“La caída de la casa Usher” es la nueva obra maestra de Mike Flanagan. Y parece ser que las series de fantasmas son lo suyo. Esta mezcla entre “Sucesión” y “Destino Final” es una de las obras de terror que mas he disfrutado desde “La Maldición de Hill House”.
Sabe narrar una historia para que nunca deje de ser interesante, sabe dar mal rollo y aunque se pase con algún sobresalto se lo puedes perdonar y sabe emocionar con la banda sonora como había hecho anteriormente en sus series.
Pero lo que más me ha gustado ha sido la actualización de la obra de Edgar Allan Poe. Mike Flanagan entiende perfectamente nuestro presenta. La codicia de las grandes multinacionales, las IA, los opiáceos, las familias tan ricas que solo saben inventarse necesidades especiales para poder saciarlas… Mike Flanagan ha escrito dos monólogos sobre el capitalismo más absolutamente reales que he oído en mucho tiempo. Flanagan está enfadado con el mundo y se transmite.
“La caída de la casa Usher” es una carta de odio a la humanidad por un sistema globalista y PLUTOCRÁTICO POR MEDIO DEL SOCIALISMO LIBERTICIDA Y ADORMECEDOR, a través de una gran trágica historia sobre la codicia.
No todo lo que compramos responde a una necesidad. A veces compramos una idea, una moda o una sensación de pertenecer. Esta escena utiliza los limones como una metáfora para mostrarnos cómo algunas estrategias pueden convertir algo común en un objeto de deseo simplemente cambiando la forma en que lo percibimos. Por eso es importante aprender a pensar, a cuestionar y a decidir con libertad. No todo lo que el mundo considera imprescindible tiene que serlo también para ti. La verdadera libertad comienza cuando descubres qué deseos nacen de tu corazón… y cuáles fueron sembrados por otros.
El mayor retrato sobre la economía en la sombra que mueve el 20 % de los negocios mundiales.
A lo largo de una difícil y larga investigación que ha durado tres años, el periodista de la BBC y de The Guardian Misha Glenny ha hablado con innumerables gánsteres, policías y víctimas, al tiempo que exploraba la feroz demanda de drogas, mujeres, armas y trabajo ilegal en los cinco continentes.
El presente libro reúne y conecta historias de pistoleros de Ucrania, blanqueadores de dinero de Dubái, estafadores de Nigeria, miembros del sindicato de las drogas de Colombia y Canadá, cibercriminales de Brasil o traficantes de personas de China (con ramificaciones en España). Al tiempo que desvela esta realidad, McMafia plantea una profunda reflexión sobre los abismos de la globalización, en los que las líneas que separan lo legal de lo ilegal son cada vez más difusas.
¿Alguna vez te has descargado una serie? ¿Has tomado drogas? ¿Has sufrido una estafa on-line?
El crimen organizado forma parte de nuestras vidas, a menudo sin nosotros saberlo. No solo es materia de las páginas de sucesos. Lo queramos o no, como consumidores, estamos implicados en el mundo de las mafias, puesto que muchos fenómenos en apariencia inocuos están anudados por sus redes invisibles.
Tras las huellas de esa realidad, Misha Glenny contactó, durante más de tres años, con gánsteres, policías y víctimas, en una arriesgada investigación actualizada para esta edición con nuevos textos y convertida en serie de televisión.
McMafia es, así, una exploración de la feroz demanda de drogas, mujeres, armas y trabajo ilegal en los cinco continentes que reúne y conecta historias de pistoleros de Ucrania, blanqueadores de dinero de Dubái, estafadores de Nigeria, miembros del sindicato de las drogas de Colombia y Canadá, cibercriminales de Brasil o traficantes de personas de China, con ramificaciones en España.
Serie de TV (2018). 8 episodios. Alex Godman, el hijo criado a la inglesa de exiliados de la mafia rusa, ha pasado su vida tratando de escapar de la sombra de su pasado, construyendo su propio negocio legítimo y forjando una vida con su novia Rebecca. Pero cuando un asesinato provoca que el pasado de su familia vuelva para amenazarlos, Alex se ve arrastrado al inframundo criminal y debe confrontar sus valores para proteger a quienes ama.
¿Es posible que Marbella sea, en realidad, el Silicon Valley del crimen organizado? Parece una exageración, pero la realidad que describe el periodista de sucesos Manu Marlasca es aterradora. Lejos de ser solo un destino turístico de lujo, la Costa del Sol se ha consolidado como un centro logístico global donde convergen grupos criminales de todos los rincones del planeta: desde clanes albaneses moviendo cocaína hasta mafias serbias controlando el mercado de la marihuana.
España se ha convertido en el gran punto de encuentro para el tráfico internacional. ¿Sabías que gran parte de la droga que inunda Europa se negocia precisamente allí? Marlasca desnuda esta realidad inquietante, revelando cómo el crimen organizado se ha profesionalizado hasta niveles insospechados.
¿Cómo hemos llegado a someternos, en una sociedad que se proclama racional y científica, a un pensamiento único disfrazado de virtud?
Este libro no busca complacer ni incendiar, más bien comprender. Desde una mirada crítica -pero no cínica-, la autora desentraña los engranajes del paradigma woke enEspaña, sus raíces ideológicas y su progresivo deterioro.
¿Qué ocurre cuando la lucha por la igualdad deriva en puritanismo moral?
¿Qué sucede cuando la diversidad se sacrifica en nombre de una uniformidad impuesta?
Con lucidez y valentía, De la Torre enlaza la Torre de Babel con las nuevas torres ideológicas del presente y analiza cómo el lenguaje se convierte en arma, cómo se sofoca la disidencia en nombre del bien común y cómo, en ese proceso, se erosionan el debate, el pensamiento complejo y la libertad misma. Examina también los desafíos de la era digital, donde las identidades se evaporan y los algoritmos reducen al ciudadano a consumidor.
Entre la crítica cultural, el ensayo político y la filosofía especulativa, esta obra ofrece un mapa para quienes intuyen que algo no encaja en el relato dominante, pero no saben aún cómo nombrarlo.
No es un manifiesto. Es una invitación: a pensar más allá, a cruzar el puente.
Introducción
El eslogan «lo personal es político» ha permeado hasta el extremo de lo cotidiano, transformando sociedades enteras en campos de batalla donde vecinos, amigos y familias, hombres y mujeres se distancian por fanatismos ideológicos. Las redes sociales, convertidas en vitrinas de realidades ficticias, funcionan como patios de recreo para adultos que se citan a la salida del instituto para solucionar disputas infantiles. La simulación nos envuelve, en una aceleración vertiginosa, sin un rumbo claro. Persiste una incertidumbre general, una inquietud que nos agita. No hay asidero alguno: todo parece previsible, caduco, y, sin embargo, se avecina algo inédito, a la vez fascinante y aterrador, mientras se desmoronan las estructuras que podrían sostenernos ante lo desconocido.
Antes de continuar, y teniendo en cuenta este contexto delicado, ad vierto de que en este libro cuestionaré mitos y tabúes contemporáneos, lo sagrado y lo profano, sin pretender complacer a grupos identitarios. Busco, en cambio, puntos de encuentro con individuos abiertos al acuerdo y la discrepancia, con el fin de expandir perspectivas. No es cribo para convencer, sino para ordenar mis ideas, aprender, compartir y cuestionar mis certezas. Por eso, no prometo que mis opiniones de hoy permanezcan inalteradas mañana: me reservo el derecho a repensarlas. Algunas ideas, sin embargo, no nacen de opiniones efímeras y no cambiarán, aunque transmitirlas sea lo más desafiante.
