EL Rincón de Yanka

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sábado, 27 de junio de 2026

LIBRO "VOCES EN RESISTENCIA": TRAUMA COLECTIVO Y RESILENCIA EN VENEZUELA por Escuela de Gobierno Mercedes Pulido

 

VOCES EN RESISTENCIA

Escuela de Gobierno Mercedes Pulido 

Voces en resistencia retrata el trauma y la fortaleza de millones de venezolanos que, en medio de la crisis, la represión y el exilio, continúan luchando por su dignidad. Una obra para construir nuestra memoria colectiva, comprender este período de Venezuela y la resiliencia de su gente.

En siete capítulos que recorren la experiencia venezolana reciente desde la movilización ciudadana, la salud mental, el cuidado comunitario, la comunicación digital, la memoria histórica y la defensa de la infancia, este libro examina las formas en que una sociedad sometida al autoritarismo, la precariedad y la represión ha sostenido espacios de resistencia civil. 
Voces en resistencia: trauma colectivo y resiliencia en Venezuela reúne testimonios y ensayos que parten del 28 de julio de 2024 como episodio político y emocional, pero amplían la mirada hacia las redes humanas que han permitido documentar, acompañar, comunicar y preservar la dignidad colectiva. La obra ha sido escrita por un grupo de autores venezolanos vinculados al activismo, la psicología, la comunicación, la investigación social, la memoria y los derechos humanos.

El ensayo político, el testimonio, el análisis psicosocial, la crónica documental y la reflexión sobre derechos humanos se dan cita en las 174 páginas de este volumen. Su escritura alterna registros narrativos, clínicos, históricos y comunicacionales, siempre con el propósito de comprender el daño colectivo y las formas de respuesta que han surgido desde la sociedad civil. Voces en resistencia es el título Nº 50 publicado por la alianza editorial Letralia-FBLibros, y se inscribe en una línea de libros que atienden problemas contemporáneos desde una perspectiva crítica, testimonial y ciudadana.

El equipo autoral está compuesto por Francisco Coello, Psicóloga en Resistencia, Manuel Llorens, José G. Guerra, Eugenio Espejo y Elda Loramont, un grupo plural de profesionales comprometidos con el cuidado y la defensa de la vida democrática en Venezuela. Algunas de estas personas permanecen dentro del país y otras se encuentran en el exilio; no las une una ubicación geográfica, sino la convicción de acompañar a quienes, desde el terreno, han sostenido con su esfuerzo cotidiano la posibilidad de un país más justo, libre y humano. El libro se presenta así como un acto de memoria, un gesto de acompañamiento y una invitación a seguir generando conocimiento desde lo vivido, bajo la premisa de que cuidar, nombrar y documentar también son formas de lucha.

Si bien es cierto que es fuera de toda proporción el daño causado a la sociedad venezolana no es menos cierto (y ciertamente asombroso) que aún nos encontremos con manifestaciones de funcionamiento civilizado gracias a la empresa privada, las universidades, la Iglesia, las ONG, fundaciones culturales, científicas y académicas así como medios de comunicación independientes y en general el esfuerzo de millones de venezolanos por no sucumbir al experimento totalitario alimentándose de las tres amenazas antes mencionadas. Podemos afirmar que los venezolanos hemos redefinido o llevado a otro nivel el concepto de resiliencia.



Presentación

Las amenazas a la libertad

Las luchas civiles en favor de la democracia, en sociedades que se han convertido en regímenes totalitarios, implican múltiples amenazas tanto intelectuales como personales, por ello es necesario dar cuenta de la trayectoria que Venezuela ha llevado a cabo para mantener viva la as­piración de libertad y progreso.

Entre las tantas amenazas que pueden experimentar los activistas, destacan tres: 

el Insilio, la Anomia y la Desesperanza aprendida. Todas asociadas a las sociedades donde se desarrolla un proyecto totalitario y en las que las amenazas indicadas han cumplido y cumplen funciones claveen los objetivos de cercenar los derechos humanos, bloquear las li­bertades civiles y la búsqueda de un progreso incluyente e integrador.
  • Insilio: sin necesidad de dejar tu nación, los ciudadanos expe­rimentan un exilio interno que consiste en la sensación de no pertenecer ni sentirse representado por un Estado y un régimen político que niega los valores, los principios y creencias com­partidas sobre los que se ha construido la nacionalidad vene­zolana. En consecuencia, el activista y el ciudadano en general crean una barrera psicológica y social en torno a sus vidas para protegerse física, emocional e intelectualmente.
  • Anomia: la ciudadanía queda sin referencias morales y conduc­tuales para orientar su acción como resultado de severas crisis sociales, en este caso la descomposición social, económica y cultural de una nación, resultado de un programa político diri­gido a concentrar el control sociopolítico por la vía de la devas­tación y la desintegración.
  • Desesperanza aprendida: consiste en que la ciudadanía sufre una especie de fatalismo ante los problemas y la hostilidad de su entorno social. En términos políticos, esa experiencia no es casual, es el resultado de una acción estatal, policial y parainstitucional dirigida a cerrar cualquier salida civilizada e institucional de los severos problemas que el propio régimen construyó como parte de la mencionada anomia en tanto polí­tica de Estado.
Testimonios y reflexión

