EL Rincón de Yanka: TRAUMAS

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lunes, 13 de octubre de 2025

PELÍCULA "THE MASTER" 2012: TODA PERSONA NECESITA UN GUÍA 👥😵

THE   MASTER   (2012)

"The Master", que puede traducirse como ‘el maestro’ o también ‘el amo’, explora la búsqueda de un sentido a la existencia y se acerca a la bestia que convierte a los seres humanos en inadaptados. 
El director describió su película como una «historia de amor entre dos hombres, no tanto como padre e hijo o amo y esclavo, sino como casi el amor de sus vidas», en una comparecencia escurridiza ante la prensa en la que el protagonista del filme, Joaquin Phoenix, hizo honor a su fama de personaje estrambótico: primero desapareció para fumar un cigarro y cuando contestó a las preguntas habló a un metro del micrófono sin que se le pudiera entender nada.

En la pantalla, en cambio, Phoenix supone el placer más instantáneo e indudable del filme, con una magistral interpretación que le convierte en una opción más que clara a la Copa Volpi al mejor actor, en el papel de un ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial que no encuentra sitio ni satisfacción en momentos de paz.
Es entonces cuando halla bálsamo en una secta y en ese amo interpretado por Philip Seymour Hoffman, que le guía y le da respuestas, que le libera del yugo del pensamiento. 
«Cada día nos levantamos y pensamos que nos gustaría no vestirnos, ir desnudos por la calle y tener sexo con quien nos apetezca. Pero no podemos hacerlo y por eso todos buscamos algo o alguien que nos domestique», explicó Hoffman, ganador de un Óscar por Capote y del Oso de Oro en Berlín con Magnolia.
El director, que también ha contado para su película con Amy Adams, había retratado en su anterior película, Pozos de ambición, el capitalismo como una religión, y ahora recorre el camino de vuelta al enforcar el negocio de una secta cuya seña de identidad es la vulgaridad y volubilidad de sus preceptos.

Crisis de espiritualidad

Anderson reconoció sin pudor que su inspiración estuvo en los comienzos de la Iglesia de la Cienciología, aunque matizó que no sabe cómo funciona en la actualidad. Y teniendo en cuenta su amistad con un miembro de esta secta, Tom Cruise, al que dio un papel de fanático en Magnolia, la pregunta no tardó en llegar. «Sí, sigo siendo amigo de Tom, y sí, le he enseñado la película, pero lo demás queda entre él y yo», dijo Anderson.
Pese a estar ambientada en los años cincuenta, la cinta puede tener una lectura actual o, más bien, atemporal, según el cineasta. «No tengo una bola de cristal ni hablo de una crisis espiritual inminente. Creo que las crisis de este tipo nacieron a la vez que la espiritualidad», explicó.
Y, finalmente, en la cuestión técnica, Anderson evoluciona hacia la apariencia del cine clásico, mientras las capas de su cine son cada vez más solapadas, hasta el punto de que The Master escapa a toda sentencia inmediata y pide una pausa introspectiva a un mundo que se resume en un tuit y que quiere informar de las cosas al instante.

Abrir la puerta de la Cienciología

Según escribía Oti R. Marchante en ABC, el director ilusionista se coloca en una mano a un personaje, un don nadie, un residuo de la guerra, un tipo que vuelve del frente de la Segunda Guerra Mundial metido en su propia tumba, alcohólico, agresivo, tarado…, un personaje hecho para que Joaquin Phoenix consiga una de esas interpretaciones que tanto te llevan al escenario de la entrega de los Oscar como a la planta de peligrosos de un psiquiátrico. Y Thomas Anderson se coloca en la otra mano a otro personaje, el supuesto calco de L. Ron Hubbard, el fundador de esa religión tan de diseño llamada Cienciología, que está a medio camino de la secta, del centro de autoayuda y de la camelancia, y que interpreta con gran convencimiento Philip Seymour Hoffman.

