Analizo en detalle a dos autores: Pablo d'Ors, sacerdote secular de Madrid, y Javier Melloni, S.I. En el caso de d'Ors, bajo lenguaje aparentemente cristiano, propone una espiritualidad donde la conciencia reemplaza a Dios, el pecado se reduce a ignorancia, el sufrimiento pierde su valor redentor y la salvación viene por «el despertar interior» y no por la gracia.Es una espiritualidad gnóstica, monista y panteísta con ropaje católico. En cuanto a Melloni, disuelve la divinidad única de Cristo en un «Cristo cósmico» accesible a todas las religiones. Propone mezclar los Ejercicios ignacianos con prácticas orientales, desnaturalizándolos por completo.
Mostrando entradas con la etiqueta DISCERNIR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DISCERNIR. Mostrar todas las entradas
domingo, 2 de agosto de 2026
LIBRO "DE ESPALDAS A DIOS": 👿👥 GUÍA DE DISCERNIMIENTO PARA LA NUEVA ERA, EL YOGA Y OTROS ESPIRITUALISMOS POSMODERNOS por P. GUSTAVO LOMBARDO, IVE
DE ESPALDAS A DIOS
GUÍA DE DISCERNIMIENTO PARA LA NUEVA ERA,
EL YOYA Y OTROS ESPIRITUALISMOS POSMODERNOS
Vivimos en una época de gran búsqueda espiritual… pero también de gran confusión.
El yoga, el mindfulness, el reiki y muchas corrientes de la llamada Nueva Era se presentan como caminos hacia la paz interior, la sanación y el crecimiento espiritual. Millones de personas las practican convencidas de que son compatibles con la fe cristiana. Pero surge una pregunta inevitable:
¿Conducen realmente a Dios?
En "De espaldas a Dios", el P. Gustavo Lombardo ofrece una guía clara y profunda de discernimiento cristiano para comprender el origen, las ideas y los peligros espirituales de estas corrientes.
Fruto de años de estudio, investigación y experiencia pastoral, este libro analiza:
• las raíces gnósticas y esotéricas de la Nueva Era
• la relación entre yoga, mindfulness, reiki y espiritualidad oriental
• el trasfondo filosófico y religioso de estas prácticas
• sus incompatibilidades con la fe cristiana
• y las infiltraciones de estas ideas en la cultura moderna e incluso en ámbitos católicos
Desde la filosofía, la teología y la tradición de la Iglesia, estas páginas iluminan con la verdad del Evangelio uno de los fenómenos espirituales más influyentes de nuestro tiempo.
Una obra indispensable para quienes desean comprender, discernir y defender la fe cristiana frente a las nuevas espiritualidades contemporáneas.
«La Nueva Era no tiene ninguna novedad; es solo nostalgia (y reviviscencia) del antiguo paganismo, del esoterismo, del ocultismo y del gnosticismo que la luz del Evangelio logró disipar parcialmente durante algunos siglos y que ahora vuelve a cernirse sobre el mundo ensombrecido por el crepúsculo de la civilización que nos toca vivir».
— P. Miguel Ángel Fuentes, IVE, del Prólogo.
Prólogo: No hay nada nuevo bajo el sol
«No hay nada nuevo bajo el sol», dice con mucha sabiduría el Eclesiastés (1,9). Y la «Nueva Era» no es una excepción.
Esta tiene de «nueva» solo el nombre. De hecho, no es más que la «Vieja Era» que enfrentaron los Apóstoles vendida al hombre ignorante de hoy como si recién saliera del horno.
Ya los antiguos adoraban la luna y el sol, endiosaban los ríos y los bosques, se dejaban guiar por druidas y brujas, creían en las runas y piedras mágicas, estaban convencidos de que transmitían poderes y energías, estaban repletos y agobiados de supersticiones, se cargaban de rituales para alejar a los demonios y a las sombras malignas que los atormentaban, bailaban y se drogaban para entrar en contacto con la divinidad, invocaban a los muertos, identificaban la experiencia mística con el espasmo genital, preparaban pócimas mágicas, invocaban demonios y duendes, imponían manos, se dejaban cabalgar por entidades desconocidas y practicaban la adivinación. San Pedro, recordando a los cristianos provenientes de la gentilidad su antigua situación, la describía diciendo: «ya habéis pasado bastante tiempo obrando conforme al querer de los
gentiles, viviendo en desenfrenos, liviandades, crápulas, orgías, embriagueces y en cultos ilícitos a los ídolos» (1 Pe 4,3).
La Nueva Era no tiene ninguna novedad; es solo nostalgia (y reviviscencia) del antiguo paganismo, del esoterismo, del ocultismo y del gnosticismo que la luz del Evangelio logró disipar parcialmente durante algunos siglos y que ahora vuelve a cernirse sobre el mundo ensombrecido por el crepúsculo de la civilización que nos toca vivir...
San Pablo resumió a Timoteo todo este potaje con una expresión muy feliz: «fábulas profanas y cuentos de viejas» (1Tim 4,7). También calificó muchos de estos fenómenos como provenientes de «espíritus de error y enseñanzas de demonios» (1 Tim 4,1).
Lo único realmente nuevo que ha conocido el mundo desde su creación se cifra en Jesucristo. Él es el «Hombre Nuevo» (Col 3,10), y su doctrina, la «Ley Nueva» o «Nueva Alianza» (Hb 8,13). Porque tanto Aquél como ésta son kainós, adjetivo con que los griegos calificaban lo que es nuevo en sentido de novedoso, nunca antes visto, original, inaudito. Cristo sí que es nuevo en el sentido más propio de la palabra, porque es Dios que se hace hombre en un momento histórico y en un lugar concreto del mundo (y en un seno perpetuamente virginal, cosa jamás vista, ni antes ni después); y todo lo hecho por Él participa de su inequívoca e inagotable novedad, en particular el hombre renovado por su gracia que se hace, mediante esta, una «criatura nueva» que deja atrás la antigua, marchita y pecadora (2 Co 5,17). «Hoy hemos visto cosas increíbles», decían los testigos de la vida y milagros de Cristo (Lc 5,26); «Jamás se vio cosa igual en Israel», exclamaban otros (Mt 9,33).
En cambio, las novedades que pretende ofrecer la Nueva Era son nuevas en otro sentido que los antiguos griegos designaban con un calificativo diferente: neós. Neós es lo nuevo sin novedad; algo ya visto hasta el cansancio, pero vuelto a proponer por enésima vez ante nuestros ojos. Es nuevo porque aparece ahora, pero es la repetición de algo que ya estuvo aquí antes. Es una nueva puesta de sol, igual a la que vimos ayer y antes de ayer... y hace cientos de años nuestros abuelos. Un pañuelo nuevo es un pañuelo sin usar que no se diferencia en nada del que acabamos de arrojar al basurero, usado y cargado de manchas.
Por eso, todo cuanto ofrece la Nueva Era son errores viejos, engaños rancios, trucos trasnochados... De hecho, mucho de lo suyo fue inventado por la «Serpiente antigua», como designa san Juan a Satanás (Ap 12,9; 20,2; también ella calificada de marchita y anticuada), quien intentó establecer una «nueva era» en el mismo Paraíso terrenal, fascinando a Adán y a Eva y tratando de convencerlos de sentar un nuevo hombre de espaldas a Dios (cf. Gn 3) Y bien sabemos cómo terminaron los tres novadores. Nuevo significa aquí, simplemente, que lo viejo —que, según san Pablo, «ya pasó» por obra de Cristo (2 Co 5,17)— intenta volver al rodeo aprovechando la desorientación del hombre que ha apostatado del Evangelio y camina por este mundo, según Isaías, «palpando como ciego la pared, a tientas como quien no tiene ojos, tropezando en pleno día como si fuera noche y habitando en tinieblas como los muertos» (Is 59,10).
La Nueva Era ha sido posible por la crisis de fe que afecta al hombre de nuestro tiempo. Es un fenómeno múltiple, turbulento, movedizo y efervescente como los gusanos convulsivos de un cuerpo en descomposición, porque se origina en la putrefacción de la fe. Se la enfrenta, por tanto, volviendo a la frescura y solidez de la fe en Cristo, que mana mansa de su boca como las aguas de Siloé (Is 8,6).
Deseamos que estas páginas ayuden a muchos a hacer este camino hacia el Hombre-Dios, Nuevo y Eterno, que no envejece ni pasa de moda y eterniza lo que toca.
P. Miguel Ángel Fuentes, IVE
Yoga en centros ignacianos, mindfulness en parroquias, reiki como «imposición de manos» alternativa: el P. Lombardo documenta en su nuevo libro cómo la Nueva Era se ha colado en la vida espiritual católica en autores como Pablo d'Ors y Javier Melloni, S.I.
El yoga, el mindfulness, el reiki y otras propuestas de espiritualidad alternativa se han instalado en la vida cotidiana de millones de personas, también de católicos practicantes.
¿Son caminos legítimos hacia la paz interior o sucedáneos que desvían de la fe? Son preguntas relevantes especialmente cuando hay indicadores cualitativos y cuantitativos que muestran, al menos, «un giro espiritual» en la juventud.
El P. Gustavo Lombardo, sacerdote argentino del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), lleva años estudiando la cuestión. Ordenado en 2005, ha dedicado buena parte de su ministerio a la predicación de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, apostolado que desarrolla también a través de la página Ejercicios Espirituales Online, en funcionamiento desde 2007. Su investigación sobre la incompatibilidad entre el yoga y los Ejercicios Espirituales, realizada en el marco de un Máster en Ciencias Sociales y Humanísticas por la Universidad Abat Oliba CEU (Barcelona), fue el germen de un libro que ahora ve la luz: una guía de discernimiento que rastrea las raíces gnósticas de la Nueva Era y sus infiltraciones en la cultura, en la espiritualidad e incluso en la teología católica: De espaldas a Dios: Guía de discernimiento para la Nueva Era, el Yoga y otras espiritualidades posmodernas
Desde los fundamentos filosóficos hasta el análisis de autores y prácticas concretas, la obra ofrece herramientas para reconocer lo que el P. Miguel Ángel Fuentes, IVE, describe en el prólogo como una realidad que no tiene nada de nueva: «solo nostalgia (y reviviscencia) del antiguo paganismo, del esoterismo, del ocultismo y del gnosticismo que la luz del Evangelio logró disipar parcialmente durante algunos siglos y que ahora vuelve a cernirse sobre el mundo ensombrecido por el crepúsculo de la civilización que nos toca vivir».
Padre, ¿qué lo llevó a escribir este libro?
