EL Rincón de Yanka: AMAR

inicio














Mostrando entradas con la etiqueta AMAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AMAR. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de abril de 2026

¡QUÉ BONITA ESTÁ LA VIDA! 🙌 (QBELV) OASIS MINISTRY


(QBELV) 
 Que bonita está la vida

Ahora vivo en otro mood, agarrado de mi Jesús
Que bonita está la vida y este gozo que yo mantengo,
Cuando pienso cosas bonitas, lo malo se va corriendo
Aunque el mundo se ponga oscuro, yo sigo dándole luz,

Coro
Oe oe oe oe oe oe oe oe oe

Verso 2
Si te tengo nada me falta, tu amor siempre me acompaña
No hay día malo en el viaje, hay días y aprendizaje
Si te tengo es suficiente, tu amor será para siempre
El tiempo es un regalo por eso se llama presente

Coro
Oe oe oe oe oe oe oe oe oe

La vida es Bella cuando alabas y no te quejas, agradécele más a Dios.
Y suelta todos lo problemas, analiza que el tiempo va de prisa. 
Suelta el pasado que ya no te identifica, analiza que el tiempo va de prisa
Suelta el pasado que ya no te identifica

Ahora vivo en otro mood ,agarrado de mi Jesús
Aunque el mundo se ponga oscuro, yo sigo dándole luz (2)

QBELV - (Que bonita está la vida) - Oasis Ministry (Merengue)

lunes, 13 de abril de 2026

LOS ÁRBOLES TE ENSEÑARÁN A VER EL BOSQUE por Joaquín Araújo 🌲🌴🌳

 


Como ya he respirado, desde que nací, 500 millones de veces y en todas y cada una de esas inhalaciones mi intimidad más íntima fue abastecida por el alma verde de esos mismos árboles no puedo por menos que plantar, escribir, defender y, como podéis leer más adelante pretendo incluso convertirme en uno de ellos. Con este poema resumo los motivos que me llevan a la coherencia de poner a crecer lo que nos permite crecer.

¿PARA QUÉ PLANTO ÁRBOLES?

Planto árboles para que,
cuando yo no esté,
estén los surtidores de todos los suspiros,
los veneros del frescor,
otros trinos anidando en otros tímpanos.
Planto árboles para que,
cuando yo no esté,
quede el color de la vida
pintando otros paisajes,
acaso todavía en calma.
Planto árboles para que,
cuando yo no esté, manen todavía,
como sudor, flores y el frutos de las frondas.
Planto árboles para los nietos
de mi nieto y para que,
cuando yo no esté,
sigan los libros de papel
y los ojos que los leen.
Planto árboles para que,
cuando yo no esté,
esas nubes de hojas
siembren todavía el descanso de las sombras.
Para que otros ahora y después
respiren su alma verde.
Planto árboles para que,
cuando yo no esté,
la belleza de las flores
siga alimentando la sabiduría de los frutos.
Planto árboles para que cuando esté
el futuro sepa agradecer nuestro pasado
a través de la sabia savia que levantó
un bosque de recuerdos.
Planto árboles para que cuando estéis
vosotros siga siendo bella la Belleza.
Planto árboles para que,
cuando yo no esté, sea, por fin,
visible la transparencia.
Para que llegue a ser verdad la Verdad más grande

🌲🌴🌳

Planto árboles, por tanto, para que sea menos mortal la muerte.

Como anuncié me enterrarán bajo la sombra de un roble melojo que escogí para tal menester con sólo 29 años. Así lo esencial volverá a empezar. De lo demasiado que he escrito escojo, por si os apetece compartir este otro poema, dedicado a mi muerte.

Elijo elegir

Y elijo la condición
del árbol
Porque come luz.
¡Qué delicia desayunar
transparencia,
almorzar lucidez,
cenar ocasos anaranjados!
Y con ella construir
el verdor
y la sombra
y la rara nube que es toda copa,
donde se esconde el canto
de los pájaros.
Ahora no puedo,
pero cuando lo deje
seré lo he elegido.

De mis emboscadas caligrafías entresaco también estos otros propósitos de que nuestras palabras, acaso poéticas, nos enseñen a comprender que no contamos con mejores amigas que las arboledas.

Si hay paraíso tendrá, como tuvo,
un bosque de bosques.

Lúcido el árbol, casa y huésped al mismo
tiempo: ¡ganado!

De raíces a hojas viaja la sabia savia
que nos salvará.

ALGUNOS AFORISMOS
  • Los árboles siempre nos están esperando con los brazos abiertos.
  • Nada debería ser llamado crecimiento si allí no crece también los árboles.
  • Los bosques se escancian sobre ellos mismos y benefician a todos sin excepción.
  • Nada levanta tanto como las hojas cayendo.
  • Los bosques han publicado todos los libros.
  • Respiramos el alma verde de los árboles.
  • Humano, acaso la palabra más crucial, quiere decir del humus y por tanto del bosque.
En estos encuentros para la difusión de la literatura acaso sea imprescindible recordar lo que tan contundentemente se ha olvidado. Me refiero a la mejor, más contunde y breve de las definiciones de poeta. Solo tiene tres palabras y las escribió Federico García Lorca.

“Poeta es árbol”

GRACIAS Y QUE LOS BOSQUES OS ATALANTEN (CUIDEN, ACARICIEN).

