EL Rincón de Yanka: NAVIDAD

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domingo, 14 de diciembre de 2025

LOS TRES SECRETOS DEL NACIMIENTO DE JESÚS: "MIGDAL EDER" (LA TORRE DEL REBAÑO DEL PESEBRE) 🐏

Los pastores (levitas) 
de Migdal Eder (la torre del rebaño) 
y el nacimiento de Jesús 
(en el Pesebre) en Belén
🐏
“Lo puso en un pesebre, 
porque no había lugar para ellos en el mesón» 
(Lc 2,7)
Rafael Sanz

Acerca del lugar físico en el que nació Jesús, solo Lucas nos da los detalles: Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón (Lc 2,7) Conviene aclarar en primer lugar que la traducción frecuente de la palabra griega: καταλύματι (katalumati) en “mesón (o posada)” no es del todo adecuada; pues la palabra común para “mesón o posada” era el término griego πανδοχεῖον (pandocheion), como la encontramos, por ejemplo, referida a la posada a donde el buen samaritano llevó al herido de Lc 10,34 (cfr. «Jesús a través de los ojos del Medio Oriente», Kenneth Bailey). Pero la palabra a la que se refiere en Lc 2,7, kataluma, significa más bien “un lugar donde poder alojarse”.

Entonces, ¿cuál fue la razón de que José y María no encontraran “un lugar donde estar” en Belén? La razón era que según Lv 15,19-27 una mujer con flujo de sangre quedaba ritualmente impura; así como todo lo que ella toque o use; y también a todos los que tuvieran contacto físico con ella. Y esto se aplicaba también a las mujeres embarazadas (Lev 12,2-4), porque el parto implicaba derramar sangre. Por ello -para evitar contaminar ritualmente a sus familias-, las mujeres embarazadas buscaban un lugar apartado para dar a luz. Esto es lo que hicieron José y María, pero se nos dice que no lograban encontrar «un lugar donde estar” y poder dar a luz.

Una aclaración. La palabra “pesebre” es traducida del griego φάτνῃ “phatné”; pero también puede traducirse como “establo»: por ejemplo en la Septuaginta LXX (Escrituras hebreas en griego) en 2 Cr 32,28 y Prov 14,4; y lo mismo ocurre en Lc 13,15 que hace referencia al lugar donde hay animales.

«Hallaréis al niño envuelto en pañales, 
acostado en un pesebre» (Lc 2,12)

Pero sigamos con nuestro tema: ¿Qué pistas se nos dan acerca del lugar en el que nació Jesús? Un dato que llama la atención a primera vista es que lo que se nos dice que hace María tras dar a luz a Jesús: «lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre” (Lc 2,7), y que es la señal que se da a los pastores: «Entonces el ángel les dijo: Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.” (Lc 2,12). A primera vista, puede parecernos difícil que con solo esos datos alguien encuentre rápidamente a nadie. Sin embargo ¿por qué a los pastores les resultó suficiente información para encontrar al Niño? Los pastores no dudaron sobre el lugar donde lo encontrarían y lo hicieron rápidamente: 
“Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre«. ¿Qué se nos quiere decir con esto?

Por un lado sabemos que Herodes preguntó a los sacerdotes donde tenía que nacer el Mesías según las profecías, se nos dice que le dieron esta respuesta: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” (Miq 5,2; Mt 2,6). Pero había más profecías relativas a la ubicación del nacimiento del Mesías. El mismo profeta Miqueas dice unos versículos antes: “Y tú, oh torre del rebaño (Migdal-Eder, מִגְדַּל־עֵ֗דֶר), fortaleza de la hija de Sion, hasta ti vendrá el señorío primero, el reino de la hija de Jerusalén” (cfr. Miq 4,8). Según esto, el Mesías sería anunciado en un lugar llamado “Migdal Eder”, que significa “torre de rebaño”. Hasta el punto existía esta creencia que la encontramos en la paráfrasis de Targum Yonatan de Génesis 35,23 y Miqueas 4,8 como: «Él extendió su tienda más allá de Migdol Eder, el lugar donde el rey Mesías se revelará al final de los días«.

Actualmente se desconoce la ubicación exacta de Migdal Eder, pero parece que se encontraba cerca de Belén (cfr. Eusebio, “Concerniente a los nombres de lugares en las Sagradas Escrituras” Sección B, 196) a una milla romana -1,5 Km- y al este, en el camino a Jerusalén (cfr. Gn 35,16-21; Efratá era el antiguo nombre de Belén). En Israel era común construir “torres de vigilancia” como protección de los enemigos (2 Reyes 18,8). A veces, estas torres también eran usadas para custodiar a los rebaños (2 Cr 26,10). Se han encontrado ruinas arqueológicas de algunas de estas torres. Por lo que parece en Migdal Eder hubo -en algún momento- una torre llamada la “torre del rebaño”, donde los pastores sacerdotes vigilarían su ovejas desde la parte alta de la torre, y en el nivel más bajo llevaban las ovejas para dar a luz a los corderos.

Por otro lado sabemos por El Talmud que “el rebaño que se encuentra desde Jerusalén hasta Migdal Eder, y en la misma vecindad en todas direcciones: los machos son [considerados como] holocaustos; las hembras son [consideradas como] ofrendas de paz» (cfr. Talmud de Babilonia, Shekalim 7,4). Si esto es así, es muy posible que hubiera cerca pastores que cuidaban sus rebaños. Y que por ser destinados para los sacrificios del Templo fueran un tipo especial de pastores. 
«Un pasaje de la Mishnah lleva a la conclusión de que los rebaños que pastaban allí estaban destinados a los sacrificios en el templo y, en consecuencia, los pastores que los cuidaban no eran pastores ordinarios”. Según algunos estudiosos, existían unos pastores sacerdotales, es decir, de la tribu de Leví, que eran los encargados de cuidar los rebaños del templo (cfr. “The Life and Times of Jesus the Messiah”, Alfred Edersheim).

