EL Rincón de Yanka: ¿OYE, ¿QUÉ RELIGIÓN ERES? Y TANTO DAÑO

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domingo, 11 de noviembre de 2018

¿OYE, ¿QUÉ RELIGIÓN ERES? Y TANTO DAÑO

¿OYE DANIEL, ¿QUÉ RELIGIÓN ERES? 

De la que ama a todos, de la que busca no juzgar a nadie, de la que perdona todo, sirve a los demás, de los que no agarran a bibliazos, de los que sueñan con ayudar a disminuir el sufrimiento, de los que exhortan en amor, de lo que no separan la ciencia del espíritu, de los que no separan la razón del corazón, de los que ven lo finito pero sienten el infinito, de los que creen que su vida es mucho más que un afortunado capricho de la naturaleza. 
De los que creen en la fidelidad y en la honran, de los que son mansos pero no mensos, de los que tienen mentalidad de reino y no de mendigo, de los sucios y no sacaron diez en espiritualidad, yo también fui piedra en el camino de alguien más. 
De los que no están tan preparados pero si muy dispuestos, de los que son un poco menos malos para ser un poco mas buenos. 

A mi si me llevas la contrataría, yo te llevo besos. 
Me piden mis frutos y ellos se pudrieron antes de madurar. 
Yo sueño y sudo por imitar a Cristo pero no a los cristianos. A la gente falsa la verdad los aplasta. 
Yo quiero ser luz en el mundo, no la estrella de una iglesia, no quiero que sigan mis sueños, sino sus sueños, no quiero motivar sino inspirar, me prefiero loco y que al mundo no le alcance para mi terapia. Yo no me disfrazo de perfecto, porque no lo soy. Tú debes ser la biblia viva de los que no la leen.
Déjense de separarse en una burbuja para no ser infectados, que fácil es pensar que estás iluminado cuando en realidad caminas con la luz de otros.
El llamado NO es un picnic para comentar a el mundo y decir como el mundo esta mal y gracias a Dios nosotros estamos bien. 
¡Nadie es menos!, todos estamos sucios y rotos o cuarteados por algún lado, pero lo que se arregla desde arriba siempre queda mejor. En la debilidad se perfecciona su amor.

No formo parte del multinivel celestial, me quisieron meter en su molde y se los rompí. 
Un dos tres por todos mis amigos que están escondidos detrás del disfraz de buenos. 
Yo no me disfrazo de perfecto, no soy de los que habla en lenguas y no controla la que tiene, disculpe don religioso pero cuando me juzgas a mi, en realidad te condenas a ti. Prejuicios baratos que compran gente barata, para verse supuestamente caros. Nuestros prejuicios modernos, la post-Iluminación y la severa ignorancia con las que miramos las escrituras, nos ha llevado a trivializar la Verdad y convertir su caminar en un par de historietas mágicas y no en la profundidad con la que deberían mirarse y vivirse.

¿Quieren meter a Dios en una caja?

¡DIOS, ES DIOS DE TODOS... Y DE TODO!

Dios es más grande que un simple concepto encerrado en un apellido, en una denominación, en una tradición, en un edificio hecho de metal. Dios es Dios de todo y de todos, no sólo de los "cristianos" o de los judíos, de hecho no creo que DIOS sea muy fan de los religiosos, cuando los religiosos fueron los que subieron a su hijo en un madero. A mi si me llevas la contrataría, yo te llevo besos. 
Me piden mi frutos y ellos se pudrieron antes de madurar.
A mí sí me llevas la contraria yo te llevo besos, el religioso hoy predica la eternidad pero vive como si nunca quisiera llegar a ella.
Se quejan de todo pero no lo dan todo a la gente falsa la verdad los aplasta, yo prefiero las palabras altisonantes a decirte "Hola Hermano" con odio y envidia en el corazón.

Soy de los que piensa que no hay éxito o cumbre que no se puede alcanzar de rodillas, soy de los que tienen amigos muy malos que no saben que son muy buenos y amigos buenos que pueden llegar a ser muy malos . Con ellos comparto pan y vino. 
A mi no me afecta las opiniones del mundo:¡ Disculpen! Pero citar un versículo y solamente pegar gritos de que "la Biblia dice" les prometo que no siempre será efectivo.
Decirle al mundo que según Juan, Pedro no va ser suficiente. ¡Tú! Debes ser la Biblia viva de los que no la leen, Dios es más grande que un simple concepto encerrado en un apellido, en una iglesia, en una denominación,en un edificio hecho de metal.

