EL Rincón de Yanka

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miércoles, 22 de julio de 2026

LIBRO "LA SOMBRA DEL CÓNDOR" por MIGUEL ARANGUREN 👿👥💥💀

 LA  SOMBRA  DEL  CÓNDOR 

MIGUEL ARANGUREN

Miguel Aranguren narra la labor humanitaria de tres jóvenes españoles en Perú. Una novela de aventuras, valores, y homenaje a la hispanidad
A la inmensidad de los Andes, donde todo es silencio y quietud, llegan tres jóvenes españoles dispuestos a entregar un año de sus vidas para realizar el proyecto de fin de carrera universitaria: llevar la energía eléctrica a dos aldeas aisladas del resto de Perú. Para resistir las inclemencias de la altura y la miseria, así como la lejanía de sus seres queridos, se verán obligados a adaptarse a un mundo detenido muchos siglos atrás, donde vida y muerte completan el duro paisaje. Por otro lado, en aquellas cimas de la cordillera se esconden los últimos terroristas de Sendero Luminoso, una banda criminal que no está dispuesta a que los habitantes de Saimiri y Tacutaco se beneficien de la electricidad que traen los españoles.

En un momento de nuestra historia en el que parece haberse decretado el final de la aventura –no tenemos siquiera que levantarnos del sofá para permanecer vivos (la comida con Glovo, las compras con Amazon, el entretenimiento con Netlix)–. En un momento literario en el que la novela de valores ha dejado prácticamente de existir –¡la autoficción!–. En una época en que la entrega a las causas nobles y desinteresadas cada vez nos cuesta más –tan solo enciendan el telediario–. En un momento así reaparece La sombra del cóndor, una historia de aventuras, valores, y homenaje a la hispanidad.

Esta novela de Miguel Aranguren que acaba de relanzar la editorial Homo Legens narra el viaje a Perú de tres maños recién graduados en la Escuela de Ingeniería de Zaragoza. Paco, Nacho y Tomás deciden irse no de viaje de fin de curso –eso sería Punta Cana–, sino de labor humanitaria. El objetivo: construir una presa hidráulica en la cordillera de los Andes para abastecer de energía a dos poblaciones aisladas, Saimiri y Tacutaco.

La historia de estos tres jóvenes da para mucho más que el divertimento. Esta es, sin duda, una narración de corte juvenil, pero de interés para todos los lectores adultos que todavía crean en la importancia y vigencia de la hispanidad o quieran redescubrirla. Aranguren nos presenta el valor del intenso intercambio cultural entre España y América –el de antaño y el de hoy, en ambas direcciones–; el respeto mutuo entre culturas, y la idiosincrasia y riquezas de un país hermano al que tanto pasado nos une, aunque ahora una mayoría solo se acuerde de él para abrir informativos cuando los golpes de Estado.

Los terroristas fueron a impedirlo.
Dos aldeas quechuas sin electricidad, detenidas cinco siglos atrás.
Ellos dieron un año de su vida.
En la cordillera esperaba Sendero Luminoso.
No quería que los pobres tuvieran luz ni futuro.
«La patria somos nosotros».
Y no os dejéis llevar por el miedo», 
gritó el alcalde antes de caer.
Los campesinos más humildes tomaron las escopetas 
de caza y defendieron su presa hasta la muerte.
El comunismo prometía el paraíso de los pobres.
Trajo el fusil. Los pobres lo pararon.



LIBRO "LAS GRATITUDES" 💕 por DELPHINE DE VIGAN

 LAS GRATITUDES 

DELPHINE DE VIGAN

“«¿Adónde van las palabras / 
Que resisten / Que desisten / Que razonan / Y emponzoñan? /
 [...] ¿Adónde van las palabras / Que nos hacen y deshacen /
 Que nos salvan / Cuando todo nos abandona?»

Una bellísima novela sobre la gratitud, sobre lo importante que es poder dar las gracias a aquellos que nos han ayudado en la vida.
«Hoy ha muerto una anciana a la que yo quería. A menudo pensaba: “Le debo tanto”. O: “Sin ella, probablemente ya no estaría aquí”. Pensaba: “Es tan importante para mí”. Importar, deber. ¿Es así como se mide la gratitud? En realidad, ¿fui suficientemente agradecida? ¿Le mostré mi agradecimiento como se merecía? ¿Estuve a su lado cuando me necesitó, le hice compañía, fui constante?», reflexiona Marie, una de las narradoras de este libro. Su voz se alterna con la de Jérôme, que trabaja en un geriátrico y nos cuenta: «Soy logopeda. Trabajo con las palabras y con el silencio. Con lo que no se dice. Trabajo con la vergüenza, con los secretos, con los remordimientos. Trabajo con la ausencia, con los recuerdos que ya no están y con los que resurgen tras un nombre, una imagen, un perfume. Trabajo con el dolor de ayer y con el de hoy. Con las confidencias. Y con el miedo a morir. Forma parte de mi oficio».

