EL Rincón de Yanka: MAFIA

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miércoles, 15 de julio de 2026

LIBRO "SECRETOS DE LA RESERVA FEDERAL" por EUSTACE MULLINS 🦅


SECRETOS  DE  LA
RESERVA FEDERAL

EUSTACE MULLINS

🦅
Descubre el libro más polémico y revelador sobre el verdadero poder que controla la economía mundial.
En "Los Secretos de la Reserva Federal", Eustace Mullins presenta una investigación explosiva que desafía por completo la narrativa oficial sobre el sistema financiero más poderoso del planeta. Lejos de ser una institución gubernamental al servicio del interés público, Mullins argumenta con detalle que la Reserva Federal es un cartel bancario privado, creado en secreto por un grupo de poderosos financieros internacionales.

En este libro, usted descubrirá:

Los orígenes ocultos: La reunión secreta en Jekyll Island donde se diseñó el sistema que controlaría el dinero de Estados Unidos.
Los nombres y las caras: La identidad de los banqueros, industriales y dinastías familiares que, según el autor, fundaron y controlan la FED para su propio beneficio.
Ciclos de deuda e inflación: Cómo el sistema está diseñado para generar deuda pública perpetua, empobrecer a la clase media a través de la inflación y financiar guerras.
La conexión internacional: Los vínculos que, según la tesis de Mullins, unen a la Reserva Federal con otros grandes bancos centrales y poderes financieros globales.

Considerado un texto fundamental para la comunidad de la banca libre (free banking) y una obra de referencia en las teorías críticas con la banca central, "Los Secretos de la Reserva Federal" es una lectura obligatoria para cualquier persona que quiera comprender las fuerzas históricas y económicas que han dado forma al mundo moderno. Prepárese para una versión de la historia que no le enseñarán en ninguna universidad.

Una advertencia: este libro cambiará para siempre su forma de entender el dinero, el poder y la política.

Eustace Mullins es un veterano de la fuerza aérea de Estados Unidos, con treinta y ocho meses de servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial.
Virginiano nativo, fue educado en Washington y Lee University, Universidad de New York, Universidad de Ohio, Universidad de Dakota del Norte, la Escuelas des Bellas Artes, San Miguel de Allende, México, y el Instituto de Artes Contemporáneas, Washington, D.C.
El libro original, publicado bajo el título Mullins On The Federal Reserve, fue comisionado por el poeta Ezra Pound en 1948. Ezra Pound fue prisionero político durante trece años y medio en el Hospital St. Elizabeth, Washington, D.C. (institución Federal para dementes). Su descargo fue grandemente cumplido para los esfuerzos de Mr. Mullins.
La investigación en la Biblioteca de Congreso fue dirigida y revisada a diario por George Stimpson, fundador del National Press Club en Washington, a quien The New York Times el 28 de septiembre de 1952 llamó: "Una fuente de referencia favorablemente considerada en el Capitolio. 
Los funcionarios del gobierno, Diputados y reporteros fueron a él por información sobre cualquier asunto".

Publicado en 1952 por Kasper y Horton, New York, el libro original fue la primera revelación que circuló nacionalmente, de las reuniones secretas de los banqueros internacionales en la Isla Jekyll, Georgia, 1907-1910, lugar en que el proyecto del Acto de la Reserva Federal de 1913 fue escrito.
En años intermedios, el autor continuó recogiendo nueva y más sorprendente información sobre los antecedentes de la gente que dirigen la política de la Reserva Federal. Nueva información recogida durante años de los centenares de periódicos, revistas, y libros dan corroborando la visión sobre las conexiones de
las casas bancarias internacionales.
Mientras investigaba este material, Eustace Mullins estaba en el personal de la Biblioteca de Congreso. Mullins fue después consultor en finanzas de carreteras para American Petroleum Institute, consultor sobre desarrollo de hoteles para Institutions Magazine y director editorial para cuatro publicaciones del Chicago Motor Club’s.


Alfredo Jalife-Rahme pone sobre la mesa una lectura provocadora sobre el poder financiero global. A través de un análisis crudo y directo, se explora cómo figuras clave como Rothschild, George Soros, Larry Fink y Bloomberg han configurado un sistema donde la banca privada y el control absoluto de las comunicaciones se entrelazan.
Más allá de los datos económicos, se revela una conexión estratégica entre el poder financiero y los medios de comunicación, trazando una línea histórica que conecta a las grandes agencias informativas con los grupos que dictan el destino de las naciones. Una perspectiva necesaria para quienes buscan entender las dinámicas ocultas que moldean la realidad geopolítica actual.

Prólogo

En 1949, mientras estaba visitando a Ezra Pound, que era prisionero político en el Hospital St. Elizabeth, Washington, DC (institución Federal para dementes), el Dr. Pound me preguntó si yo había oído hablar alguna vez del Sistema de la Reserva Federal. Yo contesté que no, a la edad de 25. Él me mostró entonces un billete de diez dólares marcado "Nota de la Reserva Federal" y me preguntó si yo podía hacer alguna investigación en la Biblioteca de Congreso sobre el Sistema de la Reserva Federal que había emitido este proyecto.

Pound no podía ir a la Biblioteca, cuando él estaba detenido sin juicio como prisionero político por el gobierno de Estados Unidos. Después que le negaron tiempo transmitiendo en EEUU, el Dr. Pound transmitió desde Italia en un esfuerzo para persuadir al pueblo de Estados Unidos de no entrar en la Segunda Guerra Mundial. Franklin D. Roosevelt había pedido la acusación de Pound, estimulada por las demandas de sus tres ayudantes personales, Harry Dexter White, Lauchlin Currie, y Alger Hiss, personalmente a todos a quienes se identificó seguidamente como conectados con el espionaje comunista.

Yo no tenía interés en dinero o banca como materia, porque estaba trabajando en una novela. Pound ofreció complementar mi ingreso con diez dólares por semana durante unas semanas. Mi investigación inicial reveló evidencia de un grupo bancario internacional que había planeado el escrito del Acto de la Reserva Federal y Congreso la promulgó el plan secreto en ley. Estos hallazgos confirmaron lo qué Pound había sospechado mucho tiempo. Él dijo: "Usted debe trabajar en él como una historia de detectives".

Yo era afortunado teniendo mi investigación en la Biblioteca de Congreso dirigido por un estudioso prominente, George Stimpson, fundador del National Press Club que fue descrito por The New York Times el 28 de septiembre de 1952: 
"Querido por los periodistas de Washington como 'nuestra Biblioteca ambulante del Congreso', Mr. Stimpson era una fuente de la referencia favorablemente considerada en el Capitolio. Funcionarios del gobierno, Diputados y reporteros fueron a él por información sobre cualquier asunto".

Yo investigué cuatro horas por día en la Biblioteca de Congreso e iba al Hospital St. Elizabeth por la tarde. Pound y yo revisábamos las notas del día anterior. Yo cenaba luego con George Stimpson en la Cafetería Scholl mientras él revisaba mi material, y regresaba luego a mi cuarto para teclear las notas corregidas. Stimpson y Pound hicieron muchas sugerencias guiándome en un campo en el que yo no tenía experiencia anterior.