Anderson te muestra una mano para hablarte de la otra: Joaquin Phoenix, un mundo (o una América, como les gusta pensar a ellos) moral y físicamente deshecho por la guerra, y Seymour Hoffman, un antídoto, un camino, un discurso, una promesa… El lienzo es de una sutileza mayúscula, y tanto el origen galáctico o irrisorio de la Cienciología como su capacidad recaudatoria o la banalidad de sus doctrinas y la polémica de sus métodos están siempre explicados, o sugeridos, por la otra mano de Anderson mientras miramos la hipnótica interpretación de Phoenix, al que en ocasiones se diría que le acaba de dar un ictus.
El lance en el plano entre Phoenix y Hoffman, las dos maneras de ser de la furia y la locura, es casi constante y narcótico, y funciona de un modo alegórico como un encuentro entre el paciente y el médico, o si se prefiere, entre el mundo y su profeta.

La cosa es que The Master ha engendrado expectativa como si fuera a abrir una puerta, o rendija, hacia la verdad de esa secta o religión, y quien quiera encontrarse con eso (una mano) se dará de bruces con otra cosa, con la otra mano, un drama enfocado al ser humano, a sus pedazos, a lo que se deja en el camino pero le sigue pesando más aún que si lo llevara… The Master es una de esas películas con eco, que siguen sonando («Master»… «aster»… «ster»…) mucho después de haberla visto.

Mente controlada Película Completa Español Latino 2012

VER THE MASTER VOSE


miércoles, 12 de diciembre de 2018

¿QUIÉN LLORARÁ POR EL NIÑO? FINDING FISH (ENCONTRAR PESCADO) ANTWONE FISHER

Perdonar: 
"No guardar resentimiento 
cuando se recibe un agravio"


El filme narra la vida de Antwone Fisher, un joven marino de 25 años, que, a causa de sus problemas de control de ira, es obligado a tener una vez por semana sesiones con el Dr. Davenport, un psiquiatra de la marina. Al principio la relación de Fisher con el profesional es nula, pero con el paso del tiempo Fisher empieza a tomar confianza sobre el doctor y una vez que cruza el umbral de su puerta inicia un doloroso viaje hacia el pasado en busca del por qué de su furia: su triste infancia, vivida en el seno de una familia adoptiva, y marcada por la muerte de su padre y el abandono de su madre, que lo llevaron luego a ser maltratado y discriminado por su propia madre putativa, y el refugio en Slim, su mejor amigo de la niñez y la adolescencia. Gracias a un libro "La Comunidad Esclava (The Slave Community)", 
es un libro escrito por el historiador estadounidense John W. Blassingame. Publicado en 1972, es uno de los primeros estudios históricos de esclavitud en los Estados Unidos que se presenta desde la perspectiva de los esclavos. La comunidad de esclavos contradijo a los historiadores que habían interpretado la historia. Además, transmitieron la cultura esclava, como fueron tratados así mismo, trataron a sus hijos o familiares. Pensaban, vivían y sentían como resignados e inferiores esclavos...
Blassingame identifica tres estereotipos en la literatura del sur de preguerra:
Sambo era una combinación de las figuras del tío Remus, Jim Crow y el tío Tom que representaban al esclavo fiel, sumiso y supersticioso.
Jack trabajó fielmente hasta que fue maltratado, luego se volvió poco cooperativo y, en ocasiones, rebelde. Al analizar racionalmente el poder físico abrumador del hombre blanco, Jack evitó el contacto con él o se mostró respetuoso en su presencia.
Nat era el esclavo fugitivo y rebelde perpetuo temido por los dueños de esclavos. Nombrado en honor a Nat Turner, el personaje de Nat tomó represalias contra los dueños de esclavos y fue sometido y castigado solo cuando fue superado por un número mayor
Usando la psicología, Blassingame analiza narrativas de esclavos fugitivos, publicado en el siglo XIX para concluir que se desarrolló una cultura independiente entre los esclavos y que había una variedad de tipos de personalidad exhibidos por los esclavos. 

Antwone Fisher
 
va descubriendo que necesita el perdonar a su madre, volviendo a sus raíces para encontrar respuesta a su historia personal y colectiva. A medida que Antwone relata su pasado, el Dr. Davenport absorbe el problema de su paciente y lo lleva a su vida personal, generando un cambio en su forma de vivir. Antwone gana convicción y perseverancia en busca de su verdadera familia (en especial a su madre biológica) y del amor con Cheryl, una joven que conoció en la marina, gracias a los consejos que Davenport le otorga. Antwone Fisher luchará por vencer su tortuoso pasado, descubrir su identidad y buscar en el presente las respuestas que aún quedan sin responder, para poder triunfar en el futuro.
¿QUIÉN LLORARÁ POR EL NIÑO?

