza última del ser humano consigo mismo, con la comunidad humana y con Dios. «No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía», le dice el buen Sancho a don Quijote, poniendo voz a nuestra humanidad. El Leviatán moderno niega nuestra humanidad, quiebra esa noción inscrita en nuestras almas, fundante de la civilización, que nos enseña que la vida es un bien que debemos custodiar, especialmente cuando se vuelve débil y vulnerable. Y, sirviéndose de nuestra fragilidad, nos convence de que el sufrimiento es algo insoportable, algo que hay que erradicar a toda costa; erradicándonos a nosotros mismos, si fuera necesario.

El Leviatán ha recetado a Noelia una muerte dulce para combatir su depresión (método infalible para acabar con las listas de espera), después de haberle infligido los daños que se la causaron; y envuelve su crimen en repulsivas palabras compasivas y ternurismos eméticos. Es el lenguaje del Leviatán, que ya ni siquiera necesita ejercer violencia porque ha aprendido a justificarla; el lenguaje de una época enferma que en el crimen encuentra la única forma de piedad posible.

Es la barbarie legalizada.

Juan Manuel de Prada


Primero, eutanasia para enfermos terminales que sufren. 
Después, eutanasia para enfermos crónicos. 
Luego, para enfermos en general. 
De ahí, irán a por ancianos sin recursos, 
después ancianos en general. 
Después, a pobres. 
Eliminar gasto, crear ingresos. Negocio de la muerte.

ESPAÑICIDIO

MAFIA 


Noelia Castillo pidió aplazar la eutanasia, pero se le negó. Según el estado, pidió el aplazamiento “sin ser consciente” y bajo presión. A Noelia Castillo no le concedieron la eutanasia: la sentenciaron a muerte. Nunca tuvo voz ni voto en ello.
Entonces: alguien hizo firmar a Noelia un texto en el que pedía aplazar la eutanasia. Firmó el documento "influenciada" y sin saber lo que firmaba. Ergo Noelia era influenciable Ergo Noelia no estaba en condiciones psicológicas de solicitar la eutanasia.
Han encontrado una forma legal de extraer órganos: mediante la eutanasia.
Desde que entró en vigor la ley inicua de la eutanasia en España (marzo de 2021) ya ha sido ejecutada en más de 1.100 ocasiones. En Holanda ya van por las 10.000 anuales con un 40% de población menos. Tras la devastación moral viene la devastación poblacional.
OJO con los Hospitales de Barcelona donde "DESAPARECEN" los órganos como le pasó a un albanés fallecido, que le desapareció el CORAZÓN Cataluña es una zona NO SEGURA y aún menos sus Hospitales.
Se alegran de la muerte de Noelia Justifican a ETA o Hamás Disfrutaron del asesinato de Charlie Kirk Callaron con el asesinato de Irina Zarutska Blanquean las matanzas de Stalin, Mao, Pol Pot Apoyan a dictaduras comunistas como Cuba o Corea del Norte
La izquierda es una mierda.
Soros financia las asociaciones pro eutanasia que han terminado con la vida de Noelia.
Eutanasia para Noelia y la izquierda lo celebra. Eutanasia para Excalibur y la izquierda protesta. Tremendo.


EL ROSTRO DE LOS MALDITOS ASESINOS 
DE NOELIA CASTILLO RAMOS 

Debemos hacer una lista con nombres y apellidos, ir a lo concreto. Donde hay un asesinato, hay asesinos. He elaborado una lista de las personas y grupos responsables de lo sucedido a Noelia Castillo Ramos. 
¡Todos los mencionados a continuación deben comparecer ante la justicia! Ninguno de ellos debería sentirse cómodo mostrando su rostro en público. - Comisión Catalana de Garantía y Evaluación: el organismo regional que revisó y aprobó por unanimidad la solicitud de eutanasia en julio de 2024 (tras la evaluación de dos médicos "independientes"). Este es el principal organismo regulador según la legislación española.

 • Albert Tuca: Presidente de la comisión. 
• Francesc José María: vicepresidente de la comisión. ¡Por unanimidad! ¿Puedes creerlo? Pura maldad. 
- Eva Moltó Guardiola: Magistrada del Juzgado de lo Contencioso de Barcelona. El 26 de marzo dictó la resolución prejudicial definitiva denegando la última medida cautelar solicitada por los abogados del padre. 
- Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC): Tramitó y rechazó los recursos de apelación en primera instancia. 
- Dos médicos "independientes", cuyos nombres no se mencionan (protocolo estándar: 
un médico tratante/recomendante + un evaluador externo), evaluaron inicialmente su caso. 
- Equipo médico anónimo de la Residencia/Hospital Sant Camil (Sant Pere de Ribes, Barcelona) que realizó el procedimiento el 26 de marzo de 2026 a las 18:00 hora local. 
- Tribunal Supremo: Rechazó los recursos del padre. 
- Tribunal Constitucional: También rechazó sus apelaciones. 
- Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH / Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo): Rechazó la medida cautelar/orden judicial definitiva solicitada por el equipo del padre en marzo de 2026, allanando el camino. 
- Sistema de protección infantil del Gobierno catalán (probablemente a través de la Direcció General d'Atenció a la Infància): 
Noelia fue puesta bajo tutela cuando tenía 13 años debido a negligencia/separación parental. En la información sobre el caso, no se mencionan públicamente los nombres de trabajadores sociales, personal de albergues ni centros específicos. 
- Monserrat Colominas: Portavoz de Derecho a Morir Dignamente, un grupo a favor de la eutanasia que se pronunció públicamente en apoyo de la muerte de Noelia. 
¡TODOS ELLOS DEBEN RENDIR CUENTAS ANTE LOS HOMBRES Y ANTE DIOS! ¡LA ESTRUCTURA QUE PERMITIÓ ESTO DEBE SER DESTRUIDA HASTA LOS CIMIENTOS!