Voces en resistencia es una muestra de las diferentes maneras en las que un grupo de mujeres y hombres venezolanos han enfrentado estas amenazas desde perspectivas personales y profesionales muy diversas. Hemos reunido un conjunto de testimonios/reflexiones sobre lo que representa, desde la resiliencia y el activismo, un gigantesco esfuerzo de esperanza. Entendida esta como una herramienta de acción política, consistente en la convicción de que la realidad puede ser cambiada a partir de la conjunción del esfuerzo personal y colectivo, centrado en mantenerse en pie de lucha y con las convicciones de libertad y progreso como guías permanentes.

Por ello, el objetivo de este libro es poner en común la trama de experiencias existenciales, políticas y sociales de la resistencia civil en forma testimonial, pero al mismo tiempo analítica. Todo ello será fun­damental para alimentar la memoria colectiva de los venezolanos para reconocemos en el horror, pero también en el trasfondo de humanidad y solidaridad que la mayoría ha mantenido en estos años de infamia.

Voces en resistencia pretende dejar constancia de un legado para nuestras conciencias, un insumo central para la ansiada recuperación de la libertad y la reconstrucción integral de la nación (desde la infraestructura pasando por las instituciones y el espíritu de la venezolanidad).

Esta obra tiene dos protagonistas, por un lado, la sociedad civil re­ presentando la hazaña de mantener cohesión social y capacidad orga­nizativa; por otro, los autores de los diferentes capítulos cada uno de ellos representando distintas variaciones del coraje de los ciudadanos y la capacidad de hacer aportes concretos para los problemas críticos que padece la nación.

Veamos a la sociedad civil en este contexto. Si bien es cierto que es fuera de toda proporción el daño causado a la sociedad venezolana no es menos cierto (y ciertamente asombroso) que aún nos encontremos con manifestaciones de funcionamiento civilizado gracias a la empresa privada, las universidades, la Iglesia, las ONG, fundaciones culturales, científicas y académicas así como medios de comunicación indepen­dientes y en general el esfuerzo de millones de venezolanos por no su­cumbir al experimento totalitario alimentándose de las tres amenazas antes mencionadas. Podemos afirmar que los venezolanos hemos re­ definido o llevado a otro nivel el concepto de resiliencia.

