EL Rincón de Yanka: HONESTIDAD

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miércoles, 19 de noviembre de 2025

ÉTICA VAQUERA: EL CÓDIGO DEL OESTE (CODE OF THE WEST) ⛺🐎🐄🐂🐏

En 2010, Wyoming firmó una ley que declaraba “El Código del Oeste” como el código oficial del estado, convirtiéndose en el primer estado en adoptar un código de ética.
En el siglo XIX, se creó un código ético no escrito entre pioneros y vaqueros, que los impulsaba a vivir con valentía y moralidad durante su viaje al oeste. En 2005, ese mismo código se plasmó en el libro (Cowboy Ethics) "Ética Vaquera: Lo que Wall Street Puede Aprender del Código del Oeste", escrito por James P. Owen, que describe los principios que encarnan el espíritu del Oeste y guía a las personas en las costumbres de los vaqueros.
En 2010, Wyoming adoptó “El Código del Oeste” como código estatal oficial para reflejar los valores de la herencia vaquera del estado. 
¿Sabías?

En realidad, "El Código del Oeste" se basó más en las ideas y principios que los pioneros, a mediados y finales del siglo XIX, siguieron para su exitosa expansión por el oeste americano. No hubo un código escrito oficial hasta 1934, escrito por Zane Gray, y posteriormente, en 2004, se publicó una interpretación más detallada de "El Código del Oeste" en el libro "Ética Vaquera: Lo que Wall Street Puede Aprender del Código del Oeste", de James P. Owen.

Acerca del Código del Oeste

Un sistema de principios conocido como el "Código del Oeste" encarna el espíritu independiente del Oeste estadounidense. Estos principios enfatizaban la importancia de la honestidad, la integridad, la lealtad y el respeto por los demás. El autor James P. Owen articuló estos valores en el libro "Ética Vaquera: Lo que Wall Street Puede Aprender del Código del Oeste", convirtiéndolos en una guía para la vida moderna.
En 2010, el estado de Wyoming, conocido por su rica cultura vaquera, adoptó el "Código del Oeste" como su código estatal oficial. Wyoming no solo fue el primer estado en adoptar un código ético, sino también el primero en convertir en ley un código moral por un simple gesto simbólico, honrando el legado del estado y promoviendo estos valores entre sus habitantes y visitantes.

El "Código del Oeste" ha impulsado al estado de Wyoming a reintroducir los principios que moldearon su historia y cultura. Los ciudadanos de Wyoming, así como los vaqueros y ganaderos, utilizan este código como recordatorio para mantener la honestidad, la integridad y un fuerte sentido de comunidad en la vida cotidiana. Este código sirve como un recordatorio válido para todos de que los 10 principios utilizados en el siglo XIX y los valores escritos en 2004 por James P. Owen son una guía para la vida.

Para mí, el Código del Oeste es un conjunto de principios éticos que rigen nuestra vida. Desde que aprendí los 10 principios utilizados en el siglo XIX, los he aplicado en mi vida diaria para impulsarme a ser lo mejor que puedo.
El principio en el que baso la mayor parte de mi trabajo es "hacer lo que hay que hacer". Lo aplico en la escuela, como tenista en el equipo de mi instituto y como miembro de la comunidad de Jackson Hole, asegurándome de hacer todo lo posible para alcanzar mis metas y convertirme en la persona que espero ser.
Ya sea que haya estado viviendo en Wyoming o esté visitando Wyoming, debe tomarse el tiempo para aprender sobre el Código del Oeste y la importancia que tiene para nuestra historia y cultura y, con suerte, puede implementarlo en su propia vida diaria.

Ética Vaquera,
un código desarrollado 
por James P. Owen.


Hay diez principios que también se conocen como el Código del Oeste.

Los diez principios son:

1. Vive cada día con valentía
2. Siéntete orgulloso de tu trabajo
3. Siempre termina lo que empiezas
4. Haz lo que se tiene que hacer
5. Sé duro, pero justo
6. Cuando hagas una promesa, cúmplela
7. Cabalga por la marca (Lealtad, Compromiso y Dedicación a La Causa o Empresa)
8. Habla menos y di más
9. Recuerda que algunas cosas no están a la venta
10. Saber dónde trazar la línea

ÉTICA VAQUERA 
(COWBOY ETHICS

Un nuevo enfoque de la ética empresarial se está imponiendo discretamente en las salas de juntas y los despachos de ejecutivos de todo Estados Unidos. 

Frustrados por una epidemia de mala conducta en todos los niveles, los equipos directivos están volviendo a lo básico: 
a la idea de que el carácter personal y la responsabilidad individual son la clave fundamental de la integridad, tal como lo eran en la época de la Granja de Campo. Hace una década, el libro "Ética Vaquera" inspiró a los empresarios a consultar el Código del Oeste. Una vez que lo hicieron, descubrieron que sus principios sencillos y de sentido común pueden ser guías más eficaces para el liderazgo empresarial que un montón de declaraciones de misión, normas y manuales de ética corporativos. 
"Los vaqueros son modelos a seguir porque viven según un código", afirma el autor James P. Owen. 
"Nos muestran lo que significa defender algo y esforzarnos cada día para que nuestras acciones coincidan con nuestras creencias. ¿Y no es esa la mejor definición de integridad que se puede encontrar?" 
En los años transcurridos desde entonces, los "Diez principios para vivir" del libro han sido adoptados por numerosas empresas, universidades e incluso un gobierno estatal.

NOTA DEL AUTOR

UN PUNTO DE PARTIDA

Dondequiera que te encuentres en la vida y cualesquiera que sean tus objetivos, nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para emprender el camino hacia el éxito. Inevitablemente, habrá altibajos. Seguramente encontrarás obstáculos y oportunidades imprevistas. Podrías encontrarte en situaciones inesperadas y cambiar de rumbo a lo largo del camino. Todo esto forma parte del viaje de la vida, y cuanto mejor preparado estés para ello, más gratificante será.

Tener una idea clara de tus objetivos y propósito sin duda te ayudará a empezar con buen pie. Pero decidir adónde quieres llegar en la vida no es algo que se deba apresurar. Explorar el mundo, abrir los ojos a su rica gama de posibilidades y descubrir tus propios intereses y potencial requiere tiempo. Además, vivimos en una época en la que podemos querer o necesitar reinventarnos periódicamente. Ya no es raro tener tres o cuatro carreras diferentes en una vida. En cuanto a lo que llamamos "jubilación", puede ser la plataforma de lanzamiento para toda una serie de nuevos proyectos, como puedo atestiguar personalmente.