 ¿Quién llorará por el niño perdido y solitario? 
¿Quién llorará por el niño 
abandonado a su suerte? 
¿Quién llorará por el niño 
que llora hasta quedar dormido? 
¿Quién llorará por el niño 
que nunca tuvo nada propio? 
¿Quién llorará por el niño 
que caminó por la arena ardiente? 
¿Quién llorará por el niño el niño 
dentro del hombre? 
¿Quién llorará por el niño 
que conoció maltrato y dolor? 
¿Quién llorará por el niño 
que murió una y otra vez? 
¿Quién llorará por el niño el niño 
bueno que quiso ser? 
¿Quién llorará por el niño 
que llora dentro de mi? 

Antwone Fisher 
(película "El triunfo del espíritu")








VER+:


miércoles, 10 de febrero de 2016

EL IMPACTO DE SER UN PADRE AUSENTE: (THE FATHER EFFECT) EL EFECTO PADRE


The Father Effect (El efecto padre) es un documental que ilustra las consecuencias de la ausencia afectiva de la figura paterna en el hogar: como referente y modelo y, sobre todo, como muestra y afirmación de la importancia del hijo. Dirigido por John Finch en 2012, tras una dramática escena inicial vemos pasar opiniones de expertos y, sobre todo, de padres e hijos que vivieron esa carencia que dejó huella en sus vidas.

Cómo un padre normal y corriente 
está cambiando la vida 
de miles de hombres

Según su propia descripción, John Finch es tipo normal y corriente de Texas. Lleva más de 20 años casado, es padre de tres hijas, le gusta el golf y va a la iglesia.
Pero John Finch inició un proyecto que demuestra que incluso la gente 'normal' puede inspirar a las demás y dejar su huella en el mundo.

'The Father Effect' es un cortometraje que incluye testimonios de hombres que se criaron sin padres, incluido el proprio Finch.

"Es una película sobre los problemas de crecer sin un padre y el impacto que esto tiene sobre un joven, como adolescente, como hombre casado, como padre, como marido. Ese es el tema central del vídeo”.

El vídeo ha sido traducido en muchas lenguas. La versión original en inglés ha recibido más de 40.000 visitas. La versión española ha triplicado ese número. John afirma que recibe correos de hombres a los que su mensaje les ha cambiado.

La tragedia golpeó a John cuando era niño. Su padre se suicidó cuando tenía 11 años. Su madre tuvo que cuidarle a él y sus hermanos sola. El dolor de la pérdida de su padre marcó la mayoría de sus vidas.
"Dios se ocupó de ello y realmente me hizo emprender este viaje hacia la curación y la libertad. Al final, y creo que se puede ver en la película, pude perdonar a mi padre y eso cambió radicalmente mi vida como hombre, marido y padre”.
“Crear conciencia en los padres sobre el impacto que sus palabras y acciones tienen sobre sus hijos y con ello ayudarlos a ser mejores padres”.

Es fundamental por tanto, que toda persona, emprenda ese camino de reconciliación y sanación interior que le va a permitir caminar en su vida con paz y sobre todo disponible para poder amar verdaderamente a otros de acuerdo al propio estado de vida. Este camino de perdón y reconciliación nos propone “The Father Effect”, mostrando testimonios de personas que han logrado hacer ese cambio y ese abrirse al Amor de Dios para poder perdonar y ser así perdonados.

El iniciador de este proyecto, John Finch, menciona: “Dios me enseñó cómo perdonar a mi papá… y gracias a eso, me convertí finalmente en el hombre, el esposo y el padre que Dios quería que yo sea”. Lo mejor para ser un verdadero Padre, y que el “efecto” que podamos causar en las familias, sea positivo, sea un efecto de santidad, implicará que cada uno sea un hombre de Dios. Como se menciona en uno de los testimonios: “quiero ser el hombre que Dios quiere que sea para mis hijos, y saber que no puedo hacer todo solo. Debo ser capaz de pedir perdón”. Y aquí juega un papel fundamental la familia, núcleo de la sociedad, que debe dar siempre cobijo a sus hijos, y formar personas íntegras que puedan aportar en el cambio del mundo.