La crítica cultural, aunque esencial e intrigante, genera un ruido ensordecedor que agota. Nos hemos habituado a niveles de estruendo tan altos que anhelamos el silencio en lo cotidiano, como el trabajador que ansía sus breves vacaciones. Nos hemos acostumbrado a vivir a toda prisa, a consumir interminables contenidos en internet, a no parar la maquinaria de la mente, pero necesitamos aprender a detenemos y prestar atención, y eso requiere ir más allá de la mera actualidad, la batalla cultural y la política, hacia una indagación más honda del yo.
Es lo que propongo en estas páginas, aunque a veces suene inusual, incluso para quienes creen anticipar mis derroteros. Aquí os cuento lo que pienso de forma alternativa o, al menos, una parte de ello...
Para iniciar esta indagación, exploremos el paradigma woke y su deterioro a través de una analogía ancestral: en las vastas llanuras de la antigua Sinar, la humanidad se congregó bajo un lenguaje común y erigió la torre de Babel como emblema de su ambición colectiva. Aspiraban a trascender los límites humanos, a rozar lo infinito con manos mortales, forjando un orden autosuficiente libre de jerarquías externas o normas impuestas desde lo alto. Sin embargo, esa unidad era precaria: se sustentaba en la hybris, ciega ante las grietas inherentes a la condición humana. La soberbia generó su propia caída: las lenguas se fragmentaron en dialectos incompatibles, la comunicación se volvió caos, las alianzas se disolvieron y la torre quedó como un armazón vacío, un recordatorio de las aspiraciones desmedidas que dispersaron a los pueblos por el mundo.
De forma similar, la distopía cultural que se despliega en estas páginas se erige sobre otro «lenguaje común»: la neolengua woke. Bajo la promesa de igualdad radical, moviliza multitudes, pero pronto la cohesión se resquebraja. El discurso muta en instrumento de control dogmático, las disidencias se estigmatizan como traiciones imperdonables, y la uniformidad ideológica sofoca la creatividad que emerge de la diversidad auténtica. El colapso irrumpe cuando el discurso unificado se astilla en conflictos internos: facciones que se acusan mutuamente de tibieza y contradicciones que proliferan hasta que la torre woke se derrumba, víctima de la misma lógica que pretendía erigirla.
Esta analogía evoca el arquetipo de la torre en tradiciones simbólicas: una construcción nacida del ego humano que, inevitablemente, es derribada por una fuerza divina, representada por un rayo. La caída no es solo destrucción, sino una revelación que expone la fragilidad de falsos ídolos, desalojando a quienes se aferran a ilusiones compartidas. En este contexto, la «torre woke» se desmorona en un estruendo previsible, dejando un mosaico de discursos fragmentados. No obstante, la caída allana el camino para la posibilidad de un horizonte de cohesión que surja de un diálogo lúcido que reconcilie las herencias olvidadas con el momento presente.
Sin embargo, la ruptura de marcos compartidos nos confronta con lo incierto: la disolución de certezas, el eco de significados perdidos y la irrupción de tecnologías que conectan sin límites pero que despiertan interrogantes sobre la identidad, la realidad y la esencia humana.
Entre mito ancestral, análisis político y crítica cultural, este relato propone una lectura especulativa que invita a la reflexión, no a la adhesión; a interrogantes, no a dogmas. Explora los orígenes, las fisuras y el colapso del imaginario woke para conducir hacia una indagación más valiente que los pensadores posmodernos solamente comenzaron; estos apenas abrieron un abismo inevitable ante los límites de la razón, del que huyeron despavoridos en busca de consuelo. Pero no hay escapatoria ante lo desconocido ni paraíso pretérito al que regresar. Solo queda enfrentar el caos y, desde él, alumbrar un orden superior: algo nuevo que, sin embargo, resulta de algún modo familiar.
Estamos en caída libre hacia el futuro.
No sabemos adónde vamos.
Las cosas cambian tan rápido,
y siempre que pasas por un largo túnel, llega la ansiedad.
Datos, metodología y resultados que permiten evaluar hasta qué punto la televisión estatal cumple con su función informativa o actúa como instrumento de poder.
📊 La corporación RTVE gestiona hoy alrededor de 1.200 millones de euros anuales, un fuerte aumento en comparación con los 950 millones que manejaba en 2017, antes de la llegada de Pedro Sánchez al poder. La deuda del ente se ha disparado de 300 a 750 millones a lo largo del mismo periodo. La estructura sobredimensionada del ente incluye cerca de 7.000 empleados, con un coste de casi 475 millones (casi cinco veces más que Mediaset y cerca de diez veces más que Atresmedia). La subcontratación de contenidos ha crecido con fuerza, de modo que productoras externas se llevan el 20% del presupuesto (unos 230 millones anuales). La compra de derechos audiovisuales de competiciones deportivas también supone grandes desembolsos: 40 millones por la Eurocopa 2024, 66 millones por los JJ. OO. de París, 100 millones para los partidos de la selección española en 2026-2028 y la Eurocopa de 2028, etc.
📰 Aunque el mandato de RTVE exige información veraz, plural y equilibrada, el análisis de contenidos formulado por IJM coincide con las informaciones que vienen denunciando un sesgo estructural que favorece de forma sostenida al gobierno de Pedro Sánchez y a las fuerzas políticas de izquierda. Así se desprende de un estudio para el cual se han aplicado técnicas avanzadas de análisis de contenido, elaboradas a partir de transcripciones y aplicación de inteligencia artificial.
🔎 Se ha estudiado el tono político de ocho emisiones de Telediario programadas en septiembre y octubre. Las menciones negativas a PP (41,6%) y Vox (45,3%) son dos veces más frecuentes que para el gobierno (23,1%). Asimismo, las intervenciones de miembros del gobierno o de los partidos políticos que lo sustentan suman el 61,2%, frente al 20,3% que se concede a la oposición, existiendo también un diferencial en la duración de estas intervenciones (12 segundos de media en el caso de la izquierda, 6 en el de la derecha). En los bloques informativos que aluden al gobierno y sus fuerzas aliadas, el tono crítico representa el 21,4% de la emisión, frente al 56,2% apreciado cuando se habla de PP o Vox. En los 119 segmentos donde se formula algún tipo de atribución causal detrás de un problema o una crisis, vemos cómo las alusiones a asuntos delicados para el gobierno se abordan en un 68,9% de los casos haciendo alusión a factores externos: “contexto internacional”, “crisis energética global”, “emergencia climática”, etc.; en cambio, solamente en un 14,4% se liga la responsabilidad de lo ocurrido a acciones de la Administración. Por el contrario, cuando la controversia afecta a PP o Vox, el 72,3% se le imputa la responsabilidad de lo sucedido a dichas formaciones y los factores externos solamente son mencionados en el 9,6% de los casos.
En cuanto al uso de terminología política cargada (por ejemplo, “ultraderecha”), el 84,6% fueron alusiones a PP o Vox. En cuanto a las voces explicativas empleadas para comentar sucesos, el 79,7% eran fuentes gubernamentales o expertos que comparten su discurso, frente a un 20,3% de escenarios donde la perspectiva ofrecida era más cercana al discurso de PP o Vox. Se observa, asimismo, un mayor sesgo izquierdista en la edición nocturna del telediario que en la vespertina, puesto que la desproporción en términos de visibilidad izquierda/derecha es un 60% mayor en la emisión que presenta Pepa Bueno.
🎙 Para el programa Malas Lenguas que presenta Jesús Cintora se han analizado un total de ocho emisiones programadas en octubre. En el 87,5% de las retransmisiones, el balance de contenidos analizados fue favorecedor para los intereses del gobierno. En las frases con contenido político explícito, un 49,6% desarrollan argumentos a favor del Ejecutivo y la izquierda política. En cuanto a los sketches de supuesta motivación cómica, más del 75% contenían una lectura crítica con PP o Vox. La polarización de discurso se incentiva significativamente en Malas Lenguas, pero casi siempre en la misma dirección: el 82% de las expresiones despectivas o más políticamente cargadas (“ultraderecha”, etc) van dirigidas contra la derecha. Si nos fijamos en el pluralismo de los tertulianos y de los invitados, alrededor del 65% de los intervinientes se sitúan en el espectro político de la izquierda.