¡Es que es muy triste ver cómo hay personas que festejan las derrotas ajenas, por falta de victorias propias!
La victoria esta entre lo que piensas y sientes. La batalla entre lo que quieres y haces y la gloria entre el porque y para que lo haces.
Por favor antes de salir a cambiar a el mundo, cambiemos el mundo que existe entre nuestras cuatro paredes...
Sigamos con sabiduría aquellos caminos que no roban la paz!: tomemos lo mejor de la gente y de los que nos rodean, llenémonos de gozos.
Seamos un poco menos malos y un poco más buenos y si no sabes ser bueno, no te preocupes porque también para ti hay un espacio en la mesa, ¡porque quien se sienta a comer con Él no se levanta igual!

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Vivimos en una época sumamente convulsionada en donde el entorno y ethos cultural e el del cuestionamiento y desprecio por la autoridad como fin en sí mismo. Se nos exige tolerancia y a la vez, se es intolerante a quien asume posiciones e ideas claras y firmes, especialmente si estas son de carácter religioso y más aún, si son ideas cristianas. Dentro del mismo cristianismo, particularmente el evangélico, existe un ambiente que se resiste a la idea de iglesia y comunidad, a la idea de doctrina y ortodoxia, a la idea de teología y pensamiento crítico, y se busca sustituir por una especie de religión individualista, privada, “tolerante” y sostenida por los sentimientos más que por la razón.
La voz de Daniel Habif, para la cultura cristiana actual, es una voz que hasta cierto punto creo que es necesaria. Se necesita provocar y desafiar a una cultura que ha perdido el rumbo y se ha acomodado con su supuesta influencia política, el pernicioso mensaje de la teología de la prosperidad y que pareciera estar de acuerdo con sustituir el mensaje del Evangelio con mensajes de liderazgo, superación personal y ser “culturalmente relevantes”.
Sin embargo, en ese discurso apasionado, Daniel Habif se pierde con un tono arrogante y moralista, presentándose como héroe al mismo tiempo que pasa encima de siglos de iglesia, mensaje, doctrina y tradición cristiana.
Promulga una repetición ascética -racionalista, intelectualista, individualista, personalista-, la lógica de la retribución de siempre, yo hago y tú me das. 
Poner más énfasis en la preparación y dignidad de las personas para que la gracia de Dios llegara hasta ellos.
La ascética busca más seriedad e impone condiciones para que el sujeto viva y se comporte de una manera digna de la gracia. Hablan de amor pero sin afecto, hay que hacer comunidad pero sin cariño ni muestras especiales de ello, hay que ser espontáneos pero en un contexto muy regulado. Mientras una tendencia parece exagerar la alegría de la gratuidad; la otra no acaba de eliminar la tristeza de la culpabilidad, aun sintiéndose salvado. Se habla de gracia pero era una gracia cosificada que se podía merecer, ganar, perder, recobrar, calcular y exigir. Todo el peso de la salvación recayó en el sujeto y en sus obras, con lo que el cielo, para llegar a él, había que ganarlo a pulso. Con ello se perdió la gratuidad de la salvación en Cristo Jesús y desde entonces en vez de invocar al Espíritu Santo se invocaba al esfuerzo de la propia voluntad.

Tradicionalmente se ha pensado que a esto se llega con el perfeccionamiento de las virtudes pero este salto cualitativo le es imposible a la virtud, aun la infundida por el Espíritu Santo. En los grandes movimientos actuales está suficientemente probado por la experiencia que la mística es anterior a la ascética. Tal vez sean cosas de ahora, pero lo son. La visión gratuítica o de gratuidad cobra su plenitud cuando Dios reparte su don no a los que lo han conquistado a base de ejercicios virtuosos sino mucho más gratuitamente a muchos pobres y tirados que coinciden con los publicanos y prostitutas del evangelio. Estamos viendo cada día cómo Dios renueva su Iglesia con los más pobres y pequeños.
El Espíritu Santo quiere que en estos tiempos su gracia sea completamente gratuita para poder seguir derramándola, como dice Jesús en el Evangelio, a los pequeños y sencillos y a los que están dispuestos a nacer de nuevo.

Predica virtudes o morales de siempre con palabras de nueva era, pero no un encuentro con Cristo dentro de la Iglesia por obra del Espíritu Santo. Esta predicación supera en calidad mil leguas a toda la predicación del esfuerzo y preparación humanos.
Algunos podrán pensar que esta postura de gratuidad no asume la cruz ni los grandes compromisos. La gracia o el Espíritu Santo, como se dice más ahora, te lleva a Jesús y, en estos tiempos, de una manera especial a la humanidad de Jesús. Por este Jesús nos viene toda la salvación de Dios para el mundo. Esa salvación o esa gracia pasa ahora por todos los que le siguen más de cerca. Es gratuita pero sucede en nuestra carne y en nuestros actos. La fidelidad a este don es la única cruz verdadera. Esta fidelidad va a darse en tu historia, es decir en tu vocación, en tu comunidad, en tu familia, en tus problemas, carencias, enfermedades, debilidades y pecados, en tu vida y en tu muerte. La fidelidad a esta gracia hace posible el gran compromiso con los pobres y la misericordia a todos los niveles.