LOS OBISPOS ESPAÑOLES Y LA ORDEN DE LOS CAMILOS, PROPIETARIOS DEL HOSPITAL DONDE SE ASESINÓ A NOELIA CASTILLO RAMOS, PARTICIPARON DEL ASESINATO. 

 Hay gente intentando tapar la culpa de la Conferencia Episcopal Española y la Orden de San Camilo de Lelis en el asesinato de Noelia Castillo Ramos.

El Hospital-Residencia «Sant Camil», donde fue asesinada Noelia Castillo Ramos, es propiedad de los Camilos, que a su vez están bajo la autoridad de la Conferencia Episcopal Española, al ser católicos. 

¿QUÉ DEBIERON HABER HECHO LOS CAMILOS Y LOS OBISPOS?

- Declarar públicamente que el Hospital Sant Camil ya no es un centro católico mientras permita la eutanasia.  

- Imponer interdicto o prohibición de celebrar sacramentos o misa en el centro mientras se practique el homicidio.  

- Exigir a la Orden de los Camilos (bajo obediencia religiosa) que cese inmediatamente la colaboración con la ley de eutanasia o retire el nombre "Sant Camil".  

- Aplicar censuras canónicas (excomunión latae o ferendae sententiae) a los religiosos, médicos o directivos católicos que participen directamente en la ejecución.  

- Convocar una jornada de reparación pública y ayuno en toda España por el sacrilegio cometido en un centro de la Iglesia.  

- Retirar la calificación de "católico" a la Fundación y al hospital ante la Santa Sede y el Registro de Fundaciones.

- Hacer un llamamiento masivo a los católicos a acudir al hospital a impedirlo. Dios antes que los hombres.

- Al no hacer nada, fue cooperación en un pecado mortal contra el quinto mandamiento, que por ser autoridades, conlleva, de entrada, la excomunión automática, para los obispos y la orden religiosa.

CONFERENCIA EPISCOPAL Y LOS CAMILOS, ASESINOS.

TRAIDORES A CRISTO.

CAIGA SOBRE VOSOTROS LA SANTA IRA DEL SEÑOR.


La joven #Noelia pidió aplazar la #eutanasia debido al estado de confusión en que se encontraba.
Pero este Estado criminal, en manos de psicópatas, ya había decidido su muerte, quisiera ella o no.
Otro asesinato más en la cuenta de esta gentuza inmunda.

VER+:



Derecho a la Vida. 
La muerte no es un derecho ni un deber: 
La vida es el derecho fundamental, 
y la muerte es la negación de este. 

Aquí estamos para vivir, no para morir. 
 Se muere en la muerte no en la vida". 
 Julia de Burgos (Poeta Puertorriqueña)

Cuando se orillan los cuidados paliativos, que sí deberían ser un derecho, y se apuesta por la eutanasia, el Estado inocula en la sociedad un mensaje tóxico y propicia la indefensión del más débil.
Es difícil entender el entusiasmo con el que se aplaudió por una parte de la bancada del Congreso la aprobación del proyecto de ley de Eutanasia. Será una ley que permita una nueva modalidad de muerte voluntaria, junto con la del aborto. No son leyes que merezcan el aplauso, porque sus saldos se miden por muertos, salvo que su aprobación se considere una victoria ideológica de aquellos grupos políticos que quieren imponer un sistema de valores, o desvalores, en la sociedad. Con esta perspectiva, sí se entiende el entusiasmo de los partidos que votaron a favor del proyecto de ley de Eutanasia, aunque algo menos el de Ciudadanos, que tiene difícil conciliar su liberalismo con una ley tan intervencionista como esta.

Define claramente la situación y las prioridades de los partidos que han apoyado esta inmersión en la «cultura de la muerte» que España vaya a estar a la cabeza de Europa en eutanasia mientras sigue a la cola en cuidados paliativos, que son, según el Comité de Bioética y los colegios de médicos, una alternativa a ese acabar con la vida y que sí deberían constituir un derecho de los ciudadanos. Hoy, seis de cada diez pacientes no acceden a estos cuidados que, según los paliativistas, aumentan la supervivencia, mejoran la calidad de vida del enfermo e, incluso, a la larga suponen un ahorro para el Sistema Nacional de Salud. ABC ofrece hoy una radiografía del estado de la medicina paliativa que deja a España en muy mal lugar. Un sistema nacional eficiente de cuidados paliativos es una alternativa ética factible que el Gobierno y sus socios han preferido olvidar al optar por el atajo de la eutanasia.