El éxito del cortometraje les permitió producir otra versión de 44 minutos para televisión. Finch prepara también una autobiografía.

Su principal mensaje para otros padres es sencillo: No tengáis miedo a fallar, sobre todo porque nadie es perfecto.






Hablar de familia despierta en ocasiones ciertas heridas, desilusiones y pequeños rencores. De hecho, podríamos decir sin equivocarnos que una de las figuras más complejas y que se dan con mayor frecuencia es la del “padre ausente”.

El padre ausente no es sólo el vacío físico de una figura que no tuvimos, en ocasiones, es también alguien que a “aún estando”no supo o no quiso ejercer su rol. Es una ausencia psicológica capaz de originar en el niño diversas heridas emocionales.
Es muy posible que esta situación te sea conocida. Que la hayas vivido en piel propia o que la hayas observado en tu círculo social más cercano.

A veces, cuando le pedimos a alguien que nos hable de su familia, no dudan en explicarnos mil historias de sus madres, abuelos, tíos, sin embargo, a la hora de hablar del padre la sonrisa se fuerza y aparece el silencio. Se encogen de hombros y titubean un…
“Pues no sé, mi padre era… era simplemente él. Estaba ahí, sin más”.
No queremos decir que este tipo de vacío emocional sea característico en exclusiva de la figura paterna, también puede darse en la madre, sin embargo, es muy frecuente que a la hora de hablar de ese tipo de educación dañina, capaz de dejar huellas madurativas, la figura del padre ausente sea muy común.

Ahora bien, también el padre es importante, y eso es algo que nadie puede negar; pero…¿Qué ocurre cuando en el seno familiar existe un padre ausente que no establece vínculo alguno con sus hijos?

– El cerebro de un niño es un ávido procesador de estímulos, y en su día a día, necesita ante todo refuerzos positivos para poder crecer de forma madura y segura.

– Un padre ausente genera incongruencias, vacíos y dificultad de trato. El niño espera afectos, comunicación, y una interacción diaria con la cual, abrirse al mundo también a través de su padre. Sin embargo, solo encuentra muros.

– Un trato vacío y esquivo genera ansiedad en los niños, no saben “a qué atenerse”, desarrollan expectativas que no se cumplen, y tienden además, a comparar “padres ajenos” a los que ellos tienen en casa. Saben que los padres de sus amigos actúan de modo diferente a lo suyos.

¿QUÉ CONSECUENCIAS GENERA 
EN LA EDAD ADULTA 
LA FIGURA DEL PADRE AUSENTE?

Genera un desapego afectivo que nos hace ser más inseguros a la hora de establecer determinadas relaciones.
Podemos llegar a ser algo desconfiados. La idea de proyectar una alta carga afectiva en alguien, nos produce miedo, tememos ser traicionados, o no reconocidos. O peor aún, ignorados.

A medida que nos hacemos mayores, es muy posible que nos demos cuenta de muchas más cosas. Reconocemos el esfuerzo que hizo nuestra madre por suplir las carencias de nuestro padre, y de cómo, más de una vez, lo disculpó con frases como…
“Ya sabes cómo es tu padre”, “No hagas esas cosas que ya sabes que a tu padre no le van”, “Es que tú no lo entiendes…”.

A medida que maduramos, nuestros ojos se abren al mundo y ya saben leer entre líneas. Los gigantes se vuelven enanos porque ya conocemos sus secretos. Sin embargo, una parte de nosotros sigue siendo vulnerable a ese pasado.



P. Roberto De Grandis

Señor Jesucristo, hoy te pido la gracia de poder perdonar a todos los que me han ofendido en mi vida. Sé que Tú me darás la fuerza para perdonar. Te doy gracias porque Tú me amas y deseas mi felicidad más que yo mismo.

“Señor Jesucristo, hoy quiero perdonarme por todos mis pecados, faltas y todo lo que es malo en mí y todo lo que pienso que es malo. Señor, me perdono por cualquier intromisión en ocultismo, usando tablas de uija, horóscopos, sesiones, adivinos, amuletos, tomado tu nombre en vano, no adorándote; por herir a mis padres, emborracharme, usando droga, por pecados contra la pureza, por adulterio, aborto, robar, mentir. Me perdono de verdad.

