EL Rincón de Yanka: CORRECTO

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sábado, 11 de julio de 2026

👉 EL PROFESOR ESTÁ MÁS SOLO QUE NUNCA, EN SU TAREA DE INSTRUIR por PABLO PÉREZ

El profesor está más solo que nunca, 
en su tarea de instruir

(Y LOS PADRES ESTAMOS MÁS SOLOS QUE NUNCA EN LA TAREA DE EDUCAR)

En el intrigante conversatorio titulado "Ser profesor hoy", el destacado filósofo y educador, el doctor Pablo Pérez, arrojó luz sobre tres aspectos inquietantes que acechan la noble tarea docente, delineando un panorama en el que el profesor se encuentra más solo que nunca en su compromiso de educar.
Pérez, exdecano de la Facultad de Ciencias de la Educación de UDEP y experto en Filosofía y Psicología, desentrañó la complejidad contemporánea del rol del maestro, destacando que en el pasado la familia y la sociedad colaboraban en la labor educativa. Sin embargo, en la actualidad, el docente se enfrenta a una soledad creciente, ya que la familia no desempeña su papel educativo y la sociedad, en cambio, desorienta.
"Tenemos que enseñar nosotros solos, compitiendo con lo que se dice fuera. Por ello, debemos estudiar mucho más", expresó, evidenciando la carga adicional que recae sobre los hombros de los educadores modernos.
En su análisis, Pérez subrayó dos preocupaciones fundamentales. En primer lugar, destacó la escasez de verdad en el mundo actual y la responsabilidad del maestro de buscarla activamente. "Si no la encontramos, nos quedaremos sin profesión; no tendremos qué enseñar", advirtió. El educador, según Pérez, debe dedicarse a descubrir y enseñar verdades fundamentales que sirvan como brújulas para la vida.
"Tenemos que enseñar nosotros solos, compitiendo con lo que se dice fuera. Por ello, debemos estudiar mucho más".
Pérez comparó la tarea del filósofo, que busca la verdad, con la del educador, que tiene la tarea de enseñarla. Enfatizó que la educación no debe adaptarse a la "sociedad líquida" de modas y tendencias, sino centrarse en la búsqueda y transmisión de la verdad, rechazando la mera adaptación a ideologías efímeras.
El filósofo también señaló la preocupación de que la educación priorice los métodos sobre el conocimiento de la verdad. Enfatizó que el método no revela la verdad, simplemente se ajusta a las demandas cambiantes de la sociedad. 
"Hay que preocuparse de que el maestro conozca la verdad; si la conoce bien, siempre encontrará la forma de enseñarla", apuntó.
Pero el análisis de Pérez no se detuvo en la pedagogía. Hizo hincapié en la importancia de que los maestros sean sabios en la comprensión del ser humano y el mundo, permitiéndoles orientar a los estudiantes en los desafíos cotidianos. Subrayó la necesidad de respetar cada etapa de formación y no verlas simplemente como preparación para la siguiente, advirtiendo que lo que se omite aprender en una etapa puede perderse para siempre.
"Hay que preocuparse de que el maestro conozca la verdad; si la conoce bien, siempre encontrará la forma de enseñarla".

Falta humanidad en el mundo

Finalmente, Pablo Pérez concluyó su reflexión con una llamada a la humanidad. En un mundo carente de humanidad, enfatizó la importancia de que los maestros se conviertan en sabios en esta virtud esencial. Remarcó que el maestro debe ser un portador de verdad y amor, pues no hay mejor manera de formar a las personas que hacerlo con amor.
En resumen, la tarea del profesor, según Pablo Pérez, se enfrenta a desafíos únicos en la sociedad actual, que exige más que nunca una búsqueda constante de la verdad y una conexión profunda con la humanidad. 
En su soledad aparente, el profesor se erige como un faro de conocimiento y amor, guiando a las generaciones futuras en un mundo que necesitan más de ambas virtudes.

miércoles, 25 de marzo de 2026

LIBRO "AUTODESTRUCCIÓN WOKE": AUGE Y DECLIVE DE LOS CULTOS POSMODERNOS por MARINA DE LA TORRE


AUTODESTRUCCIÓN
WOKE
AUGE Y DECLIVE DE LOS 
CULTOS POSMODERNOS

¿Cómo hemos llegado a someternos, en una sociedad que se proclama racional y científica, a un pensamiento único disfrazado de virtud?
Este libro no busca complacer ni incendiar, más bien comprender. Desde una mirada crítica -pero no cínica-, la autora desentraña los engranajes del paradigma woke en España, sus raíces ideológicas y su progresivo deterioro. 
¿Qué ocurre cuando la lucha por la igualdad deriva en puritanismo moral? 
¿Qué sucede cuando la diversidad se sacrifica en nombre de una uniformidad impuesta?
Con lucidez y valentía, De la Torre enlaza la Torre de Babel con las nuevas torres ideológicas del presente y analiza cómo el lenguaje se convierte en arma, cómo se sofoca la disidencia en nombre del bien común y cómo, en ese proceso, se erosionan el debate, el pensamiento complejo y la libertad misma. Examina también los desafíos de la era digital, donde las identidades se evaporan y los algoritmos reducen al ciudadano a consumidor.
Entre la crítica cultural, el ensayo político y la filosofía especulativa, esta obra ofrece un mapa para quienes intuyen que algo no encaja en el relato dominante, pero no saben aún cómo nombrarlo.
No es un manifiesto. Es una invitación: a pensar más allá, a cruzar el puente.
Introducción