Viviendo en Argentina, ya hace unos 15 años atrás, tenía cierta curiosidad sobre qué sería esto del yoga, que ya se empezaba a escuchar. Al llegar a España pude constatar algo que me dolió mucho: en no pocos centros de espiritualidad ignaciana, los Ejercicios Espirituales de San Ignacio eran sustituidos o mezclados con prácticas de la Nueva Era: yoga, mindfulness, meditación zen.
Llevo veinte años predicando Ejercicios y sé lo que valen (es algo que hacemos como familia religiosa); ver cómo se los desnaturaliza fue el detonante. Empecé a investigar en un máster sobre el tema, y el trabajo de fin de máster se convirtió en este libro de 460 páginas.
¿Qué es exactamente la Nueva Era? ¿No es simplemente una moda inofensiva?
Es exactamente lo contrario de inofensiva. La Nueva Era no tiene ninguna novedad; es la resurrección del antiguo gnosticismo —la pretensión de alcanzar la divinización por medios puramente naturales— revestida con lenguaje moderno. Sus raíces pasan por la Cábala, la masonería y la teosofía de Helena Blavatsky. Su denominador común es el panteísmo —todo es Dios— y el monismo —no hay distinción entre Creador y criatura—, lo cual es radicalmente incompatible con la fe católica. Ya en 2003 la Santa Sede publicó el documento Jesucristo portador del agua de la vida advirtiendo sobre sus peligros.
Usted dedica el capítulo más extenso del libro al yoga. ¿Por qué dice que es incompatible con la fe católica? Mucha gente lo practica «solo como ejercicio físico».
Esa es precisamente la trampa. El P. Joseph-Marie Verlinde, científico belga que fue discípulo de un gurú en la India durante tres años, cuenta que su maestro, Maharishi Mahesh Yogi, se reía de los occidentales que practicaban yoga «solo para relajarse». Les decía: «Sois asombrosos: practicáis esas técnicas sagradas buscando en ellas unos efectos periféricos a los que nosotros damos la menor importancia, y no prestáis la menor atención a las transformaciones profundas que producen en vosotros».
Las técnicas producen sus efectos espirituales queramos o no. No se puede separar la postura del sistema religioso que la sustenta: el yoga es un camino de fusión con lo “divino impersonal”, exactamente lo contrario de la relación personal con Dios que propone el cristianismo.
¿Y qué hay del mindfulness? Se lo presenta como algo científico y neutral.
Eso es un maquillaje muy bien hecho. El mindfulness nació como práctica de meditación budista orientada a alcanzar la iluminación. El monje vietnamita Thich Nhat Hanh lo trajo a Occidente en los años 60, y luego Jon Kabat-Zinn le quitó la etiqueta religiosa para meterlo en hospitales y universidades. Pero el propio Kabat-Zinn ha reconocido que el mindfulness es «el corazón de la meditación budista». Además, estudios científicos recientes documentan efectos adversos significativos. San Juan Pablo II fue muy claro al decir que el budismo es «en gran medida un sistema ateo» y que su camino de salvación es «contrario» al cristiano.
¿Hay exorcistas que confirmen los peligros espirituales de estas prácticas?
Varios, y con casos concretos. El P. Gabriele Amorth, probablemente el exorcista más conocido del mundo, aunque haya fallecido hace unos años; el P. Chad Ripperger en Estados Unidos, que ha visto personas poseídas por practicar yoga; el P. Andrés Esteban López Ruiz, exorcista de la Arquidiócesis de México; y otros en España, Chile y Canadá. El propio Verlinde descubrió que estaba poseído durante una Misa celebrada por un exorcista, después de años de practicar «el más puro yoga». Yo mismo conozco dos casos de posesiones vinculadas al yoga.
Usted también trata el reiki. ¿Es una invocación directa del demonio como se oye decir a menudo?
No en el sentido de que el practicante invoque conscientemente a Satanás. El mecanismo es más sutil: el reikista se abre a una «energía vital universal» de origen indeterminado, suspendiendo el juicio crítico. Como esa fuerza no procede de Dios ni de la gracia, esa apertura deja al sujeto expuesto a influencias del maligno, que, como dice San Pablo, «se disfraza de ángel de luz». El diablo imita la imposición de manos sacramental con una imposición de manos que viene de él.
La cuarta parte del libro es la más delicada: analiza la infiltración de la Nueva Era en la teología católica. ¿Puede dar algún ejemplo?
También dedica un capítulo a Teilhard de Chardin. ¿No ha sido rehabilitado por la Iglesia?
Marilyn Ferguson menciona a Teilhard en veintiséis ocasiones a lo largo de su libro La conspiración de Acuario, conocido como “La biblia de la Nueva Era”. Además, la autora envió un cuestionario a más de doscientas personas y obtuvo ciento ochenta y cinco respuestas, y concluye que “Teilhard aparece como la figura más citada por los Conspiradores de Acuario” entre cuantos ejercieron sobre ellos un influjo profundo, por encima de Aldous Huxley, Carl Jung y Abraham Maslow.
En cuanto a la rehabilitación a la que Ud. hace mención, si bien hubo algún intento, no hay rehabilitación alguna. Teilhard recibió dos condenas del Santo Oficio: un decreto en 1957 que ordenó retirar sus libros de seminarios y librerías católicas, y un Monitum en 1962 que declaró que sus obras «abundan en ambigüedades e incluso errores serios que ofenden a la doctrina católica». Este Monitum nunca ha sido revocado. A pesar de ello, hay quienes hoy proponen hacer los Ejercicios Espirituales «según Teilhard de Chardin», lo cual analizo críticamente en el último capítulo.
El libro tiene un capítulo sorprendente sobre el «engaño alienígena». ¿Qué tiene que ver eso con la Nueva Era?
Más de lo que parece. Muestro cómo el fenómeno extraterrestre es utilizado como herramienta de ingeniería social y está vinculado con lo preternatural. La Nueva Era incorpora la narrativa alienígena como parte de su cosmología: los «seres de luz», los «maestros ascendidos», los mensajes canalizados... todo eso converge. No es ciencia ficción: es una pieza más del mismo rompecabezas gnóstico.
Después de un panorama tan preocupante, ¿qué esperanza le queda al lector?
Toda. El libro se cierra con un capítulo titulado «¡Tú eres fuerte!», que es una exhortación a la fortaleza en la fe. El cristiano no tiene por qué temer a la Nueva Era si conoce su fe y la vive. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, bien hechos, son la mejor vacuna contra todo este engaño, porque ponen al alma cara a cara con Cristo. Y la Santísima Virgen, Sede de la Sabiduría, es nuestra mejor protección. Como digo en el libro: de lo que se trata es de pasar de estar de espaldas a Dios a contemplar su Rostro.
HAY LIBROS DICTADOS POR DEMONIOS: NUEVA ERA (NEW AGE)
VER+:
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir en X
Compartir con Facebook
Compartir en Pinterest
Posted by
Yanka
at
0:00
No hay comentarios
:
Labels:
APOLOGÍA,
DISCERNIR,
ESPIRITUALISMO,
IDEOLOGISMO,
LIBRO,
MAL,
MANIPULACIÓN,
NUEVA ERA (NEW AGE),
VIDEOS
Creo en el Dios de Jesús y de María, el Dios de los bienaventurados, sencillos y sabios humildes como Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Raquel. Y no el de los expertos racionalistas e ideologistas teólogos y entendidos escribas de todos los tiempos, El Mismo JesuCristo nunca los eligió ni como apostóles ni como discípulos. Ni antes ni ahora. Soy Venezolano, Maracucho/Maracaibero, Zuliano y Paraguanero, Falconiano; Soy Español, Gallego, Coruñés e Fillo da Morriña; HISPANOAMÉRICANO; exalumno marista y salesiano; amigo y hermano del mundo entero.
La Línea Editorial de este Rincón es la Veracidad y la Independencia imparcial.
domingo, 28 de junio de 2026
LIBRO "A LAS AFUERAS DE LA CRUZ": LAS SECTAS DE ORIGEN CRISTIANO EN ESPAÑA 🕆 MÁS DE 1.000 SECTAS Y 400.000 AFECTADOS
A las afueras
de la cruz
🕆
Las sectas de origen cristiano
en España
Una de las características del pluralismo religioso es la existencia de las sectas. Se calcula que en torno al 1% de la población española forma parte de esos grupos que se mueven en un amplio espectro que va entre lo religioso y la búsqueda del bienestar personal. Aunque la secularización ha afectado en su crecimiento y difusión a las sectas más religiosas, continúan siendo una realidad que no podemos desatender. En estas páginas se ofrece información actualizada de casi un centenar de sectas de origen cristiano presentes en España, ordenadas por «familias»: de origen católico o anglicano, de origen protestante, procedentes del adventismo, metafísicas o de sanación, restauracionistas, proféticas y mesiánicas. Desde movimientos con más de un siglo de historia en nuestro país y miles de seguidores hasta pequeños grupos con una modesta actividad que a veces se limita al ámbito de las redes sociales; aquí se analiza su origen, historia, doctrinas, prácticas, organización interna y entidades dependientes.El estudio detallado de cada secta y la visión de conjunto permiten comprender el título: A las afueras de la cruz, porque, a pesar de la apariencia y de la terminología cristiana, estos movimientos muestran un progresivo alejamiento de los principales núcleos de la fe en Jesús, tal como se plasmó desde sus inicios en unas fórmulas doctrinales, unas celebraciones litúrgicas y un estilo de vida propio.
INTRODUCCIÓN
«Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”» (Mt 11,2-3). La inquietud mostrada por el Bautista y que relata el evangelista Mateo, ha planeado como una sombra a lo largo de veinte siglos de cristianismo. Desde el principio hubo grupos y personas que reclamaron un papel importante —y hasta exclusivo— en el nuevo camino que habían iniciado los seguidores de Jesús de Nazaret, llegando a proponer sus propios caminos divergentes. En una historia larga y compleja, la vivencia de la fe cristiana se ha ido configurando socialmente, dando lugar a las diversas Iglesias y comunidades eclesiales que forman el mapa plural del cristianismo contemporáneo, pero han seguido surgiendo propuestas alternativas que se han situado al margen de las denominaciones tradicionales.
Al elaborar el mapa del pluralismo religioso en España, espacio geográfico y cultural en el que se enmarca este trabajo, es obvio que el cristianismo debe ocupar un lugar primordial. Junto a la Iglesia católica se encuentran otras confesiones cristianas con una importancia tanto histórica como actual, y que podemos localizar con relativa facilidad en las grandes corrientes de la ortodoxia, la Reforma protestante y el anglicanismo. Sin embargo, no es tan sencilla la labor de identificar y ordenar la compleja realidad del fenómeno sectario que se mueve en torno al hecho cristiano. Por eso, la inclusión de algunos movimientos en esta obra será, ciertamente, discutible y polémica.
