PRIMERO TE DESTROZAMOS LA VIDA
Y LUEGO TE MATAMOS COMPASIVAMENTE
El Leviatán ha recetado a Noelia una muerte dulce
para combatir su depresión y envuelve su crimen
en repulsivos ternurismos eméticos
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Convendría que reparásemos en las vicisitudes de la existencia de Noelia, esa joven recientemente asesinada por el Leviatán. Según nos relatan los cronistas sistémicos, Noelia padeció una infancia horrenda, con padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez, que no la atendieron como merecía o descuidaron su crianza. No dudo que fuese la suya una infancia sufriente y que la actitud de los padres le dejase muy hondas heridas. Pero seguramente no fueron heridas tan hondas como las que sufrió Beethoven, cuyo padre alcohólico le propinaba bestiales palizas y lo encerraba en un sótano durante días enteros. O como las que padeció Dickens, que tuvo que ponerse a trabajar con apenas 12 años en una fábrica de betún, después de que su padre fuese encarcelado por deudas, condenando a su familia a la mendicidad. O, en fin, como las heridas sufridas por Chaplin, cuyo padre alcohólico abandonó a la familia antes de morir cirrótico perdido, dejando a los hijos en manos de una madre inquilina asidua del manicomio.
Para fortuna de Beethoven, Dickens o Chaplin, no existía un Leviatán 'protector' que se hiciese cargo de ellos; y el sufrimiento que amasó sus días infantiles fue fecundo y los convirtió en genios. Para desgracia de Noelia, la Generalitat de Cataluña decidió «evitar sus sufrimientos», para lo cual retiró la custodia a sus padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez y la internó en un centro de menores, erigiéndose en su «protectora». La idiotez imperante tiende a considerar que las instituciones públicas son nuestros ángeles custodios; pero se trata de una premisa por completo errónea, una distorsión cognitiva grave. Las instituciones públicas, en un régimen político inicuo como el que sufrimos, están al servicio del Leviatán; y su propósito primordial es convertir la familia en un campo de Agramante. El Leviatán moderno odia la familia porque sabe que es un bastión de resistencia contra sus injerencias (de ahí que haya adelgazado la protección del matrimonio y fomentado el divorcio, de ahí que haya alentado la competencia entre los sexos y la ruptura entre las generaciones, de ahí que haya exaltado las formas más caprichosas de convivencia y encumbrado el aborto como derecho); y odia muy especialmente la patria potestad, porque le impide ejercer una tutela completa sobre los niños (de ahí que repitan con monomanía psicopática que «los hijos no son de los padres»).
Situaciones familiares como la que sufría Noelia, tan desgraciadamente habituales en las sociedades que previamente han sido hechas puré por el Leviatán, son tan sólo la excusa que el Leviatán emplea para asegurarse la destrucción de vidas. El Leviatán desea corromper a nuestros hijos, desea destruir su inocencia, desea envilecer sus almas con ideaciones aberrantes y disfóricas; y en los hijos de padres conflictivos ve una ocasión pintiparada para ejecutar sus designios.
Noelia fue una víctima del Leviatán, que propició que fuese violada en diversas ocasiones; hasta que, hundida en la depresión, saltó desde un quinto piso para quitarse la vida, quedando maltrecha para siempre, con dolores físicos al parecer muy intensos, pero seguramente menos que su dolor moral. Así es como Noelia decidió solicitar la eutanasia al Leviatán que primeramente la apartó de su familia y la recluyó en un centro de menores, que jamás le brindó una tutela efectiva, que no le brindó los tratamientos adecuados para combatir su dolor. Si Noelia no hubiese estado gravemente ofuscada por el dolor, si no hubiese padecido trastornos muy aflictivos, no habría recurrido al Leviatán, causante de todos ellos; pero Noelia estaba para entonces hecha cisco, la habían convertido en un despojo, y recurrió absurdamente al sacamantecas responsable de su desgracia, que por supuesto le concedió la eutanasia, fingiéndose compasivo con sus padecimientos. Pero, en realidad, estaba borrando las pruebas de su crimen.
