VIAJE A LA CIUDAD ETERNA
En la búsqueda del sentido de la vida
Viaje a la ciudad eterna es un ensayo que invita al lector a un viaje de pensamiento, en el que se buscan y se encuentran respuestas viables a las siguientes preguntas fundamentales de sentido: «¿De dónde vengo?», «¿cuál es el sentido de mi vida?», «¿qué viene después de la muerte?» y «¿cuál es el objetivo de la humanidad?».El motor de este viaje de pensamiento es la búsqueda de la verdad objetiva y unívoca. El viaje comienza con preguntas filosóficas, continúa con una parte de ciencias naturales, que trata de la evolución, y conduce al cristianismo.Las observaciones recogidas en el libro, muestran que podemos encontrar las respuestas a nuestras preguntas existenciales en el cristianismo. Por lo tanto, se toma una nueva y fresca mirada al cristianismo.El libro muestra que el conocimiento científico y la revelación cristiana no se contradicen entre sí, sino que se complementan. La sinopsis de los resultados de las ciencias naturales con las verdades de la fe cristiana crea un cuadro impresionante, en el que la libertad humana juega un papel central.
INTRODUCCIÓN
Este libro es probablemente diferente a cualquier otro que haya leído hasta ahora. Quizás lo haya intuido al hojear el índice, ya que junto a preguntas filosóficas y temas científicos, aborda una temática religiosa amplia. Se preguntará si no habrá que hacer encaje de bolillos para conjugar cosas tan dispares. Antes que nada, tengo que confesar que lo he escrito pensando especialmente en todos los buscadores del sentido de la vida y de la verdad. Para mí, estos buscadores de sentido de la vida son personas que buscan responder a las tres preguntas más fundamentales del hombre: «¿De dónde vengo?», «¿Cuál es el sentido de mi vida?» y «¿Qué hay después de la muerte?».
A mi entender, buscadores de la verdad son todos los seres humanos que no quieren conformarse con lo que la sociedad actual les ofrece, todo un abanico de posibles diversas «verdades» bajo una clara premisa:
«Elige las verdades que te plazcan; construye tu concepto privado del mundo como te guste; pero no te atrevas jamás a postular, ¡que tu verdad es válida también para los demás!».
Los buscadores de la verdad son personas, que no han abandonado la esperanza de que existe una verdad única, realmente verdadera entre todas las múltiples «verdades» inconexas o incluso contradictorias que, hoy en día, se ofrecen en cualquier mercado. Anhelan una verdad que sea igualmente válida para todos los seres humanos y que dé sentido a todo.
Los buscadores de la verdad son personas que se atreven a creer que, esa verdad objetiva y absoluta nonos está completamente oculta, sino que podemos aproximarnos a ella y reconocerla progresivamente desde nuestras limitaciones.
Este libro quiere ayudar al lector a acercarse a esta verdad objetiva y absoluta para conocerla cada vez más. Aquí se entiende por conocer, no solo un conocimiento puramente intelectual, sino un conocimiento que puede abarcar y llenar toda la vida, y darle un sentido profundo e indestructible. Sí, se trata de una verdad que puede y quiere dar un sentido colmado a cada vida humana, al sufrimiento y a la muerte y una esperanza sostenible para la eternidad. Ese camino es el que quiero recorrer con el lector en este libro.
La búsqueda de la verdad siempre ha sido un leitmotiv, un tema principal de mi vida. Puede que también haya sido el suyo.
En mi investigación científica como geólogo y paleontólogo, así como en mi vida espiritual y en mis relaciones interpersonales, siempre le he dado mucha importancia a la verdad. De modo metódico, pongo en cuestión absolutamente todo y trato de comprobarlo lo mejor posible antes de creerlo.
Con esta búsqueda de la verdad también comienza la historia de este libro, hace ya cuarenta años. Mi entusiasmo por la paleontología y por el cristianismo siempre despertó, y sigue haciéndolo, controversias con la gente con la que me encuentro. Una y otra vez tuve y tengo que justificar cómo puedo creer en Dios como un científico razonable o cómo puedo estar convencido de la evolución siendo un buen cristiano. Más que en otros asuntos científicos, es en el campo de la evolución donde se libra una batalla mucho más cruenta por el dominio de las mentes. Probablemente sea porque el tema de la evolución siempre incluye la pregunta sobre el origen del ser humano, la cuestión «de dónde venimos». Y eso nos afecta más que cualquier otra cosa; porque la respuesta a la pregunta de dónde venimos incide directamente sobre las respuestas a las cuestiones de «quiénes somos» y «cuál es nuestra meta».
He lidiado intensamente con todos estos interrogantes a lo largo de mi vida; porque para mí, como para muchas otras personas, es importante vivir una vida verdadera y auténtica. En mi opinión, esforzarse por la veracidad y la autenticidad es una condición necesaria e imprescindible para vivir una vida plena y verdaderamente feliz.