🕐 En cuatro emisiones de La Hora de La 1 correspondientes a septiembre y octubre, el sesgo ideológico es claro y predomina un tratamiento favorable al Ejecutivo. En el programa de Silvia Intxaurrondo, el 43,5% de los segmentos con carga política reforzaron las posiciones de la izquierda, frente a un 22,6% que trataron temas con impacto negativo para dicho bloque. El 76% de los términos más ideológicamente cargados (“ultraderecha”, etc.) se dedica a PP y Vox. La composición de voces invitadas está también escorada a la izquierda: el 55% de las intervenciones corresponde a tertulianos o intervinientes con un discurso afín a PSOE o Sumar, mientras que solamente un 30% se puede identificar con las posturas de referencia de PP o Vox.
📺 Del programa Mañaneros que presenta Javier Ruiz se han estudiado ocho programas emitidos en octubre. En una escala donde -1 representa un predominio de discurso favorable a PP y Vox y +1 hace lo propio para PSOE y Sumar, el sesgo detectado es de +0,29. El 41% de los segmentos analizados reforzó las posturas del Ejecutivo y sus partidos aliados, frente a un casi anecdótico 3% que hizo lo propio con los mensajes que caracterizan a PP y Vox. El 76% de las expresiones con mayor carga política (“ultraderecha”, etc.) fueron dirigidas contra el bloque del gobierno.
💰 A la deriva editorial de un canal de televisión convertido en máquina de propaganda del gobierno hay que sumarle el uso intensivo de recursos públicos para reforzar la influencia de la izquierda política en el ecosistema mediático. Ejemplo de ello son los 270 millones de publicidad institucional y comercial, la entrada de la SEPI en empresas como Telefónica, la operación frustrada para tomar el control de PRISA, la politización que denuncian los trabajadores de la agencia EFE, el despliegue masivo de subvenciones y ayudas fiscales al cine (167 millones en ayudas directas, deducciones de hasta el 85% en el Impuesto de Sociedades y hasta 3.100 millones de fondos europeos) y, más recientemente, el uso de dinero público para la contratación de influencers y creadores de contenido en redes sociales.
⚠ En conjunto, la investigación concluye que RTVE se ha convertido en un aparato de propaganda política que vulnera su mandato institucional y erosiona la confianza en las instituciones democráticas. Como salida, se plantean dos alternativas reformistas: vincular la financiación del ente a una contribución voluntaria del ciudadano —por ejemplo, mediante una casilla en la declaración de la renta— o explorar la privatización total o parcial de los múltiples canales de televisión y radio que controla el ente.
Pearl Zane Gray, conocido como Zane Grey, lo logró. El secreto de su éxito: escribir sobre aquello que le apasionaba. Sus novelas, inspiradas en la historia de la conquista del Oeste americano, sentaron las bases de la codificación del western como género literario y cinematográfico.
Zane Grey (31 de enero de 1872-23 de octubre de 1939) fue un escritor estadounidense. Es conocido por sus populares novelas de aventuras y relatos relacionados con el género western en la literatura y las artes; idealizó la frontera estadounidense.
En 1910 su primera novela del Oeste, "La herencia del desierto" tuvo un gran éxito, lo que impulsó su carrera como autor de novelas populares acerca del destino manifiesto y la conquista del Oeste. Dos años después vio la luz una de sus obras más conocidas, Riders of the Purple Sage(JINETES DE LA PRADERA PÚRPURA) (1912) fue su libro más vendido.. Formó su propia compañía cinematográfica, aunque pocos años después la vendió a Jesse Lasky, socio del fundador de Paramount Pictures. Esta empresa realizaría numerosas películas basadas en las novelas de Grey.
Además del éxito de sus obras impresas, sus libros han tenido una segunda vida y una influencia continua al ser adaptados para cine y televisión. Sus novelas y cuentos fueron adaptados en 112 películas, dos episodios de televisión y una serie de televisión, Dick Powell's Zane Grey Theatre.
Grey era un ávido lector de relatos de aventuras como Robinson Crusoe y los Leatherstocking Tales(Cuentos de las Medias de Cuero), así como de novelas de diez centavos protagonizadas por Buffalo Bill y Deadwood Dick. Quedó fascinado por los grandes ilustradores Howard Pyle y Frederic Remington, a quienes copió toscamente. Le impresionó especialmente "Our Western Border", una historia de la frontera de Ohio que probablemente inspiró sus primeras novelas.
Grey escribió su primer relato, Jim of the Cave, a los quince años. Su padre lo destrozó y lo golpeó.
Autor de más de 90 novelas s us ventas totales superan los 40 millones de ejemplares. De 1917 a 1926 figuró en la lista de los más vendidos, lo que en Estados Unidos implica alcanzar la venta de más de 100.000 copias en cada edición. Traducidas a varias lenguas, muchas de sus obras fueron adaptadas al cine y la televisión, e incluso editadas póstumamente.
Grey se convirtió en uno de los primeros autores millonarios.
Zane Grey fue una figura clave en la formación de los mitos del Viejo Oeste; sus libros e historias fueron adaptados a otros medios, como el cine y la televisión. Fue autor de más de 90 libros, algunos publicados póstumamente o basados en seriales publicados originalmente en revistas. Sus ventas totales de libros superaron los 40 millones.
Grey no solo escribió westerns, sino también dos libros de caza, seis libros infantiles, tres libros de béisbol y ocho libros de pesca. Muchos de ellos se convirtieron en bestsellers. Se estima que escribió más de nueve millones de palabras a lo largo de su carrera. De 1917 a 1926, Grey figuró en la lista de los diez más vendidos en nueve ocasiones, lo que implicó ventas de más de 100.000 ejemplares en cada ocasión. Incluso después de su muerte, Harper conservó una reserva de sus manuscritos y continuó publicando un nuevo título anualmente hasta 1963. Durante la década de 1940 y posteriormente, a medida que los libros de Grey se reimprimían en rústica, sus ventas se dispararon.
La historia se remonta al día en que el pequeño Pearl Zane Grey, que odiaba su primer nombre, decidió que algún día prescindiría de él. Según cuenta la leyenda, mamá Alice y papá Lewis habían elegido llamar así a su hijo, inspirados por las descripciones que la prensa de la época había realizado sobre el luto vestido por la reina Victoria, color gris perla. Pero él se conjuró para ser escritor y firmar Zane, se acabaron las bromas.
Ama de casa y dentista tienen que lidiar con este niño pendenciero, el cuarto de sus cinco hijos, que afortunadamente es un gran lector que devora con avidez novelas de aventuras y dime novel, (novelas de diez centavos). Robinson Crusoe y Buffalo Bill son sus ídolos. A los 15 años, Zane decide escribir su primer cuento. Su padre lo rompe en mil pedazos: ¡el niño sería dentista, como él, faltaría más!
Pearl se acoge al dictamen paterno y, junto a sus hermanos, compagina su pasión escritora con la pesca y el béisbol.
Pocos años después, la familia sufre un revés financiero que obliga a Pearl a ejercer como dentista ‘aficionado’ realizando extracciones básicas y como acomodador de cine, pero ello no le impide jugar al béisbol, dedicación que su padre tolera y que con el tiempo se convertirá en su salvoconducto para acceder a la Universidad de Pennsylvania con una beca que le permite cursar odontología.