El Leviatán privó primero a Noelia de una vida familiar digna de tal nombre, fomentando formas de vida disolventes y brindando a sus padres todos los instrumentos para convertir la existencia de su hija en un infierno anticipado. Después, una vez privada de los vínculos comunitarios naturales, el Leviatán obsequió a Noelia con una vida de soledad y abandono, convirtiéndola en carne triste, huérfana de amor y fácil presa de abusos, dejando que un enjambre de trastornos mentales y pensamientos turbios la colonizase, hasta empujarla al suicidio. Pero Noelia no logró matarse, sino que quedó medio tullida, convertida en carne desahuciada, chatarra humana a la que el Leviatán imbuyó pérfidamente la idea de tomar el control de su destino. Puesto que el Leviatán no podía brindarle una cura a los daños que previamente le había infligido, brindó a Noelia la posibilidad de acabar con ellos acabando consigo misma. Muerto el perro se acabó la rabia, es el lema del Leviatán eutanásico.
Al suministrar una muerte dulce a quien sufre, el Leviatán destroza la alianza última del ser humano consigo mismo, con la comunidad humana y con Dios. «No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía», le dice el buen Sancho a don Quijote, poniendo voz a nuestra humanidad. El Leviatán moderno niega nuestra humanidad, quiebra esa noción inscrita en nuestras almas, fundante de la civilización, que nos enseña que la vida es un bien que debemos custodiar, especialmente cuando se vuelve débil y vulnerable. Y, sirviéndose de nuestra fragilidad, nos convence de que el sufrimiento es algo insoportable, algo que hay que erradicar a toda costa; erradicándonos a nosotros mismos, si fuera necesario.
El Leviatán ha recetado a Noelia una muerte dulce para combatir su depresión (método infalible para acabar con las listas de espera), después de haberle infligido los daños que se la causaron; y envuelve su crimen en repulsivas palabras compasivas y ternurismos eméticos. Es el lenguaje del Leviatán, que ya ni siquiera necesita ejercer violencia porque ha aprendido a justificarla; el lenguaje de una época enferma que en el crimen encuentra la única forma de piedad posible.
Es la barbarie legalizada.
Juan Manuel de Prada
Primero, eutanasia para enfermos terminales que sufren.
Después, eutanasia para enfermos crónicos.
Luego, para enfermos en general.
De ahí, irán a por ancianos sin recursos,
después ancianos en general.
Después, a pobres.
Eliminar gasto, crear ingresos. Negocio de la muerte.
ESPAÑICIDIO
MAFIA
Noelia Castillo pidió aplazar la eutanasia, pero se le negó. Según el estado, pidió el aplazamiento “sin ser consciente” y bajo presión. A Noelia Castillo no le concedieron la eutanasia: la sentenciaron a muerte. Nunca tuvo voz ni voto en ello.
Entonces: alguien hizo firmar a Noelia un texto en el que pedía aplazar la eutanasia. Firmó el documento "influenciada" y sin saber lo que firmaba. Ergo Noelia era influenciable Ergo Noelia no estaba en condiciones psicológicas de solicitar la eutanasia.
Han encontrado una forma legal de extraer órganos: mediante la eutanasia.
Desde que entró en vigor la ley inicua de la eutanasia en España (marzo de 2021) ya ha sido ejecutada en más de 1.100 ocasiones. En Holanda ya van por las 10.000 anuales con un 40% de población menos. Tras la devastación moral viene la devastación poblacional.OJO con los Hospitales de Barcelona donde "DESAPARECEN" los órganos como le pasó a un albanés fallecido, que le desapareció el CORAZÓN Cataluña es una zona NO SEGURA y aún menos sus Hospitales.
Se alegran de la muerte de Noelia Justifican a ETA o Hamás Disfrutaron del asesinato de Charlie Kirk Callaron con el asesinato de Irina Zarutska Blanquean las matanzas de Stalin, Mao, Pol Pot Apoyan a dictaduras comunistas como Cuba o Corea del Norte
La izquierda es una mierda.
Soros financia las asociaciones pro eutanasia que han terminado con la vida de Noelia.
Eutanasia para Noelia y la izquierda lo celebra. Eutanasia para Excalibur y la izquierda protesta. Tremendo.
EL ROSTRO DE LOS MALDITOS ASESINOS
DE NOELIA CASTILLO RAMOS
Debemos hacer una lista con nombres y apellidos, ir a lo concreto. Donde hay un asesinato, hay asesinos. He elaborado una lista de las personas y grupos responsables de lo sucedido a Noelia Castillo Ramos.