Sin embargo, pasó mucho tiempo y sucedieron muchas cosas en mi vida antes de que por primera vez intentara plasmar en papel mis pensamientos sobre estos temas: me doctoré en ciencias naturales en una universidad alemana, escribí numerosas publicaciones geológicas y paleontológicas1, empecé una nueva carrera profesional como informático, me mudé a Madrid para casarme con una encantadora española y ser profesor en una universidad americana, y regresé a Alemania después de casi diez años con mi esposa española y mis cuatro hijas. Mientras tanto, mi vida espiritual se hacía cada vez más profunda y la Iglesia Católica Romana se volvía cada vez más importante para mí.
Aquí abordaré temas que me preocupan desde hace mucho tiempo y puede que a usted también, aunque tenga otra experiencia de vida totalmente distinta a la mía. Soy un paleontólogo entusiasta y un cristiano comprometido. Conozco a cristianos de muy diversas denominaciones y grupos, así como a ateos y agnósticos.
Gracias a este contexto tengo la ocasión de conocer de un modo estrecho las muy diferentes opiniones sobre el tema de la evolución y el cristianismo. Sin embargo, yo no experimento que mi fe cristiana y la paleontología se opongan en lo más mínimo.
El libro presenta una síntesis que orienta mi vida y que tal vez pueda dar luz a preguntas que se mantienen abiertas en su mente.
El resultado de este recorrido intelectual y espiritual da lugar a este libro cuyas pretensiones resumo así:
—Está dirigido a personas que busquen la verdad, que posean la voluntad de entrar sin prejuicios en este territorio. Es por esto que puede ser leído con independencia del nivel de conocimiento que se posea. Es adecuado tanto para personas con amplios conocimientos de ciencia o religión como para las que desconocen ambos ámbitos.
—El libro apunta a aquellos que buscan el sentido y la meta de su vida. En particular, a personas con una visión del mundo formada o influenciada por las ciencias naturales y que no se contentan con cualquier respuesta a su búsqueda del sentido y/o sus anhelos espirituales, sino que demandan una respuesta que se tome en serio sus conocimientos científicos.
—Se ofrecen al lector respuestas viables a las preguntas más fundamentales del hombre:
«¿De dónde vengo?», «¿Cuál es el sentido de mi vida?», «¿Qué hay después de la muerte?»y «¿Cuál es la meta de la humanidad?».
He puesto especial cuidado en presentar el estado actual de la investigación científica sobre la evolución humana, como parte de la respuesta a la cuestión: «¿De dónde vengo?».
—Partiendo de la visión científica del mundo que prevalece en la actualidad, apunto a una ruta hacia una vida plena.
El libro ofrece una vista nueva y fresca del cristianismo que penetra en las verdades fundamentales de la fe. Descubrimos que el cristianismo no es una polvorienta reliquia del pasado, sino un camino hacia la verdad objetiva y el sentido de la vida. Este camino es factible para muchas personas.
—Se presenta una síntesis del conocimiento científico y de la revelación cristiana, que toma en serio ambas formas de percibir el mundo y no las mutila, sino que las pone en fructífera conversación entre sí. Lejos del reduccionismo, el libro esboza las líneas maestras de una cosmovisión integral en laque las ciencias naturales y la fe se complementan de forma armoniosa y constructiva2. El objetivo es ofrecer a la persona del siglo XXI una base intelectual sostenible para su vida.
Lo que estoy formulando aquí son metas muy altas. Estoy seguro de que a usted también se lo parecen. Además, hay un gran número de ensayos y libros que tratan aspectos individuales de los temas abordados aquí. He consultado más de 1.300 publicaciones,de las cuales sólo he citado en el libro las 701 más recientes e importantes. Si se quiere llegar a las fuentes actuales de investigación, a menudo es mejor leer muchos artículos de revistas que unas pocas monografías. Sin embargo, estos 1.300 publicaciones son solo una pequeña parte del número total. Lo que falta es una sinopsis completa. Todos estos artículos y libros solo presentan aspectos puntuales. Además, a menudo están escritos desde perspectivas tan diferentes que no es fácil unirlos. Para un no especialista, a menudo es muy difícil saber qué publicaciones hay que tomar enserio y cuáles no tanto. En resumen, usted, como lector, tiene entre sus manos un libro fruto de ese arduo trabajo en el que se ha separado ya el trigo de la paja, ofreciéndole ahora un pan fácil de digerir a la par que nutritivo.
Para abordar la escritura de este libro, me siento respaldado por mi doctorado en paleontología y los cuarenta años que he dedicado a la investigación en este campo, estoy familiarizado con los modelos que tienen las ciencias naturales para explicar el mundo. Como cristiano, soy miembro de una religión mundial, que existe desde hace 2000 años y que quiere abarcar y dar sentido a la vida. Me gano la vida como informático. Soy esposo, padre de cuatro hijas y vivo la vida de un empleado muy normal del siglo XXI en Alemania.
