LLUEVE
La Masonería al descubierto
El poder, los símbolos y la historia real de la masonería:
una mirada crítica a la orden que ha influido silenciosamente
en la política, la sociedad y el rumbo del mundo moderno.
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«Llueve»: así advierten los masones cuando un secreto se escapa de las logias y llega a oídos profanos. Bajo ese signo se presenta este libro, un ensayo crítico que se adentra en las entrañas de la masonería para revelar su historia, símbolos, ritos y proyecciones de poder. Apoyado en más de un centenar de fuentes incluyendo testimonios de masones, exmasones, historiadores e investigadores, el autor reconstruye el papel de esta hermandad a lo largo de los últimos tres siglos. Sus vínculos con antiguas tradiciones esotéricas, su relación con las religiones monoteístas y su in fluencia en revoluciones, gobiernos y sociedades secretas como los Illuminati. Una investigación que descubre cómo una orden que se proclama discreta ha sido, en realidad, un actor decisivo en la construcción del mundo moderno. A través de un enfoque riguroso y una mirada crítica, Llueve invita al lector a cuestionar los relatos oficiales y a explorar lo que habitualmente se oculta tras el velo de lo simbólico y lo iniciático. Lejos de la simple denuncia o del sensacionalismo, esta obra propone comprender cómo el pensamiento masónico ha moldeado la política, la cultura y la espiritualidad contemporáneas, y por qué conocer su influencia resulta esencial para entender el presente.
Introducción
Cuando era adolescente, solía pasar horas sentado en el banco de la esquina de mi calle junto a un buen amigo mío. Generalmente, empezábamos ha blando de temas banales propios de chavales de la edad, tales como los próximos exámenes o los planes para el fin de semana, pero casi siempre terminábamos filosofando sobre las eternas preguntas que siempre se ha formulado el ser humano: ¿Cuál es la Verdad? ¿Cuál es nuestro propósito aquí? Nunca hallábamos respuestas satisfactorias, por lo que esas conversaciones solían ser recurrentes.
Ciertamente, desde que somos niños sentimos una necesidad innata de entender el porqué de las cosas. Esa curiosidad, en algunos casos, logra mantenerse viva en la adultez. Digo "en algunos" porque, lamentablemente, a medida que cumplimos años, lo más habitual es que esa chispa se apague poco a poco, consumida por un sistema en el que, como muchos dicen, "bastante tengo con llegar a fin de mes como para preocuparme por temas más profundos". Otros, en cambio, nunca dejan de cuestionarse, de observar, de intentar comprender mejor por qué sucede lo que sucede. Si tiene este libro en sus manos, probablemente sea una de esas personas.
La primera vez que escuché sobre la existencia de la masonería tendría unos 18 o 19 años. Por aquel entonces no me preocupé en absoluto de dedicar tiempo a estudiar a esta orden, quizá porque era demasiado joven para comprender el peso que ha ejercido en la historia, o quizá porque, simplemente, tenía otras prioridades. Lo que sí comencé a tener claro por aquellos años, en parte gracias a documentales, y en parte gracias a otros investigadores que ya comenzaban a llamar mi atención, es que han existido, y aún existen, grupos de poder que se reúnen en secreto para decidir sobre temas que, a la postre, acaban afectando al resto de la sociedad. Probablemente, la palabra que más me caló en aquellos años fue "Illuminati", no tanto "masonería", que para mí sonaba como a algo más antiguo y desfasado. Pero, como siempre digo, las personas que mantienen viva esa curiosidad y que estudian historia, teología, filosofía, sociología, historia del arte, se preguntan acerca del poder, o simplemente buscan respuestas a las preguntas eternas que subyacen en el alma humana, terminan encontrándose con la masonería.