¿Es posible hacer una distinción, en el ámbito cristiano, entre lo que es una secta y lo que no lo es?
Manuel Guerra, en su obra de referencia fundamental sobre este tema, ofrece su propia definición de secta, después de estudiar cientos de grupos:
«Una secta es la clave existencial, teórica y práctica, de los que pertenecen a un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un cambio maravilloso, ya colectivo —de la humanidad—, ya individual o del hombre en una especie de superhombre»1. Ciertamente llama la atención ese criterio definitorio de «no cristiano», algo que el propio autor aclara refiriéndose a tres cuestiones que determinan que nos encontremos ante una secta cuando el lenguaje, la apariencia y hasta la denominación apuntan al cristianismo: la negación de los contenidos dogmáticos básicos de la fe cristiana, la consideración abierta de la revelación divina y el valor secundario de la Biblia.
Aquí es donde se hace precisa una aclaración terminológica en torno al subtítulo de este libro: hablamos de sectas «de origen cristiano» o «de impronta cristiana»2, y no de «sectas cristianas» porque, como se ha dicho, la mayor parte de ellas realmente se apartan de los mínimos para que podamos considerarlas como tales. Para establecer estos mínimos, basta con que asumamos las condiciones establecidas en 1961 para que un movimiento pueda formar parte del Consejo Mundial de las Iglesias: la profesión de fe en el Dios trinitario y en la divinidad de Jesucristo y el bautismo como medio de incorporación a él3. Junto a esto, habría que revisar las cuestiones ya señaladas del valor dado a la Biblia y el carácter abierto o no de la revelación en estos grupos, cuestiones sujetas a importantes controversias. Además de tener en cuenta que en algunas ocasiones nos encontraremos con movimientos cuyo cristianismo es mera apariencia o parafernalia, o la forma de ocultar una doctrina realmente esotérica o gnóstica, tal como se puede comprobar en las páginas que siguen.
Todas estas consideraciones no se limitan a una postura particular de perspectivas católicas. En un libro que pretende mostrar los datos fundamentales de todas las confesiones cristianas del mundo, el experto evangélico Ron Rhodes aclara por qué no incluye —como sí hacen otros autores— a grupos como los mormones o los testigos de Jehová, que generalmente suelen estudiarse bajo el paraguas del cristianismo.
«Hay una razón importante para su exclusión. Aunque no es políticamente correcto decirlo, estos grupos no son denominaciones cristianas, sino que son sectas» 4. A explicarlo dedica todo un apéndice de su obra, en el que reivindica el uso de la palabra «secta» (el término cult, el más peyorativo, como el que tenemos en castellano, y no sect) en un sentido más teológico que sociológico. Según Rhodes, «teológicamente hablando, una secta es un grupo religioso que se deriva de una religión madre (como el cristianismo), pero que de hecho se aparta de esa religión madre al negar (ya sea explícita o implícitamente) una o más de las doctrinas esenciales de esa religión»5.
¿Y por qué una atención especial a los grupos que se mueven en el entorno del cristianismo? Precisamente por el problema de discernimiento y el desafío al ecumenismo que suponen, tal como lo han subrayado algunos documentos, tanto de las diversas Iglesias y comunidades cristianas como los que son fruto del diálogo interconfesional. Las sectas de impronta cristiana no son objeto del empeño ecuménico, ni tampoco le corresponden como tema al diálogo interreligioso. La nueva religiosidad constituye algo propio y peculiar, y así ha de ser abordado teológica y pastoralmente, constituyendo una llamada siempre actual al discernimiento y a la conversión de los cristianos, además de un impulso para la ayuda a las víctimas6.
En la introducción a su encíclica Ut unum sint, el papa san Juan Pablo II recordaba que «los creyentes en Cristo no pueden permanecer divididos. Si quieren combatir verdadera y eficazmente la tendencia del mundo a anular el misterio de la redención, deben profesar juntos la misma verdad sobre la cruz» (n. 1). Unas palabras que explican muy bien el título escogido para esta obra:
A las afueras de la cruz, porque las sectas analizadas en este volumen, a pesar de su uso de elementos cristianos, se han alejado de la correcta comprensión de la persona de Jesucristo, del sentido de su misión y de la que ha de ser la identidad de sus seguidores en el mundo, tanto en el plano teórico como en la concreción práctica vital.
Heterodoxia y heteropraxis van de la mano en una experiencia grupal que, aunque tenga la cruz como referencia y a Jesús como símbolo, se sitúa, con mayor o menor proximidad, en sus afueras.
La base de este trabajo ha sido una serie de artículos publicados entre 2018 y 2021 en la revista Pastoral Ecuménica, editada por el Centro Ecuménico «Julián García Hernando». En ellos se fue desgranando con cierto detalle la realidad de las sectas de impronta cristiana en España, de forma que queden claros los aspectos más importantes de los grupos de la nueva religiosidad que se mueven de una forma u otra en la órbita del cristianismo —aunque en la inmensa mayoría de los casos, como veremos, se sitúan doctrinal y existencialmente fuera de él—. Se pensó como un servicio a las delegaciones diocesanas de Relaciones Interconfesionales y a todas las personas dedicadas al ecumenismo para ayudar en la identificación y el discernimiento de una serie de sectas cada vez más presentes en el territorio nacional. La novedad del libro no consiste solo en la recopilación de dichos artículos, sino en un estudio más profundo y detallado, que amplía el número de grupos estudiados y actualiza sus datos hasta finales del año 2022.
Partimos, para ello, de un estudio anterior —presentado en el año 2014 en las XXIV Jornadas para Delegados Episcopales y Directores de Secretariados de Relaciones Interconfesionales, organizadas por la Conferencia Episcopal Española—, en el que se resumía la actualidad global del fenómeno sectario en nuestro país, pero que, necesariamente, prescindía de ofrecer una relación concreta de los movimientos ubicados en cada categoría7. La clasificación de las sectas de impronta cristiana se ha hecho siguiendo, en sus líneas principales, la realizada por los estudiosos Massimo Introvigne y PierLuigi Zoccatelli en su repaso al pluralismo religioso de Italia8. Así, en los sucesivos capítulos se encuentran las siguientes subcategorías: grupos de origen católico, grupos de origen protestante, grupos de la familia adventista, grupos metafísicos y de sanación, grupos restauracionistas y grupos proféticos y mesiánicos. Y cada capítulo cuenta con su propia introducción, donde se hacen las consideraciones particulares necesarias.
Para la elaboración de la información relativa a cada una de las sectas se ha tenido en cuenta principalmente la bibliografía general que se indica al principio del volumen y la específica de cada capítulo, al final de cada uno de ellos, además de otros materiales que forman parte de la Biblioteca-Centro de Documentación «José María Baamonde» que tiene la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en Zamora. En muchos casos han sido fuentes fundamentales, para los detalles concretos, tanto las publicaciones de los grupos en Internet y las redes sociales —algunas de ellas ya inexistentes— como las aportaciones de exadeptos y familias afectadas. Cuando se trata de sectas sobradamente conocidas y con una amplia bibliografía, no nos hemos detenido en sus aspectos doctrinales y prácticos, sino en lo más propio de su presencia y actuación en España. La insistencia en ofrecer nombres de personas y de entidades —que se refleja en sendos índices al final de la obra— responde a la necesidad de contar con referencias concretas a la hora de conocer con datos ciertos un mundo que en muchas ocasiones se mueve entre sombras, medias verdades, desinformación y camaleonismo.
A pesar de la pretensión de exhaustividad, somos conscientes de la limitación del estudio. En primer lugar, por la velocidad de los cambios que se dan en estos grupos y la frecuente dificultad de acceso a su realidad interna, lo que ha hecho tener que actualizar muchos datos hasta el último momento de la publicación, y lo que explicará la pronta caducidad de un buen número de sus informaciones. En segundo lugar, porque en ocasiones ha sido difícil confirmar la existencia real y actual de algunas sectas más allá de lo conocido en años anteriores, estructuras organizativas o presencia en el ciberespacio. Y, en tercer lugar, porque hay grupos que, por su implantación reciente, su pequeño tamaño o su voluntad de pasar desapercibidos, habrán escapado a nuestro repaso. Puede extrañar, por ejemplo, que no aparezca ninguna secta de origen netamente ortodoxo o cristiano bizantino. Es posible que haya alguna —más allá del grupo de los autodenominados cátaros, cuyo líder fundó con anterioridad una secta ortodoxa en su país natal—, pero no hemos logrado hallar ninguna que podamos incluir con certeza. Pedimos disculpas por las omisiones, así como por los errores que se hayan podido cometer.
Para finalizar estas palabras introductorias, no puede faltar el agradecimiento sincero y de corazón a las personas y entidades que han contribuido a la elaboración de este libro. Sería muy difícil nombrarlos a todos y seguramente quedaran algunos nombres en el tintero. Dejo constancia del agradecimiento especial a todos los compañeros de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) —sobre todo a los que ya nos han dejado— y a los que han sido responsables de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española —los sacerdotes Julián García Hernando, Carlos de Francisco Vega, Manuel Barrios Prieto y Rafael Vázquez Jiménez—, por la confianza depositada y el impulso a nuestro trabajo de investigación, formación y ayuda. Post scriptum Toda aportación, corrección, puntualización o sugerencia será bienvenida en la siguiente dirección de correo electrónico
____________________________________
1 M. Guerra Gómez, Diccionario enciclopédico de las sectas (BAC, Madrid 5 2013) 862.2 En su clasificación del panorama sectario, Julián García Hernando emplea la expresión «sectas de origen cristiano», mientras que Manuel Guerra habla de «impronta cristiana»; cf. J. García Hernando (dir.), Pluralismo religioso en España. I: Confesiones cristianas (Sociedad de Educación Atenas, Madrid
2 1992); M. Guerra Gómez, Los nuevos movimientos religiosos (las sectas). Rasgos comunes y diferenciales (Eunsa, Pamplona 1993).
3 Cf. R. Saarinen, «World Council of Churches», en W. A. Dyrness – V.-M. Kärkkäinen (eds.), Global Dictionary of Theology. A Resource for the Worldwide Church (InterVarsity Press, Downers Grove 2008) 946-949.