El eslogan «lo personal es político» ha permeado hasta el extremo de lo cotidiano, transformando sociedades enteras en campos de batalla donde vecinos, amigos y familias, hombres y mujeres se distancian por fanatismos ideológicos. Las redes sociales, convertidas en vitrinas de realidades ficticias, funcionan como patios de recreo para adultos que se citan a la salida del instituto para solucionar disputas infantiles. La simulación nos envuelve, en una aceleración vertiginosa, sin un rumbo claro. Persiste una incertidumbre general, una inquietud que nos agita. No hay asidero alguno: todo parece previsible, caduco, y, sin embargo, se avecina algo inédito, a la vez fascinante y aterrador, mientras se des­moronan las estructuras que podrían sostenernos ante lo desconocido. 

Antes de continuar, y teniendo en cuenta este contexto delicado, ad­ vierto de que en este libro cuestionaré mitos y tabúes contemporáneos, lo sagrado y lo profano, sin pretender complacer a grupos identitarios. Busco, en cambio, puntos de encuentro con individuos abiertos al acuerdo y la discrepancia, con el fin de expandir perspectivas. No es­ cribo para convencer, sino para ordenar mis ideas, aprender, compartir y cuestionar mis certezas. Por eso, no prometo que mis opiniones de hoy permanezcan inalteradas mañana: me reservo el derecho a repen­sarlas. Algunas ideas, sin embargo, no nacen de opiniones efímeras y no cambiarán, aunque transmitirlas sea lo más desafiante.

La crítica cultural, aunque esencial e intrigante, genera un ruido en­sordecedor que agota. Nos hemos habituado a niveles de estruendo tan altos que anhelamos el silencio en lo cotidiano, como el trabajador que ansía sus breves vacaciones. Nos hemos acostumbrado a vivir a toda prisa, a consumir interminables contenidos en internet, a no parar la maquinaria de la mente, pero necesitamos aprender a detenemos y prestar atención, y eso requiere ir más allá de la mera actualidad, la batalla cultural y la política, hacia una indagación más honda del yo.
Es lo que propongo en estas páginas, aunque a veces suene inusual, incluso para quienes creen anticipar mis derroteros. Aquí os cuento lo que pienso de forma alternativa o, al menos, una parte de ello...

Para iniciar esta indagación, exploremos el paradigma woke y su deterioro a través de una analogía ancestral: en las vastas llanuras de la antigua Sinar, la humanidad se congregó bajo un lenguaje común y erigió la torre de Babel como emblema de su ambición colectiva. Aspiraban a trascender los límites humanos, a rozar lo infinito con manos mortales, forjando un orden autosuficiente libre de jerarquías externas o normas impuestas desde lo alto. Sin embargo, esa unidad era precaria: se sustentaba en la hybris, ciega ante las grietas inherentes a la condición humana. La soberbia generó su propia caída: las lenguas se fragmentaron en dialectos incompatibles, la comunicación se vol­vió caos, las alianzas se disolvieron y la torre quedó como un armazón vacío, un recordatorio de las aspiraciones desmedidas que dispersaron a los pueblos por el mundo.

De forma similar, la distopía cultural que se despliega en estas pá­ginas se erige sobre otro «lenguaje común»: la neolengua woke. Bajo la promesa de igualdad radical, moviliza multitudes, pero pronto la cohesión se resquebraja. El discurso muta en instrumento de control dogmático, las disidencias se estigmatizan como traiciones imperdona­bles, y la uniformidad ideológica sofoca la creatividad que emerge de la diversidad auténtica. El colapso irrumpe cuando el discurso unificado se astilla en conflictos internos: facciones que se acusan mutuamente de tibieza y contradicciones que proliferan hasta que la torre woke se derrumba, víctima de la misma lógica que pretendía erigirla.

Esta analogía evoca el arquetipo de la torre en tradiciones simbólicas: una construcción nacida del ego humano que, inevitablemente, es de­rribada por una fuerza divina, representada por un rayo. La caída no es solo destrucción, sino una revelación que expone la fragilidad de falsos ídolos, desalojando a quienes se aferran a ilusiones compartidas. En este contexto, la «torre woke» se desmorona en un estruendo previ­sible, dejando un mosaico de discursos fragmentados. No obstante, la caída allana el camino para la posibilidad de un horizonte de cohesión que surja de un diálogo lúcido que reconcilie las herencias olvidadas con el momento presente.

