EL Rincón de Yanka

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lunes, 13 de julio de 2026

LIBROS "PANFLETOS LIBERALES I, III y IV": REFLEXIONES DE UN ECONOMISTA AUDAZ por CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN


PANFLETOS LIBERALES
REFLEXIONES DE UN ECONOMISTA AUDAZ


«No puede haber un motivo correcto para dañar a nuestro prójimo, no puede haber una incitación a hacer mal a otro que los seres humanos puedan asumir, excepto la justa indignación por el daño que otro nos haya hecho. El perturbar su felicidad sólo porque obstruye el camino hacia la nuestra, el quitarle lo que es realmente útil para él meramente porque puede ser tanto o más útil para nosotros, o dejarse dominar así a expensas de los demás por la preferencia natural que cada persona tiene por su propia felicidad antes que por la de otros, es algo que ningún espectador imparcial podrá admitir». Adam Smith, La teoría de los sentimientos morales.
«Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición, da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón... ¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! ¡Cualquiera es un señor!». Cambalache 
Este libro incluye una editada selección de mis artículos periodísticos, editados y ordenados en una docena de capítulos distintos, pero con un denominador común: cómo ve el mundo, desde la prensa escrita, un liberal. No se trata, por tanto, de un recorrido periodístico sobre la actualidad, y el lector observará que no recojo aquí algunos importantes problemas y acontecimientos de nuestro pasado reciente. He agrupado mis artículos conforme a ingredientes o aspectos del debate ideológico que confío puedan tener un interés más permanente. Es verdad que dentro de cada capítulo suelo seguir un orden cronológico de publicación, pero a veces no lo hago, igual que otras veces he enmendado lo publicado, por ejemplo, para clarificar o centrar los problemas, o evitar reiteraciones. Agradezco los comentarios de amigos como Rafael Termes, Jesús Huerta de Soto, Clara Eugenia Núñez, Gabriel Tortella, Blanca Sánchez Alonso, Leandro Prados de la Escosura, y otros muchos lectores a quienes no conozco, pero que también se comunicaron conmigo para amablemente apoyar o no mis puntos de vista y corregir mis errores. Sólo tengo palabras también de gratitud para los medios que aceptaron publicar mis artículos, en especial ABC y Expansión.

Madrid, marzo de 2005

Entrevista a Carlos Rodríguez Braun, autor de 'Panfletos Liberales III' -19 junio 2013-

domingo, 12 de julio de 2026

LIBRO "EL HOMBRE JUGANDO A SER DIOS": ¿CÓMO LUCHAR CONTRA LOS ADORADORES DE LA RELIGIÓN DEL ESTADO? por EMMANUEL RINCÓN

 
EL HOMBRE 
JUGANDO  A SER 
DIOS

¿CÓMO LUCHAR CONTRA LOS ADORADORES 
DE LA RELIGIÓN DEL ESTADO?

EMMANUEL RINCÓN

El hombre jugando a ser Dios se une a las crecientes filas de obras que desafían el mal ante nosotros. Ayudará a despertar a la gente antes que sea demasiado tarde. Y una vez más, como la gente sensata ha demostrado tantas veces antes, la libertad y el sentido común saldrán triunfantes de la Edad Media de la tiranía y el engaño. Dentro de un siglo, cuando sus bisnietos recuerden esta época, ¿cuál de estas dos cosas querría que dijeran de usted?
A) Cuando la luz de la libertad corría peligro de apagarse, mis antepasados tiraron la toalla, se acobardaron en un rincón, y por eso ahora vivo en la tiranía,
o B) En el momento en que el mundo más necesitaba hombres y mujeres con valor e integridad, mis antepasados se pusieron a la altura de las circunstancias, nos rescataron del abismo y por eso hoy soy libre. Si es una persona con conciencia, ya sabe la respuesta. Ahora hay que ponerse a trabajar.
Lawrence W. Reed
PRÓLOGO

Para un ciudadano sensato, el mundo en este momento parece tener cada vez menos sentido con cada día que pasa. Los valores que una vez apreciamos, que nos unían en una sociedad civil vibrante, se enfrentan a un bombardeo diario. Cosas ofensivas que nunca diríamos o haríamos hace una generación, se dicen y se hacen hoy con la intención de inflamar, denigrar y dividir. 
Las libertades que dábamos por sentadas -las libertades de pensamiento, expresión, prensa y religión- se están desvaneciendo rápidamente a medida que el Gobierno intrusivo y la cultura de la cancelación ganan terreno.