“Señor, quiero que me sanes de cualquier ira, amargura y resentimiento hacia Ti, por las veces que sentí que Tú mandaste la muerte a mi familia, enfermedad, dolor de corazón, dificultades financieras o lo que yo pensé que eran castigos. ¡Perdóname, Jesús, Sáname!

“Señor, perdono a mi madre por las veces que me hirió, se resintió conmigo, estuvo furiosa conmigo, me castigó, prefirió a mis hermanos y hermanas a mí, me dijo que era tonto, feo, estúpido o que le había costado mucho dinero a la familia, o cuando me dijo que no era deseado, que fui un accidente, una equivocación o no era lo que quería.

“Perdono a mi padre por cualquier falta de apoyo, falta de amor, o de afecto, falta de atención, de tiempo, o de compañía, por beber, por mal comportamiento, especialmente con mi madre y los otros hijos, por sus castigos severos, por desertar, por estar lejos de casa, por divorciarse de mi madre, por no serle fiel.

“Señor, perdono a mis hermanos y hermanas que me rechazaron, dijeron mentiras de mí, me odiaron, estaban resentidos contra mí, competían conmigo por el amor de mis padres; me hirieron físicamente o me hicieron la vida desagradable de algún modo. Les perdono, Señor.

Señor, perdono a mi cónyuge por su falta de amor, de afecto, de consideración, de apoyo, por su falta de comunicación, por tensión, faltas, dolores o aquellos otros actos o palabras que me han herido o perturbado.

“Señor, perdono a mis hijos por su falta de respeto, obediencia, falta de amor, de atención, de apoyo, de comprensión, por sus malos hábitos, por cualquier mala acción que me puede perturbar.

“Señor, perdono a mi abuela, abuelo, tíos, tías y primos, que hayan interferido en la familia y hayan causado confusión, o que hayan enfrentado a mis padres.

“Señor, perdono a mis parientes políticos, especialmente a mi suegra, mi suegro, perdono a mis cuñados y cuñadas.

“Señor, hoy te pido especialmente la gracia de perdonar a mis yernos y nueras, y otros parientes por matrimonio, que tratan a mis hijos sin amor.

“Jesús, ayúdame a perdonar a mis compañeros de trabajo que son desagradables o me hacen la vida imposible. Por aquellos que me cargan con su trabajo, cotillean de mí, no cooperan conmigo, intentan quitarme el trabajo. Les perdono hoy.

“También necesito perdonar a mis vecinos, Señor. Por el ruido que hacen, por molestar, por no tener sus perros atados y dejar que pasen a mi jardín, por no tener la basura bien recogida y tener el vecindario desordenado; les perdono.

” Ahora perdono a mi párroco y los sacerdotes, a mi congregación y mi iglesia por su falta de apoyo, mezquindad, falta de amistad, malos sermones, por no apoyarme como debieran, por no usarme en un puesto de responsabilidad, por no invitarme a ayudar en puestos mayores y por cualquier otra herida que me hayan hecho; les perdono hoy.

“Señor, perdono a todos los profesionales que me hayan herido en cualquier forma, médicos, enfermeras, abogados, policías, trabajadores de hospitales. Por cualquier cosa que me hicieron; les perdono sinceramente hoy.

“Señor, perdono a mi jefe por no pagarme lo suficiente, por no apreciarme, por no ser amable o razonable conmigo, por estar furioso o no ser dialogante, por no promocionarme, y por no alabarme por mi trabajo.

“Señor, perdono a mis profesores y formadores del pasado así como a los actuales; a los que me castigaron, humillaron, insultaron, me trataron injustamente, se rieron de mí, me llamaron tonto o estúpido, me hicieron quedar castigado después del colegio.

“Señor, perdono a mis amigos que me han decepcionado, han perdido contacto conmigo, no me apoyan, no estaban disponibles cuando necesitaba ayuda, les presté dinero y no me lo devolvieron, me criticaron.

“Señor Jesús, pido especialmente la gracia de perdonar a esa persona que más me ha herido en mi vida. Pido perdonar a mi peor enemigo, la persona que más me cuesta perdonar o la persona que haya dicho que nunca la perdonaría.