Cuando los recursos de Pound bajaron, fui a Fundación Guggenheim, Fundación Huntington Hartford y otras fundaciones para completar mi investigación sobre la Reserva Federal. Aunque mis aplicaciones de la fundación estaban patrocinadas por los tres poetas principales de América, Ezra Pound, E.E. Cummings, y Elizabeth Bishop, todas las fundaciones se negaron a patrocinar esta investigación.

Yo escribí entonces sobre mis hallazgos a la fecha, y en 1950 empezaron los esfuerzos para comercializar este manuscrito en New York. Dieciocho editores lo rechazaron sin comentario, pero el decimonoveno, Devin Garrity, presidente de Devin Adair Publishing Company, me dio algún consejo amistoso en su oficina. 

"Me gusta su libro, pero no podemos imprimirlo", me dijo. "Ni pueden los demás en New York. Por qué no hace usted un prospecto como novela, y pienso que nosotros darle un adelanto. Usted también puede olvidarse de tener publicado el libro de la Reserva Federal. Yo dudo si podría imprimirse alguna vez".

Estas eran noticias devastadoras, viniendo tras dos años de trabajo intenso. Yo informé a Pound e intentamos encontrar un editor en otras partes del país. Después de dos años de sumisiones infructuosas, el libro se publicó en una pequeña edición en 1952 por dos discípulos de Pound, John Kasper y David Horton, usando sus fondos privados, bajo el título "Mullins sobre la Reserva Federal". En 1954, una segunda edición, con alteraciones no autorizadas, se publicó en New Jersey, como "La Conspiración de la Reserva Federal".

En 1955, Guido Roeder sacó una edición alemana en Oberammergau, Alemania. El libro fue confiscado y toda la edición de 10,000 copias quemada por agentes del gobierno dirigidos por el Dr. Otto John. La quema del libro se realizó el 21 de abril de 1961 por el juez Israel Katz de la Corte Suprema bávara. El Gobierno americano se negó a intervenir, porque el Alto Comisionado americano en Alemania, James B. Conant (presidente de la Universidad de Harvard desde 1933 a 1953), había aprobado la orden inicial de quema del libro. Éste es el único libro que se ha quemado en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.

En 1968 una edición pirateada de este libro aparecía en California. El FBI e inspectores de U.S. Postal Service se negaron a actuar, a pesar de las numerosas quejas mías durante la próxima década. En 1980 aparecía una nueva edición alemana.
Porque el Gobierno americano aparentemente ya no dictaba los asuntos internos de Alemania, un libro idéntico al que se había quemado en 1955 ahora circula en Alemania sin interferencias.
Yo había colaborado en varios libros con Mr. H.L. Hunt y él sugirió que yo debía continuar mi investigación de largo tiempo sobre la Reserva Federal y debía sacar una versión más definitiva de este libro. Yo había firmado justamente un contrato para escribir la biografía autorizada de Ezra Pound, y el libro de la Reserva Federal tuvo que ser pospuesto. Mr. Hunt falleció antes de que yo pudiera volver a mi investigación, y una vez más yo enfrenté el problema de financiación de investigación para el libro.

Mi libro original se había remontado y había nombrado las figuras oscuras de los Estados Unidos que planearon el Acto de la Reserva Federal. Yo descubrí ahora que los hombres a quienes yo expuse en 1952 como figuras oscuras detrás de la operación del Sistema de la Reserva Federal, eran una sombra, pantallas americanas para las figuras desconocidas que se conocieron como la "Conexión Londres". 
Yo encontré que no obstante nuestros éxitos en las Guerras de Independencia y de 1812 contra Inglaterra, seguíamos siendo una colonia económica y financiera de Gran Bretaña. Por primera vez, localizamos a los accionistas originales de los Bancos de la Reserva Federal y rastreamos sus compañías madres a la Conexión Londres.

Esta investigación está sostenida por citas y documentación de centenares de periódicos, revistas y libros y mapas que muestran lazos de sangre, matrimonio y relaciones comerciales. Más de mil ediciones de The New York Times en microfilm no sólo se han verificado para la información original, sino como comprobación de declaraciones de otras fuentes.

Es una trivialidad de la profesión de escritor que un autor tiene sólo un libro dentro de él. Esto parece aplicable en mi caso, porque yo estoy ahora en la quinta década de escritura continua sobre un solo asunto, la historia interior del Sistema de la Reserva Federal. Este libro fue desde su principio comisionado y guiado por Ezra Pound. A cuatro de su protegidos se les ha otorgado previamente el Premio de Nobel de Literatura: William Butler Yeats por su poesía posterior, James Joyce por "Ulysses", Ernest Hemingway por "El Sol También Sube", y T.S. Elliot para "La Tierra Desechada". Pound jugó un papel mayor en la inspiración y corrección de estos trabajos -qué nos lleva creer que este trabajo presente, también inspirado por Pound, representa una tradición literaria continuada. Aunque se esperaba que este libro desde su principio fuera un trabajo tortuoso sobre técnicas económicas y monetarias, desarrolló pronto en una historia de tal llamado universal y dramático, que de entrada, Ezra Pound me instó a escribirlo como una historia de detectives, un género que fue inventado por mi compatriota virginiano:

Edgar Allan Poe. Yo creo que la circulación continua de este libro durante los últimos cuarenta años no sólo ha exonerado a Ezra Pound por sus muy condenadas declaraciones políticas y monetarias, sino que también ha sido, y continuará siendo, la última arma contra los poderosos conspiradores que lo compelieron a estos trece años y media sin juicio, como prisionero político encerrado en un manicomio de la KGB. Su venganza más temprana vino cuando los agentes del Gobierno que representaban a los conspiradores, se negaron a permitirle testificar en su propia defensa; la segunda vindicación vino 1958 cuando estos mismos agentes dejaron caer todos los cargos contra él, y él salió del Hospital de St. Elizabeth, como hombre libre una vez más. Su tercera y final vindicación es este trabajo que documenta cada aspecto de su exposición de los crueles financieros internacionales de quienes la Ezra Pound se volvió una más víctima, condenada a pasar años como el “Hombre de la Máscara de Hierro”, porque él se había atrevido a alertar a sus compatriotas americanos de sus actos furtivos de traición contra todo el pueblo delos Estados Unidos.