4 R. Rhodes, The Complete Guide to Christian Denominations (Harvest House, Eugene 2005) 417.
5 Ibid.
6 Cf. L. Santamaría del Río, «Ecumenismo y nueva religiosidad»: Diálogo Ecuménico 159-161 (2016) 285-325.
7 Cf. L. Santamaría del Río, «Sectas y nueva religiosidad en la España pluralista»: Nova et Vetera 83 (2017) 69-91.
8 Cf. M. Introvigne – P. Zoccatelli (dirs.), Enciclopedia delle religioni in Italia (Elledici, Turín 2013).
VER+:
-¿Estamos viviendo un nuevo auge de las sectas en España e Hispanoamérica o simplemente ahora son más visibles?
-Sí, las sectas crecen y se multiplican en la actualidad. Es cierto que su visibilidad es mayor, tanto por la propia labor proselitista de estos grupos (que aprovechan sobremanera las posibilidades que les ofrecen las redes sociales de Internet) como por el espacio que le dais a esta cuestión los medios de comunicación.
»Pero la apariencia, en este caso, coincide con la realidad. Las sectas no han pasado de moda; al contrario, en todos estos años he constatado cómo se trata de un fenómeno en crecimiento. Cada vez hay más sectas –muchas de ellas, grupos pequeños que pueden pasar más desapercibidos– y cada vez tienen más capacidad de llegar a la gente. Y esto lo confirma otro dato del que dan fe mi teléfono, mis redes sociales y mi buzón de correo electrónico: cada vez más familias y personas acuden a quienes nos dedicamos a este tema pidiendo ayuda.
- ¿Cuál es hoy el perfil más habitual de persona captada por una secta?
- No hay un único perfil. Yo diría que hay múltiples perfiles de personas más fácilmente captables. Porque, en realidad, cualquiera puede caer. Eso no invalida el estereotipo de persona vulnerable que comentas… ¡porque todos somos vulnerables! Acostumbro a decir que las sectas, para seducir a sus potenciales adeptos, apuntan a nuestro corazón, y no a nuestra cabeza. ¿A qué me refiero? Al corazón en sentido simbólico, claro: la sede de nuestra afectividad, por un lado (relaciones, emociones, identidad y pertenencia), y de la espiritualidad, por otro (búsqueda de sentido, razones para vivir, fundamentos de nuestra esperanza).
(...)
Diccionario Enciclopédico de Las Sectas (Manuel Guerra Gomez) (Z-Library) by akomi2111
Manuel Guerra Gomez- Los Nuevos Movimientos Peligrosos (Las Sectas) by Alfonso Escobar
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir en X
Compartir con Facebook
Compartir en Pinterest
Posted by
Yanka
at
0:00
No hay comentarios
:
Labels:
APOLOGÍA,
CONFUSIÓN,
CRISTIANO,
DISCERNIR,
ESPAÑA,
HEREJÍA,
LIBRO,
MANIPULACIÓN,
PRESENTACIÓN,
SECTAS
Creo en el Dios de Jesús y de María, el Dios de los bienaventurados, sencillos y sabios humildes como Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Raquel. Y no el de los expertos racionalistas e ideologistas teólogos y entendidos escribas de todos los tiempos, El Mismo JesuCristo nunca los eligió ni como apostóles ni como discípulos. Ni antes ni ahora. Soy Venezolano, Maracucho/Maracaibero, Zuliano y Paraguanero, Falconiano; Soy Español, Gallego, Coruñés e Fillo da Morriña; HISPANOAMÉRICANO; exalumno marista y salesiano; amigo y hermano del mundo entero.
La Línea Editorial de este Rincón es la Veracidad y la Independencia imparcial.
viernes, 8 de mayo de 2026
LIBRO "HE AQUÍ UN CABALLO PÁLIDO 👿👽🐎 (BEHOLD A PALE HORSE)": DEMONIOS PRESENTÁNDOSE COMO "EXTRATERRESTRES" por WILLIAM COOPER
HE AQUÍ UN CABALLO PÁLIDO
(BEHOLD A PALE HORSE)
👿👽🐎
William Cooper, conocido por su libro de conspiraciones "Behold a Pale Horse" (¡He aquí un caballo pálido!), propuso teorías complejas sobre extraterrestres que, según su perspectiva, estaban intrínsecamente ligadas a fuerzas malévolas o demoníacas.
Aquí se describen sus puntos de vista clave:
- Extraterrestres como "Demonios" o Entidades Malignas: Cooper argumentó que lo que la gente percibía como "alienígenas" o extraterrestres no eran necesariamente visitantes biológicos de otros planetas, sino fuerzas malévolas que podrían equipararse con "demonios" o entidades espirituales negativas,
- Negación de las Abducciones Físicas: Aunque hablaba de aliens, Cooper llegó a afirmar que no existían "extraterrestres físicos" ni abducciones alienígenas tal como se popularizaron en la cultura popular, sugiriendo que eran montajes.
- Conspiración del Gobierno y el "Nuevo Orden Mundial": Cooper sostenía que el gobierno de EE. UU. y otras élites estaban al tanto de la verdadera naturaleza de estas entidades y las utilizaban para manipular a la humanidad, en línea con la teoría del "Nuevo Orden Mundial".
- Engaño Tecnológico: Según Cooper, el fenómeno OVNI era parte de un plan diseñado para engañar a la población, donde la tecnología avanzada de estas entidades era usada como un "truco" para controlar las creencias humanas.
En resumen, para William Cooper, la fenomenología OVNI no era una cuestión de ciencia interplanetaria, sino una cuestión de manipulación espiritual y geopolítica por parte de entidades malévolas.
LOS DRONES LADRONES, Y EL ENGAÑO EXTRATERRESTRE
PARA FORMAR EL GOBIERNO MUNDIAL DEL ANTICRISTO
El gran engaño masivo que ocurrió en 2020 con el terror que montaron de manera muy planificada y sus falsas soluciones o actos de amor de Bergoglio como única medicina posible, siendo un excelente veneno de muerte, enfermedad y control, ahora lo pueden culminar y lo harán de muchas otras maneras. Llevamos más de un mes sin dejar de escuchar la aparición de drones u ovnis por muchas partes del mundo, especialmente en EE.UU.
La gente ya bajó la guardia y ahora nos va a tocar atravesar los momentos más duros. Y para esta nueva fase están ya entrando en escena los llamados "extraterrestres". La campaña de décadas para meter en el subconsciente de la mente su falsa existencia e influencia en nuestras vidas ha llegado a su cénit. En los últimos dos o tres años han llegado ya al colmo en el Congreso de los EE.UU. con testimonios falsos vergonzosos. En fin, la película llega ahora a su culmen y toca saber si habrá la falsa invasión alienígena advertida por investigadores como William Cooper hace más de 25 años, o si usarán la herramienta de otra manera.
Sea como sea vean el vídeo y escuchen a Ronald Reagan cuando siendo presidente de EE.UU. dijo en la ONU que el mundo necesitaba una invasión extraterrestre para aunar fuerzas y voluntades y poder formar el Gobierno Mundial. O lo que dijo el presidente de la comisión europea en los años 2014 al 2019, Jean-Claude Juncker en Bruselas, que había hablado con dirigentes de otros planetas y que había que procurar tenerlos contentos. El descaro y la burla no tienen límite...
He aqui un caballo palido - William Cooper.pdf by Ab Imō Pectore
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir en X
Compartir con Facebook
Compartir en Pinterest
Posted by
Yanka
at
0:00
No hay comentarios
:
Labels:
COMPLOT,
CONSPIRACIÓN,
DISCERNIR,
LIBRO,
MAL,
MANIPULACIÓN,
MENTIRA,
PRESENTACIÓN,
VIDEOS
Creo en el Dios de Jesús y de María, el Dios de los bienaventurados, sencillos y sabios humildes como Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Raquel. Y no el de los expertos racionalistas e ideologistas teólogos y entendidos escribas de todos los tiempos, El Mismo JesuCristo nunca los eligió ni como apostóles ni como discípulos. Ni antes ni ahora. Soy Venezolano, Maracucho/Maracaibero, Zuliano y Paraguanero, Falconiano; Soy Español, Gallego, Coruñés e Fillo da Morriña; HISPANOAMÉRICANO; exalumno marista y salesiano; amigo y hermano del mundo entero.
La Línea Editorial de este Rincón es la Veracidad y la Independencia imparcial.
martes, 10 de marzo de 2026
LIBRO "MASONISMO Y CATOLICISMO": PARALELOS ENTRE LA DOCTRINA DE LAS LOGIAS Y LA DE NUESTRA SANTA IGLESIA por FÉLIX SARDÁ Y SALVANY
Masonismo y Catolicismo:
Paralelos entre la doctrina de las logias
y la de nuestra Santa Iglesia
¿Es posible conciliar la fe católica con los principios de la masonería?
En esta obra fundamental, el insigne Don Félix Sardá y Salvany —autor del célebre El liberalismo es pecado— realiza un análisis magistral y profundo sobre la incompatibilidad absoluta entre la Iglesia Católica y la Masonería. Escrito con la precisión de un teólogo y la pasión de un centinela de la fe, este libro no es solo un documento histórico, sino una profecía cumplida que resuena con una fuerza vibrante en nuestros días.
¿Qué descubrirás en este libro? Sardá y Salvany explica que el peligro no reside solo en las logias secretas, sino en el "Masonismo": esa atmósfera intelectual y errores difusos que han penetrado en las leyes, la enseñanza y la sociedad actual.
Un paralelismo detallado entre la verdad revelada por la Iglesia y el naturalismo racionalista que intenta sustituir a Dios por el hombre.
El autor desenmascara cómo la "secta materialmente organizada" busca socavar los cimientos de la civilización cristiana, ofreciendo al lector las herramientas intelectuales para identificar y combatir estos errores.
Incluye referencias a las advertencias de los Romanos Pontífices y un llamado a la caridad intelectual para iluminar a los descarriados.
¿Por qué leerlo hoy?
A pesar de haber sido publicado originalmente en 1885, este texto conserva una actualidad sorprendente. Es una lectura imprescindible para seminaristas, estudiosos de la doctrina social de la Iglesia y cualquier católico que desee comprender las raíces de la crisis de valores en la modernidad.
Recupera la claridad doctrinal y fortalece tu fe con un clásico de la apologética española.
Hemos decidido rescatar esta obra del gran Don Félix Sardá y Salvany porque constituye una «imperiosa necesidad de caridad intelectual». Vivimos en tiempos de una confusión absoluta, y este libro, aunque escrito en 1885, conserva la «fuerza vibrante de una profecía cumplida». Sardá y Salvany no fue solo un sacerdote de pluma afilada, sino un «centinela» que supo identificar al enemigo cuando este aún se movía entre las sombras. Republicarlo es ofrecer un bálsamo de claridad en un mundo que agoniza por falta de certezas, donde todo se presenta como opinable, y relativo.