La constatación de este logro colectivo está en la existencia de una variada gama de organizaciones de la sociedad civil (OSC) provenientes de los 40 años previos de democracia, así como las que se han ido incor­porando en los últimos 25 años en respuesta al proyecto totalitario. La importancia de la sociedad civil ha quedado demostrada en la respuesta que ha dado a pesar de las debilidades, la hostilidad y la gravedad de los problemas:
  • Ante el desmoronamiento del sistema de partidos en 1998, las ose llenaron en gran parte el vacío dejado.
  • Respuesta a necesidades de la población (salud, alimentación, educación entre otras) a medida que avanzaba el colapso del Es­tado para cumplir sus funciones.
  • Divulgación, documentación y denuncias nacional e interna­cional sobre los diferentes problemas que afectan a la nación.
  • Formación y capacitación de la ciudadanía en el ejercicio de sus derechos e incorporación como ciudadanos.
  • Organización de la población en diferentes áreas de interés so­cial, económico y cultural.
  • Programas de responsabilidad social empresarial. Hay que aña­dir que las empresas que cumplan con su función de prestar servicios y generar bienes es también responsabilidad social en las actuales circunstancias (mantener empresas abiertas es otra forma de resistencia y promoción de la democracia).
Podemos afirmar que las OSC han cumplido con muchas de las funciones que les corresponde y han ido más lejos cubriendo el vacío dejado por partidos políticos y el Estado en general. Aún diezmadas limitadas, las ose son las que proporcionan servicios que nos permiten mantener aspectos centrales de convivencia, solidaridad y atención de la población más afectada por la megacrisis.
Adicional a estos logros, hay tres hechos que podemos considerar notables en el plano político que cambiaron el escenario y la narrativa sobre las luchas libertarias en Venezuela:
  • El evento Hablan los Candidatos, que reunió a las diferentes candidaturas de la oposición (por primera vez en 10 años en un ambiente de respeto, diálogo y tolerancia democrática). De 35 organizaciones de la sociedad civil, que mostró una formida­ble capacidad de organización, coordinación y promoción. Este evento fue una señal de las otras iniciativas de las ose, que marcarían un desafío en el futuro y cuya importancia fue reco­nocida a nivel internacional.
Podemos afirmar que las OSC han cumplido con muchas de las funciones que les corresponde y han ido más lejos cubriendo el vacío dejado por partidos políticos y el Estado en general.
  • La Primaria fue el mecanismo por el cual el debate sobre la legitimidad y la vigencia del liderazgo de la oposición quedó zanjado por la enorme participación, las trabas vencidas al poder y la contundencia del triunfo. Un acontecimiento que contó con la participación de los partidos políticos, pero fueron la sociedad civil y la Academia los que aportaron el músculo, la organización y la movilización para alcanzar el éxito incontes­table que representó.
  • Estos antecedentes abrieron el camino para el proceso que condujo al 28J, el cual es digno de un estudio de caso para las Ciencias Políticas. Nuevamente, la sociedad civil fue la prota­gonista con el acompañamiento comprometido de los partidos políticos y la mayoría de sus dirigentes, así como los candidatos que honraron su palabra expresada en el evento Hablan los Candidatos. No representó un convencional enfrentamiento electoral entre partidos políticos bajo un "modelo competitivo", como diría el gran Sartori, fue mucho más allá, el proceso que remató en el 28J constituyó un formidable movimiento social que incluyó a todos los sectores, todas las clases socia­ les, creencias religiosas y doctrinas políticas. Decimos movi­miento social porque, tal como lo establece la literatura de la Ciencia Política y la Sociología, se trató de la activación política de grandes sectores de la sociedad que no buscaban solo ganar un proceso electoral sino un cambio de modelo institucional, político y social.
De esta sociedad civil provienen los autores de Voces en resistencia, quienes han desarrollado una destacada trayectoria aportando ideas, proyectos y opciones al país para aliviar, pero también para construir salidas a largo plazo.

En esta obra convergen periodistas, psicólogos, sociólogos, creadores y activistas de otros campos y visiones, articulados por los principios de la libertad y el bienestar de la ciudadanía, así como la prestación de servicios de asistencia a otros activistas y a la población en general como parte de las labores docentes, de investigación y asesoría que ca­racterizan a la Escuela de Gobierno Mercedes Pulido.

Cada capítulo es la descripción de una iniciativa que, ante las formas convencionales del activismo, se propone ofrecer alternativas para se­ guir por la lucha de las libertades civiles y mantener viva la esperanza (esa gran herramienta política como mencionamos antes) y apartar el inmovilismo de la vida del país. Nos vamos a encontrar con experien­cias reales y probadas, también con un lugar de encuentro para que los lectores comprueben que el activismo sigue despierto y conocer de pri­mera mano fórmulas que pueden ser replicadas en otras iniciativas y en cualquier lugar de Venezuela.

No está comprobado que sea de su autoría, aunque bien pudo decirlo el admirable Churchill "si te toca atravesar un infierno lo más aconseja­ble es seguir avanzando". Los hombres y mujeres de Voces en resistencia son un excelente ejemplo de lo acertado de esta recomendación, han seguido en la senda sin sacrificar principios y manteniendo el activismo en sus respectivos escenarios.

La posición del grupo de escritores de este compendio

De acuerdo a sus principios y misión, se han reunido estas historias y a estos activistas con la intención de promover una narrativa que per­ mita alcanzar varios objetivos:
  • Que los venezolanos se sientan representados, expresados y reivindicados en las experiencias que mostramos para servir de inspiración, así como de insumo para promover otras iniciati­vas.
  • Proporcionar a nuestros activistas, colaboradores y asociados información de experiencias que ayuden a comprender la reali­dad venezolana desde diferentes perspectivas y abordajes.
  • Ayudar a reconstruir la memoria colectiva indispensable para esbozar un futuro de encuentro y construcción de consensos necesarios para la formulación de Políticas Públicas y la adop­ción de modelos funcionales.
  • El pasado no se negocia, no podemos ni debemos edulcorar ni olvidar el calvario que ha sufrido la nación, no se trata de reta­liación sino de documentar lo sucedido y asegurarse de que la ciudadanía entienda que lo que nos pasó no es azar, mala suerte ni siquiera mala gestión. Se trata de educar a la población, a partir de la dolorosa experiencia, en la comprensión de que hay doctrinas, modelos políticos y ciertos tipos de liderazgo que in­ eludiblemente llevan a las naciones a la ruina, la tiranía y la descomposición social.
Si Voces en resistencia ayuda en la consecución de estos objetivos, nos daremos por satisfechos.

