EL Rincón de Yanka: MANIFESTACIÓN Y APAGÓN DE ESCAPARATES DE COMERCIANTES VECINALES DE LA CORUÑA FRENTE AL AYUNTAMIENTO

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jueves, 25 de noviembre de 2010

MANIFESTACIÓN Y APAGÓN DE ESCAPARATES DE COMERCIANTES VECINALES DE LA CORUÑA FRENTE AL AYUNTAMIENTO

"Hay que recuperar el sentido común que es el sentido imprescindible para el bien común con visión de futuro". Yanka

El comercio no es pequeño. Es mayoritario. Es cercano. Es vecinal.



Pequeños de mente son los que nos sirven como nuestros representantes que nos tienen que representar en lo que nosotros demandemos y no ellos.

"Mientras los que gobiernan no entiendan que son nuestros servidores y no viceversa, no avanzaremos".

El comercio no es pequeño. El comercio es mayoritario. Es competitivo. Especializado. El comercio es vecinal. Este último adjetivo lo califica mejor.

Presta un servicio a la colectividad.

Además, el comercio vecinal forma parte de la comunidad vecinal y de la ciudad, contribuyen a los impuestos y generan puestos de trabajo directos e indirectos (en reformas, transportes, licencias, gestorías,etc)

Los comercios vecinales son COMPETITIVOS. Prueba de ello es que para contrarestarlos se ha formado un OLIGOPOLIO EN EL CAMPO DE LA ALIMENTACIÓN en La Coruña Galicia España, cuatro Cadenas que imponen los precios. Después de acabar con las tiendas o ultramarinos. Primero acaban con la competencia sin respetar ley de comercio y después suben y explotan los precios.

En conclusión La Coruña es una de las ciudades más caras de alimentación de España. Ya lo dijo Paco Vázquez que iba a ser un lujo vivir en La Coruña. Un lujo de caro, sólo para ricos.

Esto ha sido el resultado de una programación de hace más de quince años diseñado por el cacicazgo de Paco Vázquez. Esto es la consecuencia de una política autocrática y personalista sin la participación de la ciudadanía. Que ha querido convertir una ciudad clónica y mackdonalizada. Acabando con lo propio y autóctono de lo gallego y coruñés. Han traído arquitectos foráneos, teniendo una autóctona universidad y teniéndo una arquitéctura con estilo propio como nuestras cristaleras de la marina, nuestros bellos pombales, etc. En la diferencia y en lo propio está la diferencia y la atracción turística para conocer una ciudad.

Han dejado a las multinacionales saquear el dinero de los coruñeses para fuera, dejando sin circulante a la ciudad. Esto no pasa en Navarra ni en el pueblo vasco.

Puesto que hay más centros comerciales que en Valencia o en Sevilla.

Ya a finales de los 80, el Sr. Pedro Arias Veira hizo un profesional estudio socioeconómico sobre el exceso de implantación de suelo destinado a grandes superficies comerciales por habitante, profetizando las terribles consecuencias que esto tendría para la economía de La Coruña y de los coruñeses. Pero por desgracias para los coruñeses, los políticos no son precavidos ni cuentan con los profesionales sociales. Ellos no piensan en la ciudadanía ni en su futuro. No tienen visión ni misión social para el pueblo.

Esto ya pasó hace treinta años en el centro de París. Los comercios empezaron a desaparecer en el centro, calles oscuras, se fue llenando de vándalos, convirtiendo el gran centro en peligroso haciendo decaer las propiedades de las viviendas y de la zona llenándose de okupas. Para que después vengan las grandes firmas para volver al centro después de haber liquidado a la competencia y bajar los precios de la zona como pasó en la zona de la plaza de Lugo y en la misma plaza, atrasando la obra para que cerraran los comerciantes y así venir ellos como Zara, etc. Y eso que fue una donación de Don Eusebio Da Guarda para los trabajadores de la mar y de la tierra. Ni la plaza sigue llevando su nombre. Una vergüenza.

Y sobre el carrilbus:

No sé si a ud. le gusta vivir en un barrio que parece un estacionamiento de un aeropuerto. Le parece muy urbanístico las valizas o aletas de tiburón de las calles de su ciudad. Le parece muy atractivo para los turistas.

Las calles no le pertenece a la empresa de transporte del ayuntamiento. Las calles son de todos los ciudadanos. Y para solucionar la doble fila habrá que buscar otras alternativas más urbanísticas y más cívicas. Nadie quiere la doble fila.

Y sobre las calles peatonales. Habrá que hacer estudios sobre lo pueda ser bueno para la ciudad y para los ciudadanos.

Ya que los comercios dan luz, vida, servicio, cercanía, seguridad y revalorizan la zona y el barrio.




UN CUENTO QUE NO ES CUENTO


En una pequeña ciudad próspera de doscientos cuarenta mil habitantes que vivían del puerto y sus calles llenas de comercio propio o autóctono, iluminando sus calles y dando su servicio personalizado y confiable. Todos se conocían y se ayudaban:
El panadero le compraba al carnicero y viceversa; el peluquero le consumía al del bar y este compraba en la tienda de ultramarinos y así todos los vecinos de la ciudad. Y TODOS CONTENTOS ¡CALIDAD DE VIDA Y DE CIUDAD!

Hasta que llegaron unos centros comerciales del extranjero y todos los habitantes como locos por comprarles. Todo gracias a los dirigentes de la ciudad que hicieron que vinieran regalándoles los terrenos y descuentos especiales en la retribución impositiva.


Al cabo de unos pocos años el panadero cerró su negocio como el carnicero y el hostelero. La ciudad se llenó de multinacionales, de chinos que no pagan impuestos mientras que los nativos, sí. Pasó unos años más y las multinacionales y los chinos se fueron, y la ciudad quedó empobrecida, sus calles oscuras y tristes, los pisos de las zonas comercial se devaluaron como la ciudad. Y con poca población ya que muchos tuvieron que emigrar, como siempre en Galicia...