EL Rincón de Yanka: 🚣 GASTAR LA VIDA RUMBO A DIOS Y AL PRÓJIMO

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domingo, 25 de febrero de 2018

🚣 GASTAR LA VIDA RUMBO A DIOS Y AL PRÓJIMO

Oración 
"Gastar la vida" 
Jesucristo ha dicho: “Quien quiera economizar su vida, la perderá; y quien la gaste por Mi, la recobrará en el vida eterna”. Pero a nosotros nos da miedo gastar la vida, entregarla sin reservas. Un terrible instinto de conservación nos lleva hacia el egoísmo, y nos atenaza cuando queremos jugarnos la vida. Tenemos seguros por todas partes, para evitar los riesgos. Y sobre todo está la cobardía...
Señor Jesucristo, nos da miedo gastar la vida. Pero la vida Tú nos la has dado para gastarla; no se la puede economizar en estéril egoísmo. Gastar la vida es trabajar por los demás, aunque no paguen; hacer un favor al que no va a devolver; gastar la vida es lanzarse aún al fracaso, si hace falta, sin falsas prudencias; es quemar las naves en bien del prójimo.
Somos antorchas que solo tenemos sentido cuando nos quemamos; solamente entonces seremos luz.
Líbranos de la prudencia cobarde, la que nos hace evitar el sacrificio, y buscar la seguridad.

Gastar la vida no se hace con gestos ampulosos, y falsa teatralidad. La vida se da sencillamente, sin publicidad, como el agua de la vertiente, como la madre da el pecho al niño, como el sudor humilde del sembrador.
Entrénanos, Señor, a lanzarnos a lo imposible, porque detrás de lo imposible está tu gracia y tu presencia; no podemos caer en el vacío.
El futuro es un enigma, nuestro camino se interna en la niebla; pero queremos seguir dándonos, porque Tú estás esperando en la noche, con mil ojos llenos de lágrimas.


El rumbo de la vida
(Tejido a tierra) 
🚣
Principio y fundamento de la vida, 
eres Tú quien regala cada día 
gracia tras gracia, del sol al ocaso 
señalas el rumbo a avanzar; 
eres puerto desde donde salgo al mar. 

Tu amor me invita a desplegar las velas, 
a levantar el ancla que impide zarpar. 
Tu amor espera, nos llama y renueva 
la promesa de un padre que nos quiere abrazar. 

En medio del mar que amenaza 
tu mano sostiene la esperanza. 
Regalas la calma, la ruta hacia el Padre, 
enciendes fuego en mi andar; 
eres Cristo, compañero en el amar. 

Tu amor me enseña a gastar la vida entera, 
a remar mar adentro confiado en tu paz. 
Tu amor entrega una madre para el mundo, 
una estrella en los mares para tu rostro alumbrar. 

Y cuando arrecien los vientos y me llamen de la costa, 
cuando se cansen los brazos y el miedo me inhunde, 
con tu gracia me mantendré rumbo a Dios. 

Tu amor consuela, incendia y alienta, 
soplo que empuja mi fuerza al cantar. 
De ti venimos, contigo vamos, 
hacia a ti vamos rumbo al hogar.