viernes, 26 de junio de 2026

LIBRO "UCO: LA HISTORIA DESCONOCIDA" por JUAN JOSÉ MATEOS

UCO
La historia desconocida



Aunque en fechas recientes la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha convertido en el flagelo de la corrupción política, haciendo temblar los cimientos de nuestra democracia, su historia y desempeño son mucho más diversos e interesantes. Casi cualquier ciudadano recordará episodios como el triple asesinato de las niñas de Alcàsser; el secuestro y asesinato del niño Gabriel Cruz («Pececito »); de Diana Quer; de «Lupin», el mayor cíberestafador de España o del robo y recuperación del Beato de Liébana. Detrás de todos estos casos mediáticos estuvo la UCO. 
Frente a una imagen reciente que distorsiona la realidad, este libro recupera la historia desconocida de una de las mejores y más eficaces unidades de la Guardia Civil. 
Una organización cuya principal actividad se centra en combatir el crimen organizado: asesinatos en serie, homicidios, narcotráfico, crímenes mafiosos, atracos a gran escala o ciberdelincuencia. Juan José Mateos, cuyo Pikoletos. 
La derrota de la ETA y la élite de la Guardia Civil es ya un clásico contemporáneo de la literatura policial, vuelve a sorprendernos con su profundo conocimiento de los vericuetos de la Benemérita y sus distintas unidades.

En los últimos años, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha convertido en símbolo de la lucha contra la corrupción política, sacudiendo los cimientos de nuestra democracia. Sin embargo, su trayectoria va mucho más allá de los titulares recientes. Detrás de casos tan conocidos como el triple crimen de Alcàsser, el secuestro y asesinato del pequeño Gabriel Cruz (“Pececito”), la desaparición de Diana Quer, la captura de “Lupin”, el mayor ciberdelincuente de España, o la recuperación del valioso Beato de Liébana, siempre estuvo la UCO.
Este libro rescata la verdadera historia de una de las unidades más eficaces y admiradas de la Guardia Civil, cuya misión principal es combatir el crimen organizado en todas sus formas: asesinatos en serie, narcotráfico, mafias, grandes atracos o delitos informáticos. Juan José Mateos —autor de Pikoletos. La derrota de la ETA y la élite de la Guardia Civil, ya considerado un clásico contemporáneo de la narrativa policial— vuelve a sorprender con una obra que revela los entresijos y el espíritu de la Benemérita y sus unidades más especializadas.

“Desgraciadamente vemos cada día como la labor de la UCO se ve entorpecida por el abusivo aforamiento de los políticos, en una cantidad insólita que no tiene parangón en Europa. Al final las investigaciones de la Guardia Civil logran abrirse paso y llevar a los malos (también a los aforados) a la cárcel, pero uno se pregunta: ¿por qué aforar a tanto sinvergüenza si las putas a las que han recurrido no lo están?”
Lo del aforamiento en el régimen borbónico sin duda es un auténtico escándalo pero también un rotundo mentís a la imputación calumniosa de que no fuera previsor. Al menos, sí que pretende ser eficaz en proteger a los suyos.

Narcotráfico, mafia, atracos a gran escala, ciberdelincuencia, infiltrados... En contra de lo que pudiera parecer, solo una mínima parte (quizá el 10%) de los asuntos que investiga la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil tiene que ver con la corrupción política. 
El libro 'UCO, la historia desconocida' (editorial Arzalia) detalla y documenta la investigación, seguimientos, detención, interrogatorio, confesión y condena de varios asesinos en serie, uno de ellos el más sanguinario de España. 

Quini, uno de los mejores investigadores no solo de la Guardia Civil, sino de todos los cuerpos policiales de España es el hilo conductor.