Paleontólogo, informático y cristiano, esos son tres modos muy diferentes de percibir y explicar el mundo. Exactamente por eso he tenido siempre el afán de encontrar la verdad más profunda, poner en diálogo ópticas diferentes y enlazar distintos puntos de vista para alcanzar a vivir una vida auténtica e integrada. Les hablaré un poco más sobre mí y mi vida en el capítulo Retrospectiva al viaje, que concluye este libro. No tengo un título universitario en filosofía o teología, sin embargo, todos los lectores que quieran profundizar en las discusiones filosóficas o teológicas actuales encontrarán referencias a literatura moderna en los lugares apropiados del libro. Para quien todavía tenga dudas sobre mi cualificación en cuestiones teológicas, he publicado cinco artículos (May 2021a, 2021b, 2022, 2023a, 2023b) en revistas internacionales de teología en lengua inglesa revisadas por pares en los últimos años. Además, este libro forma parte del proyecto de investigación «Understanding Reality (Theology and Nature)», dirigido por el Prof. Dr. Johan Buitendag, Departamento de Teología Sistemática e Histórica de la Facultad de Teología y Religión de la Universidad de Pretoria (Sudáfrica). Pertenezco al grupo de investigación del profesor Buitendag.
Tras años de formación y trabajo personal, en este momento, me siento suficientemente preparado para abordar la escritura del libro que tiene en sus manos. Sin embargo, eso no me bastaría si yo fuera el lector de este libro; porque yo mismo he leído cosas espeluznantes en demasiadas publicaciones de expertos generalmente reconocidos o autoproclamados. Y aquí se trata de lo más importante, del sentido de la vida, respectivamente, su vida.
Para que usted pueda entender y comprobar que mis líneas de pensamiento están basadas en datos reales doy numerosas referencias bibliográficas y documento con la mayor precisión posible mis fuentes de información. Lo hago como se hace en muchas revistas científicas:
escribo el autor y el año de publicación en el texto normal, y con eso se puede encontrar el trabajo en la bibliografía. Utilizo las notas a pie de página solo para las notas marginales y los comentarios complementarios que puedan distraer dela línea de pensamiento del texto principal. Soy consciente de quelas referencias a veces pueden ralentizar un poco la fluidez de la lectura, y que sería más cómodo prescindir de las citas. Pero no quiero contarle una historia fácil de consumir, sino que quiero ir con usted a la búsqueda de la verdad objetiva, la búsqueda del sentido de la vida y la búsqueda de la trascendencia. Por eso quiero y necesito ser lo más honesto y preciso posible.
He escrito este libro para los buscadores de sentido y de la verdad, porque yo mismo me considero uno de ellos. Tengo la valentía de afirmar que he encontrado un camino para aproximarme a esa verdad objetiva y absoluta. Esa verdad da un sentido profundo e indestructible a mi vida y a cada vida humana. No he descubierto el camino solamente por mí mismo o por inteligencia propia, sino que en mi vida he recibido muchísima ayuda. Con este libro me gustaría compartir este camino con usted. Sé que hoy en día estas palabras resultan escandalosas por dos motivos. Por un lado, afirmo que existe una verdad objetiva, válida no solo para mí, sino también para todos los seres humanos. Por otro lado —y eso es lo decisivo— en este libro propongo un camino para aproximarse a esa verdad objetiva. Le invito a comprobar por sí mismo, si considera válido lo que escribo.
Este libro quiere invitarle de todo corazón a plantearse nuevamente las preguntas existenciales. Leerlo puede ofrecerle un acercamiento novedoso a estas cuestiones y quizás abrir horizontes desconocidos para su vida. También esta obra puede serle muy valiosa si tiene interés por los seres vivos. Quizás se haya preguntado, cómo puede compatibilizarse la teoría científica de la evolución con la enseñanza religiosa de la creación. Y espero que disfrute leyendo un resumen breve de lo que se sabe hoy sobre la evolución del hombre.
Con todo —independientemente, de cuán diferente sea su punto de partida o su motivación—, quisiera hacer un viaje, en el cual nos expondremos a preguntas existenciales, buscaremos respuestas y nos enfrentaremos a las consecuencias. ¡No se preocupe!No va a necesitar una capacidad intelectual especial. Solamente necesita desear conocer la verdad y estar en disposición de buscarla honradamente, no tener miedo a cuestionarse, hacer observaciones desde distintos ángulos e ir razonando de una forma sistemática los hallazgos. No tema abandonar clichés infundados por amor a la verdad y la honestidad. Le prometo que este libro, en su totalidad, lo he escrito desde el anhelo profundo por conocerla verdad y desde la honestidad, y por eso voy a ser tan veraz y honesto como pueda.