Sin embargo, la ruptura de marcos compartidos nos confronta con lo incierto: la disolución de certezas, el eco de significados perdidos y la irrupción de tecnologías que conectan sin límites pero que despiertan interrogantes sobre la identidad, la realidad y la esencia humana.

Entre mito ancestral, análisis político y crítica cultural, este relato propone una lectura especulativa que invita a la reflexión, no a la ad­hesión; a interrogantes, no a dogmas. Explora los orígenes, las fisuras y el colapso del imaginario woke para conducir hacia una indagación más valiente que los pensadores posmodernos solamente comenzaron; estos apenas abrieron un abismo inevitable ante los límites de la razón, del que huyeron despavoridos en busca de consuelo. Pero no hay escapatoria ante lo desconocido ni paraíso pretérito al que regresar. Solo queda enfrentar el caos y, desde él, alumbrar un orden superior: algo nuevo que, sin embargo, resulta de algún modo familiar.

Estamos en caída libre hacia el futuro. 
No sabemos adónde vamos. 
Las cosas cambian tan rápido, 
y siempre que pasas por un largo túnel, llega la ansiedad. 
Y todo lo que tienes que hacer para transformar 
tu infierno en un paraíso es convertir 
tu caída en un acto voluntario.

JOSEPH CAMPBELL

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ERES WOKE PORQUE TE PROGRAMARON

domingo, 14 de septiembre de 2025

LIBROS DEL ASESINADO LIBERTARIO CHARLIE KIRK 🎗 "LA ESTAFA DE LA UNIVERSIDAD" y "REVOLUCIÓN DE LA DERECHA POLÍTICA": CÓMO VENCER A LOS PROGRES Y SALVAR A OCCIDENTE

«Nunca permitas que nadie silencie tu voz, incluso cuando sea impopular». Durante una charla tipo 'Prueba que me equivoco' ('Prove me wrong').
«La batalla espiritual está llegando a Occidente y los enemigos son el progresismo o el marxismo, que se combina con el islamismo para perseguir lo que llamamos el estilo de vida americano u occidental. Ese estilo de vida es muy simple: Quiero poder casarme, comprar una casa, tener hijos, permitirles montar en bicicleta hasta que se ponga el sol, enviarlos a una buena escuela, tener un vecindario con baja delincuencia. No que a mi hijo le enseñen contenidos basura de lesbianas, gays y transgénero en su escuela; y al mismo tiempo, no tener que escuchar la llamada musulmana a la oración cinco veces al día. Y estas dos amenazas están uniendo fuerzas para perseguirnos», afirmó en una conferencia que él mismo reposteó en X un día antes de su asesinato.
«¿Es el marco islamista válido para las naciones occidentales? Por supuesto que no. Hay muchas razones: el Islam no cree en en libertad de expresión, ni libertad religiosa, ni en la separación entre estado y religión. Esas tres posturas son antitéticas al pensamiento occidental. En un país de mayoría musulmana, no se puede criticar al profeta Mohammed. En muchos de esos países, tampoco hay una protección robusta a la libertad de culto y religiosa. Mientras occidente se preocupa de mezclar internamente diferentes creencias y religiones, ellos tienen el deber de entrar en el Estado para cambiarlo y que sea más islamista. Por último: no conozco ninguna nación occidental que al hacerse más islámica sea un mejor lugar para vivir, más feliz o más libre».

«Las personas blancas son más propensas a ser atacadas, especialmente per cápita, por personas negras en este país. La narrativa que han promovido durante los últimos diez años es que existe un ataque implacable contra las personas negras por parte de las personas blancas. Y los datos no lo demuestran. De hecho, ¡es exactamente lo contrario!».

«Las mujeres más felices de Estados Unidos están casadas y tienen hijos. Las más infelices son las solteras sin hijos. Cásate y ten hijos. Ignora a los envidiosos. ¡Vive la vida al máximo!».

«Permitimos la masacre de un millón y medio de bebés al año con el pretexto de la salud reproductiva de las mujeres. Permitimos que cada año se lleven y se desechen bebés, simplemente diciendo que no son seres humanos. –Se le pregunta sobre si está comparando el aborto con el Holocausto– Es peor: son 45 millones de bebés».