Porque hay leyes que significan mucho más que lo que llevan escrito. El proyecto de ley de Eutanasia es un cúmulo de literatura legalista, con una cascada de garantías que van de más a menos y que acaba abriendo tanto las posibilidades de su aplicación que llegará a irse de las manos de aquellos que están obligados a ejecutarla, como ya sucede en otros países. Calificar la eutanasia como un derecho es una gran mentira. La muerte, en cualquiera de sus variantes, nunca puede ser un derecho. Es la negación de cualquier derecho fundamental, empezando por el derecho a la vida, que sí está consagrado en la Constitución como fundamental del ciudadano. Se ha debilitado tanto el concepto de derecho subjetivo que ahora se asocia a cualquier aspiración individual. Y en la muerte voluntaria no hay progreso. Es una solución primitiva, como ocurre con el aborto, para situaciones que, por muy problemáticas que lleguen a ser, habrían de encontrar respuestas más positivas en unas sociedades modernas, desarrolladas, asistenciales y de servicios como la española. Llevar a la ley como derechos matar al feto y dejar morir -cuando no matar- al enfermo o al anciano no es progreso, es un homenaje a la incivilización.

Esta futura ley inocula además en la sociedad un mensaje tóxico. La referencia a los cuidados paliativos está metida de refilón en el proyecto de ley y sólo para que sus defensores puedan decir que también se ofrece a los pacientes. Por mucho que se insista en la voluntariedad de la eutanasia, siempre habrá casos en los que el consentimiento del paciente no sea libre y siempre habrá casos en los que el anciano enfermo se sienta invitado a dejar de «molestar» a su familia. Estas leyes no regulan derechos, sino que propician desde el Estado el desaliento y la indefensión de los más débiles. Se ha abierto una puerta siniestra, que dará acceso incontrolado a prácticas homicidas -en el sentido más etimológico del término- que sólo podrán ser contenidas si el Tribunal Constitucional refuerza el derecho a la vida.

martes, 20 de enero de 2026

MARCEL GRANIER JUNTO A LA OLIGARQUÍA EMPRESARIAL TAMBIÉN DESTRUYÓ VENEZUELA



El que fue presidente de Radio Caracas Televisión (RCTV) se encargó también de hacer lo peor en materia audiovisual. Programas como Alerta siempre iban con un tono político dirigido hacia el entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, de hecho: desde la directiva de RCTV se le ordenó a corresponsales como Luis Guillermo García sembrar falsas noticias a varios dirigentes políticos en el país. Todo en un ambiente de altísima tensión, en esos años después del Segundo Golpe de Estado al presidente Democrático Carlos Andrés Pérez. 

De hecho tal cosa hizo la Directiva de RCTV, que en un reportaje de Luis Guillermo García, el ex presidente Jaime Lusinchi, se le acerca al joven reportero, para confrontarlo y decirle aquella frase ´´a mi no me jodes tú´´ que fue utilizada por meses por RCTV. Aquella respuesta del Dr Lusinchi, fue nada más que un arduo trabajo de cosechar noticias instigantes sobre aquella clase política Venezolana. En ese mismo reportaje Lusinchi confronta a Marcel Granier invitándolo para hablar sobre las diferencias que ambos tienen, ya que en ese entonces el Dr. Lusinchi aseguraba que Marcel presidente de RCTV, estaba creando rumores que aseguraban a Lusinchi como un asesinó y ladrón. Y quien diría que ese Joven Guillermo García, le daría la mano años después a Nicolás Maduro, lo otro curioso es que la directiva de RCTV y Marcel Granier fueron con todas a por el ex presidente Luis Herrera Campins, debido a que este negó la transmisión de cigarrillos y bebidas alcohólicas en Radio Caracas Televisión. Desde ese entonces RCTV fue con todo a por la clase política venezolana, esto debido a que;

El presidente socialdemócrata Jaime Lusinchi (1984-1989), que en medio de una corrupción generalizada ejerció un poder casi sin límites y era enemigo declarado de la cadena televisiva, no se atrevió a negarle la renovación de la licencia, pese a que estaba facultado por ley para hacerlo.
Pero fue precisamente bajo el mandato de Lusinchi cuando el decreto Nº 1577, publicado el 27 de mayo de 1987 en la Gaceta Oficial Nº 33.796, estableció que todas las concesiones de la televisión privada tendrían validez durante 20 años, sin obligación de extensión o renovación. El plazo venció, finalmente, hace 48 horas.