“Gracias Jesús, porque me estás liberando del mal de no perdonar y pido perdón a todos aquellos a los que yo también he ofendido. Gracias, Señor, por el amor que llega a través de mí hasta ellos. Amén”.


miércoles, 26 de junio de 2013

LA SUPERACIÓN DE LOS TRAUMAS (LIBRO "EL ARTE DE NO AMARGARSE LA VIDA")





"¿Quieres dejar de pertenecer al número de los esclavos? Rompe tus cadenas y desecha de ti todo temor y todo despecho. No nos afecta lo que nos sucede sino lo que nos decimos sobre lo que nos sucede. Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado". Epícteto


-¿Cómo es posible llegar a ser personas resilentes?

-El método fundamental es el de revisar el diálogo interno, porque es ese diálogo el que nos hace fuerte o nos hace débiles. Las personas débiles hacen algo que yo llamo terribilizar y tienen una enfermedad que yo llamo terribilitis. Esta enfermedad consiste en evaluar como muy malas o terribles adversidades que no lo son. Un ejemplo puede ser el caso de alguien a quien le deja su mujer y que lee una nota en que dicha mujer le comunica que lo abandona. Eso no es terrible o muy malo, sino solo un poquito malo, porque esa persona puede ser feliz a pesar de esa circunstancia. No terribilizar nunca es la base de la fortaleza emocional, pero, para hacer eso, hace falta una filosofía de vida y un sistema de valores de persona fuerte y tenerlo muy claro.
-¿Cuáles serían los pilares de esa filosofía de vida?
 
-El pilar fundamental es asumir que se necesita poco para estar bien. Los seres humanos necesitamos muy poco para estar bien, de hecho, solo necesitamos la comida y la bebida del día y un techo para los días malos, aunque sea de prestado. Si se puede conseguir eso, se puede ser muy feliz. Tener claro que esa es la realidad de los seres humanos es lo que le hace a uno fuerte y sereno. 
-Por lo que usted dice, la gente con tendencia a terribilizar va a hacerlo siempre y el cambio afectará solo a los problemas que causan tristeza y frustración.
-Totalmente, porque terribilizar es un hábito que llega debido a cierta inmadurez personal, por falta de una educación en valores. En nuestra sociedad, este síndrome ocurre cada vez más. Hace veinte años, el índice de depresión y ansiedad en nuestro país era de un 10%, que ya era muy alto. Actualmente, es de un 30% y sigue subiendo. Las personas somos cada vez más vulnerables a nivel emocional porque falta una educación en valores y porque la sociedad transmite ciertos antivalores que nos hacen vulnerables. Nos transmite que se necesitan ciertas cosas para estar bien, nosotros nos lo creemos y eso nos hace débiles. 

“Si hay un pensamiento catastrofista de seguro que la emoción como reacción será de la misma índole”. Y esto, dice que ocurre con mayores frecuencias en las personas vulnerables a nivel emocional y que suelen calificar todo como “terrible”. Entonces, bautiza a esta forma de pensar como una enfermedad que llama “terribilitis”.

El padecimiento, según describe, tiene como base la tortura mental y surge a partir de “creencias irracionales”, que se sostienen a nivel personal y social en forma cotidiana, y que se caracterizan por ser falsas, exageradas, inútiles y además, no ayudan a resolver el problema y producen malestar emocional.

“No creerse estas ideas irracionales te permitirán disfrutar al máximo de las ventajes de la vida moderna si que te vuelvas neurótico”, aconseja. Para no perderse, Santandreu da una lista con 10 ideas principales que afectan a las personas de nuestro tiempo y que reproducimos al final de la nota.

Su propuesta, es que todos manejemos como base esta información para luego poder aplicar su método, que sintetiza en tres pasos:

1. Detectar todos los días qué creencias irracionales se han mantenido a lo largo del día, que han producido malestar emocional.


2. Combatir esas ideas irracionales mediante tres diferentes argumentos, de comparación, de posibilidades y existenciales, donde la pregunta es “¿qué será de mi y del problema que me preocupa dentro de 100 años. La respuesta es clara, nada, estarás muerto y esta adversidad habrá dejado de tener ninguna importancia”.

3. Formular, finalmente, las creencias racionales correspondientes, que son generalmente más sensatas y alegres.

Es que la terapia cognitiva en que se sostiene este método es una terapia de argumentos y no un ejercicio de pensamiento positivo. Entonces, para que sea realmente efectiva requiere que cada uno trabaje en su propio sistema de creencias y que pueda calificar una adversidad utilizando siempre criterios que sean ante todo, constructivos.

