EL Rincón de Yanka: PALABRA PROFÉTICA DE RENOVACIÓN ECLESIAL (RCC)

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martes, 3 de junio de 2014

PALABRA PROFÉTICA DE RENOVACIÓN ECLESIAL (RCC)


Palabra profética



En mayo de 1975, en la Basílica de San Pedro en Roma, durante la Eucaristía de Pentecostés, Kevin Ranahan recibió una palabra profética que decía así:

"Porque os amo, quiero mostraros lo que estoy haciendo Yo en el mundo, quiero prepararlos para lo que viene.

Vienen sobre el mundo días de oscuridad, de tribulación... Estructuras que hoy están en pie, ya no estarán. Los apoyos que hay para mi pueblo, ya no estarán entonces. Yo quiero que estén preparados, pueblo mío, para conocerme solo a Mí, para unirse a Mí y para tenerme en una forma mucho más profunda de lo que nunca antes se ha visto.

Yo les conduciré al desierto... Les despojaré de todo aquello de que ahora dependen, de forma que solo dependan de Mí. Sobre el mundo viene un tiempo de oscuridad; pero también vendrá un tiempo de gloria, sobre mi pueblo. Yo derramaré sobre vosotros, todos los dones de mi Espíritu. Los prepararé para una época de evangelización como nunca se ha visto en el mundo... Y cuando no tengan a nadie más que a Mí, entonces lo tendrán todo:

Tierra, campo hogares, hermanos y hermanas, amor, alegría, y paz. Todo en mayor cantidad de lo que nunca antes han tenido. Estad listo, pueblo mío, quiero prepararte..."

Yo les hablo del alborear de una nueva era para mi Iglesia. Les hablo de un día que no se ha visto nunca antes...

Prepárense para la acción que comienza ahora, porque las cosas que ven a su alrededor, cambiaran; el combate al que deben entrar ahora, es diferente, es nuevo.

Necesitan una Sabiduría que viene de Mí y que aún no tienen.

Vosotros necesitáis el poder del Espíritu Santo en una forma distinta a como la han poseído hasta ahora; necesitan una comprensión de mi voluntad y de las formas en que trabajo, que aún no tiene. Abran sus ojos, abran sus corazones para que se preparen para Mí y para el día que ahora He comenzado; Mi Iglesia será diferente, Mi pueblo será diferente. Vendrán pruebas, dificultades para vosotros. Los consuelos que ahora conocen se alejarán de vosotros, pero el Consuelo que tendrán, entonces, será el de Mi Espíritu Santo.

Ellos os mandarán para quitaros la vida, pero, Yo Os sostendré. Vengan a Mí. Enlácense juntos a Mí alrededor. Prepárense porque proclamo un nuevo día, un día de Victoria y Triunfo para vuestro Dios.

Estén listos. Ya comenzó."

"Yo renovaré mi Iglesia. Renovaré mi pueblo. Haré a mi pueblo, UNO.

Os estoy llamando a vosotros, para que abandonen los placeres del mundo. Os estoy llamando para que abandonen "el buscar la aprobación del mundo" en sus vidas. Quiero transformar vuestras vidas... Yo tengo ALGO que decir a mi Iglesia. Estoy formando un poderoso ejercito... Mi poder está sobre él. Ese ejercito seguirá a mis pastores escogidos. Sean los pastores que Yo he llamado a ser. Estoy renovando a mi pueblo. Renovaré a mi Iglesia. Liberaré al mundo."

"Sepan que Yo, vuestro Dios, traje a Roma, a Pedro y a Pablo, para dar testimonio de MI Gloria. Yo, también, os he escogido a vosotros y os he traído a Roma para que den testimonio para Gloria mía y sea confirmado por vuestro pastor. Sigan adelante con la sanación de las naciones. Sepan que Yo estoy con vosotros y, aunque, pasen por tribulaciones y pruebas, Yo estaré con vosotros hasta el final. Estoy preparando un lugar para vosotros, en la gloria. Mírenme a Mí. Y, Yo los liberaré del poder del maligno. He aquí que Yo estoy con vosotros, ahora, todos los días y hasta el fin de los tiempos."

