EL Rincón de Yanka: ESTADO DELINCUENTE (MALANDROCRACIA - HAMPACRACIA) Y EL GRAN SAQUEO

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domingo, 6 de marzo de 2016

ESTADO DELINCUENTE (MALANDROCRACIA - HAMPACRACIA) Y EL GRAN SAQUEO

"MALANDROCRACIA"
"HAMPACRACIA"


Un libro revelador e impactante que explica como Venezuela se convirtió en uno de los países más peligrosos del mundo

Sobre delincuencia organizada se habla muy poco en Venezuela, a pesar de su profundo impacto sobre la gobernabilidad, de constituir una barrera al desarrollo y la principal causa de crimen y violencia. Este primer informe de Carlos Tablante y Marcos Tarre, descubre la dimensión del problema y su profundo engranaje con la corrupción cívico militar que gobierna el país.

Corrupción, homicidios, tráfico de drogas, secuestros, matraqueo policial, mafias carcelarias: todo se entremezcla y engrana en múltiples redes y negocios de delincuencia organizada, resultando en una creciente espiral de violencia y crímenes que pareciera no tener fin.

La minuciosa investigación y recopilación realizada por los autores – recogiendo las más avanzadas hipótesis y teorías de los organismos internacionales – plantea por primera vez la relación entre la corrupción, la delincuencia organizada y la inseguridad ciudadana, que ha convertido a Venezuela en uno de los países más peligrosos del mundo.

Las señales, los indicadores utilizados mundialmente para detectar la presencia de la delincuencia organizada en las naciones, sobresalen en Venezuela: alto índice de corrupción, casi absoluta impunidad, muy elevada tasa de homicidios por cien mil habitantes – la mayoría de ellos cometidos con armas de fuego – tráfico de cocaína, etc.

La dimensión de la expansión de la delincuencia organizada y la ineficacia de las autoridades en enfrentarla se evidencia, para nombrar sólo dos ejemplos, en que se centra el trabajo policial en la persecución y detención de los micro vendedores y consumidores de drogas, pero los traficantes medianos y grandes actúan con absoluta impunidad, y también en cómo se detienen a miles de personas por porte ilícito de armas, pero a nadie por tráfico de armas.

“Estado Delincuente: Cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela” presenta con claridad la manera en que se organizan las bandas de delincuentes, en redes volubles, utilizando la más moderna tecnología o el brutal asesinato; repasa antecedentes históricos y focaliza el actual contexto de Colombia, México y Centroamérica y su relación con Venezuela; detalla la presencia histórica de la mafia italiana, la migración de “capos” colombianos a territorio venezolano y explica cómo se han formado las redes locales de delincuencia organizada, dedicadas principalmente – más no únicamente – al tráfico de drogas, recopilando los casos más relevantes.

BOLIBURGUESÍA Y HAMPACRACIA

Refiere Carlos Tablante que en Venezuela se ha ido construyendo un "Estado delincuente" que es más poderoso que el Estado constitucional. Asegura que "la red de corrupción que sustenta a ese Estado delincuencial, ha asumido el control de varias áreas, pero en especial, de las finanzas públicas, las cuales ha privatizado por la vía de la corrupción".

Tales redes de corrupción tienen su expresión en los nuevos grupos económicos surgidos en una especie de mestizaje en donde los negocios ilícitos se han ido ligando cada vez más a los negocios lícitos. Y ese mestizaje ha dado lugar a una nueva clase que ha tomado distintos nombres como la "boliburguesía" o los llamados "bolichicos", estos últimos quienes hicieron grandes negocios a partir de la crisis eléctrica. Estos seudos empresarios han sido promotores de la revolución en una suerte de capitalismo de prebendas, acota el autor.

Al desentrañar el complejo entramado de corrupción en las altas finanzas, el libro expone cómo el control de cambio impuesto al país desde el año 2003, ha sido un semillero de delitos financieros. El libro analiza la mal denominada mini crisis financiera de 2009-2011, y la presenta como lo que realmente es: un caso de mega corrupción que lesionó directamente al patrimonio de la nación, sin que ningún funcionario público fuera investigado, al mismo tiempo que los pseudobanqueros y empresarios detenidos fueran rápida y discretamente liberados. Estado Delincuente explica los fraudes y sobornos perpetrados en el mercado permuta, cómo el crimen organizado entró en PDVSA y robó los fondos de los trabajadores de la petrolera, los negocios ilícitos cometidos en los casos de los taladros Pride, la plataforma Aban Pearl, la primera emergencia eléctrica, en las ventas de cargamentos de crudo, en las inversiones en la Faja del Orinoco, en los “negocios chinos” y en el contrabando de gasolina. De cómo PDVAL pasó a llamarse popularmente “Pudreval”, los detalles del famoso caso del maletín, y los escandalosos negociados en las industrias básicas con los cupos de aluminio, el tráfico de cabillas y la inacabada repotenciación de Macagua I, entre otros.