En mi opinión, el requisito más fundamental para el éxito es saber quién eres en esencia y qué representas. Ahí es donde el Código del Oeste puede ayudar.
De ninguna manera sugiero que sea la declaración definitiva y universal de creencias para todos; todo lo contrario. Esto es Estados Unidos, un país fundado para que tuviéramos la libertad de creer lo que queramos.
Pero, con sus principios simples y atemporales, el Código del Oeste nos ofrece un punto de partida: un marco para decidir qué valores y principios apreciamos más.

Espero que el Camino del Vaquero te inspire a alcanzar al héroe que llevas dentro.

INTRODUCCIÓN

EN BUSCA DE LO HEROICO

Si alguna vez hemos necesitado héroes, los necesitamos ahora. No me refiero a guerreros de cómic con poderes sobrehumanos, ni a los personajes de portada de revista que presumen de fama y riqueza; de esos tenemos un exceso. Lo que escasea son héroes auténticos, de la vida real, que nos recuerden nuestro potencial para ser heroicos.
Puede que vivamos una vida aparentemente normal. Sin embargo, incluso al ritmo de nuestras tareas diarias, aún esperamos encontrar esa reserva de coraje, determinación y nobleza que realmente necesitamos cuando la vida nos pone a prueba. Queremos saber, al fin y al cabo, que no somos nada comunes.

Por eso necesitamos héroes: no para que nos muestren lo que es triunfar, sino para que nos ayuden a superar nuestros miedos y a encontrar consuelo ante las dificultades que inevitablemente encontramos en la vida. A lo largo de los siglos, cada cultura ha tenido sus héroes legendarios e históricos. En historias de dificultades superadas, desafíos superados y grandes hazañas realizadas, estos modelos a seguir nos muestran una forma de ser a la que podemos aspirar. Nos ayudan a creer que nosotros también podemos superar los obstáculos que enfrentamos, por intimidantes que sean. Nos inspiran.

Quizás sea una cuestión generacional, pero de niño, mis héroes siempre fueron vaqueros. Para mí, el vaquero parecía una figura imponente. Era alguien con quien siempre se podía contar, sin importar lo difícil o peligrosa que fuera la situación. Recuerdo como si fuera ayer cómo esas películas me hicieron querer superarme y ser mejor de lo que era. Incluso hoy, el vaquero es un ícono cultural conocido y admirado no solo en este país, sino en todo el mundo.

Me he dado cuenta de que los vaqueros siguen siendo mis héroes, y no tiene nada que ver con el sombrero y las botas. Pero la figura que me inspira ahora no es la versión cinematográfica que nos emocionaba en las matinés de los sábados. Es el auténtico vaquero trabajador que remienda cercas bajo un calor abrasador o que ensilla su caballo en medio de una nevada cegadora para rescatar a un ternero varado.

Yo no soy un vaquero. He pasado muchas más horas en asientos de avión que en una silla de montar. Aun así, he pasado suficiente tiempo con vaqueros de verdad como para saber que tienen algo especial. Se comportan con una autenticidad, una humildad genuina y una especie de confianza serena que los distingue. Para mí, la figura del vaquero representa lo mejor de Estados Unidos: el coraje, el optimismo y el trabajo duro que construyó nuestra nación.

Los vaqueros son heroicos porque nos muestran lo que significa defender algo. Viven según su código, el Código del Oeste. Y se preocupan profundamente por ser fieles a sus creencias. De hecho, honrar el Código es el sello, la marca, el distintivo de un auténtico vaquero. Es el pegamento que une a los vaqueros en una comunidad.

En un momento en el que parece que el mundo entero va cuesta abajo, el Código del Oeste nos recuerda lo básico, como cumplir la palabra dada y seguir la Regla de Oro que nos recuerda valores fundamentales como la valentía, el honor, la independencia y la confianza en si mismo.
Nos recuerda principios universales y atemporales que son relevantes para cada uno de nosotros, sin importar quiénes seamos, dónde nacimos o cómo profesamos nuestra fe.
¿Alguien está en desacuerdo con que una promesa hecha debe ser una promesa cumplida? ¿Quién de nosotros no cree que algunas cosas en este mundo nunca deberían estar a la venta?

Estos son ideales que todos los ciudadanos podemos abrazar. Es más, el Código del Oeste es un lugar natural para encontrar valores compartidos, porque forma parte de la herencia que todos los estadounidenses compartimos, sin importar si vivimos en Montana, Misisipi o Manhattan. Al centrarnos en lo que nos une, podría ayudarnos a superar algunos de los desafíos que enfrentamos como nación. Ya sé que puede ayudarnos a cada uno a tener éxito en la vida.

POR QUÉ IMPORTA EL CARÁCTER

Llevo más de diez años escribiendo y hablando sobre el vaquero y su Código. Cuando me impactó por primera vez la noción de la Ética Vaquera y me dispuse a traducir el Código del Oeste no escrito en "Diez Principios para Vivir", fue porque pensé que necesitábamos un nuevo enfoque para la ética empresarial. Una epidemia de avaricia y escándalo corporativo estaba manchando a toda la comunidad empresarial, y era evidente que ninguna regulación podría detenerla. Siempre hay otra escapatoria, siempre hay otra forma de manipular el sistema.

El Código del Vaquero le da la vuelta a todo eso, desplazando el enfoque de "¿Es legal?" a la pregunta más fundamental:
"¿Es correcto?". En la época de las praderas, cuando no existía un sistema de tribunales ni leyes, el Código del Oeste era la única influencia civilizadora. Y aunque no estaba escrito, todos los vaqueros conocían sus reglas; solo que en realidad no eran reglas. Se centraban más en el carácter personal y los principios que rigen nuestra vida, incluso cuando nadie nos ve.


Para el vaquero, la verdadera integridad significa escuchar esa voz interior que nos dice la diferencia entre el bien y el mal, para que nuestras acciones se alineen con nuestras creencias.
¿Y no es esa la mejor definición de integridad que se puede encontrar? Es la base de un enfoque ético simple y de sentido común que puede funcionar para las empresas y también para el resto de nosotros. Si algo nos enseña el vaquero es que «todos necesitamos un código... un credo por el que vivir». Todos necesitamos un sistema de creencias sólido, una brújula moral, que nos guíe cuando surgen las tentaciones o la presión social va en contra de lo que en nuestro corazón sabemos que es correcto.