VER+:

La más completa y compleja, la más necesaria y hospitalaria, la más bella y generosa de las creaciones de la historia de la Vida es el bosque. Si poco, o nada, del pasado —tanto el nuestro como el de la Natura— tiene sentido sin las arboledas, menos futuro aún tendrá el futuro sin ellas. Sin embargo esta civilización ha consumado su más imprudente torpeza arrancándose de su propio origen y devastando el gran hogar de la vida, envenenando al fabricante de la transparencia que respiramos, abatiendo al creador de la fertilidad.
Mantiene el autor, el emboscado Joaquín Araújo, que cada árbol en pie es un punto de apoyo para esta lisiada humanidad, para los aires rotos, para la vivacidad en su conjunto, para hacerle cara al desierto, para combatir el ruido y a la amontonada fealdad que la prisa siembra en casi todos los rincones. Nada como los árboles para darnos paz y ayudarnos a conectar con la Naturaleza y a reencontrarnos con nosotros mismos.
En estas páginas puede leerse una de las más intensas convivencias con las arboledas de uno de nuestros contemporáneos. Muchos de los mejores momentos de la vida de Araújo, a lo largo de sus cincuenta años de emboscadura, son narrados aquí con intensa belleza y emoción. Sin duda para que comprendamos mejor el extraordinario acierto de Federico García Lorca cuando escribió: «Poeta es Árbol».
Los bosques han inventado el rejuvenecimiento. Un suelo bien alimentado todos los otoños por los follajes desplomados es cada año más potente, lozano, vigoroso y conseguirá árboles más frescos. Cuando tengáis la suerte de contemplar con serena atención la caída de una hoja conviene pensar en que así, de alguna forma, el poderoso paso del tiempo es derrotado por el proceso de la fertilidad natural, sin duda lo que más y mejor deberíamos conservar y potenciar, sobre todo en este presente tan infértil. 

Como los más acertados pensadores el tilo, y todos los árboles, encuentran su inspiración, su sentido y destino en su propio origen —de ahí aquello de la originalidad— nunca desligado de la continuidad. Para crecer al año que viene, en efecto hay que viajar de uno mismo hasta uno mismo. No sé, pero eso a la postre es lo que le contó a mi emocionada contemplación la callada hoja. Una levedad desplomada que se sumó a miles de otras hermanas para abrigar al suelo del que había nacido. Pensé también en el estremecimiento de las raíces al sentir cómo aumentaba el peso del mismo suelo donde bucean. Pensé en que todo viviente depende de alguna forma de estas incandescencias aterrizadas y acabo convencido de que el ocaso otoñal es el amanecer más lento, por tanto el mejor principio. Una vieja sabiduría, la rural, casi del todo extinguida reconocía el carácter manantío del otoño y situaba, allá por San Miguel, el 29 de septiembre, el inicio del calendario. El ciclo se compadece, esa es su esencia, comenzar con lo que termina, terminar comenzando. ¡Qué inmensa pérdida el que casi nadie recuerde esto! 

Todos tenemos una colección de instantes preferidos en la memoria. Los que acompañamos a los paisajes sumamos acontecimientos como éste a las historias convencionalmente humanas. Lo que realmente ayuda a comprender se refugia en un puñado de acontecimientos como esta hoja de tilo cayendo que nada ha borrado de mi memoria; memoria que ya amenaza ruina, eso sí bien apuntalada por unos unos cuantos recuerdos imborrables como este. De hecho imposible de olvidar entre otras cosas porque guardé esa hoja y he escrito todo esto con ella, una vez más, delante de mis ojos. 

Como yo también, por insoslayables cuestiones de residencia y edad, soy bosque y otoñal, pretendo que también las hojas de este libro vayan cayendo desde vuestros ojos lectores hasta la otra fertilidad más necesaria: vuestra compasión hacia lo que hace posible buena parte de lo mejor de la Vida. Que es, ante todo, instantes capaces de crear eternidades. Eso que nada, ni nadie, consigue mejor que el bosque como pretendo demostrar y compartir a continuación.

sábado, 11 de abril de 2026

CANCIÓN "EL CAMINO DE LA VIDA" ⛗ por HÉCTOR OCHOA


El Camino de la Vida

Canción de Trío América 

De prisa, como el viento, van pasando
Los días y las noches de la infancia
Un ángel nos depara sus cuidados
Mientras sus manos tejen las distancias.

Después llegan los años juveniles,
los juegos, los amigos, el colegio.
El alma ya define sus perfiles.
Y empieza el corazón de pronto a cultivar un sueño.

Y brotan como un manantial,
Las mieles del primer amor.
El alma ya quiere volar
Y vuela tras una ilusión.

Y aprendemos que el dolor y la alegría
Son la esencia permanente de la vida.
Y luego, cuando somos dos
Luchando por un ideal.

Formamos un nido de amor
Refugio que se llama "hogar"
Y empezamos otra etapa del camino
Un hombre, una mujer.

Unidos por la fe y la esperanza
Los frutos de la unión que Dios bendijo
Alegran el hogar con su presencia
A quien se quiere más, si no a los hijos.

Son la prolongación de la existencia
Después cuántos esfuerzos y desvelos
Para que no les falte nunca nada
Para que cuando crezcan lleguen lejos.

Y puedan alcanzar esa 
felicidad tan anhelada.
Y brotan como un manantial,
las mieles del primer amor.

Sus almas ya quieren volar
y vuelan tras una ilusión.
Y descubren que el dolor y la alegría
son la esencia permanente de la vida.

Mas luego cuando ellos se van.
Algunos sin decir adiós.
El frío de la soledad
golpea nuestro corazón.

Es por eso, amor mío, que te pido
como le pido a Dios,
si llego a la vejez, 
que estés conmigo

Autores de la canción: Hector Ochoa-cardenas
Letra de El Camino de la Vida © Codiscos

EL CAMINO DE LA VIDA

VER+:




sábado, 21 de marzo de 2026

PELÍCULA "CERCA DE TI" (NOWHERE SPECIAL) 2020 BUSCANDO A ALGUIEN MUY ESPECIAL 👨💞👦


CERCA DE TI 
(NOWHERE SPECIAL) 2020
BUSCANDO A ALGUIEN 
MUY ESPECIAL

👨💞👦

"Mientras tratamos de enseñar a nuestros 
hijos todo acerca de la vida, 
nuestros hijos nos enseñan de qué trata la vida". 
(Angela Schwindt)

A sus 35 años, John, un limpiador de ventanas, cría solo a su hijo de cuatro años Michael. Su vida es simple y está en orden, pero todo su amor no será suficiente para evitar que le queden unos meses de vida. Durante el tiempo que le queda, intentará encontrar una familia que adopte a su niño para que este tenga una oportunidad.

Umberto Pasolini nos presenta su tercer largometraje basado en una historia real, la de un padre en fase terminal con un niño de cuatro años. El mismo ha escrito el guion. En su anterior película "Nunca es demasiado tarde" ya tocaba el tema de la muerte. La cinta nos llega con bastante retraso a la cartelera, después de formar parte de la Sección oficial del Festival de Cine de Valladolid (Seminci) en la edición del año pasado, donde obtuvo el Premio del Público.