Su rendimiento universitario es bajo, y a duras penas consigue graduarse. Pero el gusanillo de la escritura no le ha abandonado y decide trasladarse a Nueva York. Convertido en el Dr. Zane Grey, confía en lidiar con la competencia y lograr subsistir, consciente de que sería difícil. Pero en realidad esto es pura subsistencia, porque él tenía un único objetivo: estar cerca de los editores.
Zane estaba predestinado a ser un hombre de letras.
A los 28 años, pescando en el río Delaware, conoce a Dolly, una estudiante de magisterio 11 años menor que él, perteneciente a una familia adinerada. Zane no oculta nada a su futura esposa: ‘Nunca perderé el espíritu de mi interés por las mujeres’. Tras un intenso y apasionado noviazgo, la ‘feliz’ pareja contrae matrimonio. Zane ha cerrado el negocio de su vida: a partir de entonces la herencia de su esposa se convierte en su colchón financiero. El otrora dentista se convierte en escritor a tiempo completo. Con la pata quebrada y en casa, Dolly no sólo es el soporte financiero familiar, sino que edita y corrige las pruebas del escritor en ciernes, contribuyendo notablemente a la gradual mejora de su estilo. A la par se ocupa de la crianza de los tres hijos habidos del matrimonio y, por ende, tolera las numerosas infidelidades de su talentoso esposo.
Zane escribe varios artículos para revistas que son rechazados. Pero el ejercicio narrativo le permite dar con la clave de su talento literario: la descripción vívida es su fuerte.
Decidido, organiza una expedición a la caza de un puma en el Gran Cañón. A su vuelta escribe una novela que también es rechazada.
Con el nacimiento de su primer hijo en puertas, lo que le ocasionaba no pocas presiones económicas, el futuro padre acabó en solo cuatro meses su primera novela, La Herencia del Desierto. La novela se convierte en un éxito de ventas. Dos años más tarde publica su libro más famoso, Los jinetes de la pradera roja. Zane ya es un escritor consagrado. Las editoriales se rifan sus títulos.
Transformado en un hombre nuevo, su vida da un giro. Ahora tiene el tiempo y el dinero para dedicarse a su gran pasión: la pesca. Rutilante estrella editorial, alterna sus viajes con la escritura. El cine descubre sus novelas y las lleva a la gran pantalla: los westerns más relevantes protagonizados por grandes estrellas como Gary Cooper o Randolph Scott se basan en sus guiones. Con el tiempo la televisión hará lo propio.
El escritor, leído con delectación por miles de admiradores, como el futuro presidente Eisenhower, fallece el 23 de octubre de 1939. Contaba 67 años.
El novelista más talentoso al oeste del Pecos descansa en el cementerio de Lackawaxen, Pennsylvania.
Grey se desilusionó con la explotación comercial y la violación de derechos de autor de sus obras. Sintió que sus historias y personajes se diluían al ser adaptados al cine. Casi 50 de sus novelas se convirtieron en más de 100 películas del oeste. Poco después de su muerte, el éxito de Western Union (Espíritu de Conquista (1941) de Fritz Lang, una película basada en uno de sus libros, contribuyó al resurgimiento de los westerns de Hollywood. Sus coprotagonistas fueron Randolph Scott y Robert Young. El período de las décadas de 1940 y 1950 incluyó las grandes obras de John Ford, quien utilizó con éxito los escenarios de las novelas de Grey en Arizona y Utah.
El éxito de El Llanero Solitario de Grey (la novela fue adaptada a cuatro películas: 1914, 1919, 1930 y 1942, y a un cómic en 1949) y El Rey de la Montaña Real (popular como una serie de Big Little Books y cómics, posteriormente convertida en una película en 1936 y tres seriales cinematográficos) inspiró dos series de radio de George Trendle (WXYZ, Detroit). Posteriormente, estas fueron adaptadas de nuevo para la televisión, formando las series El Llanero Solitario y El Desafío del Yukón(Sgt. Preston del Yukón en televisión). Más del trabajo de Grey se presentó en forma adaptada en The Zane Grey Show, que se emitió en Mutual Broadcasting System durante cinco meses en la década de 1940, y en el "Zane Grey Western Theatre", que tuvo una duración de cinco años con 145 episodios.
Homo populus: El pueblo como sujeto político. El pueblo contiene la esencia de la sociedad moderna. Sobre este concepto reposa el sentido constitutivo de la comunidad política. Todos se refieren al pueblo como sustancia y propósito del bien común. Sin embargo, ¿en qué momento el pueblo levanta su voz y se hace presente como fuerza vinculante en las decisiones de lo público? Existe una lógica de administración en representación de este concepto. Este trabajo realiza un recorrido por la tradición occidental y revisa, mediante análisis y alegorías, la tensión que existe entre gobierno y pueblo, o lo que se puede traducir como el antagonismo entre hegemonía y subalternidad. También señala caminos y momentos en los que la agenda popular se hizo presente para revelar que existen fórmulas para el ejercicio directo de la democracia popular.
Luis Berrizbeitia
"Homo Populus" es un libro de Luis Berrizbeitiaque ofrece una crítica al concepto de "pueblo" como sujeto político, explorando la tensión entre gobierno y pueblo, hegemonía y subalternidad. La obra analiza la historia de Occidente para entender cómo el pueblo se manifiesta como fuerza vinculante en las decisiones públicas y propone caminos para el ejercicio directo de la democracia popular.
Puntos clave de la crítica en "Homo Populus"
El pueblo como sujeto político:
El libro parte de la idea de que el pueblo es la esencia de la sociedad moderna y el propósito del bien común, pero critica la forma en que este concepto ha sido administrado por otros, generando una tensión constante.
Tensión entre gobierno y pueblo:
Se analiza el antagonismo entre quienes administran el poder (gobierno) y el pueblo, y cómo esta relación determina la hegemonía y la subalternidad.
Análisis a través de la cultura:
Berrizbeitia utiliza obras literarias, cinematográficas e incluso publicitarias para sustentar su análisis crítico de eventos políticos occidentales, lo que le otorga un método "muy original", según comentan.
Búsqueda de protagonismo popular:
El libro busca visibilizar la necesidad del pueblo de reclamar identidad, protagonismo y poder, invitando a repensar el papel del pueblo como protagonista de la historia.
Propuestas para la democracia directa:
A pesar de la crítica, la obra también señala caminos y momentos en los que la agenda popular se ha hecho presente, revelando la existencia de fórmulas para el ejercicio directo de la democracia popular.
PRESENTACIÓN
Pueblo. ¡Vaya concepto tan útil, tan utilizado, tan falsamente venerado!; podríamos agregar, con crudeza: ¡vaya concepto tan manoseado! ¿Por quiénes? Por las clases dominantes de turno, desde las monarquías absolutas, hasta las democracias liberales, (SOBRE TODO POR LOS GOBIERNOS PARTIDOCRÁTICOS, SOCIALISTAS Y COMUNISTAS CASTROCHAVISTAS) todas han echado mano a la categoría pueblo para mantener intactos sus privilegios, manipulando a las mayorías. Todas las modalidades de gobierno de los pocos, le temen al pueblo, les aterroriza; como aquel fantasma de 1848, que recorre el mundo, amenazando con abrir las compuertas de la incorporación de los muchos al ejercicio del poder.
La participación de las mayorías en los asuntos públicos, en la redistribución justa de la riqueza de las naciones y en la toma de decisiones estratégicas es lo último que los grupúsculos gobernantes y los actores de su ecosistema de exclusión inducida admitirían. Todas lo vociferan como el deber ser teórico de las sociedades políticas modernas; pero, en la práctica, se convierte, lo convierten, en el «imposible ser».
