EL Rincón de Yanka

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domingo, 3 de marzo de 2019

"A UN SEMBRADOR" DE GABRIELA MISTRAL 🌱

A UN SEMBRADOR
“Enseñar siempre: 
en el patio y en la calle como en la sala de clase.
Enseñar con actitud, el gesto y la palabra”
Gabriela Mistral, “Magisterio y niño”

Siembra sin mirar la tierra donde cae el grano. Estás perdido si consultas el rostro de los demás. Tu mirada invitándolos a responder, les parecerá una invitación a alabarte y aunque estén de acuerdo con tu verdad, te negarán por orgullo la respuesta. Dí tu palabra y sigue tranquilo sin volver el rostro. Cuando vean que te has alejado, recogerán tu simiente. Tal vez, la besen con ternura y la lleven a su corazón.

Habla a tus hermanos en la penumbra de la tarde para que se borre su rostro y vela tu voz hasta que se confunda con cualquier otra voz. Harás como la rama que no conserva huella de los frutos que ha dejado caer. Harás como el padre que perdona al enemigo si lo encuentra besando a su hijo.
Déjate besar en tu sueño maravilloso de redención. Míralo en silencio y sonríe.
Bástete la sagrada alegría de entregar el pensamiento, bástete el solitario y divino saboreo de su dulzura infinita. Es un misterio al que asisten Dios y tu alma. ¿No te conformas con ese inmenso testigo? El supo, El ya ha visto, El no olvidará.
Del Libro "Desolación", el primer poemario 
de Gabriela Mistral (1889-1957)

PENSAMIENTOS PEDAGÓGICOS

Para los que enseñamos:
  1. Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra.
  2. Vivir las teorías hermosas. Vivir la bondad, la actividad y la honradez profesional.
  3. Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna, y la relación de cada conocimiento con la vida.
  4. Hacer innecesaria la vigilancia del jefe. En aquella a quien no se vigila, se confía.
  5. Hacerse necesaria, volverse indispensable: esa es la manera de conseguir la estabilidad en un empleo.
  6. Empecemos, las que enseñemos, por no acudir a los medios espurios para ascender. La carta de recomendación, oficial o no oficial, casi siempre es la muleta para el que no camina bien.
  7. Si no realizamos la igualdad y la cultura dentro de la escuela, ¿dónde podrán exigirse estas cosas?
  8. La maestra que no lee tiene que ser mala maestra: ha rebajado su profesión al mecanismo de oficio, al no renovarse espiritualmente.
  9. Cada repetición de la orden de un jefe, por bondadosa que sea, es la amonestación y la constancia de una falta.
  10. Más puede enseñar un analfabeto que un ser sin honradez, sin equidad.
  11. Hay que merecer el empleo cada día. No bastan los aciertos ni la actividad ocasionales.
  12. Todos los vicios y la mezquindad de un pueblo son vicios de sus maestros.
  13. No hay más aristocracia, dentro de un personal, que la aristocracia de la cultura, o sea de los capaces.
  14. Para corregir no hay que temer. El peor maestro es el maestro con miedo.
  15. Todo puede decirse; pero hay que dar con la forma. La más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma.
  16. La enseñanza de los niños es tal vez la forma más alta de buscar a Dios; pero es también la más terrible en el sentido de tremenda responsabilidad.
  17. Lo grotesco proporciona una alegría innoble. Hay que evitarlo en los niños.
  18. Hay que eliminar de las fiestas escolares todo lo chabacano.
  19. Es una vergüenza que hayan penetrado en la escuela el couplet[1] y la danza grotesca.
  20. La nobleza de la enseñanza comienza en la clase atenta y comprende el canto exaltador en sentido espiritual, la danza antigua -gracia y decoro-, la charla sin crueldad y el traje simple y correcto.
  21. Tan peligroso es que la maestra superficial charle con la alumna, como es hermoso que esté a su lado siempre la maestra que tiene algo que enseñar fuera de clase.
  22. Las parábolas de Jesús son el eterno modelo de enseñanza: usar la imagen, ser sencilla y dar bajo apariencia simple el pensamiento más hondo.
  23. Es un vacío intolerable el de la instrucción que antes de dar conocimientos, no enseña métodos para estudiar.
  24. Como todo no es posible retenerlo, hay que hacer que la alumna seleccione y sepa distinguir entre la médula de un trozo y el detalle útil pero no indispensable.
  25. El amor a las niñas enseña más caminos a la que enseña que la pedagogía.
  26. Estudiamos sin amor y aplicamos sin amor las máximas y aforismos de Pestalozzi y Froebel, esas almas tan tiernas, y por eso no alcanzamos lo que alcanzaron ellos.
  27. No es nocivo comentar la vida con las alumnas, cuando el comentario critica sin emponzoñar, alaba sin pasión y tiene intención edificadora.
  28. La vanidad es el peor vicio de una maestra, porque la que se cree perfecta se ha cerrado, en verdad todos los caminos hacia la perfección.
  29. Nada es más difícil que medir en una clase hasta dónde llegan la amenidad y la alegría y dónde comienza la charlatanería y el desorden.
  30. En el progreso o el desprestigio de un colegio todos tenemos parte.
  31. ¿Cuántas almas ha envenenado o ha dejado confusas o empequeñecidas para siempre una maestra durante su vida?
  32. Los dedos del modelador deben ser a la vez firmes, suaves y amorosos.
  33. Todo esfuerzo que no es sostenido se pierde.
  34. La maestra que no respeta su mismo horario y lo altera solo para su comodidad personal, enseña con eso el desorden y la falta de seriedad.
  35. La escuela no puede tolerar las modas sin decencia.
  36. El deber más elemental de la mujer que enseña es el decoro en su vestido. Tan vergonzosa como la falta de aseo es la falta de seriedad en su exterior.
  37. No hay sobre el mundo nada tan bello como la conquista de almas.
  38. Existen dulzuras que no son sino debilidades.
  39. El buen sembrador siembra cantando.
  40. Toda lección es susceptible de belleza.
  41. Es preciso no considerar la escuela como casa de una, sino de todas.
  42. Hay derecho a la crítica, pero después de haber hecho con éxito lo que se critica.
  43. Todo mérito se salva. La humanidad no está hecha de ciegos y ninguna injusticia persiste.
  44. Nada más triste que el que la alumna compruebe que su clase equivale a su texto.

