EL Rincón de Yanka: LIBRO Y PELÍCULA "UN MONSTRUO VIENE A VERME". EL MIEDO A ENFRENTARSE CON LA VERDAD

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¡BIENAVENTURADA NAVIDAD!

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miércoles, 28 de septiembre de 2016

LIBRO Y PELÍCULA "UN MONSTRUO VIENE A VERME". EL MIEDO A ENFRENTARSE CON LA VERDAD























Si dices la verdad -le susurró el monstruo al oído-, 
podrás enfrentarte a todo lo que venga.

-Es solo un sueño -dijo otra vez. 
-Pero ¿Qué es un sueño? (...) 
¿Quién dice que no es todo lo demás 
lo que es un sueño?

Tu mente se creerá las mentiras piadosas 
pero conoce también las verdades que duelen 
y que hacen que esas mentiras sean necesarias. 
Y tu mente te castigará por creer ambas cosas.

Tu vida no la escribes con palabras 
—dijo el monstruo—. 
La escribes con acciones. 
Lo que piensas no es importante. 
Lo único importante es lo que haces.

«Había una vez un hombre invisible 
que se había cansado de que no le vieran. 
No es que realmente fuera invisible, 
es que la gente se había acostumbrado a no verle. 
Un día el hombre invisible 
ya no pudo soportarlo más. 
No dejaba de preguntarse… 
“si nadie me ve, ¿de verdad existo?”», 
explica el monstruo. 

«¿Y qué hizo el hombre invisible?», 
pregunta el niño. 
«Llamó a un monstruo…».




Siempre he pensado que el dolor es el sentimiento más íntimo que hay; la culpa, el más vergonzoso. Intimidad y vergüenza, nada más pudoroso para vivir en soledad, para aislarnos de nuestro entorno, para tornarnos en seres invisibles. Dolor y culpa, pequeñas semillas que germinan en nosotros y que se nutren mutuamente, van expandiéndose poco a poco y nos invaden por completo. Necesitarían aire para crecer sanamente, pero las mantenemos escondidas en lo más íntimo de nuestro ser. Se pudren y dan un fruto amargo que nos paraliza y aísla aún más, el miedo.

Dolor, culpa y miedo. Estos son los sentimientos que atenazan a Conor, protagonista de"Un monstruo viene a verme". Estas emociones cristalizan en una pesadilla que este niño de trece años sufre desde que comprende que su madre está enferma. Por si no tuviese bastante con el escalofriante sueño que padece noche tras noches, ahora Conor recibe también la visita de un monstruo. Un monstruo que quiere de él lo que más le duele, un monstruo que le pide lo que más vergüenza le da admitir, un monstruo que le exige lo que más miedo le produce en el mundo: la verdad.

A partir de una idea original de Siobhan Dowd, Patrick Ness construye una bella historia a modo de cuento sobre el valor de enfrentar nuestros propios monstruos. Y lo hace utilizando la treta más vieja del mundo, contando historias:
"-Las historias son lo más salvaje de todo -tronó la voz del monstruo-. Las historias persiguen y muerden y cazan."
Y así, cuando las historias que el monstruo cuenta a Conor en sus visitas y que Ness nos regala a nosotros en esta pequeña gran novela, nos persiguen, nos muerden y nos cazan, Conor no tendrá más remedio que narrar a la vez su historia, su verdad, y a nosotros no nos quedará otra alternativa que rendirnos ante el admirable, sutil, sencillo y a la par mágico proceder del que se sirve este autor para mostrarnos el arduo camino hacia nuestra absolución. Así es, pajaritos, el monstruo y el escritor estadounidense afincado en Londres recurren a las historias como vehículo transmisor de enseñanzas, y nos ofrecen en una clase magistral la lección más difícil, esa de la que nadie quiere examinarse por temor a no salir airoso, la de aprender a aceptarse y a ser indulgentes con uno mismo. Y os aseguro que a su término seréis más de uno los que os sentiréis con fuerza de presentaros al examen y aprobar con nota. Lástima que en la vida real se nos olviden tantas veces las lecciones una vez superada la prueba, lo que hace de este libro una excelente lectura a la que siempre volver.

¿Os acordáis de la reseña de "Algo asombroso", esa en la que hablábamos del poder de las historias? ¿Recordáis que os comenté los magníficos relatos que contenía pero que me fallaba quizás el conjunto de la novela? Pues bien, he descubierto donde radica ese fallo. "Algo asombroso" no es más que una excusa para agrupar unas excelentes narraciones que deberían haber constituido un libro de relatos y no una novela. En cambio, en "Un monstruo viene a verme" son las historias las que están al servicio de la novela y no al revés, y en este caso sí que podemos apreciar en toda su dimensión el arrebatador y milagroso poder de las historias.

Pero no sólo de cuentos está hecha esta pequeña joya. Los cuentos no son más que la salida de emergencia que la imaginación de Conor ofrece a su dura realidad diaria. Una realidad que consiste en una madre batallando contra la enfermedad, un padre ausente, una difícil relación con su abuela, un soportado acoso escolar y una huida de las miradas de lástima de sus profesores y compañeros. Patrick Ness expone con naturalidad y realismo los retos diarios del protagonista, y aunque utiliza para ello la tercera persona, lo hace siempre desde el punto de vista de este preadolescente.








KEANE PONE BANDA SONORA A ‘UN MONSTRUO VIENE A VERME’ 

CON ‘TEAR UP THIS TOWN’