¿Por qué enviamos a nuestros hijos a la universidad? ¿Por qué gastamos cientos de miles de dólares en un título inútil? ¿Por qué dejamos que nuestros hijos sean adoctrinados por quienes discrepan fundamentalmente con la grandeza de Estados Unidos? En su nuevo libro, "La Estafa de la Universidad" (The College Scam: How America's Universities Are Bankrupting and Brainwashing Away the Future of America's Youth), Charlie Kirk responde a todas estas preguntas y más. Desde la fundación de (Momento Crucial) Turning Point USA, Charlie Kirk ha sido la voz líder en los campus universitarios estadounidenses que defiende a los estudiantes conservadores. Todos sabemos que las universidades están llenas de profesores de extrema izquierda, pero la verdad es mucho peor. Los ideales antiamericanos prosperan, los progresistas reprimen la libertad de expresión y el lavado de cerebro es la norma. En "La Estafa de la Universidad", Charlie Kirk lleva a la industria universitaria a juicio con una acusación de diez cargos que explica por qué el mundo académico ha perdido toda credibilidad. ¡Una lectura imprescindible para todo estudiante, padre o madre y ciudadano estadounidense preocupado!

Revolución de la derecha política: Cómo Vencer a los dormidos progres y Salvar a Occidente (Right Wing Revolution: How to Beat the Woke and Save the West) ha sido durante mucho tiempo el único faro de libertad y sensibilidad en un mundo caótico. Ahora, está bajo la amenaza de una ideología letal que busca humillar y borrar a cualquiera que no se incline ante su altar. 
¿La amenaza en cuestión? El progresismo. La corrección política. Las ideologías como dogmas. 
En Revolución del sentido común y del patrimonio cultural: Cómo Vencer a los progres y Salvar a Occidente, el fundador de (Momento Crucial) Turning Point USA, Charlie Kirk, saca al "wokeismo" de las sombras y detalla los pasos exactos necesarios para detener su propagación tóxica. Revolución de la política de Derecha no es una historia con moraleja. El "wokeismo" ya se ha filtrado en todos los aspectos de la sociedad estadounidense y occidental. En cambio, Charlie Kirk busca informar y preparar a cada lector para la próxima confrontación contra una de las amenazas más existenciales que Estados Unidos y Occidente haya enfrentado jamás.




"LA MENTIRA PUEDE MANTENER LA PAZ...
PERO LA VERDAD SIEMPRE REVELA LA REALIDAD". 
DOSTOIEVSKI

   DESPIERTA OCCIDENTE: LO MATARON 
POR DECIR LA VERDAD LIBERTARIA







El Guerrero 
Levanto su mano
Señalando hacia el infinito
El guerrero
Dice que estas lagrimas
Son la risa del mañana que me espera
El guerrero
Cabalgando entre las nubes
Me ha enseñado
Que estos prismas terrenales
No son nada, comparado con mi pueblo
Que desde sus entrañas se libera
El guerrero
Sin miedo fue buscando
Hermandad buscando fortaleza
Con el alma, con el alma limpia
Con la sonrisa (con la sonrisa plena)
El guerrero
Dice que estas lagrimas
Son la risa del mañana que me espera
Y no es nada
Comparado con un pueblo 
que desde sus entrañas Se libera
El guerrero
Sin miedo fue buscando
Hermandad buscando fortaleza
Con el alma, con el alma limpia
Con la sonrisa (con la sonrisa plena)
Y que esta lagrima es
La sonrisa que me espera
Al desenvainar su espada el guerrero
Ha iluminado el futuro
Y ha dicho que crea en mi tierra
Que avance tranquilo y seguro el gerrero
Y que esta lagrima es
La sonrisa que me espera
Sobre las nubes lo vi cabalgando
Con el alma limpia el guerrero
Y la sonrisa, y la sonrisa plena
El guerrero
Iluminando el futuro
Dice que me espera
Que me espera en las estrellas
El guerrero
Que profundamente quiera a mi tierra
Dice que me espera
Oye y tambien respete 
a mis hermanos del mundo


En la mayoría de las iglesias españolas
no se mencionó al asesinado Charlie Kirk. 
¿Pero esto qué es?
@prensaCEE Galicia Coruña España

miércoles, 29 de enero de 2025

LIBRO "RESISTIR A LO POLÍTICAMENTE CORRECTO EN LA HISTORIA": HITOS PARA UN CONOCIMIENTO NO CONTAMINADO POR LA IDEOLOGÍA GLOBALISTA por ARNAUD IMATZ

Resistir 
a lo políticamente correcto 
en la historia
Hitos para un conocimiento 
no contaminado por la ideología globalista