Es un texto que, a pesar de su antigüedad, resulta «sobrecogedor» por su actualidad permanente. Muchos católicos hoy desconocen la profundidad doctrinal de este ataque masónico, y por ello rescatar estas páginas es devolver a la luz una herramienta de combate espiritual que se creía olvidada.
¿Cuál es la diferencia entre Masonería y Masonismo?
Esta es la «distinción magistral» del libro. La Masonería es la secta materialmente organizada, con sus logias y ritos. El Masonismo, en cambio, es la «irradiación difusa de sus errores en la sociedad». Es la atmósfera intelectual, la «Revolución mansa» o el «catolicismo liberal» que busca convivir con el enemigo sin irritarle. Se puede ser «masonizante» sin haber pisado nunca una logia.
Porque el peligro real no está solo en los que conspiran con mandil, sino en el veneno de sus ideas. El Masonismo busca sustituir el orden sobrenatural por el «naturalismo puro». Esta oposición es radical: o se está con el reinado social de Cristo Rey o se colabora con el reino de las sombras. No hay término medio.
Su vigencia es total porque nos ofrece un «Decálogo antirrevolucionario». Merece la pena leerlo para no ser «espíritus tibios» y aprender a combatir. En estas páginas se juega no solo la salvación de las almas, sino el destino de la civilización occidental.
PRÓLOGO
El Masonismo,
cáncer de la modernidad y eclipse de la verdad
Constituye una imperiosa necesidad de caridad intelectual, presentar estas páginas del insigne Don Félix Sardá y Salvany. Un texto que, a pesar de haber sido escrito en el siglo XIX, conserva la fuerza vibrante de una profecía cumplida. Sardá y Salvany no fue solo un valiente y culto sacerdote de pluma afilada, sino un centinela que, desde la torre de la Revista Popular, supo identificar al enemigo cuando este aún se movía entre las sombras de las logias y los salones del liberalismo.
El elemento principal que el lector encontrará en este libro es una distinción magistral, necesaria hoy más que nunca: la diferencia entre la Masonería, esto es, la secta materialmente organizada, y el Masonismo, que es la irradiación difusa de sus errores en la sociedad. Sardá y Salvany nos advierte de que el peligro no reside únicamente en aquellos que, con el mandil de la escuadra y el compás, conspiran en el secreto de una logia.
El verdadero triunfo de la «secta infernal» -como él la llama acertadamente- es el Masonismo. Es decir, esa atmósfera intelectual que ha envenenado las leyes, la enseñanza, la beneficencia y hasta a la misma jerarquía de la Iglesia. Se trata de la «Revolución mansa» o el «Catolicismo liberal», que es esa parodia de fe que busca convivir pacíficamente con el enemigo sin irritarle, trasmutando un inicial oportunismo en un conclusivo servilismo. De ahí que la actualidad permanente de esta obra sea sobrecogedora por tres motivos que paso a señalar:
El naturalismo Imperante. La Masonería no busca solo destruir edificios, sino sustituir el orden sobrenatural por el naturalismo puro. En nuestros días, esta agenda se manifiesta en el laicismo agresivo que ha expulsado a Dios de la vida pública, como una reliquia de un oscuro pasado ya feliz mente superado.
La infiltración en el pensamiento católico: Sardá señala la «Revolución mansa». Hoy buena parte de quienes se autoperciben como católicos, obispos y cardenales incluidos, abrazan las máximas masónicas de un humanismo sin Cristo, una fraternidad universal sin Padre común y una libertad religiosa que es, en realidad, la indiferencia relativista ante el error.
La organización del Anticristo. El autor describe a la Masonería como el «Anticristo organizado». Si en 1885 las estadísticas de logias ya eran alarmantes, hoy esa red de influencia ha mutado en organismos globalistas que legislan contra la ley natural, la vida y la familia, cumpliendo paso a paso el diseño satánico.
Como todos los de Sardá, este libro no es para espíritus tibios. Puede considerarse como un «Decálogo antirrevolucionario», que nos recuerda que «nunca es mejor tiempo de combatir que cuando hay enemigos que presen ten el combate».
Siguiendo el ejemplo de León XIII en su encíclica Humanum Genus, Sardá y Salvany nos insta a «desenmascarar» a la secta, a no tener miedo de ser llamados «intransigentes» y «reaccionarios» por defender la Verdad subsistente que es Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. En un mundo que agoniza por falta de certezas, estas páginas son un bálsamo de claridad. No se puede servir a dos señores: o se está con el reinado social de Cristo Rey o se colabora, por acción u omisión, con el reino de las sombras.
Lea el lector con atención, pues aquí se juega no solo la salvación de las almas, sino también el destino de las naciones y, en definitiva de la entera civilización occidental a la que dio a luz la Iglesia durante la Cristiandad medieval.
P. Gabriel Calvo Zarraute
Masonismo y Catolicismo - D. Félix Sardá y Salvany by Yanka
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir en X
Compartir con Facebook
Compartir en Pinterest
Posted by
Yanka
at
0:00
No hay comentarios
:
Creo en el Dios de Jesús y de María, el Dios de los bienaventurados, sencillos y sabios humildes como Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Raquel. Y no el de los expertos racionalistas e ideologistas teólogos y entendidos escribas de todos los tiempos, El Mismo JesuCristo nunca los eligió ni como apostóles ni como discípulos. Ni antes ni ahora. Soy Venezolano, Maracucho/Maracaibero, Zuliano y Paraguanero, Falconiano; Soy Español, Gallego, Coruñés e Fillo da Morriña; HISPANOAMÉRICANO; exalumno marista y salesiano; amigo y hermano del mundo entero.
La Línea Editorial de este Rincón es la Veracidad y la Independencia imparcial.
viernes, 16 de enero de 2026
LIBRO "EL AULLIDO DEL LOBRO": 🐺 ORIENTACIONES ESPIRITUALES PARA JÓVENES GUERREROS por GONZALO RODRÍGUEZ GARCÍA
El aullido del lobo
Orientaciones espirituales
para jóvenes guerreros
🐺
Un aldabonazo que impulsa la lucha contra la decadencia y el nihilismo de nuestro tiempo
El Aullido del Lobo. Orientaciones espirituales para jóvenes guerreros es una llamada, una sacudida dirigida a quienes presienten —aunque sea vagamente— que algo esencial se ha quebrado en el mundo moderno. A quienes intuyen que la crisis de nuestro tiempo no es económica ni política, sino espiritual.
A partir de las enseñanzas de la cosmovisión tradicional y de la Sophia Perennis, Gonzalo Rodríguez García ofrece una crítica implacable al nihilismo contemporáneo y plantea las claves para su confrontación y superación. Frente a la bancarrota espiritual de la modernidad, este libro propone una visión renovada del mundo, la vida, la muerte y el ser humano, donde el ideal clásico de la areté —la excelencia del alma— vuelve al centro de la existencia.
Alumbra así una juventud rebelde, no por moda, sino por nobleza. Una juventud forjada en la disciplina, guiada por el honor y decidida a reconquistar su alma. Inspirado en la sabiduría perenne —del platonismo griego al dharma hindú, del estoicismo romano al espíritu heroico celta y germano, del Grial medieval a la mística cristiana y la cristiandad hispánica—, El Aullido del Lobo traza una cruzada interior y exterior.
Nada será más revolucionario. Nada, más disidente. Frente a una época que progresa hacia la necedad en nombre de la emancipación, este libro propone la restauración del hombre de acuerdo al camino y enseñanzas del «guerrero espiritual».
El lobo ha aullado. El combate ha comenzado.
¿Responderás a la llamada?
Llega el libro que despierta a una
juventud disidente, espiritual y combativa
En un momento histórico dominado por la confusión espiritual, la disolución de referentes y la exaltación del vacío, llega una obra que irrumpe con fuerza en el debate contemporáneo desde el corazón mismo de la tradición filosófica y metafísica.
El aullido del lobo. Orientaciones espirituales para jóvenes guerreros, de Gonzalo Rodríguez García, no es un libro más de filosofía o autoayuda: es un manifiesto, una guía de combate interior, un aldabonazo dirigido a los que intuyen que la verdadera crisis de nuestro tiempo no es política ni económica, sino espiritual.
Inspirado en la Sophia Perennis, el autor construye una crítica implacable al nihilismo moderno y plantea una alternativa que no es evasión ni reformismo, sino restauración radical del alma y del ideal clásico de la areté: la excelencia moral, la virtud activa, la vida forjada en la disciplina y guiada por el honor.
A través de influencias que van del platonismo y el estoicismo al hinduismo védico, del espíritu heroico germánico a la mística cristiana medieval, Rodríguez traza un recorrido vital y filosófico que reclama una nueva nobleza del alma.
Una juventud que no se conforme con sobrevivir, sino que aspire a reconquistar su centro interior, restaurar el orden perdido y actuar en el mundo como guerreros de luz.
Dividido en dos grandes bloques —“El guerrero espiritual” y “Cabalgar el tigre”— el libro ahonda en conceptos clave del pensamiento tradicional y los traduce en prácticas, ideas y caminos para resistir, trascender y vencer la inercia de una época que ha hecho del caos su bandera.
Una cruzada contra el ruido, la superficialidad y la pérdida del sentido que ofrece una brújula firme para quienes no aceptan la mediocridad espiritual como destino.
Presentación
Este libro es ante todo y en primer lugar un libro sobre espiritualidad y dirigido a personas con sensibilidad y vocación espiritual. Y es desde dicha espiritualidad, en primer término y razón de ser, plantea varias cosas que como corriente de fondo sostienen todo su discurso.
En primer lugar, plantea una mirada crítica respecto del proceso histórico moderno y del significado del momento presente. Marcado este por las ideas de nihilismo y alienación espiritual y, en consecuencia, de decadencia y degeneración.
Por otro lado, plantea la posibilidad de un tipo humano antagónico a dicho momento presente y proceso histórico moderno, y capaz de actualizar en sí mismo aquello que precisamente permite superar todo nihilismo y alienación espiritual y, por ende, toda la decadencia y degeneración a la que habríamos arribado. Unido a esto plantea una serie de orientaciones espirituales, prácticas y disciplinas, para dicho tipo humano antagónico al nihilismo, y conducentes a dicha actualización y superación. Y, finalmente, señala la fuente de dicha mirada crítica y de dichas orientaciones y disciplinas en el mundo de la cosmovisión tradicional. De la Tradición Sapiencial. De la Tradición como Sophia Perennis.