En enero de 1976, en un encuentro de dirigentes de la Renovación Carismática Católica en South Bend, el Padre Michael Scanlan fue instrumento de la siguiente palabra profética:

“Hijo de hombre, ¿ves esa ciudad en quiebra? ¿Estás listo para ver a todas tus ciudades declararse en quiebra? ¿Estás listo para ver la quiebra total de todo el sistema económico del cual dependes y que tu dinero no valga nada y que no te pueda mantener? ¿Ves el crimen y la ilegalidad en tus calles, en tus pueblos y en tus instituciones? ¿Estás dispuesto a no ver ya, ley alguna respetada, el total desorden y a no tener ninguna protección excepto aquella que Yo te daré? Hijo de hombre, mira al país que amas y que ahora celebras. Mira su historia con nostalgia, ¿estás dispuesto a no ver ya país, no tener patria propia excepto aquellos que Yo te daré como mi Cuerpo? ¿Me dejarás darte vida en mi Cuerpo y solamente allí? Hijo de hombre, ¿ves esas Iglesias a las cuales vas tan fácilmente ahora? ¿Estás dispuesto a ver barras sobre sus puertas? ¿Sus puertas cerradas y selladas? ¿Estás dispuesto a fundamentar tu vida solo en Mí y no en alguna estructura particular?... Hijo de hombre, Yo te llamo para que estés listo para eso; de eso es de lo que te estoy hablando. Las estructuras se están derrumbando y cambiando. No es para ti conocer los detalles ahora, pero no confíes en ellas como lo has estado haciendo. Quiero que confíen el uno en el otro. Quiero que construyan una vida de interdependencia, con mi Espíritu como base”.

En la Conferencia Carismática de 1976, uno de los mensajes proféticos que se recogieron decía que el Señor podará a su Iglesia por medio de la persecución, de manera que lo muerto se caerá porque no tendrá vida ni fuerza para sostenerse. Dice:

“Yo no toleraré las ramas muertas, no toleraré en mi Iglesia eso que aparenta serlo pero que no es mi Iglesia. Esa que no lleva mi vida, que ya no es más parte mía, Yo la podaré. La podaré por medio de persecución, cuando ya no sea fácil que el hombre diga: yo seguiré al Señor. Lo muerto se caerá porque no tendrá vida ni fuerza para sostenerse en la persecución. Y la podaré por medio de la prueba y la dificultad; tal como cuando viene una gran tormenta y el viento mueve la rama. Si no tiene vida ni fuerza no permanecerá en su lugar, sino que caerá. Yo podaré a mi Iglesia y quitaré lo que está muerto de modo que lo que quede con vida pueda crecer más y dar mayor fruto... el momento de poda para mi Iglesia está pronto a venir, más pronto de lo que ustedes creen...”

“Un día de juicio se cierne sobre los pueblos de la tierra. No para una nación o pueblo solo, sino para todos los que habitan en la tierra... Esta palabra es para los días de ustedes, no para un día lejano. Adiéstrense para ayudar a los débiles, para buscar la verdadera riqueza, para confiar solo en Mí, para distinguir lo verdadero de lo falso, no sea que queden ustedes atrapados en el torbellino de la maldad. No condesciendan con este mundo, ni se dejen seducir por su apariencia de bondad. Está podrido y pudre a los que lo aman. Amar el dinero, desear el poder, exaltar sus propios pensamientos sobre los pensamientos de Dios, es la muerte. Y aún así, en estos días la muerte les es presentada a ustedes como si fuera vida, libertad, felicidad, liberación y éxito. El amor a este mundo es enemistad con Dios y vendrá el día en que mis juicios ya no queden ocultos."

Otro de los mensajes proféticos de la Conferencia Carismática de 1976 decía así:

“La tempestad se está levantando, las nubes se arremolinan: relámpagos, viento y tormenta suficientemente grandes para llevarse incluso a los fuertes; prestos para cernirse sobre los que están dormitando, sobre los que no están preparados, sobre los confundidos. ¿Dónde está ahora el amparo? ¿Dónde el baluarte, el refugio? ¿Dónde está la fuerza de mi Iglesia cuando se le viene encima la tormenta? Desprevenida, dividida y confusa, débil cuando más se necesita la fuerza, se desmoronará... Hoy es como en los días de Noé, que trabajó para construir una defensa contra una tempestad imprevista. Sin embargo, hoy es diferente de aquellos días; hoy hablo abiertamente, les declaro a todos los que quieren oír, que deben hacerse los preparativos para la salvación de mi Pueblo. Pero sí es como en sus días, cuando los hombres confiaron en sus propios ojos y declararon que todo iba a salir bien. A menos que ahora mismo se tomen ustedes el trabajo de escuchar mi Palabra, de seguir mi dirección, de llevar a cabo mi voluntad, no habrá protección alguna. Si ustedes me hacen caso, si creen en mi Palabra y confían en ella hasta el límite de sus fuerzas y hasta el colmo de su fe, y la ponen en práctica con el auxilio de mi gracia, entonces quedará listo el baluarte. Y cuando venga el derrumbamiento, y se vengan abajo por completo los muros que por largo tiempo se habían estado desmoronando, entonces quedará un ejército, una muralla de protección para preservar mi Iglesia. Ya se lo he dicho antes, y se lo vuelvo a decir: solo Yo tengo la sabiduría, la penetración, el conocimiento y la visión suficientes para el combate que está por venir... Si ustedes procuran trazar sus propios planes, serán aplastados en la derrota y no hallarán en Mí consuelo alguno. Pero si ustedes confían en mis planes, y los realizan aunque parezcan locura, descubrirán que su diestra es fuerte, invencible, entrenada para la tarea y sostenida por el poder del cielo... ¿Entienden pues? Ese día está cerca, es inminente. No siempre hablo en enigmas; y cuando les hablo en sentido directo y simple, deben entenderlo en sentido directo y simple.”