Luis Berrizbeitia nos entrega esta obra poco convencional, a partir de un estilo de escritura tan particular que nos permite ahondar en los más complejos e inevitables litigios políticos por el poder, desde perspectivas comprensibles, frescas, amenas y hasta entretenidas. La filosofía política no es de fácil comprensión para quienes no se han adentrado en ella por interés propio. Sin embargo, el autor va haciendo recorridos inesperados por grandes obras literarias, cinematográficas, y hasta piezas publicitarias, que sustentan su análisis crítico sobre los hechos y procesos políticos más destacados en el mundo occidental y sus hegemonías, desde la Grecia antigua hasta los experimentos de distribución del poder alternativos para las mayorías de principios del siglo XX.
Leer Homo populus es como entrar en una máquina del tiempo, que nos hace viajar al pasado lejano —a partir de recursos artísticos del pasado cercano, casi del presente— apuntando hacia el futuro. ¿Es el pueblo una suma de individualidades? ¿Puede el individuo desentenderse del colectivo? ¿Es, en realidad, el pueblo el depositario de las soberanías nacionales en la modernidad?: ¿lo fue alguna vez?; ¿lo será? ¿Es el pueblo hoy lo que fue Dios a las monarquías absolutas?
Entender al pueblo como sujeto político, como fuerza originaria y determinante del devenir de la historia, ¿se compadece con el utilitarismo con que las clases dominantes han utilizado retóricamente esta categoría, tan pura y humana, para mantener sus prebendas y espacios incontrovertibles de dominación perpetua? Berrizbeitia va asomando respuestas a interrogantes como los anteriores, manteniendo siempre un respeto profundo, una admiración sustantiva, al pueblo como fuerza protagónica que insurge para desafiar al poder hegemónico, cuando las condiciones y circunstancias lo hacen inevitable. Pero ¿en qué momento este pueblo disruptivo se asume a sí mismo como pueblo y, a su vez, aquellos grupúsculos gobernantes lo identifican como tal? ¿Cuándo ceden ante el sujeto histórico subyacente que viene por sus fueros, aquellos que ellos le han negado sistemáticamente, para partir la historia, una y otra vez?
Las reflexiones y los paisajes históricos que nos va dibujando el autor fluyen inevitablemente hacia la necesidad de crear los canales para que el pueblo sea sujeto protagónico y transmute de la subalternidad, a la que siempre termina siendo condenado, para ejercer el poder real, el que libera, el que iguala, el que puede; el que construye y purifica al ser humano como homo populus, hombre y mujer pueblo, cuyo único privilegio será concebirse únicamente desde y como pueblo. Quizás la brújula que nos permite navegar esta obra, con rumbo inalterado, parte del análisis que hace Berrizbeitia sobre la conexión que establece Walter Benjamin entre todos los instantes transformativos que el pueblo ha empujado y protagonizado a lo largo de la historia: El instante de peligro benjaminiano abarca todos los momentos de disrupción del relato dominante en la historia.
Es la ladera nevada que lleva consigo, más allá de la impronta de la tradición como continuidad de los intereses de clase hegemónicos, todos los momentos en que estos han sido vulnerados por la subalternidad. Dentro de la historia de las ideas dominantes, subsiste la resistencia sistemática y la voluntad de un contingente político subalterno que busca irrumpir con su cualidad beligerante dentro del debate social. Llevarnos a entender que no se trata de acontecimientos inconexos, que la resistencia hegemónica a estos no es azarosa, que toda esa serie de momentos relampagueantes se concatenan y retroalimentan entre sí, sin reparar en distancias espaciales y temporales, es tal vez uno de los más poderosos aportes de esta obra.
¿Por qué la fiereza de las clases dominantes para contener la justeza de los cambios forjados desde las bases y los sufrires populares? Apelando a las tesis de Jacques Rancière, que nos presenta el autor, se puede establecer qué clases dominantes se empeñan en garantizar que la mayoría esté predestinada a mantenerse como «la parte, que no tiene parte» y cómo, una y otra vez, esa parte reclamará su parte; y, una y otra vez, se desatarán los consecuentes procesos de litigio y confrontación. La lucha de clases que todo lo determina, dirían Marx y Engels: la dialéctica que todo lo explica.
Luis Berrizbeitia nos lleva por los caminos tortuosos de la acumulación originaria del capital, en los que la sociedad moderna ya no solo dejó a las mayorías sin parte alguna, sino que se dedicó a dejarlas sin vida alguna. La explotación en su modalidad más inhumana, la esclavitud, el dolor y la sangre que moldearon esa modernidad colonial impresentable. La institución religiosa como validadora de masacres y coronas ficticias, aunque de su seno también surgieran las críticas más punzantes a los excesos inhumanos y antidivinos de sus ejecutores. Entenderemos también cómo se imponen la repetición de patrones y valores hegemónicos en los nuevos actores que irrumpen y terminan abonando el mismo suelo de la dominación perenne, en nombre de las mayorías.
Luis nos lleva también a través de la concepción y los conflictos de clase durante el Romanticismo, aquella Revolución francesa frustrada por sus herederos restauradores. Las mediaciones y moderaciones de un Jean Valjean, leal con los principios de su clase, pero atado a los avatares dislocados de la burguesía. Los intentos de restauración monárquica, interrumpidos por los intentos de instauración de repúblicas liberales, que marginaron, por igual, a las mayorías, al pueblo, hasta que estalló el más noble proyecto popular en tiempos de la modernidad, en el seno mismo de Occidente: la Comuna de París.
Dos meses en los que las partes excluidas se hicieron de la parte que siempre les correspondió: la gran parte se apoderó de su parte, con el visto bueno de sus miembros. Precisamente, por ello, aquel experimento, aquel injerto de igualdad, democracia y justicia, fue aplastado y liquidado a sangre y fuego —sin piedad—, por monárquicos, republicanos y extranjeros, coaligados para evitar que semejante suceso se repitiera en sus dominios. Porque, así como todos los momentos insurgentes y transformativos se conectan y alimentan entre sí, también lo hacen las fuerzas que se resisten a que ocurran o, si ocurren, a que triunfen. Todas las clases dominantes en la historia occidental han dialogado entre ellas, han aprendido entre ellas, se han perfeccionado entre ellas —incluso si entre ellas mediaran guerras y agresiones—.
Los que sí tienen parte en todas las sociedades estudiadas por el autor, tienen, a su vez, la conciencia de clase suficiente para frenar a quienes buscan obtener, en justicia, su parte, encuéntrense donde se encuentren. Las aproximaciones de Hegel a aquellas transformaciones inconscientes e indoloras chocan con las explicaciones de Carlos Marx y Federico Engels. La confrontación entre los incluidos y los excluidos va delineando inexorablemente los caminos de la historia. Solo anulando la opresión podrán los pueblos optar por la libertad y la igualdad, preservando y expandiendo, incluso, su parte, en colectivo.
Fue Simón Bolívar, antes de hacerse gigante en los campos de batalla, quien nos llamaba a resolver el problema del hombre en libertad, la misteriosa incógnita que habría de despejarse en el Nuevo Mundo. Un nuevo mundo que terminó no dependiendo de la geografía, sino de la capacidad de los pueblos para insurgir y darse nuevas formas de gobierno. La facultad de los pueblos de entenderse como pueblos y ejercer el poder, su poder, desde la única legitimidad posible, la del propio PUEBLO. La Comuna de París, los soviets en la URSS y tantos otros experimentos pasados y presentes que procuran redistribuir el poder con equidad y cerrarle el paso a la dominación de las minorías para siempre, son parte también de esta aleccionadora lectura que nos regala Luis Berrizbeitia.