En mis conferencias a lo largo de esta nación, y mis apariciones en muchas radios y programas de televisión, he sondeado el tema que el Sistema de la Reserva Federal no es Federal; no tiene ninguna reserva; y no es en absoluto un sistema, sino, un sindicato delictivo. Desde noviembre, 1910, cuando los conspiradores se encontraron en la Isla Jekyll, Georgia, al presente, se han callado en secreto las maquinaciones de los banqueros de la Reserva Federal. Hoy, ese secreto ha costado al pueblo americano unos tres billones de deuda en dólares, con pagos de interés anuales a estos banqueros que suman a unos trescientos mil millones dólares por año, suma que tambalean la imaginación y qué es finalmente impagable. Funcionarios del Sistema de la Reserva Federal rutinariamente emiten protestas al público, como las flautas de faquires hindúes en una melodía insistente a la cobra deslumbrada que oscila su cabeza ante él, no para resolver la situación sino para impedir a la cobra que los muerda.

Algo así era la carta de consuelo escrita por Donald J. Winn, Ayudante de la Mesa de Gobernadores en contestación a una pregunta por un Diputado, el Honorable Norman D. Shumway, el 10 de marzo de 1983. Mr. Winn dice que "El Sistema de la Reserva Federal fue establecido por un acto de Congreso en 1913 y no es una 'corporación privada'". En la próxima página, Mr. Winn continúa: "Las acciones de los Bancos de la Reserva Federal son poseídas completamente por bancos comerciales miembros del Sistema de la Reserva Federal". 

Él no ofrece ninguna explicación acerca de por qué el gobierno nunca ha poseído una sola porción de acciones en cualquier Banco de la Reserva Federal, o por qué el Sistema de la Reserva Federal no es una "corporación privada" cuando todas sus acciones son poseídas por "corporaciones privadas".

La historia americana del vigésimo siglo ha grabado los logros asombrosos de los banqueros de la Reserva Federal.

- Primero: la erupción de la Primera Guerra Mundial que se hizo posible por los fondos disponibles del nuevo banco central de los Estados Unidos.
-Segundo, la Depresión Agrícola de 1920.
-Tercero, la Caída del Viernes Negro en Wall Street, de octubre 1929, y la Gran Depresión resultante.
-Cuarto, Segunda Guerra Mundial.
-Quinto, la conversión de recursos de los Estados Unidos y sus ciudadanos de propiedades real por recursos de papel desde 1945 al presente, transformando una América victoriosa y el poder mundial más adelantado en 1945 en la más grande nación deudora del mundo en 1990.

Hoy, esta nación yace en ruina económica, devastada y destituida, en mucho los mismos aprietos horribles en los que Alemania y Japón se encontraron en 1945.
¿Actuarán los americanos para reconstruir nuestra nación, como Alemania y Japón ha hecho cuándo enfrentaron las condiciones idénticas que enfrentamos ahora -o continuaremos siendo esclavizados por el sistema de dinero de deuda babilónico que fue establecido por el Acto de la Reserva Federal en 1913 para completar nuestra destrucción total? Ésta es la única pregunta que tenemos que contestar, y no tenemos mucho tiempo para dejar de contestarlo.

Debido a la profundidad e importancia de la información que yo había desarrollado en la Biblioteca de Congreso bajo la tutela de Ezra Pound, este trabajo se volvió una caza feliz conectada con la base para muchos otros que habrían sido historiadores pero eran incapaces de investigar este material por si mismos. En las últimas cuatro décadas, me he acostumbrado a ver este material aparecer en muchos otros libros, invariablemente atribuidos a otros escritores, con mi nombre nunca mencionado. Para agregar insulto a la lesión, no sólo mi material, sino incluso mi título se han destinado, en un masivo si obtuso, trabajo llamado "Secretos del Templo -la Reserva Federal". 

Este libro pesadamente anunciado recibió revisiones que van de incrédulo a alegre. Forbes Magazine aconsejó a sus lectores que leyeran su revisión y ahorraran su dinero y señaló que "el lector no descubrirá ningún secreto" y "Éste es uno de esos libros cuyas fanfarrias exceden su mérito por lejos". Esto no fue accidental, cuando este encalado auto-bombo de los banqueros de la Reserva Federal fue publicado por el editor de no-libros más famoso del mundo.

Después de mi shock inicial al descubrir que se encarceló la personalidad literaria más influyente del vigésimo siglo, Ezra Pound, en "Agujero del Infierno" en Washington, yo escribí inmediatamente por ayuda a un financiero de Wall Street en cuya propiedad frecuentemente yo había estado invitado. Yo le recordaba que como un patrocinador de las artes, él no pudiera permitirse el lujo de permitir que Pound permanezca en tal cautividad inhumana. 
Su contestación me asustó más aun. Él contestó "su amigo bien puede quedarse donde está".

Fue algunos años antes que pudiera entender que para este banquero de inversión y sus colegas, Ezra Pound sería siempre "el enemigo".

Eustace Mullins
Jackson Hole, Wyoming
1991
Introducción

Aquí están los hechos simples de la gran traición. Wilson y House supieron que ellos estaban haciendo algo importante. Uno no puede sondear los motivos de hombres y este par quizás creyó en lo que de ellos dependía. En lo que ellos no
creyeron era en un gobierno representativo. Ellos creyeron en el gobierno por una oligarquía desenfrenada cuyos actos se pondrían sólo claros mucho tiempo después de un intervalo en que el electorado sería por siempre incapaz de hacer algo eficaz para remediar las depredaciones.

EZRA POUND (St. Elizabeth’s Hospital, Washington, D.C. 1950)

(NOTA De AUTOR: El Dr. Pound escribió esta introducción para la versión más temprana de este libro, publicada por Kasper y Horton, New York, 1952. Porque él estaba detenido sin juicio como prisionero político del Gobierno Federal, él no podría permitirse el lujo de permitir a su nombre aparecer en el libro debido a
las represalias adicionales contra él. Ni él no podría permitirme dedicarle el libro, aunque él había comisionado su escrito. El autor se satisface en poder remediar estas omisiones necesarias, treinta y tres años después de los eventos).

LA OPINIÓN DE JEFFERSON SOBRE LA CONSTITUCIONALIDAD DEL BANCO 15 de febrero de 1791 (Escritos de Thomas Jefferson, ed. por H. E. Bergh, Vol. III, pág. 145 y sgtes.)

La Ley para establecer un banco nacional, en 1791, emprende, entre otras cosas:
1. Para formar a los subscriptores en una corporación.
2. Habilitarlos, en sus capacidades corporativas, a recibir concesiones de tierras; y, hasta ahora, está contra las leyes de mano muerta.
3. Para hacer a los subscriptores extranjeros capaces de tener tierras; y hasta ahora contra las leyes de extranjería.
4. Transmitir estas tierras, a la muerte de un propietario, a cierta línea de sucesores; y hasta ahora, cambia el curso de los descendientes.
5. Poner las tierras fuera del alcance de confiscación, o escheat; y hasta ahora, está contra las leyes de confiscación y escheat.
6. Para transmitir enseres personales a los sucesores, en cierta línea; y hasta ahora, está contra las leyes de distribución.
7. Para darles el solo y exclusivo derecho de banca, bajo la autoridad nacional; y, hasta ahora, está contra las leyes de monopolio.
8. Para comunicarles un poder para hacer leyes, superior a las leyes de los estados; para así deben traducirse, para proteger la institución del control de las legislaturas estatales; y tan quizás ellos se traducirán.