sábado, 2 de marzo de 2019

📘 LIBRO "LA VIDA INÚTIL DE PITO PÉREZ" POR JOSÉ RUBÉN ROMERO


Pito Pérez —uno de los personajes más emblemáticos creado por José Rubén Romero y protagonista de la novela homónima—, comparte algunos de los elementos señalados por Ramos. Particularmente, el dolor. Ramos también apunta la doble personalidad del pelado, una real y una ficticia: “La personalidad ficticia es diametralemente opuesta a la real, porque el objeto de la primera es elevar el tono psíquico deprimido por la segunda”.

Pito Pérez es un personaje lleno de congoja, su tristeza rebasa este mundo, por las venas no le corre sangre, sino melancolía. De bebé lo destetaron para alimentar con su correspondiente leche a otro niño; perdió el nombre de “José Gaona” y obtuvo —por tocar una flauta de carrizo— el sobrenombre que más lo distinguió “Pito”. Cuando intentó trabajar de modo honrado, fue explotado por su propio tío; el padre Pureco le reconvino con los mismos “latines” que él le preparó para las misas; hasta sus ideas fueron robadas y repetidas por José Vásquez, secretario de juzgados. Además, las veces que cortejó a una mujer con seriedad, se vio burlado. Irene, su primer amor, —a quien Pito se le declaraba mediante canciones que ella no comprendía—, terminó besándose con su hermano. En otra ocasión, se enamoró de su prima Chucha, y se le ocurrió pedirle a don Santiago, un viejo solterón de dinero, que fungiera como su representante en la petición de mano, pero el ricachuelo solicitó la mano de la muchacha para él, dejando a Pito frustrado. Y en una tercer vez, Pérez se prendó de una joven llamada Soledad, que le fue negada por la tía de la muchacha, pues era pretendida por su arrendatario, alguien con mayor porvenir. Al final de sus días, hasta el mote de Pito Pérez perdió, se le conocía como “Hilo lacre”, pues subsistía vendiendo pequeños productos en unas canastas.


La novela es “el relato de un ahogado que mira la tristeza de lo que fue su vida”. En uno de los momentos más importantes de la cinta, el personaje principal habla con un poeta, relatándole su vida y experiencias, su aprendizaje y reflexiones. Pito Peréz se ha dado cuenta que de los pobres abusan todos los que tienen autoridad, aunque también reflexiona que el que es tonto, déspota o sinvergüenza, lo mismo lo es de cacique de un pueblo que de ministro en la ciudad, es decir, como decía Rubén Bládes, el poder no corrompe, desenmascara. Ojalá que la realidad tan ríspida de este país no nos haga ahogarnos y mirar hacia atrás con tristeza dentro de algunos años, lucharemos para que no sea así, donde sea, y ojalá que los que simplemente blanden dedos acusatorios y se dan baños de pureza moral, ética o revolucionaria, no se ahoguen tampoco. Los que critican desde la derecha se pueden ahogar si quieren.
Educar tiene mucho de amar... 
FITO PÉREZ 
De los confines aztecas 
son las luces de mi boca; 
son palabras ticumecas, 
que yo espero las recoja 
con sus manos chichimecas, 
la tierra roja, 
de Zacatecas. 