Nos cuenta la historia de John, un limpiador de cristales sin más familia que su pequeño, cuando se entere que padece una enfermedad terminal, hará todo lo posible para buscar un hogar para su hijo. John durante la película pasa por varias etapas en su búsqueda, un de ellas son las breves entrevistas a posibles familias adoptantes sin que su hijo sepa qué ocurre y con la ayuda de un asistente social.

El padre se pasa toda la película preparando a su hijo para el fatal desenlace, le hace una caja de recuerdos para que la vea cuando él no este. A pesar de que la situación donde se ubican los protagonistas es muy dramática, el director intenta en todo momento evitar el melodrama y el sentimentalismo, mostrándonos todo de una manera sutil y directa. La película desprende una belleza descomunal, la relación entre padre e hijo es espectacular y los dos nos regalan unas interpretaciones inmensas. El niño lo interpreta el actor Daniel Lamont y el padre es interpretado por James Norton.



VER+:



domingo, 22 de febrero de 2026

LIBRO "EN FAMILIA": 👪 EL ARTE DE SER PERSONA por RICARDO PIÑERO MORAL

En   familia.
El   arte   de   ser   persona
👪

Ricardo Piñero Moral

Arte y familia son expresión de un modo de vida natural y posibilitan el crecimiento de la persona y el desarrollo de la sociedad. El arte no solo enriquece el patrimonio cultural de una nación o de un grupo, antes bien presta un servicio social cualificado. De la misma manera, la familia no solo contribuye a aumentar cuantitativamente el número de individuos, sino que los forma, los conforma, los educa para que sean ciudadanos libres, inteligentes, generosos, serviciales y comprometidos con el bien común. Si, además, arte y familia acogen una dimensión espiritual, estarán ofreciendo una visión más completa de la persona.
Solo con el título los ha dicho todo. Conlleva un rechazo de ese individualismo egoísta y estéril, que hoy se presenta como un modelo de conducta social. Estás expresando, en cambio, que vivir en familia es el modo de ser persona. Haces referencia a la familia natural, de la que todos procedemos, y que es atacada por quienes defienden modelos de convivencia, que muchas veces son de soledad y que se caracterizan por lo efímero, aunque no lleven impresa la fecha de caducidad como los artículos de consumo. Sin embargo, se observa en ellos la misma mentalidad de nuestra sociedad de consumo. La libertad se ha reducido a la libertad de elegir como en las estanterías del supermercado.

Tu enfoque en el libro sobre la familia va unida a nociones de estética. Sabes relacionar la crisis de la familia y de la persona con la crisis del arte, la belleza y cualquier otra forma de trascendencia. De ahí que en la segunda mitad del libro analices algunas pinturas y esculturas de diversas épocas en las que aparecen distintas familias. Hay cuadros de los primitivos flamencos, de los holandeses del siglo XVII, de Velázquez, de Picasso o del impresionismo francés, sin olvidar esculturas de Botero y Moore, aunque también te remontas a algún mosaico pompeyano en el que se muestra el poder inexorable del paterfamilias romano. Pienso que muchos profesores pueden utilizar estos recursos para transmitir valores en sus clases. Unos recursos que hacen pensar, observar los detalles y ejercer el pensamiento crítico. Me imagino que eso es lo que haces en tus clases, que, según la entrevista de El Mundo, se caracterizan, entre otras cosas, no solo por la gran afluencia de alumnos sino también la de sus novios y novias respectivas.

Tu libro es una afirmación de que los valores de la familia son los valores de la vida humana. La familia es, como bien afirmas, el auténtico modelo de felicidad, verdadera y duradera. Pero el individualismo imperante ha hecho creer a muchos que tener una familia representa una pérdida de autonomía personal y una renuncia a la propia libertad. Añado que también hay personas que están convencidos de la importancia de la familia y que en teoría quieren formar una, aunque siempre buscan excusas para aplazar la puesta en práctica. Pese a todo, a lo largo del libro vas desplegando los rasgos informadores de la familia, acompañados por una serie de obras de arte que sirven de reflexión. Estos son los rasgos en concreto: Seguridad, Alegría, Generosidad, Respeto, Justicia, Responsabilidad, Lealtad, Confianza, Intimidad, Libertad…

Finalmente, en el epílogo del libro nos estás diciendo que no nos quedemos en las obras maestras del arte que han sido descritas. La obra maestra la hemos de hacer cada uno haciendo de nuestra propia familia una obra de arte. Una obra de arte que para los cristianos se transforma en una referencia a un Dios que es familia, el Dios de la Trinidad.


Pensar para ser Feliz: una Conversación que te Transformará - Ricardo Piñero | Aladetres 162


viernes, 6 de febrero de 2026

NIEVES ELENA BLANCO DE RIVERO, UNA MUJER EXCEPCIONAL DE LA GUAYRA, VENEZUELA ⛺ "POEMAS" y "LA GUAYRA, VIENTO VELOZ DE FUEGO"



GRACIAS...

Nieves Elena Blanco de Rivero nació en La Guayra, Venezuela, el 18 de agosto de 1921. En el año 1942 contrajo matrimonio con el Oficial Naval Ramón Rivero Núñez. Cursó estudios en el Externado San José de Tarbes y en la Bryant School de Filadelfia, U.S.A. Como pintora participó en medio centenar de exposiciones colectivas y más de veinte exposiciones individuales, siendo distinguida con numerosos Premios y Menciones de Honor. Nieves Elena fue una luchadora infatigable en pro de La Guayra y el Municipio Vargas, ahora Estado, de su historia, costumbres y tradiciones. Esto lo logró a través de sus pinturas, innumerables artículos en prensa, charlas, programas de televisión y en infinidad de labores en pro de su comunidad. Fue oradora de orden en numerosos actos solemnes. Donó muchas de sus obras sobre La Guayra a instituciones públicas como el Municipio Vargas y la Escuela Naval de Venezuela. También escribió poemas y los declamó ella misma, grabando dos CDs: Poemas I y Poemas II. 
Fue Miembro de la Sociedad Bolivariana del Estado Vargas, el Centro de Historia del Departamento Vargas, la Asociación Venezolana de Mujeres, el Centro Sociedad Bolivariana de La Guaira, el Complejo Cultural Vargas, el Centro de Historia Bolivariana y Naval de Venezuela, la Junta Conmemorativa de la fundación de La Guaira - La Guaira en sus 400 años y la Comisión para el Bicentenario de la conspiración de Gual y España, entre muchas otras. Recibió innumerables condecoraciones, premios y reconocimientos. Vargas la honró bautizando con su nombre una Casa Abrigo para niños necesitados y una galería de arte pictórico.