Entre los deberes de estos pastores estaba el de supervisar el nacimiento de cada cordero y verificar que fuesen aptos para el sacrificio en el templo. Según la ley, los corderos debían nacer sin mancha, sin huesos rotos y sin ningún defecto (Ex 12,5).

Nada más nacer los envolvían con tiras de tela bien apretadas para protegerlos de golpes y manchas. De ahí la referencia de Lucas a los pañales y el pesebre: pues mientras que al nacer un bebé judío se le cortaba el cordón umbilical, se lavaba y se envolvía en pañales (cfr. Ez 16,4), a un cordero destinado al Templo, nada más nacer se le envolvía con trozos de tela -desechos de las ropas sacerdotales que habían sido usadas en los sacrificios del templo-; y se les colocaba en unos comederos tallados en piedra caliza -que debían estar ritualmente limpios-, para evitar que los agitados corderos se lastimaran hasta que estuvieran tranquilos (cfr. “The Tower of the Flock: The Christmas Story”, Christine Van Horn).

Además estos pastores levitas debían cumplir las reglas rabínicas de limpieza y mantenían purificado el lugar de nacimiento de estos corderos; es decir, no se permitiría la presencia de otros animales. Esta es la razón por la que estos rebaños, para no ensuciar, se mantenían al raso, y sólo las ovejas que estaban para dar a luz se llevaban a la parte baja de la torre de vigilancia.

Y aquí viene una cuestionable pero no imposible interpretación: ¿Y sí José y María, al no encontrar «un lugar donde alojarse» en Belén, vieron en la cercana “torre del rebaño”, un lugar apropiado para dar a luz? Y como se nos dice que aquella misma noche también “había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño” (cfr. Lc 2,8), que parece apropiado pensar que éstos eran los de Migdal Eder (cfr. “The Life and Times of Jesus the Messiah”, Alfred Edersheim) y por eso dieron rápidamente con ellos. Y esto explicaría también porqué los pastores fueron y llegaron “rápidamente« al único lugar donde los corderos nacían para el sacrificio, y se envolvían en pañales y se acostaban en un pesebre: ¡Migdal Eder, la torre del rebaño!

Además desde esta perspectiva, los oyentes judíos de estos relatos habrían entendido inmediatamente el trasfondo religioso del cordero sacrificial con las palabras del ángel: “Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor.” (cfr. Lc 2,10-11). En efecto, Jesús es “el Cordero de Dios” (Jn 1,29), y por eso “un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pe 1,18-19). Muy convenientemente, estos pastores levitas debían ser los primeros en recibir la noticia del nacimiento del Mesías, pues ¡ellos debían supervisar el nacimiento del “Cordero de Dios” y verificar que no tenía mancha ni defecto!

De todas formas, no sería necesario que Jesús naciera exactamente en la parte baja de la Torre del rebaño, bastaría que estuviera en ese perímetro para tener la misma interpretación de Cordero De Dios para el sacrificio. Así mismo, la noticia de un nacimiento en aquella noche correría como el viento en Belén y no les resultaría muy difícil dar con ello.

Espero que hayáis disfrutado tanto como yo con este estudio.

Bibliografía
  • Jesús a través de los ojos del Medio Oriente», Kenneth Bailey. Kenneth E. Bailey es un ministro presbiteriano ordenado, vivió y enseñó en seminarios e institutos en Egipto, Líbano, Chipre y Jerusalén por cuarenta años. Durante veinte de estos años, el Dr. Bailey fue director de la división bíblica y profesor de Nuevo Testamento en la Escuela Teológica Near East en Beirut. Fue ahí donde también fundó y dirigió el Instituto de Estudios del Nuevo Testamento del Oriente Medio. Ha enseñado como profesor auxiliar en las academias teológicas de Pittsburg, McCormick y Fuller en California.
  • “The Life and Times of Jesus the Messiah”, Alfred Edersheim
  • “The Tower of the Flock: The Christmas Story”, Christine Van Horn
  • Talmud de Babilonia, Shekalim 7:4
  • Septuaginta LXX
  • Eusebio, “Concerniente a los nombres de lugares en las Sagradas Escrituras” Sección B, 196
  • Los targums son traducciones judías arameas de libros de la Biblia hebrea. El género targómico combina representaciones literales del texto bíblico con material adicional, que varía en tamaño desde una palabra hasta varios párrafos. Las adiciones proporcionan información importante sobre la antigua interpretación bíblica judía. Targum Jonathan (hebreo: תרגום יונתן בן עוזיאל), también conocido como Targum Yonasan/Yonatan, es el targum oriental oficial (babilónico). El Talmud atribuye su autoría a Jonathan ben Uzziel, alumno de Hillel el Viejo. Según esta fuente, fue compuesta por Jonathan b. Uzziel «de boca de Hageo, Zacarías y Malaquías«, lo que implica que se basó en tradiciones derivadas de los últimos profetas.
  • La Mishná o Mishná (/ˈmɪʃnə/; hebreo: מִשְׁנָה, «estudio por repetición«, del verbo shanah שנה, o «estudiar y revisar», también «secundario») es la primera gran colección escrita de las tradiciones orales judías conocidas como la «Torá Oral”. Cada aspecto de cómo los judíos debían obedecer la Ley (según estos fariseos) se registró en la Mishná: complementa, complementa, aclara y sistematiza los mandamientos de la Torá. La Torá, por ejemplo, ordena: «Cuando comáis y os saciáis, dad gracias a vuestro Dios por la buena tierra que os ha dado» (Deut. 8:10). La Mishná detalla bendiciones específicas que se deben recitar antes y después de cada tipo de comida, y qué hacer si la bendición equivocada se recita por error. También extiende la recitación de bendiciones a áreas distintas de la comida, detallando las bendiciones que se recitarán antes y después de la ejecución de los mandamientos, las bendiciones de alabanza y la acción de gracias, incluso estableciendo un orden regular de oraciones diarias. La Mishná fue escrita después del tiempo de Cristo, pero contenía gran parte de la Ley Oral adoptada por los fariseos durante su vida y nos ayuda a entender cuántos de los judíos estaban pensando durante este tiempo. La Mishná comprende seis secciones principales, u órdenes (sedarim), que contienen 63 tratados (massekhtaot) en total. Shekalim es el cuarto tratado en el segundo orden, Moed (Festivales), por lo que se ocupa principalmente de asuntos relacionados con el Templo de Jerusalén y los impuestos y ofrendas del templo.




