EL Rincón de Yanka: ¿QUIÉN PUEDE VER EL ROSTRO DE DIOS Y NO CON-VIVIR?

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NO TENEMOS MIEDO

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UNIDOS POR NUESTRA BARCELONA

jueves, 6 de noviembre de 2008

¿QUIÉN PUEDE VER EL ROSTRO DE DIOS Y NO CON-VIVIR?




"Cuando El Señor vio que se acercaba (Moisés) para mirar,

lo llamó desde la zarza:

Dios lo llamó de en medio de la zarza:
«¡Moisés, Moisés!», y él respondió: «Aquí estoy.»
Yavé le dijo: «No te acerques más.
Sácate tus sandalias porque el lugar que pisas es tierra sagrada.»
Luego le dijo: «Yo soy el Dios de tus padres,
el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.»
Al instante Moisés se cubrió el rostro,
porque temía mirar a Dios".
Ex 3, 4-6
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"Moisés pidió al Señor:
- Muéstrame Tu Gloria.
El Señor le respondió:
- Yo Mismo te haré ver Toda Mi Gloria,
y en tu presencia pronunciaré El Nombre Del Señor.
... No podrás ver Mi Rostro,
porque quien la ve no sigue vivo".
Ex 33, 18-20

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"La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual".
Gregorio Marañón
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«El asombro es la base de la adoración.»
THOMAS CARLYLE

¿Quién puede Ver A Dios y seguir Con-viviendo la vida opaca, errática y autosuficiente que vivía antes de que El Mismo Dios Pasara a Ser La Presencia en La Vida que relativiza todas las presencias?

Dios no está en el huracán, dice el profeta. Y es verdad. Más bien, Dios es el huracán. Dios es la energía que nos mueve, la antorcha que nos guía, la vida que nos llama con llama encendida, el Espíritu que nos habita y nos transporta... más allá de toda duda, más allá de todo fracaso, a pesar de todas las dificultades. Y a esa Energía no hay más respuesta aceptable y posible que la energía.

Aquellos cuyo corazón no sienten P A S I Ó N por la justicia, que no tratan incansablemente de comprender a los demás, ni son conscientes de su responsabilidad con el reinado de Dios, ni sienten una punzante e insistente llamada a trascenderse a sí mismos, ni se comprometen decididamente con la comunidad humana, si son capaces de percibir la belleza, ni poseen la paciencia que todo ello exige en la vida diaria, es posible que busquen a Dios, pero -no nos equivoquemos- Dios sigue siendo para ellos tan sólo una idea, todo lo valiosa que se quiera, pero no una Realidad. La Presencia de Dios es una realidad exigente de alteridad y de solidaridad.

Hemos de convertirnos del todo en fuego. El Celo (punto de ignición en griego). El Celo bueno que lleva a la comunión vital y nos pone en el lugar de Dios, en lugar, de arrojarnos a los brazos de Dios). Dios no nos duerme. No nos hace soñar. Nos hace "VIVIR". Nos despierta. Y nos conecta con todo y con todos. La conciencia ilumina nuestros corazones. El celo nos consume hacia los demás.

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Ver el libro "La vida iluminada" de Joan Chittister.
Y el libro "Tu Palabra es fuego" de Fabio Ciardi.