- Al detenido hay que hablarle a solas —explica Quini—, y solo debes ponerle encima de la mesa lo que conozcas y sepas que es real, porque si observan que no tienes buena información, piensan que no sabes por dónde andas y eso les da mucha ventaja.
- Son cosas lógicas, básicas. Durante las investigaciones, yo hablaba con todas las personas y sobre todo con los sospechosos que podía, estudiaba sus perfiles, su trayectoria de vida; eso me lo enseñaron los veteranos en Rural, el sargento Eulogio que en paz descanse, y otros comandantes de puesto... que eran finos, trataban a los detenidos como si fueran pobrecitos, les sacaban toda la información con un bocadillo, un vaso de vino y buenas palabras. Yo no hice ningún curso de especialización para obtener información, en aquellos años era la calle lo que te daba experiencia, es lógica pura y dura; a los detenidos les aplicaba lo que hacían aquellos veteranos, los trataba como si fueran mis hijos; hoy día ya te preparan, hay verdaderos expertos y cursos al respecto, aunque cada persona o criminal es muy diferente...

-Ese día iba con una furgoneta rotulada con publicidad de una empresa. El resto del equipo eran compañeros más jóvenes que podían pasar mejor inadvertidos si hiciera falta entrar a cualquier establecimiento. Al momento, Barbi Nº 1 cantó en el lenguaje convenido:

—Atención, el objetivo se mueve, parece que va a salir, la chica lleva un rato hablando con otro chico... está moviéndose constantemente, ahora va en dirección a la puerta, sale al exterior.

Pelu número 2, ¿lo ves?
—Afirmativo —respondió pelu número 2—, ha salido, lo pierdo, alguien de fuera que dé novedades, por favor.
—Lo tengo —dijo número 3 Evaristo—, está justo en la entrada, se ha parado, no salgáis, está mirando el aparcamiento, vuelve a entrar, ¿lo tenéis?
Las compañeras cantaron que lo tenían de nuevo y que se movía por la discoteca. Se acercaban tanto al presunto asesino que olían su perfume...

«Barbi» número 1: «No para de mirar a una joven que está sola, no se mueve, está muy cerca de mí, lo tengo delante, me da la espalda, joder, cómo se perfuma el tío, huele de lujo». «Pelu» número 2: «Está al otro lado. Te veo muy bien, Barbi. A esa chica le ha entrado algún tío, pero parece que no le interesa ninguno, es la misma del fin de semana anterior. El objetivo la estuvo mirando igual, de forma escalofriante, y luego la controló en el parking».

Barbi número 1 respondía: «Afirmativo. Recordad que el viernes pasado vino aquí; sí, es la misma chica, ella se fue con otro chico y el objetivo se marchó, estuvo dando vueltas con el coche por otros parkings y finalmente se fue para casa de vacío».

—Está observando de nuevo a la chica —dijo Barbi N.º 1—, se ha vuelto a quedar sola. Camina hacia la salida, atentos todos, que sale, ¿lo tenéis?
-Quini, Estoy con la furgoneta en la salida del parking —dije yo—Si se mueve, os canto la dirección.

Pasaron unos minutos, mientras él esperaba dentro del vehículo.

—Ojo, se mueve la chica —advirtió Barbi N.º 1—, lleva minifalda blanca, y en la parte de arriba un top negro, con una cazadora corta, va hacia la salida.
—La veo, va hacia el parking —dijo N.º 3 Evaristo—. Si alguien la tiene, que lo cante...
—El vehículo es un Seat Ibiza de color blanco

matrícula ****... Se sube..., arranca, va hacia la salida del parking.

—Atentos, joooder —advertí yo—. Sale por dirección prohibida, qué desgraciado, va hacia la avenida, espero y salgo detrás con las luces apagadas, la chica se ha incorporado a la avenida, el resto, si podéis, seguidla. número 3 o número 4
—Recibido, voy detrás, pero no llego —dijo número 3 Evaristo.
—Estoy en la avenida —apuntó número 4 Birras—, espero a que llegue y me pongo delante.

Estaba casi convencido de que me había visto salir por dirección prohibida, pero la situación era crítica, el resto del equipo estaba a la espera de que saliera el objetivo; todos se incorporaron a la avenida del paseo marítimo...

—El objetivo se ha incorporado delante de nosotros ...

Ha metido a la chica en su coche.

Iba deprisa. Avanzó por la avenida, callejeó por la zona urbana, yo iba hablando con todo el equipo para que estuvieran preparados.

Número 4, que iba por delante, le cruzaría el vehículo y lo detendríamos. Lo más importante era el estado de aquella chica... pensábamos que la iba a llevar a algún lugar para consumar la violación y matarla. Seguimos avanzando detrás de él. Le iba dando vueltas a la cabeza a lo que estaba ocurriendo.

