EL Rincón de Yanka

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martes, 7 de enero de 2025

LIBRO "LAS 48 LEYES DEL PODER": PARA LOS QUE QUIEREN Y VIGILAN EL PODER, O QUIEREN ARMARSE CONTRA EL PODER por ROBERT GREENE 💪


LAS 48 LEYES DEL PODER
Para los que quieren el poder, vigilan el poder, o quieren armarse contra el poder.
Hay quienes juegan con el poder y lo pierden todo por un error fatídico. Algunos van demasiado lejos, otros se quedan cortos. Entretanto, hay quienes se mueven de manera adecuada y consiguen hacerse con el poder con una destreza sobrehumana.
A lo largo de los siglos, filósofos y pensadores se han preguntado qué lecciones debemos aprender de los éxitos, pero también de los fracasos. Las 48 leyes que dan título al libro sintetizan tres mil años de historia del poder. Un libro instructivo, polémico y necesario.
Una guía diseñada para mostrarle al lector cuáles son las cualidades personales que se deben de tener para alcanzar el poder en términos sociológicos, un método práctico para todo aquel que quiera conseguir el poder, observe el poder, o tenga que defenderse del poder. La obra contiene temas y elementos de El príncipe de Nicolás Maquiavelo y ha sido comparado con el clásico de Sun Tzu, El arte de la guerra. Para explicar sus leyes y cómo estas se deben de ejecutar, el autor utiliza como ejemplo las estrategias, los aciertos y desaciertos de personajes históricos famosos como Julio César, Haile Selassie I, Napoleón Bonaparte, Carl von Clausewitz, Isabel I, Henry Kissinger, Pancho Villa, P. T. Barnum, Mao Zedong y muchos otros, recurriendo también a hechos reales importantes de la historia universal.

Un libro escrito por Robert Greene que ofrece una serie de estrategias para obtener y mantener el poder en diversas situaciones. Aquí les dejo un resumen de las 48 Leyes:

1. No eclipses al jefe: haz que tus superiores se sientan superiores. No expongas demasiado tu talento o podrías desencadenar su inseguridad.
2. ⁠No confíes demasiado en tus amigos.
os, utiliza a tus enemigos: Los amigos te traicionan más fácilmente, pero si logras GANAR un enemigo, este será más leal.
3. Oculte sus intenciones: mantenga a las personas fuera de balance para que no puedan anticipar sus acciones.
4. ⁠Diga siempre menos de lo necesario: el silencio genera poder y hablar demasiado revela sus planes.
5. ⁠Proteja su reputación a toda costa: la reputación es la piedra angular del poder.
6. Llamar la atención a toda costa: ser visible para ser relevante.
7. ⁠ Haz que los demás Trabajen para ti y Atribúyelo: Aprovecha el Trabajo y Esfuerzo de los demás para tu Ventaja.
8. ⁠ Haz que los demás vengan a ti: No corras detrás de los demás, haz que te busquen.
9. ⁠Gane con acciones, nunca con argumentos: demuestre su punto con acciones, no con palabras.
10. ⁠Evite los perdedores y los infelices: la desgracia ajena es contagiosa; mantente alejado de aquellos que te derriban.
11. Haga que la gente dependa de usted: si otros dependen de usted, usted tiene el control.
12. Desarme con sinceridad y generosidad selectiva: el desarme emocional le dará una ventaja.
13. Cuando pidas ayuda, apela a los intereses de los demás: apela a lo que beneficia a los demás, no a la gratitud o la compasión.
⁠14. Preséntese como amigo, actúe como espía: aprenda a extraer información valiosa de otros sin que se den cuenta.
⁠15. Aplasta a tu enemigo por completo: no dejes que tu enemigo se recupere o buscará venganza.
16. Utilice la ausencia para aumentar el respeto: el valor de algo aumenta con la escasez.
⁠17. Mantenga a los demás en suspenso: sea impredecible, confundirá a los demás y ganará poder.
18. No te aísles: la soledad te debilita; Participe en la red de influencia.
19. Sepa con quién está tratando: elija sabiamente a sus oponentes y socios.
20. No te comprometas con nadie: mantén tu independencia para no quedar atrapado en asuntos de otras personas.
21. No te comprometas más que contigo mismo.
22. Finge ser un tonto para atrapar al astuto: deja que los demás piensen que tienen una ventaja sobre ti.
23. Utilice la táctica de la rendición: a veces ceder en el momento adecuado le da la ventaja.
24. Enfoca tus Fuerzas: Mantén tu Energía Centrada en lo que realmente Importa.
25. Sé un maestro en simulación y disfraz: no reveles todas tus cartas.
26. Recrea tu propia identidad: Sé el arquitecto de tu propio destino.
27. Mantén tus manos limpias: Asegúrate de que la responsabilidad de los problemas recaiga en otros.
28. Juega con las necesidades de las personas para generar devoción: satisface sus deseos más profundos para ganarte su lealtad.
29. Sea audaz al actuar: la timidez es peligrosa, la audacia es poderosa.
30. Planifica todo hasta el final: Tener un plan detallado te permite evitar sorpresas desagradables.
31. Haga que sus logros parezcan fáciles: minimice el esfuerzo que realiza para que los demás piensen que tiene un talento innato.
31. Controle las opciones de otras personas: guíe las decisiones de los demás dándoles opciones limitadas.
32. Juegue con la fantasía de la gente: apele a las emociones y los sueños de la gente para ganar influencia.
33. Descubra las debilidades de los demás: identifique qué impulsa a las personas a manipular sus acciones.
34. Sé regla en tu conducta: El poder reside en la apariencia de grandeza y dignidad.
35. Domina el arte de medir el tiempo: no te apresures; todo tiene su momento.
36. Desprecia lo que no puedes tener: No te obsesiones con cosas que están fuera de tu alcance.
37. Cree espectáculos atractivos: la teatralidad y los espectáculos captan la atención.
38. Piensa como quieras, pero compórtate como todos los demás: no desafíes abiertamente las normas sociales.
39. Agita las aguas para pescar: oleh Desestabiliza a los demás para que cometan errores.
40. Desprecia lo gratuito: Lo que es gratuito suele tener un coste oculto.
41. Evita imitar a los grandes hombres: forja tu propio camino en lugar de seguir los pasos de los demás.
42. Golpea al pastor y las ovejas se dispersarán: Derriba a los líderes para debilitar a sus seguidores.
43. Trabajar en los corazones y las mentes de los demás: conquistar el espíritu de las personas para controlarlas.
44. Desarmar y enojar con efecto espejo: Reflejar las acciones de los demás para desestabilizarlos.
45. Predicar la necesidad de cambio, pero nunca reformar demasiado: el cambio radical puede generar resistencia.
46. Nunca luzcas demasiado perfecto: la perfección genera envidia y odio.
47. No excedas tu meta: Cuando logres lo que deseas, retírate a tiempo.
48. Sea amorfo: sea adaptable, no se limite a una forma rígida. Estas leyes están diseñadas para manejar situaciones de poder, pero es importante considerar el contexto y la ética personal al aplicarlas.

Por último, en el momento en que usted se detiene tiene gran peso dramático. Lo que llega último permanece grabado en la mente como una especie de signo de exclamación. No hay mejor momento para detenerse y retirarse que después de una victoria. Si sigue avanzando se arriesgará a reducir el efecto e incluso a terminar derrotado. Como dicen los abogados acerca de los interrogatorios: «Termine siempre con una victoria». 

IMAGEN 
Ícaro cayendo del cielo. Su padre, Dédalo, construye alas de cera para que los dos hombres puedan salir del laberinto y escapar del Minotauro. Entusiasmado por el exitoso escape y la sensación de volar, Ícaro sube cada vez más alto, hasta que el Sol derrite sus alas y él cae a tierra y muere. 


AUTORIDAD 
Los príncipes y las repúblicas debieran contentarse con una victoria, porque cuando pretenden alcanzar más suelen perder. El uso de lenguaje ofensivo para con el enemigo surge de la insolencia de la victoria, o de la falsa esperanza de un triunfo que luego confunde a los hombres tanto en sus acciones como en sus palabras, porque cuando esa falsa esperanza se apodera de la mente, induce a los hombres a ir más allá de sus límites y los lleva a sacrificar un cierto «bueno» por un «mejor» incierto. 