El debate histórico se vuelve cada día más difícil puesto que los inquisidores y censores modernos pretenden aceptarlo solo a partir de la posición «nosotros defendemos el Bien, nosotros poseemos la Verdad». Rechazar la fatalidad de la dependencia de los mercados financieros y negarse simultáneamente a propugnar la utopía del mundo «diverso», «multicultural», sin raza, sexo, nación ni cultura, es exponerse ipso facto a ser declarado racista, xenófobo, odioso, violento, machista, ultraderechista, fascista o nazi, y, en consecuencia, a ser expulsado del campo de la respetabilidad política y mediática. La policía del pensamiento único vigila, encierra y bloquea, pero, desde hace algún tiempo, por fin, la resistencia se está organizando en Europa y América, donde la opinión pública parecía condenada para siempre al letargo. Cada vez son más las voces que se alzan para denunciar el carácter odioso, despreciable y mortífero que subyace en la ideología globalista. La tarea de regeneración es a todas luces inmensa y no ha hecho más que empezar. Centrado en la historia contemporánea de Francia y España, este libro está firmemente enraizado en ese movimiento antitotalitario de liberación y emancipación de los pueblos. Examina una treintena de temas especialmente controvertidos, pone en tela de juicio muchos de los prejuicios y mitos que se han reproducido una y otra vez, y contribuye así a deconstruir la propaganda de los «deconstructores».
«A modo de introducción, hagamos dos tipos de reflexiones. Primero, sobre los frecuentes ataques a los principios de la investigación histórica y los peligros de la ideología del gran mortero globalista, y, segundo, sobre el declive lento pero tangible de Europa y Occidente». Así presenta Arnaud Imatz su último trabajo, «Resistir a lo políticamente correcto en la historia», un conjunto de hitos para un conocimiento no contaminado por la ideología globalista. El prólogo es de Dalmacio Negro Pavón, con nueve reflexiones, y el lector descubrirá que está ante un fino análisis de la realidad política y cultural que nos rodea.
El marco ético y los métodos de la investigación histórica, ampliamente aceptados durante el siglo XX, a pesar de los desastrosos avatares del totalitarismo socialista-marxista y nacionalsocialista, sufren hoy día singulares desviaciones y distorsiones. Como señala, cada vez son más pisoteadas por los diversos activistas de la globalización feliz y de la utopía diversitaria, atrincherados en los círculos político-financieros, mediático-culturales, académicos y universitarios.
Así, el debate histórico se vuelve cada día más difícil puesto que los inquisidores y censores modernos pretenden aceptarlo solo a partir de la posición «nosotros defendemos el Bien, nosotros poseemos la Verdad».
Rechazar la fatalidad de la dependencia de los mercados financieros y negarse simultáneamente a propugnar la utopía del mundo «diverso», «multicultural», sin raza, sexo, nación ni cultura, es exponerse ipso facto a ser declarado racista, xenófobo, odioso, violento, machista o ultraderechista, y, en consecuencia, el resultado es ser expulsado del campo de la respetabilidad política y mediática. La policía del pensamiento único vigila, encierra y bloquea, pero, desde hace algún tiempo, por fin, la resistencia se está organizando en Europa y América, donde la opinión pública parecía condenada para siempre al letargo. Cada vez son más las voces que se alzan para denunciarlo, como es el caso de Imatz.

La intención de este trabajo es poder regenerar todo esto, y lo hace comenzando por la historia contemporánea de Francia y España. Examina una treintena de temas especialmente controvertidos, pone en tela de juicio muchos de los prejuicios y mitos que se han reproducido una y otra vez, y contribuye así a deconstruir la propaganda de los «deconstructores». Se divide en dos partes, centradas fundamentalmente en el siglo XX, el siglo de las ideologías: la primera sobre la vida política francesa, la segunda la sombra de Descartes es alargada, cada parte tiene exactamente 16 capítulos, pues el 33 -decimoséptimo de la segunda- es una entrevista. La entrevista es realizada por Fernando Vaquero Oroquieta y se titula «España y Europa, radiografía por un hispanista francés».

Las ideas dirigen la historia. Pero como dice Arnaud Imatz, para el historiador de las ideas, hay muy pocas ideas nuevas. Lo nuevo es la presentación, así que este libro es una sólida reflexión sobre las causas de la situación histórico-política de Francia en relación con la de España desde el punto de vista de la historia de las ideas políticas, fundamentada en una impresionante serie de datos. El resultado es una invitación al lector a reflexionar también sobre el futuro inquietante de estas dos grandes naciones. Futuro que es también el de Europa y de lo que puede llamarse todavía la Cristiandad.

¿Por qué eligió un título tan contundente? ¿Cree que refleja la polarización actual en el debate histórico?

Como muchos observadores, historiadores y politólogos, tanto de Europa como de Occidente, creo que ya es hora de que despertemos y dejemos de engañarnos a nosotros mismos. Se necesita un verdadero “electroshock” y si con el título Resistir a lo políticamente correcto en la historia y el subtítulo Hitos para un conocimiento no contaminado por la ideología globalista logro despertar el interés de unos cuantos potenciales lectores ¡Laus Deo!

Todos sabemos, más o menos, lo que significa la expresión “políticamente correcto”. Teóricamente se refiere a una forma de lenguaje o discurso normativo que pretende no herir a nadie, en particular a los grupos minoritarios percibidos como víctimas, excluidos o discriminados. Venida de Estados Unidos a principios de los años 1990, dicha expresión no ha parado de expandirse en toda Europa. Ocurrió tras la caída del Muro de Berlín y el fin de la URSS y con ello el descrédito del socialismo marxista. Y también se agravó cuando en la década 2010 la izquierda socialista europea decidió abandonar la defensa prioritaria de las clases populares -obreros y empleados-, para recurrir a un nuevo tipo de electorado supuestamente mayoritario (burguesía urbana globalista, jóvenes diplomados, feministas radicales, minorías de barrios de inmigrantes, descolonialistas, proimmigracionistas, islamoizquierdistas, etc.). El resultado ha sido catastrófico.