En mi caso, el motivo que me llevó a investigar seriamente sobre esta orden, y en general sobre las sociedades secretas, fue el mismo que me hizo poner el foco en las redes de poder global, especialmente tras lo ocurrido en todo el mundo en el año 2020. Si ya antes había leído algo sobre estos grupos, fue a partir de entonces cuando comencé a dedicar la mayor parte de mi tiempo a investigarlos en profundidad y a leer decenas de obras dedicadas exclusivamente a este tema. Cuanto más leía sobre ello, más me daba cuenta de lo profundo que resultaba el asunto, lo que, invariablemente, se traducía en más y más libros. Comprendí entonces el peso que la masonería ha tenido en la historia de los tres últimos siglos y me sorprendió que, siendo una orden que tanta influencia ha ejercido en nuestra historia, nunca se mencione en los libros de texto de escuelas y universidades, al menos los que yo he estudiado.
Llegado el momento, cuando empecé a conocer más sobre la masonería y otras sociedades secretas, pensé que sería buena idea compartir el cono cimiento que iba adquiriendo con aquellos a quienes pudiese interesarles saber más sobre esta orden iniciática y su influencia en la sociedad. Sucedió entonces que fui invitado a Worldca$t, uno de los pódcast (transmisiones digitales) más escuchados en España, especialmente entre la gente joven, donde se quiso abordar el tema de la masonería. Y a partir de ahí fueron llegando más invitaciones a otros programas. Entre los comentarios que aparecían en las entrevistas, hubo una palabra que comenzó a repetirse más que ninguna otra: "Llueve". ¿Por qué?
¿Qué puede significar esa palabra en un contexto donde, aparentemente, no tiene ningún sentido? Entonces comprendí. "Llueve" es la palabra clave que los masones usan para aludir al hecho de que se esté filtrando información del interior de las logias al mundo "profano", es decir, a los no iniciados en la masonería. Básicamente, es una manera de decir "calla, que hay profanos escuchando". El uso de este término en masonería responde a dos motivos distintos:
El primero es el relacionado con la construcción en sí misma1. Los masones actuales son herederos de los gremios de canteros y constructores medievales, y como tales, han mantenido en su ideario y su simbolismo muchísimas referencias a la construcción, como veremos en este libro. Cuando una construcción no está bien hecha, se acaba filtrando agua entre las grietas o cavidades que hayan quedado sin cubrir. Si un masón incumple su juramento y rompe su silencio, de igual manera se producen filtraciones. Por tanto, cuando esto sucede, se puede decir que "llueve".
El segundo tiene relación con el origen histórico de la masonería especulativa, que es la que conocemos hoy. Las primeras logias solían encontrarse en tabernas donde se reunían los hermanos masones. Era habitual que uno de ellos se colocara en el tejado para vigilar quién se acercaba, identificando así a los que no pertenecían a la orden. Cuando alguien ajeno se acercaba al local, el vigilante ubicado en el tejado dejaba caer pequeñas piedras por la bajante de agua pluvial, simulando el ruido de la lluvia, de manera que los que se encontrasen reunidos en el interior supieran que alguien externo se aproximaba2. Esa es la razón por la que también podemos considerar que "llueve" cuando un masón está hablando cerca de un profano, poniendo en riesgo el secreto de la logia.
El hecho de que numerosos masones me trasladen mensajes como «llueve», «lluvia», «está lloviendo», «llueve en exceso», «tormenta y huracanes», «cumple o lloverá», «dónde está tu juramento», «irrádienlo»3 y demás comentarios para tratar de hacerme callar, no es sino una prueba de que lo que comparto es cierto. Lo mejor de todo es que la "lluvia" que provoco con la información que comparto, la causo sin haber sido jamás iniciado en ninguna logia masónica. Simplemente expongo lo que he podido leer en decenas de libros, muchos de ellos escritos por propios masones o ex masones, otros tantos por historiadores expertos en la materia, y otros por informadores que han podido acceder a cierta información privilegiada por sus ocupaciones profesionales o sus redes de contactos. Son ellos los que provocaron la "lluvia" de la que yo he podido hacerme eco, algunos incluso sacrificando su vida por sacar esa información a la luz, como fue el caso del capitán William Morgan en los años 20 del siglo XIX, en el continente americano, caso que ve remos detenidamente en el interior de estas páginas.
