EL Rincón de Yanka: ORACIÓN DE PROTECCIÓN PODEROSA: POR LA SEÑAL DE LA CRUZ

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jueves, 24 de octubre de 2013

ORACIÓN DE PROTECCIÓN PODEROSA: POR LA SEÑAL DE LA CRUZ




POR LA  SEÑAL DE LA CRUZ
Forma larga (Persignarse)

En la versión extendida, la fórmula verbal es:

Por la señal de la santa cruz
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre
y del Hijo
y del Espíritu Santo.
Amén.

Que en latín es:

Per signum Sanctae Crucis
de inimicis nostris
libera nos, Domine Deus noster.
In nomine Patris,
et Filii,
et Spiritus Sancti.
Amen.

Los prosélitos, al persignarse usando esta fórmula, dibujan imaginariamente tres cruces pequeñas, que corresponden a los primeros tres primeros versos:

La primera cruz sobre la frente (Por la señal de la Santa Cruz);
la segunda sobre la boca (de nuestros enemigos);
la tercera al centro del pecho (líbranos, Señor, Dios nuestro).

Se entiende este acto como una manifestación de buenas intenciones, e invocación de la acción de la divinidad, con el fin de mantenerse libre de:
Malos pensamientos (simbólicamente, la frente);
malas palabras (la boca);
malos sentimientos (el corazón).

La fórmula larga concluye, al expresarse los últimos 3 versos y el "amén", con la misma manera y pasos descritos para la fórmula corta.

La recitación se efectúa lentamente reflexiva en sentido contemplativo y consciente de lo que se dice y se hace. 

¿SABIAS EL HERMOSO SIGNIFICADO DE LA SEÑAL DE LA CRUZ?

Es precioso por su historia, por su significado y por su poder. 

Es la señal de mi fe; muestra quién soy y lo que creo. Es el resumen del Credo. Es la señal de mi agradecimiento. 

Tengo que hacer con amor y emoción este gesto que me recuerda que Jesús ha muerto por mí. Es la señal de mi intención de obrar, no para la Tierra, sino para el Cielo. Al hacerla, y pronunciando estas misteriosas palabras: 

"EN EL NOMBRE DEL PADRE 
Y DEL HIJO 
Y DEL ESPÍRITU SANTO" 
me comprometo a obrar:

• en el nombre del Padre que me ha creado,
• en el nombre del Hijo que me ha redimido, 
• en el nombre del Espíritu Santo que me santifica.

En una palabra: a actuar como hij@ de Dios. 
Este signo es la señal de la consagración de toda mi persona.
Al tocar mi frente: «ofrezco a Dios todos mis pensamientos.
Al tocar mi pecho: consagro a Dios todos los sentimientos de mi corazón.
Al tocar mi hombro izquierdo: le entrego todas mis penas y preocupaciones.
Al tocar mi hombro derecho: le consagro mis acciones.

La señal de la Cruz es en sí misma fuente de grandes gracias. Debo considerarla como la mejor preparación a la oración, pero ya es en sí misma una oración, y de las más impresionantes. Es una bendición. 

Si me emociona ser bendecido por el Papa, por un Obispo, ¡Cuánto más ser bendecida por el mismo Dios!.

Señor, concédeme la gracia de hacer de mi señal de la cruz un "Heme aquí" motivador para la oración, para la acción, para mi día entero; así como una poderosa llamada de las bendiciones del cielo sobre mí.-

Amén