Siendo esa la fuente, el texto se argumenta y desarrolla con conceptos y términos que provendrán de la Grecia clásica y el mundo romano. Del platonismo y del estoicismo. También de la India védica, del Sanatana Dharma, y del budismo. También de la mística cristiana, los «padres del desierto», y la cristiandad hispánica. Y, finalmente y en menor medida, de los mitos y leyendas del antiguo mundo céltico y germánico, así como de la literatura artúrica y el ciclo del Grial.
El texto es así en sus fuentes y en su intención abiertamente anti moderno y se escribe conforme a las coordenadas filosóficas del tradicionalismo. Del tradicionalismo planteado como perennialismo, y es desde ahí, hace tanto el ejercicio de discernimiento crítico respecto del proceso histórico moderno y del momento presente al que hemos arribado como de orientación espiritual, alternativa filosófica, y práctica y disciplina, a la contra de dicha modernidad. Todo ello sin dejar de tener presente y con absoluto realismo, el especial oscurecimiento espiritual de nuestro tiempo, pero también, y a partir de ahí, su especial oportunidad...
*
De acuerdo a todo esto, este libro no es para todo el mundo. No está escrito para el común y no pretende llegar a cualquiera que pudiera saber de él. No tiene así ni intención ni vocación de dirigirse a todos ni de con vencer o debatir con quien es ajeno a sus términos. Sino que está escrito y dirigido a un tipo concreto de persona. A un tipo humano específico.
El libro es para aquel que, aunque sea vagamente, sabe que el mundo moderno es un dislate... Una enfermedad que no puede curarse a sí misma. Una subversión nihilista y un desorden distópico que no puede corregirse desde dentro con sus propias ideologías y fórmulas. Que todo él es un error. Y que tiene que haber «otra cosa» exterior y superior a él, que sea perenne, universal e incondicionada, y a su vez potencial en el ser humano, y que deba poder reemerger para desenmascararlo, trascenderlo y dejarlo atrás...
El libro está escrito así para lo que hemos llamado los hombres y mujeres de la «Raza del Espíritu»... Para los hombres y mujeres en los que todo lo que en el ser humano es mera individualidad fenoménica y existencial, mero soporte psicofísico y emocional, está llamado a ser órgano e instrumento de expresión y acción de aquello que es anterior y superior a esa mera individualidad condicionada. De modo tal que no aspirarán a deberse a los temores y apegos, ansias y vanidades, afectaciones o traumas, caprichos, emociones, biografía y deseos de dicha individualidad, sino a deberse a la conquista de sí mismos y la posesión total de la personalidad. A realizar su dimensión espiritual, supraindividual e incondicionada, a pleno de su potencia y superioridad. Dando lugar así a que la realidad esencial, central, adamantina e incondicionada del Hombre, despierte, se haga presente y se afirme y gobierne. Todo ello fruto de una vía de disciplina y ascesis que supera, subordina, controla y agota, todo sentido puramente fenoménico, subjetivo, individual, psicofísico y existencial del yo. Poniendo entonces ese núcleo Incondicionado y «extrasamsárico» de la personalidad, al frente de la propia vida y el gobierno de sí. No habiendo entonces, a la manera del auriga platónico, soberanía interior ni libertad sin sabiduría espiritual y autoconocimiento. Y siendo entonces, a la manera estoica, el ánimo imperturbable e impasible, la cima del poder y la dominación sobre uno mismo...
A partir de aquí y al modo de las tradiciones míticas recabadas en la Grecia clásica por Hesíodo, diríamos que llegada la Edad del Hierro y el «oscurecimiento del mundo», Zeus, «rey de los Dioses» y símbolo del principio inmortal y Olímpico, generará una «raza de héroes» provista potencialmente de la posibilidad de reconquistar y restaurar dicho principio Olímpico en sí mismos y en el mundo, poniendo fin con ello a la Edad del Hierro, poniendo fin a la «Edad Oscura». Y en esos mismos términos y horizonte de restauración resonará y llamará a los Hombres de la «Raza del Espíritu» nuestra época, toda vez que esta discurre por las antípodas de tan alta posibilidad y principio Olímpico e inmortal e incluso ofrece su contraimagen, como logro de emancipación y progreso...
Y efectivamente hemos dicho «Raza del Espíritu» y hemos hecho referencia al platonismo y al estoicismo, y hemos hecho referencia a conceptos como Incondicionado, samsárico, adamantino, fenoménico, inmortal, Olímpico, etc. Todo un glosario de términos que recogemos alfabéticamente en el apartado correspondiente y allí definimos y explicamos. Siendo fundamental para el buen entendimiento y provecho de este libro, tener dicho glosario muy presente para poder seguir el sentido que vamos a dar a lo largo del texto a muchos conceptos que iremos trayendo a colación. Tanto así que sin la definición y compresión correspondiente de dichos términos, e incluso del uso particular que haremos de algunos de ellos, podría perderse el hilo de lo que vamos planteando. Del mismo modo y conforme al peso que algunos de estos conceptos tendrán nos reservamos el derecho a dejarlos por escrito en mayúsculas.
*
Por último: el libro se plantea y redacta con una fuerte vocación de llamada y aldabonazo. De «aullido en la noche», de «forja de la espada», de «Convertir el asco en acero y salir al mundo a buscar tus iguales». Y es desde dichas coordenadas que se escribe y proyecta sus imágenes, ideas fuerza, su uso del lenguaje y de términos y conceptos muy concretos. Con intención de resonancia, sugestión, conexión y esclarecimiento. Este estilo, unido a los propios temas que trataremos, aspiramos a que funcione como filtro para esos hombres y mujeres a los que va dirigido...
Prólogo: apertura y llamada...
Arribados a la Medianoche del Mundo el fuego del Espíritu debe ser de nuevo avivado en nuestras almas...
Con especial tesón y consagración debemos volver al argumento primero, hoy día olvidado, en el que nos jugamos el ser o no ser: la forja del alma... Pues somos ya los habitantes del confín de la Historia allá donde parecerá que solo un nuevo amanecer puede cambiar las tornas de esta oscura noche por la que transitamos. Y ese nuevo amanecer no llegará sin más y de manera fatal, sino que también dependerá de nosotros. Del despertar en nosotros a una sabiduría y una fuerza que hace ya demasiado tiempo hemos dejado de conocer, entender, y cultivar y que, sin embargo, permanece perenne en los adentros del alma como una semilla escondida que nunca muere y siempre es posible, conforme al correspondiente aprendizaje y disciplina, hacer germinar. Dando entonces como fruto un «centro interior» Incondicionado, invulnerable, y libre. Un centro «autoluminoso» que no es otro que el argumento mismo de la vida humana para los hombres y mujeres de la «Raza del Espíritu»... La cual a su vez no es sino la antítesis absoluta a la degeneración y decadencia por la que transitamos. Su antagonista total y su «Némesis»...
*
Como nunca antes es así preciso la existencia de hombres y mujeres dispuestos a avivar en sus almas la llama del Espíritu, en pleno corazón del «Kali Yuga», en esta medianoche del Mundo a la que hemos arribado. Forjando su ser más íntimo en dicha «llama imperecedera» y elevando su alma hacia lo Incondicionado. Hacia ese «Centro autoluminoso e inmutable» que no es sino el centro mismo de nuestro ser. Punto de unión de la Trascendencia en la inmanencia, de la «Vertical en la horizontal». Actuando entonces en el mundo desde dicha forja y elevación, desde dicho «Centro y Vertical», en actuar puro y absoluto, supraindividual y liberado. Hecho de Consciencia y presencia plenas, calma profunda y entrega total...
Frente al tipo humano de la decadencia y la degeneración, del «ruido que no cesa», del estado de carencia, del psiquismo incesante, de la mente insomne y el ánimo neurótico, puramente «Samsárico», inconscientemente alienado, inconsciente de sí... Preparar y anunciar el horizonte de una «Nueva Restauración». De un «Nuevo Hombre» que trae un «Nuevo Tiempo» que no es sino la actualización de lo Eterno. De una renovada Aristeía frente al nihilismo y decadencia posmoderna.
Y esa es la tarea que pide nuestro tiempo a los hombres y mujeres de la «Raza del Espíritu» y de la verdadera Revolución, si es que Revolución significa realmente eso: «Volver al Origen». Volver a la fuente primera...
*
Las enseñanzas de la cosmovisión tradicional ya nos advirtieron de la decadencia y fanatismo que el nihilismo traería, que la noche del Kali Yuga generaría, y de cómo frente a todo ello, el «Hombre de la Areté» se postula como antítesis, respuesta, y antídoto. Un Hombre que en primer lugar y como punto de partid a, sabe y asume de manera radical que ninguna dificultad material, decepción personal, decadencia sociocultural y política, golpe de mala suerte o fatalidad puede ser más terrible para él y hacerle más daño y alienarle más que un alma ofuscad a, sin discernimiento ni Consciencia ni esclarecimiento, sin «Silencio y libertad»... Del mismo modo, que ninguna riqueza material, prosperidad, buena compañía, tiempo histórico de esplendor y grandeza, éxito profesional o golpe de buena suerte le puede hacer más bien, elevarle y reportarle más que un alma trabajada, purificad a, esclarecida, recta y dueña de sí... Que un ser interior liberado, centrado, «vertical y supraindívidual». Y que es precisa mente esa Aristeía, esa vía de la Areté, esa «forja interior» en la «llama imperecedera» del Espíritu, el punto de partida y raíz para toda contestación completa, impugnación total y superación sin remisión, del tiempo de nihilismo, degeneración, fanatismo, decadencia y subversión, que estamos viviendo.
El Guerrero Espiritual es así el auténtico sujeto revolucionario que necesita nuestra época...
Él es el «Cruzado» al que toda mera aspiración burguesa, lucha obrera o reivindicación nacionalista, no dejan de parecerle cuestiones secundarias tras cuya primacía política e ideológica se esconde en gran medida el desnorte y sinsentido de nuestra época.
La verdadera batalla entonces, la cuestión fundamental en la que el Hombre se juega el ser o no ser, es el conocimiento y conquista de sí mismo. Y siempre ha sido así y siempre será así. Y es partir de ahí que se articula, une, armoniza y ordena todo lo demás... Y esa ha sido la esencia de la cosmovisión tradicional y ha sido precisamente el olvido de esto o su in comprensión, el fundamento de la subversión moderna y el origen de la decadencia. Y es así en el recuerdo y actualización de dichas enseñanzas del mundo de la Tradición, que tenemos las palancas de fuerza para salir del atolladero al que hemos llegad o. Las palancas de fuerza para liberarnos del mundo de ofuscación, inconsciencia, ignorancia, temor, carencia, debilidad interior y ansía que nos rodea.
