EL Rincón de Yanka: LIBRO "EL DÍA QUE ESPAÑA DERROTÓ A INGLATERRA": DESMEMORIA HISTÓRICA

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¡BIENAVENTURADA NAVIDAD!

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jueves, 20 de octubre de 2016

LIBRO "EL DÍA QUE ESPAÑA DERROTÓ A INGLATERRA": DESMEMORIA HISTÓRICA

Blas de Lezo, tuerto, manco y cojo
destrozó a la "armada invencible"
España nunca ha sido agradecida con sus héroes. Buena prueba de ello es que este libro relata, después de más de dos siglos y medio, por primera vez la vida de uno de ellos. Me refiero al general de Marina Blas de Lezo, que participó en la Guerra de Sucesión española enfrentándose a Edward Vernon, en 1704, en la batalla de Gibraltar.
El 13 de Marzo de 1741, una flota invasora, según el autor la más grande de la historia después de Normandía, al mando del Almirante Sir Edward Vernon y compuesta de 180 navios, 23.600 hombres y 3.000 piezas de artillería, asomaba sobre las costasde Cartagena de Indias para comenzar un asedio infernal.

Los ingleses se sabían tan superiores que ya habían preparado los festejos de su victoria, incluso habían acuñado una serie de monedas y medallas con leyendas sobre su aplastante victoria y la humillación infligida al imperio Español. Pero los ingleses no contaban con que los españoles tenían al “medio hombre” más valiente y capaz de los que la historia nos ha dado. El General Don Blas de Lezo que, cojo, tuerto y manco pudo vencer, no sin harto sufrimiento, a esta vasta flota y derrotó y humilló al “perro inglés” hasta el punto que este episodio fue olvidado y enterrado y nunca más se supo de él ni de las monedas, medallas, preparativos y festejos que habían hecho antes de la batalla. Por olvidarse, hasta España acabó olvidando la vergüenza que para los ingleses supuso esta gran derrota y olvidó también al propio Blas de Lezo.

Es una pena, como dice el autor, que estos pasajes ni siquiera aparezcan en los libros de historia de los colegios y que no se sepa nada de este episodio, este libro en gran medida es un tributo a este “hombre y medio” y de esta manera hacer un poco de justicia histórica.

Allí le amputan la pierna izquierda sin anestesia, y Alejandro de Borbón escribe a Luis XIV que no ha conocido a nadie con tanto valor. Felipe V le concede una "merced de hábito", reservada a los personajes más relevantes del Reino, y lo quiere nombrar su asistente de cámara, pero él prefiere seguir en la Marina. Se le encomiendan misiones difíciles y todas la cumple magníficamente. Socorre a Peñíscola, ciudad leal a Felipe V; después va a Génova, donde termina con el navío británico Resolution. En 1706 participa en el asedio a Barcelona, bloqueada por la Armada británica. En Toulouse pierde el ojo izquierdo por una esquirla de cañón. Más tarde, en 1712, al mando del navío Campanella, en el bombardeo de Barcelona para apoyar a los ejércitos de Felipe V una bala le inutiliza el brazo derecho.

A los 23 años, este hombre, cojo, tuerto y manco –en Cartagena de Indias le llamarían el "medio hombre"–, persistió en su principal afán: defender la nación española del imperio británico. Después de 1715, en que participa en la reconquista de la isla de Mallorca, fue destinado al Mar del Sur, en el Perú, donde sobresale por limpiar la zona de corsarios y piratas. Allí es nombrado general de Marina. Regresa a Cádiz en 1730, y en 1731 se le encomienda la difícil misión de cobrar en Génova dos millones de pesos que le debe esta ciudad a la Corona de España. En 1732 reconquista la fortaleza de Orán, y finalmente es destacado a Cartagena de Indias en 1737, donde acontecerá el suceso más glorioso de su vida, que es la principal circunstancia en que toma pie Pablo Victoria para construir su novela.

En efecto, en 1741 defiende con gran inteligencia y valentía, durante 67 días, Cartagena de Indias del feroz ataque que lanza contra ella la Armada británica. Seguramente fue la derrota más seria que ha tenido el Imperio británico en toda su historia, y sin duda alguna ha sido también el acontecimiento más escondido de la historia de Inglaterra.

Humillados por la derrota, los ingleses ocultaron monedas y medallas grabadas con anterioridad para celebrar la victoria que nunca llegó. Tan convencidos estaban de la derrota de Cartagena que pusieron monedas en circulación que decían en su anverso: "Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741" y "La arrogancia española, humillada por el almirante Vernon".

Fue justo lo contrario. Fue la derrota más importante que tuvo nunca Inglaterra. Con sólo 6 navíos y 2.830 hombres, y mucha imaginación, Blas de Lezo derrotó a Vernon, que traía 180 navíos y casi 25.000 hombres. Este libro cuenta con todo lujo de detalles la estrategia utilizada por Blas de Lezo para derrotar a los invasores.

Aunque resulte un juicio contrafáctico, siempre peligroso cuando de historia se trata, el novelista nos sugiere permanentemente que, de haber conquistado los ingleses Cartagena de Indias, sin duda alguna el imperio británico habría derrotado con suma facilidad al español en América. Pues que sus planes no paraban en la conquista de esa plaza clave en la ruta del tesoro americano, y llave de las Antillas, sino que querían destruir las flotas españolas del Pacífico, avanzar desde Cartagena hacia el interior de la Nueva Granada y conquistar Perú y sus ricos yacimientos de plata, hasta hacer caer el Imperio. 

Este libro es un gran fresco histórico sobre la España de América, que hará disfrutar no sólo a los interesados en la historia de España, sino también a quienes comparan la contribución de España y el mundo sajón a la civilización occidental. El carácter católico de lo hispano frente al luteranismo, representado por Inglaterra, es uno de los hilos subterráneos que corren detrás de este relato, preñado de análisis sociológicos y sugerentes juicios históricos.

He aquí la primera biografía del ilustre marino vasco, sin cuya contribución a la batalla de Cartagena de Indias el Imperio español se habría derrumbado un siglo antes. Pablo Victoria, ex senador y diputado colombiano, ha construido una novela histórica tan llena de ensayismo, en torno a la figura de Lezo y su circunstancia histórica, que merece también mencionarse como un gran ensayo de pensamiento histórico y político.

Pablo Victoria, 
El día que España derrotó a Inglaterra. 
Áltera, 2005. 288 páginas.


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