Yo considero los cimientos de la Constitución como puestos sobre estas bases -que todos los poderes no delegados a los Estados Unidos, por la Constitución, ni prohibidos por a los estados se reservan a los estados o al pueblo (12va. enmienda). Dar así especialmente un solo paso más allá de los límites diseñados alrededor de los poderes de Congreso, es tomar posesión de un campo ilimitado de poder, no más susceptible de cualquier definición. La incorporación de un banco, y los poderes asumidos por esta ley, no han, en mi opinión, sido delegados a los Estados Unidos por la Constitución.

Los Secretos de La Reserva Federal by CarlosLloró


jueves, 2 de julio de 2026

LIBRO Y SERIE "MCMAFIA": UN VIAJE A LOS BAJOS FONDOS GLOBALES 👥👿


McMafia

Un viaje a los bajos fondos globales

El mayor retrato sobre la economía en la sombra que mueve el 20 % de los negocios mundiales.
A lo largo de una difícil y larga investigación que ha durado tres años, el periodista de la BBC y de The Guardian Misha Glenny ha hablado con innumerables gánsteres, policías y víctimas, al tiempo que exploraba la feroz demanda de drogas, mujeres, armas y trabajo ilegal en los cinco continentes.
El presente libro reúne y conecta historias de pistoleros de Ucrania, blanqueadores de dinero de Dubái, estafadores de Nigeria, miembros del sindicato de las drogas de Colombia y Canadá, cibercriminales de Brasil o traficantes de personas de China (con ramificaciones en España). Al tiempo que desvela esta realidad, McMafia plantea una profunda reflexión sobre los abismos de la globalización, en los que las líneas que separan lo legal de lo ilegal son cada vez más difusas.

¿Alguna vez te has descargado una serie? ¿Has tomado drogas? ¿Has sufrido una estafa on-line?

El crimen organizado forma parte de nuestras vidas, a menudo sin nosotros saberlo. No solo es materia de las páginas de sucesos. Lo queramos o no, como consumidores, estamos implicados en el mundo de las mafias, puesto que muchos fenómenos en apariencia inocuos están anudados por sus redes invisibles.
Tras las huellas de esa realidad, Misha Glenny contactó, durante más de tres años, con gánsteres, policías y víctimas, en una arriesgada investigación actualizada para esta edición con nuevos textos y convertida en serie de televisión. 
McMafia es, así, una exploración de la feroz demanda de drogas, mujeres, armas y trabajo ilegal en los cinco continentes que reúne y conecta historias de pistoleros de Ucrania, blanqueadores de dinero de Dubái, estafadores de Nigeria, miembros del sindicato de las drogas de Colombia y Canadá, cibercriminales de Brasil o traficantes de personas de China, con ramificaciones en España.

Serie de TV (2018). 8 episodios. Alex Godman, el hijo criado a la inglesa de exiliados de la mafia rusa, ha pasado su vida tratando de escapar de la sombra de su pasado, construyendo su propio negocio legítimo y forjando una vida con su novia Rebecca. Pero cuando un asesinato provoca que el pasado de su familia vuelva para amenazarlos, Alex se ve arrastrado al inframundo criminal y debe confrontar sus valores para proteger a quienes ama.


¿Es posible que Marbella sea, en realidad, el Silicon Valley del crimen organizado? Parece una exageración, pero la realidad que describe el periodista de sucesos Manu Marlasca es aterradora. Lejos de ser solo un destino turístico de lujo, la Costa del Sol se ha consolidado como un centro logístico global donde convergen grupos criminales de todos los rincones del planeta: desde clanes albaneses moviendo cocaína hasta mafias serbias controlando el mercado de la marihuana.
España se ha convertido en el gran punto de encuentro para el tráfico internacional. ¿Sabías que gran parte de la droga que inunda Europa se negocia precisamente allí? Marlasca desnuda esta realidad inquietante, revelando cómo el crimen organizado se ha profesionalizado hasta niveles insospechados.

lunes, 8 de junio de 2026

PURGA LITERARIA: LA ÉLITE NO QUIERE QUE LEAS ESTO: ESTÁN DESTRUYENDO TODOS LOS LIBROS DEL MUNDO EN SECRETO 🔥📕📗📘📙📕📗📘📙🔥

 



La élite entendió algo antes que tú: si controlan lo que lees, controlan lo que piensas👁️📚
Ahora entierran libros en algoritmos, los vetan en escuelas y los vuelven invisibles en plataformas
Este carrusel revela cómo empezó la purga del conocimiento y por qué nadie quiere que lo notes 🔥

👇 Pregunta incómoda:
¿Qué libro salvarías si el sistema inicia una purga?:
LA BIBLIA


🔥
"Dónde se queman libros se terminan quemando personas"

O bueno, estaban intentando que fuera un secreto, pero los siguen destruyendo.
Trabajadores y dueños de librerías de segunda mano de España, Italia, Australia, Estados Unidos y otros países están reportando lo mismo: una empresa canadiense llamada Zoom Book está haciendo pedidos de compras de miles de libros pagando hasta tres veces más de su valor.
Las características de los pedidos son siempre las mismas: libros que no sean de ficción, que estén fuera de catálogo, de relatos locales, de batallas disruptivas. Básicamente, libros extraños para la mayoría.
En principio se creía que era una estafa, ¿quién se gasta tanto dinero en libros que nadie lee? Pero una investigación hecha por The Washington Post encontró una demanda hecha en Estados Unidos contra Anthropic por derechos de autor, donde salió a relucir el nombre de Zoom Book.
Lo que se cree que está pasando es que, como sus modelos de IA ya consumieron TODO el conocimiento que hay en internet, deben buscar otra fuente confiable. ¿Cuál es esta fuente? Los libros antiguos.
Lo que hacen, según The Washington Post, es que esta empresa (la cual no tiene humanos, solo equipos automatizados) corta el lomo del libro para separar las páginas y escanearlas en segundos, y después tritura el libro.
Un juez en Estados Unidos determinó que esto era legal ya que la IA no está robando los datos, sino que los transforma, pero esto no ha generado otra cosa más que un enorme debate en redes sociales.
Que unas pocas empresas tecnológicas sean las dueñas de TODA la información podría ser muy peligroso; muchas personas sugieren que estas compañías ya son prácticamente las únicas que manejan cierto conocimiento de la humanidad y que en un futuro podrían cambiarlo a conveniencia.
Obviamente Zoom Book ya emitió un comunicado diciendo que esta acusación es falsa, pero la demanda presentada por The Washington Post está allí.
El plan GLOBALISTA LIBERTICIDA de los dueños de la IA es que quieren que pase lo mismo que con los dvd y vhs, que los libros vayan desapareciendo de a poco... que las bibliotecas dejen de existir... y que como con Netflix, a la larga tengas que pagar una subscripcion mensual para poder acceder a la versión digital y que no seas dueño de nada... después van a empezar a censurar, manipular y borrar la historia... quieren que la gente tenga que pagar para acceder al conocimiento... y que la inteligencia sea un privilegio solo para los adinerados...






jueves, 4 de junio de 2026

LIBRO "EL PSOE CONTRA ESPAÑA": LA HISTORIA CRIMINAL CONTINÚA por JAVIER GARCÍA ISAC

EL
PSOE 
CONTRA ESPAÑA

LA HISTORIA CRIMINAL CONTINÚA

«Todo lo que siempre quisieron ocultar. Todo lo que ocurrió y sigue ocurriendo. 
El PSOE no ha cambiado, ha mutado. Y su deriva criminal continúa».
Este libro es la continuación natural —y necesaria— de Historia criminal del Partido Socialista. Si en aquella obra se documentaban los orígenes de un partido marcado por la violencia, la corrupción y el golpismo, esta nueva entrega nos sumerge en el tramo más siniestro de su historia reciente: el sanchismo.