(NICOLÁS MAQUIAVELO, 1469-1527) 

INVALIDACIÓN

Como dice Maquiavelo: o bien destruya a un hombre, o déjelo en paz por completo. Castigar a medias o infligir una herida leve solo genera un enemigo cuya amargura crecerá y con el tiempo lo impulsará a vengarse. Cuando usted derrota a un enemigo, haga su victoria completa y total: aplástelo y hágalo desaparecer. En el momento de la victoria no vacile en aplastar al enemigo derrotado, pero evite seguir avanzando sin necesidad contra otros. Sea implacable con su enemigo, pero no gane nuevos enemigos mediante una reacción excesiva. Hay quienes se vuelven más cautelosos que nunca después de un triunfo, pues lo ven como algo que solo les aporta más posesiones de cuya protección deberán ocuparse. La cautela después de la victoria nunca debe hacerlo titubear o perder impulso, sino servirle de salvaguarda contra una acción precipitada. Por otra parte, el impulso a la acción es un fenómeno muy sobrevaluado. Usted crea sus propios éxitos, y si estos siguen produciéndose uno tras otro, se deben a su propio accionar. La fe en estas «rachas» solo lo condicionará en el aspecto emocional y lo tornará menos proclive a actuar de forma estratégica y más apto a repetir los mismos métodos. Deje la impulsividad para quienes no tienen nada mejor en que basarse.

Con algunas IN SITU difiere, pero es cuestión de cada quien.


sábado, 4 de enero de 2025

POEMA "SIN MIEDO" por ANNA ESPÍ 💕

 

SIN MIEDO

STE BRINDO MI FUERZA, MI ESCUCHA SINCERA, 
MI TIEMPO, SIN PRISA NI CONDICIÓN. 
MI REFUGIO EN LA NIEBLA PASAJERA.    

TE DOY MIS RAÍCES, POR SI PIERDES EL SUELO, 
Y ALAS LIGERAS, POR SI ASPIRAS 
A ROZAR EL MISMÍSIMO CIELO.    

TE OFREZCO MIS SUEÑOS, PARA QUE SUMEN 
A LOS TUYOS, Y MI FE EN LOS CAMINOS, 
AUNQUE A VECES SEAN OSCUROS.      

TE ENTREGO MI RISA, COMO UN CANTO 
A LA TORMENTA, Y MI DESINTERESADO 
ABRAZO ETERNO, QUE TODO LO SUSTENTA.      
  
TE DEJO MI ESENCIA, MI LUZ Y MI CALOR, 
PARA QUE PUEDAS NUTRIRTE 
DE MI COMPLEJO MUNDO INTERIOR.         

SÍ, TE BRINDO.... 
SIN MIEDO A DESVANECERME, 
PUES SOY FIEL A LO QUE SOY.          




En esta vida, lo maravilloso es estar abiertos a dar apoyo a quienes nos rodean. No se trata de esperar nada a cambio, sino de ofrecer lo mejor de uno mismo cuando es necesario. Ya sea con una palabra de aliento, un gesto de comprensión o simplemente estando presentes, el verdadero valor está en compartir lo que somos con los demás.
Dar apoyo fortalece los lazos que nos unen, creando una red invisible de confianza y solidaridad. Cada acto de generosidad, por pequeño que sea, tiene un impacto profundo, no solo en quien recibe, sino también en quien da.
Lo importante es estar disponibles, ser un refugio cuando se necesite y una fuente de inspiración cuando el camino se haga incierto. Al final, la vida se trata de construir algo juntos, de compartir sueños, sonrisas y hasta dificultades, con la certeza de que en la apertura y el apoyo mutuo se encuentra lo más valioso.

Sigamos adelante, siempre abiertos a dar, sabiendo que lo que se ofrece, tarde o temprano, vuelve multiplicado.

