EL Rincón de Yanka: ¿QUIÉN APAGA ESTE FUEGO?

inicio








sábado, 14 de julio de 2012

¿QUIÉN APAGA ESTE FUEGO?


¿QUIÉN APAGA ESTE FUEGO?



Paul Kirchhof, Magistrado jubilado del Tribunal constitucional alemán, acaba de publicar en el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung del 12 de julio – www.faz.net –un artículo titulado “Necesidad de una Constitución.” En este artículo habla de la crisis de la Unión europea, que según este jurista existe porque se ha pisoteado el Derecho. Y señala el peligro de seguir jugando con fuego. En su opinión, una inestabilidad jurídica pesa mucho más que una inestabilidad en las finanzas.


Kirchhof dice que se han violado las reglas jurídicas que rigen en la Unión Europea en materia de finanzas públicas. Esto le parece gravísimo, porque sin Derecho no hay paz, porque volveríamos a la lucha de todos contra todos. Sin respeto al Derecho no existe propiamente la Unión Europea, porque le faltaría a los mandatarios políticos europeos su fundamento legitimador. Sin respeto al Derecho, la obligatoriedad del tratado de la Unión desaparece. Y esto implica el riesgo cierto de que los Estados pierdan el monopolio de la violencia, con el riesgo de que los ciudadanos se vean en la necesidad de armarse para defender sus derechos.
Sigue Kirchhof : estamos jugando con fuego, y aunque nadie desea que se produzca un gran incendio, sin embargo éste nos está amenazando seriamente. Algunos Estados de la Unión europea están al borde de la suspensión de pagos, porque han violado sistemáticamente el Derecho.


En la vida económica, toda Empresa insolvente es expulsada del mercado, y las Empresas de la competencia asumen sus funciones y se hacen cargo de sus clientes. Pero este principio de “destrucción creativa” no rige para los Estados, a los que la carta de las Naciones Unidas les garantiza su existencia.
Pero hay que decir que una inestabilidad jurídica pesa mucho más que la inestabilidad de las finanzas públicas. Y si la autoridad del Derecho sólo pudiera ser recuperada mediante una renuncia transitoria al crecimiento económico, y a través de un menoscabo temporal de la prosperidad económica y de una renuncia transitoria al crecimiento económico, entonces deberíamos seguir este camino. Porque el camino contrario, el de pretender lograr la estabilidad financiera a costa de la estabilidad jurídica, de romper las normas, no es transitable en absoluto, no podemos ir por él.


Finaliza Kirchhof su artículo con las siguientes conclusiones :

Hay que preguntarse dónde están las mayores amenazas. Estas no provienen de las finanzas estatales, ya que el mayor problema reside en los mercados financieros, en los Bancos, las aseguradoras, los inversores, los especuladores, los cuales colocan el dinero para obtener ganancias, y no quieren perder el dinero que han invertido.
Pero es que hay que recordar, a este respecto, que el principio de libertad presupone que cada cual debe asumir por sí mismo el riesgo de pérdidas, junto a la posibilidad de obtener ganancias. Lo que ocurres es que está apareciendo el pensamiento contrario, según el cual las pérdidas económicas privadas deberían ser financiadas con cargo a los Presupuestos del Estado. Esta idea amenaza la propiedad privada y la libertad económica, atacándolas en su raíz.Porque la libertad significa el tener la posibilidad de moldear la propia vida de manera auto-responsable. Pero no significa que los inversores partidarios de asumir riesgos elevados, endosen a la comunidad las pérdidas que sufren debido a sus propios errores. Quien invierte su dinero, cuenta con la posibilidad de obtener pérdidas, y debe asumir él solo el daño que pueda sufrir. Mientras que los contribuyentes que hayan evitado incurrir en inversiones arriesgadas, desde luego no son los que deban financiar con sus impuestos a los inversores privados que obtienen pérdidas por sus propios errores.


Hasta aquí, esta importante aportación de este jurista alemán. ¿Y qué tenemos en España? Pues tenemos un incendio pavoroso en nuestro sistema financiero, que se ha propagado al resto del país. Y respecto al cual, la Organización profesional de Inspectores de Hacienda del Estado acaba de publicar un comunicado, a propósito de la a su juicio errónea subida del IVA, en el cual se dice que existen alternativas a las medidas planteadas por el Gobierno : la medida clave para aumentar la recaudación, no debe ser otra que la intensificación de la lucha contra el fraude. En el lado del gasto, se debería meditar sobre la no exigencia de responsabilidades patrimoniales a los causantes de los tremendos agujeros en Bancos y Cajas de ahorro…


Yo me quedo con esto último, que me parece importantísimo : a los responsables del fuego en nuestro país, que nos amenaza con una destrucción total, habrá que exigirles responsabilidades. No sólo penales y políticas, sino también patrimoniales. Quien daña gravemente a la comunidad nacional, debe indemnizarle a ésta. ¿Y qué vemos en España? Un espectáculo vergonzoso : el PP se sigue negando a que exista una Comisión de investigación en las Cortes sobre el caso Bankia.
Por este camino no vamos a nada bueno. Si los responsables de nuestro incendio no reparan el daño que han causado, la injusticia que no se ve reparada por las buenas, o por los Tribunales de justicia, se podría acabar pagando en los Tribunales de la Historia, que no son otros que las revoluciones . Quizá estemos en España en vísperas de una revolución, que ojalá sea pacífica, y que sea capaz de llevarse por delante tanto daño y tanta injusticia cometida.


En el cincuenta aniversario de los Rolling Stones, podría ser que el pueblo español empezara a entonar aquello de “I can get no satisfaction”, es decir, y parafraseando un poco : esta clase política no me da ninguna satisfacción, porque ni siquiera me explica cómo y por qué hemos llegado a esta situación.
Quienes han provocado el fuego, deberían abandonar sus puestos de manera inmediata, además de pagar de su bolsillo los daños causados. Amén de las posibles responsabilidades penales. Porque serán otros los que apagarán este fuego. Otros que no tengan ninguna responsabilidad en este incendio. Como tantas veces ha ocurrido ya a lo largo de la Historia.

Argentarius