Desde la caída de Felipe González hasta la llegada de Pedro Sánchez, pasando por el zapaterismo, las primarias amañadas, las purgas internas, el pacto con los herederos de ETA, la degradación institucional, el nepotismo familiar y la corrupción sistémica: esta es la crónica de cómo el PSOE se ha convertido en una amenaza para España, su unidad y su libertad.

Con nombres, fechas y hechos documentados, Javier García Isac desenmascara al PSOE del siglo XXI, un partido que ya no disimula, que usa el poder para enriquecerse, perseguir al disidente y fabricar relatos para mantenerse en el Gobierno a cualquier precio. Un libro que no deja títere con cabeza. Ni a Sánchez, ni a sus cómplices.

Aquí no hay lugar para el olvido, la equidistancia o la nostalgia. Aquí solo cabe la verdad.

El Partido Socialista dirige hoy las vidas de los españoles desde el poder, que ostenta con la colaboración de la izquierda más radical de Occidente y otros partidos separatistas que no ocultan su deseo e intención de dividir, y, por tanto, destruir nuestra nación. Tras de sí, durante los ya casi cincuenta años de democracia, arrastra una historia de escándalos, generalmente económicos, pero no solo económicos, que enlazan directamente con una historia trágica, desde su fundación, en el ya lejano 1879, y especialmente en el periodo republicano y de la guerra civil, llena de sombras.

En la actualidad, Pedro Sánchez, sucesor y aliado de Rodríguez-Zapatero en el mando del PSOE y en el Gobierno de España, conduce a la nación por una deriva autoritaria y no democrática difícil de describir y predecir. Desde sus Gobiernos de coalición con la izquierda más radical de Europa y los separatistas que ansían deshacer España, pasando por los innumerables casos de corrupción y nepotismo que le cercan, hasta su política autoritaria alejada del Parlamento y el consenso, a través del decreto ley y el control de las Instituciones, y sus alianzas con los populismos dictatoriales iberoamericanos al tiempo de la abismal pérdida de significación en la política internacional europea, le convierten en un esbozo de autócrata cada vez más alejado de la gente, de la realidad y de la democracia. 
Esta es una historia que se debe conocer y que, narrada por un gran comunicador como es Javier García Isac, mucha gente querrá leer...

García Isac: 
"El PSOE nunca se ha arrepentido, están orgullosos de su historia"

VER+:





miércoles, 6 de mayo de 2026

LIBRO "LA FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO": ¿CUÁNTO DINERO MOVIÓ ETA? ¿DE QUÉ FORMA DEPREDÓ LA ECONOMÍA DEL PAÍS VASCO? por MIKEL BUESA


LA FINANCIACIÓN
DEL TERRORISMO

¿Cuánto dinero movió ETA?
¿De qué forma depredó 
la economía del País Vasco?

ETA Y EL MOVIMIENTO 
DE LIBERACIÓN NACIONAL VASCO

MIKEL BUESA

La financiación del terrorismo ha sido objeto de pocos estudios detallados que permitan conocer con precisión sus fuentes y evolución. 
En este libro, Mikel Buesa aborda esta cuestión en el caso de ETA y el Movimiento de Liberación Nacional Vasco. El autor reconstruye, a partir de información hasta ahora dispersa, los datos que permiten cuantificar los recursos de los que dispuso esta organización terrorista desde 1967, cuando decidió emprender una campaña de asesinatos, hasta 2010, cuando finalizaron sus atentados. En estas páginas, se analizan los rendimientos obtenidos mediante la violencia, tales como atracos, secuestros de personas adineradas, extorsiones a empresarios y robos, así como los logrados a través de las entidades del MLNV mediante la captación de subvenciones públicas, beneficios comerciales y fraude fiscal. 
El lector descubrirá que, entre los primeros, los rescates pagados por las familias de los secuestrados jugaron un papel principal, mientras que la extorsión y otras fuentes tuvieron una importancia secundaria. En cuanto a los segundos, destacan los fondos proporcionados por el Gobierno Vasco, siendo menor el papel desempeñado por las demás administraciones, y las ganancias que dejaron los negocios controlados por ETA
Este libro también examina las deficiencias de la política represiva de la financiación del terrorismo, cuyos resultados fueron exiguos y no impidieron que el conjunto de ETA y el MLNV llegara a contar con más de 440 millones de euros para desplegar su campaña terrorista. 
Una obra fundamental para entender las claves económicas del terrorismo vasco.

El catedrático estima que la banda terrorista movió unos 440 millones de euros entre los años 1967 y 2010 y que mantuvo a unos 8.000 militantes
La concienzuda investigación ha terminado con la conclusión de que ETA y el MLNV movieron como mínimo 440 millones de euros entre los años 1967 y 2010, periodo que abarca el trabajo. Sus fuentes de financiación más importantes fueron, por este orden, secuestros, extorsiones, atracos y subvenciones a partidos políticos y entidades culturales. El entramado dio de comer durante estos años a los militantes de ETA, unos 8.000, según Buesa.

El catedrático explica que los alrededor de cuarenta secuestros que realizó ETA en estos años supusieron más de la mitad de su financiación: 
«Decayeron en los años 90 por la presión popular. La campaña del lazo azul desencadenada tras la captura de Julio Iglesias Zamora fue clave, aunque los secuestros no desaparecieron hasta el que acabó con el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Este último no fue un secuestro económico, sino político».
Las cantidades que se pagaron por los secuestros han estado ampliamente documentadas por los periódicos. Como ejemplo se puede poner que por Javier Ybarra, expresidente de El Correo y el Diario Vasco, y exalcalde de Bilbao, se pidieron 1.000 millones de pesetas en el año 1977. «La familia no pudo reunir el dinero y fue asesinado», recuerda Buesa.
El catedrático explica que ETA intensificó su campaña de extorsiones cuando se derrumbaron las subvenciones. Diferencia entre quienes fueron secuestrados y estuvieron en peligro inminente de muerte y los que fueron extorsionados y no lo estaban. Aclara que el 88 % de los extorsionados nunca pagó: «Asumieron el riesgo. Hubo algún asesinato. Otros iban al sur de Francia a negociar rebajas o pagos a plazos», explica.