A continuación, las creencias irracionales más comunes que se deben eliminar para no amargar la vida:

1. Necesito tener a mi lado a alguien que me ame: de lo contrario, ¡qué vida más triste! 2. Tengo que ser alguien en la vida, aprovechar bien mis cualidades y virtudes. De lo contrario, me sentiría fracasado. 3. No puedo tolerar que la gente me menosprecie en público. Debo saber responder y defender mi imagen. 4. Debo tener una casa en propiedad. De lo contrario, soy un maldito fracasado muerto de hambre. 5. Tener buena salud es fundamental para ser feliz. Y lo más deseable es vivir mucho tiempo; cuanto más, mejor: ¡incluso 100 años o más! 6. Tengo que ayudar a mis familiares: padres, abuelos, hijos… mi ayuda es fundamental para su felicidad. 7. Si mi pareja me pone los cuernos, no puedo continuar con esa relación. La infidelidad es una cosa terrible que te destroza por dentro. 8. Tengo que tener una vida emocionante. De lo contrario, mi vida es un aburrimiento y, de alguna forma, un desperdicio. 9. Más siempre es mejor. El progreso siempre es bueno y consiste en tener más cosas, más oportunidades, más inteligencia…; esto es obvio en el caso de desear cada vez más y más cosas buenas como paz y alegría. 10. La soledad es muy
mala. Los seres humanos necesitan tener a alguien cerca porque si no, son unos desgraciados.

 
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Paul Watzlawick:
 
 

Recomiendo este libro a todos los que estén interesados en el ser humano, en lo impredecible de su conducta, de sus bondades y maldades, inteligencia y aberraciones, lógica y pasiones y especialmente en las paradojas de la vida.

Usted puede llevar una vida con bondades y desdichas, que se reparten de forma aleatoria y más o menos equitativa. Pero el llevar una vida verdaderamente, profundamente amargada, es un arte especial, que usted depura, refina, cultiva y va desarrollando.

Por ejemplo, si usted se considera normal, pensará que la mayor o menor espera en la cola de un cine, de un aeropuerto o de un supermercado, se reparte de forma más o menos aleatoria; que, cuando va corriendo detrás de un autobús, unas veces logra cogerlo y otras veces no; y que en la vida unas veces se sale usted con la suya y otras no de forma más o menos equivalente.

Ahora bien, si usted piensa que, al pagar la cuenta de un supermercado, se coloca en la fila de la cajera más incompetente o que en el control de policía en un aeropuerto le toca siempre la fila más larga y que, cuando va a coger un autobús, casi siempre se le cierran las puertas ante sus narices y que estas cosas sólo le pasan a usted, entonces usted es un EXCELENTE CLIENTE Y LECTOR de este libro: si realmente usted pretende llevar una vida amargada, este libro le ayudará a lograrlo, de tal forma que al final conseguirá depurar y perfeccionar ese arte que sólo pertenece a algunas personas tan superespeciales como usted y que es el ARTE DE AMARGARSE LA VIDA.

Algunos ejemplos:

* La sublimación del pasado: pensar que todo lo que había antes era mucho mejor que lo que hay ahora, con lo cual usted logra vivir desdichado.

* "Lo mal que anda este mundo" y que sólo usted puede arreglar.

* Ser especialmente superprecavido ante cualquier problema, lo cual le garantizará a usted la permanencia de ese problema a lo largo de toda su vida.

* El autocumplimiento de las profecías. La profecía de un suceso genera el suceso de la profecía. Hable, hable mal de alguien o difunda un bulo que, si hay suficiente gente que lo repita, ese bulo o ficción se transformará en una realidad.

En definitiva, una de las conclusiones a las que llega el autor es que, ante determinados problemas terribles, podemos pensar tranquilamente que la situación es desesperada pero no seria. Estas consideraciones no son muy lejanas a las que yo recibí en mi antigua educación jesuita de un cura inolvidable y sabio que solía decirnos: "Hijos míos, cuando sintáis que las desdichas y los desasosiegos son tantos que os abruman, coged parte de ellos y ofrecédselos al señor."

Libro para leerlo varias veces, meditarlo y guardar.