Pero cuanto más he viajado por el país y he escuchado los comentarios de personas familiarizadas con mis libros y películas, más me he dado cuenta de que el Código del Vaquero va mucho más allá de la ética. Además de darnos una guía para nuestras acciones cotidianas, se refiere a toda nuestra gama de decisiones y rumbos en la vida.

Para empezar, plantea la pregunta de qué significa realmente el éxito. Vivimos en una cultura marcada por la suposición tácita, pero muy poderosa, de que el éxito significa dinero y todo lo que este puede comprar. Muchos de nosotros, sin cuestionarlo, dedicamos la mayor parte de nuestras energías a la búsqueda del éxito material. Es fácil caer en el ciclo de la búsqueda constante del mejor trabajo, la casa más bonita, el coche más lujoso. Pero una vez que aceptas la idea de vivir según un código, queda claro que el carácter individual —no tu puesto, tu estilo de vida ni tu cuenta bancaria— es la verdadera medida de quién eres.

"El cine nos ha hecho como somos. 
Yo no sería la que soy, no me reconocería 
a mí misma si tuviera que borrar de mis ojos
las imágenes imborrables de mil horas de cine". 
Josefina Aldecoa
En el western, el director o el guionista puede reflejar y concentrar mejor todos los temas y conflictos de la humanidad: la libertad, la justicia, la ley, el honor, el valor, la gesta, la unión, la traición, la codicia, el caciquismo, el deber, el derecho, la guerra, la paz, la amistad, el amor... Yanka
VER+:











The Last Cowboy Song

James P Owen: Cowboy Ethics

Zane Grey: Code Of The West | Full Classic Western Cowboy Movie | James Warren 1947


miércoles, 25 de junio de 2025

LIBRO "SALVAR EUROPA" por IRENE GONZÁLEZ 🌍🔥 y "LA INMIGRACIÓN MASIVA HA SIDO PLANIFICADA DESDE EL MISMO PODER GLOBALISTA"

 SALVAR 
EUROPA

Irene González

Europa enfrenta un momento crucial para su supervivencia como civilización al haber sido despojada de su identidad espiritual y libertad política. Con un análisis provocador y fresco, la autora presenta una visión del nuevo orden que acecha a Europa desde la perspectiva de una generación decepcionada ante una realidad social destruida con la democracia liberal. Un enfoque clarificador de las nuevas formas de poder y de su evolución hacia un sistema tecnocrático bajo una dictadura emocional.
Sobre todo, es un libro acerca de la guerra espiritual que libra Europa y el resto de Occidente. Mucho más profunda y decisiva que la batalla cultural ideológica, donde está en juego salvar la civilización occidental. El globalismo deshumanizador con una agenda decrecentista junto a la islamización de Europa han llevado a un desarraigo profundo en la sociedad, siendo el origen del desastre la descristianización de Europa.
Sin embargo, es un libro esperanzador que nos invita a recuperar la verdad y las raíces cristianas de Europa para frenar su disolución y preservar su identidad.
Un texto esencial para quienes buscan respuestas e inspiración. 
Un libro para defender una Europa libre y fiel a sus raíces que recupere su belleza.

"Estamos inmersos en una guerra espiritual, 
mucho más profunda que 
la batalla cultural ideológica"

Irene González, colaboradora de Vozpópuli, es una de esas firmas que no teme defender opiniones impopulares. Lo confirma en su reciente ensayo "Salvar Europa" (Ciudadela libros), donde reivindica las raíces cristianas del continente, se enfrenta a las élites de burócratas que nos gobiernan y cuestiona incluso las bondades de CULTURA La abogada y escritora publica "Salvar Europa”, un ensayo profundo y contundente
Irene González, colaboradora de Vozpópuli, es una de esas firmas que no teme defender opiniones impopulares. Lo confirma en su reciente ensayo Salvar Europa (Ciudadela libros), donde reivindica las raíces cristianas del continente, se enfrenta a las élites de burócratas que nos gobiernan y cuestiona incluso las bondades de a democracia liberal. 
El texto no se corta a la hora de analizar los numerosos males que lastran al Viejo Continente, desde la islamización hasta el decrecentismo clasista que quiere imponer la Agenda 2030, pero también ofrece un sólido camino de esperanza sostenido en nuestras tradiciones, el retorno a los enfoques católicos y la reconstrucción de lazos comunitarios carcomidos por el individualismo consumista. 


En este sentido, la autora del libro “Salvar Europa” ha querido destacar la diferencia entre Europa como civilización y la Unión Europea como estructura política, advirtiendo que esta última no representa necesariamente los valores tradicionales del continente y que, sin embargo, sus instituciones políticas atentan contra las raíces y el fundamento de lo que son los europeos. En este contexto, ha denunciado el avance de una agenda transhumanista que vertebra las propuestas políticas y las instituciones y que, según ella, pretende desligar al ser humano de su naturaleza corporal: “Lo woke ha sido un instrumento para ello. La tecnocracia busca disolver los vínculos verdaderos: familiares, de amistad y románticos«, ha afirmado.
Para González, el combate contra esta crisis pasa por una revitalización de la vida intelectual al servicio de la Verdad y el Bien Común y por el coraje y la valentía de desafiar las narrativas dominantes y de perder el miedo a expresarse públicamente.
En este sentido, la columnista ha animado a los estudiantes a ilusionarse con un cambio de rumbo de la situación que tiene que empezar por nosotros mismos y por nuestro compromiso público: «Lo que nos ha de mover no es el odio, sino el amor. Uno lucha por lo que ama. Debemos convertirnos en personas valiosas que construyan una civilización digna de ser salvada y reconstruida«, ha concluido.

Pregunta. Su libro parte de la premisa de que Europa ha sido despojada de su identidad religiosa y de su libertad política. ¿Cómo ha ocurrido? 
R. Creo que no puede entenderse como un proceso de degradación, sino de guerra espiritual, mucho más profunda que la batalla cultural ideológica. En esencia pretenden arrebatarnos nuestra identidad y libertad política para crear al individuo absurdo, manejable que produce y consume sin tener conciencia de su trascendencia. Para conseguirlo y arrebatarnos todo, su objetivo clave es la descristianización de Europa, que no es nuevo, incluso anterior a la Revolución francesa, pero en la posmodernidad está alcanzando su apogeo. Las herramientas que utilizan son la sacralización de la democracia liberal y su inherente antihumanismo, así como la islamización. Todo lo que nos lleve a una deshumanización que se logra a través del desarraigo material y espiritual es parte de la batalla. 