Los atracos fueron la tercera fuente de financiación, importante en la década de los 70: robaban explosivos y armas para atentados.

Otra parte de la financiación provino de las subvenciones a partidos políticos y a entidades culturales que promocionaban el euskera (prensa, libros…). Buesa aclara que las subvenciones no son ilegales, pero se dan mirando para otro lado. Las considera un «pseudopatrocinio». Lamenta que todas las Administraciones Públicas hayan financiado el terrorismo, con un protagonismo destacado del Gobierno Vasco, que afirma que lo ha hecho en un 60 % de los casos. Sobre las subvenciones electorales a Batasuna, señala que «Felipe González se las negó, al igual que Aznar y Zapatero. Al final el Gobierno las pagó al Tribunal Supremo cuando liquidó Batasuna».
Buesa también habla del negocio de las alrededor de cien herriko tabernas que estima vinculadas con ETA. Calcula que recaudaron unos 60 millones de euros en el periodo estudiado y que lo emplearon en financiar el terrorismo. La Fiscalía no pudo actuar contra sus propietarias, que eran asociaciones culturales diferentes, y liquidarlas.

Buesa no ha podido estudiar si se ha trasladado dinero a Bildu. Sabe que entre 2000 y 2010 ETA recaudó 33 millones, y que sus gastos no fueron más de 15-16 millones. 
«¿Dónde han quedado los 17-18 millones que faltan? Alguien debería investigarlo», sostiene.
Los gastos iban menguando, entre otros motivos, porque los militantes cada vez estaban menos tiempo en ETA. Al principio aguantaban tres años, y en la década de los 2000 ya no llegaban al año. Buesa explica además que mantener una organización terrorista no cuesta mucho dinero: «Es una forma de guerra barata. No requiere de una gran cantidad de dinero, sino de voluntad de matar. Solo hay una organización terrorista con un presupuesto elevado: Hezbolá».

La huella de ETA en Bildu no queda demostrada más allá de la noticia de la presencia de exetarras en las listas electorales, el nombramiento de dos alcaldes condenados por colaboración con la banda y de concejales que también estuvieron relacionados con ellos. En el libro, Buesa busca mostrar la verdad económica del terrorismo, y parte de esa realidad es el impacto dañino que tuvo sobre la economía vasca. Aunque el consejero de Economía del Gobierno Vasco, Pedro María Azpiazu, dijo hace poco que el terrorismo fue doloroso para el País Vasco pero no influyó en su economía, Mikel Buesa demuestra que «es falso. La economía vasca pasó de crecer un 7,5 % respecto al PIB español en el año 1975 a hacerlo un 5,3 % cuando acabó ETA. Ese 5,3 % era el mismo crecimiento que tenía la región en el año 1955».
El País Vasco dejó de recibir población en esos años, y Buesa estima que se fueron de allí entre 100.000 y 125.000 empresarios en esos años. Afortunadamente aquello se acabó, y lo ideal sería poner los medios para que no vuelva a repetirse.

FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO


La financiación es, según se dice, el alma del terrorismo. Sin embargo, su estudio adolece de importantes lagunas, en especial por lo que respecta a los cambios que experimenta a lo largo del tiempo. Este artículo se centra en esa dinámica y en sus factores determinantes, tomando en consideración los casos de ETA en España y de las FARC en Colombia, así como la yihad terrorista ejemplificada en el Estado Islámico. 
El trabajo muestra que la del terrorismo es una economía depredadora que se basa en fuentes legales e ilegales que cambian con el tiempo y cuya composición depende de las necesidades financieras de las organizaciones terroristas, las oportunidades existentes sobre el terreno y factores políticos. Se comprueba que existe una relación estrecha entre la financiación y la capacidad de esas organizaciones para encuadrar militantes armados y desarrollar campañas de atentados. Finalmente, se muestra que, en las tareas de obtención de recursos, juegan un papel relevante tanto los elementos armados de la organización como los que se encuadran en las entidades de su entorno político y civil.

1 Introducción

Economía de la guerra terrorista 

El terrorismo es una actividad de naturaleza política y revolucionaria —dado que las organizaciones que lo practican tienen como objetivo trastocar el orden social, bien para establecer una nación independiente, bien para someter a la sociedad a los dictados de una ideología o una religión— que se desarrolla mediante el ejercicio de la violencia en razón, sobre todo, de la asimetría que se constata entre quienes lo ejercen y las fuerzas de seguridad y defensa de los países a los que ataca. Menachem Begin —el que fue dirigente del Irgún, en Israel, antes de la independencia— lo señaló con nitidez meridiana en sus memorias de aquella etapa de su vida cuando dijo que, debido a la fortaleza del ejército británico, la del Irgún solo podía ser «una lucha política desarrollada con medios militares» (Begin, 2008). 

Desde esta perspectiva, el terrorismo puede ser concebido como una forma de guerra, pues se trata de «la continuación del tráfico político con otros medios» —tal como la definió su teórico moderno más destacado, el general Carl von Clausewitz (1832, 31)—, cuya principal singularidad viene dada por el hecho de la limitación de sus acciones armadas, pues éstas no se diseñan con vistas a «la aniquilación de las fuerzas armadas enemigas» (ibidem, 35), sino al logro del desistimiento de la sociedad —y de su Gobierno— frente a las pretensiones de dominación de dichas organizaciones. Es, por ello, una guerra de baja intensidad orientada sobre todo hacia objetivos civiles —a los que ataca por su valor simbólico o propagandístico, sin atenerse a ningún tipo de reglas— que se realiza preferentemente con armamento ligero, fácil de adquirir en los mercados clandestinos y de financiar con medios relativamente modestos. 


Las diferencias entre la guerra moderna y la guerra terrorista son notorias, tal como muestra el
Cuadro 1, en cuyo detalle no entraré por haberlo hecho en otro lugar (Buesa, 2010), aunque sí me detendré en la última de sus líneas, referida a la economía.
Desde esta perspectiva, lo característico del terrorismo es que se fundamenta sobre un modelo de depredación de recursos para poder sostener el esfuerzo bélico. Ello es posible porque este último es, por lo general, de una dimensión reducida, de manera que no son necesarios demasiados recursos para mantenerlo. 