nace en La Guaira un 18 de Agosto de 1921, fue una guaireña que dedicó su vida entera a honrar la historia, la belleza y el espíritu de La Guaira. Amó profundamente su tierra natal y la defendió con su arte, su palabra y su incansable labor comunitaria.



PRÓLOGO

Si algún niño o niña o algún adolescente me preguntase quién es Nieves Elena Blanco de Rivero, diría que es una mujer nacida en 1921, en La Guayra, que siempre amó entrañablemente a su terruño, y que desde su adolescencia lo supo valorar, enaltecer y defender, como ninguna mujer guayreña lo ha hecho. Ninguna ha tenido más orgullo por su linaje, su legado y nacimiento en la tierra de mar que la vio nacer, y ninguna encarnó con tanta propiedad al “Viento Veloz de Fuego” que significa su nombre en voz indígena. Porque Nieves toda su vida fue el Viento Veloz de Fuego que amó, protegió y defendió como lideresa social, heroína civil enriquecedora del ethos guayreño, sin descanso y con coraje a sus ciudadanos, a su naturaleza tórrida y marina y a su región como pueblo porteño, sus costumbres, tradiciones e historia, y ello lo plasmó en sus pinturas, en sus artículos de prensa, en sus acciones cívicas y sociales, con perseverancia, paciencia y tenacidad, para con su gente y su pueblo.

Escribió poesía, fue la poetisa más auténtica, más sincera, más amorosa y tierna, que vivió en esa época de los albores del S. XX, que vivió su niñez, adolescencia y madurez de la mujer que empezó a cambiar, a gestarse como mujer emprendedora, con acción social, que representó la mujer activa socialmente, de los comienzos del treinta en adelante, como una de las características de la mujer del siglo veinte, y ella fue una de sus pioneras, la mujer que salía de la crisálida donde estuvo hasta el S. XIX, para convertirse en la mariposa multicolor que sabía volar en la sociedad, como una figura de las más significativas de su Guayra, que comenzaba a despertar a la modernidad. Nieves encarnó a la mujer que busca libertad e igualdad, dignidad como persona, pero ella lo hizo con la elegancia de la dama antañona que evoluciona suave y delicadamente, pero con firmeza y voluntad, en un ambiente aún ruralmarino, porque siempre fue fémina, madre abnegada cultivadora de valores y amante esposa de su gran marino Ramón. El cambio lo hizo con la reciedumbre y recato de matrona, sin escandalizar, sin confrontar los géneros, sin ser artista iconoclasta.

Aquí surge en ella, con fuerza, como una fuente cristalina que nunca cesa, su poesía. Poesía que se conjuga y entrelaza con sus prolíficas pinturas de su Guayra:
sus paisajes, sus ríos, sus casas, sus templos, sus esquinas, su mar; con sus artículos y crónicas, así su poesía no es aislada, y por su ternura, su amor, su caridad, su ingenuidad, su religiosidad y sencillez, siempre de niña (nunca dejó morir la niña adorable que había en ella).

Lo primero que viene a mi mente son “los amorosos diminutivos” de Santa Teresa ¡como usa los diminutivos en toda su obra poética!, con tanta naturalidad de niña, que son diminutivos entre humanos y divinos a la vez, pero indiscutiblemente auténticos. ¡Qué delicioso ambiente! ¡Qué sencilla confianza en los seres humanos, y qué fe! Pero otra característica es que escribe en verso libre, en una época en que muy pocos poetas se atrevían a liberarse de la rima, del pensamiento dominante, que no aceptaba que un poema por su música interior era poesía auténtica. Recuérdese lo que pasó con José Antonio Ramos Sucre, que no querían reconocerlo como poeta… Nieves Elena tiene plena consciencia de esto y en uno de sus poemas dice:

“Yo no se nada/ 
de rimas ni de versos/ 
solo escribo/ 
lo que llevo adentro, 
lo que me dicta mi corazón, 
lo que yo siento”
(Perdone Sr. Santana”, 16 de marzo del 90).

En ello está plasmado su carácter y personalidad. Y no hay pedantería. Lo mismo explica Dámaso Alonso de San Juan de la Cruz “según así viendo, según vamos comprendiendo que a este hombre no le importaba el arte, que lo único que le importaba era Dios, el misterio, el prodigio de su obra se hace más densa”, y así glosándolo, diremos de nuestra poetisa guayreña, que a esta valerosa y emprendedora mujer no le importaba el arte poético como tal. Para ella, lo único que le importaba era Dios, los valores religiosos, cívicos y sociales, democráticos y hondamente humanos de su Guayra (El viento veloz de fuego y su gente, para quien todos eran sus hijos) que es su Leit Motiv, idea o motivo central o conductor de su discurso u obra literaria, y pintura, que se repite a lo largo de toda su poesía.

A la vez me recuerda a Walt Whitman, porque como él, tiene un panorama complejo al que dedicó su observación y su poesía como contenido, como insumo o materia prima de su arte poética… Bástenos leer su poema “Debemos dar gracias” del 21 de octubre de 1990, para experimentar el espíritu de Whitman, sus combinaciones curiosas, sus palabras llanas, la intensidad de sus expresiones, para expresar momentos concretos de su pensamiento. Fue una intérprete de su pueblo guayreño y la motivaron sus costumbres, creencias y hábitos sociales, paisajes, ríos y mar que tanto amó, y su visión poética la convierte en íntima y profunda simpatía hacia el corazón humano de todos los guayreños de manera individual, con su poética de amor y de ternura, de su don maternal, de camaradería con todos sus coterráneos.