El contenido de este libro está enfocado a mostrar un camino para encontrar la verdad objetiva y el sentido de la vida. No postulo que sea el único camino posible, pero estoy convencido que es un sendero transitable para muchas personas. Si admito que existe una verdad objetiva y absoluta, entonces lógicamente, esta verdad tiene que afectar, no solo a la esfera material sino también, en el sentido más amplio, a la religiosa. Aspectos diferentes de la misma verdad pueden complementarse entre sí sin llegar jamás a contradecirse. Esto debe constituir una característica axial de esa verdad objetiva, que da a todo un sentido profundo y que todo lo relaciona satisfactoriamente entre sí. Claro está, que no puedo escribir sobre «todo», ya que soy un ser humano limitado. Tanto en la elección de los temas como en la profundidad con que la que los trato, me he ceñido a lo que, en mi opinión, es necesario para comprender y seguir mis razonamientos.
Para empezar, el libro aborda las cuestiones fundamentales de si hay alguna verdad y por qué existe el universo, adentrándose rápidamente en el campo de las observaciones científicas. Aquí seda una importancia central al tema de la evolución y se presenta el estado actual de los conocimientos sobre la evolución del hombre. En este contexto, dedicaré un espacio relativamente amplio al área conflictiva entre creación y evolución, ya que sé por experiencia propia que las personas que buscan en este difícil terreno pueden perderse con demasiada facilidad. A partir de los resultados de los capítulos puramente científicos, se sucede el capítulo final, Creación y evolución, en el que se destilan algunos rasgos importantes del Creador. Tener en cuenta los hallazgos de las ciencias naturales modernas, nos ayuda a conocer mejor al Creador del universo, sin tener que recurrir (incluso ahora) a las tradiciones religiosas.
El libro afronta entonces la cuestión de cómo un Ser superior puede comunicarse con nosotros. A partir de ahí, se elabora un catálogo de criterios que se utilizan para averiguar qué cosmovisión o religión se corresponde más con la verdad. Las observaciones recogidas en el transcurso del viaje del pensamiento muestran que podemos encontrar las respuestas a nuestras preguntas de sentido en el cristianismo. Por ello, el último capítulo de la primera parte, ofrece una breve visión sobre los contenidos básicos de la fe cristiana y responde a las siguientes preguntas fundamentales:
¿De dónde vengo?», «¿Cuál es el sentido de mi vida?», «¿Qué hay después de la muerte?» y «¿Cuál es la meta de la humanidad?».
Quiero revelarle ya desde ahora, que la meta de este viaje es la «Ciudad Eterna», en donde los seres humanos de todos los tiempos y todas las razas van a vivir juntos eternamente felices. Después de haberle conducido hasta allí en la primera parte de este libro, la segunda parte tratará de la vida para y en la «Ciudad Eterna».
Este paseo por la «Ciudad Eterna» intenta mostrar una vista nueva y fresca del cristianismo. En el caso de que ahora comience a fruncir el ceño y piense que el cristianismo no puede decirle nada más, quisiera rogarle, más insistentemente si cabe aún, que no abandone la lectura. Estoy convencido, de que va a descubrir novedades importantes que van a ayudarle a revisar su opinión sobre el cristianismo.
En la segunda parte del libro —titulada La Ciudad Eterna—presento en primer lugar importantes puntos comunes que tienen todos los cristianos. Después, se examina lo que el cristianismo tiene que decir sobre el sufrimiento. A continuación, se aborda el tema del pecado, seguido de un capítulo sobre la muerte, la resurrección y la vida eterna. Después examino Los relatos de creación del libro Génesis y constituyo así el puente hacia el capítulo Cristianismo y evolución: una síntesis, que es el punto culminante del libro. En dicho capítulo encontrará una importante combinación de los resultados científicos de la primera parte del libro con las verdades cristianas de la fe en la segunda parte del libro. Se demuestra que el conocimiento científico y la revelación cristiana no se contradicen, sino que se complementan. Esto es especialmente cierto para el tema de la evolución y la creación. Surge un cuadro impresionante en el que la libertad humana juega un papel central. El libro concluye con el capítulo Retrospectiva al viaje. Aquí no me limito a un resumen con comentarios, sino que lo complemento con acontecimientos de mi experiencia personal.
Como podrá ver, el libro tiene una estructura muy clara, una argumentación muy trabajada de modo que cada capítulo se apoya en el anterior siendo todos premisas de la conclusión. En puntos clave de la primera parte del libro, plantearé cuestiones fundamentales. Para cada una de estas preguntas hay varias respuestas posibles y cada una de ellas conllevará consecuencias para la continuación del viaje. Por eso, usted verá dónde se separan los caminos y podrá decidir, honestamente, qué dirección quiere tomar. Debido a que estas preguntas encierran aspectos válidos para todos los hombres y otros quizás no tanto, habrá en el camino tramos que recorreremos juntos y otros que quizás recorrerá en solitario.