Por supuesto lo políticamente correcto tiene defensores “vergonzosos” o “camuflados” que suelen relativizar el concepto. Dicen que no se trata de algo absoluto sino de una simple relación social cambiante; en el fondo, no pasaría de ser una especie de moda. Lo políticamente correcto (la realidad y no el vocablo) habría siempre existido. Solo sería un consenso sobre lo que es aceptable y lo que no en la sociedad. Pero naturalmente ellos niegan o se cuidan de no decir que el uso de la palabra conlleva una burda, constante y extrema distorsión de la realidad y peor aún, una terrible restricción de la libertad de expresión.

Como bien dijo el novelista Michel Houellebecq: “Hay que ser al menos tan cauteloso en una entrevista como en una investigación policial”. (18.09.2024, JD News). Los censores, neoinquisidores vigilan, controlan… Muy significativamente, estos guardianes o defensores de su “democracia elitista” (la cual no pasa de ser un oxímoron) afirman constantemente, con evidente mala fe, su determinación de combatir la desinformación y defender el Estado de Derecho. Para eso amenazan, sancionan, multan e imponen penas de prisión a sus opositores. Instrumentalizan a diario el cacareado delito de odio o la acusación de complotismo. En fin, si los tiranos torpes usan bayonetas, nuestros nuevos tiranos usan e instrumentalizan el derecho.

Ese nocivo ambiente se repercuta por supuesto en la enseñanza y en la investigación, especialmente en los campos de la historia de las ideas y de los hechos, ámbitos que me son más familiares. El método científico, la tradición de rigor y probidad invocados y repetidos como mantras, están continuamente burlados. Cuando se acepta el debate partiendo de la posición de que “sólo nosotros podemos presentar argumentos racionales o pertinentes, sólo nuestras palabras son legítimas, solo nosotros poseemos la verdad porque lo que decimos es lo correcto históricamente” entonces, por definición, ya no hay debate. No se puede pretender monopolizar el debate y hacer un uso terrorista de argumentos “científicos” y “seudocientíficos” sin caer fuera del ámbito de la investigación seria y, en última instancia, de la democracia.

En definitiva, mi libro es una llamada a la resistencia contra todo lo históricamente correcto en la historia y, ante todo, una exhortación a defender la libertad de expresión. Deconstruye metódicamente un buen número de prejuicios, falacias y leyendas propagados incansablemente por los relatos ideológicos de moda. Es una defensa firme y decidida de la historia de los pueblos de Europa y Occidente, frente a los “memoricidios” cometidos por legiones de activistas, periodistas y académicos, woke, islamoizquierdistas, LGBT, racialistas, ecologistas-punitivistas y otros progresistas extremistas con el beneplácito o la connivencia de gran parte de las élites políticas, económicas y mediáticas europeas.

En el libro menciona la «policía del pensamiento único». ¿Podría explicar cómo se manifiesta actualmente en el ámbito académico e historiográfico?

A lo largo de las últimas décadas, muchos autores y personalidades “no conformistas” han sido declarados injustamente racistas, xenófobos, violentos, conspiracionistas, machistas, sexistas, extremistas, fascistas o nazis, y en consecuencia, han sido expulsados del campo de la respetabilidad política y mediática, simplemente por haber rechazado la fatalidad de la dependencia de los mercados financieros, defendido el poder adquisitivo del pueblo y, al mismo tiempo, reivindicado la identidad de los pueblos frente a la utopía globalista de un mundo “diverso”, multicultural, sin raza, sexo, nación, identidad o cultura. La policía del pensamiento del sistema bloquea eficazmente cualquier actitud que considera perjudicial o desafortunada. Podría citar muchísimos ejemplos de prestigiosos autores, periodistas y académicos víctimas de la censura y del odio “progresista”. Me limitare aquí a recordar los nombres de Michel Onfray (proudhoniano, antimarxista y soberanista), Sylviane Agacinski (filósofa feminista, mujer del ex primer ministro socialista Lionel Jospin, opuesta al “alquiler de vientres”), Florence Bergeau-Blaker (la antropóloga especialista en los Hermanos Musulmanes), Mathieu Bock Côté (critico agudo de la teoría del racismo sistémico) … o, en España, los nombres de Pío Moa (bestia negra de la “progresía”), Gustavo Bueno o Pedro Carlos González Cuevas. Conservo en mi archivo personal la copia de una carta del presidente de la Universidad Paris-Sorbona (B. Jobert) rechazando con hipocresía y mero formalismo (para mayor vergüenza, en nombre de la “pluralidad”, de la “libertad” y del “orden público”) la petición de una asociación estudiantil gaullista de una sala para un debate sobre mi libro Droite-Gauche sortir de l’équivoque (13 décembre 2016)… Y sin embargo, unos días antes se había concedido un auditorio a un escritor abiertamente islamista…

¿Cómo describe la relación entre la ideología globalista y esta interpretación de la historia?