¡Feliz día, mis queridos cómplices de vida!♥️

Mis reflexiones diarias

miércoles, 1 de enero de 2025

LIBRO "UNA FILOSOFÍA PARA SOBREVIVIR EN EL SIGLO XXI": YO NO SOY UN YOUTUBER Y USTED NO SABE NADA SOBRE MI por JESÚS GONZÁLEZ MAESTRO

UNA FILOSOFÍA 
PARA SOBREVIVIR 
EN EL SIGLO XXI

Yo no soy un youtuber 
y usted no sabe nada sobre mí

«NO TE PROMETO SOLUCIONES FÁCILES, 
SINO LA VERDAD CRUDA, 
LO QUE HAGAS CON ELLA ES COSA TUYA. 
PERO NUNCA SERÁS UN IDIOTA».

No todos los días es trending topic un catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, que ni es youtuber ni tiene redes sociales. ¿Pero quién es Jesús G. Maestro? ¿Por qué todas sus opiniones se convierten en virales?
Jesús G. Maestro no es un gurú ni pretende serlo, es un verso suelto cuyas reflexiones son dinamita para sus miles de seguidores. Porque, además de hablar sobre literatura, es un incisivo observador de la realidad, un hombre libre que atiza sin pudor —y con un arsenal de argumentos— a la ignorancia en general.
A lo largo de estas páginas, analiza una sociedad marcada por el miedo, la mentira y la culpa. Vivimos para enriquecer a quienes nos causan problemas, a quienes nos venden productos que no necesitamos y a quienes nos etiquetan para que seamos una sociedad homogénea y aborregada.
Sin dar consejos de ningún tipo, el autor pide al lector que no muerda el anzuelo del poder, que no sea un títere ni un pelele, y que se arrime a los libros de Cervantes para dejar de ser un ignorante.

«Tus verdades no interesan a nadie: interesan tus miserias, tus fracasos y tus debilidades. La verdad sólo se revela y se conoce cuando no tiene consecuencias emocionales. La verdad no es emocionante. No te engañes. Lo que te dicen te lo dicen porque ya es irrelevante. Si fuera importante, te lo ocultarían. Nadie te revelará nunca ningún secreto. Ni siquiera intrascendente. Las mentiras son mucho más estimulantes que los secretos. Y la actualidad, esa forma informativa de despistar, es un saco de mentiras muy atractivas, y muy bien pensadas, para que el consumidor se equivoque, comente lo que no debe y confiese lo que ha de delatarle. No hay cebo sin anzuelo. Y el valor del anzuelo es directamente proporcional al atractivo del cebo».

Miedo, mentira y culpa

Miedo, mentira y culpa son las tres fuerzas principales que gestionan el mundo y organizan la vida de la gente. Siempre ha sido así. Hoy, igual. La única diferencia es que cambian de apariencia, forma y procedimientos, pero son siempre las mismas fuerzas:miedo, mentira y culpa. Los tres enemigos más crueles y peligrosos de tu libertad. Nunca dejarán de acecharte.

El miedo es útil, como todo, en pequeñas dosis, porque, como he dicho siempre -y, antes que yo, lo ha dicho la paremia-, cuida la viña. El miedo es un sexto sentido que nos advierte y protege de posibles peligros y adversidades, como también lo es el sentido del ridículo. Pero, en exceso, el miedo te mata. No te deja vivir. Hoy el miedo que la gente siente ante cualquier hecho es galopante, extremo y superlativo. Por eso es decisivo hacer que el miedo cambie de bando: que lo tenga quien nos oprime, que lo sufra quien lo causa y provoca. El miedo identifica a los débiles ante los poderosos, a los de abajo frente a los de arriba.

La gente del siglo XXI es extremada mente débil. Y medrosa. En particular, las generaciones nacidas desde la década de 1990 en adelante. Son personas marcadas por el miedo, la debilidad y la reacción impotente ante este tipo de acoso mediático y psíquico. Se ocultan con frecuencia en la risa, el chiste y la evasión consumista, en una vida pseudoacadémica o pseudouniversitaria y una sexualidad artificiosa y descontrolada, frente a un mercado laboral inaccesible y bajo un parasitismo que tiende a cronificarse más o menos voluntariamente con el paso de los años. La inmadurez se fosiliza de mil formas y maneras, y la vejez llega pronto, sin salud y sin recursos, en medio de una impotencia personal y social de dimensiones inasumibles. Todo esto, con las innegables excepciones, lejos de resolver el problema, lo delata y lo preserva. Y desemboca en una pandemia de patologías psíquicas sin precedentes.