P. ¿Qué papel ha jugado en todo esto la democracia liberal? 
R. Yo denuncio cómo mi generación ha sido engañada con ese consenso vacío de la democracia liberal. Cómo ese mejor de los mundos posibles no es más que una mentira que nos ha traído desarraigo, pobreza y falta de libertad con unos poderes que no nos representan. Por eso creo esencial romper esos consensos acerca de la democracia liberal, es hora de que la siguiente generación podamos tomar las riendas de nuestro mundo y denunciar la farsa en la que viven anclados tantos.
Es la herramienta para despojar al hombre de esas virtudes que le comprometen con algo que trasciende al poder de los hombres. Un instrumento que ha sacralizado procesos donde el Estado es Dios, y por tanto sus dirigentes, y la democracia una religión, un fin en sí mismo, en lugar de un sistema para defender el bien común. La herramienta que ha debilitado nuestra identidad y la puerta por la que han entrado los enemigos de la civilización cristiana. Sólo así se llega a que en democracia la ley proteja al delincuente y machaque al ciudadano que lo sufre. 

P. Otra idea en la que incide su ensayo es la de las élites irresponsables, que no responden ante los ciudadanos sino ante instituciones de la burocracia globalista. ¿Cómo se puede recuperar la rendición de cuentas de los que mandan? 
R. Recuperando en primer lugar la verdad. Este libro contribuye a romper todos esos consensos construidos sobre mentiras y nihilismo que nos han encadenado a un proceso descivilizatorio y suicida. Recuperar virtudes como el coraje, la justicia y el patriotismo. Que los dirigentes no sean empleados de élites globalistas, sino vinculados al bien común con consecuencias. Hoy tienen plena impunidad quienes deciden que no podemos ir solos en nuestro coche o debemos talar olivos para placas solares. 

P. En cierto sentido, su libro es metapolítica: da más importancia a la batalla cultural y religiosa que a la ideológica. ¿Qué papel debe jugar el cristianismo en el futuro de Europa? 
R. Así es, puesto que la clave del libro es la guerra espiritual. Si el proceso de destrucción de nuestra civilización se ha llevado a cabo a través de hechos y la expulsión de Dios de la sociedad, revertirlo requiere acciones y volver a levantar la Cruz en público. Tanto quienes carecen de fe, los conocidos como católicos culturales, y especialmente los creyentes. Un orden común que ofrezca una opción verdadera y mejor frente a la islamización colonialista de Europa.

P. Denuncia que la democracia está siendo sustituida por la tecnocracia. ¿Cuál es el precio del cambio? 
R. Es la evolución lógica del fin de la historia de Fukuyama, de la democracia liberal sin disputas ideológicas a la tiranía tecnocrática. El alcance es desconocido hoy en día ante las posibilidades de la IA. El precio es nuestra deshumanización si permitimos que la tecnología se use para usurpar nuestra riqueza, como puede ser el euro digital, y un arma de control y poder absoluto sobre la vida de los hombres como no se ha conocido jamás. 

P. Dedica un capítulo al transhumanismo, la mayor ruptura antropológica de nuestro tiempo. ¿Qué nos jugamos en ese precipicio? 
R. Absolutamente todo. Evitar ese mundo siniestro que defiende como avance en sus libros Yuval Noah Harari, un miembro de esas élites transhumanistas. El transhumanismo pretende despojarnos de lo que ellos llaman “limitaciones biológicas”, liberarnos del cuerpo y crear una súper conciencia, una especie de dios tecnológico para quienes se creen dioses, que se encargue de tomar decisiones liberándonos de la pesada carga de pensar. Al final crearán dos castas entre quienes tienen acceso a la tecnología y quienes son esclavos para alimentarla. 

P. El libro cierra hablando sobre patriotismo, una actitud que muchos consideran anticuada y zafia. Nos proponen ser patriotas pero de la Constitución, no de España. ¿Por qué es importante recuperar el patriotismo? 
R. Quizá sea algo generacional, pero no hay nada que me resulte más casposo y rancio que el desprecio al patriotismo. Es algo patético seguir la posmodernidad que tanto daño nos ha hecho creyéndose innovador. En mi libro, así como en mis artículos en Vozpópuli señalo el patriotismo como la característica esencial para desempeñar cargo público. Algo que no se puede presuponer, puesto que los dirigentes están vendidos a intereses de terceros por beneficio personal en contra del interés de la nación y del pueblo que dicen representar. También el patriotismo es beneficioso para ordenar la sociedad alrededor del bien común. No me importa lo que digan esos absurdos en contra del patriotismo. 

P. Este es un libro incómodo, escrito a la contra, me temo que le pueden llamar de todo, desde "extrema derecha" a "putinista", pasando por "conspiranoica". ¿Hay algún insulto a malentendido que le preocupe especialmente? 
R. Ninguno. Me aburre mucho la gente que usa esos términos, suele ser indicativo de fanáticos estúpidos alérgicos a la razón y la verdad. A estas alturas la hipérbole, la mentira y la manipulación, el lenguaje del mal, pretende callar la verdad. El nivel de locura y fango llama “putinista” a quienes criticamos a la Unión Europea, la desindustrialización y las políticas antihumanistas. Ya si nos negamos a ir a morir al Donbás para defender los privilegios de von der Leyen somos enemigos públicos. No me imagino mejor campaña publicitaria para Putin. 

P. El arranque de libro es un texto dedicado al profesor Dalmacio Negro, recientemente fallecido. ¿Qué destacaría de su legado? 
R. Dalmacio Negro me concedió como penúltimo honor escribir el prólogo de mi primer libro, pero falleció antes de hacerlo. Por eso mi libro no podía tener un prólogo de nadie más y quise rendir mi humilde homenaje al mayor sabio español del siglo XX, como la alumna que él escogió fuera del aula. Su legado es inmenso, en su obra y persona. Su concepción del Estado, del poder y la importancia de la religión como eje de ordenación de sociedades… Siento mucho no poder compartir con él este momento que tanto le hubiese gustado. 

