EL Rincón de Yanka: ¿Qué cambió en la Iglesia tras las denuncias de abusos publicadas por el Boston Globe?

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¡BIENAVENTURADA NAVIDAD!

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viernes, 4 de marzo de 2016

¿Qué cambió en la Iglesia tras las denuncias de abusos publicadas por el Boston Globe?





“Durante décadas existía la cultura de proteger el buen nombre de la Iglesia. Significaba mantener el abuso escondido. Había una moralidad tribal en el clero porque su deber más importante era mantener a salvo a los miembros del club en peligro. Lo cual significa olvidarse de los derechos de los niños, sus padres, sus familias, la Iglesia entera y la sociedad.

Hoy la situación es completamente diferente. Si llega una acusación creíble contra un sacerdote católico en cualquier lugar del mundo, puedes estar seguro de que sucederán dos cosas. Una, el obispo retirará del ministerio al sacerdote y dos, será denunciado a la policía.

El abuso de menores es una herida grave, por desgracia tan antigua como la humanidad. Pero es mucho más dolorosa cuando la provoca una persona que dedica su vida a Dios.

Por eso, las buenas intenciones no bastan: en los lugares donde no se haga limpieza, las manzanas podridas, seguirán haciendo daño a nuevas víctimas y dañando la imagen de los sacerdotes.

Igual que en el siglo XIX se logró terminar con el mercado legal de esclavos, el abuso de menores puede pasar también a ser sólo un triste recuerdo del pasado.

La Iglesia católica tiene la oportunidad de liderar una revolución histórica. Una diócesis sin abuso de menores es un modelo y un primer paso para una sociedad sin ese tipo de crímenes". JOHN ALLEN. 
(Vaticanista y escritor)


El cardenal O’Malley valora 
el papel del periodismo 
para destapar los casos de abusos

El arzobispo de Boston reconoce que Spotlight, vencedora del Oscar 2016 a la mejor película, es importante para todos aquellos que han sido golpeados por esta tragedia

GANADORA DEL OSCAR 
A LA MEJOR PELÍCULA DE ESTE AÑO

El cardenal O’Malley valora positivamente la película Spotlight y el papel de la prensa

El cardenal Sean O’Malley, arzobispo de Boston y presidente de la Pontificia Comisión para la Tutela de menores, ha definido a la ganadora del Oscar 2016 a la mejor película, Spotlight, como «una película importante para todos aquellos que han sido golpeados por la tragedia de los abusos sexuales cometido por el clero».
La película, dirigida por Tom McCarthy, narra la investigación periodística realizada en el diario The Boston Globe, que en el año 2002, destapó los casos de abusos a menores cometidos en la diócesis de Boston.

En un comunicado oficial del cardenal O’Malley, asegura que «contando de forma detallada la historia de esta crisis, los medios de comunicación han llevado a la Iglesia a reconocer los crímenes y los pecados cometidos por sus miembros y a afrontar sus debilidades, el daño causado a las víctimas y a sus familiares, las exigencias de los supervivientes».

En esta misma línea, el purpurado reconoce que «en una democracia como la nuestra, el periodismo es esencial en nuestra forma de vivir» porque «el rol de los medios de comunicación al mostrar los casos de abusos, ha abierto una puerta que la Iglesia ha atravesado para responder a las necesidades de los supervivientes».

Y esto, precisa el arzobispo de Boston, «debe ser una prioridad de la vida de la Iglesia en todos sus aspectos», es decir «proteger a los niños y asistir a las víctimas y sus familias».

Del mismo modo, el cardenal O’Malley subraya también el compromiso de la Iglesia para llevar adelante «políticas y procedimientos de vigilancia para prevenir que se repitan ciertas tragedias». Al respecto, cita los programas educativos sobre la tutela de menores, la obligación de verificar los precedentes, señalar y colaborar con las autoridades civiles cuando alguien es acusado de abusos, el cuidado y el apoyo a las víctimas y a sus familias.

Finalmente, pide nuevamente perdón «por todos aquellos que han sido heridos por la tragedia de los abusos sexuales cometidos por algunos miembros del clero». Rezamos –concluye el cardenal–para que, cada día, el Señor nos guíe en el camino de la sanación y de la renovación.