Las redes sociales son ese refugio en el que esta gente más joven busca superar sus miedos y ansiedades, que, paradójicamente, crecen con el consumo de las mismas redes sociales y sus contenidos, diseñados de manera adictiva para encarcelar al planeta en sus propias impotencias. Es un confinamiento psíquico, que no requiere ni pandemias ni medidas extraordinarias. Bastan las convencionales. La risa es la forma de escape preferida por estas generaciones más jóvenes para disimular su miedo y su déficit emocional. Ríen por todo porque temen a todo. De todo hacen chiste, porque se sienten más seguros fingiendo una risa sardónica que enfrentándose a la realidad. Pero la realidad, como la muerte -y como Hacienda-, siempre llega. Y llega no sólo para incomodarte, desde luego, sino para hundirte la vida, como no sepas hacerte compatible con tus enemigos: miedo, mentira y culpa.

El sistema aterroriza así a todo dios y lo mantiene a raya. Sin embargo, la realidad -querido amigo- es mucho peor que el sistema: porque el sistema juega contigo y te utiliza mientras le sirvas para algo, mientras que la realidad simplemente te destruye, pues no te necesita nunca para nada. Para la realidad, insensible y ciega a todo, el ser humano es sólo un derroche biológico. Para el sistema, es un recurso que se puede manipula r, esclavizar y rentabilizar hasta su muerte. Incluso su misma muerte -como su vida entera- se puede convertir en un negocio para el mercado. A la realidad, el dinero le importa un bledo. A los amigos del comercio, no.

Las mentiras son el segundo elemento de la terna, para que vivas en un tercer mundo semántico, es decir, en la ignorancia (título universitario incluido, con ceremonia de fin de grado, muceta y birrete también en el mismo kit). El hábito no hace al monje.

Y luego viene el tercer elemento: el sentimiento de culpa. Antes todo era pecado, ahora todo es delito. Antaño, en nombre de la religión; hoy, en nombre de la ideología y de lo políticamente correcto. 
¿Querías verte libre de las religiones y del peso de la opresión eclesiástica? No te preocupes, podemos secularizar el «pecado» y llamarlo «delito». Lo reconvertimos en lo mismo, pero con un nombre diferente, y te lo servimos, de nuevo, en bandeja de plata. 
¿Te gusta más así? La democracia también puede funcionar como una religión de Estado. ¿Te vas a atrever a discutirlo? ¿Acaso crees que Sócrates prefería la cicuta al café con leche? No serás el primero que prefiera acusar a su prójimo en nombre de la democracia en lugar de hacerlo en nombre de la religión. Los inquisidores de hoy ya no llevan sotana. Sin embargo, la Inquisición nunca desaparece totalmente, y siempre necesita de personas como tú, seres humanos normales y corrientes, voluntarios a los que, un día, en cualquier momento, el totalitarismo y el fanatismo despiertan vocaciones más o menos ocultas, latentes o dormidas. El sueño de la tiranía produce monstruos, que la razón no siempre puede sofocar. Y la democracia, en determinados momentos históricos, tampoco.

No hemos avanzado apenas. Y, por el medio, la filosofía , esa cortesana de todas las camas -a la que tanta atención prestas-, buscando siempre un sitio en cada una de ellas, para suplantar a la religión, la política o la autoayuda, y acostarse siempre con el sol que más calienta el catre.

Del temor a los dioses en las antiguas religiones hemos pasado hoy a tener miedo a todo, sin excepción: miedo a trabajar y a ganar dinero, miedo al compromiso y al amor duradero, temor a las amistades y a las relaciones sociales y personales, ceguera ante la sexualidad y miedo a perder la salud, temor entre padres e hijos, miedo a vecinos y colegas, pavor a ideas y opiniones, a saberes y a ciencias... Tenemos incluso miedo a pensar a solas y en silencio. Siempre pensando en Orwell y el Gran Hermano. Hay miedos para todos los gustos y personas.