La guerra terrorista es, en este sentido, una guerra barata, tal como muestran las diferentes estimaciones de que se dispone con respecto a organizaciones concretas, cuyo coste anual se ubica generalmente en las decenas o los centenares de miles de euros o dólares1. No obstante, conviene añadir que nuestros conocimientos sobre las finanzas terroristas son casi siempre fragmentarios y se basan en fuentes limitadas que no ofrecen una contabilización completa de los ingresos y gastos de dichas organizaciones2

La economía sobre la que se fundamenta la guerra terrorista es el contrapunto de la que se corresponde con la guerra moderna. Ésta se basa en una movilización de recursos destinados a generar los bienes y servicios que consume la preparación y ejecución de las acciones bélicas y contribuye así a sostener la base productiva nacional, mientras que aquella se basa en el expolio o la rapiña de los bienes que se encuentran sobre el territorio en el que actúa, destruyendo su capacidad productiva. Ello es coherente con el objetivo de movilización política que tiene la guerra terrorista, pues su logro se fundamenta en la extensión del miedo, lo que es compatible con la destrucción del capital humano —a través, por ejemplo, del desplazamiento de una población a la que se roban sus propiedades o de la limpieza étnica e ideológica—, de las infraestructuras y el capital privado, así como con los ataques sistemáticos a objetivos civiles para generar inseguridad. 

Sin embargo, tal depredación tiene también sus límites, pues las organizaciones terroristas tienen que evitar dañar los bienes del segmento de la población en cuyo nombre actúan y del que obtienen tanto su apoyo político como sus militantes (Reinares, 1998). Señalemos adicionalmente que, aunque para dichas organizaciones el territorio controlado no es irrelevante, su geografía es generalmente variable, adaptada al curso de la guerra y, por tanto, supeditada a la necesidad estratégica de prolongar el conflicto. Por ello, no es posible asentar sobre él una actividad productiva permanente orientada al sostenimiento del esfuerzo bélico y resulta preferible el aprovechamiento oportunista de sus recursos, toda vez que ese esfuerzo es, como ya se ha señalado, relativamente pequeño. 

2. Las fuentes de financiación del terrorismo y sus condicionantes 
Después de que, tras los atentados de Al Qaeda en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2011, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptara la decisión de declarar ilícita la financiación del terrorismo e instara a los Estados miembros a incorporar este asunto en su legislación penal, ha proliferado la literatura académica sobre él3. Los estudios disponibles se ubican generalmente en el terreno descriptivo con referencia a casos concretos, empleando fuentes muy diversas, entre las que predominan las de carácter periodístico, aunque también se citan informes de inteligencia o policiales, casi siempre filtrados a la prensa.

Es importante tener en cuenta que no se dispone de ninguna fuente que recopile sistemáticamente la información disponible acerca de los recursos utilizados por las organizaciones terroristas, lo que contrasta con los grandes avances que, por el contrario, ha experimentado la elaboración de datos acerca de los atentados cometidos por ellas, sus circunstancias tácticas y sus consecuencias en términos de victimación4

Además, los Gobiernos nacionales no emplean los resultados de sus investigaciones policiales o de inteligencia para desarrollar una aproximación a las dimensiones económicas de la financiación terrorista, elaborando series anuales de datos, siendo excepcionales los casos en los que se dispone de este tipo de fuentes, como se verá más adelante. Y otro tanto ocurre con los organismos policiales internacionales, incluso cuando, como es el caso de Europol, publican informes anuales sobre el terrorismo5. Una de las principales consecuencias de esta situación es que, para casi todas las organizaciones armadas, solo se dispone de un esbozo de su financiación, siendo muy pocos los casos en los que se conoce su evolución temporal con un mínimo detalle. 

El enorme esfuerzo empírico que se ha desplegado durante la última década y media en esta materia —en el que no son infrecuentes las reiteraciones de tópicos asentados cuyo fundamento documental es más bien débil y a veces puramente especulativo (Romaniuk, 2015, 10)— no ha ido más allá de establecer que los terroristas necesitan dinero para su actividad violenta de la misma manera que cualquier otro tipo de organización delictiva. Más aún, no se han encontrado diferencias sustanciales entre aquellos y éstas, de forma que, como destaca Romaniuk (2015, 9), «la actividad financiera terrorista es menos distintiva de lo que se pensaba» y solo puede identificarse por su finalidad, pero no por el tipo de transacciones en las que se concreta. Ello hace extraordinariamente compleja la represión del delito de financiación del terrorismo. 

Con base en los estudios disponibles se han avanzado algunos catálogos de fuentes de financiación empleadas por las organizaciones terroristas (Vittori, 2011), así como algunas tipologías para clasificarlas. Entre estas últimas, la que alcanza un mayor grado de generalidad es la propuesta por Freeman (2012), quien distingue los cuatro grupos siguientes (Esquema 1): 

● En primer lugar, el patrocinio estatal. Esta fuente de recursos fue muy frecuente predominantemente en el período de la Guerra Fría, cuando varios Estados armaron y financiaron a grupos terroristas para alimentar las tensiones internas de sus enemigos o rivales. Tras la caída del Muro de Berlín muchos de esos patrocinios, aunque no todos, cesaron, y las organizaciones terroristas que pervivieron o las que se formaron después experimentaron un proceso de «privatización» en cuanto a la base de sus recursos financieros. 
● Un segundo tipo de fuentes de financiación es el que se deriva del ejercicio de actividades ilegales por parte de las organizaciones terroristas. Cabe aquí una multiplicidad de elementos, dependiendo de las oportunidades, idiosincrasia y base territorial de esas organizaciones como son el robo, las amenazas y el secuestro extorsivo, el contrabando, los tráficos ilegales de mercancías valiosas, tabaco y drogas, la falsificación de tarjetas de crédito, la imposición forzada de servicios de protección, la venta de documentos de identidad falsificados y la explotación de redes de inmigración irregular. 
● Hay también, en tercer lugar, actividades legales o de apariencia legal que se desarrollan en forma de empresas o negocios destinados a obtener una rentabilidad de la que extraer recursos para el sostenimiento de las organizaciones terroristas, así como a emplear a excombatientes o a militantes en activo, y también ocasionalmente al blanqueo de dinero. A veces se emplean como infraestructuras para el desarrollo de las acciones armadas. 
● Finalmente, debe mencionarse el apoyo popular que se expresa bajo la forma de cuotas de afiliación a entidades vinculadas con las organizaciones terroristas y donaciones directas o indirectas —a través, por ejemplo, de instituciones de caridad o de asociaciones de emigrantes— hacia ellas. 