BAYARDO RAMÍREZ MONAGAS
Agosto de 2010.

“Puedes encadenar mis manos, 
puedes engrillar mis pies, puedes, incluso, 
arrojarme en un calabozo oscuro; 
pero no podrás esclavizar mi pensamiento 
porque mi pensamiento es libre".
 Khalil Gibran

INTRODUCCIÓN 

A comienzos del año 2010, los hermanos Rivero Blanco empezamos a organizar y archivar el inmenso legado dejado por nuestra madre, Nieves Elena Blanco de Rivero, en forma de escritos, notas, artículos, poemas, reconocimientos, diplomas, fotografías, revistas, periódicos, cartas, postales, obras pictóricas y toda suerte de documentos relacionados con su ardua labor en pro de su terruño natal La Guayra.

Conseguimos cientos de artículos escritos por ella, un sinnúmero de ellos escritos por otras personas en que la mencionaban y otros tantos dedicados exclusivamente a ella y a su obra. El haber navegado a través de todo este aluvión documental y, claro está, haber tenido el privilegio de ser sus hijos y haber compartido una vida con ella, ha sido para nosotros una gran aventura emocional, plena de momentos de suma alegría y otros de tristeza profunda; descubrimos detalles y elementos de la vida de nuestra madre, que nunca antes hubiésemos imaginado. Nos hizo reír tantas veces como llorar.

La capacidad de sorprendernos que tenía nuestra madre era ilimitada. Todavía recordamos con asombro el desfile de gente, de su gente, de sus guayreños, de todas las edades, que la visitaban diariamente en el Hospital Militar, cuando se cayó al momento de abordar un “carrito por puesto” para ir a La Guayra y se fracturó la cabeza del fémur, en plena avenida Baralt, en el centro de Caracas, allá, a mediados de los noventa. La auxilió una ambulancia de los Bomberos del D.F., ella “gerenció” su rescate y le ordenó a los bomberos que la llevaran al Hospital Militar “Carlos Arvelo”. Cuando se estabilizó, nos mandó a llamar. Por supuesto, como también era dama voluntaria de ese hospital, sus compañeras estuvieron pendientes de ella todo el tiempo.

Encontramos información sobre las asociaciones a las que perteneció, los comités y grupos de trabajo que integró, las charlas que dictó, los discursos que pronunció, la intensa actividad artística, histórica y educacional en la que participó. Las luchas que inició y culminó, de las que mencionaremos unas pocas: la reivindicación del Héroe Guayreño José María España, la preservación de las costumbres y tradiciones y de La Guayra, la reconstrucción de La Ermita del Carmen, el Paseo 24 de Julio, la recuperación de los fortines, plazas y plazoletas, las farolas de La Casa Guipuzcoana, la siembra de árboles y reparación de aceras en varias urbanizaciones, y un larguísimo etc. Y algo que no nos deja de llamar mucho la atención es que fue plenamente reconocida en vida por su obra. Entre sus papeles conseguimos noticias y documentos sobre homenajes que le rindieron, condecoraciones que le otorgaron, diplomas y placas de reconocimiento, premios y conciertos que le dedicaron, y hasta una casa abrigo de menores fue bautizada con su nombre.

También encontramos anotaciones, en su estilo de escritura impecable, que aprendió en el Colegio San José de Tarbes de La Guayra en los años 20, en casi todos los papeles que revisamos; y los que no eran escritos de su puño y letra, eran escritos con su eterna máquina de escribir “Underwood”, que no daba ya para escribir un papel más. No era muy amiga de las tecnologías modernas y jamás usó las computadoras personales, lo que, en nuestra opinión, hubiese multiplicado su obra escrita.

Por todo lo descrito en los párrafos anteriores, los hermanos Rivero Blanco, Carlos Vicente, Guillermo Ramón y Ramón Alberto, decidimos realizar una tercera edición de su libro “Guayra, Viento Veloz de Fuego” adicionándole una breve síntesis curricular, el artículo que escribió el periodista Federico Ortega cuando ella decidió marcharse de este mundo a otro plano, y algunas fotos de la familia. Esto lo hacemos para que el libro esté disponible a quien lo necesite.

Entre los documentos encontrados había 94 poemas, divididos en dos “tomos” de cuarenta y tantos poemas cada uno y dispuestos en cierto orden no cronológico. Estos poemas fueron escritos entre 1989 y 1996, con algunas excepciones que estaban sin fechar. La mayoría fueron escritos en 1991. Nuestra madre grabó 56 de los poemas a los que hacemos referencia en dos CD’s, el primero en el año 2000 con 28 poemas declamados por ella, y musicalizados y masterizados por Víctor Hugo Bracamonte, amigo de Gonzalo (Chile) Veloz Blanco, quienes lo hicieron con mucho cariño; y el segundo, en el año 2006, contentivo también de 28 poemas declamados también por ella, y musicalizados y masterizados por Guillermo Alberto Rivero Robles, su nieto, en Miami, Florida. Las Portadas de los CD’s fueron diseñadas por nuestra amiga Heidi Valentina Delfino Kremp.

Pues bien, hemos decidido publicar en el presente trabajo estos poemas de Nieves Elena, con el título que ella tenía dispuesto “Poemas”, y en el mismo orden en que ella los dejó. Sabemos que publicarlos era un proyecto importante para ella y que no culminó por que no le alcanzó el tiempo.

Nieves Elena tuvo una vida plena, 87 años de entrega a su familia, a su terruño La Guayra y a su país Venezuela, y les aseguramos que su huella sigue impactando a muchas personas día tras día. Nieves Elena se fue entre aplausos, los aplausos de sus guayreños, de sus amigos y de su familia que la sigue queriendo entrañablemente.

Y nosotros, parafraseando a mamá decimos “Nuestra madre para nosotros es un poema”.

LOS HERMANOS RIVERO-BLANCO.
Agosto de 2010.