«Orwelliano» ya no es solo un adjetivo derivado de una obra de ficción de hace más de siete décadas; ahora parece describir algún nuevo aconteci­miento en nuestras vidas cada día. La propia historia se está reescribiendo para servir a las agendas políticas.

¿El mundo se está volviendo loco o es solo usted, o solo yo?

Emmanuel Rincón es un pensador serio. No observa las cosas en silencio. Las pone en contexto, las evalúa, las juzga por los frutos quedan y da la voz de alarma para que la civilización aún pueda salvarse. Este libro sostiene que sus sentidos no le engañan; el mundo se está volviendo loco, ante nuestros ojos.

El mal anda suelto. No te deprimas por este hecho, porque un espíritu derro­tista te desarmará fatalmente, y eso es precisamente lo que el mal quiere. Lo último que el mal espera es lo que el libro de Rincón trata de inspirar: una ciudadanía informada y deseosa de contraatacar con fuerza. No es inevitable que el mal gane, a menos que la gente buena se rinda.

La esencia del mal que combatimos es el engaño, y su enemigo mortal es la verdad. Lo que parece una locura es en realidad una guerra contra la verdad. Es un asalto ala razón, a la mente, a la propia naturaleza humana. Quiere que creamos el mito de que todo el mundo es una víctima o un opresor, que la libertad individual debe ser sofocada en favor del colectivismo y la concen­tración del poder político. Es una perspectiva profundamente reaccionaria y pesimista de la vida. 
Exige que nos callemos y nos conformemos con las manipulaciones de titiriteros corruptos que presumen de que el resto de no­sotros somos sus marionetas.
Como explica hábilmente Rincón, el mal, por un lado, nos insta a rechazar la creencia en el Dios tradicional, mientras que, por otro, eleva al Estado a la categoría de Dios. Este no es un engaño nuevo. De hecho, es tan antiguo como la Torre de Babel. A lo largo de los siglos, ha destruido una civilización, un imperio, una nación tras otra. De hecho, el progreso de la libertad humana solo llega cuando un pueblo reúne el valor y la integridad intelectual para lu­char contra el mal, con uñas y dientes.

En 1943, el mundo se vio inmerso en una terrible guerra que fue diseñada por hombres malvados -Hitler, Stalin, Tojo-, quienes creían saber cómo debían vivir los demás. Estos hombres tergiversaron la verdad para servir a sus fines, que justificaban los medios más atroces. Afirmaron ser los salvado­res de la humanidad, incluso mientras mataban a millones de personas. En medio de esa oscuridad, el aclamado autor británico]. R. R. Tolkien escribió una carta a su hijo Christopher. 
En ella, resumía una de las verdades más du­raderas del mundo, que resulta ser también el tema del libro de Rincón:

«...El trabajo más impropio de cualquier hombre, incluso de los santos (que al menos no estaban dispuestos a asumirlo), es mandar a otros hombres. Ni uno entre un millón es apto para ello, y menos aún los que buscan la oportunidad».

Siguiendo el espíritu del viejo refrán, «Siempre es más oscuro antes del amanecer», opto por creer que el «pico de locura» puede estar cerca. El hombre ju­gando a ser Dios se une a las crecientes filas de obras que desafían el mal ante nosotros. Ayudará a despertar a la gente antes de que sea demasiado tarde. Y una vez más, como la gente sensata ha demostrado tantas veces antes, la libertad y el sentido común saldrán triunfantes de la Edad Media de la tiranía y el engaño.

Dentro de un siglo, cuando sus bisnietos recuerden esta época, ¿cuál de estas dos cosas querría que dijeran de usted?

A) Cuando la luz de la libertad corría peligro de apagarse, mis antepasados tiraron la toalla, se acobardaron en un rincón, y por eso ahora vivo en la tira­nía, o..
B) En el momento en que el mundo más necesitaba hombres y mujeres con valor e integridad, mis antepasados se pusieron a la altura de las circunstan­cias, nos rescataron del abismo y por eso hoy soy libre.