Como puede ya atisbar, en algunos casos, ni las preguntas ni las respuestas serán en absoluto nuevas. Sin embargo, le prometo que el viaje le resultará muy enriquecedor, interesante y en algunos puntos seguramente sorprendente. Esta es mi apuesta.
Y ahora, por favor, tome asiento y ajústese el cinturón porque el viaje que comienza aquí no será en absoluto tranquilo.
Mientras se abrocha, quiero comentarle que este libro está basado en un manuscrito que había preparado para mis compatriotas alemanes. Estoy muy agradecido a mi esposa, Ana Mª Contento, por su apoyo incansable. Además, doy muchas gracias a la Sra. María Dolores Toves (Madrid) y al Sr. Javier Menárguez MD PhD (Madrid) porque han revisado el español de mi traducción. También quiero expresar mi agradecimiento a todas las otras personasen Alemania y España que ayudaron a mejorar el manuscrito.
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1 Por si acaso usted se preguntase ahora qué he hecho como geólogo y paleontólogo, puede bajar mis publicaciones de las siguientes páginas de internet: https://www.researchgate.net/profile/Andreas-May-2 y https://independent.academia.edu/AndreasMay
2 Golshani (2020: p. 447) sostiene que la investigación científica necesita como base una cosmovisión integral, en la que la ciencia y la fe se complementen. Por lo tanto, me gustaría invitar a los lectores que son científicos naturales a que consideren hasta qué punto la cosmovisión presentada en este libro podría serles útil.
Cristianismo y evolución:
unas tesis para la enseñanza de la religión
Referencia: Andreas May (2024): Viaje a la ciudad eterna
- El libro del Génesis afirma que Dios creó todo. Pero el libro del Génesis no quiere describir cómo Dios creó todo. Por eso, al principio del libro del Génesis hay dos relatos de la creación muy diferentes uno al lado del otro. [Referencia: pp. 315-322] Las ciencias naturales modernas proporcionan una cantidad abrumadora de pruebas de que a) el universo y la Tierra tienen miles de millones de años de edad y b) la abundancia actual de seres vivos se ha desarrollado en el camino de la evolución. [Referencia: pp. 49-121]
- Dios creó el universo con las condiciones necesarias para que la vida pueda desarrollarse libremente: a) la indeterminación de la física cuántica y b) la sintonía exacta de las constantes físicas. [Referencia: p. 143, p. 329, pp. 133-135 ]
- Dios ha dado a la vida la libertad de desarrollarse según sus propias leyes. Dios intervino varias veces en la historia de la Tierra para promover el surgimiento y desarrollo de la vida inteligente. [Referencia: pp. 136-146]
- Dios ha creado al hombre en el camino de la evolución para que tenga la máxima libertad. El hombre debe poder decidir libremente a favor o en contra del amor de Dios. Este máximo de libertad solo es posible a través de la evolución. [Referencia: pp. 260-261, pp. 347-349]
- Para que los seres humanos puedan vivir eternamente con Dios, Dios da a cada ser humano un alma inmortal. El alma no ha surgido de la evolución ni está compuesta de energía o materia, sino que es un regalo de Dios desde la trascendencia. [Referencia: p. 102-132, pp. 294-296]
- En la Caída del Hombre (Génesis 3), los seres humanos se dejaron seducir por el diablo. Los seres humanos querían ser como Dios. Como resultado, los seres humanos perdieron gran parte de su libertad y se convirtieron en esclavos del pecado. [Referencia: p. 267-291, p. 329, p. 343, pp. 348-349]
- Jesucristo, el Hijo de Dios, se hizo hombre, murió en la cruz y resucitó de entre los muertos para liberarnos de la esclavitud del pecado y abrirnos el camino hacia la comunión eterna con Dios Padre. [Referencia: pp. 281-286, p. 329, pp. 349-352]
- Todos los hombres que en su vida terrenal se deciden por Dios y responden a su amor vivirán eternamente en comunión con el Dios trino. [Referencia: pp. 293-313]
El «viaje a la ciudad eterna»
El ensayo «La luz que la creación anhela» ofrece una síntesis de investigaciones científicas, verdades de la fe cristiana y consideraciones teológicas. Por un lado, este libro abre horizontes completamente nuevos y, por otro, aterriza la fe cristiana con orientaciones prácticas para la vida cotidiana.
En una secuencia didáctica, este libro retoma primeramente el primer libro de Dr. Andreas May, «Viaje a la ciudad eterna», con temas como la evolución, la vida en la Tierra, el cristianismo, la imago Dei y el alma.
A continuación, el autor esboza una gran síntesis, penetrando ampliamente en el misterio de Dios y recorriendo la historia del mundo desde el Big Bang hasta la culminación de la creación.