A ambos personajes —Marie y Jérôme— los une su relación con Michka Seld, una anciana cuyos últimos meses de vida nos relatan estas dos voces cruzadas. Marie es su vecina: cuando era niña y su madre se ausentaba, Michka cuidaba de ella. Jérôme es el logopeda que intenta que la anciana, que acaba de ser ingresada en un geriátrico, recupere aunque sea parcialmente el habla, que va perdiendo por culpa de una afasia.
Y ambos personajes se involucrarán en el último deseo de Michka: encontrar al matrimonio que, durante los años de la ocupación alemana, la salvó de morir en un campo de exterminio acogiéndola y ocultándola en su casa. Nunca les dio las gracias y ahora querría mostrarles su gratitud…
Escrita con un estilo contenido, casi austero, esta narración a dos voces nos habla de la memoria, el pasado, el envejecimiento, las palabras, la bondad y la gratitud hacia aquellos que fueron importantes en nuestras vidas. Son las respectivas gratitudes las que unen a los tres inolvidables personajes cuyas historias se entrelazan en esta conmovedora y deslumbrante novela.

¿Os habéis preguntado alguna vez cuántas veces al día dais las gracias? Gracias por la sal, por la puerta, por la información. 
Gracias por el cambio, por el pan, por el paquete de tabaco. 
Unas gracias de cortesía, de conveniencia, automáticas, mecánicas. Casi huecas. 
A veces tácitas. 
A veces demasiado enfáticas: Gracias a ti. Gracias por todo. Infinitas gracias. 
Gracias de verdad. 
Unas gracias profesionales: Gracias por su respuesta, por su atención, por su colaboración. 

¿Os habéis preguntado alguna vez cuántas veces en la vida habéis dado realmente las gracias? Unas gracias sinceras. La expresión de vuestra gratitud, de vuestro agradecimiento, de vuestra deuda. 
¿A quién? 
¿Al profesor que os abrió la puerta al mundo de los libros? ¿Al joven que intervino cuando os agredieron en la calle? 
¿Al médico que os salvó la vida? 
¿A la vida misma? 

Hoy ha muerto una anciana a la que yo quería. 
A menudo pensaba: «Le debo tanto». O: «Sin ella, probablemente ya no estaría aquí». 
Pensaba: «Es tan importante para mí». 

Importar, deber. ¿Es así como se mide la gratitud? En realidad, ¿fui suficientemente agradecida? ¿Le mostré mi agradecimiento como se merecía? ¿Estuve a su lado cuando me necesitó, le hice compañía, fui constante?

Me pongo a pensar en los últimos meses, en las últimas horas. En las conversaciones que tuvimos, en las sonrisas, en los silencios. 

Me vienen a la memoria los momentos compartidos. Otros los he olvidado. E invento los que me perdí.

Intento determinar el día en que me di cuenta de que algo había cambiado irremediablemente y empezaba la cuenta atrás.

De Vigan Las Gratitudes 2021 by Maite Carballo




martes, 21 de julio de 2026

"PARIS EN EL SIGLO XX" DE JULIO VERNE: NOVELA ESCONDIDA DURANTE 131 AÑOS POR SER PESIMISTA Y DISTÓPICA

 PARIS EN EL SIGLO XX

JULIO VERNE

En 1863, Jules Verne escribió París en el siglo XX, una novela que su editor rechazó por considerarla demasiado pesimista y peligrosa para su carrera. El manuscrito permaneció oculto hasta 1994, cuando sorprendió al mundo por la extraordinaria precisión con la que imaginó tecnologías y problemas de la sociedad moderna.

París en el siglo XX es una novela escrita por Julio Verne que fue publicada por primera vez en francés en 1994. Es considerada como la «novela perdida» de Julio Verne, ya que fue escrita en 1863 y se mantuvo oculta durante más de ciento treinta años. El manuscrito que sirvió de base a la novela fue completado ese mismo año y después fue olvidado en una caja fuerte hasta que fue descubierto en 1989 por Jean Verne, bisnieto de Julio Verne.

El editor de Verne se negó a publicar el manuscrito, poco después del gran éxito obtenido por la primera novela del escritor francés, Cinco semanas en globo. Pierre-Jules Hetzel le explica sus razones a Verne en una carta que se estima fue escrita a finales de 1863 o principios de 1864, donde le dice que nadie leería una novela tan pesimista y le afirma que la publicación de dicho texto podría constituir un verdadero desastre para la reputación de Verne como escritor.