El artículo 108 de la Constitución de Venezuela establece: «El Estado garantizará servicios públicos de radio, televisión y redes de bibliotecas e informática, con el fin de permitir el acceso universal a la información». 
RCTV y la empresa Venevisión, fundada en 1960, controlaban en conjunto el 80 por ciento de los canales de televisión, transmitían 80 por ciento de los mensajes y contenidos que se difundían en Venezuela y se beneficiaban con el 85 por ciento de la inversión publicitaria en medios de comunicación.
Además de manera oficial se puedo conocer como Marcel Granier se ensaño contra otros políticos venezolanos, Marcel Granier y Peter Bottome trataron de manera desesperada de obtener contratos gubernamentales, pero el estado venezolano en ese entonces se negó. 

¿Cuál fue la respuesta de Marcel Granier en ese entonces?
En esos años Henrique Salas Romer y Hugo Chavez eran las dos figuras favoritas en ese entonces, pero también bloquearon (con ayuda de RCTV) a otros candidatos que pasaron desapercibidos; Irene Sáenz, Luis Alfaro Ucero y Radames Muñoz León.
Eduardo Sapene quién como jefe de información de RCTV fue el principal encargado de, inyectar odio y desinformación en Venezuela.

Junto con Yaser Dagga poderoso jerarca y magnate venezolano, comenzó una estrecha relación con Eladio Larez. Larez quién entonces es mano derecha de Marcel Granier, cuñado de Henry Ramos Allup y el propio Allup que estuvo involucrado en un caso de corrupción de Julio Veluntinno, mismo quien estuvo ligado al guerrillero comunista de Américo Martin. Y también quién estuvo involucrado en corrupción fue nada mas y nada menos que Leopoldo López. También la mujer que lloraba el cierre de RCTV Camila Canabal fue vinculada con Nasar Dagga quien también tiene nexos con el chavismo.
Y por última cosa Enrique Ochoa Antich es actualmente un operador activo de Maduro y su gobierno, compartiendo incluso Enrique, conexión con Emmanuel Rincón y Eduardo Bittar, ambos haciendo partícipes de una supuesta derecha venezolana.


Inicié una discusión en Twitter sobre las causas que hicieron Presidente a Hugo Chávez, más allá del simplismo de que fue el golpe del 4F-1992, ayudado por el sobreseimiento otorgado por Caldera. Si Chávez no gana las elecciones de 1998, no hubiera sido sino uno más de los muchos golpistas habidos en el país. Igual hubiera ocurrido con Betancourt, si su golpe de octubre de 1945 hubiera fracasado. Unos veinte participantes debatieron el tema seriamente, aunque con distintos grados de información, estudio y análisis. Copiaré casi textualmente lo dicho. Pese a las limitaciones, los lectores pueden hacerse ahora un juicio más completo y veraz de lo ocurrido.

“Cuando sale de prisión, Chávez tenía sólo 4% de aceptación. Sin embargo, gana las elecciones de 1998. Habría que preguntarse por qué ganó. Y no especular que todo se debió al golpe del 4F”. Éste fue mi estímulo inicial. Las respuestas fueron inmediatas: 
“La imagen de Chávez fue catapultada por los medios que se encargaron de limpiar y exaltar a un militar golpista”. 
“4% en marzo 1994. Tuvo 4 años hasta marzo 1998 para superar a Irene Sáez que punteó hasta esa fecha. Lo logró con el eco de los medios de comunicación, prometiendo mentiras y acusando de todo a los 40 años de democracia”.

“La oligarquía empresarial conspiró para destruir a CAP, Poleo entre ellos; RCTV había destruido a AD, los Mata en El Universal le dieron duro a la clase política”. “Una gran campaña lo ayudó, los medios desprestigiaron a CAP y a los políticos; “vendieron” a Chávez como un salvador a pesar que el joven golpista no tenía logros”. “Recuerdo que Venevisión y medios impresos lo ponían hasta en la sopa. Eso contribuyó a vendérselo a la gente”. 
“Respaldo económico de Cisneros, Boulton, Cervini y Pro Venezuela; respaldo de El Nacional, RCTV, VV; respaldo académico de rectores como Mayz Vallenilla y Chirinos; respaldo de los profesionales inconformes, aunque ascendidos socialmente”.

“Los dueños de los medios usaron su enorme poder de penetración e influencia en la opinión pública y establecieron un pensamiento contra el Estado político del momento, agotado en efectividad y en ofrecer soluciones a las mayorías”. 
“Asdrúbal Aguiar dijo que para 1989 los partidos se disolvieron y Chávez simplemente usufructuó una destrucción que él no generó, pues no llevó a cabo ninguna revolución”. 
“La sustitución de los partidos políticos por los empresarios sobre todo los de la prensa creó un vacío que aprovechó Chávez, a quien muchos pensaron podían manejar”.