La tercera parte del libro está enfocada en la vida cotidiana del cristiano y presenta diversas ayudas en el camino del seguimiento de Cristo.
La cuarta parte también está muy orientada a la práctica, ya que trata del amor, la sexualidad, el matrimonio y la castidad.
La quinta y última parte del libro aborda temas concretos de la vida cotidiana y subraya la importancia de la cristiandad para el futuro del género humano.
La humanidad se encuentra en medio de un conflicto de proporciones cósmicas, siendo la unidad de la cristiandad de importancia decisiva para el desenlace de este conflicto. Por ello, la cuestión de cómo podemos acercarnos a la unidad de la cristiandad es un tema central de la quinta parte.
«La luz que la creación anhela» es una ayuda y un estímulo para reflexionar para toda persona que quiera vivir su cristianismo con autenticidad ahora, en el siglo XXI. Este libro es completamente comprensible, incluso si aún no se ha leído el primer libro de Dr. Andreas May, «Viaje a la ciudad eterna».
Introducción
Me llamo Andreas May. Vivo en Alemania. «Andreas» es un nombre de pila masculino común en Alemania, y «May» es un apellido común en Alemania.
¿Por qué leer un libro escrito por alguien con un nombre tan común?
Quizás haya leído mi libro «Viaje a la ciudad eterna - En la búsqueda del sentido de la vida» (May 2024d) y que le haya gustado tanto que ahora quiera leer la continuación. En ese caso, no hace falta que le cuente más sobre mi, porque ya le relaté lo esencial sobre mi en el libro. Además, ya tiene ciertas expectativas. Estoy seguro que se verán superadas, porque el libro que tiene ahora en sus manos complementa y profundiza lo que escribí en su momento.
En caso de que aún no conozca mi libro «Viaje a la ciudad eterna» (May 2024d), debo decir en primer lugar que este libro -al igual que el anterior ofrece una síntesis de investigación científica, verdades de la fe cristiana y consideraciones teológicas. Esta síntesis no solo proporciona al lector respuestas viables a las preguntas más fundamentales del hombre -«¿de dónde vengo?», «¿cuál es el sentido de mi vida?», «¿qué hay después de la muerte?» y «¿cuál es la meta de la humanidad?», sino que también da recomendaciones concretas para el propio comportamiento.
Para que usted pueda entender y comprobar mi forma de pensar, doy numerosas referencias bibliográficas y documento con la mayor precisión posible mis fuentes. Lo hago como se hace en muchas revistas científicas: escribo el autor y el año de publicación en el texto normal, y con eso se puede encontrar el trabajo en la bibliografía. Utilizo las notas a pie de página solo para las notas marginales, los comentarios complementarios y referencias bibliográficas extensas que puedan distraer de la línea de pensamiento del texto principal.
Soy consciente de que las referencias a veces pueden ralentizar un poco la fluidez de la lectura, y que sería más cómodo prescindir de las citas. Pero no quiero contarle una historia fácil de consumir, sino que quiero ir con usted a la búsqueda dela verdad objetiva.
Se nos ofrecen historias fáciles de consumir desde todos los ángulos posibles: por un lado, los ateos como Hawking & Mlodinow (2010) intentan explicar todo el universo sin Dios, y por otro, los creacionistas niegan la historia de la Tierra y la evolución. El calvinismo sostiene que los seres humanos no gozan de una libertad relevante, sino que Dios ha predeterminado desde el principio qué personas alcanzarán la salvación eterna y cuáles acabarán en la condenación eterna (Beeke 2011: p. 74). También existe la ideología de género, que afirma que podemos decidir libremente si somos hombres o mujeres (¿o algo más?). Además, hoy en ella hay muchas personas que ignoran y niegan conscientemente hechos evidentes. Por desgracia, algunos de ellos son políticos muy influyentes.
Nuestro mundo es complejo, muy complejo, y por eso discrepo de aquellos que me cuentan historias simples. Nuestro mundo es hermoso, pero no es toda la realidad y está amenazado. Para entender cómo encajan las cosas y qué podemos hacer para que el futuro no sea una distopía, sino algo bueno, no debemos confiar únicamente en las ciencias naturales o en la teología. Debemos considerar las diferentes partes de la verdad y ver cómo encajan entre si. En «Viaje a la ciudad eterna» comencé con esto y ofrecí una visión general. En este libro profundizo y complemento esta síntesis de las ciencias naturales, la filosofía y la fe cristiana. Esta síntesis también tiene consecuencias en mi forma de pensar y actuar en el día a día.
Llegados a este punto, permítanme narrar a todos los lectores que no me conocen algo más sobre mi, para que vean que no soy uno de cien «Andreas May» arbitrariamente intercambiables, sino, por el contrario, muy adecuado para escribir este libro.