*
...Y aquellos que consiguen enraizarse en la Verdad, gobernarse así mismos y ser así realmente libres son entonces buscados por aquellos a los que les pesan las cadenas y quieren también la fuerza para romperlas. Y se unen en lazos de lealtad, confianza y respeto y forman de este modo una comunidad de personas tan unidas como decidid as a ser lúcidas, despiertas, fuertes y libres, y a ayudarse las unas a las otras en este propósito. Y ellos son la auténtica disidencia y el germen de la nueva élite revolucionaría. Ellos son la «forja de la espada» y el «aullido del lobo», el anuncio del fin de la Edad Oscura y la vanguardia del nuevo amanecer...
El guerrero espiritual y el Kali Yuga
ENTENDER NUESTRA ÉPOCA:
TRADICIÓN, MODERNIDAD Y REVOLUCIÓN...
A modo expositivo y sintético si bien sería más profuso de detallar, planteamos casi como si fuera una cartografía básica de situación, que dos grandes corrientes principales de pensamiento y comprensión habrán configurado la historia de Occidente. Dos corrientes que aun cuando se han sucedido cronológicamente a lo largo del proceso histórico occidental, su relación no será la de la continuidad en progresión ascendente de la una a la otra, sino la del antagonismo y la contraposición . Un antagonismo raíz, que sigue operativo hoy día, que estuvo operativo en el pasado, y que contrapone lo que por un lado de nominaremos cosmovisión tradicional o directamente Tradición. Y lo que denominaremos genéricamente Modernidad. Desde el ángulo de la Modernidad la Tradición fue superada y el avance de la historia sería un progreso en emancipación y libertad en el que en todo caso los paradigmas de la Tradición quedarían subordinados al avance y liberación moderna. Desde el ángulo de la Tradición, la Modernidad sería una caída de grado, una decadencia espiritual e incluso degeneración cuyo sueño de emancipación habría conducido sin embargo a la alienación y al nihilismo.
La cosmovisión tradicional corresponderá a una visión «trascendente y espiritual» de la vida, el Hombre, y el mundo, y, muy sucintamente señalado, en ella encontraremos la idea de un principio superior de orden Incondicionado y atemporal, sobrenatural y metafísico, que se configura tanto como fundamento, origen y sostén de toda realidad natural y material, condicionada y temporal, como horizonte último de sentido de la vida humana, cuya razón de ser fundamental sería así el conocimiento unitivo de dicho principio. Siendo entonces que dicha dimensión «trascendente y espiritual» se encontrará en el centro mismo del alma humana y como en estado de potencia. De esencia en latencia o semilla. Y el argumento mismo de la vida del Hombre no será otro que despertar a dicha esencia y actualizar dicha potencia. «Despertar» a dicha dimensión «trascendente y espiritual», que sería inmanente al alma humana, y hacerlo conforme a una elevación ontológica del sujeto al plano supraindividual de la personalidad. Más allá de la mera egoidad fenoménica, condicionada y existencial.
Platón y Homero, en las raíces mismas de Europa, estarán en claro entroncamiento con dicha cosmovisión trascendente y espiritual del mundo de la Tradición. El Rig-veda y su corolario en los Upanishads, al otro lado del mundo, en la India, resonarán a su vez en análoga cosmovisión al pensamiento platónico y los himnos de Homero. De Oriente a Occidente, del Indo a Europa, un arco de expansión y diversificación de un mismo «linaje» espiritual de comprensión y sabiduría tradicional.
En términos de la posterior tradición cristiana, nada sintetizará mejor la cosmovisión tradicional que la consigna evangélica «la Verdad os hará libres». La Verdad como la raíz y asiento propio del ejercicio de la libertad y, a su vez, la palanca de toda «liberación» verdadera. De todo descondicionamiento y superación de la mera existencia pasiva y reac tiva frente a la mundanidad. Inserta unilateralmente en el mero deve nir y la mera individualidad fenoménica.
De otra manera, la ética heroica del antiguo mundo germánico y céltico, su horizonte de «gloria trascendente» en clave épica, de honor, valor, arrojo e ímpetu de combate, de «sed de Valhalla», apuntará también en la misma dirección que la cosmovisión «trascendente y espiritual» del mundo de la Tradición. Y del mismo modo ocurrirá con la literatura medieval, los cantares de gesta, el ideal de la «Caballería espiritual» y, de manera especialmente refinada y de profundo simbolismo, en la literatura artúrica y las sagas del Grial.
En frente, el mundo de la Modernidad (advenido fundamentalmente a lo largo de los últimos quinientos años), se moverá exactamente en las antípodas de la cosmovisión tradicional y hará, por el contrario, de la realidad meramente natural y material, y de la existencia mera mente fenoménica, condicionada y contingente, el fundamento y reali dad única de todas las cosas e incluso la causa eventualmente oculta que subyacería a toda inquietud humana, aun cuando esta se expresara en términos espirituales o religiosos. Pensadores claramente modernos como Hume, Marx, Freud o Nietzsche, aunque muy diferentes entre sí, desde distintos ámbitos y perspectivas, convergerán sin embargo en un mismo principio a la hora de afrontar la realidad humana y natural: para todos ellos la referencia a la «trascendencia» no tendrá lugar... Siendo entonces las fuerzas desnudas de la naturaleza, de la materia, la economía, el azar, el subconsciente, el instinto de supervivencia y de reproducción, la voluntad de poder, o cualquier otra instancia «no espiritual», el verdadero fundamento, sostén y explicación del Hombre y el Mundo. Y siendo entonces y además que, desde ahí, se querrá levantar acta de defunción del mundo de la Tradición, que «finalmente habrá podido ser dejado atrás» para amanecer a un nuevo horizonte de emancipación: el horizonte de la Modernidad... Que es a su vez entendido como el lugar predilecto al que el ser humano tenía que llegar y avanzar. El horizonte y paradigma que deja atrás el «oscurantismo metafísico» de la Tradición, nos libera de «sus cadenas» y nos impele a un horizonte de progreso, siempre inconcluso y siempre con renovadas líneas de avance que alcanzar, cuya mirada última alcanza efectivamente la utopía...
Esta corriente de pensamiento, meramente materialista, cientificista y de raíz antimetafísica y antitrascendente, es la que ha sostenido de fondo el desarrollo de nuestros tiempos modernos y es la que está en la base de los paradigmas de nuestra época. Época la presente que se arroga superioridad y marchamo de progreso y avance respecto de toda época pasada, si bien cada vez resulte más evidente que más allá del desarrollo científico-técnico y el bienestar material, que como nunca antes se habrá logrado, para todo lo demás, nos moveremos sin embargo en el ámbito de un hondo nihilismo y sinsentido. De una «debilidad del alma» para la que bien parecerá que efectivamente la «utopía moderna» ha terminado por arribar y sin desviación mediante a la «distopía posmoderna». La emancipación respecto de la «Verdad» con mayúsculas, y tal como desde las coordenadas de la Tradición se advertía, no ha conducido a la «Liberación», sino a la alienación, la carencia, la sinrazón de ser, la insania, y el absurdo...
Nada sintetizará mejor de este modo el significado de la Modernidad que la consigna invertida y luciferina de: «La Libertad os hará verdaderos». La libertad ejercida por sí misma y no como fruto y consecuencia de la Verdad. La libertad entendida así como mera expresión de la individualidad, personal o colectiva, convertida en piedra de toque de la verdadera humanidad que ahora sí, tras siglos de «oscurantismo», se puede hacer realidad... Aquello respecto de lo que las enseñanzas de la Tradición Sapiencial nos libera y eleva, convertido en el centro y argumento moderno. Y al tiempo esa misma cosmovisión tradicional, anagógica y liberadora, señalada como imposición, oscurantismo, mera fantasía y condena.
En este sentido, el contraste entre el mundo de la Tradición, entendida esta ante todo como Sophia Perennis; y el Mundo Moderno, entendido este ante todo no como progreso de la ciencia y la técnica, sino como emancipación respecto de todo principio de «Verdad espiritual» y, por ende, de superior Auctoritas, tendrá un reflejo fundamental en el ámbito de la gnoseología y la ética. Así mientras que para el mundo de la Tradición el Hombre puede acceder a la «Verdad espiritual» y es desde ahí que está llamado a ser Libre. Para la Modernidad, toda verdad que no sea descripción científica de la realidad será relativizada, no habrá así «verdad espiritual», y, por ende, la libertad, quedará entonces confundida con el mero ejercicio y validación de la individualidad y la subjetividad. La cual una vez sacralizada tenderá a organizar y articular la vida personal, social y política de la Modernidad, que a su vez y en última instancia parecerá configurarse en gran medida como un sistema para el incentivo, cultivo, satisfacción y salvaguarda de dicha subjetividad. Incluyéndose aquí no solo la subjetividad individual propiamente dicha, sino también los «individualismos colectivos» de clase, nación o género, que la Modernidad también en algunas de sus variantes ideológicas sobredimensiona hasta poner unilateralmente en el mismo centro de la acción política, rompiendo así el sentido «orgánico», «de cuerpo», que el mundo de la Tradición asignaría a cada uno de dichos niveles.
En todo caso lo que nos estaríamos encontrando aquí, y esta sería una de las claves de la subversión moderna, sería ese paso anteriormente señalado de la consigna cristiana que nos dice: «La Verdad os hará libres»; a la consigna posmoderna que nos dice: «La Libertad os hará verdaderos»... Consigna posmoderna que efectivamente, y a la luz de esa misma tradición cristiana, no será sino el corolario del non serviam luciferino. Del atentar contra el principio de Auctoritas en nombre de la individualidad. La consecuencia final de dicha subversión y atentado «contra la Verdad» en nombre de la «individualidad», no será sin embargo ninguna «liberación», ninguna «conquista interior», sino todo lo contrario... Su fruto maduro es la distopía posmoderna: el tipo humano de la «carencia perpetua», de la «agitación samsárica», del «infierno del alma», de la Dukkha: la sed que no cesa y, por ende, el malestar, la neurosis la alienación, la debilidad del alma y la civilización del nihilismo...
Yendo a lo que sería el punto de vista histórico y recogiéndolo de manera muy sintética, diremos que con la caída de Roma se habría cerrado el ciclo histórico de la Antigüedad europea. Ciclo que, con su confluencia de mundo griego, romano, celta y germano, habría marcado definitivamente la identidad de la Europa tradicional. Seguidamente, la cristiandad medieval sucederá y continuará a Roma como nuevo ciclo histórico tradicional de nuestra civilización. Y en dicho medievo euro peo, algunos de los andamiajes fundamentales de la Antigüedad seguirán presentes. Si bien con renovadas formas y posibilidades surgidas ahora de la tradición cristiana.
