EL Rincón de Yanka

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martes, 4 de septiembre de 2007

El Arte del Hablar y La Virtud del Callar



"Callando es como se aprende a oír; 
oyendo es como se aprende a hablar; 
y luego, hablando se aprende a callar". 
 Diógenes Laercio


HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante una injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar., es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de sí mismo, es vanidad.
HABLAR restituyendo fama, es honradez.
HABLAR aclarando chismes, es estupidez.
HABLAR disipando falsedades, es de conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.
HABLAR de Dios, significa mucho amor.
.
CALLAR cuando acusan, es heroísmo.
CALLAR cuando insultan, es amor.
CALLAR las propias penas, es sacrificio.
CALLAR de sí mismo, es humildad.
CALLAR miserias humanas, es caridad.
CALLAR a tiempo, es prudencia.
CALLAR en el dolor, es penitencia.
CALLAR palabras inútiles, es virtud.
CALLAR cuando hieren, es santidad.
CALLAR para defender, es nobleza.
CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
CALLAR debiendo hablar, es cobardía.
_________________________


No
No digas todo lo que sabes.
No hagas todo lo que puedes.
No creas todo lo que oyes.
No gastes todo lo que tienes.

Porque:


El que dice todo lo que sabe.
El que hace todo lo que puede.
El que cree todo lo que oye.
El que gasta todo lo que tiene.

Muchas veces:

Dice lo que no conviene.
Hace lo que no debe.
Juzga lo que no ve.
Gasta lo que no puede.

domingo, 2 de septiembre de 2007

ENTONCES...VENDRÁ LA PAZ (Con Justicia)

Shalom
Si tú crees que una sonrisa es más fuerte que un arma.
Si tú crees que lo que une a los hombres es más fuerte que lo que los separa.
Si tú crees en el poder de una mano extendida.
Si tú crees que ser diferente es una riqueza y no un peligro... entonces vendrá la paz.

Si tú sabes mirar al otro con un poquito de amor.
Si tú sabes preferir la esperanza a la sospecha.
Si tú estás persuadido que te corresponde tomar la iniciativa antes que al otro.
Si todavía la mirada de un niño llega a desarmar tu corazón... entonces vendrá la paz.

Si tú puedes alegrarte del gozo de tu vecino.
Si la injusticia que golpea a los otros te indigna tanto como la que tú sufres.
Si para ti el extranjero es un hermano.
Si tú sabes dar gratuitamente un poco de tu tiempo por amor... entonces vendrá la paz.
Si tú sabes aceptar que el otro te preste su ayuda.
Si tú compartes tu pan y sabes dar con él un pedazo de tu corazón.
Si tú crees que el perdón consigue más que la venganza.

Si tú sabes cantar la felicidad de otro y bailar su alegría... entonces vendrá la paz.

Si tú puedes escuchar al desdichado que te hace perder tu tiempo y entretenerlo con una sonrisa.
Si tú sabes aceptar la crítica y hacer que te sea provechosa sin rechazarla ni defenderte.
Si tú sabes acoger y aceptar un punto de vista diferente al tuyo.
Si tú rehúsas darte golpes por tus culpas en el pecho de otros... entonces vendrá la paz.

Si para ti, el otro es ante todo un hermano.
Si para ti la cólera es una debilidad, no una manifestación de fuerza.
Si tú prefieres ser herido antes de hacer daño a alguien.
Si tú no te sientes tan importante que "después de ti el diluvio"... entonces vendrá la paz.

Si tú alcanzas y te colocas al lado del pobre y del oprimido sin creerte un héroe.
Si tú crees que el amor es la única fuerza de disuasión.
Si tú crees que la paz es posible...Entonces vendrá la paz.

José Fernández Moratiel

sábado, 1 de septiembre de 2007

Si no tuviese miedo


"Venid a Mí los que estáis desesperados y agobiados, y Yo Os descansaré·" Mt 11,28


"No tengas miedo, pues Yo Estoy contigo; no temas, pues Yo Soy Tu Dios. Yo Te doy fuerzas, Yo Te ayudo, Yo Te sostengo con Mi mano Victoriosa." Is 41:10



Si no tuviese miedo,
me atrevería a hacer muchas cosas y no claudicaría.
Caminaría sobre el mar,
no me detendrían las tormentas;
compartiría mi fe, no negaría a mi Señor,
defendería la verdad,
no callaría cuando tengo que hablar,
enfrentaría a la maldad,
no me intimidarían los poderosos...
.
Pero... hoy reconozco que tengo miedo...
Por ello pondré mi vida en las manos del Señor;
le pediré que inunde todo mi ser con su amor
y confiaré en sus fuerzas...
Y cuando eso suceda, a pesar del miedo:
resistiré, avanzaré, proclamaré la Verdad,
me jugaré por la Paz, lucharé a favor de la Justicia,
viviré el Evangelio.
.
Y por el simple hecho de ser débil
y tener miedo no dejaré esto para mañana.
Hablaré con mi Señor... ,
le confiaré todo mi ser, hoy, ahora, ya mismo...

Néstor Aveiro
Paraguay