Si eres una persona con conciencia, ya sabes la respuesta. Ahora ponte a trabajar.


Lawrence W. Reed
Presidente Emérito, 
Fundación para la Educación 
Económica Atlanta, Georgia

sábado, 11 de julio de 2026

👉 EL PROFESOR ESTÁ MÁS SOLO QUE NUNCA, EN SU TAREA DE INSTRUIR por PABLO PÉREZ

El profesor está más solo que nunca, 
en su tarea de instruir

(Y LOS PADRES ESTAMOS MÁS SOLOS QUE NUNCA EN LA TAREA DE EDUCAR)

En el intrigante conversatorio titulado "Ser profesor hoy", el destacado filósofo y educador, el doctor Pablo Pérez, arrojó luz sobre tres aspectos inquietantes que acechan la noble tarea docente, delineando un panorama en el que el profesor se encuentra más solo que nunca en su compromiso de educar.
Pérez, exdecano de la Facultad de Ciencias de la Educación de UDEP y experto en Filosofía y Psicología, desentrañó la complejidad contemporánea del rol del maestro, destacando que en el pasado la familia y la sociedad colaboraban en la labor educativa. Sin embargo, en la actualidad, el docente se enfrenta a una soledad creciente, ya que la familia no desempeña su papel educativo y la sociedad, en cambio, desorienta.
"Tenemos que enseñar nosotros solos, compitiendo con lo que se dice fuera. Por ello, debemos estudiar mucho más", expresó, evidenciando la carga adicional que recae sobre los hombros de los educadores modernos.
En su análisis, Pérez subrayó dos preocupaciones fundamentales. En primer lugar, destacó la escasez de verdad en el mundo actual y la responsabilidad del maestro de buscarla activamente. "Si no la encontramos, nos quedaremos sin profesión; no tendremos qué enseñar", advirtió. El educador, según Pérez, debe dedicarse a descubrir y enseñar verdades fundamentales que sirvan como brújulas para la vida.
"Tenemos que enseñar nosotros solos, compitiendo con lo que se dice fuera. Por ello, debemos estudiar mucho más".
Pérez comparó la tarea del filósofo, que busca la verdad, con la del educador, que tiene la tarea de enseñarla. Enfatizó que la educación no debe adaptarse a la "sociedad líquida" de modas y tendencias, sino centrarse en la búsqueda y transmisión de la verdad, rechazando la mera adaptación a ideologías efímeras.
El filósofo también señaló la preocupación de que la educación priorice los métodos sobre el conocimiento de la verdad. Enfatizó que el método no revela la verdad, simplemente se ajusta a las demandas cambiantes de la sociedad. 
"Hay que preocuparse de que el maestro conozca la verdad; si la conoce bien, siempre encontrará la forma de enseñarla", apuntó.
Pero el análisis de Pérez no se detuvo en la pedagogía. Hizo hincapié en la importancia de que los maestros sean sabios en la comprensión del ser humano y el mundo, permitiéndoles orientar a los estudiantes en los desafíos cotidianos. Subrayó la necesidad de respetar cada etapa de formación y no verlas simplemente como preparación para la siguiente, advirtiendo que lo que se omite aprender en una etapa puede perderse para siempre.
"Hay que preocuparse de que el maestro conozca la verdad; si la conoce bien, siempre encontrará la forma de enseñarla".

Falta humanidad en el mundo

Finalmente, Pablo Pérez concluyó su reflexión con una llamada a la humanidad. En un mundo carente de humanidad, enfatizó la importancia de que los maestros se conviertan en sabios en esta virtud esencial. Remarcó que el maestro debe ser un portador de verdad y amor, pues no hay mejor manera de formar a las personas que hacerlo con amor.
En resumen, la tarea del profesor, según Pablo Pérez, se enfrenta a desafíos únicos en la sociedad actual, que exige más que nunca una búsqueda constante de la verdad y una conexión profunda con la humanidad. 
En su soledad aparente, el profesor se erige como un faro de conocimiento y amor, guiando a las generaciones futuras en un mundo que necesitan más de ambas virtudes.