Este extraordinario estudio sobre los cambios culturales y sociales en la Antigüedad Tardía (aproximadamente desde el año 150 hasta el 750 d. C.) explica cómo y por qué aquel periodo supone un distanciamiento de la «civilización clásica».
El autor demuestra que esta fue la época en que se produjo la irremisible desaparición de la mayoría de las instituciones antiguas más arraigadas: en el año 476, el Imperio Romano había desaparecido por completo en la Europa occidental, y en el año 655 el Imperio Persa había desaparecido por completo de Oriente Medio. Brown examina estos cambios, y las reacciones de los hombres que los vivieron, y muestra que aquel periodo fue también una época de señalados comienzos.
El resultado es una respuesta lúcida a una pregunta crucial en la historia mundial:
¿Cómo es posible que un mundo tan excepcionalmente homogéneo como la civilización mediterránea del año 200 d. C. se dividiera en tres sociedades: la Europa occidental católica, el Imperio bizantino y el islam, que vivieron mutuamente enfrentadas durante la Edad Media?
«Imperio, aparato del Estado (no más de mil individuos), oligarquías locales: Peter Brown afronta la microfísica del poder romano al tiempo que cuestiona el concepto de decadencia. ¿Cómo no hacerlo? Los germanos eran requeridos en el Imperio; eran los libertadores de los colonos agrícolas».
La historia desde los
márgenes de la civilización
Hay una conexión que ha sido muchas veces ignorada por la historia: la relación transformadora, y a menudo sangrienta, entre sociedades sedentarias e itinerantes a lo largo de los siglos. Desde la revolución neolítica hasta el siglo XXI, pasando por el auge y la caída de Roma, los grandes pueblos ambulantes de los árabes y los mongoles, los mogoles y el desarrollo de la Ruta de la Seda, los nómadas han sido un contrapeso perpetuo a los imperios creados por el poder de las ciudades humanas.
Al explorar la biología evolutiva y la inquietud que nos caracteriza como humanos, la amplia historia de Anthony Sattin recorre el poder del nomadismo desde antes de la Biblia hasta su declive en la actualidad. Conectándonos con la mitología y los registros de la antigüedad, Nómadas explica por qué nos marchamos de casa y por qué nos gusta volver. Esta es la historia contada a través de los que viven fuera de lo establecido, es la historia desde los márgenes de la civilización.
Una de las descripciones más exquisitas que el autor hace en su obra es en referencia a la cosmovisión que percibe entre los diversos grupos nómadas quienes representan una constante resistencia a la presión global por incorporarse en un modelo sedentario y capitalista; su lucha se sustenta en la sublime armonía que expone el medio natural del cual dependen y pertenecen, a su vez conocen su hábitat desde la igualdad, sin la pretensión de querer dominarlo pues comprenden la necesidad de coexistir y vivir con respeto. Dicha codependencia es una conciencia que se extingue entre los edificios de las grandes ciudades, quedando sólo como recuerdo de una vida itinerante y del deseo natural de encontrar el paraíso.
La obra es un llamado a la recapitulación y al replanteamiento de la historia y nuestra forma de vida, e insta a continuar buscando la respuesta a la interrogante más antigua y profunda de la humanidad:
¿Qué significa ser seres humanos?; si bien la vida intramuros y sus amenidades representan una limitante para decidir reorientar la manera de vivir, el autor propone recuperar las distintas relaciones entre los pueblos nómadas y sedentarios a fin de identificar las transiciones y sus implicaciones hasta nuestros días.
Recuperar narrativas y experiencias en torno a los orígenes humanos, cuando sus fronteras confluían con las características geofísicas de su entorno y consideraban como límite la delgada línea que dibuja la unión del cielo y la tierra; la invitación resulta enriquecedora y motivadora para ampliar el campo de visión respecto a la historia conocida, dejando entrever que está matizada de los intereses y motivaciones de los nómadas que, en algún punto de la historia, dejaron de desplazarse; pero también es posible vislumbrar la relación de complementariedad que han sostenido ambos pueblos (sedentarios y nómadas), perpetuando el principio esencial de la vida: el ambiente es la suma de sus partes, y el ser humano es parte del ambiente tanto como el ambiente es parte de él, sin importar la forma en la que decida relacionarse con el resto de los componentes.
La travesía descrita en el libro se organiza en tres momentos que el autor denomina actos, estos exponen en orden cronológico las incidencias y hechos nómadas que determinaron el curso de la historia social, económica y comercial en las regiones Euroasiática, Asia central, Indochina y Medio oriente. Iniciando la narrativa en el 10,000 a.e.c. enmarcando los primeros vestigios de lo que alude a un recinto sagrado que congregó un puñado de nómadas por un periodo extendido, dando pauta a lo que Anthony Sattin presenta como el punto de transición de cazadoresrecolectores a agricultores-pastores posiblemente debido a una crisis ambiental por la demanda excesiva de recursos para satisfacer las necesidades de una población concentrada y creciente. El segundo acto es dedicado a la nutrida narrativa de hechos históricos que presentan el devenir del tiempo entre tiendas, conquistas, estrategias militares y cultura que yacen entre estepas y dunas desde la óptica nómada, siendo estos grupos el núcleo de los hechos, lo que permite acceder a una historia poco contada y casi nada considerada en la reflexión global, misma que resalta en el mapa comercial la importancia de las participaciones mongolas desquebrajando la percepción salvaje y bárbara que les adjudicó occidente sin aparente justificación más que la “incivilización”.