¿Dejará el pueblo de ser la categoría y el concepto que se usa como pretexto? ¿Dejará de ser muletilla en los discursos preconcebidos de los gobernantes? ¿Logrará el pueblo, como nos dice Paulo Freire, liberar incluso a sus opresores en el proceso de liberación? ¿Es posible extinguir el litigio subyacente que ha estructurado y determinado el mundo entre las clases dominantes que se alternan el poder, entre sus propios miembros (generando conflictos controlables), y las clases subalternas, a las que se les niega el acceso al poder que les corresponde y que solamente se alternan en sus roles de oprimidos y explotados (pero que, al reclamar su espacio, mueven los cimientos de los sistemas de dominación imperantes)?
El caraqueño CHAVISTA Luis Berrizbeitia asoma este como el primero de tres tomos, cuyo texto habrá de ser sucedido por el análisis de las disputas por el poder y la igualdad en nuestra América, desde nuestra perspectiva originaria y original, enfrentando la visión colonial, para culminar en las experiencias y alternativas del gobierno comunal en la Venezuela del siglo XXI, en la que el momento transformativo se ha asumido desde las bases populares y desde el propio Estado, con el fin de aportar en la fórmula definitiva hacia la liberación (¿?)(REPRESIÓN Y AL LIBERTICIDIO). La democracia real está aún por comprobarse y se hará. Apelando, como lo hace el autor, a la cultura cinematográfica, esta zaga, necesaria, continuará.
La categoría pueblo, el propio nombre, la propia palabra «pueblo» tiene en la historia de las ideas políticas que llega hasta nosotros un lugar de particular relevancia. No hay política, en ningún sentido, en que la palabra adquiera un valor propio o contundente sin una referencia al pueblo: a su identidad; a sus intereses; a su bienestar; al modo en que todo el tiempo se modifica y se trastoca; a las formas en las que, en medio de sus conflictos y de sus diferencias, va construyendo colectivamente una voz común; a las maneras en que se las arregla para volverse un fundamento de la legitimidad de los poderes que se ejercen en su nombre y también a los modos en los que, con mucha frecuencia, esos poderes se las arreglan para mantener a raya la efectiva intervención de este en los asuntos públicos.
Los antiguos griegos lo llamaban demos, y derivaba de esa auspiciosa palabra otra que seguimos usando en nuestros días, tan distintos y distantes: la palabra democracia, que a los filósofos de aquella antigua Grecia —cuyos textos llegan hasta nosotros— no les gustaba nada, porque nombraba un tipo de gobierno que, so pretexto de ser el de la totalidad de los ciudadanos, corría el riesgo de ser, en la práctica, el gobierno de los pobres, los cuales, por todas partes, eran la mayoría y contaban, por lo tanto, con mayor cantidad de votos en las asambleas; además, porque el principio mismo de la soberanía popular exigía que no existiera ningún poder (ni el de la Constitución ni el de las leyes ni el de las costumbres) superior a él o que pudiera limitarlo, lo que volvía a la democracia —como han mostrado los notables trabajos de Julián Gallego— un sinónimo (o cuanto menos una segura antesala) de la anarquía.
Es claro que, a diferencia de los antiguos griegos, a nosotros la palabra democracia sí nos gusta: se ha vuelto una palabra «buena», e incluso casi obligatoria en nuestro lenguaje político contemporáneo, pero eso solo ha sido posible sobre la base de la introducción, en ese mismo lenguaje, de la noción típicamente moderna de representación. Los ciudadanos no deliberan ni gobiernan —escribieron y argumentaron Hamilton, Madison y Jay— sino por medio de sus representantes.
Esa noción tan sencilla y —si apenas se piensa un poco en ella— tan anti-democrática permitió que el pueblo siguiera funcionando en nuestros sistemas políticos actuales como fundamento último de la legitimidad de los poderes instituidos, al mismo tiempo que todo un conjunto de dispositivos asociados a esa idea de la representación lo mantienen alejado de cualquier forma efectiva de participación en ellos. Por supuesto, esta idea de democracia no puede satisfacernos y no nos satisface. Es por eso que, a lo largo del tiempo, le hemos ido añadiendo —a lo que estamos dispuestos a nombrar con esa palabra, por encima de este «piso mínimo» de reconocimiento de la soberanía popular y de funcionamiento de las instituciones representativas— una serie de otras exigencias, o la exigencia de la garantía de otras posibilidades (de otras libertades, de otros derechos) para ese pueblo en el que, a lo largo de todos estos siglos de historia de las ideas y de las instituciones políticas, no hemos dejado de pensar.
Pero también es cierto —como es inevitable reconocer a esta altura de nuestro argumento— que no sabemos bien cómo definirla, toda vez que una de las virtudes de la palabra, pero también de sus problemas, es lo esquivo o lo incierto de su significado. No está claro, en efecto, lo que «pueblo» significa, porque lo que esa palabra entraña varía mucho según el modo en el que la usemos.
Es en este punto que se inscribe y que adquiere todo su interés la ambiciosa investigación cuyos resultados nos entrega acá Luis Berrizbeitia, quien sabe suficientemente claro que no es fácil postular para la palabra pueblo un referente exterior que hubiera estado a lo largo del tiempo a la espera de esa etiqueta para poder reconocerse en ella una «sustancia» —como suele decirse hoy, en general, para condenar al que tuviera la ocurrencia de pensar que algo como eso pueda tener algún lugar en una discusión ilustrada, «posmetafísica», libre de mitos, supersticiones y fundamentalismos sobre la política— que esa prestigiosa palabra hubiera llegado apenas para designar. Todos hemos leído —y Berrizbeitia también— el argumento del buen Edmund Morgan sobre el modo en que esa palabra —y los discursos en los que, a partir del siglo XVII, vino a articularse en las naciones europeas— construye —incluso, inventa— mucho más que lo que designa a ese sujeto colectivo de cuya historia aquí se trata.
Un concepto que, en determinado momento de la vida política de esas naciones europeas, habría venido a reemplazar al mismo Dios —tal como la interesante hipótesis de Morgan—como fuente de legitimidad de unos representantes que debían empezar a pensarse a sí mismos y a ser pensados como interpretando la voluntad de alguna cosa más tangible y menos problemática que la f igura cuya representación venían usufructuando desde hacía ya unos cuantos siglos. Se ven bien, entonces, dos cosas fundamentales.
Una: que la representación no es una función derivada, sino, por el contrario, el principio mismo de la configuración de aquello que solo a través de ella aparece como el fundamento de la legitimidad de un cierto orden y del poder de quienes lo rigen.
Y la otra: que, en las narrativas políticas dominantes en la modernidad filosófico-política, sí «permanece» —para usar el verbo que en su momento empleó Claude Lefort al hablar sobre la Historia de la Revolución francesa de Michelet— un fondo «teológico-político» por debajo de su declarado laicismo de superficie. Hace muy bien Berrizbeitia en no olvidarlo.
Por cierto, no deja de oírse un eco de ese «invencionismo» en los escritos sobre la cuestión del populismo de Ernesto Laclau, quien incorporaba a este esquema que acabamos de recordar la idea, de matriz estructuralista y específicamente althusseriana, de una «interpelación» de los sujetos —que solo se convierten en tales sujetos cuando se reconocen en esa interpelación— por el discurso o por los discursos que los nombran y que, nombrándolos y obteniendo de ellos ese reconocimiento, los constituyen colectivamente como pueblo. Por supuesto, como esos discursos son muchos, diferentes y, a veces incluso, contrapuestos, la idea de pueblo no hace más que vacilar y desplazarse, no pudiendo nunca descansar sobre una base sociológica verdadera y cierta, porque, como nos muestra aquí Berrizbeitia, cuando hablamos de pueblo no estamos hablando (solamente) de sociología, sino (también) de otra cosa: de política, que en los últimos y, sobre todo, en el último libro de Laclau se con-funde casi con la retórica.