Ha emprendido usted una tarea imposible y —como sus predecesores en cosas análogas— tampoco ha conseguido llevarla a buen fin. Está cien pies por debajo de Cinco semanas en Globo. Si la vuelve a leer estará de acuerdo conmigo. Es periodismo barato y sobre un tema nada afortunado.
No esperaba una cosa perfecta; le vuelvo a decir que sabía que estaba intentando algo imposible, pero esperaba algo mejor. Aquí no hay resuelta ninguna cuestión de futuro serio, ninguna crítica que no parezca una caricatura ya hecha y rehecha, y si algo me asombra es que haya podido usted hacer, como en un arrebato y empujado por algún dios, algo tan penoso, tan poco vivo...(...) No está usted maduro para un libro así, vuelva a intentarlo dentro de veinte años.

Carta de Hetzel a Verne

Nadie pudo imaginar que el llamado «padre de la ciencia ficción» reaparecería más de cien años después, provocando un gran revuelo entre los estudiosos de su obra. Esta novela, autentificada como una de las primeras escritas por Verne, adquirió gran significación para los literatos, así como para la reputación de Verne ante el lector tradicional. La nueva publicación desmiente la conocida imagen de Verne como «apóstol del progreso científico».

El principio de la historia se ubica en París, exactamente el día 13 de agosto de 1960. Ese día, la «Corporación Nacional de Crédito Instruccional» —una moderna versión del viejo Ministerio de Educación creado en 1837 — celebra su ceremonia anual en la cual se premian los logros académicos alcanzados por los jóvenes graduados franceses. En ediciones anteriores, el gran porcentaje de los estudiantes premiados procedían de disciplinas tales como Matemáticas, Economía, Ingeniería o Ciencias Naturales. La excepción de la regla en el certamen de 1960 resulta ser Michel Jérôme Dufrénoy, un joven estudiante de Literatura, que trata de incursionar ambiciosamente en los terrenos de la poesía y la dramaturgia. Cuando Michel sube al podio a recibir su premio, es abucheado y recibido con numerosos insultos y sarcasmos. Es obvio que Michel es juzgado como un extraño en este mundo de los años sesenta previsto por Verne, que está dominado por el dinero y la ciencia.

París en el siglo XX refleja la amarga experiencia de Michel Dufrenoy en una sociedad masificada, hipertecnificada y estatista, donde los números han vencido a las letras; el latín y el griego han sido borrados de los programas educativos y los árboles se sacrifican para hacer pasta de papel.

Su personaje Michel atraviesa el París de 1960, dominado por funcionarios, tecnócratas y banqueros. Penetra en una librería que es una gran superficie y pide la obra completa de Víctor Hugo. No saben quién es. Ni tampoco Balzac, Musset o Lamartine. Sólo tienen libros técnicos y poesía científica. La gente no aprecia la música clásica. Padecen «la melodía de la selva virgen, pesada, imprecisa». La Ópera es la sucursal de la Bolsa: la gente charlotea, cierra negocios y le importa un comino la música.

El 15 de abril de 1961, Michel descubre la biblioteca de su tío Huguenin. Repleta de libros que ya nadie lee, se presenta como un Gran Ejército de las Letras. Michel intuye que debe haber costado mucho reunir tan bellas ediciones: «¡Al contrario!» -responde Huguenin-. «¡Todo el mundo se quiere desprender de ellas!» Le muestra las obras completas de Racine, Molière, Pascal, La Fontaine... «Estos grandes genios están fuera de juego», comenta. Son pura arqueología porque utilizan un lenguaje que la gente del siglo XX no es capaz de entender.

En el París de 1960, la literatura ya no transgrede. Está subvencionada y controlada per el Estado; un Gran Depósito Dramático hace «desaparecer la ruidosa sociedad de autores; los empleados del mismo cobraban su sueldo mensual, bastante elevado por cierto, y el Estado se embolsaba los ingresos». Escritores, intelectuales y artistas convertidos en burócratas. «Se acabaron los poetas bohemios, aquellos genios miserables que parecían protestar eternamente contra el orden establecido; ¿quién podía quejarse de una organización que mataba la personalidad de la gente y proporcionaba al público la cantidad de literatura a la medida de sus necesidades?» Los géneros están prefijados: alta comedia y comedia; vodevil; drama histórico y drama moderno; ópera y ópera cómica; revista, fantasías y temas oficiales. La tragedia está prohibida, existe también un mercado de chistes y frases ingeniosas.

Ni la electricidad, ni la presa del Sena que proporciona millones de kilovatios a París consuelan a Michel; constata que no queda un solo hombre de letras en la Academia. Camina por los bulevares de luminosidad cegadora. Su melancólico deambular finaliza en el cementerio de Père-Lachaise. Pasa ante las tumbas de Chopin y Gounod, «que vivieron y murieron por la música»; observa las de La Rochefoucauld y Musset; divisa un París de cien mil casas y el humo de las chimeneas de diez mil fábricas... El protagonista verniano maldice aquella sociedad y cae exánime sobre la nieve.


PARIS EN EL SIGLO XX POR JULIO VERNE by Yanka