¡Todos los mencionados a continuación deben comparecer ante la justicia! Ninguno de ellos debería sentirse cómodo mostrando su rostro en público. - Comisión Catalana de Garantía y Evaluación: el organismo regional que revisó y aprobó por unanimidad la solicitud de eutanasia en julio de 2024 (tras la evaluación de dos médicos "independientes"). Este es el principal organismo regulador según la legislación española.
• Albert Tuca: Presidente de la comisión.
• Francesc José María: vicepresidente de la comisión. ¡Por unanimidad! ¿Puedes creerlo? Pura maldad.
- Eva Moltó Guardiola: Magistrada del Juzgado de lo Contencioso de Barcelona. El 26 de marzo dictó la resolución prejudicial definitiva denegando la última medida cautelar solicitada por los abogados del padre.
- Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC): Tramitó y rechazó los recursos de apelación en primera instancia.
- Dos médicos "independientes", cuyos nombres no se mencionan (protocolo estándar:
un médico tratante/recomendante + un evaluador externo), evaluaron inicialmente su caso.
- Equipo médico anónimo de la Residencia/Hospital Sant Camil (Sant Pere de Ribes, Barcelona) que realizó el procedimiento el 26 de marzo de 2026 a las 18:00 hora local.
- Tribunal Supremo: Rechazó los recursos del padre.
- Tribunal Constitucional: También rechazó sus apelaciones.
- Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH / Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo): Rechazó la medida cautelar/orden judicial definitiva solicitada por el equipo del padre en marzo de 2026, allanando el camino.
- Sistema de protección infantil del Gobierno catalán (probablemente a través de la Direcció General d'Atenció a la Infància):
Noelia fue puesta bajo tutela cuando tenía 13 años debido a negligencia/separación parental. En la información sobre el caso, no se mencionan públicamente los nombres de trabajadores sociales, personal de albergues ni centros específicos.
- Monserrat Colominas: Portavoz de Derecho a Morir Dignamente, un grupo a favor de la eutanasia que se pronunció públicamente en apoyo de la muerte de Noelia.
¡TODOS ELLOS DEBEN RENDIR CUENTAS ANTE LOS HOMBRES Y ANTE DIOS! ¡LA ESTRUCTURA QUE PERMITIÓ ESTO DEBE SER DESTRUIDA HASTA LOS CIMIENTOS!
LOS OBISPOS ESPAÑOLES Y LA ORDEN DE LOS CAMILOS, PROPIETARIOS DEL HOSPITAL DONDE SE ASESINÓ A NOELIA CASTILLO RAMOS, PARTICIPARON DEL ASESINATO.
Hay gente intentando tapar la culpa de la Conferencia Episcopal Española y la Orden de San Camilo de Lelis en el asesinato de Noelia Castillo Ramos.
El Hospital-Residencia «Sant Camil», donde fue asesinada Noelia Castillo Ramos, es propiedad de los Camilos, que a su vez están bajo la autoridad de la Conferencia Episcopal Española, al ser católicos.
¿QUÉ DEBIERON HABER HECHO LOS CAMILOS Y LOS OBISPOS?
- Declarar públicamente que el Hospital Sant Camil ya no es un centro católico mientras permita la eutanasia.
- Imponer interdicto o prohibición de celebrar sacramentos o misa en el centro mientras se practique el homicidio.
- Exigir a la Orden de los Camilos (bajo obediencia religiosa) que cese inmediatamente la colaboración con la ley de eutanasia o retire el nombre "Sant Camil".
- Aplicar censuras canónicas (excomunión latae o ferendae sententiae) a los religiosos, médicos o directivos católicos que participen directamente en la ejecución.
- Convocar una jornada de reparación pública y ayuno en toda España por el sacrilegio cometido en un centro de la Iglesia.
- Retirar la calificación de "católico" a la Fundación y al hospital ante la Santa Sede y el Registro de Fundaciones.
- Hacer un llamamiento masivo a los católicos a acudir al hospital a impedirlo. Dios antes que los hombres.
- Al no hacer nada, fue cooperación en un pecado mortal contra el quinto mandamiento, que por ser autoridades, conlleva, de entrada, la excomunión automática, para los obispos y la orden religiosa.
CONFERENCIA EPISCOPAL Y LOS CAMILOS, ASESINOS.
TRAIDORES A CRISTO.
CAIGA SOBRE VOSOTROS LA SANTA IRA DEL SEÑOR.