Por tanto, nada tienen que reprocharme los masones que se rasguen las vestiduras por lo que leerán en este libro, ya que la información que aquí encontrarán no corresponde al incumplimiento de ningún juramento masónico, puesto que jamás he pronunciado tales juramentos. Mi motivación para haber dedicado tanto tiempo y esfuerzo durante más de cinco años a investigar esta orden y, finalmente, haber escrito este libro, responde a la necesidad de comprender cómo funciona esta sociedad secreta, o discreta, tal como afirman ellos, que se propuso cambiar el mundo hace más de tres siglos, y cuya huella está presente en cualquier ámbito de la sociedad actual en el que se quiera reparar. Una huella solamente visible para los que son capaces de desentrañar el lenguaje masónico, su simbolismo, sus acciones y sus objetivos.
He decidido estructurar el contenido del libro en doce capítulos que, a su vez, podríamos agrupar en tres bloques.
Los primeros cuatro capítulos abarcan la historia, estructura, Ritos4, rituales, obediencias y símbolos de la orden, así como lo concerniente al secreto masónico.
Un segundo bloque explora la relación de la masonería con las antiguas Es cuelas de Misterios y las enseñanzas que, a lo largo de la historia, un selecto grupo de iniciados en sociedades iniciáticas ha querido mantener en secreto, tales como el hermetismo o la alquimia. Además, se aborda la relación o la incompatibilidad de la orden con las tres religiones monoteístas más practicadas en el mundo: el cristianismo, el islam y el judaísmo.
En la tercera parte, entramos de lleno en el aspecto más esotérico de la masonería, así como en lo relativo al poder que esta hermandad ha ejercido en el mundo desde que decidió reconvertirse a comienzos del siglo XVIII. El último capítulo lo dedico enteramente a la orden delos Illuminati.
Finalmente, he decidido incluir un anexo con algunas de las controversias que rodean a esta orden y que creo que al lector también le resultará interesante conocer.
Con respecto a la metodología que he seguido para escribir este libro, considero que sumergirse en un tema tan controvertido y a la vez tan importante requiere extremar la precaución en lo que concierne a las fuentes utilizadas. En esta "sociedad de la desinformación" en la que vivimos es más fácil que nunca caer en la trampa de la información falsa, de una noticia sin contrastar o de una supuesta frase dicha por algún masón que resulta imposible de verificar. Esa es la razón por la que, desde que comencé mi investigación, siempre he tenido claro que las fuentes a las que recurriera debían ser fidedignas y contrastables. En este asunto en particular, las mejores fuentes son los libros escritos por propios masones, algunos de los más reputados en la historia de la orden, o bien por miembros arrepentidos que decidieron abandonarla. Tampoco he querido dejar de recurrir a historiadores e investigadores expertos en el tema, algunos de ellos desde un punto de vista más crítico con la hermandad iniciática, de forma que pueda cubrir todo el espectro, tanto los que la defienden como los que la critican, de manera que cada uno pueda sacar sus propias conclusiones. En cualquier caso, el lector tendrá a disposición todas las referencias bibliográficas citadas para que pueda contrastar la información por sí mismo.
Estoy convencido de que, tras leer el contenido de este libro, su percepción del mundo y de la historia no volverá a ser la misma.
Cojan sus paraguas.
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2 Callaey, Eduardo R. El Mito de la Revoluci6n Mas6nica. Ediciones Nowtilus (2007), p. 48.
3 En la terminología masónica se utiliza el verbo "irradiar" para aludir a la expulsión de un hermano masón de la fraternidad.
4 En masonería conviene diferenciar entre Rito, con R mayúscula, y rito, en minúscula. El primero se refiere a un sistema estructurado de grados masónicos con su propia organización, reglas y preceptos de acuerdo con los cuales se practican o realizan las ceremonias y se comunican las enseñanzas de los grados. El segundo, por el contrario, alude a la ceremonia o ritual específico que se realiza en una logia.