P. Para terminar, pinta un panorama más bien sombrío para el Viejo Continente. ¿Cuáles son los movimientos, procesos o personajes que le dan algo de esperanza? 
R. La realidad es sombría, pero el mensaje del libro ya desde el título es un mensaje claro de esperanza que surge de una profunda convicción de poder recuperar la verdad. En caso contrario no defendería que hubiese nada que salvar. Pero esta actitud no es compatible con el conformismo, la sumisión o la negación de la realidad. Confieso que tampoco de la cobardía. 
Todo movimiento dirigido a derribar lo que nos ha traído hasta aquí y a defender las virtudes sobre las que se ha construido nuestra civilización cristiana en torno al bien común y nuestra identidad será parte de la solución. 
Quienes denominan estos movimientos como extrema derecha y desprecian estos principios intrínsecos en la naturaleza del hombre son parte del problema.

RECUPERAR EL HONOR, LA VERDAD, 
LA DECENCIA y LA HONESTIDAD

Irene González, autora del libro “Salvar Europa” en las Jornadas sobre libertad de expresión en el Congreso de los Diputados.
Liberarnos de la falsa "moral" de Estado que criminaliza la verdad.
La única cultura que ha creado la posmodernidad ha sido la cultura de la cancelación.
Se legisla invirtiendo valores: proteger a los criminales y criminalizar a los inocentes, persiguiendo a quien cuestione el poder de los gobernantes. Eso es el verdadero delito de odio.


En tiempos en los que Occidente se repliega sobre su cansancio moral y su desconcierto ideológico, González levanta la voz desde las páginas de Salvar Europa (Ciudadela Libros, 2025), un ensayo, ya en su tercera edición, que ha irrumpido con intensidad en el debate público como una llamada a la conciencia civilizatoria. Columnista habitual en Vozpópuli, Irene González defiende que la crisis de Occidente no es política ni económica, sino espiritual. “No se puede salvar Europa sin rescatar a Dios”, dijo recientemente ante un auditorio de jóvenes en el CEU-CEFAS, resumiendo en una única frase el eje central de su pensamiento. Con una prosa clara y combativa, advierte sobre los peligros del globalismo, la tecnocracia y la sustitución cultural, y reclama una “reconquista moral” de los europeos frente a la indiferencia y el miedo. En esta entrevista, realizada a través del correo electrónico, la autora reflexiona sobre las causas del derrumbe interior de Europa, los límites del progreso sin alma y la necesidad de volver a creer —no solo en Dios, sino también en la verdad, la belleza y la libertad— como pilares de la civilización que aún late bajo las ruinas.

El proceso de descristianización ha sido inherente al incremento del Estado como ente sustitutivo, lo que está en la base de la pérdida de libertad e identidad. Cuanta menos religión, más Estado. Este proceso descivilizatorio tiene varios hitos esenciales, la descristianización, aunque se inicia con el protestantismo, no es hasta la Revolución Francesa donde llega a su apogeo, tal y como explico en el libro. En ese momento Dios fue expulsado de la sociedad, se persiguió a los católicos y erigió al Estado como el nuevo dios gobernado por hombres que se creen dioses. Esa base liberal de la descristianización de Europa desarrolló posteriormente en el siglo XX el socialismo, un derivado lácteo del liberalismo. Otro hito importante fue la caída del muro de Berlín, que consolidó la sacralización de procesos políticos como la democracia por encima de las virtudes que sustentan una sociedad fuerte como el bien común y reducir el sentido de la vida a un bien de consumo. Al perder todo eso y consolidarnos como sociedad nihilista, la inmigración masiva ha entrado como un cuchillo en la mantequilla. Nosotros vivimos el final de la época que se inició entonces, vivimos en las consecuencias del proceso revolucionario que ha llevado a la quiebra a la civilización cristiana y a perder el sentido de lo divino y por tanto de lo humano.

La batalla cultural responde a una terminología marxista que encuadra el conflicto político cultural en las ideologías, es decir, en la superficie. De este modo hay una apariencia de pluralidad que al no denunciar la raíz del problema permite que la destrucción de fondo continúe progresando. La guerra espiritual que denuncio en mi libro hace referencia al verdadero combate, a la cuestión de fondo, sin la cual no puede entenderse nada de lo que sucede ni plantear soluciones. Sin ser conscientes de quién es el enemigo, cuál es la amenaza, no es posible salvar nada. Detrás de toda decisión política hay una motivación teológica, aunque no se sea consciente, que está por encima de toda ideología y que gira en torno a la verdad, la justicia y el bien común. Mientras sigamos encerrados en etiquetas de ideologías no seremos capaces de recuperar una convivencia próspera, libre y pacífica. Menciona el globalismo decrecentista y la islamización de Europa como causas del desarraigo social.
No sólo están estrechamente relacionados el globalismo decrecentista con la islamización, sino que ésta es un arma del globalismo que arroja contra nosotros como explico en mi libro.

Sin el triunfo de las sociedades abiertas dirigidas por el globalismo nunca se hubiese producido la islamización. La inmigración masiva que padecemos no es un fenómeno espontáneo y natural, sino planificado desde el poder para terminar de destruir todo rastro de identidad. Si no podemos reconocer nada como propio a nuestro alrededor no podremos tener nada que defender. El que no tiene nada que amar no tiene nada por lo que luchar. Somos los perfectos siervos manejables que subsisten en un mundo hostil que nos lleva a encerrarnos en la soledad de producir para consumir. Primero esa élite liberal creó la sociedad nihilista de la que hablaba antes. Todo es fluido, no hay vínculos, ni convicciones fuertes. Esa sociedad absurda abre la puerta a la islamización traída desde el poder que beneficia a quien se lucre del tráfico de seres humanos y a una clase económica que busca bajos salarios. Habla de un sistema tecnocrático bajo una “dictadura emocional”.

La tecnocracia no es lo que popularmente se conoce en España como que en el Gobierno haya gente formada y no indocumentados con carnet de partido. La tecnocracia de forma inherente es una dictadura, pues tal y como estableció Fukuyama en El fin de la Historia parte de la base que todos se someten a una única forma de ver el mundo por lo que el poder se ocupará de las cosas técnicas. En la actualidad, la Unión Europea se presenta de esta forma, técnicos sometidos a la tecnología. Con sus distintas regulaciones en nombre de la ciencia, los ciudadanos nos sometemos a decisiones que no hemos refrendado con nuestro voto y que al suponer un avance tecnológico no pueden ser cuestionadas, como por ejemplo la sumisión al euro digital.