“Contra CAP se actuó más por odio que por su plan económico. La godarria lo detestaba por «adeco tierrúo», la izquierda por su pasado «represor», sus compañeros por su preferencia de los tecnócratas y las alimañas de los empresarios porque temían a la competencia”. 
“Todas esas piezas encontraron a 2 vivianes: J.V. Rangel y Miquilena, para armar el tinglado, añadieron a los «notables» y derrocaron a CAP con un golpe frío”. 
“Desde antes de la intentona, se trabajó con grupos que le abrirían las puertas más allá del mundo militar. Tuvo apoyo de prensa y recorrió el país con discursos que exaltaban el resentimiento y la promesa de justicia”.

“Los Ramia, Otero, Cisneros, el Ateneo de Caracas, El Nacional y Venevisión, por citar unos, catapultaron a Chávez. Jugaron al vengador y al pase de facturas entre las élites y resultaron afectados”. 
“El grupo Roraima, Marcel Granier, que se encargaron de fomentar en la TV el odio hacia instituciones del Estado”. “Chávez es una consecuencia de los malos gobiernos de AD y COPEI y del germen militarista, que con sus glorias de la independencia tiene cree tener el derecho de gobernar a Venezuela. “Cuando se nacionalizo PDVSA se les dio a los políticos la llave de la riqueza petrolera. 18 Planes Marshall se tragó la 4ta entre 1973-1995, dejando al país en ruinas y dependiente del Estado papá”.

“Para bien o para mal, personas con el carisma de Chávez son escasas. El liderazgo de Chávez y su personalidad tuvieron un importante papel”. 
“Por la impunidad, los votos de los ignorantes, la anti política, corresponsabilidad de partidos y dirigentes, directivos y miembros de los Poderes de la época, medios, periodistas, empresarios e intelectuales. No inhabilitaron a Chávez y secuaces por atentados del 92”. 
“Quizá con haberlos inhabilitado como se hizo con Pérez Jiménez, se hubiera evitado la escalada del 4% de aceptación en 1994 hasta lograr la presidencia con todo el apoyo mediático y financiero de quienes vieron la oportunidad de colocarse con el próximo ganador”. Fin del debate.



"Si los #medios callan, se hacen cómplices 
del tirano torturador, y también caerán juntos". 
#Venezuela #TeleSur #Venevisión #Panorama 
HDP Malditos Medios Palangristas
@venevision @noticierovenevision

Marcel Granier: El Personaje que Destruyó a Venezuela


VER+:





jueves, 15 de enero de 2026

LIBRO "PRIVATIZAR LAS MENTES": POR UN CONTRATO CON ESPAÑA 😵 por ENRIQUE DE DIEGO


PRIVATIZAR LAS MENTES:
POR UN CONTRATO CON ESPAÑA

ENRIQUE DE DIEGO

En tiempos profesionalmente convulsos, zaherido por las trapisondas torticeras y traidoras de dos mediocres, Joaquín Vila y José Antonio Vera Gil, dio a luz este libro “Privatizar las mentes” para avisar a la sociedad española de su segura marcha hacia el abismo. Corría el año de la Encarnación del Señor de 1996. Desde entonces, una gran cantidad de lectores han mostrado interés en acceder al libro, dado su dificultad. Por último, Germán lo ha conseguido y me ha hablado admirado de su rabiosa actualidad. Hoy lo pongo a disposición de los lectores a través de Amazon. No he hecho ninguna modificación. Está tal como lo escribí en 1996. Tiene como finalidad dar a conocer que el desastre era perfectamente claro y que yo lo diagnostique con tiempo y acierto.
Enrique de Diego Villagrán, es Licenciado en Ciencias de la Información. Periodista político, teorizó en 1985 acerca de la doble ruptura, generacional e ideológica, del centro derecha. En ABC ha ostentado la jefatura de diversas áreas. Colaborador habitual de periódicos iberoamericanos y de La Gaceta de Negocios. Miembro del Club de Tomás de Mercado. Es autor, entre otros, de los libros La ofensiva neoliberal, Por la Europa de la libertad y Nuevos tiem­pos: de la caída del Muro a Maastricht.

Quedan rigurosamente prohibidas sin la autorización escrita de los titulares del -Copyright-, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendi­dos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejempla­res de ella mediante alquiler o préstamo públicos.
Copyright 1996. Enrique de Diego ISBN: 84-87155-62-6 Depósito legal: NA 195-1996 Cubierta: Javier Molina & SCV Imprime: Line Grafic, S .A .. Hnos. Noáin, sin. Ansoáin (Navarra) Printed in Spain - Impreso en España

A mi esposa Assumpta. A mi hijo Fran. Mis dos amores

Prólogo

Al contemplar el panorama económico y social que nos rodea, la actitud más común es el desconcierto. Cuando las prédicas de los políticos auguraban un aumento de bienestar para todos, las economías, incluso cuando, oca­sionalmente, se muestran de signo creciente, no logran hacer decrecer un desempleo que se hace de larga duración y que afecta especialmente a los jóvenes que, por primera vez desde la segunda guerra mundial, tienen peo­ res expectativas que los de la generación anterior. A pesar de la atonía que, a lo largo de dilatados períodos, afecta a la producción, el aumento de los precios se mantiene, tercamente, a ritmos que perjudican el nivel de la vida del ciudadano medio que, ante la incertidumbre del empleo y del salario, se retrae del consumo. 