Sin embargo, este fragmento de la obra deja ver entre líneas la permanente correlación e interdependencia existente entre los andares nómadas y el cauce de las grandes civilizaciones haciendo hincapié en que no ha existido una oposición declarada entre ambas formas de vida, sino que conforman la dicotomía que da razón, forma y propósito a la historia misma de la humanidad. El tercer y último acto abre telón con la reflexión de la influencia mongola en territorios europeos, recapitulando los aportes de este imperio en los flujos comerciales los cuales fomentaron la distribución del capital a través del desplazamiento contante (nomadismo), propiciando la prosperidad en todo el territorio que comprendía su poderío; sin embargo, el autor enmarca el acto reflexivo en el olvido de los nómadas y de los mongoles principalmente, la historia contada de manera oficial en países como Inglaterra omitieron la influencia de estos grupos en la conformación de sus estructuras socioeconómicas como se ostentan hoy en día, adjudicándose es sus discursos una supremacía que no es posible sostener desde el enfoque histórico expuesto en el capítulo anterior.
Sattin recupera la aseveración del gran historiador Ibn Jaldún quien consideraba que el estado primigenio caracterizado por la libertad de movimiento y una vida inspirada y en concordancia con los ciclos naturales dotó a los nómadas de los medios necesarios para alcanzar el poderío imperial, marcando un antes y un después en el contexto global. A manera de cierre, el autor comparte una experiencia personal en la que acentúa la capacidad de pensar de formas diversas y divergentes como la máxima cualidad del nomadismo, dicha reflexión deja entre abierta la puerta a un mundo extraordinario que privilegia el pensamiento sobre el conocimiento y la interacción sobre la razón, revindica la valoración cognitiva sin necesidad de presentar credenciales ostentosas que validen el saber, la cosmovisión, la historia, el origen y el final, sostenido en el comienzo común de la existencia humana y la eterna relación con el entorno; por lo que la lectura invita de manera ferviente a considerar el nomadismo como una condición propia de la naturaleza humana, que nutre el espíritu, libera la mente y conduce el cuerpo.
Vidas de Alejandro y César
Vidas paralelas es la colección biográfica de Plutarco —siglo I d. C.—, que contiene veintitrés pares de biografías, donde cada par incluye la oposición de un personaje griego a otro romano, así como cuatro vidas desparejadas. Serían por tanto un total de unas cincuenta biografías, cuarenta y dos agrupadas por parejas, cuatro que oponen dos griegos a dos romanos, y cuatro que no presentan oponente.
Plutarco incide en el carácter moral de cada personaje más que en narrar los acontecimientos políticos de la época. Disponemos así, de un tratado exhaustivo sobre la educación y personalidad de cada uno de ellos, y con el relato de anécdotas, expresamente seleccionadas para revelar la naturaleza del hombre.
Plutarco creía compatible Roma con funciones rectoras y Grecia educadoras. Vidas contiene interesantes anécdotas, pasajes históricos memorables además de las comparaciones entre los personajes y constituye fuente primaria de muchos hechos del mundo antiguo.
Personajes incluidos:
1. Teseo & Rómulo
2. Licurgo & Numa Pompilio
3. Solón & Publícola
4. Temístocles & Camilo
5. Pericles & Fabio Máximo
6. Coriolano & Alcibíades
7. Emilio Paulo & Timoleón
8. Pelópidas & Marcelo
9. Arístides & Catón
10. Filopemen & Tito
11. Pirro & Cayo Mario
12. Lisandro & Sila
13. Cimón & Lúculo
14. Nicias & Craso
15. Alejandro & Julio César
16. Agesilao & Pompeyo
17. Sertorio & Eumenes
18. Foción & Catón el Joven
19. Agis y Cleómenes & Tiberio y Gaio Graco
20. Demóstenes & Cicerón
21. Demetrio & Antonio
22. Dión & Bruto
23. Artajerjes y Arato & Galba y Otón
Gracias a citas o anotaciones en otros textos o fuentes, podemos afirmar que se han perdido los relatos biográficos referidos a Hércules, Escipión el Africano, Epaminondas, Augusto, Claudio o Nerón.
El alcance de sus escritos es enorme, y sus Vidas paralelas ha sido durante siglos libro de cabecera y fuente de innumerables personajes célebres. Shakespeare fue un lector ávido de las mismas, hasta el punto de que varias de sus obras la toman como fuente histórica, como por ejemplo su tragedia Coriolano.





