EL Rincón de Yanka: LIBRO "DEL DICHO AL HECHO": LA LEYENDA DE LA SANIDAD EN CUBA (1902-2024) por DR. ANTONIO GUEDES SÁNCHEZ

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jueves, 16 de abril de 2026

LIBRO "DEL DICHO AL HECHO": LA LEYENDA DE LA SANIDAD EN CUBA (1902-2024) por DR. ANTONIO GUEDES SÁNCHEZ


Del dicho al hecho
La leyenda de la 
sanidad en Cuba
(1902-2024)

«Este estudio de la sanidad en Cuba está basado principalmente en los informes de organismos internacionales, como los emitidos por la Organización Mundial de la Salud y los Anuarios Estadísticos de América Latina, Anuarios Estadísticos de Cuba (del Comité Estatal de Estadísticas, ONEI). Para el periodo a partir de 1959, fundamentalmente en los datos oficiales proporcionados por el gobierno cubano. Es importante tener una visión completa de la sanidad cubana durante sus 122 años (1902-2024) como país independiente para poder entender y conocer su realidad. Después de hacer ese recorrido, se puede afirmar que Cuba no es hoy una “potencia médica” tal como intenta trasmitir el gobierno instaurado en 1959. Por mucho que se repita esa idea y que la avalen algunos organismos internacionales, sin verificación objetiva, la realidad es muy tozuda. Si se está informado y bien intencionado, se comprueba que la sanidad cubana es una debacle –cada vez mayor y más grave con el paso de los años».
Introducción

Este estudio de la sanidad de Cuba está basado principalmente en los informes de organismos internacionales, como los emitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Anuarios Estadísticos de América Latina, Anuarios Estadísticos de Cuba (del Comité Estatal de Estadísticas, del Ministerio de Educación de Cuba). Para el período a partir de 1959, fundamentalmente en los datos oficiales proporcionados por el gobierno cubano, sean estos Anuarios Estadísticos u otros informes. 

Es importante tener una visión completa de la sanidad cubana durante algo más de un siglo y así poder en-tender y conocer su realidad. El gobierno cubano que comenzó en el año 1959 presenta orgullosamente al mundo sus “logros”. Muchos –dentro y fuera del país– repiten tal cual los enfoques oficiales, sin analizar la situación en la que se encontraba el país en el momento del triunfo del régimen, antes que comenzaran los cambios. Toda conclusión de lo que ha pasado en Cuba en estos últimos años debe partir del conocimiento de cómo se vivía realmente en la isla al instaurarse el nuevo sistema social, para poder valorar las posibles mejoras. El campo sanitario en la Cuba de los años 50 del siglo XX es uno de los más desconocidos por el mundo. 

El país era uno de los más avanzados de América Latina y, sin duda, mucho más que todos los vecinos centroamericanos y del Caribe. Antes de adentrarnos en el estudio de la sanidad cubana, aportamos el resumen que hace Leví Marrero –probablemente nuestro mejor geógrafo–, catedrático de Historia Económica, sobre la situación socio-económica en la década de 1950 (Marrero, Leví: Geografía de Cuba. Editorial Minerva,1966, p. 966):
Según Norton Ginsburg, en la tabla relativa al valor calórico de la dieta de 93 países, Cuba ocupaba el rango 26 con 2.730 calorías diarias (según la FAO,2.870 calorías).

El ingreso nacional per cápita de los cubanos era el tercero de Iberoamérica.

En cuanto a las estructuras sociales, el economista marxista mexicano Juan Noyola, en un ciclo de conferencias (1959-1961) pronunciadas en el Banco Nacional de Cuba por invitación del gobierno, afirmó que “Cuba es uno de los países –con la excepción, talvez, de Costa Rica y Uruguay– donde está menos mal distribuido el ingreso de América Latina”.

