A las afueras
de la cruz
🕆
Las sectas de origen cristiano
en España
Una de las características del pluralismo religioso es la existencia de las sectas. Se calcula que en torno al 1% de la población española forma parte de esos grupos que se mueven en un amplio espectro que va entre lo religioso y la búsqueda del bienestar personal. Aunque la secularización ha afectado en su crecimiento y difusión a las sectas más religiosas, continúan siendo una realidad que no podemos desatender. En estas páginas se ofrece información actualizada de casi un centenar de sectas de origen cristiano presentes en España, ordenadas por «familias»: de origen católico o anglicano, de origen protestante, procedentes del adventismo, metafísicas o de sanación, restauracionistas, proféticas y mesiánicas. Desde movimientos con más de un siglo de historia en nuestro país y miles de seguidores hasta pequeños grupos con una modesta actividad que a veces se limita al ámbito de las redes sociales; aquí se analiza su origen, historia, doctrinas, prácticas, organización interna y entidades dependientes.El estudio detallado de cada secta y la visión de conjunto permiten comprender el título: A las afueras de la cruz, porque, a pesar de la apariencia y de la terminología cristiana, estos movimientos muestran un progresivo alejamiento de los principales núcleos de la fe en Jesús, tal como se plasmó desde sus inicios en unas fórmulas doctrinales, unas celebraciones litúrgicas y un estilo de vida propio.
INTRODUCCIÓN
«Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”» (Mt 11,2-3). La inquietud mostrada por el Bautista y que relata el evangelista Mateo, ha planeado como una sombra a lo largo de veinte siglos de cristianismo. Desde el principio hubo grupos y personas que reclamaron un papel importante —y hasta exclusivo— en el nuevo camino que habían iniciado los seguidores de Jesús de Nazaret, llegando a proponer sus propios caminos divergentes. En una historia larga y compleja, la vivencia de la fe cristiana se ha ido configurando socialmente, dando lugar a las diversas Iglesias y comunidades eclesiales que forman el mapa plural del cristianismo contemporáneo, pero han seguido surgiendo propuestas alternativas que se han situado al margen de las denominaciones tradicionales.
Al elaborar el mapa del pluralismo religioso en España, espacio geográfico y cultural en el que se enmarca este trabajo, es obvio que el cristianismo debe ocupar un lugar primordial. Junto a la Iglesia católica se encuentran otras confesiones cristianas con una importancia tanto histórica como actual, y que podemos localizar con relativa facilidad en las grandes corrientes de la ortodoxia, la Reforma protestante y el anglicanismo. Sin embargo, no es tan sencilla la labor de identificar y ordenar la compleja realidad del fenómeno sectario que se mueve en torno al hecho cristiano. Por eso, la inclusión de algunos movimientos en esta obra será, ciertamente, discutible y polémica.
¿Es posible hacer una distinción, en el ámbito cristiano, entre lo que es una secta y lo que no lo es?
Manuel Guerra, en su obra de referencia fundamental sobre este tema, ofrece su propia definición de secta, después de estudiar cientos de grupos:
«Una secta es la clave existencial, teórica y práctica, de los que pertenecen a un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un cambio maravilloso, ya colectivo —de la humanidad—, ya individual o del hombre en una especie de superhombre»1. Ciertamente llama la atención ese criterio definitorio de «no cristiano», algo que el propio autor aclara refiriéndose a tres cuestiones que determinan que nos encontremos ante una secta cuando el lenguaje, la apariencia y hasta la denominación apuntan al cristianismo: la negación de los contenidos dogmáticos básicos de la fe cristiana, la consideración abierta de la revelación divina y el valor secundario de la Biblia.