En el Esquema 1 se reflejan también los factores que, de acuerdo con la propuesta de Freeman (2012), determinan el mix de fuentes de financiación para cada una de las organizaciones terroristas. 
Este autor propone la consideración de seis criterios condicionantes que, de manera combinada, podrían explicar la singularidad de cada caso y, por tanto, también la variedad de formas con la que se resuelve en el mundo real la obtención de recursos por las organizaciones terroristas. Son los siguientes: 

● En primer lugar, la cantidad. Las organizaciones terroristas requieren una determinada cantidad de recursos cuya dimensión dependerá de sus fines políticos, su capacidad de movilización para encuadrar militantes, sus necesidades de infraestructura y armamento, y el desarrollo de sus actividades ideológicas, de propaganda y de atención social dirigidas a su población de referencia. Esa cantidad será siempre limitada, tal como se evidencia en el hecho de que la guerra terrorista sea, incluso en los casos más extremos, barata y, por ello, no se puede atribuir a los grupos terroristas un comportamiento maximizador similar al que caracteriza a otras organizaciones delictivas, pues no buscan obtener el mayor rendimiento posible de sus «acciones económicas», sino tan solo el que cubre sus necesidades operativas6
● Un segundo criterio se refiere a la legitimidad de las fuentes de financiación. Dada la naturaleza política de las organizaciones terroristas, todas sus acciones, incluidas las económicas, buscarán legitimar sus opciones ante la sociedad o población en cuyo nombre actúan. Ello significa que los métodos de recaudación de fondos que sean vistos por ésta como ilegítimos no podrán utilizarse, como ocurre a veces con el narcotráfico o el secuestro. 
El tercer criterio se refiere a la seguridad y alude a los riesgos que asumen las organizaciones terroristas para obtener recursos, que dependerán de la naturaleza de las fuentes de financiación y de las facilidades que ofrezcan a las fuerzas de seguridad del Estado para obtener información sobre aquellas. 
Está, en cuarto lugar, la fiabilidad de las fuentes de financiación. Las organizaciones terroristas tratarán de explotar aquellas que sean predecibles y ofrezcan un flujo regular de recursos, e intentarán apartarse de las sujetas a fluctuaciones aleatorias o a casuísticas de difícil conocimiento. 
Otro criterio, el quinto, alude a la simplicidad. Los métodos de obtención de recursos que sean sencillos, necesiten un esfuerzo pequeño y conlleven un coste reducido serán siempre preferibles a los que requieran una alta cualificación, una operativa compleja o tengan un coste elevado. 
Y finalmente, está el control. Las organizaciones terroristas, debido a su naturaleza política y a sus necesidades de operar en la clandestinidad, tratarán de controlar al máximo sus fuentes de recursos. 

Teniendo en cuenta la variedad de las posibles fuentes de recursos a las que pueden acudir las organizaciones terroristas y la multiplicidad de criterios con los que, finalmente, se determinará el mix de aquellas, cabe esperar que la financiación del terrorismo se resuelva de una forma singular en cada caso e, incluso, que esa forma sea cambiante con el tiempo. Ello conllevará una extraordinaria complejidad en la realidad empírica de este asunto y, por tanto, una enorme dificultad para identificar cualquier tipo de operaciones, en términos abstractos, con el terrorismo. Esto solo será factible en términos concretos, de modo que lo que en unos casos es financiación del terrorismo puede no serlo en otros. Mi propósito en lo que sigue es mostrar esta diversidad de modelos de financiación a partir de los resultados de la investigación de unas pocas organizaciones o de algún tipo específico de actividades. 

3. La financiación de ETA 

He estudiado la financiación de Euskadi ta Askatasuna (ETA), la organización surgida en el País Vasco a finales de la década de 1950 que desarrolló su campaña terrorista entre 1968 y 2010, en sendos trabajos complementarios cuyos resultados —expresados en euros de 2010— utilizaré en las páginas que siguen7. Los datos que se muestran proceden, en todos los casos, de fuentes públicas, principalmente periodísticas y bibliográficas, que se han ido recopilando a lo largo de más de una década. Esas fuentes se hacen eco de la documentación incautada por las fuerzas de seguridad a ETA, haya sido utilizada o no en sumarios judiciales. Se trata de datos dispersos que ha sido necesario sistematizar, ordenar y expresar a precios constantes, para lo que se ha empleado el deflactor del PIB. 

La cobertura temporal de esas fuentes arranca del año 1978, recién estrenada la democracia en España, y termina en 2010, fecha en la que ETA dejó de cometer atentados, aunque no declaró el cese de sus actividades armadas hasta un año más tarde. Sin embargo, las lagunas en la información son muy importantes hasta el comienzo de la década de 1990, pues con anterioridad a ella se ha carecido de fuentes que sobre los recursos obtenidos por el conjunto de las organizaciones formales —partidos políticos, asociaciones, fundaciones y empresas— e informales — coordinadoras, grupos alegales— han formado parte del entorno político de la banda terrorista y han estado controladas por ella8. En consecuencia, nuestro conocimiento sobre la financiación de ETA es mucho más completo desde 1992 que antes de este año.
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1 Una reciente estimación de los ingresos de las principales organizaciones terroristas del mundo, publicada por la revista Forbes en su edición israelí de noviembre de 2014, establece el siguiente ranking (en millones de euros anuales): Estado Islámico (IS): 1.600; Hamás: 800; FARC: 430; Hezbolá: 400; Talibanes: 321; Al Qaeda: 120; Lashkar-eTaiba: 64; Al Shabab: 64; IRA Auténtico: 40; Boko Haram: 20. Con una perspectiva histórica más amplia, FREEMAN (2012) reúne las cifras estimadas en diversos estudios para las décadas de 1990 y 2000, que oscilan entre los 15.000.000 de dólares del IRA Provisional y los 1.000 millones de las FARC colombianas.
2 Alguna autora, como RACHEL EHRENFELD (2005) aprovecha esta circunstancia para enfatizar en todo lo contrario, señalando que «el coste total de mantenimiento de la red global del terror islamista se estima en miles de millones de dólares» (p. 2), aunque su apreciación parece exagerada. Véase, para una discusión acerca del carácter incompleto del conocimiento sobre las finanzas terroristas, el trabajo de ROMANIUK (2015), del que procede la cita anterior.
3 Veáse PRICE (2013) para una recopilación amplia de los estudios disponibles en la que se contienen varios centenares de referencias.
4 Las dos principales bases de datos internacionales son las siguientes: International Terrorism: Attributes of Terrorist Events (ITERATE), sostenida por la Duke University y Global Terrorism Database (GTD), mantenida por el National Consortium for the Study of Terrorism and Responses to Terrorism (START) en la Universidad de Maryland. Con menor amplitud, en Estados Unidos se reúne información tanto por la RAND Corporation como por el National Memorial Institute for the Prevention of Terrorism (MIPT) de Oklahoma, financiado por el US Department of Homeland Security. Para los países europeos se dispone de Terrorism in Western Europe: Event Data (TWEED), desarrollada por el profesor Jan Oskar Engene en la Universidad de Bergen. Véase, para una consideración metodológica sobre todas ellas, ENDERS, SANDLER y GAIBULLOEV (2011). Existen también bases de datos nacionales, como es el caso, para España, de la que mantiene sobre el terrorismo yihadista el Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI) de la Universidad de Granada.
5 Véanse los informes anuales de Europol que llevan por título TE-SAT (año). EU Terrorism Situation and Trend Report.
6 Mi planteamiento es discrepante en este punto del de FREEMAN (2012), pues este autor afirma que «las organizaciones terroristas quieren tanto dinero como sea posible» (p. 10), atribuyéndoles así un sentido maximizador.
7 BUESA (2011) y BUESA y BAUMERT (2012). 
8 BUESA y BAUMERT (2012). En la página 6 puede encontrar el lector una relación completa de esas organizaciones.

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