domingo, 30 de noviembre de 2025

VILLANCICO DEL COLEGIO DE FOMENTO "MI DIOS DE CARNE" de POVEDAS y "DENTRO DE TI" CORO DE TAJAMAR, 2025


MI DIOS DE CARNE

Ver para creer, 
el cielo cabe entero en una cueva de Belén. 
Arde la Nochebuena con un nuevo amanecer: 
Que el misterio desvela su poder. 

Brazos de José, 
el Creador se mueve con la gracia de un bebé. 
Llora María llena de alegría y sencillez, 
la doncella más bella de Israel.

 ¡Tantos que quisieron ver sin ver!
¡Tanto abrazo que esperaba su querer!
Hoy la eternidad es todo don: 
Sangre de mi sangre, niño Dios. 

¡Mi Dios de carne!
pañales, besos, ojos de sus ojos de su madre, 
los Ángeles estallan al mirarle, 
el verbo balbucea y pide amor.

 ¡Mi Dios de carne!
La creación renueva su mensaje, 
la muerte y las tinieblas se deshacen,
"¡os ha nacido un Salvador!".

Nace el mundo hoy 
iluminado todo con el rostro de mi Dios. 
Dorado Pan divino, verdadera luz del Sol, 
plenitud de la vida y del amor. 

Santa Trinidad, 
hay una madre virgen con un Niño en un Portal, 
ella me llama y mira toda conmovida al entregar 
en mis brazos la pura eternidad. 

 ¡Tantos que quisieron ver sin ver!
¡Tanto abrazo que esperaba su querer!
Hoy la eternidad es todo don: 
Sangre de mi sangre, niño Dios. 

¡Mi Dios de carne!
pañales, besos, ojos de sus ojos de su madre, 
los Ángeles estallan al mirarle, 
el verbo balbucea y pide amor.

 ¡Mi Dios de carne!
La creación renueva su mensaje, 
la muerte y las tinieblas se deshacen,
"¡os ha nacido un Salvador!".

“Mi Dios de Carne” - Villancico del Colegio de Fomento El Prado de POVEDAS


Villancico 2025 | Dentro de ti - Coro de Tajamar

sábado, 18 de octubre de 2025

PELÍCULA "CHRISTMAS MOUNTAIN (MONTAÑA NAVIDEÑA)" 1981 🎄

PELÍCULA VAQUERA DEL OESTE
"CHRISTMAS MOUNTAIN 1981"

Christmas Mountain (Montaña Navideña): La historia de un ángel vaquero es una película del oeste de 1981 sobre el verdadero significado del espíritu navideño. Protagonizada por Mark Miller de Savannah Smiles y Slim Pickens en uno de sus últimos papeles, la película se produjo y estrenó originalmente en 1981. El máster original en 16 mm se perdió durante 20 años. Jack Evans, socio y financista de la película original, finalmente recuperó el máster. Fue remasterizada digitalmente por Victory Studios de Los Ángeles en 2008.
Una reseña del lanzamiento original en The New York Times decía: 
"Este conmovedor cuento navideño contiene un giro western, ya que cuenta la historia de un vaquero celestial que baja a la Tierra para pastorear a unas cuantas personas que necesitan algunos milagros".

Christmas Mountain - The Story of a Cowboy Angel. 1981

domingo, 1 de junio de 2025

¡CAMINA A BELÉN!



Si la incomprensión te pesa, camina a Belén.
Si la soledad te acompaña, camina a Belén.
Si la tribulación y el dolor inundan tu corazón, camina a Belén.
Si te sientes derrotado y el mundo te ha traicionado, camina a Belén,
porque allí se encuentra el Niño que para ti ha nacido,
y desde Su pobre cuna te muestra que viene a derrotar toda tristeza,
y darte una vida nueva,
para que en tu corazón siempre florezca el amor y la paz verdadera.

¡Oh Belén que en todos los corazones Jesús te quiere poner!

Hoy quiero meditar estas palabras, frase por frase, en la Luz de la Navidad que Jesús quiere poner en nuestras almas, para mejor preparación de nuestro corazón a la Venida del Niño que tanto esperamos.

Si la incomprensión te pesa, camina a Belén.

María caminaba en silencio, incomprendida por el mundo, y sin poder explicarle a la gente cual era la realidad que realmente la llenaba de gozo, y de dolor. 
El gozo y el dolor eran como un ramo de hermosas rosas que perfumaban su alma, pero llenas de espinas que hacían difícil tomarlas con las manos sin lastimarse. 
¿Cómo borrar esa incomprensión sin decir que el Dios de lo alto había anidado en su Vientre? 
Las habladurías, las críticas de los familiares, las miradas esquivas, ¡cómo dolían en su alma! El silencio fue siempre el compañero fiel de María, por eso Ella caminó a Belén simplemente guardando estas cosas en su Corazón.