Aquí es donde se hace precisa una aclaración terminológica en torno al subtítulo de este libro: hablamos de sectas «de origen cristiano» o «de impronta cristiana»2, y no de «sectas cristianas» porque, como se ha dicho, la mayor parte de ellas realmente se apartan de los mínimos para que podamos considerarlas como tales. Para establecer estos mínimos, basta con que asumamos las condiciones establecidas en 1961 para que un movimiento pueda formar parte del Consejo Mundial de las Iglesias: la profesión de fe en el Dios trinitario y en la divinidad de Jesucristo y el bautismo como medio de incorporación a él3. Junto a esto, habría que revisar las cuestiones ya señaladas del valor dado a la Biblia y el carácter abierto o no de la revelación en estos grupos, cuestiones sujetas a importantes controversias. Además de tener en cuenta que en algunas ocasiones nos encontraremos con movimientos cuyo cristianismo es mera apariencia o parafernalia, o la forma de ocultar una doctrina realmente esotérica o gnóstica, tal como se puede comprobar en las páginas que siguen.
Todas estas consideraciones no se limitan a una postura particular de perspectivas católicas. En un libro que pretende mostrar los datos fundamentales de todas las confesiones cristianas del mundo, el experto evangélico Ron Rhodes aclara por qué no incluye —como sí hacen otros autores— a grupos como los mormones o los testigos de Jehová, que generalmente suelen estudiarse bajo el paraguas del cristianismo.
«Hay una razón importante para su exclusión. Aunque no es políticamente correcto decirlo, estos grupos no son denominaciones cristianas, sino que son sectas» 4. A explicarlo dedica todo un apéndice de su obra, en el que reivindica el uso de la palabra «secta» (el término cult, el más peyorativo, como el que tenemos en castellano, y no sect) en un sentido más teológico que sociológico. Según Rhodes, «teológicamente hablando, una secta es un grupo religioso que se deriva de una religión madre (como el cristianismo), pero que de hecho se aparta de esa religión madre al negar (ya sea explícita o implícitamente) una o más de las doctrinas esenciales de esa religión»5.
¿Y por qué una atención especial a los grupos que se mueven en el entorno del cristianismo? Precisamente por el problema de discernimiento y el desafío al ecumenismo que suponen, tal como lo han subrayado algunos documentos, tanto de las diversas Iglesias y comunidades cristianas como los que son fruto del diálogo interconfesional. Las sectas de impronta cristiana no son objeto del empeño ecuménico, ni tampoco le corresponden como tema al diálogo interreligioso. La nueva religiosidad constituye algo propio y peculiar, y así ha de ser abordado teológica y pastoralmente, constituyendo una llamada siempre actual al discernimiento y a la conversión de los cristianos, además de un impulso para la ayuda a las víctimas6.
En la introducción a su encíclica Ut unum sint, el papa san Juan Pablo II recordaba que «los creyentes en Cristo no pueden permanecer divididos. Si quieren combatir verdadera y eficazmente la tendencia del mundo a anular el misterio de la redención, deben profesar juntos la misma verdad sobre la cruz» (n. 1). Unas palabras que explican muy bien el título escogido para esta obra:
A las afueras de la cruz, porque las sectas analizadas en este volumen, a pesar de su uso de elementos cristianos, se han alejado de la correcta comprensión de la persona de Jesucristo, del sentido de su misión y de la que ha de ser la identidad de sus seguidores en el mundo, tanto en el plano teórico como en la concreción práctica vital.
Heterodoxia y heteropraxis van de la mano en una experiencia grupal que, aunque tenga la cruz como referencia y a Jesús como símbolo, se sitúa, con mayor o menor proximidad, en sus afueras.
La base de este trabajo ha sido una serie de artículos publicados entre 2018 y 2021 en la revista Pastoral Ecuménica, editada por el Centro Ecuménico «Julián García Hernando». En ellos se fue desgranando con cierto detalle la realidad de las sectas de impronta cristiana en España, de forma que queden claros los aspectos más importantes de los grupos de la nueva religiosidad que se mueven de una forma u otra en la órbita del cristianismo —aunque en la inmensa mayoría de los casos, como veremos, se sitúan doctrinal y existencialmente fuera de él—. Se pensó como un servicio a las delegaciones diocesanas de Relaciones Interconfesionales y a todas las personas dedicadas al ecumenismo para ayudar en la identificación y el discernimiento de una serie de sectas cada vez más presentes en el territorio nacional. La novedad del libro no consiste solo en la recopilación de dichos artículos, sino en un estudio más profundo y detallado, que amplía el número de grupos estudiados y actualiza sus datos hasta finales del año 2022.