Los gobiernos, con el pretendido propósito del bien común, incrementan sus gastos y, aunque aumentan los impuestos, generan constantes déficit que financian con emisión de deuda, cuyo galopante creci­miento obliga a mantener tipos elevados de interés que, directamente y a tra­vés de la elevación del tipo de cambio de la moneda, inciden negativamente en el crecimiento de la economía, realimentando el proceso de aumento del paro. Toda esta situación induce a pensar que nos hallamos en el fin de etapa de un modelo de organización económico-social que no funciona. Cada vez son más, en efecto, las personas que entienden que algo está fallando, sin que, sin embargo, lleguen a formular un diagnóstico de lo que está pasando, porque los mensajes que reciben son contradictorios y, en la mayoría de los casos, no van en la dirección correcta.

Descubierto lo que había tras el Muro, todos estuvimos de acuerdo, aunque algunos a regañadientes, en criticar al sistema que ciertos pensadores, para dejar a salvo las «esencias socialistas», se empeñaron en calificar de socia­lismo «real». Pero la verdad es que, a pesar de esta crítica, nuestras socieda­des democráticas occidentales se han seguido alimentando de los principios que informan el socialismo, con el consiguiente mantenimiento y expansión del Estado intervencionista que, de hecho, es la causa última de ese andar va­cilante de nuestras sociedades. Si bien esto es así, los estatistas se empeñan en seguir defendiendo el intervencionismo gubernamental porque, incluso desde posturas en apariencia encontradas, dicen que se trata de un bien, aunque precise de continuas reformas para mantener el objetivo buscado. De esta forma, estas «buenas intenciones» ponen en marcha un círculo vicioso en el que los «efectos perversos» que estas buenas intenciones producen se «corrigen» con más intervencionismo que, a su vez, produce nuevos efectos perversos.

Este proceso imposible, intelectualmente angustioso, que Enrique de Diego analiza directamente y sin subterfugios en el libro que el lector tiene entre sus manos, acaba en lo que el autor llama la «estatalización de las mentes», que se produce porque prácticamente todos los aspectos materiales de la vida de los ciudadanos dependen de los fondos públicos y su pensamiento está influenciado por una enseñanza y una cultura que, en grandes porcenta­jes, han pasado a ser de obediencia estatal.

Se engañan y engañan a los demás los que consideran que la defensa de la intervención estatal es fruto de una posición ética de la que carecen los partidarios de la libertad económica. La verdad es exactamente lo contrario. Los liberales establecen sus propuestas en búsqueda del interés general, pero lo hacen tras el análisis racional de la realidad, cuya ausencia constituye el fallo fundamental de las soluciones socialistas. Es decir, los partidarios de la libertad económica entre los que se encuentra el autor de este libro que, con gusto prologo, creen, con notable fundamento en la realidad, que con menos Estado habrá menos pobreza, menos paro y menos marginación. Y que, por contra, habrá más progreso, más libertad y más riqueza para todos; no para un grupo determinado, porque las posiciones que denominamos liberales no defienden privilegios, que suelen ser el efecto precisamente de la interven­ción y la arbitrariedad del poder estatal.

Los grandes pensadores liberales han respetado habitualmente las buenas intenciones que, a pesar de los errores intelectuales en que incurrían, ani­maban a los oponentes socialdemócratas de su tiempo. Friedrich A. Hayek consideraba que los intervencionistas se contaban entre las personas de mayor calidad intelectual y sensibilidad moral. Karl R. Popper indicaba que si la utopía socialista fuera posible, y no degenerara en una de las más per­niciosas tiranías de la historia, seguiría siendo socialista. Incluso Ludwig von Mises, más polemista, consideraba el error científico del estatismo como una enfermedad intelectual de almas nobles. Robert Nozick, al defender las virtudes morales del Estado mínimo, lamenta tener que abandonar la com­pañía de personas de buena educación y apertura de espíritu.

Sim embargo, lo que era probablemente predicable de los primeros socia­ listas -tanto de izquierdas como de derechas, como reitera el autor necesita ser revisado cuando existe ya la evidencia del fracaso práctico, tanto de las fórmulas más terribles y más coherentes de socialismo, como de las más moderadas y democráticas. Enrique de Diego cree que esas buenas intencio­nes, en el momento presente, deben ser puestas en duda, porque han sido sustituidas por el interés personal y gremial en los sentidos más radicales y fundamentalistas. 

El intervencionismo se ha hecho profunda e instintiva­ mente conservador y, de hecho, no persigue otra cosa que la defensa política de grupos de presión que viven del presupuesto público. Es la mentalidad del que denomina «buen salvaje socialdemócrata», que, a la vista del fracaso de su modelo, no propone su revisión sino su intensificación. Para llegar a esa conclusión, el autor echa mano de la filosofía clásica y considera que el socia­lismo es el estadio en el que los principios intervencionistas se han llevado hasta sus últimas consecuencias, con los resultados que todos conocemos, pero que muchos, en el fondo, aparentan ignorar.