Por supuesto, no se trata de extremar este argumento hasta el punto de hacerle perder a ese sujeto, en nombre del reconocimiento de la fuerza de los discursos y de las interpelaciones, toda historicidad. Si ese sujeto es sujeto es porque está, claro, sujetado a un discurso o a una serie de discursos que de más de un modo lo «inventan» y lo constituyen, pero también porque es sub-jectum: porque es el fondo que subyace a las diversas expresiones, lingüísticas, culturales y políticas, en las que lo reconocemos y en las que él mismo también se reconoce (pueblo en sí y para sí, dice Berrizbeitia) y que le permiten a él mismo, entonces, reconocerse también en aquellos discursos que lo nombran, «desde fuera» —digamos— de sí mismo, como pueblo.
Me tienta escribir aquí la palabra sedimentación, que nos permite nombrar eso que va quedando de la acumulación de una cantidad de prácticas y también de interpelaciones que, a lo largo del tiempo, han ido estructurando al sujeto colectivo al que llamamos pueblo. Entre esas diversas interpelaciones ocupan un lugar fundamental en nuestras teorías sobre el pueblo, y también, desde luego, en el recorrido que propone aquí Berrizbeitia, las que despliega ese personaje fundamental en la discusión contemporánea sobre el populismo o sobre los populismos (de izquierda y de derecha, democráticos y autoritarios, republicanos y antirrepublicanos: sobre todo esto hay también mucho conversado y para conversar), que es el líder. Se abre aquí un gran tema, sobre el que Berrizbeitia nos deja unas cuantas pinceladas del más alto interés.
El líder es o puede o suele ser un factor clave en la configuración de un pueblo, y es mucho todavía, sobre todo en nuestra región —tan rica en experiencias de repúblicas democráticas populares con liderazgos fuertes—, lo que tenemos que pensar acerca de esto. De los tipos de líderes del pueblo y de los tipos de relación entre esos líderes y ese pueblo.
Se abre aquí un rico campo de investigaciones. Ellas deberían incluir la distinción entre los líderes que sostienen su liderazgo sobre el subrayado de una excepcionalidad que los distingue y los separa de un pueblo que generalmente (pero esto no tiene por qué ser una buena noticia desde una perspectiva republicana y democrática) los adora, y aquellos que lo hacen sobre la base de su capacidad para configurar ámbitos amplios de participación popular (deliberativa y activa, como le gusta decir a Carole Pateman) en los asuntos públicos: para dialogar con un pueblo de iguales (y de iguales, en primer lugar, a él mismo o a ella misma), en lugar de mantenerlo a una distancia necesariamente muy odiosa; entre los que entienden la democracia como un gobierno para el pueblo y los que la piensan como un gobierno de ese pueblo que, en determinado momento, puede contar con ellos para librar algunas de sus batallas. Pero no es este el lugar para avanzar en esta discusión ni en ninguna de las otras que quedan apenas apuntadas.
Estas palabras preliminares deben terminar, acá, destacando la importancia del libro que el lector o la lectora tiene entre sus manos y la necesidad de profundizar en los debates que Luis Berrizbeitia, con erudición y sensibilidad, deja aquí planteados: el de la relación entre «pueblo» y «clase», o «clases»; el de la necesaria articulación entre las teorías que mejor han pensado al uno y a las otras.
El autor de este trabajo deberá convocar en su auxilio, en ulteriores pasos del gran camino investigativo que ha iniciado, lo mucho y muy bueno que sobre esos asuntos se ha producido a lo largo del tiempo en nuestra región, a cuyo pensamiento político este libro provee hoy un aporte especialmente relevante.
Temporada 01: Episodio 01:"Yo, el Pueblo". Tras atribuirse un mérito desproporcionado por derrotar a un grupo de atracadores, Laird Garner rápidamente consigue apoyo para su banco y gana las elecciones para alcalde de Ciudad Cimarrón. Garner tiene planes aún más ambiciosos y, con la ayuda de un sheriff corrupto y un grupo de comisarios malvados, rápidamente se hace con el control financiero y social de la floreciente ciudad.
Creo en el Dios de Jesús y de María, el Dios de los bienaventurados, sencillos y sabios humildes como Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Raquel. Y no el de los expertos racionalistas e ideologistas teólogos y entendidos escribas de todos los tiempos, El Mismo JesuCristo nunca los eligió ni como apostóles ni como discípulos. Ni antes ni ahora. Soy Venezolano, Maracucho/Maracaibero, Zuliano y Paraguanero, Falconiano; Soy Español, Gallego, Coruñés e Fillo da Morriña; HISPANOAMÉRICANO; exalumno marista y salesiano; amigo y hermano del mundo entero.
La Línea Editorial de este Rincón es la Veracidad y la Independencia imparcial.
¡¡¡ Que El Señor de La Comunicación, de La Amistad, de La Paz con Justicia, te bendiga, te guarde, te proteja, siempre... AMÉN !!! ________________________________
¡La Paz del Señor sea contigo!
¡Shalom aleijem!
¡As Salam ie aleikum!
бо да благословит вас
上帝保佑你
神はあなたに賛美する ईश्वर
Бог да те благослови
ETIQUETAS
BUSCAR EN ESTE BLOG
Código QR (Quick Response)
Seguidores
JesuCristo, Hosana en el Cielo, Bendito el que viene en Nombre Del Señor, Hosana en el Cielo
ORACIÓN A LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS
Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora Tu Espíritu sobre la tierra. Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos, para que sean preservados de la corrupción, de las calamidades y de la guerra. Que la Madre de todos los Pueblos, La Santísima Virgen María, sea nuestra Abogada. Amén
ORACIÓN DE APOYO PARA LA CONSAGRACIÓN DE MIS REDES SOCIALES A SAN JOSÉ, TERROR DE LOS DEMONIOS
ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
ARMADURA DE DIOS
ESPADA DE DIOS
Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo. Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
"EL CRISTIANO HA NACIDO PARA LUCHAR": PAPA LEÓN XIII
“Retirarse ante el enemigo o callar cuando por todas partes se levanta un incesante clamoreo para oprimir la verdad, es actitud propia o de hombres cobardes o de hombres inseguros de la verdad que profesan. "La cobardía y la duda son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del Bien Común, y provechosas únicamente para los enemigos del cristianismo, porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. El cristiano ha nacido para la lucha”. S.S. León XIII, Papa
ORACIÓN Y MEDALLA DE SAN BENITO
EN LINKEDIN
EN FACEBOOK
(cuenta sancionada muchas veces y ahora, cancelada por la inquisición globalista)
EN TWITTER
(cuenta habilitada por la nueva dirección)
En YouTube
(cuenta suspendida por la inquisición globalista)
@Yankas (cuenta rehabilitada por la nueva dirección)
Otros artículos
-
Antonio Elorza-The Objective
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-09-08/naufrago-marcha-azul-articulo-elorza/
El náufrago de la Marcha Azul ...
Una restauración tradicional
-
Nota de la dirección: Dando cumplimiento a un encargo de Antonio
García-Trevijano, El Diario Español de la República Constitucional inaugura
[…]
The pos...
La Tierra Media y Semana Santa
-
En la gran literatura legendaria ocupa un lugar notable la del antiguo
norte europeo, expresión de pueblos guerreros forjados por su implacable
entorno nat...
Boletín Info-RIES nº 1116
-
*Ya pueden disponer del último boletín de la **Red Iberoamericana de
Estudio de las Sectas (RIES), Info-RIES**. **La suscripción es gratuita en *
http://ww...
Analizando a los simpatizantes de Hamás
-
El sufrimiento de otros puede justificar la compasión, pero sólo si ese
sufrimiento es inmerecido. Alguien que es encarcelado injustamente puede
provocar t...