Es así que sucintamente podrá decirse que la filosofía griega (con Platón y Aristóteles a la cabeza), junto al ideal romano del Imperium (prefigurado ya por Alejandro y después por César), más la cultura guerrera, ética heroica y vínculos espirituales con la naturaleza de los pueblos bárbaros (fundamentalmente celtas y germanos), unido todo ello a la tradición cristiana medieval, terminarán por darnos las claves básicas de la Europa tradicional premoderna. La cual tendría así dos ciclos históricos: el pagano y el cristiano. Siendo que en cada uno de ellos y en continuidad el segundo con el primero, habrán mantenido y más allá de sus infinitas vicisitudes, variantes, e incluso confrontación de un ciclo respecto del otro, un argumento de fondo basado siempre en la dimensión de la Trascendencia y la posibilidad de alinearse y unirse a ella a partir de la propia naturaleza humana.
Más adelante, sin embargo, la decadencia de la civilización medieval, el nominalismo y el güelfismo, y el subsiguiente antropocentrismo renacentista, más la Reforma Protestante, el Absolutismo, la Ilustración, el Romanticismo y finalmente las revoluciones contra un ya esclerótico Antiguo Régimen (con Francia como paradigma revolucionario, pero también en Norteamérica), darán lugar a toda una nueva fase histórica en la cual se decantará la Europa moderna propiamente dicha. Europa moderna cuyo fruto maduro será precisamente la civilización ajena y de espaldas, e incluso abiertamente «negacionista», respecto de la dimensión de la Trascendencia. Una civilización antitética a la tradicional, a la cosmovisión tradicional, y a cuyo propio nihilismo antimetafísico, lo considerará progreso y emancipación...
Y efectivamente es ahí donde estamos y nuestro tiempo histórico no será así, sino resultado de dicho proceso moderno. Y entender todo esto, distinguiendo el ciclo tradicional, en su etapa pagana y después cristiana, del proceso de la Modernidad, del Renacimiento a la Revolución francesa, será fundamental para comprender cómo hemos llegado hasta aquí y qué significado tiene la época que estamos viviendo. Más aún cuando de la Revolución francesa a la Segunda Guerra Mundial se sucederán tres siglos de respuesta, guerra y confrontación a la subversión moderna que aun pretendiendo contraponer el horizonte de la Tradición al despliegue de la Modernidad, ya no será capaz de hacerse sin limitaciones, desviaciones y adulteraciones y, así y finalmente, la subversión se impondrá... la civilización del nihilismo se hará realidad. Tanto así que, a día de hoy, Europa vive y se ordena totalmente con forme a los paradigmas de dicho nihilismo moderno, y lo que fue la Europa premoderna y tradicional, habría quedado reducida a un mero «paisaje de ruinas». Ruinas evocadoras, quizás incluso monumentales y artísticas, dignas de deslumbrarnos en los museos, y sin embargo ajenas de toda vez al desarrollo del proyecto moderno de Hombre y Civilización.
Es en este contexto que hay que entender que surge como síntoma característico y definitorio del Mundo Moderno, ese fenómeno que hemos llamado del «nihilismo»: el Mundo Moderno, con su olvido o negación de la Tradición y su vivir de espaldas a la dimensión de la Trascendencia, habría ido dejando a su paso una subyacente sensación de absurdo y sinsentido que los lenitivos del progreso científico, el materialismo práctico y la cultura del consumo, apenas conseguirán mitigar. Ocurriendo entonces que en ocasiones dichas «ruinas» del pasado, aun no siendo ya algo realmente vivo y presente en nuestra cultura, sensibilizarán sin embargo a los europeos menos modernizados, despertándoles a la conciencia de lo fatuo y vacío del proyecto moderno...
Se tiene entonces la impresión de que el ingente desarrollo científico y económico técnico de nuestro tiempo se habría pagado conforme a una suerte de «progreso decadente». Una bancarrota espiritual que el «progreso» no compensaría y que, rastreable a todos los niveles, resultará especialmente lacerante en la generación de sujetos sin apenas centro ni gobierno interior. Sujetos neurotizados, anestesiados, fanatizados, alienados, envilecidos o idiotizados, en una sociedad inorgánica y atomizada, de escaso discernimiento y gran debilidad emocional. Una sociedad que deja inerme al sujeto frente a sí mismo y sus neurosis, y que parecerá abocar a una vida de bajísimas expectativas espirituales y, sin embargo, fijación obsesiva en todo lo meramente material, cuantitativo, instrumental, accesorio, pulsional, emocional, instintivo, subjetivo o prepersonal. Y es que la sociedad moderna se caracterizará por no dotar al sujeto de herramientas espirituales y disciplinas para construirse auténticamente como «Persona». Siendo entonces que quedará abocado fácilmente a la propia estupidez, inseguridad, miedo, apegos, ofuscación o bajeza de su mera individualidad condicionada y existencial.
Y precisamente, frente a ese peligro de no llegar a construirnos auténticamente como «Personas», de ser víctimas nuestra propia «debilidad», se constituía lo más fundamental de la Tradición Sapiencial...
*
Para el mundo de la Tradición, para la Sophia Perennis, el Hombre está llamado a ser Libre. Y decimos «Libre» en el sentido de no ser un pro ducto alienado de su propia ignorancia u ofuscación, apego y temor, de su mero yo fenomenológico o egoidad. Está llamado así a «liberarse de sí mismo», para poder llegar a ser «SÍ mismo», para poder llegar a ser quien «realmente Es». La Tradición se configura de este modo y en gran medida como vía y disciplina de «autoconocimiento y liberación». De esclarecimiento y conquista interior. A partir de aquí, los Hombres auténticamente libres, tampoco podrán ser producto de alguna otra cosa o proceso que se les sobreponga; léase aquí la economía, la clase social, las pulsiones, el medio natural o la inercia histórica... Siendo entonces sus circunstancias de toda índole, el mero «soporte material» desde el cual recorrer el arduo «camino vertical», de elevación anagógica y su praindividual de la personalidad, hacia el conocimiento y señorío de sí, hacia la Aristeía y la Autárkeia, hacia la «liberación» interior en el plano del Ser, respecto del plano del mero devenir. De la dimensión de la aseidad sobre la mera contingencia...
El Hombre no sería así un mero agregado de vida biológica y psiquismo, un mero ente horizontal de la realidad fenoménica, atrapado en el Samsara de la simple vida y la simple muerte, del estado de carencia, apego y temor, y de la mente que no cesa y no sabe de su «Centro»... Muy al contrario, en su interior habría un núcleo «extra samsárico» Incondicionado, principio de Consciencia, aseidad y liberación, «autoluminoso», inmutable e invulnerable, «chispa divina», «llama del Espíritu Santo», que en estado de potencia aguarda, para conforme a la correspondiente Areté y Áskesis, ser «despertado»...
Más allá así del «yo opaco» de la egoidad, embotellado en su pura individualidad fenoménica, en su psiquismo y su emotividad, ajeno e incluso refractario a «la luz» del Nous y su dimensión de Consciencia y Logos, habría la posibilidad de un «Yo esencial», de un «sujeto trascendente», «central y supraindividual», alineado con dicho Nous y Logos, y fruto de una ardua Áskesis o disciplina espiritual, que descondicionado y liberado de dicha «Opacidad», es el argumento mismo de la cosmovisión tradicional. Y, por ende, el principio fundamental de toda verdadera autoridad, jerarquía y orden personal y colectivo.
Nous y Logos, Consciencia supramental, discernimiento, esclarecimiento, y «estado de presencia». Eje vertebrador de la personalidad del sujeto «descondicionado». «Central y Vertical». Supraindividual y anagógico. Señor de sí y de la Autárkeia. Dimensión del Ser, de la aseidad, sobre el plano del mero devenir. Consciencia de Trascendencia inmanente frente al estado de Avidya, de «ignorancia espiritual», de mero individuo, fenoménico y existencial. De mera egoidad. Del «paria del alma». Del «sujeto samsárico», del sujeto de la carencia, el apego y el temor. Del Hombre del Kali Yuga...
El «Centro y la Vertical» como presencia así de la dimensión de la aseidad en el alma humana, y lugar y escala ontológica propia del Hombre. Del «Hombre verdadero». Del que se ha diferenciado del estado de «caída», de «carencia», de «ignorancia», de «opacidad», de «medio hacer» y «des-Gracia», y que ha alcanzado por el contrario la plena posesión de su naturaleza más íntima y central. Espiritual y vertical. Inafectada y libre. Presencia actualizada de la «Gracia del Espíritu Santo», «suficiente y eficiente», dentro de sí. Como esencia radical del ser humano. Como su más verdadera identidad, motor y sentido. Que debe ser desvelada y hecha presente «más allá de nuestra naturaleza caída» y que nos impele así a hacer de la disciplina, de la Areté y la Áskesis, del autoconocimiento y la liberación, de la «salvación del alma», el argumento primero de la vida humana. Y desde ahí, todo lo demás...
Manual para jóvenes guerreros espirituales | Con Gonzalo Rodríguez García
VER+:
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir en X
Compartir con Facebook
Compartir en Pinterest
Posted by
Yanka
at
0:00
No hay comentarios
:
Labels:
ALMA,
AUDIO,
AUTORIDAD,
CONVERSIÓN,
CONVICCIÓN,
DISCERNIR,
ENCUENTRO,
ESPIRITUALIDAD,
EXPERIENCIA,
GUERRA,
HÉROES,
JUVENTUD,
LIBERTAD,
LIBRO,
MATERIALISMO,
NIHILISMO,
PRESENTACIÓN,
SUPERFICIALIDAD,
TRASCENDENCIA
Creo en el Dios de Jesús y de María, el Dios de los bienaventurados, sencillos y sabios humildes como Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Raquel. Y no el de los expertos racionalistas e ideologistas teólogos y entendidos escribas de todos los tiempos, El Mismo JesuCristo nunca los eligió ni como apostóles ni como discípulos. Ni antes ni ahora. Soy Venezolano, Maracucho/Maracaibero, Zuliano y Paraguanero, Falconiano; Soy Español, Gallego, Coruñés e Fillo da Morriña; HISPANOAMÉRICANO; exalumno marista y salesiano; amigo y hermano del mundo entero.
La Línea Editorial de este Rincón es la Veracidad y la Independencia imparcial.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)