En el aspecto de la subordinación económica, cabe señalar que en el año 1925 la penetración económica de Estados Unidos en Cuba ascendía a 1.525 millones de dólares: a partir de 1935 esto comenzó a cambiar. En ese año, de 161 centrales azucareros, solamente 50eran propiedad cubana y producían a penas el 13%del azúcar total; en el año 1958, 121 de las 161 centrales eran propiedad cubana y representaban el 62% de la producción total. En 1958 las inversiones norteamericanas eran de 861 millones de dólares; al mismo tiempo, la capitalización de Cuba en los sectores industrial, comercial y agrícola se estimaba en 6.000 millones de dólares. 

La autonomía de Cuba se manifestaba también en el depósito privado de los bancos cubanos, que alcanzaba el 61,1%. Según el texto del geógrafo, profesor y geopolítico francés Yves Lacoste, en 1959 la población obrera mundial alcanzaba los siguientes porcentajes: África11%, Asia 10%, Latinoamérica 17%, EE.UU. y Canadá 37%, Europa Occidental 42%. En Cuba en el año 1953 ya era del 24%. La producción industrial no azucarera en esa fecha superaba ya en mucho a la azucarera, que representaba el 25% del ingreso. 

Hay una relación entre la producción de la población dedicada a la agricultura y el índice de desarrollo. En1955, la Europa meridional empleaba el 58%; África del Norte el 73%; el resto de África el 76%; Asia del Sudoeste el 70%; Asia meridional del Norte el 74%;Estados Unidos y Canadá el 13%. Cuba empleaba el30,5%.El sector comercial de Cuba en 1958 sumaba 65.000establecimientos –aproximadamente uno por cada cien habitantes– que tenían un promedio anual de ventas de 2.500 millones de dólares. En cuanto al consumo de energía, entre 124 países analizados por Ginsburg, 

Cuba ocupaba el rango 25. Era el primer país de Latinoamérica, seguido por Venezuela. Otros índices de consumo: Automóviles: Uno por cada 40 habitantes, tercer lugar de América Latina. Teléfonos: Uno por cada 38 habitantes, cuarto país en Latinoamérica. Radio: Un receptor por cada 6,5 habitantes, tercer lugar en Latinoamérica. Funcionaban 270 estaciones transmisoras. Televisión: 
Un televisor por cada 25 habitantes, primer lugar de América Latina. Transmitían señal5 canales, uno de ellos en colores. 

En cuanto al nivel de educación, alrededor del 80%de la población estaba alfabetizada. Desde 1940 todos los maestros cubanos poseían títulos de la Escuela Normal o universitarios (era el único país latinoamericano que lo había logrado). En 1959 Cuba exportó libros de texto por valor de 10millones de dólares. Según el Anuario estadístico de la ONU de 1959, Cuba ocupaba –junto con Argentina, Uruguay y Méjico– los primeros lugares de Latinoamérica en graduados universitarios (3,8 por cada1.000 habitantes). En Cuba circulaban 101 ejemplares de periódicos por cada mil habitantes, lo que significaba el cuarto lugar en Latinoamérica.

La inversión extranjera (principalmente estadounidense), la inmigración, la participación del capital cubano, etc., habían promovido el crecimiento del ingreso y del empleo, sobre todo en las zonas urbanas, y la construcción de obras de infraestructuras y de salubridad ambiental. A principio del siglo XX, la tercera parte de la población cubana residía en localidades demás de 8.000 habitantes, una proporción más alta quela de los Estados Unidos por esa fecha. A finales de la década de 1950, la población urbana de Cuba supe-raba el 55% del total, uno de los niveles más altos de América Latina y el Caribe.

Un análisis cuantitativo de la capacidad alcanzada por la economía cubana para generar ahorro y autofinanciar su crecimiento, ha llevado a varios economistas, como los profesores José Álvarez Díaz y José M. Illán, a situar a Cuba, en los años finales de la década de1950, como un país en despegue hacia la etapa de madurez económica de las sociedades más desarrolladas. Para conocer el estado de desarrollo o de bienestar de una sociedad uno de los análisis más significativos es el signo migratorio. Así pues, ¿hacia dónde se movía la masa migratoria? ¿Se dirigían los españoles o los italianos a trabajar a Cuba en la década de los años 50, o iban los cubanos a trabajar a España o Italia? 