Al parecer, un día Napoléon dijo: “Un buen resumen vale más que mil palabras”. Parafraseándolo diré que “una buena imagen vale más que un largo discurso”. Les remito por lo tanto a la ceremonia de inauguración de los juegos olímpicos de Paris 2024, con la triste burla de la última cena de Jesucristo. Sepan que el director artístico Thomas Jolly y el principal coautor de la ceremonia, el historiador Patrick Boucheron, son dos globalistas partidarios de Macron. Patrick Boucheron se hizo conocer denunciando y estigmatizando a Sylvain Gougenheim, “el Serafin Fanjul francés”, por ser el autor del libro Aristóteles y el islam. Las raíces griegas de la Europa cristiana. Director de una obra de ideología marcadamente globalista “Historia mundial de Francia” celebrada por la propaganda “macroniana”, Boucheron ha sido nombrado “por sus méritos” profesor en el Collège de France.

Usted menciona una creciente resistencia en Europa y América. ¿Qué formas concretas está tomando esta resistencia? ¿Qué papel juegan los historiadores en ella?

No hay acción sin reflexión. El papel del historiador es secundario, pero esencial. Numerosísimos libros, artículos, programas de televisión y comentarios en las redes sociales, especialmente desde hace diez años, dan testimonio de esa nueva resistencia ya imparable. En mi libro espero haber dado una buena visión general de ellos. El mundo “postwestfaliano” del fin de la Historia y la presunta “globalización feliz” ha muerto. La historia de las naciones soberanas e independientes vuelve con fuerza. Vuelve, reavivada por el enfrentamiento chino-estadounidense y la creciente desafección de la comunidad internacional hacia Occidente.

Por supuesto, no ignoro ni puedo ignorar la reelección de Donald Trump, que representa una rotunda victoria del pueblo de Estados Unidos frente a las fuerzas antidemocráticas del Estado profundo aliado del «wokismo», a su vez apoyado por los neoconservadores belicistas del Partido Demócrata y otros pseudoprogresistas. Sé que Trump defiende los intereses de Estados Unidos y de los norteamericanos, y que éstos no son los de las naciones europeas ni los de los pueblos europeos, pero también sé que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. Dios quiera que Trump actúe como revulsivo y ayude a las naciones y pueblos europeos a emanciparse de la sumisión a los dictados de la UE. Esperemos que recuperen por fin sus soberanías nacionales y sus auténticas democracias.

Francia y España: ¿Por qué decidió centrar su análisis en estos dos países? ¿Qué similitudes y diferencias encuentra en sus contextos históricos y la manera en que enfrentan la corrección política?

Habiendo nacido y vivido toda mi juventud, como mis antepasados, en el País Vasco a orillas del Bidasoa sobra decir que los dos países que mejor conozco y que más quiero son Francia y España. Son países y naciones que tuvieron su época de gloria y que hoy, en el siglo XXI, se ven lamentablemente reducidos al papel de figurantes sumisos en la escena internacional. Tienen en común la misma mediocridad de la mayoría de sus élites políticas, económicas y culturales y la misma propensión a absorber lo peor de Estados Unidos con diez años de retraso. Y esto para no hablar del activismo y de la ideologización de los jueces y magistrados y aun menos de la mediocridad moral insondable que afecta a sus oligarquías: consumo expandido de cocaína, pedofilia endémica, silencio sobre los abusos en la educación sexual de niños prepúberes, conversión del aborto en supremo tabú… (que yo sepa, no les afectó en absoluto que el aborto hasta los nueve meses haya sido autorizado en Minnesota, bastión del gobernador y fallido candidato demócrata a la vicepresidencia Tim Walz). Y, ¿qué decir de los pueblos europeos? Para ser caritativo, solo subrayemos que estos no tienen nada que ver, ni de lejos, con los hombres que se sacrificaron luchando contra las tropas de Napoleón o los que dieron sus vidas en las trincheras de Verdún… Mejor no insistir. No creo exagerar mucho si añado que desgraciadamente la situación es similar en el resto de Europa Occidental. Quieren que Ucrania luche contra los “odiados” rusos, pero únicamente … hasta el último ucraniano.

¿Qué narrativas históricas cree que han sido más distorsionadas por la corrección política?