La vida diaria es un catálogo de miedos espectaculares. Todo es una caja de truenos intimidatorios y amenazantes. La prensa es una granja de horrores, vaticinios y apocalipsis. La inseguridad es creciente y absoluta. Pero, por miedo y vergüenza, te lo negarás a ti mismo, y sobre todo a los demás. Harás un chiste de cuanto veas, y así creerás disimular tu impotencia y cobardía. Te convertirás en el emoticono de una carcajada, cuando observes algo que delata la debilidad que te avergüenza. Tienes pocos recursos. La pobreza y el miedo no se pueden ocultar durante mucho tiempo. Y buscarás la felicidad hasta debajo de las piedras, repi tiendo tonterías en internet, a ver si así te animas un poco, con frases de autoayuda más bobas que un chiste malo. Y se las comunicarás a los demás, cuando quien más las necesita eres tú.

Y por encima de todo: la culpa y el sentimiento de culpa. La culpa del cambio climático. La culpa de comer carne, antes por ofender a Dios y ahora por ofender a la naturaleza. La culpa de la pobreza y la culpa de la riqueza. La culpa de la violencia de los demás, a quienes no conoces, y de la que te has enterado por la prensa. La culpa de horrores históricos y bélicos cometidos hace más de quinientos años por gente a la que no comprendes ni has visto en tu vida (ni verás, obviamente). La culpa de guerras pasadas -que no has vivido jamás- y de otras en las que no combates -por el momento-, pero que nos cuentan como si nosotros las hubiéramos provocado esta misma mañana. La culpa de la inflación, del gasto público y del endeudamiento, aun cuando resulta que no se llega a fin de mes, pues, al parecer, la culpa de la subida, o bajada, de los tipos de interés es nuestra: tuya, específicamente tuya, y sólo tuya.

TIENES TRES ENEMIGOS

En este libro te vamos a invitar a una interesante conversación en la que el protagonista eres tú. Y tus objetivos. Pero hay alguien más... También están tus enemigos. Tienes tres. Los has tenido siempre. Pero en este siglo xx1 han cambiado de forma, estrategia y careta, para que no los reconozcas ni identifiques fácilmente. Sin embargo, estos enemigos son más veteranos que el oficio más antiguo del mundo, y son siempre los mismos: el miedo, la mentira y la culpa. Sin ellos, eres demasiado libre, y acaso también feliz, y eso no puede permitirse. Eso de que vivas tranqui lo es algo que urge evitar. Las redes social es están para algo más que mover dinero y publicidad por internet. Sin miedo, mentira y culpa, no hay amo que controle a sus subordinados. Y tú podrías vivir en libertad. Eso hay que impedirlo. Lo irónico del caso es que tú mismo te prestes voluntariamente a que te amarguen la vida, en lugar de apagar el ordenador, o de cerrar tus cuentas en las redes, en momentos así. Recuerda que eres lo que consumes. No esperes ser valioso mirando idioteces o leyendo necedades.

Vamos a recorrer una serie de escenarios peligrosos, llenos de engaños y trampas, de forma que puedas verlos al descubierto, tal como son. Pero desde un punto de vista inédito, nuevo, original. Como nadie te los ha contado. Y lo que es más importante: como nadie te los va a contar.

En este libro te encontrarás como recién salido de una óptica: con gafas nuevas, que te permitirán ver el mundo con nuevos ojos, y sobre todo con nuevas razones para interpretarlo mejor.

Se ha dicho, desde hace milenios, que la vista puede cegar al ser humano, es decir, que las apariencias engañan, porque lo que se ve con los ojos -con los sentidos- puede ser falso y engañoso. Aquí vamos a desenmascarar a ese tramposo que, precisamente, trata de engañarte ofreciéndote su ayuda, pero hablándote de miedos, mentiras y sentimientos de culpa. Paradójica forma de ayudar. Son los gurús del miedo, la mentira y la culpa. Los sacerdotes que limitan tu libertad y gestionan tu ignorancia emocional. 
¿O prefieres llamarla inteligencia emocional? Advierte que es el mismo timo, pero con distinto nombre.

Por eso este no es un libro de autoayuda, sino de todo lo contrario: este es un libro contra los libros de autoayuda...

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10 respuestas de Jesús G.Maestro a los primeros lectores de Una filosofía para sobrevivir en el sXXI