Cuba antes de 1959 era receptora de emigrantes. Por dar un dato: en el Consulado cubano de Italia, a finales de 1958, había más de 10.000 solicitudes de italianos para ir a vivir y trabajar a Cuba.

Conclusiones

Después de este recorrido por 122 años de la historia sanitaria del país, se puede afirmar que Cuba no es una “potencia médica” tal como intenta trasmitir el gobierno cubano instaurado en 1959. Por mucho que se repita esa idea y que la avalen algunos organismos internacionales, sin verificación objetiva. Los éxitos y logros sanitarios cubanos que se dieron en la etapa “revolucionaria” tienen una base de desarrollo importante –y de vanguardia– en la Cuba de1902-1958. Están, además, mediatizados y soportados por la abundante y continuada ayuda que el gobierno de la Isla recibió, mientras existió, de la Unión Soviética y de los países del bloque de Europa del Este –el llamado “campo socialista”. El desarrollo tecnológico y el hallazgo de nuevos medicamentos y vacunas que ha surgido a nivel mundial en los últimos 65 años favorece de alguna manera también al sistema sanitario de Cuba, como al de muchos otros países, pero no puede presentarse como un logro nacional. 

En segundo lugar no hay que obviar que, para mostrar los presuntos logros de la manera que lo hace, el estado cubano ha sacrificado a todo un pueblo negándole la libertad, destruyendo su riqueza, paralizando su iniciativa, dañando sus valores y silenciando el desarrollo sanitario de Cuba desde 1902 a 1958, y ocultando, a su vez, los elementos negativos de la sanidad actual y sus verdaderas causas.

En tercer lugar, el gobierno cubano justifica sus presentaciones triunfalistas manipulando las estadísticas y construyendo para la exportación una imagen que no se corresponde con la realidad. 

En cuarto lugar, consideremos el ejemplo de otra isla, situada en las antípodas del planeta, que ha logrado un desarrollo general y sanitario mucho mayor que el de Cuba: Taiwán, también “asediada por un gigante implacable”, China. Taiwán fue capaz de sobreponerse a la necesidad de emplear buena parte de su presupuesto a la guerra y, a pesar de todos los obstáculos, asedios y bloqueos, ha llegado a convertirse en uno delos países más desarrollados de Asia. 

En 1949, el 60%de la población era analfabeta y el país tenía una cuarta parte del ingreso anual per cápita de Cuba entonces. Hoy, los taiwaneses ingresan 4 o más veces per cápita que los cubanos y han terminado totalmente con el analfabetismo. Taiwán posee un sistema de seguro de salud con cobertura universal, que promueve la equidad en el acceso a los servicios sanitarios y es admirado por sus bajos costos administrativos y ha sido calificado como el mejor del mundo en el Índice de Asistencia Sanitaria 2019 de la revista CEOWorld –este índice mide la calidad general de los sistemas de asistencia sanitaria de 89 países, “analizando factores como la infraestructura médica, las competencias de los profesionales sanitarios, los costes y la disponibilidad de medicamentos de calidad”. 

En quinto lugar, otras naciones del mundo –como Costa Rica, Chile o España–, sin pagar el alto precio de los cubanos, gozan hoy de una sanidad y calidad de vida superiores. 
De hecho, son países que han estado acogiendo, en las últimas décadas, a los emigrados y exiliados cubanos. Comparando los índices sanitarios de Costa Rica y Chile con los de Cuba en las décadas de 1950 y la del 2000, el crecimiento y desarrollo alcanzados por los otros iberoamericanos han sido proporcionalmente mayores –conseguidos con menos sacrificios y sin el cansancio de una propaganda in-consecuente, monótona y constante, como en Cuba. 

Finalmente, la realidad es muy tozuda. Si se está informado y bien intencionado, se comprueba que la sanidad cubana es una debacle –cada vez mayor y más grave con el paso de los años. Hemos querido mostrar esta verdad aun con los datos estadísticos y declaraciones oficiales del gobierno cubano.

Entrevista a Antonio Guedes: Del dicho al hecho. La leyenda de la sanidad en Cuba 1902-2024