Partimos, para ello, de un estudio anterior —presentado en el año 2014 en las XXIV Jornadas para Delegados Episcopales y Directores de Secretariados de Relaciones Interconfesionales, organizadas por la Conferencia Episcopal Española—, en el que se resumía la actualidad global del fenómeno sectario en nuestro país, pero que, necesariamente, prescindía de ofrecer una relación concreta de los movimientos ubicados en cada categoría7. La clasificación de las sectas de impronta cristiana se ha hecho siguiendo, en sus líneas principales, la realizada por los estudiosos Massimo Introvigne y PierLuigi Zoccatelli en su repaso al pluralismo religioso de Italia8. Así, en los sucesivos capítulos se encuentran las siguientes subcategorías: grupos de origen católico, grupos de origen protestante, grupos de la familia adventista, grupos metafísicos y de sanación, grupos restauracionistas y grupos proféticos y mesiánicos. Y cada capítulo cuenta con su propia introducción, donde se hacen las consideraciones particulares necesarias.
Para la elaboración de la información relativa a cada una de las sectas se ha tenido en cuenta principalmente la bibliografía general que se indica al principio del volumen y la específica de cada capítulo, al final de cada uno de ellos, además de otros materiales que forman parte de la Biblioteca-Centro de Documentación «José María Baamonde» que tiene la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en Zamora. En muchos casos han sido fuentes fundamentales, para los detalles concretos, tanto las publicaciones de los grupos en Internet y las redes sociales —algunas de ellas ya inexistentes— como las aportaciones de exadeptos y familias afectadas. Cuando se trata de sectas sobradamente conocidas y con una amplia bibliografía, no nos hemos detenido en sus aspectos doctrinales y prácticos, sino en lo más propio de su presencia y actuación en España. La insistencia en ofrecer nombres de personas y de entidades —que se refleja en sendos índices al final de la obra— responde a la necesidad de contar con referencias concretas a la hora de conocer con datos ciertos un mundo que en muchas ocasiones se mueve entre sombras, medias verdades, desinformación y camaleonismo.
A pesar de la pretensión de exhaustividad, somos conscientes de la limitación del estudio. En primer lugar, por la velocidad de los cambios que se dan en estos grupos y la frecuente dificultad de acceso a su realidad interna, lo que ha hecho tener que actualizar muchos datos hasta el último momento de la publicación, y lo que explicará la pronta caducidad de un buen número de sus informaciones. En segundo lugar, porque en ocasiones ha sido difícil confirmar la existencia real y actual de algunas sectas más allá de lo conocido en años anteriores, estructuras organizativas o presencia en el ciberespacio. Y, en tercer lugar, porque hay grupos que, por su implantación reciente, su pequeño tamaño o su voluntad de pasar desapercibidos, habrán escapado a nuestro repaso. Puede extrañar, por ejemplo, que no aparezca ninguna secta de origen netamente ortodoxo o cristiano bizantino. Es posible que haya alguna —más allá del grupo de los autodenominados cátaros, cuyo líder fundó con anterioridad una secta ortodoxa en su país natal—, pero no hemos logrado hallar ninguna que podamos incluir con certeza. Pedimos disculpas por las omisiones, así como por los errores que se hayan podido cometer.