El libro presenta la penetración de la delincuencia organizada en el poder judicial, en el sistema policial y en el carcelario. Analiza en detalle tipologías delictivas asociadas a la corrupción, al tráfico de drogas, la legitimación de capitales, el robo y hurto de vehículos, el secuestro, la extorsión, el sicariato, las estafas y los delitos informáticos, los delitos asociados a las armas de fuego, el tráfico de personas, el contrabando, la industria del robo y reciclaje de teléfonos celulares, el comercio ilícito, la minería ilegal y el tráfico de órganos.

Con visión positiva, a través de un exhaustivo trabajo de indagación, detalla los esfuerzos internacionales realizados para enfrentar la delincuencia organizada, así como las actuales estrategias de la Unión Europea, de Madrid, de Washington, de la OEA, de México, de Centroamérica y de Bogotá y las compara con las de Caracas. Menciona a pensadores de vanguardia sobre el tema y fija posición sobre la despenalización de las drogas, al mismo tiempo que propone cumplir con urgencia las recomendaciones de la ONU y de la Convención Interamericana contra la Corrupción e insta a ejecutar acciones específicas contra la delincuencia organizada para lograr así un Estado social de derecho y justicia, como respuesta y solución al drama de la violencia, la impunidad y la corrupción que fustiga a Venezuela.

Para cualquier ciudadano, independientemente de su ideología, posiciones o creencias, profesión, género o edad, el libro “Estado Delincuente: Cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela” es un documento extenso y objetivo que le ayudará a entender lo que actualmente ocurre en Venezuela, poder sacar sus propias conclusiones y sumar su voz a la de los cientos de miles de compatriotas que han decidido no permanecer indiferentes frente a la grave situación que pone en peligro la propia supervivencia de la nación .



Luego del libro Estado delincuente, en el que Carlos Tablante y Marcos Tarre explicaron el menoscabo de la institucionalidad venezolana en manos de militares y civiles mafiosos, los autores presentan El gran saqueo. Pretenden ilustrar cómo ese Estado delincuente ha servido para perpetrar su mayor operación criminal: el gran saqueo de Venezuela.


Las Fuerzas Armadas se han convertido en el partido político que controla 92% de la economía del país”, asevera Carlos Tablante quien presentará este viernes 27 de noviembre el libro que ha escrito junto a Marcos Tarre: El gran saqueo (Editorial La Hoja del Norte). 
Tablante de largo recorrido político, ex gobernador de Aragua, ex diputado, ex senador constituyente y ex ministro y Presidente de la Comisión Nacional Antidrogas, dice que no solo la Tesorería General de la República, que es la oficina de compra y pagos del país, la controlan los de uniforme verde, sino también otras entidades claves de la nación, para configurar un régimen militar en el poder absoluto en Venezuela.“Además 50% de los gobernadores, 15% de los alcaldes, 5% de los diputados de la Asamblea Nacional –incluyendo su presidente- así como muchos de los funcionarios del servicio exterior son militares. Ellos dominan todo”, resume.

El autor considera que señalar que Venezuela es una “Narcoestado” sería simplificar un problema que tiene raíces más variadas y profundas, allende tráfico de drogas. Para el político, el delito fundamental que ha enfermado al país es la corrupción y la impunidad. La obra trata de descubrir las tramas que involucran a la nomenclatura y a sus “cómplices necesarios” en lo que califica como “el saqueo de unos 250.000 millones de dólares” del erario público. Entre esos cómplices cita una lista de civiles y gente de negocios, entre quienes enumera al banquero Víctor Vargas, a quien ubica como negociador de la antigua Cadena Capriles, así como Raúl Gorrín, Gustavo Perdomo y Mariano Díaz, actuales dueños del canal de noticias Globovisión. “Esas operaciones le han servido al chavismo para silenciar a los medios y a la opinión pública. De esta forma, no hay presión social para que los delitos como el robo al erario público sean investigados, y reine la más absoluta impunidad”, dice Tablante.
“Estamos frente a un conjunto de redes de corrupción que se han adueñado del país. El propio presidente Nicolás Maduro cuando asumía el cargo como mandatario hizo un llamado de emergencia para enfrentar el problema y pidió poderes especiales. Dijo que la corrupción se estaba tragando a la revolución, pero además de recibir esos poderes, no ha hecho nada al respecto”, destaca Tablante, quien firma el libro junto a Marcos Tarre.
Ambos autores ya lanzaron en 2013 el volumen Estado delincuente (Editorial La Hoja del Norte) con prólogo del ex juez español Baltazar Garzón. Un libro “más técnico” sobre la estructuras del poder en Venezuela. “Cada cierto tiempo surge una serie de casos que conmueven al país y ponen en evidencia el deterioro y degradación política”, asegura Tablante.