«Cumplimos La Mayoría De Edad»
-
18 años en diálisis pero con las mismas fuerzas de vivir. ¡Hola comunidad
de donavida! Hoy estoy aquí, frente a ustedes, compartiendo un capítulo
especia...
Un pequeño aviso personal
-
Queridos amigos y hermanos
Ustedes saben que este blog comenzó en diciembre de 2008. 12 años ya. Y
habrán advertido en los últimos tiempos cierta escasez...
La tertulia de las lechuzas
-
Willie Dixon decía que el blues sucede “cuando tu chica te ha abandonado,
estás solo en la estación de autobuses, sin un céntimo, y ha empezado a
llover”....
MALEVO, VA
-
*De hábitos vulgares, propio de los arrabales. (y 4 más)*
¡Queridos amigos!, el adjetivo que hoy os traemos a esta humilde página es
sin duda una interes...
"Hay una sola manera de degradar permanentemente a la humanidad, y esta es destruir el lenguaje". Nortthrop Frye
SOY LIBRESENTIPENSADOR: "En la razón soy librepensador y, en la Fe, soy libre por Cristo". Yanka
"La Verdad es útil a quien la escucha, pero desventajosa a quien la dice, porque lo hace odioso". Blaise Pascal
DERECHOS HUMANOS A LA LIBERTAD DE MANIFESTAR SU RELIGIÓN Y CREENCIA TANTO EN PÚBLICO Y X ENSEÑANZA
Vote para Celebrar la Fiesta de la Pascua todos en la misma fecha.
FIRMA PARA SINCRONIZAR FECHA DE SEMANA SANTA PARA TODOS LOS CRISTIANOS
LITURGIA DE LAS HORAS DEL DÍA
#YoTambiénSoyCristianoPerseguido
#NoEstánSolos: Ya estamos hartos de que los criminales exterminen a los cristianos solo por su fe. Ha llegado la hora de movilizarse y defenderlos. Basta de cobardía. Se valiente y osado frente a los asesinos y defiende con ardor tu fe y a los que son perseguidos por la horda. Coloca en tu página el símbolo creado por el movimiento en defensa de los cristianos perseguidos para la campaña mundial que se ha iniciado para que no nos olvidemos de todos aquellos que están siendo perseguidos y masacrados por ser cristianos. El símbolo del centro es la letra N del alfabeto árabe, con la que los yihadistas están marcando las casas de los Nazarenos, que es como ellos llaman a los cristianos. Juntos hagamos que no se olviden aquellos hermanos perseguidos en todo el mundo por amar a su Dios. #NoEstanSolos #PrayForthem #ن #YoTambiénSoyCristianoPerseguido #Iglesia #Kenya #Siria #Irak #Afganistán #ArabiaSaudí #Egipto #Irán #Libia #Nigeria #Pakistán #Somalia #Sudán #Yemen y otros...
EL SILENCIO CULPABLE
QUE LA LUZ BRILLE SOBRE TI, TIERRA FÉRTIL #SOSVENEZUELA
VENEZUELA UN PAÍS PARA QUERER Y PARA LUCHAR
“Nací y crecí en un lugar donde dicen ” Pa’lante es pa’llá”, donde se pide la bendición al entrar, al salir, al levantarte y al acostarte, donde se comen arepas, cachapas y espaguetti con diablito, donde se menea el whisky con el dedo, donde se respira alegría aún en las adversidades, donde se regalan sonrisas hasta a los extraños, donde todos somos panas, donde aguantamos chalequeos, donde se trata con cariño sincero, donde los hijos de tus amigos son tus sobrinos, donde la gente siempre es amable, donde los problemas se arreglan hablando y tomando una cervecita, donde no se le guarda rencor a nadie y donde nadie se molesta por tonterías, donde hasta de lo malo se saca un chiste, donde besamos y abrazamos muchísimo, donde expresamos con cariño nuestros sentimientos, donde hay hermosas playas, ríos, selvas, montañas, nieve, llanos, sabana y desierto, un país de gente bella, cariñosa y alegre donde se mezclaron armoniosamente las razas, donde el extranjero se siente en casa y donde siempre encontramos cualquier motivo para celebrar con los amigos. Nací y crecí en VENEZUELA, me siento orgulloso de ser venezolano y seguiré manteniendo mi espíritu venezolano en cualquier lugar del mundo”
¡NO TE RINDAS!
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥ Si la angustia te seca, si la ansiedad te asfixia, si la tristeza te ahoga, si el pesimismo te ciega... llora, grita, comunícate, exterioriza tu dolor.... pero JAMÁS te rindas.
Levanta tu mirada, respira hondo... ¡LUCHA..! amig@...lucha ... PORQUE Sí hay salida. Sí hay sentido. Sí hay ESPERANZA. Levanta tus manos y pide ayuda.
No te des por vencid@...y poco a poco verás La Luz. NO te rindas amig@, lucha. NO ESTÁS SOL@.
PORQUE VERÁS QUE SÍ VALIÓ LA PENA... ♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
LA FUERZA INVENCIBLE DE LA FE
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
"Ya veis que no soy un pesimista, ni un desencantado, ni un vencido, ni un amargado por derrota alguna. A mí no me ha derrotado nadie, y aunque así hubiera sido, la derrota sólo habría conseguido hacerme más fuerte, más optimista, más idealista, porque los únicos derrotados en este mundo son los que no creen en nada, los que no conciben un ideal, los que no ven más camino que el de su casa o su negocio, y se desesperan y reniegan de sí mismos, de su patria y de su Dios, si lo tienen, cada vez que le sale mal algún cálculo financiero o político de la matemática de su egoísmo.
¡Trabajo va a tener el enemigo para desalojarme a mi del campo de batalla! El territorio de mi estrategia es infinito, y puedo fatigar, desconcertar, desarmar y doblegar al adversario, obligándolo a recorrer por toda la tierra distancias inmensurables, a combatir sin comer, ni beber, ni tomar aliento, la vida entera; y cuando se acabe la tierra, a cabalgar por los aires sobre corceles alados, si quiere perseguirme por los campos de la imaginación y del ensueño. Y después, el enemigo no podrá renovar su gente, por la fuerza o por el interés., que no resisten mucho tiempo, y entonces, o se queda solo, o se pasa al amor, que es mi conquista, y se rinde con armas y bagajes a mi ejército invisible e invencible...."
(Fragmento de una página del discurso de Joaquín V. González "La universidad y alma argentina" 1918). ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
COMBATE Y DENUNCIA A LOS PEDÓFILOS (PEDERASTAS)
SEÑOR, TE PEDIMOS QUE PROTEJAS A L@S NIÑ@S, TE LO PEDIMOS EN EL NOMBRE DE JESÚS. AMÉN. ¡Ay de aquel que escandalice a uno de estos pequeñitos! Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos....... Lc 17,1-2 -- ÚNETE Y DENUNCIA --
SI LOS MEDIOS CALLAN, EL PUEBLO GRITA...
PARROQUIA VIRTUAL (VIRTUAL CHURCH) EN FACEBOOK
FORO DE CRISTIAN@S CATÓLIC@S LAIC@S SEGLARES EN FACEBOOK
TELÉFONO DE LA ESPERANZA 902 500 002
Cuando existe la esperanza, todos los problemas son relativos
EL SENTIDO COMÚN ES IMPRESCINDIBLE PARA EL BIEN COMÚN Y PARTICULAR
SOMOS ANTI-OBSOLESCENCIA: NUESTRA CALIDAD TIENE VALOR
OBSOLESCENCIA ES LA planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que este se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible tras un período de tiempo calculado de antemano, por el fabricante o empresa de servicios, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio, nos conduce al CONSUMISMO exacerbado, por culpa de algo evitable, destruimos recursos, planeta y dinero por algo que podríamos tener durante mucho tiempo.