Al año después de esta Conferencia Carismática de 1976, en un encuentro internacional de líderes de la Renovación Carismática Católica, se escuchó la “Profecía del Baluarte” (1977), que supuso un paso adelante en la concreción del propósito que Dios venía anunciando en los encuentros anteriores de los años previos, especialmente desde el día de Pentecostés de 1975 en Roma. El Señor pedía obedecer a su Palabra y acoger la obra de sus manos, ya que sería el inicio de algo muy importante para la Iglesia:

“Yo los he reunido aquí para que sean el inicio de algo muy importante para mi Iglesia. Yo los he traído aquí para unirlos entre sí, para darles una visión de lo que vendrá. Yo estoy suscitando otras comunidades alrededor del mundo y quiero que ellas lleguen a unirse con ustedes y a estar junto a ustedes. Yo suscitaré individuos en todas partes del mundo y los haré congregarse con ustedes y los ataré fuertemente a ustedes y los haré uno solo. Sí, Yo haré eso como fuente de fortaleza para mi Iglesia. Yo haré de ustedes un baluarte, para que defiendan contra la embestida del enemigo a aquellos que no están listos. Yo no dejaré que el enemigo arrase con ellos por no estar listos sino que los protegeré detrás del baluarte que voy a formar con ustedes. Yo quiero que ustedes estén listos y dispuestos para unirse a otros y estar junto a ellos en la batalla contra la embestida que viene y para defender a los débiles, para defender a los que están confundidos y para proteger a los que no están preparados, hasta que Yo pueda dar cumplimiento a mi plan completo. Les digo que ustedes son una parte y no el todo... Quiero que tomen en serio la parte que les corresponde y que entreguen su vida por ella... Pero eso no es todo lo que habrá, porque cuando ustedes ya hayan detenido la embestida del enemigo, entonces les revelaré cosas más grandes. En la unidad que ustedes tienen entre sí hay un vislumbramiento y una prefiguración de algo mucho más importante que me propongo hacer... Ustedes son un baluarte que Yo he levantado para hacer frente a la embestida del enemigo. Ustedes son una parte y no el todo. Ustedes son mis siervos y mi Pueblo. Entreguen ahora sus vidas por las cosas que les he revelado. Comprométanse a ellas para que el día del combate ustedes puedan permanecer firmes y resultar victoriosos conmigo”. (Palabra completa)

Unos años después y como respuesta a la Profecía del Baluarte, comenzó a caminar “La Espada del Espíritu”, una comunidad internacional compuesta por diversas comunidades de alianza de todo el mundo. Es un ejemplo del llamado que el Espíritu hace hoy a la Iglesia de construir una vida de interdependencia, con una visión común del tiempo que nos toca vivir y la misión de renovar y fortalecer a todo el Pueblo de Dios.

Profecía dada por Bruce Yocum en 1979, acerca de la guerra espiritual:

“Ustedes son una nación en guerra. Yo estoy en guerra... No hay otra alternativa. Ustedes son una nación en guerra, y la guerra crecerá y les envolverá, lo quieran o no. Ustedes son una nación en guerra y no hay manera de que puedan evadir las batallas que vienen... Entrena a tu pueblo para la guerra; para batallar, para las pruebas y dificultades. Prepáralo para lo que inevitablemente vendrá sobre ellos. En cuanto sean capaces de escuchar, diles del tiempo en que han de vivir... Vuélvanse organizados, disciplinados. Entrénense para la guerra... La guerra no está lejos, ya está aquí..."

Advertencia profética a la Renovación Carismática a través del Padre Michael Scanlan, en enero de 1980:

“Escuchen mi Palabra. El tiempo que fue señalado por mi gracia y por mis dones ha sido reemplazado ahora por un período marcado por mi juicio y mi purificación. En donde mi gracia y mis dones no hayan terminado de obrar, entonces ejerceré mi juicio y mi purificación. Mi Pueblo, mi Iglesia necesita urgentemente mi juicio. Han continuado adúlteramente una relación con el espíritu del mundo... Existe fragmentación, confusión a todo nivel. Satanás está por todas partes y todo lo está infectando con el pecado. Tiene libre acceso dentro de mi Pueblo. Esto no lo voy a tolerar... Entonces, ahora llegó la hora para todos ustedes: una hora de juicio y purificación. El pecado será llamado pecado. Satanás será desenmascarado... Será una hora difícil, pero necesaria. Habrá colapsos y dificultades y el caos se propagará por todo el mundo. Además habrá purificaciones y persecuciones sobre mi Pueblo. Deberán permanecer firmes sobre sus creencias. Tendrán que escoger entre el mundo o Yo, tendrán que escoger a cuál Palabra seguirán y a quién respetarán... El fuego se moverá entre ustedes y quemará todo lo que sea paja y desperdicio... No toleraré que esta situación continúe así, no toleraré esta mezcla y la adulteración con que están tratando mis dones, mis gracias y mis bendiciones, con infidelidad, con el pecado y con la prostitución. Ha llegado mi hora. Lo que ustedes necesitan es acercarse a Mí en total sumisión a mi Palabra, en total sumisión a mi Plan, en total sumisión a Mí en esta nueva hora. Lo que ustedes necesitan hacer es abandonar totalmente todas aquellas cosas que eran propias de ustedes, todo aquello del pasado. Lo que necesitan es mirarse a ustedes mismos y a aquellos por quienes son responsables, a la luz de esta hora de juicio y de purificación... Sufrirán bajas. No será fácil, pero será necesario. Es necesario para que mi Pueblo sea, de hecho, Mi Pueblo. Para que mi Iglesia sea, de hecho, Mi Iglesia y para que mi Espíritu de hecho les lleve a la pureza de vida, pureza y fidelidad al Evangelio.”

PROFECIA DE PITTSBURGH (1996)



HOY YO ABRO UNA NUEVA PUERTA, UNA NUEVA PUERTA PARA TODA LA RENOVACIÓN... DE HOY EN ADELANTE ABRIRÉ UN NUEVO HORIZONTE, OS DARÉ UNA NUEVA VISIÓN, PERO ES TAMBIÉN NECESARIO CERRAR UNA PUERTA. YO ABRIRÉ UNA PUERTA, SI VOSOTROS CERRÁIS UNA PUERTA. 



YO ABRIRÉ LA PUERTA DEL FUTURO SI VOSOTROS CERRÁIS LA PUERTA DEL PASADO. YO HAGO UNA COSA NUEVA, DICE EL SEÑOR; COMO LO HICE HACER TREINTA AÑOS; NO SABÉIS LO QUE OS TENGO PREPARADO. ESPERAD HOY UNA COSA NUEVA, UNA NUEVA RENOVACIÓN, UN NUEVO PODER, UNA NUEVA PRIMAVERA. 

YO ENVIARÉ MI ESPÍRITU EN ABUNDANCIA, PORQUE YO OS AMO, Y OS HE ESCOGIDO POR TODA LA ETERNIDAD. 
SERVIR A MI IGLESIA. RENOVAD A MI IGLESIA. YO HE DADO MI VIDA POR VOSOTROS Y VOSOTROS DAD VUESTRA VIDA POR MI IGLESIA AMEN.

MIS REFLEXIONES:

El mismo Señor nos abrirá un nuevo horizonte, nos dará una nueva visión, pero, necesitamos dejar nuestros horizontes, nuestras metas anteriores, nuestras viejas mentalidades; tenemos que arriesgarnos, tenemos que perder "nuestras seguridades". El mismo Señor, GRAN PEDAGOGO, nos invita a que pasemos pagina, que avancemos, que nos lancemos, que no quedemos anclados, en el pasado. Que no quedemos apeados, en nuestros sistemas mentales viejos, en nuestros miedos, en nuestros cómodos y establecidos modelos de actitudes. El Señor, -en esto-, nos pide, que no seamos "conservadores", que no seamos cómodos, que no quedamos estáticos. El Señor nos da palabras de proseguir, de renovar, de avanzar, de abrir nuestras visiones estrechas y cobardes; nos habla de docilidad... De apertura, de abrirnos a otras estructuras, a otros espacios mas amplios. 
Los problemas actuales, necesitan soluciones actuales.

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¿Como se sirve a nuestra Iglesia? ¿Como se renueva a nuestra Iglesia?
Servidor, es el que favorece, ayuda, atiende, el que sirve dignamente. Es lo contrario de servil.
El que sirve, se renueva y re-nueva. Como dice una frase, "la vida es para servir, sino para que sirve la vida".
"Vivir es servir. Servir para renovar".
Sirvamos con sinceridad, con creatividad, con soluciones, con iniciativa.
Vivamos nuestra Iglesia con espíritu de construcción, forma parte de nuestra identidad. No, con espíritu de falsa obediencia; sino con espíritu de servicio eclesial. No somos espectadores, somos co-participantes; somos todos responsables; somos los interesados.
Yanka


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Un movimiento mundial, pero no uniforme, ni unificado. No tiene fundador particular, ni un grupo de fundadores como muchos otros movimientos.