"Tenemos ideas extrañas sobre la conversión. La unimos con una serie de propósitos, obligaciones, prácticas ascéticas, esfuerzo de voluntad.
Prometo: "a partir de tal día me convertiré". Al final todo queda en una frustración más, no sólo por mi falta de voluntad, sino por falta de verdaderos objetivos. Y si por desgracia alguien se llega a convertir desde esos presupuestos, se convierte a sí mismo, a sus propias ideas de Dios, se radicaliza y se esteriliza, suponiendo que no se transforme en un peligroso activista. A todas estas conversiones siempre les acecha una gran frustración.
Volvemos a entender que el amor de Dios no consiste en que nosotros amemos a Dios sino en que es él el que nos ama primero (1Jn 4, 10). O como dice Santo Tomás de Aquino: “Nadie es bueno por amar a Dios, sino que es Dios, al amarnos, el que nos hace buenos”.
Ahora, ante tantos nuevos "gurús o maestros espirituales de motivación vital, debemos de estar atentos a la teología de base que se quiera proponer. Si, como digo, volvemos a insistir en las obras, si el centro de la evangelización es el pecado y cómo librarnos de él, erraremos totalmente el camino. Por el contrario, si nos centramos en la acción previa de Dios, realizada en Cristo, que nos ama, nos busca y nos recrea, reconstruye y rehabilita, entonces evangelizaremos sobre roca firme bajo el primado del amor.

Porque: 

1) La salvación es obra de Dios. En el cielo sólo existirá su gloria.
2) Hay que admitir la premoción en todos los actos tanto físicos como espirituales. La acción previa de Dios es condición para que algo se mueva.
3) La salvación se realiza mediante Jesucristo Dios y hombre a un mismo tiempo.
4) Dicha salvación se realiza en la humanidad de Jesucristo,
5) en su cuerpo de carne.
6) La alianza definitiva por la que Dios nos salva se basa en la sangre de Cristo. Lo realizamos sacramentalmente en la eucaristía.
7) Dicha salvación es gratuita, no se debe a los méritos ni a preparación alguna por parte del hombre. La experimentan los sencillos de corazón.
8) El Espíritu Santo que recibimos por medio de Cristo nos hace entender estos misterios y nos eleva al nivel del don que es el de la santidad.
9) Ninguna virtud humana ni siquiera las dotadas de gracia infusa, pueden acceder al nivel del don. La virtud siempre obrará al modo humano mientras que en los dones la modalidad de sus actos es ya divino.
10) Dios al infundirnos la gracia nos hace libres porque nos hace desear nuestro bien al que nunca accederíamos sin ella. Sin la acción de Dios nunca seríamos libres.
En esa acción libre bajo la gracia encontramos nuestra más honda verdad y la plenitud de nuestra humanidad. Ahí es donde descubrimos la vocación a la que nos llama el Señor en la vida. De ella brotan nuestras obras y compromisos.

Cuando critica a “los religiosos”, expresa un pensamiento moralista al decir: “Yo sueño con ganarme ese título en verdad, representarlo a plenitud, vivirlo en veracidad, y solamente al final voy a saber si lo hice bien o lo hice mal…”. Una idea noble, sin duda, pero centrada en la persona, sin ofrecer gracia al que va en el camino y sin la confianza en la obra y vida de justicia completa de Jesús que nos ha sido imputada a nuestro favor. Al desmarcarse de la comunidad de fe, de la iglesia imperfecta a la que critica, destruye la posibilidad de vivir el mensaje que predica, un mensaje que es, por definición, comunitario más que individualista….un mensaje que es de hermanos, no de locos solitarios. Pareciera ser que aquí, Daniel olvidó el precio que pagaron los millones de cristianos antes de él que sí dieron sus vidas para que él ahora pueda criticar así a su propia familia.

Daniel le dice al religioso: “…cuando me juzgas a mí…en realidad, te condenas a tí…”. Pregunto, ¿no hace lo mismo él entonces?
En medio de todo, hay pasajes más iluminados en donde Daniel expresa sus imperfecciones y luchas, algo que como cristianos debemos aprender a hacer todos con humildad y corazón quebrantado…no como bandera arrogante para seguir desmarcándome de la comunidad a la que fui llamado como cristiano, de la iglesia.
Quizás lo más doloroso de lo que pudo haber sido un gran mensaje, y honestamente, donde me perdió a mí es cuando, justo luego de llamar a un estudio más diligente y profundo de las Escrituras, hace de menos su suficiencia y autoridad al decir: “Citar un versículo y solamente pegar de gritos de que: ‘LA BIBLIA DICE’ les prometo que no siempre será efectivo; decirle al mundo que según Juan, Marco, Pedro no va a ser suficiente. ¡TU!…Debes de ser la biblia VIVA de los que no la leen.” Lástima…coronar el llamado a profundizar en las Escrituras con más legalismo y olvidar que ninguno de nosotros puede ser la biblia viva…solamente hay uno que es, en Sí mismo, la Palabra encarnada…el Logos, el Verbo….Jesús (Juan 1).