Esa dictadura tecnocrática a través de la tecnología tendrá más poder que cualquier forma de gobierno anterior de la historia. La población, para no rebelarse ante esta dictadura tecnocrática, necesita asumir como nuevo código de valores una dictadura emocional, como hemos visto con la ideología woke. Un poder incuestionable y un pueblo que no decide controlado por las emociones y los nuevos valores implantados desde el poder.

La guerra espiritual está en cada uno de nosotros y ha de tener un reflejo en nuestra acción conjunta pública. Durante demasiado tiempo las personas han abandonado toda iniciativa, acción y pensamiento en cualquier institución en esa asunción del Estado como su dios. Empecemos por recuperar las verdaderas virtudes cristianas como menciono en mi libro, como por ejemplo el coraje a decir la verdad, en contraposición a la tolerancia, palabra vacía que sirve como manto de la cobardía que implica la indiferencia entre el bien y el mal. Recuperemos el coraje de decir la verdad y volvamos a levantar la Cruz, se crea o no en Dios, porque nuestra civilización se construyó sobre ella y por ella.

Historia de una época con Fernando Paz e Irene Gutiérrez; SALVAR EUROPA

lunes, 2 de diciembre de 2024

ALIRIO UGARTE PELAYO, UN VENEZOLANO ÍNTEGRO COMO PERSONA, COMO CIUDADANO Y COMO POLÍTICO 🔥


UN VENEZOLANO ÍNTEGRO 
COMO CIUDADANO Y  COMO POLÍTICO

"Yo quiero para mis hijos,
una Venezuela como él -Alirio Ugarte Pelayo- soñó". 

“Yo no me creo talentoso, pero procuro serlo, no me creo bondadoso, pero procuro serlo”, 1966.
«Hay hombres «apolíneos» a los cuales todo se les facilita; las cosas les vienen como regalo de los dioses; pueden marchar siempre por una línea recta sin encontrar escollos ni problemas… Para otros, los «prometeicos» (entre los cuales creo que puedo contarme), todo se hace difícil, complicado; se nos combate y adversan aunque no haya motivo; tenemos que luchar y padecer para conseguir hasta las cosas más simples».

"... Allí hay elementos que quiero recalcar, a la hora en que nosotros como ciudadanos nos toque apreciar la calidad de un político, la sensibilidad es previa al compromiso y a la misión política. Hombre o mujer que no sea sensible no es aconsejable apoyarlo como político. Alirio traía una sensibilidad que nació con él,  la sensibilidad por los demás. En Alirio, esa emoción, esa sensibilidad fue previa al político y luego contribuyó a formar al político.  Y el líder llega a la universidad central de Venezuela y enseguida su talento lo destaca y es un dirigente estudiantil y se acerca a la figura de Isaías Medina Angarita, y este reconoció el talento del muchacho y entra a ser un dirigente del partido.  Junto a él estaban otra figura igualmente destacada como Mario Briceño Iragorry y un joven que tenía las mismas iniciales que Arturo Uslar Pietri: Alirio Ugarte Pelayo".

"Otro elemento importante que señalaba Alirio el que si bien los partidos políticos son necesarios, son indispensables, en una sociedad democrática, no pueden copar todo el escenario político. Los partidos son necesarios, son indispensables, pero no pueden ser los únicos en el escenario político del país. Venezuela como país petrolero le daba al gobierno mucho poder, tenía el poder político, el poder jurídico, el poder de la fuerza y tenía además, el poder del dinero, porque el dinero que entraba en el país era producto de la renta petrolera y, la renta petrolera le administraba el gobierno y, un gobierno con tanto poder no  crea contrapesos en la sociedad civil y, sin contrapesos entre el poder político, la sociedad civil, la democracia es muy vulnerable y por eso la democracia falló, por eso devinimos otra vez, en un sistema autoritario, más autoritario y, más absurdamente soberbio y prepotente que ningún gobierno antes y, por esa vía, los partidos políticos y la sociedad civil, todos, fracasamos en 1998".  Esteban Araujo

“Canto irregular a Venezuela”

Venezuela del canto emocionado, doliente Venezuela campesina.
puerto fluvial abierto en el costado de América sensual y fugitiva.
Venezuela del hierro arrebatado sin el penacho gris de las usinas.
Venezuela del agro quebrantado bajo el peso de torres exhaustivas.
Dormida tierra de dolor clavado en la tumba sin muerte de Bolívar,
te canto mi dolor crucificado en el hondo ejercicio de la vida.
Yo canto, Venezuela, tu ternura de joven madre de violento seno,
por cuyas venas el dolor que suba su recio corazón tendrá por freno.
Yo he presentido en tu yacer de fruta, que sólo el campo de fragor sereno,
guarda el rescoldo de sus claras grutas,
el gris fulgor de tu silencio pleno, el péndulo callado de tus dudas
y el pozo de rencor, que cuando lleno, manchará tus pupilas inseguras
de joven madre de violento seno.

Venezuela de tierras infinitas…
…campo sin campesino y sin arado.
Despliega en fe tus flores amarillas, tu reto general transfigurado:
Araguaney que derrotó a la encina para asomarse al cielo despejado.
¡Ese grito de luz es una herida que deja el horizonte traspasado!
¡Ese grito de amor es una fina puerta de sol para el avión plateado,
que encuentra así su ruta definida para cruzar el cielo parcelado!

Venezuela del indio ensimismado…
…en su morada de infinita selva.
Venezuela del río serenado para una angustia de piraguas quietas.
Venezuela de muerto en el costado a la hora difusa de su guerra.
Venezuela del oro ensangrentado en la roca y en el agua de su tierra.
Venezuela del hálito cortado en la raíz de su frustrada siembra.
Memoria de Bolívar enterrado sin pluma, ni palabra, ni guerrera.

Es necesario resumir tu historia…
…para el hombre común desorientado.
Es necesario precisar el mito de la tierra, del grito y del caballo.
Es necesario realizar el símbolo del niño con juguetes y zapatos.
Es necesario condenar el odio a una muerte sin gloria ni sudario.
Por tu dolor sin nombre ni apellido, por tu cabal dolor venezolano,
cada esquina del canto me florece caminos para el rumbo de tus pasos.

Yo canto, Venezuela, lo pasado…
… historia de una suerte interrumpida.
Venezuela del gesto visionario y la realización interrumpida.
Venezuela del grito afortunado y respuesta cabal interrumpida.
Venezuela del rumbo solidario antes de haber nacido interrumpida.
Venezuela de gloria hace cien años, la única en no ser interrumpida,
el símbolo del tiempo clausurado, la espiga de la luz interrumpida.