Para empezar, soy un geólogo y paleontólogo entusiasta desde mi juventud. Eso significa que las piedras me fascinan, los fósiles me hablan de la vida pasada y la historia de la Tierra me resulta tan familiar como mi propia biografía. Por otra parte, soy un cristiano convencido. Mi entusiasmo por la paleontología y por el cristianismo siempre despertó y sigue haciéndolo, controversias con la gente con la que me encuentro. No me canso de justificar cómo puedo creer en Dios como científico razonable o cómo estar convencido de la evolución y ser un buen cristiano. Es precisamente en el campo de la evolución donde actualmente se libra una batalla que divide a los cristianos una vez más.
Con todos estos interrogantes he lidiado intensamente a lo largo de mi vida. Porque en mi opinión, esforzarse por ser veraz y auténtico es una condición necesaria e imprescindible para vivir una vida plena y verdaderamente feliz.
Sin embargo, sucedieron muchas cosas en mi vida antes de que por primera vez intentara plasmar en papel mis pensamientos sobre estos temas: me doctoré en Ciencias Naturales en la Universidad de Münster (Alemania), escribí numerosas publicaciones geológicas y paleontológicas, empecé una nueva carrera profesional como informático en Múnich, me mudé a Madrid para casarme con una encantadora española y ser profesor en una universidad americana, y regresé a Alemania después de casi diez años con mi esposa y mis cuatro hijas.
En 2017 comencé mi libro «Viaje a la ciudad eterna», que se publicó en español en 2024. Paralelamente, publiqué importantes resultados de mi investigación para el público especializado en teología. En primer lugar, apareció un breve ensayo en alemán en una antología para una espiritualidad en la era ecológica (May 2020). Luego publiqué cinco artículos (May 2021a, 2021b, 2022, 2023a, 2023b) en revistas internacionales de teología en lengua inglesa revisadas por pares. Desde 2021 pertenezco al grupo de investigación del Prof. Dr. Johan Buitendag, Departamento de Teología Sistemática e Histórica de la Facultad de Teología y Religión de la Universidad de Pretoria (Sudáfrica). He colaborado en su proyecto de investigación Understanding Reality (Theology and Nature) [=«Comprender la realidad (teología y naturaleza)»], que finalizó en 2024.
Sobre esta base, elaboré el libro «La luz que la creación anhela» que tiene ante usted. Algunos aspectos de los resultados de la investigación que presento aquí ya han sido publicados en inglés en revistas internacionales revisadas por pares (May 2024a, 2024b, 2024c, 2025).
«»
Cuando un muy buen amigo mío leyó el primer borrador de este libro, me preguntó: «¿A quién diriges este libro? ¿Qué quieres conseguir con él?». Estas preguntas están más que justificadas. Por un lado, he escrito intencionadamente ambos libros -May (2024d) y este- de tal forma que grupos de personas muy diferentes disfrutarán leyéndolos: buscadores de la verdad con y sin formación científica, cristianos devotos que desean profundizar en su fe o buscan una visión global del mundo, y teólogos que quieren comprender más profundamente el significado de las ciencias naturales para la fe cristiana. Por otro lado, escribí este libro específicamente para gente como yo cuando era joven:
De adolescente, me interesaba mucho la ciencia: devoraba libros de astronomía, secaba plantas para el herbario y coleccionaba piedras con entusiasmo. También creía de algún modo en la existencia de Dios, pero Dios era para mi una nube energética en un rincón remoto del universo. En mi camino hacia un cristianismo maduro, tuve que enfrentarme a muchas cuestiones que abordo en May (2024d). Por eso el primer libro contiene todo lo que un científico necesita saber para abrirse al cristianismo y aceptarlo como su fe.
Pero hay una cosa que el libro no puede hacer: convencer a una persona de que crea en Jesucristo. Creer en Jesucristo tiene que ver con una relación personal, y una relación personal requiere un «Si» consciente por parte de la persona. Dios dice a cada persona una y otra vez: "Mira, estoy de ple a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo". (Apocalipsis 3, 20). Depende de nosotros abrir la puerta de nuestro corazón a Dios. Desgraciadamente, muchas personas no abren la puerta de su corazón a Dios, ya menudo se utilizan las ciencias naturales como justificación -con afirmaciones como: «¡La investigación evolutiva ha demostrado que Dios no existe!» - o el sufrimiento en el mundo con la acusación de por qué Dios permite el sufrimiento. En realidad, mucho de esto no son más que excusas porque nosotros mismos o algo dentro de nosotros no quiere comprometerse con el cristianismo.
Por eso, el objetivo del primer libro «Viaje a la ciudad eterna» era ofrecer a los lectores respuestas viables a las preguntas más fundamentales del hombre, conducirlas hacia el cristianismo y darles una primera impresión de la belleza de la fe cristiana. Inevitablemente, hubo que descuidar la vida práctica y cotidiana de un cristiano. Esto se compensa en la presente entrega «La luz que la creación anhela». Esto significa que, además de profundizar en las cuestiones fundamentales, este libro será considerablemente más práctico. Abordaré muchas cuestiones prácticas y de actualidad que considero de gran importancia para la vida cotidiana de un cristiano.
