EL Rincón de Yanka: ADVIENTO EMBARAZADO DE ESPERANZA

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¡BIENAVENTURADA NAVIDAD!

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domingo, 27 de noviembre de 2016

ADVIENTO EMBARAZADO DE ESPERANZA

Adviento embarazado 

HIMNARIO DE ADVIENTO

¿Una mujer embarazada de Dios…, María de Nazaret? Sí, una mujer embarazada de Dios, María de Nazaret. Por eso es la Inmaculada, solo por eso, para ser digna morada de su Hijo. Por eso es Virgen, la Virgen; solo por eso, virginidad que santifica su carne maternal de Dios, antes del parto, en el parto y después del parto. Por eso es Virgen, solo por eso: embarazada de Dios. Misterios de Fe en la Historia, pero que no pueden ser explicados por la Historia…, así por la Biología.

Pero el embarazo de Dios en María nos lleva al embarazo de Dios en mí. Esto es el Adviento: misterio de filiación, por cuanto que somos hijos en el Hijo.

San Francisco escribió en la Carta a todos los fieles: “Y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo (cf. Mt 12,50). Somos esposos cuando, por el Espíritu Santo, el alma fiel se une a Jesucristo. Somos ciertamente hermanos cuando hacemos la voluntad de su Padre, que está en el cielo (cf. Mt 12,50); madres, cuando lo llevamos en nuestro corazón y en nuestro cuerpo (cf. 1 Cor 6,20), por el amor y por una conciencia pura y sincera; y lo damos a luz por medio de obras santas, que deben iluminar a los otros como ejemplo (cf. Mt 5,16)”.

Eso es el Adviento, 
Adviento embarazado


1. La búsqueda y deseo es el Adviento
y el embarazo es signo de ternura,

encuentro de mujer enamorada

que ya tiene en su vientre dulce cuna.

2. Misterio de silencio y de esperanza

y de oración que avanza en la espesura;

dejar que Dios cual Dios sorpresa sea,
virginidad que todo lo fecunda.


3. Entraña de la tierra en el Espíritu,

belleza sustantiva en desmesura,

y Trinidad viviente a quien adoro
y en Unidad allí a mí me aúna.


4. Mi Dios, Adviento de mi vida,

mi eternidad sin tiempo ni fisura,

mi intimidad y carne de mis días,
mi cotidiano afán que a Dios susurra.


5. Adviento que es María Inmaculada,

la grávida del Verbo, toda pura,

en Nazaret, sencilla y transparente,
María, tú, divina creatura.


6. Mi Dios sea mi Dios eternamente,

llenando cielo y tierra de hermosura,

eterna Encarnación y adoración,
¡oh Paz y todo Bien, nuestro Aleluya! 
Amén.



ABRAN LAS PUERTAS - PABLO MARTÍNEZ