¡Yo canto, Venezuela, lo quedado…
…el viento por las ramas detenido,
el hombre por los sueños sepultado,
el niño a quien los meses han vencido,
el viejo a quien los años han sobrado,
el pozo de petróleo concluido, el hierro de los montes ocupado,
el áureo yacimiento derretido, el bosque de los cedros derrumbado,
la selva de caoba ya vencida,
el seno de la tierra ya comprado,
el alma de tus pueblos preterida!
Yo canto, Venezuela, lo alcanzado:
tu horizonte con rumbo de boinas,
Tu microscopio de cristales claros.
Tu página de luz en la pupila del obrero, el artista y el soldado.
Pueblo de la esperanza confundida, pero nunca jamás desalentado:
tu campo de la entraña estremecida la rosa de los vientos ha citado.
Yo canto, Venezuela, tu semilla de recio corazón acrisolado.

Yo canto, Venezuela, lo buscado…
…toro de luz que empuje los portones con pecho de labriego enamorado.
Violenta espuma de pasión salobre rompiendo lanzas contra el barco anclado.
Nube que de los riscos llame al hombre,
le tienda tu mantel fertilizado
y multiplique sobre cada monte un verde elemental iluminado.
No más el dedo sobre rumbos ocres…
No más la espiga sobre el suelo ajado…
¡Ninguna mancha sobre el horizonte!
Si alguna vez mi labio no te nombra,
si alguna vez mi verso no te canta,
si mis ojos de siempre no te miran,
si mi mano de pronto no te alcanza,
si mi sueño mejor no te prefiere,
si mi sangre cordial no te retrata,
si mis huesos de muerte no te buscan,
si tu puerta de amor me está cerrada,
entierra con tu rosa más oscura mi cadáver de fe venezolana.

Venezuela del canto emocionado…
…doliente Venezuela campesina.
Venero de mi luz, que amenazado,
más hondo el pensamiento me ilumina.
Yo canto tu perfil ilusionado.
Escucho el eco de tu selva herida.
Oigo el llanto del suelo lacerado.
Advierto tus estrellas matutinas.
Me embriago con el aire saturado de tu aroma primario y primitivo.
Tengo fijos mis ojos de soldado en la tumba sin muerte de Bolívar”.

POESIAS INMORTALES


Carta de un libro desechado 
a Alirio Ugarte Pelayo


Poeta e intelectual de alto vuelo

La Eternidad.-

Estimado doctor, abogado, escritor, periodista, diplomático, dirigente político, poeta e intelectual de alto vuelo. Espero que siga gozando del descanso eterno que desde el 19 de mayo de 1966 disfruta en los predios celestiales. Le escribe un ejemplar del libro Composición: lecciones graduales de lenguaje, gramática, trabajos de redacción, correspondencia comercial correspondencia comercial de Joaquín Añorga Larralde (Edición La Escuela Nueva, 1972), desde este infierno del vertedero municipal de Guanare, estado Portuguesa, al que fui arrojado injustamente por los biblicidas de la revolución.

Mi querido poeta: disculpe. Con su venia comenzaré por relatar un resumen de su vida y obra, desconocida por estos bárbaros inquisidores. Para que ellos sepan que usted fue un hombre con fibras de verdaderos revolucionarios, pues su padre biológico fue el general José Rafael Gabaldón, montonero alzado contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, y su hermano fue otro poeta, pintor, maestro de escuela y guerrillero: Argimiro Gabaldón. Claro. Usted no llevó el apellido de su viejo porque retoñó en el vientre de la bella Romelia Tamayo Anzola, nacido usted el 21 de enero de 1923 en la Hacienda Palmira, cerca de Anzoátegui del estado Lara, y que por motivo de la presunción de la mácula de ser hijo de madre soltera, su padre hizo que el matrimonio ospinense compuesto por Luis Horacio Ugarte y Hercilia Pelayo se convirtieran en sus padres adoptivos.

Esos bárbaros no saben que usted se graduó de abogado y obtuvo un doctorado en ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela (1947), donde se desempeñó como profesor de Filosofía del Derecho; y que colaboró en la redacción del Acta Constitutiva de la Junta Militar después del golpe de Estado del 24 de noviembre de 1948; y que fue nombrado director de Política del Ministerio de Relaciones Interiores en 1948 y gobernador de Monagas en 1949; y en 1956 fue contratado por la Creole Petroleum Corporation como asesor legal del departamento de la Consultoría Jurídica. Cómo será que ni siquiera saben que como líder político fue presidente del Consejo Supremo de la Federación de Estudiantes de Venezuela en 1942 y miembro directivo del Partido Democrático Venezolano en 1943. Que además fue elegido concejal por la parroquia de Altagracia-Caracas en 1944 y que se afilió al partido Unión Republicana Democrática (URD). Ellos ignoran que como periodista fue redactor del diario Últimas Noticias, jefe de redacción de El Heraldo y colaborador de El Nacional.

Esta caterva de ignaros no sabe que el 23 de enero de 1958, usted fue nombrado secretario general, con rango de ministro, por la Junta de Gobierno Provisional presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazábal, y que ese mismo año se hizo militante de URD, asumiendo el cargo de director nacional de doctrina de dicho partido, y que subsiguientemente fue embajador en México entre 1959 y 1961 y representante de su partido ante el Consejo Supremo Electoral en 1963.

Ellos ni siquiera saben del triste final de su carrera de hombre público, y que el 19 de mayo de 1966 había convocado a una conferencia de prensa en su residencia para hacer el anuncio de la constitución del nuevo partido; pero, pocos momentos antes de iniciar la entrevista, se escuchó un disparo en su despacho, y lo encontraron muerto.