Si la soledad te acompaña, camina a Belén.

José y el burrito iban con Ella, y sin embargo la soledad la envolvía con más dureza que el frío del camino. 
José la miraba con palabras de consuelo, tratando de no mostrar el dolor que laceraba su interior. 
María estaba acompañada por la hermana soledad, esa amiga que se empeña en unirse a nosotros cuando más necesitaríamos el calor del mundo, las miradas comprensivas, los abrazos de bienvenida, el aceptar sin preguntar, el confiar sin saber. 
La hermana soledad nos llama entonces a cerrar los ojos y a ir de su mano por los estrechos senderos de nuestra alma, al encuentro del que nos espera en Su cuna de Belén.

Si la tribulación y el dolor inundan tu corazón, camina a Belén.

María, portadora en su vientre del más maravilloso Tesoro que jamás pudiera haber existido, fue rechazada como si fuera una molestia, un motivo de distracción para los que gozaban del calor de las posadas, de los hogares donde acudieron por ayuda. José estaba en su pueblo, en su Belén, y sin embargo no fue escuchado por sus propios familiares o amigos. 
¡Cuánto dolor y tristeza hizo nido en los corazones de estas purísimas almas! Pero María sabía que el sufrimiento, cuando es extremo, anuncia la cercanía de grandes Gracias. ¡Ella, Nuestra Señora de la Alta Gracia, la Gracia de ser Madre del Salvador!

Si te sientes derrotado y el mundo te ha traicionado, camina a Belén,
porque allí se encuentra el Niño que para ti ha nacido,
y desde Su pobre cuna te muestra que viene a derrotar toda tristeza,
y darte una vida nueva,
para que en tu corazón siempre florezca el amor y la paz verdadera.

El estallido de dolor ante la traición de los cercanos, y de los lejanos, y el fracaso ante los ojos del mundo, fue reemplazado por un estallido de Gloria. 
María vio esos Ojos que la miraban desde un montoncito de paja y polvo, y comprendió que todo había tenido sentido, como anticipando la Cruz que como espada iba a atravesar su Corazón, pero también viendo las puertas del Reino de Dios que se abrirían ante la reconciliación de Dios con Su Criatura. 
María vio como el camino a Belén derrotó los dolores del mundo e invitó a la Gloria de los ángeles que nos cantan a nosotros aún hoy sobre la paz a los hombres de buena voluntad, a los que verdaderamente aman al Señor.

¡Oh Belén que en todos los corazones Jesús te quiere poner!

Ayer, hoy y siempre, la humildad de Belén es puesta por Jesús en nuestro pesebre interior, nuestro corazón. Como lo hizo María, Él espera de nosotros obediencia heroica, humildad en el silencio, entrega en el dolor, aceptar sin comprender, caminar sin ver el camino, oración aún cuando duela, caminar aunque las piedras traspasen nuestros pies. Belén está delante de nosotros, fulgurante, majestuosa, aunque escondida a los ojos del mundo.

Ese es nuestro secreto, compartido con María. Belén, nuestra Belén Celestial, en la que el Niño por nacer nos espera. Hermano, hermana, no mires atrás.

¡Sólo camina a Belén!




Letra y Música: 
Antonio Alcalde
.
¿Por dónde se va a Belén?
Por cualquier camino del mundo
donde brota un amor profundo,
por allí se va a Belén.
.
Para llegar a Belén
no andes solo el camino,
pues junto a ti, peregrino,
camina el Niño Emmanuel.
.
Oveja, mula y rabel
van caminando contigo
buscando el rostro divino
del Dios nacido en Belén.
.
Donde brota una sonrisa,
donde se tiende una mano,
donde se escucha sin prisa
la palabra del hermano,
por allí se va a Belén.


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sábado, 28 de diciembre de 2024

LA NAVIDAD NEGRA DE PASTO (COLOMBIA) DE 1822: DELIRIO ASESINO, GENOCIDA Y ETNOCIDA DE UN "LIBERTADOR"

LA NAVIDAD NEGRA (1822) 
DE PASTO (Colombia):
DELIRIO ASESINO 
DE UN "LIBERTADOR"


Simón Bolívar,
el genocida de Pasto
En una navidad se produjo una de las mayores matanzas de indígenas en América. Fue ordenada por Simón Bolívar.
Cientos de indios, incluidos mujeres y niños, fueron asesinados en Pasto (Colombia) por ser leales a España.
En 2018, pudo verse de nuevo, como la herida de la “Navidad Negra” pastusa de 1822 sigue abierta después de casi 200 años. La carroza “El Colorado”, del joven maestro nariñense Carlos Ribert Insuasty, que obtuvo el primer lugar en las fiestas del Carnaval de ese año. Se revivió en este carnaval la masacre que se cometió en la calle del mismo nombre y expuso una herida que jamás sanó en la historia del pueblo nariñense.

Carroza Ganadora 2018 ▷ El Colorado Carnaval de Negros y Blancos Pasto ((Audio: La Rebaja))

Por lo menos una cuarta parte de la población de Pasto fue masacrada entre el 23 y el 24 de diciembre de 1822 por órdenes del Libertador y ejecución del Batallón Rifles, que comandaba el Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, según el historiador y filósofo pastuso José Rafael Sañudo, autor del ‘Estudios sobre la vida de Bolívar’ (1925), donde expone en 10 capítulos la crueldad y la sangre fría de El Libertador para alcanzar sus objetivos.

En la calle del Colorado de Pasto no hace tanto, 
en 2010, apareció esta pintada.