La investigación

Tablante y Tarre, junto a un equipo de investigadores y periodistas que forman parte de cuentasclaras.org, son quienes han estado tras el material del este libro. “Todo inició con la denuncia de los casos del presunto lavado de dinero por parte de funcionarios venezolanos en la Banca Privada de Andorra”. Esa sección del libro ha sido llamada “Las revelaciones de Andorra”. Tablante afirma que la Banca Privada de Andorra “es un banco boutique especializado en personas con cuentas mayores a un millón de euros. La institución financiera tenía en Venezuela -un país con control de cambio-, una oficina en el Centro Comercial Tamanaco. Allí captaba el dinero de altos funcionarios del gobierno y los llevaba a Panamá a otra de sus oficinas que se especializaba en ofrecerles un paquete para legitimar el dinero relacionado con actividades criminales, tanto de corrupción como de narcotráfico”.

La entidad “en Panamá tenía una serie de empresas asesoras que actuaban de fachada para estas cuentas -compañías que ofrecían servicios de contadores y abogados que actuaban como mediadoras para legitimar esos capitales ilegales. Una vez que el dinero pasaba por Panamá tenía como destino el principado de Andorra, donde a raíz de una investigación que realizó La Guardia Civil española contra la mafia rusa y china, encontraron que funcionarios venezolanos contaban con depósitos que alcanzaban la cifra de 4 mil millones de dólares”. Según el departamento de Tesorería de Estados Unidos (FinCen), dos mil millones de dólares de esos fondos estaban relacionados con corrupción en Pdvsa. “Cuando comienza a investigarse el nombre detrás de las cuentas, uno que nos llamó la atención fue el del capitán Carlos Aguilera, quien tenía una riqueza de 90 millones de euros. Aguilera fue director de la Disip, presidente del Fondo de Jubilación de los empleados públicos y forma parte del círculo cercano de Diosdado Cabello”, dice el autor en alusión al poderoso presidente de la Asamblea Nacional.

Otro nombre que les llamó la atención al equipo de investigación de El gran saqueo, fue el de Diego Salazar, quien es primo hermano de Rafael Ramírez y durante más de 10 años manejó la Unidad de Seguros de Pdvsa. Tablante afirma que Salazar contaba con más de 300 millones de euros en la Banca Privada de Andorra que fueron congelados por las autoridades europeas, quienes le exigieron que explicara de dónde obtuvo esos fondos. Entre sus alegatos señaló que él representaba a las empresas chinas que contrataba Venezuela a través del Fondo Chino del cual su primo, Rafael Ramírez, formaba parte del comité ejecutivo. “De modo que entre primos se pagaban y daban el vuelto”.

De Alejandro Andrade a Carlos Erik Malpica Flores 

En el capítulo “Codicias sin fronteras”, el autor asegura que Maduro se dio cuenta del poder excesivo de los militares y los quiso desplazar. Es por ello que Carlos Erick Malpica Flores, sobrino de la Primera Dama, Cilia Flores, hoy ocupa el cargo de Tesorero de la República de Venezuela y es además administrador de las finanzas de Pdvsa. Antes de Malpica Flores, la Tesorería estuvo durante el gobierno de Chávez y Maduro en mano de oficiales. “Comenzó con Carmen Meléndez (Almirante), quien luego fue Ministra de Defensa y ahora es candidata a diputada por el PSUV en Lara. Después vino el teniente Alejandro Andrade, luego el general Rodolfo Clemente Marco Torres, después Claudia Patricia Díaz -Sargento técnico y enfermera de Chávez- y antes de Malpica Flores, la almiranta María Elisa Domínguez Velasco”. Tablante dice que aunque Malpica Flores no es militar, continúa haciendo los mismos negocios irregulares que hacía Andrade pero a través de otros operadores.

Las cárceles como estructura paralela al Estado

“El país es un Estado donde la institucionalidad se perdió”, resiente el escritor. Pone como ejemplo El Centro Penitenciario de Aragua, mejor conocido como Tocorón, ubicado en el estado del cual fue gobernador entre 1990 y 1996. “En Tocorón es público y notorio que la gente vaya a pagar por el rescate de sus vehículos o de personas. Hacen la cola para ingresar y la guardia lo sabe. No es un secreto que los pranes -delincuentes jefes del penal- han asumido el control de las principales ciudades del país. No se sabe cuántas bandas son, pero hay miles y el resultado es letal: nadie lo puede ocultar que hay más de 25 mil homicidios al año”, dice.

Al hacer la denuncia, no teme en mencionar que la delincuencia está en manos de quienes gobiernan a Venezuela. 
“Al Secretario de Seguridad Ciudadana de Guárico -Richard James-, lo acaban de destituir porque era el informante de El Picure”, el jefe de una banda que controla el sur de Aragua y Miranda, parte de los estados llaneros y del oriente del país. “El Picure le pagaba unos cien mil bolívares semanales a este general para que dejaran a la banda actuar impunemente y desplazarse por la región de manera libre”, relata Tablante y afirma que muchos otros casos similares existen hoy en el país.