En este 2023 deberíamos estar celebrando, estimado poeta, el centenario de su nacimiento, pero lamentablemente estos resentidos sociales están pendientes es de acabar con lo que construyó la democracia. Tanto es así que en Guanare se constituyó en el proceso democrático una biblioteca pública que, honrosamente, llevó su nombre. Desde pocos años después de la llegada de Chávez al poder, nosotros los libros comenzamos a observar que nuestro palacio iba deteriorándose poco a poco. La lluvia comenzó a filtrarse por el techo y nosotros comenzamos a sufrir de moho, nuestras solapas se abultaban y las páginas se humedecieron. La primera familia librera que se contaminó fue la sección de “Sala estadal” que contenía las obras literarias de los escritores portugueseños. Una sección que ellos mismos hicieron, llevando cada poeta, cada escritor los cinco libros reglamentarios que exigía la Biblioteca Nacional por conceder a cada escritor el Depósito Legal respectivo. Esos libros fueron sacados de los estantes para que no contaminaran al resto de la población libresca. Con lástima vimos caer al piso: Obra poética de Eddy Ferrer Luque, Los cinco reyes magos de Tomás Jurado Zabala, Un sacudir de alas de Carmen Pérez Montero, El caballo de mis coplas de Graterolacho, el poemario de José La Riva Contreras, varios libros de José Joaquín Burgos, Negro es un bello color de Yorman Tovar, y otros tantos que me es imposible enumerar.

El tiempo fue pasando, y entre la lluvia creando tanta humedad, las polillas y la indiferencia del gobierno, nos convirtió en un enorme hospital de pacientes sin médicos ni medicinas. Hasta que llegó un “brillante” gobernador, cavernícola hasta de nombre y ordenó nuestro desalojo. Pensamos que íbamos a un hospital para que nos restauraran, pero no. Nos echaron como cochinos en un enorme volquete para un depósito en peores condiciones, nos arrojaron al “suelo pelao” donde nos terminamos de deteriorar, y de allí nos trajeron en otro camión volquete. Diez viajes echó aquel camión, como quien traslada presos de alta peligrosidad, y nos botaron en este vertedero municipal junto a tanta basura. Aquí somos tan insignificantes que ni siquiera les interesamos a los zamuros plumíferos ni a los zamuros humanos.

Por boca de un extraño que vino a echar desperdicios acá supe, Dr. Ugarte Pelayo, que el acucioso escritor Jesús Pérez Soto, uno de los autores cuyas obras perecieron, escribió por las redes este texto:
“Ya nos enteramos adónde fueron a parar los restos de los libros que dieron vida a la antigua biblioteca pública Dr. Alirio Ugarte Pelayo. ¿Recuerdan? 23.000 ejemplares fueron desalojados de su templo, trasladados a un local inapropiado y de allí, hace poco los arrojaron a una volqueta y fueron a parar al vertedero de basura. 10 viajes echó la volqueta, eso costó sacarlos de la vida pública de Guanare; pero el circo sigue porque ya viene el 23 de abril, Día del Libro y seguro habrá pitos y tambores, hurras y festejos para hablar bien del libro, para exaltarlo, pero no para devolverlo públicamente a los lectores, para ponerlo al alcance de los niños. La noticia es triste y hay que asumirla como una de las peores canalladas que le puedan hacer a un pueblo, porque dejarlo sin biblioteca pública es un acto del que solo se puede vanagloriar un estúpido, un miserable o un… agreguen ustedes el adjetivo; porque puede que a un político no le guste leer, pero no por eso tiene derecho a arrastrarnos hasta su ignorancia y tampoco debemos permitir que nos hagan eso. Mientras en Guanare no haya biblioteca no podemos hablar de amor al libro, será más cuesta arriba formar niños y jóvenes lectores; hay que devolverles su templo a los libros, su olimpo y eso lo tiene que hacer el gobierno quien fue el que acabó la biblioteca”.
De manera que el templo donde nuestros poetas y educadores soltaron lo más granado de su talento para educar y recrear a tantos jóvenes, de la noche a la mañana se convirtió en una empresa estatal de vehículos (ambulancias). Tuvo razón Miguel de Cervantes cuando sentenció: “La ignorancia es un rocín que hace tropezar a cada paso a quien lo monta, y pone en ridículo a quien lo conduce”.

Es una lástima, Dr. Ugarte Pelayo, contarle esta desgracia. Tanto que se esforzó el Estado democrático para formar a estos ñángaras tardíos y resentidos sociales en las universidades. Mientras el Estado aportaba presupuesto ignoraba la basura ideológica que le estaban inyectando a los jóvenes de la época con el nocivo recetario de Marta Harneker, El Capital de aquel viejo ocioso llamado Carlos Marx que nunca trabajó, y de tantos cabezas calientes criollos que el mismo Estado les publicaba aquellos legajos venenosos que hoy por hoy son el fracaso de Venezuela, mientras ellos calificaban de “agente de la CIA” a Carlos Rangel por su obra Del buen salvaje al buen revolucionario. No quisieron los demócratas darse cuenta de que en las universidades se estaban amolando los cuchillos para nuestros propios pescuezos… y lo estamos viviendo en esta degollina plagada de corrupción y destrucción general.

Hoy 23 de abril de 2023, día de nosotros los libros, le confieso estimado poeta que deseo el día en que alguien prenda fuego en este pedazo de suelo putrefacto donde agonizo. Desde aquí he visto morir a tantos amigos, consumidos por las llamas. Vi con suma tristeza las siluetas de El Quijote y Sancho Panza, elevándose en volutas de humo nauseabundo. Escuché el llanto de Carmen Rosa, quien después de escapar del palúdico pueblo de Ortiz con sus Casas muertas y ayudar a construir Oficina Nº 1, morir en medio de tanta podredumbre. En fin, estimado Alirio Ugarte Pelayo. Su nombre y su memoria, han sido ultrajados y pisoteados por estos gobernantes de mentalidades primitivas a quienes no podemos exigirles nada porque es como pedirle mangos a un camoruco. Finalmente le digo que su poema “Canto irregular a Venezuela” no ha perdido vigencia. Nada más veamos lo que escribió usted en la primera estrofa:

Venezuela del canto emocionado,
doliente Venezuela campesina.
Puerto fluvial abierto en el costado
de América sensual y fugitiva.
Venezuela del hierro arrebatado
sin el penacho gris de las usinas.
Venezuela del agro quebrantado
bajo el peso de torres exhaustivas.
Dormida tierra de dolor clavado
en la tumba sin muerte de Bolívar,
te canto mi dolor crucificado
en el hondo ejercicio de la vida”.

Atentamente,
El libro desechado

Yorman Tovar es poeta portugueseño, profesor titular de la Universidad Ezequiel Zamora (Unellez).

La Palabra Compartida #14 - Alirio Ugarte Pelayo: el Ciudadano

La Palabra Compartida #15 - Alirio Ugarte Pelayo: el Político

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[1960] - Destino Democrátic... by Andrés della Chiesa