Desde el principio fue muy importante para mí que un lector pueda comprender este segundo libro sin haber leído el primero. Por supuesto, el primer libro contiene gran cantidad de contenidos muy importantes que ningún lector deberla perderse, y que no puedo repetir en este. No obstante, he recapitulado brevemente en esta nueva entrega lo imprescindible del primero para comprender fácilmente la segunda.
La estructura de este libro es el resultado de estas consideraciones. Las cinco partes están conectadas por un hilo conductor. Al principio, recojo a los lectores y los llevo a un nivel común de conocimiento. En la primera parte - titulada "El viaje, recuerdos y profundización"-, hago un breve resumen de afirmaciones importantes del primer libro, «Viaje a la ciudad eterna» (May 2024d). Además, en esta primera parte se consideran tres temas estrechamente relacionados con el primer libro que no se trataron en absoluto o solo muy brevemente allí. Se trata de los capítulos Mecanismos de la evolución, La vida en la Tierra y su origen e lmago Dei y alma.
La segunda parte, La gran síntesis, es una continuación de la primera. En esta prosigo la intención de elaborar una síntesis de las ciencias naturales, la filosofía y las verdades fundamentales del cristianismo.
En primer lugar, considero cómo puede explicarse satisfactoriamente la existencia del mal y del sufrimiento teniendo como telón de fondo la evolución de los seres vivos y atributos esenciales del Dios cristiano. A continuación, con el capitulo "La historia integral" completo mis intentos anteriores (May 2021b, 2023a, 2023b; 2024d: p. 323-362) de unir la historia del universo y la historia de la salvación, ofreciendo una visión global de toda la historia dela creación desde el principio hasta su culminación con Dios.
La tercera parte. Ayudas en el camino del seguimiento de Cristo, está totalmente adaptada a la vida cotidiana de un cristiano, pues trata temas como los diez mandamientos, la oración y la comunión.
La cuarta parte del libro también está muy orientada a la práctica, pues su tema es Amor, sexualidad, matrimonio y castidad. El objetivo de las cuatro primeras partes es capacitar a los lectores para que vivan su fe cristiana de forma auténtica, convencida y convincente.
Estas cuatro partes deben proporcionar a los lectores las herramientas necesarias para la quinta parte.
La quinta y última parte del libro se titula: La gran batalla. Aquí retomo y despliego lo que solo pude insinuar al desarrollar la síntesis en el primer libro: nuestro mundo y nosotros, los humanos, estamos en medio de una lucha entre Dios y los ángeles buenos por un lado y el diablo y los demonios por otro. Por una parte, describo algunos campos de batalla actuales; por otra, un tema central de esta quinta parte es la unidad de todas las iglesias cristianas.
En esta lucha entre Dios y el diablo, todos los seres humanos, y muy especialmente todos los cristianos, deben tomar partido y actuar, pues en esta lucha está en juego el futuro de toda la humanidad. A los cristianos se nos ha dado una responsabilidad especial, porque hemos recibido el Espíritu Santo, que quiere guiarnos y darnos fuerza. Por eso Pablo escribe:
"Porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios" (Romanos 8, 19). En otras palabras: los cristianos somos «la luz que la creación anhela».
Este libro ha sido escrito para concienciar sobre esta responsabilidad y para ofrecer ayuda y orientación en el camino hacia ser «la luz que la creación anhela».
Un Epílogo breve pero muy ameno redondea y concluye este libro.
A medida que lea el libro, notará que no hago hincapié cada vez que paso de los descubrimientos científicos a las afirmaciones teológicas en este libro. Tengo dos razones para ello: En primer lugar, este libro está dirigido de forma especial a las personas que han aceptado la le cristiana; por lo tanto, ya no necesitan una señal de advertencia cada vez que se abandona el terreno firme dela ciencia empírica. Por otra parte, ya el primer libro elaboró que las ciencias naturales y la fe cristiana se complementan y que la imagen completa solo surge cuando se contemplan conjuntamente. Precisamente esta sinopsis es también una preocupación central de este segundo libro.
Antes de que empiecen a leer el libro en sí, me gustarla aprovechar esta oportunidad para agradecer a todas las personas que en Alemania, España y otros países han contribuido a mejorar este libro. Estoy muy agradecido a mi esposa, Ana Mª Contento, por su apoyo. Además, doy muchas gracias al Dr. Francisco Javier Menárguez (Madrid), a la Sra. Josefina Capote (Alemania), al Padre Filipe Vaz Pardal (Filipinas), a la Hna. Ana Munain (misionera Verbum Dei, Valencia) y a la Sra. María Dolores Toves (Madrid) por haber revisado mi español.



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