EXPEDIENTES DE CONSPIRACIÓN
Y COMPLOT LIBERTICIDA
EXPEDIENTE Nº 1: LA PROVINCIA 53
"El Sáhara es España." — Lo dijeron en 1974.
"Ceuta y Melilla, fuera de peligro." — Lo dicen ahora.
2021: Pegasus lee el móvil del presidente.
2022: España regala el Sáhara a Marruecos sin Parlamento.
Nadie ha dicho qué encontraron.
Si te dicen que es paranoia, recuerda que el Sáhara también lo era.
EXPEDIENTE Nº 2: GÓMEZ
Una cátedra. Una asesora. Cartas firmadas. Una llamada.
Cuatro casualidades. Una sola firma.
EXPEDIENTE Nº 3: SENYERA
El independentismo no nació de un sentimiento.
Nació de una fortuna que había que esconder.
34 años escondiendo dinero en Andorra.
4 fundaciones tapadera. 7 hijos imputados.
Y una bandera para taparlo todo.
Nació de una fortuna que había que esconder.
34 años escondiendo dinero en Andorra.
4 fundaciones tapadera. 7 hijos imputados.
Y una bandera para taparlo todo.
EXPEDIENTE Nº 4: ZAPATERO
Mientras Zapatero hablaba de paz en Caracas...
el régimen torturaba a los demócratas.
Y mientras él firmaba acuerdos con Maduro...
sus hijas firmaban facturas de 1,2 millones.
Por primera vez en democracia, un expresidente español imputado por corrupción.
La historia será implacable.
Expediente Nº 5: Los Angelitos.
En una guerra civil no hay bandos limpios. Hubo atrocidades en los dos lados y la represión franquista fue larga. Eso no lo discute nadie serio.
Pero hazte una pregunta incómoda: ¿de verdad los republicanos eran los buenos? ¿Unos angelitos frente a los villanos?
En su retaguardia se llenaron las cunetas en plena guerra, se montaron cientos de checas y se sacaba a gente de su casa de madrugada para no devolverla… ¿de verdad estaban construyendo un paraíso democrático?
No hay que imaginarlo. Ya lo demostraron. Solo hechos, solo lo documentado. Y que cada uno saque sus conclusiones.
Aquí no se defiende ninguna guerra. Lo único que se expone es que ninguno de los dos lados tuvo las manos limpias, por mucho que el relato haya querido vestir a los republicanos de inocentes.
EXPEDIENTE Nº 6: LOS QUE CALLARON
Mientras El Salvador ardía, miraron hacia otro lado.
Ahora que dejó de arder, no callan.
¿De qué hablan los que callaron veinte años?
¿De los derechos de quién?
Setenta mil muertos esperan la respuesta.
EXPEDIENTE Nº 7: TEMPORADA DE CAZA
Esto no lo vas a ver en ningún telediario.
No porque no esté pasando. Porque alguien decidió que no merecía tu atención.
Son cristianos. Familias quemadas en sus casas, fieles tiroteados en plena misa,
pueblos enteros borrados del mapa. Asesinados por rezar.
Hay muertos de primera y muertos de segunda. Y quién es quién no lo decides tú: lo deciden los que tienen el micrófono y eligen cuándo encenderlo.
Hoy lo enciendo yo.
¿Cuántos de estos nombres conocías antes de este vídeo?
Expediente Nº 8: "Los tontos útiles"
Juran defender a las víctimas. Y aplauden al verdugo.
Dicen defender a las mujeres, a los homosexuales, la libertad.
Y aplauden a los regímenes que las cuelgan, las ciegan y las entierran de noche.
Hay países donde amar a alguien de tu mismo sexo se paga con la muerte. Cientos de personas ejecutadas, encarceladas o cegadas por pensar distinto. Está en sus leyes y en los informes de derechos humanos.
Y algunos, desde aquí, los aplauden.
Eso es un tonto útil.
Esto les molesta. Por eso hay que verlo.
EXPEDIENTE Nº 9: En Venezuela necesitas un código QR para desenterrar a tu propia familia.
Mientras 50.000 personas siguen bajo los escombros, el régimen de Delcy Rodríguez mandó 14.000 soldados… no a cavar, a cerrar el paso. Cortaron internet. Escondieron a sus muertos en una hoja de cálculo. Y posaron para la foto sobre los ataúdes.
Pero el mundo entero cruzó el mar a cavar lo que ellos se negaron a cavar.
Maduro ya cayó. El trabajo no termina hasta que caigan todos.
Un pueblo que escarba con las uñas no se rinde. Se levanta.
EXPEDIENTE Nº 10: SOCIALISMO
“Cuba, Venezuela, España, Nicaragua, Corea del Norte, Camboya, la URSS… Distinto país, misma película: un hombre en una tarima repartiendo lo de otros, y una multitud aplaudiendo su propia ruina.”
Hay frases que duelen porque condensan décadas de historia en apenas unas líneas.
Cambian los nombres, cambian las banderas y cambian los himnos, pero el libreto parece empeñado en repetirse. Siempre aparece un iluminado prometiendo igualdad, justicia social y un futuro radiante… y termina dejando un país más pobre, más dividido y mucho menos libre.
El socialismo, que bebe de las fuentes del comunismo satánico, lleva demasiado tiempo vendiéndose como la medicina mientras la historia lo señala una y otra vez como parte de la enfermedad.
Allí donde el individuo deja de ser responsable de su destino para convertirse en una pieza del Estado, la libertad comienza a agonizar.
La propiedad deja de ser un derecho, el mérito pasa a ser sospechoso, la familia pierde su lugar y la dependencia del poder se convierte en la nueva religión civil.
Y lo más perverso es que no llega con botas militares.
Llega con palabras bonitas.
Con promesas de solidaridad, de justicia y de protección.
Primero te pide un poco de libertad “por el bien común”.
Después un poco más. Hasta que un día descubres que ya no eres dueño de casi nada… salvo de los impuestos que te quedan por pagar.
Mi problema no es solo el socialismo.
Mi problema es cualquier ideología que convierta al ciudadano en súbdito y al político en una casta privilegiada. Detesto la política y a sus dirigentes.
Pero la historia demuestra que pocas han perfeccionado tanto ese mecanismo como el socialismo de inspiración colectivista.
Quizá por eso conviene leer menos propaganda y más historia.
Porque las utopías prometidas desde una tarima casi siempre terminan igual: una élite viviendo como reyes… y el pueblo aplaudiendo mientras le vacían los bolsillos.