Mis palabras son amores, 
son pasiones indefensas 
que entrego bajo dispensa 
por urdir-cuanto haya urdido- 
ofreciendo a tantas flores 
-por sonsacar sus favores- 
¡que podría ser su marido!

 ¿Qué es la vida sin amor? ... 
dígalo quien algo sepa, 
que para mí el dar amor 
es tener algo de Dios: 
el que no se ha enamorado 
mejor acalle su voz, 
y quien ha maleducado 
que medite bien las letras 
de este letrero dorado: 
"Si no sabes no te metas”. 

A mí el amor me ha colmado... 
Y aunque es cosa consabida 
que hay damas que aman de más... 
si a ellas debemos ¡a vida, 
de cuanto a mí me ha pasado 
no culparé a las mujeres... 
Mas -por mi madre querida- 
digo como Pito Pérez 
con verso desnudo y rudo: 
¡Qué favor le debo al sol 
por haberme calentado!

 Si de niño fui a la escuela 
si fui "perro" de internado 
sin libros y sin abuela; 
si de grande fui soldado 
-enemigo de la guerra-... 
si de casado cornudo 
y de muerto condenado... 
¡Qué favor de debo al sol 
por haberme calentado!" 

¿Qué debe el cielo al infierno?., 
ni modo que una plegaria... 
¿Qué favor debo al gobierno 
por haberme contratado 
si en primarias, profesor; 
si en español, licenciado; 
si en pedagogía, maestro 
para ganarme el pan nuestro 
cuarenta y cinco años fletado...? 
¿Qué favor debo al gobierno 
por haberme contratado?... 

Yo sólo debo al Creador 
la amistad de mis amigos... 
Le debo -como aquí digo- 
¡Todo el amor que me ha dado!.. 
Amor que, ¡cual sembrador! 
falderero y profesor 
por los caminos de Dios 
¡cristianamente he regado!...



No hay mejor muestra del desencanto y molestia de Pito Pérez contra la vida que su propio “Testamento”, donde espeta su dolor:


Testamento de Pito Pérez (Jesús Pérez Gaona)



Lego a la humanidad todo el caudal de mi amargura. Para los ricos, sedientos de oro, dejo la mierda de mi vida. Para los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia.

¡Miserables esclavos de una iglesia que les predica resignación y de un gobierno que les pide sumisión sin darles nada a cambio! 

No creí en nadie. No respeté a nadie. ¿Por qué? Porque nadie creyó en mí, porque nadie me respetó. Solamente los tontos o los enamorados se entregan sin condición. 


¡Libertad, Igualdad, Fraternidad! 

¡Qué farsa más ridícula! A la libertad la asesinaron todos lo que ejercen algún mando; la igualdad la destruyen con el dinero, y la Fraternidad muere a manos de nuestros despiadado egoísmo!
Esclavo miserable, si todavía alientas alguna esperanza, no te pares a escuchar la voz de los apóstoles: su idea es subir y permanecer en lo alto, aun aplastando tu cabeza.

¡Humanidad, te conozco; he sido una de tus víctimas!

De niño, me robaste la escuela para que mis hermanos tuvieran profesión; de joven,me quitaste el amor, y en la edad madura, la fe y la confianza en mi mismo. ¡Hasta de mi nombre me despojaste para convertirlo en un apodo estrafalario y mezquino: Hilo Lacre!
Dije mis palabras, y otros las hicieron correr por las suyas; hice algún bien, y otros recibieron el premio. No pocas veces sufrí castigos por delitos ajenos. 
Tuve amigos que me buscaron en sus días de hambre, y me desconocieron en sus horas de abundancia. 
Cercáronme las gentes, como a un payaso, para que las hiciera reír con el relato de mis aventuras, ¡pero nunca enjugaron una sola de mis lágrimas!
Humanidad, yo te robé unas monedas; hice burla de ti, y mis vicios te escarnecieron.No me arrepiento y al morir, quisiera tener fuerzas para escupirte en la faz todo mi desprecio. 

