EL Rincón de Yanka: ELOGIO DEL MAESTRO

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lunes, 16 de abril de 2012

ELOGIO DEL MAESTRO


"El porvenir está en manos 

del maestro de escuela. 
Víctor Hugo



"La Lección de Geografía" (1883)
Obra pintada por Alfredo Valenzuela Puelma
"ELOGIO DEL MAESTRO"
Víctor José Cedillo Díaz
(Del libro de poemas en prosa
"AGUA ENTRE LAS HOJAS", 1937)


En la mañana clara como un reir sin malicia, hay una algarabía de voces límpidas. El alma del barrio, es una torre que parece encogida de hombros ante el mal que pasa; diríase que ya no desea nada, es feliz con su campana pobre y sus cuatro golondrinas...

Hay como un soplo de bondad que limpia las cosas hasta hacerlas tan diáfanas, que no se sabe si es que ya seremos buenos para siempre o que la mirada de Dios se ha derramado sobre el mundo, y que ya no habrá más fronteras entre los hombres, sino una vasta geografía del color de la inmensa Esperanza...

Todos los días, a estas mismas horas, pasa un hombre viejo y triste. Encanecido y oblícuo bajo un peso invisible. Anda en lucha de sencillez y de utilidad. El hábito de hablar ante un auditorio de niños le ha hecho pura la palabra y la voz le tiembla como un ruego.
Ha dado de sí, el don de la esplendidez recibido del Gran Dador.

Cuando el corro de la escuela, se esparce como un empedrado de cabezas en torno suyo; él, todo mansedumbre yergue su testa gris como una bandera sobre el sueño de la siembra. Y entonces la enseñanza vuela en rocío impalpable alargado de futuro y de honra.

Todos le han visto los ojos humedecidos de cansancio, sin que a sus labios suba nunca la protesta. Su barro es materia resignada que canta en la voz de los que ahora le escuchan...
La quemadura que deja la vanidad, jamás resintió la reciedumbre de su carne de hombre y de héroe. En el espíritu de los educandos, hay más de él que de los engendradores.
No cultiva las almas para que le recuerden luego; él sabe que es tarea dura ésta de orientar hombres, es llegar a la tarde ciego, temblando de fatiga y como Cristo con el costado abierto en espera de un discípulo que vea para creer...

Nadie como estos hombres. No hay acento capaz de levantar suficiéntemente la significación que cabe en el desprendimiento de una vida, que labra a golpes de sinceridad la visión de los demás con un ardor inapreciable.

Señor, sabes cómo siempre te pido por éstos, cuya carne se hiende de sufrir para darse por todos. Enseñan como Tú enseñaste y como Tú son Maestros. Muéstrales los caminos que conducen a la Bondad perfecta, aligerándoles la labor y haciéndoles más hondo el entusiasmo, y más alto el amor por la tarea de preparar hombres...

Un día cualquiera, partirán y ninguno trendrá presente la palabra que se disolvió en el dolor de la entrega... Padre Nuestro que estás en los Cielos...



"GRACIAS A LOS MAESTROS, ALEJANDRO FUE MAGNO; Y SIMÓN BOLÍVAR, LIBERTADOR".
YANKA

“La gran tragedia del mundo 
es que no cultiva la memoria, 
y por tanto olvida a los maestros”.   
Martin Heidegger