Enrique de Diego vuelve su mirada hacia los individuos concretos, hacia los parados, y específicamente hacia los jóvenes, que son en buena medida los sacrificados del sistema, y considera que la ética y la lógica imponen adoptar aquellas medidas que resulten más beneficiosas para sus vidas. La crítica di­recta no oculta que la radicalidad anida precisamente entre quienes obligan a los ciudadanos a contratar su pensión con un sistema estatal que no cum­ ple sus compromisos; a confiar su salud a una sanidad pública que ofrece un servicio deficiente; y, sobre todo, a acudir a un sistema público de enseñanza que transmite la adoración al Estado, que reproduce el error y que estataliza las mentes.

Este es el punto en el que el libro plantea mayor número de cuestiones para el debate. Por de pronto, Enrique de Diego califica de totalitario este proceso de estatalización de la enseñanza, que sólo pueden romper unos pocos a costa del sacrificio de una doble imposición. Ese proceso se ha realizado en nom­bre de la igualdad de oportunidades y de la neutralidad de los contenidos docentes del sistema estatal. El autor desmonta ambos mitos. La enseñanza estatal, dice, no es neutral: es la gran legitimadora del intervencionismo, toma partido permanente a favor del Estado tutor y omnipresente. Es una de las armas más eficaces de esa dictadura adormecedora de los espíritus que describe proféticamente Alexis de Tocqueville. Además, lejos de ser una fór­mula justa, se convierte en una trampa para los jóvenes, a los que el Estado ya no puede asegurar la lógica última del sistema: un puesto funcionarial.

Enrique de Diego, respetuoso con los esfuerzos docentes de tantas personas vocacionalmente entregadas, establece su crítica sobre una fórmula que mata el espíritu crítico y desalienta la iniciativa personal. Y, partiendo de la convicción de que, frente a la estatalización del intelecto, la primera priori­ dad de la defensa de la sociedad abierta es proceder a la privatización de las mentes, concluye que es más decisivo privatizar las escuelas y las universida­des que sacar al mercado un organismo autónomo o un monopolio estatal.

Sin embargo, al revés de lo que sucede cuando se habla de la empresa pública industrial, sobre cuya ineficacia hay amplio acuerdo, la realidad es que no se avanza por esa senda cuando se trata de la cultura o de la enseñanza. Es más; ni siquiera se debate un aspecto tan crucial. Los planes de estudio han elimi­nado contenidos humanistas que se habían considerado fundamentales en la docencia occidental. Los poderes públicos consideran el proceso estatali­zador de la enseñanza como una especie de campo de experimentación y se resisten a devolver el protagonismo a los padres y a la sociedad civil. Desde la óptica liberal, el autor expone con acierto que si son beneficiosos los efectos de la privatización de las líneas aéreas mucho más lo sería la privatización de la enseñanza. Para ello propone un método que, puesto en marcha en algu­nas naciones, se abre paso en el debate internacional: el cheque escolar.

Si son visibles las consecuencias negativas del intervencionismo en la enseñanza y en la cultura, ¿por qué son minoritarias aún las voces que diag­nostican el hecho y que propugnan alternativas? 
El autor da una respuesta explicativa: la razón es que intelectuales, artistas y profesores dependen del presupuesto público. La enseñanza y la cultura se han funcionarizado, y han pasado a tener la virtud que Max Weber definía como clave del funcio­nariado -la lealtad y no la que se suponía al mundo intelectual- la crítica. Aquellas funciones y profesiones pedagógicas, cuya misión era el libre pen­samiento y el análisis de las alternativas posibles, han adquirido el status de legitimadoras de lo existente, de defensoras de la expansión del Estado.

Pero la sociedad dual, con su entramado de privilegios legales, y su conse­cuencia de expoliación fiscal, no es viable. Ese es el drama último que puede pasar a ser tragedia vital. Y puede serlo precisamente porque los ciudadanos, que son las víctimas del sistema, no sólo parece que no se dan cuenta de ello sino que defienden a ultranza una situación que erróneamente estiman ventajosa e irrenunciable. Enrique de Diego, comparando la revolución de mayo del 68 con la protesta de funcionarios, sindicalistas y estudiantes de diciembre de 1995, dice que estos manifestantes por la defensa a ultranza de lo establecido, deberían enarbolar la esfinge de Bismarck, como los de 25 años antes esgrimían la de Mao, y organizar barricadas con las cartillas de la seguridad social y las pensiones. La izquierda acratoide -dice- ha dado paso a esta izquierda que se niega al cambio y que adora los trenes públicos a pesar de los cuatro billones de déficit.

