EL Rincón de Yanka: EL MARTIRIO DE MONSEÑOR ÓSCAR ROMERO CONTINUÓ TRAS SU MUERTE 🔫

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lunes, 12 de marzo de 2018

EL MARTIRIO DE MONSEÑOR ÓSCAR ROMERO CONTINUÓ TRAS SU MUERTE 🔫


El papa Francisco afirmó que el martirio del arzobispo de San Salvador, Óscar Romero, recientemente beatificado -y que muy pronto será canonizado-, continuó después de su asesinato por las calumnias de "sus hermanos del sacerdocio y del episcopado". 🔫

Francisco se dirigió así al grupo de salvadoreños, compuestos por unas 500 personas, que hoy fueron recibidos por el pontífice para agradecer el reconocimiento como beato de Monseñor Óscar Arnulfo Romero. 


"Quisiera añadir algo también que quizás pasamos de largo. El martirio de monseñor Romero (...) fue también posterior porque una vez muerto yo era sacerdote joven y fui testigo de eso una vez muerto fue difamado, calumniado, ensuciado. Su martirio se continuó incluso por hermanos suyos en el sacerdocio y en el episcopado", añadió el papa al discurso previsto. Y agregó: 


"No hablo de oídas, he escuchado esas cosas, o sea que es lindo verlo también así, un hombre que sigue siendo mártir, bueno ahora ya creo que casi ninguno se atreva, pero que después de haber dado su vida siguió dándola dejándose azotar por todas esas incomprensiones y calumnias". 


"Cuántas veces a personas que ya han dado su vida o han muerto se les sigue lapidando con la piedra más dura que existe en el mundo: la lengua", exclamó.



"El Martirio de Monseñor Romero 
continuó tras su muerte"


HIMNO A OSCAR ROMERO
LETRA DE FRANCISCO
ANDRÉS ESCOBAR

Profeta del pecho herido,
siervo de la luz quemante,
no nos dejes Pastor nuestro
de tu mano venerable.

No se agoste tu palabra,
que como rocío cae
sobre nuestra tierra herida
que sólo florece en sangre.

Pastor que fuiste cordero
y ejemplo de fe admirable,
que Dios acoja tu muerte
y la ofrenda de tu sangre.

Profeta de pecho herido,
siervo de la luz quemante,
en el altar donde fuiste
sacrificio y celebrante”.

Pastor que fuiste cordero
y ejemplo de fe admirable,
que Dios acoja tu muerte
y la ofrenda de tu sangre”.

Profeta del pecho herido,
siervo de la luz quemante,
no nos dejes Pastor nuestro
de tu mano venerable.