Una parte, no pequeña de población, no desea olvidar estos sucesos que elevan a la categoría de genocida a Simón Bolívar, pero ellos: ¿son mártires? Antes de continuar, no podemos olvidar que aunque Bolívar abjurase de la masonería en su testamento, en estos sucesos de 1822 estaba plenamente convencido (desde bien joven) de su militancia.
En fin, terminemos por contar los cruelísimos sucesos de la Navidad Negra. Aunque fue Antonio José de Sucre quien estaba al mando del asalto a la localidad de Pasto no se debe olvidar que las órdenes venían impuestas por Simón Bolívar.


Empezábamos hablando de san Ezequiel Moreno, y hoy es su fiesta. Preparando estos artículos, encuentro este de Carlos Eduardo Lagos Campos.

Canonización de los mártires de la Navidad Negra en Pasto

Desde sus inicios Pasto ha sido catalogada como la capital teológica de Colombia a causa de su fe, que se refleja en el desarrollo arquitectónico con el número de monumentos, conventos y templos religiosos; así como el prolífico arte religioso, la gran cantidad de congregaciones y las asociaciones que cargan en andas los diferentes los pasos que marchan en procesión en la semana santa.
Para definir las profundas creencias arraigadas en estas tierras del sur, el escritor Alfredo Cardona Tobón expuso:
“Los pastusos han sido pacíficos, creyentes y profundamente respetuosos de la autoridad y de las tradiciones, pero cuando se ha atentado contra sus principios no han dudado en tomar las armas para defenderlos. A principios del siglo XIX, Pasto estaba aislado de las corrientes de la ilustración, no le interesaba cambiar al rey y le aterrorizaban los librepensadores; sus reivindicaciones eran otras: una administración independiente de Quito y Popayán, el asiento de un obispado y el establecimiento de instituciones educativas para sus hijos. Por otro lado los indígenas veneraban al rey y a los dirigentes pastusos no les convenía un cambio que perjudicara sus intereses”.
Pues bien, desde el Centro de Pensamiento Libre, postulamos que no fue al azar que los principales ataques sufridos por los ejércitos separatistas conducidos por españoles criollos, muchos de ellos masones, se hubiesen realizado en fechas sagradas para nuestra población, fue así como Antonio Nariño, tras haber saqueado los templos en Popayán, y amenazado a Pasto en plena semana mayor, enrutó sus tropas hacia la ciudad en una semana santa de 1814.

El historiador Enrique Herrera define así este episodio:

“Finalizando el siglo XV, son varias las comunidades religiosas de varones establecidas en San Juan de Pasto: Mercedarios en 1539, Franciscanos en 1562, Dominicos en 1572 y Agustinos en 1585 y una de mujeres: Las Conceptas en 1588, todas ellas comprometidas en promover e imponer la religión católica, apostólica y romana de acuerdo con los compromisos que se tiene con la corona española.
Imágenes de santos, vírgenes y cristos traídas ya sea de Quito, Lima y aun de España fueron ubicados en sus respectivos templos o capillas para su correspondiente veneración. Cada poblado del Valle de Atriz atendiendo el adoctrinamiento de la religión acogió como patrono una determinada imagen para celebrar con gran pomposidad sus tradicionales fiestas patronales.
La Semana Santa o Mayor congregaba a todos los pobladores tanto del sector urbano como del rural y según estudios que existen al respecto las comunidades indígenas de los sectores circunvecinos del Valle de Atriz tenían la costumbre de participar activamente cargando imágenes representativas a la crucifixión y muerte de Jesucristo que traían desde sus respectivos poblados…
El 4 de marzo de 1814, Antonio Nariño, desde Popayán escribe amenazante al Cabildo de Pasto: “Yo propongo a Usía muy ilustre nuevamente el partido de la conciliación y de la paz. Usía muy ilustre sabrá la conducta que he guardado en esta ciudad –se refiere a Popayán– y estoy resuelto a guardar la misma en esa, si no se me hace resistencia; o a cerrar por la primera vez mi alma a los sentimientos de compasión y entregarla –a Pasto– a las llamas, para que sirva de escarmiento a los obstinado”…

El miércoles santo, 6 de abril de 1814, el general Antonio Nariño, se sale de casillas y lanza esta triste y macabra amenaza a Pasto y su gente, cuando dice: “por última vez digo a Usía muy Ilustre, que si se me hace un solo tiro, fiados en la indulgencia que he usado en todos los pueblos de mi tránsito, Pasto queda destruida hasta sus fundamentos…Es preciso que antes de romper el fuego, se decida abiertamente a hacer causa común con nosotros o a quedar destruida, y destruida de un modo que nunca jamás pueda volver a ser habitada…”

Es realmente censurable la actitud del general Antonio Nariño, al impeler su más férrea amenaza en los días de la semana santa de aquel año de 1814, más si se tiene en cuenta los hechos acaecidos en Popayán, donde sus tropas robaron y fundieron los objetos sagrados depositados en los templos, capillas y conventos de esa ciudad.
De igual manera, la batalla de Bomboná se realizó en un domingo de pascua el 7 de abril de 1822, de acuerdo al calendario católico, una vez más las tropas de Pasto deben afrontar nueva invasión militar, esta vez dirigida por el propio general Simón Bolívar.
Bien lo había advertido Santander en carta suscrita el 30 de abril de 1820, donde le dice a Bolívar: 
“Le incluyo un diseño del Juanambú, las verdaderas Termopilas de Cundinamarca. Presentado a Bosch, el secretario de Calzada, le pedí me hiciera un plano del Juanambú, como él lo había visto ahora, lo hizo, me lo entregó, lo examiné con otros oficiales, que tienen conocimiento práctico de la posición, y resulta correcto y exacto. Me he confirmado que la ocupación de este país (se refiere a Pasto) es más bien obra de la inteligencia que de la intrepidez…”.