RESURRECCIÓN
                                                                                                                                               
Al amanecer 
del día domingo, 
un día de sol 
y de verdor 
y flores, 
saliste de la tumba 
Jesús mío, 
y volaste 
a los cielos ligerito 
a unirte 
a tu Padre, que impaciente, 
te esperaba ansioso, 
mientras Magdalena 
y tu Madre, María, 
muy tristes 
lloraban tu partida, 
y pensaban: 
¿Qué nos haremos 
sin Jesús, ahora, 
el ser que tanto 
nos quería? 

- Y Jesús desde arriba les decía: Espérenme tranquilas,


que yo desde aquí, 
al lado de mi Padre, 
velaré por ustedes 
noche y día, 
y por toda la gente 
de la tierra, 
que mira al Cielo 
hacia lo alto, 
con amor, sin miedo; 
y con paciencia 
llevan su Cruz 
a cuestas, a la espalda, 
lo mismo que yo 
cargué la mía... 

El día llegará 
en que raudos 
volarán al Cielo, 
siguiendo la estela 
que dejé trazada, 
y serán felices 
como yo, una y otra vez, 
hasta el fin de los 
siglos, eternamente... Amén

Caracas, 17 de Abril de 1992. 

AL SANTO CRISTO DE MAIQUETÍA


                 Qué daño hiciste 

Cristo bendito, 

que tal castigo 

en tu Santo Cuerpo 

has recibido, 



si siempre supe 

que has sido bueno, 

que tus milagros, 

uno tras otro, 

los que te quieren 

han recibido? 



¡Ya basta, Cristo, 

de tanto duelo, 

de tantas lágrimas 

que humedeciendo 

tu Cuerpo Santo, 

son derramadas 

por los que te aman, 

desde que yaces 

ahí, acostado, 

en ese suelo! 



Haz un esfuerzo 

y estremece el alma 

de los humanos 

que allí te tienen




castigadito, para que rápido te den la mano y te levantes; y pronto puedas mirar el Cielo, sentir el aire y respirarlo, libre y contento, desde tu gruta, en la placita de Maiquetía, que amabas tanto y entonces, puedas ver a tu Madre, que desde enfrente, alegre, vuelva a mirarte. Y amorosa, te envíe sus besos y bendiciones... ¡Que así lo sea, Cristo Bendito, Cristo adorado, del pueblo maiquetieño, de nuestro pueblo, de aquí, de allá, y de más lejos...!






















Caracas, 11 de Abril de 1990





EL ALMA




 

¿Qué es el alma? ¿Me puedes explicar lo que es el ALMA? ¿Cómo te la haces en la mente? El alma para mí es como un “Hálito de Dios” en forma de “Haz de luz” que te ilumina en pensamiento, que le da vida al corazón cual llama ardiente que se enciende y queda así prendida mientras seas bueno; pero se apaga y se vuelve mortecina, se desvanece, cuando desviado del camino, al mal te dedicas por placer y entonces, se sale de tu cuerpo, te deja solo, a tu albedrío y en forma de humo blanquecino, sube hasta el cielo a guarecerse en una estrella, mientras encuentra una criatura buena, a un niño o niña por nacer, en quien volver a vivir sin tener que irse entristecida otra vez… Pero yo, particularmente quiero que mi alma sea como una gaviota,
que volando muy cerquita del cielo, encima del mar , allá en La Guayra, blanca, elegante, rauda, con la cadencia y el ruido musical que hacen las olas, no me abandone, hasta que ya tranquila, haya cumplido mi misión aquí en la tierra y y desee irme a descansar y entonces, sobre sus blancas alas, pueda volar al Cielo, donde San Pedro, antes de abrirme la puerta me pregunta: ¿Viene de la tierra de las castañuelas, de los mantones y las panderetas? Y yo le diré: ¡No! Vengo de la tierra del Joropo, del cuatro y las maracas, aunque por mis venas pasa la sangre gitana de mi papá, la de Málaga y Andalucía y también de las Canarias, pero yo nací en La Guayra. Entonces San Pedro me dirá: pasa adelante, guayreñita, es tuyo el Cielo y me asignará el lugar al lado de todos los míos, que volaron hacia allá, años atrás y alegres, seguramente me darán la bienvenida, me abrazarán, me besarán y me bendecirán. 




































Caracas, 18 de Agosto de 1994.


EL MAR Y LA GUAYRA 


¡GUAYRA! ¿Has visto hoy tu mar? 
¡Qué lindo está esta mañana, 
azulito y encrespado, 
parece que las sirenas 
bañándose allí estuvieran! 

Su azul es hoy más profundo, 
es más fuerte su oleaje 
y más blanca su espuma. 

¡Quién pudiera darse un baño 
fresquecito por la tarde! 

Un baño que sabrá a gloria, 
si es en el Guiriguire, 
al lado de los Uveros, las piedras 
y los pececitos que viven 
en esas aguas, 
rosaditos y azulados... 

¡Mar guayreño, mar sagrado, 
mar de todos los que te amamos! 

Caracas, 10 de Marzo de 1990.

¡DEBEMOS DAR GRACIAS! 

Hoy quiero hacer un desagravio a todos los seres que nos han ayudado de una y mil maneras y no les sabemos agradecer. 

¿Quién de nosotros al ver el Sol por las mañanas, le da las gracias por haber salido, por calentarnos y a las plantas hacer crecer, y darnos la alegría de un día bello y brillante como el que más? 

¿Quién cuando siente el aire fresco al amanecer, le da las gracias por el oxígeno que nos da, y cuando llueve y bebe el agua fresquita, le da las gracias por su alimento, indispensable para vivir? 

¿Quién besa el árbol que nos da sombra, flores y frutos, aunque sea por una vez? 
¿Quién se acuerda del inventor del bombillo, la aguja, el cemento, la rueda, el lápiz, el horno, el teléfono, el micro-ondas, el saca-puntas, la máquina de escribir, la plancha eléctrica, la inyectadora, la cocina de gas, la máquina de moler, el radio, la lavadora, la secadora, el hilo, la computadora, la televisión, la harina pan y la maquina de coser? 
¿Quién de nosotros recuerda al sabio Pasteur, a Salk, a Fleming, al Dr. Convit, a quien hizo la vacuna contra la difteria, a quien inventó la anestesia, a quienes descubrieron el Radium, a madame Curie, a su esposo, y al que preparó el suero anti-ofídico, por primera vez? 