La joven #Noelia pidió aplazar la #eutanasia debido al estado de confusión en que se encontraba.
Pero este Estado criminal, en manos de psicópatas, ya había decidido su muerte, quisiera ella o no.
Otro asesinato más en la cuenta de esta gentuza inmunda.
VER+:
Derecho a la Vida.
La muerte no es un derecho ni un deber:
La vida es el derecho fundamental,
y la muerte es la negación de este.
Aquí estamos para vivir, no para morir.
Se muere en la muerte no en la vida".
Julia de Burgos (Poeta Puertorriqueña)
Cuando se orillan los cuidados paliativos, que sí deberían ser un derecho, y se apuesta por la eutanasia, el Estado inocula en la sociedad un mensaje tóxico y propicia la indefensión del más débil.
Es difícil entender el entusiasmo con el que se aplaudió por una parte de la bancada del Congreso la aprobación del proyecto de ley de Eutanasia. Será una ley que permita una nueva modalidad de muerte voluntaria, junto con la del aborto. No son leyes que merezcan el aplauso, porque sus saldos se miden por muertos, salvo que su aprobación se considere una victoria ideológica de aquellos grupos políticos que quieren imponer un sistema de valores, o desvalores, en la sociedad. Con esta perspectiva, sí se entiende el entusiasmo de los partidos que votaron a favor del proyecto de ley de Eutanasia, aunque algo menos el de Ciudadanos, que tiene difícil conciliar su liberalismo con una ley tan intervencionista como esta.
Define claramente la situación y las prioridades de los partidos que han apoyado esta inmersión en la «cultura de la muerte» que España vaya a estar a la cabeza de Europa en eutanasia mientras sigue a la cola en cuidados paliativos, que son, según el Comité de Bioética y los colegios de médicos, una alternativa a ese acabar con la vida y que sí deberían constituir un derecho de los ciudadanos. Hoy, seis de cada diez pacientes no acceden a estos cuidados que, según los paliativistas, aumentan la supervivencia, mejoran la calidad de vida del enfermo e, incluso, a la larga suponen un ahorro para el Sistema Nacional de Salud. ABC ofrece hoy una radiografía del estado de la medicina paliativa que deja a España en muy mal lugar. Un sistema nacional eficiente de cuidados paliativos es una alternativa ética factible que el Gobierno y sus socios han preferido olvidar al optar por el atajo de la eutanasia.
Porque hay leyes que significan mucho más que lo que llevan escrito. El proyecto de ley de Eutanasia es un cúmulo de literatura legalista, con una cascada de garantías que van de más a menos y que acaba abriendo tanto las posibilidades de su aplicación que llegará a irse de las manos de aquellos que están obligados a ejecutarla, como ya sucede en otros países. Calificar la eutanasia como un derecho es una gran mentira. La muerte, en cualquiera de sus variantes, nunca puede ser un derecho. Es la negación de cualquier derecho fundamental, empezando por el derecho a la vida, que sí está consagrado en la Constitución como fundamental del ciudadano. Se ha debilitado tanto el concepto de derecho subjetivo que ahora se asocia a cualquier aspiración individual. Y en la muerte voluntaria no hay progreso. Es una solución primitiva, como ocurre con el aborto, para situaciones que, por muy problemáticas que lleguen a ser, habrían de encontrar respuestas más positivas en unas sociedades modernas, desarrolladas, asistenciales y de servicios como la española. Llevar a la ley como derechos matar al feto y dejar morir -cuando no matar- al enfermo o al anciano no es progreso, es un homenaje a la incivilización.
Esta futura ley inocula además en la sociedad un mensaje tóxico. La referencia a los cuidados paliativos está metida de refilón en el proyecto de ley y sólo para que sus defensores puedan decir que también se ofrece a los pacientes. Por mucho que se insista en la voluntariedad de la eutanasia, siempre habrá casos en los que el consentimiento del paciente no sea libre y siempre habrá casos en los que el anciano enfermo se sienta invitado a dejar de «molestar» a su familia. Estas leyes no regulan derechos, sino que propician desde el Estado el desaliento y la indefensión de los más débiles. Se ha abierto una puerta siniestra, que dará acceso incontrolado a prácticas homicidas -en el sentido más etimológico del término- que sólo podrán ser contenidas si el Tribunal Constitucional refuerza el derecho a la vida.