En una nueva misiva de Santander a Bolívar escrita el 22 de febrero de 1822, le advierte: “Nos queda otra vez el Juanambú y Pasto, el terror de los ejércitos y es preciso creerlo el sepulcro de los bravos, porque 36 oficiales perdió Nariño y Valdés ha perdido 23 que no repondremos fácilmente. Resulta que usted debe tomar en consideración las ideas de Sucre y de abandonar el propósito de llevar ejercito alguno por Pasto, porque siempre será destruido por los pueblos empecinados, un poco aguerridos y siempre, siempre victoriosos”.

El resultado de la batalla fue adverso a Bolívar de acuerdo al general Obando: “Habíamos perdido 800 hombres muertos y más de 1000 heridos, en tanto que el enemigo no contaba de perdida más que 18 muertos y heridos, y 20 prisioneros que le había tomado el Rifles”.

Se discute el triunfo de Bolívar con el argumento de que este se quedó con el campo de batalla cuando las tropas pastusas se retiraron; no obstante, el historiador Sergio Elías Ortiz explica:
“Se retiraron, es verdad, pero por haber cundido entre las filas la noticia de que las tropas republicanas habían entrado a Pasto por Genoy, noticia que ellos tomaron en serio y por ello volaron a defender sus hogares, convencidos de que García no lo haría, pues estaba dispuesto a entregarse y hasta lo acusaban, quien sabe si con fundamento, de haber cargado los cartuchos con polvo, en vez de pólvora. Don Basilio no las tenía todas consigo en vista de la desbanda de los suyos. Por él se habría retirado de Guaca, a donde había ido a parar al final de la batalla, y hubiera puesto río Guaytara por medio, para hacerse fuerte, dejando abandonada a Pasto al vencedor, si no es porque un sacerdote español, capellán del Cazadores de Cádiz, que estaba con él, le aconsejó escribir a Libertador mostrándose más fuerte que nunca. Así lo hizo en las primeras horas del día 8”,

Para rematar el hecho que demuestra nuestra tesis es el episodio conocido como la Navidad Negra, donde la victoria indiscutida del general Antonio José de Sucre, el 24 de mayo de 1822 en la batalla de Pichincha, forzó la capitulación del pueblo Pastuso, facilitando el ingreso en actitud triunfal del general Bolívar, el 8 de junio de 1822; pero su tranquilidad le duraría muy poco, el pueblo pastuso era reacio a esta causa y entendió que este cambio en el ejercicio del poder en nada les beneficiaría y es así como cinco meses después los milicianos Agustín Agualongo y Benito Boves, en una audaz acción, retoman la ciudad y expulsan de manera humillante a las tropas de Bolívar.
Esta nueva resistencia y la derrota de los granadinos de manos de las milicias pastusas en la Batalla de Taindalá fue la excusa perfecta para que Bolívar obtuviera su venganza contra esta noble ciudad, resguardo de la tranquilad y del culto a lo religioso.
Tras un nuevo triunfo de Sucre en Ibarra, Bolívar le ordena la retoma a sangre y fuego de Pasto; como si esto no hubiese sido suficiente posteriormente signaría el destino de la ciudad bajo la siguiente consigna: “Barrer de la faz de la tierra su raza infame”.

Es así como el 24 de diciembre de 1822 hace su arribo demencial a esta noble ciudad el general Sucre. Fueron muchos y de una extrema sevicia los excesos de las tropas bajo su mando; esto a pesar de que la ciudad que tras una serie de escaramuzas desde el Guaytara hasta Yacuanquer la ciudad había sido desalojada por las milicias; luego en ella únicamente se encontraban mujeres, ancianos y niños.
La masacre fue horrible: nadie se salvó de aquella orgía de terror; no se respetaron a sus inermes habitantes; mujeres, ancianos y niños fueron masacrados y violados incluso a las siervas de Dios. Durante aquella amarga noche de Navidad y durante tres días más; participaron en aquella vergonzosa acción tropas de los llanos de Aragua y Casanare y muchos de los supervivientes de su derrota en Bomboná, principalmente los del Batallón Rifles.

Se calcula que las personas asesinadas ascienden a más de 800; en su mayoría mujeres, ancianos y niños. De ahí deviene el nombre de la calle conocida como la calle del colorado, debido a la sangre derramada en el sector de Santiago por nuestras gentes en defensa de sus creencias, de sus principios, de sus ideales y de su autonomía; pero esto no fue suficiente para la consigna de “Guerra a muerte” implantada por Bolívar contra esta fortificación, resguardo de la tranquilidad y del culto a lo religioso; por ello, además las tropas se empecinaron en violar a mujeres y niños; al tiempo que saquearon y destruyeron toda la ciudad. Situación de la que no se salvaron ni las iglesias, ni los edificios públicos, lo que produjo una perdida invaluable a nuestro patrimonio religioso, histórico y cultural.

A pesar de que el comando de los saqueadores y perpetradores de este magnicidio estuvo a cargo de Sucre, es importante recordar que el direccionamiento de todo estos terribles actos fue orquestado directamente por Bolívar; por ello se cree que el mariscal de Ayacucho actuó sin temor a represalias. A pesar de estar vigente “el Tratado de Regulación de la Guerra” suscrito por el mismísimo Simón Bolívar, el 25 de noviembre de 1820, acuerdo que imponía la obligación de respetar los pueblos ocupados.