Para finalizar estas palabras introductorias, no puede faltar el agradecimiento sincero y de corazón a las personas y entidades que han contribuido a la elaboración de este libro. Sería muy difícil nombrarlos a todos y seguramente quedaran algunos nombres en el tintero. Dejo constancia del agradecimiento especial a todos los compañeros de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) —sobre todo a los que ya nos han dejado— y a los que han sido responsables de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española —los sacerdotes Julián García Hernando, Carlos de Francisco Vega, Manuel Barrios Prieto y Rafael Vázquez Jiménez—, por la confianza depositada y el impulso a nuestro trabajo de investigación, formación y ayuda. Post scriptum Toda aportación, corrección, puntualización o sugerencia será bienvenida en la siguiente dirección de correo electrónico
____________________________________
1 M. Guerra Gómez, Diccionario enciclopédico de las sectas (BAC, Madrid 5 2013) 862.2 En su clasificación del panorama sectario, Julián García Hernando emplea la expresión «sectas de origen cristiano», mientras que Manuel Guerra habla de «impronta cristiana»; cf. J. García Hernando (dir.), Pluralismo religioso en España. I: Confesiones cristianas (Sociedad de Educación Atenas, Madrid
2 1992); M. Guerra Gómez, Los nuevos movimientos religiosos (las sectas). Rasgos comunes y diferenciales (Eunsa, Pamplona 1993).
3 Cf. R. Saarinen, «World Council of Churches», en W. A. Dyrness – V.-M. Kärkkäinen (eds.), Global Dictionary of Theology. A Resource for the Worldwide Church (InterVarsity Press, Downers Grove 2008) 946-949.
4 R. Rhodes, The Complete Guide to Christian Denominations (Harvest House, Eugene 2005) 417.
5 Ibid.
6 Cf. L. Santamaría del Río, «Ecumenismo y nueva religiosidad»: Diálogo Ecuménico 159-161 (2016) 285-325.
7 Cf. L. Santamaría del Río, «Sectas y nueva religiosidad en la España pluralista»: Nova et Vetera 83 (2017) 69-91.
8 Cf. M. Introvigne – P. Zoccatelli (dirs.), Enciclopedia delle religioni in Italia (Elledici, Turín 2013).
VER+:
-¿Estamos viviendo un nuevo auge de las sectas en España e Hispanoamérica o simplemente ahora son más visibles?
-Sí, las sectas crecen y se multiplican en la actualidad. Es cierto que su visibilidad es mayor, tanto por la propia labor proselitista de estos grupos (que aprovechan sobremanera las posibilidades que les ofrecen las redes sociales de Internet) como por el espacio que le dais a esta cuestión los medios de comunicación.
»Pero la apariencia, en este caso, coincide con la realidad. Las sectas no han pasado de moda; al contrario, en todos estos años he constatado cómo se trata de un fenómeno en crecimiento. Cada vez hay más sectas –muchas de ellas, grupos pequeños que pueden pasar más desapercibidos– y cada vez tienen más capacidad de llegar a la gente. Y esto lo confirma otro dato del que dan fe mi teléfono, mis redes sociales y mi buzón de correo electrónico: cada vez más familias y personas acuden a quienes nos dedicamos a este tema pidiendo ayuda.
- ¿Cuál es hoy el perfil más habitual de persona captada por una secta?
- No hay un único perfil. Yo diría que hay múltiples perfiles de personas más fácilmente captables. Porque, en realidad, cualquiera puede caer. Eso no invalida el estereotipo de persona vulnerable que comentas… ¡porque todos somos vulnerables! Acostumbro a decir que las sectas, para seducir a sus potenciales adeptos, apuntan a nuestro corazón, y no a nuestra cabeza. ¿A qué me refiero? Al corazón en sentido simbólico, claro: la sede de nuestra afectividad, por un lado (relaciones, emociones, identidad y pertenencia), y de la espiritualidad, por otro (búsqueda de sentido, razones para vivir, fundamentos de nuestra esperanza).
(...)
Diccionario Enciclopédico de Las Sectas (Manuel Guerra Gomez) (Z-Library) by akomi2111
Manuel Guerra Gomez- Los Nuevos Movimientos Peligrosos (Las Sectas) by Alfonso Escobar




