EL Rincón de Yanka: ⚔️ LA ESPADA DE SAN GALGANO GUIDOTTI

inicio








jueves, 29 de junio de 2017

⚔️ LA ESPADA DE SAN GALGANO GUIDOTTI

Espadas legendarias: 

La espada de San Galgano 

⚔️

A pesar de que la “espada en la roca” más famosa sea la Excálibur del mito artúrico, la única espada real que se conoce -hundida en una piedra- es esta que se encuentra en Italia.
Está ubicada dentro de la Rotonda de Montesiepi -cerca de Siena- y perteneció, según la historia, al caballero del siglo XII Galgano Guidotti.
Este caballero toscano, perteneciente a una rica familia y prometido con una dama de alta alcurnia, abandonó su vida despreocupada y libertina, retirándose a vivir en las montañas de Siena hasta su muerte entre 1181/1185.

Cuenta la leyenda que el arcángel San Miguel se le apareció en varias ocasiones. Tras el primer encuentro, Galgano, abandonó su vida despreocupada y comenzó a predicar por los alrededores de Siena, abandonando sus ricas ropas por un hábito. Mucha gente trató de impedírselo, su familia, sus amantes, su prometida… 
Nadie entendía que le había pasado.
Enfadado por la insistencia de sus amigos y familiares, en la navidad del año 1180, se subió a su caballo y este no se detuvo hasta que llegó a Montesiepi. Allí, el caballo se arrodilló, y tiró a Galgano de la montura tan bruscamente que se quedó inconsciente, fue entonces cuando se le apareció (según una de las versiones de la leyenda) el arcángel San Miguel, que lo llevó ante los 12 apóstoles y Jesús encomendándole la construcción de una ermita en el lugar.
Galgano, al despertar, clava su espada contra una roca. Ahora ya no era un arma, era una cruz.
En ese mismo lugar construyó una cabaña, a modo de ermita, en la que vivió hasta el final de sus días, dedicando su vida a Dios y a la meditación.
A su muerte, pocos años después, levantaron una capilla (entre 1181 y 1185) -La Rotonda- sobre el lugar en donde tenía su cabaña, y su espada. Cuentan que allí lo enterraron.
Poco después los Cistercienses decidieron llevar a cabo una obra en su honor, muy cerca del lugar, la conocida abadía de San Galgano, ahora en ruinas.
Aunque hay diferentes versiones de la leyenda, sobretodo en cuanto a su vida antes de llegar a la montaña, todas ellas cierran el círculo en la navidad del año 1180, cuando clava su espada sobre la roca.
La espada ha sido sometida a diferentes estudios que verificaron la datación de su fabricación en torno al siglo XII, confirmando que la totalidad -y no parte- del resto de la hoja de la espada está en el interior de la roca.

Hasta 1924 la espada estaba suelta y se podía extraer, pero por miedo a que fuera robada se vertió plomo fundido en la ranura para dejarla fijada.
En 1992 un hombre, que se debía creer el rey Arturo, trató de extraerla rompiéndola, dañando la empuñadura y la hoja. De ahí que a día de hoy se conserve bajo una cúpula plástica.
La tumba del santo, a pesar de que las crónicas afirman que se encuentra en el interior de la Rotonda, no ha sido localizada, aunque según algunos estudios podría estar debajo de la roca en donde está la espada.