¿Quién? ¿Quién le da las gracias en el silencio de su conciencia al que labra la tierra para nosotros poder comer; a los amigos, y a los que con el sudor de su frente hacen el pan, que día a día es nuestro sostén? 

Y al mono que viajo a la Luna, y al ratón que ayuda al médico para investigar y al tuqueque que limpia la casa, a la abeja que nos da la miel. 
¿Quién les da las gracias, quién? 
Y a los maestros que nos ilustran, a los médicos y científicos en general, las secretarias y los bomberos, a los escritores que cuentan la historia, a los periodistas que nos mantienen informados, a los músicos y a los artistas y a los poetas, que con sus obras elevan nuestro espíritu, a los fotógrafos, artífices de nuestros recuerdos, a los enfermeros; a los cómicos, que con sus gracias nos hacen reír; a nuestros peluqueros y sus ayudantes que hacen maravillas con nuestros cabellos; a los pedicuristas, benditos mil veces por dejar nuestros pies nuevecitos; a los criados, a los carteros, a los buenos vecinos, a los hombres que recogen nuestras basuras y al que caza las culebras venenosas, para que el biólogo pueda el suero anti-ofídico hacer?

¿Quién los recuerda con gratitud, quién? 
Y a los ejecutivos, que con sus negocios nos dan empleo; a los policías, que con peligro de sus vidas nos protegen; al soldado, al marino y al aviador, dispuestos siempre a luchar por nuestra Nación; a los abogados honrados, que nos defienden; al Sacerdote que nos consuela y nos perdona; a nuestros padres, quienes solícitos velan por nosotros toda su vida; y a nuestros hijos, esencia y presencia de nuestro ser, que llenan de orgullo nuestro ego, día tras día. A nuestros buenos gobernantes y a los que mereciendo estar aquí, les olvidé. A todos estos ¿quién les agradece como debe ser? 

Y a nuestra amada Patria, la más grande, la más buena, la mas hermosa, la mas espléndida del Planeta Tierra, para sus hijos y los extraños 
¿Quién de verdad la quiere y le da las gracias, quién, pero quién? 

¡No seamos ingratos, aprendamos a agradecer y a no olvidarnos con egoísmo, de los que nos han hecho el bien. Recordémoslos bendiciendo a Dios y a todos, justico al amanecer y hasta el anochecer también! 

Caracas, 21 de Octubre de 1990, Día del Censo.



PRÓLOGO

PALABRAS DE AMOR Y DEVOCIÓN

Nieves Elena Blanco de Rivero, una Guaireña apasionada por su terruño y por todo
cuanto él representa, sobre todo en lo concerniente a su acontecer costumbrista, me ha regalado ratos de íntima fruición espiritual con la paciente lectura de los originales de sus crónicas Guaireñas. Sin proponérselo me ha llevado de la mano por todo ese tesoro colonial que aquilata en sus inmuebles tatuados por la pátina del tiempo, reviviendo gratísimas épocas de nuestra primera juventud. Las crónicas de esta insuperable Guaireña, quien vive y se desvela por todo el acontecer del viejo puerto de nuestros grandes amores, por las sempiternas tradiciones lugareñas, resumen todo el afecto que una auténtica Guaireña es capaz de sentir por la ciudad-cuna de la República, la ciudad cuatricentenaria que vegeta en un constante esperar por la obra redentora del Gobierno Nacional y de sus conspicuos hijos con capacidad de poder. Estas emocionadas páginas impregnadas de amor por la tierruca testigo de nuestro amanecer a la vida, son suficientemente comprensivas del hondo afecto que La Guaira le inspira.

A través de la lectura de estas crónicas nutridas de ternura filial, entendemos el mensaje de serena campechanía y de amoroso cuidado, contenido en estos evocadores escritos de Nieves Elena Blanco de Rivero. En la incursión por esos amables textos puede seguirse retazos de la historia menuda de cuanto es La Guaira: sus templos, sus joyas coloniales, los sitios por donde pasó alegre nuestra infancia; las escuelas y sus maestros, quienes tanto dejaron en nuestro espíritu; el viejo puerto, tan lleno de recuerdos imborrables; sus calles, sus centros culturales, sus hombres relevantes, sus personajes populares, en fin, la síntesis de su desenvolvimiento de pueblo en una época que registra nuestro quehacer vital.

Nieves Elena Blanco de Rivero, además de cronista del acontecer de su terruño Guaireño, es también -y muy aceptada por la crítica entendida- una fina, exquisita maestra del pincel. Ya dije alguna vez, a propósito de una exposición pictórica sobre pintorescos recodos de La Guaira colonial, que asomarse con el espíritu propenso al disfrute superior a la exposición de esta artista nativa y nativista, es hacer un paseo fascinante en el tiempo por la antigua fisonomía de La Guaira. Sus crónicas como sus lienzos trasuntan la plasticidad, el color, la luz, toda en armonía y conjunción con la perspectiva y la sombra; en ellos está reflejada La Guaira cuatricentenaria. Sus callejuelas, evocadoras del paso trepidante del conquistador y el artesonado de sus ventanales hacia afuera, recrean la mirada y llenan el espíritu de contenido artístico. Lo mismo puede afirmarse de sus crónicas costumbristas, que la autora logra plasmar, con ayuda de cuanto atesora su memoria, fiel a la realidad, en escenas urbanas de esa ciudad colonial que se resiste a la acción disolvente del tiempo y a la piqueta demoledora que empuña con saña la mano bárbara e inconsciente.

Con estas cordiales palabras de presentación de este volumen, hijo de su pasión y
devoción por su terruño Guaireño, saludo la aparición de este renovado testimonio de quien es fina cronista-pintora de raigal amor por La Guaira, su pueblo, y su gente. Reitero que el mérito de esta excelente creadora de lienzos y crónicas, reside en su asombrosa capacidad de retención fisonómica de perfiles urbanos ya desaparecidos, que en los inefables tonos de su pintura y en sus amables crónicas cobran vivencia, fuerza y frescura.

Me siento complacido de adherir mi modesto aporte intelectual, también con sentimiento Guaireño, a este laudable esfuerzo de Nieves Elena Blanco de Rivero, con el cual trata de reconocer cuanto debemos en pasión filial a La Guaira de nuestro amor y devoción.