Fui Pito Pérez: ¡una sombra que pasó sin comer, de cárcel en cárcel! Hilo Lacre: ¡un dolor hecho alegría de campanas!
Fui un borracho: ¡nadie! Una verdad en pie: ¡qué locura! Y caminando en la otra acera, enfrente de mí, paseó la Honestidad su decoro y la Cordura su prudencia. El pleito ha sido desigual, lo comprendo; pero del coraje de los humildes surgirá un día el terremoto, y entonces, no quedará piedra sobre piedra.

¡Humanidad, pronto cobraré lo que me debes!...
Jesús Pérez Gaona

"¡Oh!, ¡que dulce mentira! Las cartas de amor son el agnus dei con que principia la oración del olvido"




LA PROFESIÓN DEL DÉSPOTA

- ¿No ha observado usted que la profesión de déspota es más fácil que la de médico o la de abogado? 

Para ser un déspota, hay que pasar el primer año de adulación a los poderosos, el segundo de liquidación de las viejas amistades que nos hacen recordar nuestro pasado humilde y, la creación de un concejo de lambiscones. Tercer año, perfeccionamiento del delirio de grandeza. Cuarto y último año, arbitrariedades a toda orquesta. 
Esa es la receta que nos da Germán Valdés “Tin Tan”, en la adaptación de 1956 de la Novela “La vida inútil de Pito Pérez”.


TIN TAN LAS AVENTURAS DE PITO PÉREZ





Hay truanes de buena suerte a quienes todo les sale bien, y pícaros sin fortuna como nuestro amigo Jesús Pérez Gaona, que no dijo mentiras y nadie creyó en su palabra; que no mató a bicho viviente y todos huyeron de él como de un asesino; que se ingenió para comer y no pasó de ser un muerto de hambre; que buscó el calor de un cariño y halló el desprecio de todos y la indiferencia de todas, al grado de decir con ironía: mi mano será mi propia viuda. Pero de nada sirve hacer el análisis de sus desgracias. Le basta y le sobra su desventura ("Algunas cosillas de Pito Pérez que se me quedaron en el tintero" por José Rubén Romero). 

viernes, 1 de marzo de 2019

HIMNO Y EXALTACIÓN DEL CENTENARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DEL ROCÍO 🎶


HIMNO DEL CENTENARIO 
DE LA CORONACIÓN CANÓNICA 
DE LA VIRGEN DEL ROCÍO

RAFAEL GONZÁLEZ-SERNA


Todo empezó una mañana,
que Dios, El Primero
que no fueras obra humana,
y te hicieran en los cielos.

Como una rosa temprana
de la que nace consuelo,
un manantial de esperanza,
fuente de paz y sosiego.

Y en ese mismo momento,
nacieron todas las flores
del jardín del universo,
y tu reino está en Almonte,
Madre de los Almonteños.

Y si tengo que rezar,
rezo diciendo tu nombre,
Paloma blanca de paz,
Madre de todos los hombres.

Y si tengo que cantar,
canto al compás de tus vientos
con un pellizco de sal,
de la marisma por dentro.

Y si tengo que mirar
al cielo de mi horizonte,
se va mi alma contigo,
Reina y Pastora de Almonte.

ESTRIBILLO

Rocío, Señora,
Pastora que alumbra el camino,
la luz de mi aurora, 
lucero que ilumina el tiempo,
de todas mis horas, 
Almonte será siempre mi reino
donde te coronan.

Que sean cien cada día
las veces que te coronen,
y que en todas esas sea
Rocío siempre tu nombre.

Que seas cien por cien veces,
la luz eterna del tiempo,
ráfaga fundida en bronce,
y que todas sean siempre,
para reinar desde Almonte.

Y en ese mismo momento,
nacieron todas las flores 
del jardín del universo,
y tu reino está en Almonte,
Madre de los almonteños.

Y si tengo que rezar. 
rezo diciendo tu nombre,
Paloma blanca de paz,
Madre de todos los hombres.

Y si tengo que cantar,
canto al compás de tus vientos
con un pellizco de sal,
de la marisma por dentro.

Y si tengo que mirar
al cielo de mi horizonte,
se va mi alma contigo,
Reina y Pastora de Almonte.

ESTRIBILLO

Rocío, Señora,
Pastora que alumbra el camino,
la luz de mi aurora, 
lucero que ilumina el tiempo,
de todas mis horas, 
Almonte será siempre mi reino
donde te coronan.






HIMNO DEL CENTENARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DEL ROCÍO




Exaltación y Presentación del Himno del Centenario 
de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío



No pasó nada de nada. Rafa Serna