-Quini. El tío era escurridizo y precavido, por eso tardamos en echarle el guante. El juez no puso pegas para agotar las setenta y dos horas...

Cuando llegó la abogada, ya estábamos en la sala de interrogatorio le afectó mucho la larga declaración que hizo, por los detalles que dio; me pongo en su lugar. Se quedó sorprendida de que se autoinculpara de todo. El juez y los jefes también se quedaron asombrados porque las primeras novedades que les habíamos dado decían que solo había reconocido los intentos de agresión de dos de ellas.

—Cuando se hizo la reconstrucción de los hechos, nos volvió a sorprender. Nos fue guiando desde el primer lugar hasta el último. Hicimos la ruta exacta que realizó en todos los asesinatos. Nos marcó los puntos exactos donde cometió las agresiones sexuales. Volvió a dar nuevos detalles de cómo las había asesinado y trasladado los cadáveres.

Fue condenado a 69 años de cárcel por secuestro, agresión sexual y asesinato de cinco jóvenes.

jueves, 25 de junio de 2026

"¡AYÚDEME, PADRE!": EL SACERDOTE LUIS MARÍA PADILLA QUE DESAFIÓ LAS BALAS E HIZO HISTORIA EN VENEZUELA

EL SACERDOTE QUE DESAFIÓ LAS BALAS 
E HIZO HISTORIA EN VENEZUELA 

¿Hasta dónde llega el valor de un pastor por salvar un alma? En medio del horror de "El Porteñazo" de 1962, una insurrección promovida por el comunismo, el P. Luis María Padilla caminó impávido entre el fuego cruzado para dar la extremaunción a los moribundos. 

¡Una historia de heroísmo católico que conmovió al mundo! 

Aquel fatídico sábado 2 de junio, las calles de Puerto Cabello se tiñeron de sangre. Mientras caían bombas y ráfagas de ametralladora, el P. Padilla, capellán de la base naval, no dudó en cumplir con su deber sagrado. Sin importarle las balas, salió a buscar a los soldados heridos —muchos de ellos jóvenes conscriptos de apenas 18 años— para darles auxilio espiritual. 
Fue allí donde el fotógrafo Héctor Rondón capturó la mítica imagen que ganaría el Premio Pulitzer: el momento exacto en que el cabo Andrés de Jesús Quero, herido de muerte, clama al sacerdote: "¡Ayúdeme, padre!". 
El P. Padilla intentó levantarlo y, al no poder por el peso, se fundió en un abrazo con él para darle la absolución final. La sotana del sacerdote quedó empapada de sangre, pero su alma intacta en la caridad. 

Borburata es una pequeña población a pocos kilómetros de Puerto Cabello. Aquel sábado, la conmoción de la insurrección porteña afectó también a esta localidad.
Su párroco es el P. Luis María Padilla, quien a la vez es el capellán de la base naval Agustín Armario. 
El sacerdote Padilla recibe el llamado de asistir espiritualmente a los soldados, aún cuando las balas y los bombardeos no habían terminado.
La carrera de armas y la del púlpito comparten —paradójicamente— un alto sentido de cumplimiento del deber. Abrazando su responsabilidad, el P. Padilla llega a un Puerto Cabello cuyas calles están repletas de cadáveres y moribundos. Una vez allí, arriesgando gravemente su vida, no demora en ponerse manos a la obra.

“Fue un momento bastante difícil que asumió con una inmensa valentía”, dijo Mons. Tulio Ramírez Padilla, Obispo de Guarenas y sobrino-nieto del párroco de Borburata.

“No le importó que hubiera fuego cruzado”.

Su sobrino-nieto, Mons. Tulio Ramírez Padilla, recuerda que al párroco "se le puso la mente en blanco" y solo pensaba en su único objetivo: salvar las almas de sus ovejas. 
Un ejemplo de reciedumbre que nos recuerda el valor infinito del sacerdocio, especialmente en la hora de la tribulación y el tránsito hacia la Casa del Padre. 
El sacerdote es el mensajero de la misericordia divina, un Buen Pastor dispuesto a dar la vida por su rebaño. Hoy se promueve la repatriación de los restos de este ejemplar sacerdote al Panteón Nacional de Caracas, un honor reservado para los grandes héroes de la patria. 

"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15,13). 

¡Qué el testimonio del P. Padilla nos inspire a vivir nuestra fe con valentía!