Sobre este nefasto y triste hecho, Julio Cepeda Sarasty nos hace una compilación, en el siguiente texto:

“El 24 de diciembre de 1822 el pueblo del sur fue invadido, pisoteado y abusado, la libertad se tiñó de sangre, se perfumó de muerte, se vistió de persecución, de masacres y sacrificios. Sobre el pie del Galeras, Bolívar bautizó con muertos las calles, con violaciones las iglesias, con represiones a la valentía; no dejó un sueño vivo porque sólo su sueño era posible, porque la independencia debía depender solamente de sus ideales.
El 23 y 24 de diciembre de 1822, después de rudo combate en el barrio Santiago de Pasto, en horrible matanza que siguió, soldados, hombres, mujeres, niños y ancianos fueron sacrificados y el ejército “libertador” inició un saqueo por tres días, asesinatos de indefensos, robos y otros desmanes; hasta el extremo de destruir, como bárbaros, los libros públicos y los archivos parroquiales, cegando así tan importantes fuentes históricas. No respetaron los templos donde el pueblo pastuso buscó protección.
Bolívar, quien nos llevó a la llamada libertad, el de la Navidad Negra, el de la temible espada, el del caballo blanco, el de uniforme rojo, el que llenó los ojos de los pastusos de dolor y de llanto, el que dejó cientos de niños huérfanos y una multitud de madres y viudas llorando a sus hombres inmolados. En defensa de sus creencias el pueblo pastuso no secundó la lucha por la independencia, no renunció a sus rancias convicciones por un hombre que los desterró y los humilló hasta la muerte.
El cruel Libertador, el que manchó de muerte las calles, el que nos liberó de la corona pero que nos manchó de miseria, dolor y llanto. La historia de esta patria en construcción nos cuenta que el Libertador asesinó y sacrificó a nuestra pueblo en nombre de la libertad y de la independencia; pero no olvidemos que dejó las huellas de su espada en nuestras gentes, que sometió y humilló nuestros ancestros, que pisoteó nuestro pueblo y que fue el autor de una macabra obra perenne en la memoria de nuestro pueblo”.

[Una imagen de Te lo explico con plastilina de la secuencia sobre la "Navidad negra"].

El historiador nariñense Enrique Herrera Enríquez cita como probanza de aquellos luctuosos hechos, las siguientes piezas históricas:

"El historiador José Manuel Restrepo, narra así el acontecimiento: “Al amanecer del 24 los cuerpos desfilaron sin detenerse por la fragosa montaña que separa a Yacuanquer de Pasto. Tardaron mucho en atravesarla, y hasta las doce del día no avistaron a los facciosos apostados en las alturas y quebradas que rodean a la ciudad por la parte del sur. A la una de la tarde fueron destinadas la primera y quinta del Rifles a tomar las alturas que ocupaban los rebeldes a nuestra izquierda; el resto del batallón, con su coronel y el general Barreto, se dirigieron contra la principal estancia del enemigo. Habiéndose ésta sobre la iglesia de Santiago, circuida de un terreno excesivamente cortado, y donde los pastusos se creían invencibles con el auxilio de aquel santo apóstol, patrón de la España…".

Alberto Montezuma Hurtado, manifiesta: “Según refiere la crónica, la propia imagen de Santiago fue puesta en medio de los defensores, como un gran general y más bien cayó al suelo en uno de los lances del combate, convirtiéndose en estorbo, y mientras sus decepcionados partidarios le echaban en cara tan lamentable inutilidad.. A las tres de la tarde la dispersión de los facciosos se hizo incontenible; el sujeto Boves tomó camino de oriente con unos clérigos españoles y varias gentes de fusil, Agualongo y Merchancano se acogieron a sus montes hospitalarios. Y entonces, bajo la vista inexplicablemente gorda del general Sucre, los vencedores se entregaron al saqueo de la ciudad, distinguiéndose por sus atrocidades el famoso batallón Rifles, con su jefe Arturo Sanders a la cabeza. Sobre los hechos no existe un solo recuerdo, amargo o descomedido, no hay tampoco un solo comentario, en prueba de lo cual se transcriben ahora los de diversos y conocidos historiadores:

De don José Manuel Groot: “Las tropas irritadas con la obstinada guerra que les hacían los pastusos, saquearon la ciudad y el general Sucre hubo de permitírselo. Allí no hallaron casi gente, todos los hombres habían huido, no habían sino las monjas y algunas mujeres refugiadas en el convento”.

Del general José María Obando: “No se sabe cómo pudo caber en un hombre tan moral, humano e ilustrado como el general Sucre la medida, altamente impolítica y sobremanera cruel de entregar aquella ciudad a muchos días de saqueo, de asesinatos y de cuanta iniquidad es capaz la licencia armada; las puertas de los domicilios se abrían con la explosión de los fusiles para matar al propietario, al padre, a la esposa, al hermano y hacerse dueño el brutal soldado de las propiedades, de las hijas, de las hermanas, de las esposas; hubo madre que en su despecho, salióse a la calle llevando a su hija de la mano para entregarla a un soldado blanco antes de que otro negro dispusiese de su inocencia; los templos llenos de depósitos y de refugiados fueron también asaltados y saqueados; la decencia se resiste a referir por menor tantos actos de inmoralidad.. .”.

José Manuel Restrepo, historiador coetáneo de los acontecimientos y profundo admirador de Bolívar y su ejército dice al respecto: “En el acto fue ocupada la ciudad, en la que solo hallaron las monjas y unas pocas mujeres acogidas al convento (se refiere al de Las Conceptas). Los hombres habían huido todos llevándose las armas. Desgraciadamente la ciudad fue saqueada por las tropas vencedoras, irritadas sobremanera por la obstinada resistencia que habían hecho sus habitantes”.