Pareciera inclinarse -aunque no quisiera creerlo y espero que no sea así- por una concepción universalista de Dios cuando dice: “Dios es Dios de todos y de todo, no solo de los “cristianos” o de los judíos, y yo no creo que Él sea muy fan de los religiosos, cuando los religiosos fueron los que pusieron a su hijo en un madero.” Olvida Daniel que Dios, en Jesús, los perdonó (Lucas 23:34), y lo que Jesús hizo con religiosos como el Apóstol Pablo, San Agustín, Martín Lutero e incontables otro más.

Admiro la pasión de Daniel Habif, pero debemos siempre tener el discernimiento para actuar también con nuestra mente y no solo con el corazón. Dios nos ha dado todas estas facultades para hacernos partícipes de Su obra y propósitos en esta Tierra. Que nuestro sueño por una iglesia renovada, reformada y diferente no nos aleje de la iglesia que hoy nos necesita. No hagamos leña el árbol caído y trabajemos con fe con lo que Dios nos ha dado.

Tengamos en mente las sabias palabras de Dietrich Bonhoeffer:
“Aquel que ama más su sueño de una comunidad cristiana que a la comunidad cristiana misma, se convierte en destructor de toda comunidad cristiana, por más honestas, serias y abnegadas que sean sus intenciones personales.
Dios odia los ensueños; porque nos hacen orgullosos y pretensiosos.
El que construye la quimera de una comunidad ideal exige a Dios, al prójimo y a sí mismo su realización.
Entra en la comunidad de los cristianos con pretensiones de exigir, establece su propia ley y juzga por ella a los hermanos y a Dios mismo…”
Que Dios bendiga y use poderosamente la vida de Daniel Habif. Que Daniel pueda encontrar una iglesia en donde pueda plantarse, echar raíz, ser discipulado y aprender a amar con la pasión que dice que lo hace, a las personas con quien Dios lo plante, y así, pueda dar testimonio de que es seguidor de Jesús…por el amor que tiene por sus hermanos, aún por los religiosos.


LOS RELIGIOSOS - DANIEL HABIF



TANTO DAÑO

Hay gente a la que le regalas tu tiempo y al final solo querían saber la hora. Se que el deseo de venganza esta latente y tu mente ha pensado lo peor, haz querido dejar ir el dolor y la ira de no haber dicho lo que se merecen. Explotar no cambiara nada y llenarte de rabia no te hará bien, no te sentirás mejor cuando les hayas aventado el veneno. Se que piensas que necesitas hacer algo y mínimo deben pagar tu dolor, pero no vale la pena, créeme todos tienen una versión de los hechos, deja que el tiempo de DIOS ponga a todos en su lugar, los baje del columpio y la gravedad haga su trabajo, callar es de sabios. 

Guarda cada sílaba, cada sonido de tu preciada voz solo para aquello que bendice y resuena en lo eterno, tu boca es un manantial de perlas no un río de desperdicios. . De mis cosas preferidas en la vida, son mis heridas. He aprendido a amar cada grieta, cada raspón, cada dolor, cada traición, cada ansiedad, cada oscuridad, cada agrura, cada mueca, cada flecha. Aprendí a comer en banquetas y banquetes, sabiendo que siempre habría días difíciles donde el dolor sería paralizante, pero ahí aprendí también a amarme. No sólo seamos luz, No venimos a ser Estrellas en el mundo, para eso el cosmos se pinta solo, aquí nos toca ser Antorchas Humanas.

Entendí que nada en la tierra es para siempre, pero también aprendí que aquello cuidas, dura más. Aprendí a acumular activos no dinero y descubrí que de las malas rachas nacen las buenas etapas. Aprendí amarme primero sin nada, para cuando lo tuviera todo, jamás olvidar que Dios me sacó de la nada y me lo ha dado todo y nada es mío todo es de Él, pero aprendí a ser un buen mayordomo y cuidador de sus regalos y en la gratitud diaria abrí el presente de la vida. 

Querido, si ves a alguien vacío, llénalo de amor y haznos un favor a todos en el mundo. Serás química eterna. Y cuando estés desnudo frente al espejo, hazle frente al reflejo y cuando veas las llagas de la vida, no las lamas, ¡Apláudelas!, porque ese eres tú: Inquebrantable.



Que nunca más guardaras un minuto de silencio por un sueño muerto, por un "te amo" no dicho, por un riesgo no realizado, por un abrazo no tomado, no puedes tenerle más miedo a la muerte que a la vida...