Esta esquizofrénica actitud de unas personas que, por otro lado, no se cansan de hablar de libertad, no es otra cosa, como acertadamente señala Enrique de Diego, que la drogo dependencia del favor estatal, resultado de la política del subsidio, criticable no sólo en términos de eficacia, sino sobre todo por sus componentes negativos desde el punto de vista ético. Desalentando el estímulo, expandiendo la «Cultura de la subvención», el socialismo, a través del Estado de bienestar, extiende el Estado como costumbre, hace que los hombres consideren normal la invasión de sus vidas, la fiscalización de sus herencias, la organización de su ocio, y la expropiación de sus derechos de propiedad. El ciudadano, devuelto a la condición de súbdito previa a la revo­lución industrial, limitado el Estado de Derecho, roto por todos lados el principio de igualdad de todos ante la ley, pasa a considerar normal un estado de cosas que, en términos racionales, debería repudiar.

Enrique de Diego, en un interesante recorrido histórico que arranca en Alfonso X el Sabio, antes de la unidad nacional, bucea en las raíces del intervencionismo estatal en España, que, con escasísimas excepciones, llega hasta nuestros días, pasando por el modelo político que sigue a la Res­tauración, cuyo artífice, Cánovas del Castillo, alardeaba de no haber mili­tado nunca en el librecambismo, y después de hacer escala en el turnismo decimonónico, en el cual-dice-las dos cabezas del sistema, Eduardo Dato y José Canalejas, polemizan sobre la convicción intervencionista de cada uno, pujando ambos en orgullo por la reivindicación del término como seña de identidad definitoria. Y cuando Joaquín Costa levanta la bandera del regeneracionismo lo hace para pedir más Estado, propiedad comunal y colectivismo. 

La conclusión es que, en España, las distintas formas de intervencionismo de derechas y de izquierdas se han experimentado sin éxito. Lo único inédito es el liberalismo. Y Enrique de Diego apuesta claramente por su introducción. Sólo la fórmula de la sociedad abierta, pensando la so­ciedad desde el individuo y el Estado desde la sociedad, puede considerarse hoy capaz de ofrecer las soluciones a los graves problemas del momento y del próximo futuro. Tras años de estatismo, la situación reclama la solución liberal. Pero, puesto que son las ideas las que a la postre gobiernan, esta so­ lución no podrá ser implantada por ningún político sin antes privatizar las mentes de los ciudadanos. 

Tal es el mensaje de este libro que, decididamente, recomiendo. Resultará difícil al lector mantenerse indiferente ante los retos intelectuales que se lanzan en las páginas que siguen. Son, en cualquier caso, fundamentales en el horizonte del tercer milenio hacia el que nos en­ caminamos. Son los jóvenes los que habrán de definir ese futuro. 
El Estado ha invadido nuestras vidas, nuestras escuelas y por ende ha estatalizado el pensamiento. Por ello, la espada con la que la alternativa liberal será capaz de cortar el nudo gordiano del fracaso intervencionista es precisamente: priva­tizar las mentes.
Rafael Termes Madrid, enero 1996

Introducción

Desde la estatalización de las mentes a los estertores del mundo socialista « Nuestras leyes ofrecen una justicia equitativa a todos los hombres por igual, en sus querellas privadas, pero esto no significa que sean pasados por alto los derechos del mérito. Cuando un ciudadano se distingue por su valía, entonces se lo prefiere para las tareas públicas, no a manera de privilegio, sino de reconocimiento de sus virtudes, y en ningún caso constituye obstáculo la pobreza... La libertad de que gozamos abarca también la vida corriente; no recelamos los unos de los otros, y no nos entrometemos en los actos de nuestro vecino, dejándolo que siga su propia senda... Pero esta libertad no significa que quedemos al margen de las leyes. A todos se nos ha enseñado a respetar a los magistrados y a las leyes. y a no olvidar nunca que debemos proteger a los débiles. Y también se nos enseña a observar aquellas leyes no escritas cuya sanción sólo reside en el sentimiento universal de lo que es justo...

Nuestra ciudad tiene las puertas abiertas al mundo; jamás expulsamos a un extranjero... Somos libres de vivir a nuestro antojo y, no obstante, siempre estamos dispuestos a enfrentar cualquier peligro... Amamos la belleza sin dejarnos llevar de las fantasías, y si bien tratamos de perfeccionar nuestro intelecto, esto no debilita nuestra voluntad... Admitir la propia pobreza no tiene entre nosotros nada de ver que sí consideramos vergonzoso es no hacer ningún esfuerzo por evitarla. 

El ciudadano ateniense no descuida los nego­cios públicos por atender sus asuntos privados... No consideramos inofen­sivos, sino inútiles, a aquellos que no se interesan por el estado; y si bien sólo unos pocos pueden dar origen a una política, todos nosotros somos incapaces de juzgarla. No consideramos la discusión como un obstáculo colocado en el camino de la acción política, sino como un preliminar indis­pensable para actuar prudentemente... 
Creemos que la felicidad es el fruto de la libertad y la libertad, el del valor, y no nos amedrentemos ante el peligro de la guerra... 

Resumiendo: sostengo que Atenas es la Escuela de la Hélade y que todo individuo ateniense alcanza en su madurez una feliz versatilidad, una excelente disposición para las emergencias y una gran confianza en sí mismo».