¡Muchas! ¡Muchísimas! En este libro examino más de treinta temas seleccionados entre los más significativos y controvertidos de los siglos XX y XXI: Revolución Francesa, Revolución Rusa, Guerra Civil de España, derechos humanos, laicismo, liberalismo, nacionalismo, fascismo, gaullismo, protestas de 1968, populismo, oligarquismo, realismo político, modelo demo-liberal, crítica a la división derecha-izquierda, tradicionalismo católico, democristianismo, nacional-sindicalismo, franquismo, separatismo, al-Andalus, la Leyenda Negra, etc. También aprovecho la ocasión para recordar unas cuantas biografías de figuras intelectuales y políticas destacadas, como José Antonio Primo de Rivera, Melchor Rodríguez, Federico García Lorca, Dionisio Ridruejo, Clara Campoamor o Mercedes Formica.

¿Qué opina sobre el papel de las universidades en la promoción o censura de ciertas ideas históricas?

Es sencillamente patético. Va en contra de siglos de tradición occidental. Hannah Arendt decía, con valentía moral y lucidez, que las personas más fácilmente subyugadas, aterrorizadas y sometidas son los profesores, escritores, periodistas y artistas. Así que entre ellos no sólo existe la censura impuesta por la minoría activista, sino también la autocensura ejercida sobre uno mismo por la mayoría.

¿Cómo influyen los medios de comunicación en la construcción de una narrativa histórica dominante?

Bueno, los grandes medios de comunicación siempre han pretendido ser neutrales y nunca militantes. Pero, en realidad, seleccionan las informaciones, las destacan en mayor o menor medida, optan por difundir un mensaje más o menos orientado o tendencioso, y al final sirven a una determinada comunicación política o defienden unas ideologías. Afortunadamente, hoy en día los medios de comunicación mainstream, convencionales o dominantes, están siendo desafiados por sitios web o diarios en Internet y por las redes sociales, cada vez más favorecidos por los jóvenes para informarse. Los defensores del statu quo y del sistema no cesan de denunciar los excesos de las redes sociales, la fragmentación de la opinión pública, el resurgimiento de las teorías de la conspiración, la manipulación y la difusión de información falsa (fake news), y claman por la regulación (por no decir censura) de los servicios digitales, pero la suerte está echada y la libertad sólo puede reprimirse durante cierto tiempo.

¿Podría citar algunos ejemplos de historiadores y politólogos actuales o del pasado que han resistido lo políticamente correcto y han marcado una diferencia en la disciplina?

Hace unas pocas semanas publicaron en París una versión francesa del apasionante libro del argentino Marcelo Gullo Nada por lo que pedir perdón. En la “Introducción para el público francés” aproveche la circunstancia para dar una lista no exhaustiva de los autores importantes que han tratado el tema polémico de la “Leyenda negra”, es decir, por una parte, americanos, hispanoamericanos y europeos como Rómulo D. Carbia, Sverker Arnoldsson, Charles F. Lummis, Philip Wayne Powell, Charles Gibson, James Brown Scott, Lewis Hanke, William S. Maltby, William Thomas Walsh, Stanley Payne, Henri Pirenne, John Elliott, Hugh Thomas o Robert Goodwin y, por otra parte, españoles, como Elvira Roca Barea, Alberto G. Ibañez, Luis Suarez, Serafín Fanjul, Rafael Sánchez Saus, Iván Vélez, José Antonio Vaca de Osma, Pedro Insua, Pedro Fernández Barbadillo, Javier Esparza, Pío Moa, Javier Rubio Donzé, Adelaida Sagarra Gamazo, etc.

Imagínese si intentara hacer lo mismo con todos los temas que he tratado, esto se volvería pesado e interminable. Lo que sí puedo y quiero hacer es rendir homenaje a cuatro maestros contemporáneos no solo por la importancia de sus obras sino por la valentía intelectual que demostraron a lo largo de sus vidas. Son el historiador e hispanista Pierre Chaunu (que ya denunciaba el colapso demográfico de Europa en 1976 levantando la ira de sus adversarios), y tres grandes politólogos realistas: los franceses Julien Freund y Jules Monnerot y el español Dalmacio Negro, quien me hizo el honor de prologar ese libro.

Arnaud Imatz es historiador universitario francés, doctor de Estado en Ciencias Políticas y diplomado en Derecho y Ciencias Económicas. Es también Académico Correspondiente extranjero de la Real Academia de la Historia y empresario. Estudioso del mundo hispánico, ha publicado una docena de libros y ha colaborado con numerosos ensayos y artículos en revistas europeas y americanas.

LOS NUEVOS MANDAMIENTOS DEL GLOBALISMO 
DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA

IUSTITIA EUROPA. SÉ PROTAGONISTA DEL CAMBIO

La voz de los ciudadanos tiene que oírse. España necesita una transformación profunda y urgente. Necesitamos un Reinicio Moral que devuelva la decencia y el compromiso real con la ciudadanía. Los ciudadanos nos negamos a continuar con esa política de confrontación que nos enfrenta entre ciudadanos. La corrupción de este régimen no es solo política sino moral. Se está destruyendo nuestras instituciones y nuestra sociedad.


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