Del doctor José Rafael Sañudo: “Se entregaron los republicanos a un saqueo por tres días, y asesinatos de indefensos, robos y otros desmanes hasta el extremo de destruir como bárbaros al fin, los archivos públicos y los libros parroquiales, cegando así tan importantes fuentes históricas. La matanza de hombres, mujeres y niños se hizo aunque se acogían a los templos, y las calles quedaron cubiertas con los cadáveres de los habitantes, de modo que “el tiempo de los Rifles” es frase que ha quedado en Pasto para significar una cruenta catástrofe. Quizás el haber permitido Sucre tan nefandos hechos, dio causa a que la Providencia señalara los términos de Pasto ocho años después para que sea sacrificado en términos de La Ventaquemada”.

Del doctor Roberto Botero Saldarriaga: “Al combate leal y en terreno abierto sucedió una espantosa carnicería: los soldados colombianos ensoberbecidos por la resistencia, degollaron indistintamente a los vencidos, hombres y mujeres, sobre aquellos mismos puntos que tras porfiada brega habían tomado. Al día siguiente, cuatrocientos cadáveres de los desgraciados pastusos, hombres y mujeres, abandonados en las calles y campos aledaños a la población, con los grandes ojos serenamente abiertos hacia el cielo, parecían escuchar absortos el Pax Ómnibus, que ese día del nacimiento de Jesús, entonaban los sacerdotes en los ritos de Navidad”.

Del padre Arístides Gutiérrez, sacerdote oratoriano: “El padre Francisco Villota pasó por la terrible prueba de ver su tierra natal convertida en un lago de sangre, pillaje y degüello por tres días, el 24, 25 y 26 de diciembre de 1822, en los cuales el batallón Rifles cometió atrocidades inauditas de barbarie y salvajismo”.

Del doctor Leopoldo López Álvarez: “Ocupada la ciudad, los soldados del batallón Rifles cometieron toda clase de violencias. Los mismos templos fueron campos de muerte. En la Iglesia Matriz le aplastaron la cabeza con una piedra al octogenario Galvis, y las de Santiago y San Francisco presenciaron escenas semejantes”.

De tal magnitud fue la crueldad de estos hechos que reconocidos afectos a la causa libertadora rechazaron con repudio estos actos de barbarie y cobardía

Daniel Florencio O’Leary, secretario privado de Bolívar, en referencia a este trágico acontecimiento expresó: “[…] en horrible matanza que siguió, soldados y paisanos, hombres y mujeres, fueron promiscuamente sacrificados y se entregaron los republicanos a un saqueo por tres días, y a asesinatos de indefensos, robos y otros desmanes; hasta el extremo de destruir, como bárbaros al fin, los libros públicos y los archivos parroquiales, cegando así tan importantes fuentes históricas”.


El escritor Isidoro Medina Patiño en su libro, "Bolívar, genocida o genio bipolar", Imp. Visión Creativa, Pasto, 2009, págs. 69 y sigs. Nos comenta: “Pasto y sus moradores, por su acendrada defensa de la Monarquía Hispánica en América, se desencadenó en la Navidad de 1822, cuando las tropas separatistas, al mando de Antonio José de Sucre, se tomaron la ciudad y protagonizaron uno de los más horripilantes episodios de la Guerra de la Independencia. Fue una verdadera orgía de muerte y violencia desatada, en la que hombres, mujeres y niños fueron exterminados, en medio de los más incalificables abusos. Este hecho deshizo, sin duda alguna, la reputación de Sucre, quien de manera inexplicable permitió que la soldadesca se desbordara, sin ninguna clase de control”.

El padre Manuel Dolores Chamorro expresó su más decidido apoyo para esta causa, por lo cual expresó en nuestro programa Sapiens:

“Como sacerdote es inmensamente satisfactorio para mí, que de pronto en Nariño tengamos un grupo de Mártires de esta categoría, no podía ser más grande para la iglesia nariñense, no solamente para los diócesis de Pasto, sino para las diócesis de Tumaco, y para la diócesis nuestra de acá de Ipiales saber que los nariñenses tenemos un grupo muy significativo de Mártires en la iglesia, eso le da uno fuerza, fortaleza y no vamos a cesar de luchar por el bien de este Nariño”.

Después de este recuento histórico solo nos resta decir que los ejércitos republicanos se ensañaron contra esta noble ciudad y le asestaron sus golpes más duros en las fechas más significativas para sus creencias y su fe; por ello, desde el centro de Pensamiento Libre, de la mano del presbítero Manuel Dolores Chamorro y un grupo importante de sacerdotes nariñenses, hemos iniciado una gran cruzada para se reconozca como mártires de la Iglesia católica a nuestras víctimas, al celebrarse este año los dos siglos de este amargo hecho histórico, proscrito por la academia nacional; el cual enluta la causa libertadora y convierte en mártires a las mujeres, ancianos, niños y a las siervas de Dios que buscaron refugio en nuestros templos y seguridad en las imágenes más sagradas de su fe y a pesar de ello, no encontraron respuesta favorable en las tropas de Sucre, las cuales en un acto sacrílego asaltaron los templos sin respetar lo más sagrado de quienes se habían aferrado a su fe.

HASTA AQUÍ LA EXTENSA EXPOSICIÓN

Los Mártires de Otranto fueron los 813 habitantes de la ciudad salentina de Otranto, en el sur de Italia, que fueron asesinados el 14 de agosto de 1480 por rechazar convertirse al islam después de que la ciudad cayera en manos de los otomanos comandados por el visir Gedik Ahmed Bajá. Fueron canonizados en 2014 por el papa Francisco...

Vuelvo al principio... fue siendo masón que Bolívar aniquiló Pasto, cual genocida... y exterminó a los católicos: niños, mujeres y ancianos. Mucho ánimo al Centro de Pensamiento Libre. Os encomendamos.

VER+:





LA NAVIDAD NEGRA DE PASTO

Bolivar Genocida o Genio Bi... by bray_wiselost