Caracas, 19 de septiembre de 1989.
Año Cuatricentenario de la fundación de La Guaira.

CARLOS NAVARRO GIRAL

REMEMBRANZA DE LA GUAYRA


Nuestros padres eran españoles y llegaron a La Guayra antes de 1900. Allí crecieron y estudiaron, luego formaron un hogar, en el cual nos enseñaron que, además del cariño que debíamos tener al terruño por ser nativos de él, teníamos que agradecerle el que ellos hubieran sido acogidos con cariño por su gente, y haber podido realizar sus deseos. Nuestros abuelos eran republicanos y deseaban vivir en una República suramericana.

Ambos nos contaron muchas cosas interesantes de esa época guayreña. Vivieron el terremoto de 1900, la terrible explosión de El Vigía, la angustiosa espera del cometa Halley, la pandemia o gripe española, los acontecimientos del año 28, la prisión de nuestro padre en el año 29, por su condición anti-gomecista; pero también vivieron días felices en el pueblo acogedor y de vida sencilla y sana. Nuestro padre siempre nos habló con mucho orgullo de su colegio y de su maestro, el profesor Manuel María Villalobos, hombre políglota, autodidacta, quien formó a muchos porteños en su disciplina rigurosa y de cuyo colegio salían bien
preparados en todo sentido.

El profesor Villalobos, guayreño, hablaba todas las lenguas muertas y además el alemán, el francés, inglés, holandés, italiano y también el árabe, chino y japonés. Nuestro padre nos contaba que el gobierno lo utilizó como intérprete para entenderse con una misión japonesa que visitaría Venezuela y en ocho días de fuerte estudio, pudo hacerlo. J. M. Núñez de Cáceres, una autoridad lingüística de América decía de Villalobos: "que los idiomas en sus manos eran como un reloj descompuesto en manos de un relojero experto."

Caracas, 11 de julio de 1989.

COSTUMBRES GUAYREÑAS

En La Guayra de los años 30 los guayreños disfrutábamos de una vida sencilla y sana.
Todos los vecinos éramos amigos, mejor dicho, como una familia, donde las alegrías y tristezas eran compartidas por todos. Si nacía un niño, o cumplíamos años, o salíamos bien de los exámenes, todos alegres alrededor y si enfermaba alguien, todos a una, ayudaban a los familiares a velar por el amigo en cama y acompañarlos en su angustia. Si había una familia en mala situación monetaria, los vecinos trataban de ayudar. Era un ir y venir de dulcito de lechosa, de una tunja, de unos pastelitos, de unos huevitos, en fin, de menudencias, pero que en tiempos de fronda, caían muy bien y se agradecían.

En un tiempo muy duro para nosotros, llego el día de Pascua de Navidad y Vicentico González, (q.e.p.d.), nuestro vecino de enfrente, que sabía por lo que estábamos pasando, nos mando una bandeja llena de uvas, manzanas y peras, pan de jamón, una tunja divina, cubierta de caramelo, de las que hacían muy finas en La Guayra, junto con unas hallacas, una cena completa para esa noche... Nunca olvidaremos el noble gesto de este buen amigo, que a tiempo nos sirvió y que Dios seguramente lo recompensó con creces.

En La Guayra casi todas las casas tenían zaguán; las que no, tenían una romanilla que separaba el salón, de la calle. Encima de la puerta de adentro, un cuadrito con el Santo preferido de la familia, pernoctaba colgado de la pared, cuidando la casa. En muchas viviendas, detrás de la puerta de la calle, colgaba un casquillo y una matica de sábila para salvarse de las malas influencias. Las puertas tenían aldabas o aldabones con cara de leones; en nuestra casa se usaba una manito de cobre macizo, para tocar la puerta. Hacían las veces de timbre. Eran resabios heredados de la vieja España.

Una costumbre de esos tiempos era que, al mudarse una familia para un vecindario nuevo, se mandaba a ofrecer a los vecinos, y la persona que iba, al tocar la puerta decía:
"Tun, tun"; la gente desde adentro preguntaba: ¿Quién es? y le contestábamos: "Gente de paz", y enseguida nos abrían. Algunas puertas tenían un postiguito para ver quién llegaba. Al abrirnos preguntábamos por la señora de la casa y al atendernos, le decíamos que veníamos de parte de la familia tal, nuevos vecinos y que nos poníamos completamente a la orden.
Entonces la señora nos dispensaba una visita, que a su vez era prontamente correspondida y así empezaba una interesante amistad entre ambas. Ahora eso será visto, tal vez, como una ridiculez; pero eso no significa, sino que nos hemos deshumanizado, que aquella época fue más humana, había más respeto, más consideración, y más amor por los demás y por nosotros mismos. ¡Quién pudiera volver a nuestras viejas costumbres!

Los niños de esa época jugábamos al frente de nuestras casas y como las callecitas eran de piedra y el tráfico de autos era casi nulo, lo hacíamos sin peligro. Por nuestra calle El León sólo subían las carretas recogiendo la basura, vendiendo mangos y plátanos; el señor Manuelito con su mula repartiendo leche; el señor Santiago, repartidor de pan de la panadería del señor León Marcou, con su burrito cargado con dos sentones de pan francés, español e isleño, galletas de María, acemitas, etc. De vez en cuando subía un auto para llevar algún enfermo a Caracas. El doctor César Almaral, médico muy querido de La Guayra, humanitario, que visitaba todos los días a sus enfermos v los atendía con amor, tenía su auto
pero muy pocas veces lo usaba. Como casi nadie tenía transporte, usábamos los autobuses y el tranvía para ir a Macuto y Maiquetía y el ferrocarril para ir a Caracas. Cuando íbamos para Caracas, la familia iba a despedirnos a la estación, que estaba frente a la hoy en día oficina de correos y al lado de la plaza Bolívar de entonces y hasta llorábamos. ¡Cosas de esos tiempos!

Caracas, 29 de agosto de 1989.

LA GUAYRA: VIENTO VELOZ DE FUEGO por NIEVES ELENA BLANCO DE RIVERO by Yanka