EL Rincón de Yanka: UNIFORMIDAD

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domingo, 28 de abril de 2024

"HOMOGENEIZADOS Y ATOMIZADOS" por JUAN MANUEL DE PRADA y LIBRO "EL REINO DE LA CANTIDAD Y LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS" por RENÉ GUÉNON

HOMOGENEIZADOS 
Y ATOMIZADOS

Leo una entrevista a un hombre que presume de haber visitado absurdamente «todos los países del planeta» (como si para conocer el mundo entero no bastase con quedarse uno quietecito en su pueblo). Cuando el entrevistador le pregunta cuál ha sido, entre todos los que ha visitado, el país que más le ha sorprendido, el visitador afirma: «Diría que Corea del Norte, porque es único: la sociedad está estrictamente regulada y te sientes en un mundo paralelo lejos de nuestros cánones: la ropa, las costumbres o la arquitectura, que sólo ves por allí por el hermetismo imperante, te sorprende y descoloca». Es una respuesta digna de estudio.

Por un lado, al viajero impenitente le sorprende que exista un país cuyas gentes no se ajustan a «nuestros cánones» en su atuendo, no repiten las costumbres que rigen para el resto del planeta y, para más inri, viven en casas que «sólo ves allí». Es decir, le sorprende lo que debería parecerle normal. Cuando yo era niño, todavía alcancé a estudiar los atuendos distintivos de las diversas regiones españolas, y también sus construcciones particulares (el pazo, la masía, el caserío, etcétera). En realidad, lo sorprendente no es que las gentes de regiones distintas (y no digamos de territorios tan exóticos como Corea) vistan de formas distintas o construyan viviendas variadas, sino que vistan de forma estandarizada y vivan en cuchitriles cortados por el mismo patrón. Pero el visitador de la entrevista, para explicarse la distinción de los coreanos, necesita urdir razones que se nos antojarían estrambóticas, en un mundo que no estuviese desquiciado: los coreanos visten de forma distintiva y cultivan costumbres propias porque viven en una sociedad «estrictamente regulada». En cambio, que un señor de Albacete y otro de Tokio vistan igual y vivan en casas semejantes se nos antoja algo propio de sociedades libres.

Se trata, naturalmente, de un completo contrasentido. La uniformidad de la vida manchega y japonesa no es natural, mucho menos espontánea, sino forzada; no por una regulación estricta como la coreana, sino por una coerción invisible que moldea alevosamente nuestras conciencias y convierte nuestra humanidad distintiva en una papilla homogénea. Hemos sido configurados –o reseteados– por un capitalismo global que nos ha obligado (muy dulcemente, sin que advirtiéramos la ingeniería que actuaba sobre nuestras almas) a renegar de nuestras costumbres, para imponernos formas de vida por completo extrañas a nuestras tradiciones que, sin embargo, aceptamos estólidamente, como si tal homogeneización fuese deseable y venturosa (y no una forma monstruosa de sometimiento). Pero, para completar esta ingeniería proterva, el capitalismo ha tenido que suplir la querencia natural que toda persona siente hacia las tradiciones propias por una fragmentación de esa papilla homogénea en identidades variopintas que nos hagan sentir 'especiales', con una finalidad doble: por un lado, la creación de nuevos 'nichos de mercado'; por otro, el azuzamiento de antagonismos sociales que encizañan a los miembros de una misma comunidad, para debilitarla, creando un hormiguero de 'nuevas identidades'. 

El capitalismo SALVAJE (Y EL COMUNISMO) nos quiere convertidos en papilla homogeneizada, pero al mismo tiempo a la greña, dividida en grupúsculos muy reivindicativos y pretendidamente singularizados (por su raza, por su religión, por su sexo, por su 'género'), cada vez más atomizados: feministas transgénero, homosexuales negros, curas casados, ecologistas no binarios, parados lesbianos, etcétera. Así, cada atomización sucesiva genera unas reivindicaciones propias (o sea, un 'nicho de mercado'), cuanto más estrafalarias mejor, acompañadas de 'debates' que convierten la vida social en un manicomio de loritos sistémicos que se consideran especialísimos, distintivos y únicos, aunque todos vistan los mismos harapos, aunque todos vivan en los mismos cuchitriles, aunque todos regurgiten las mismas consignas (que les han instilado en sus conciencias reformateadas).

Esta labor a la vez homogeneizadora y atomizadora que realiza el capitalismo, para convertirnos en papilla de gentes enviscadas nos recuerda la acción de los demonios, según se nos describía en los viejos tratados de teología. Los demonios odian la diversidad humana, que perciben como una afrenta, y necesitan uniformizar a los hombres, hasta convertirlos –a su imagen y semejanza– en hormiguero o legión; pero, a la vez que uniformizan a los hombres, los demonios los encizañan y enviscan (de ahí que los llamemos diablos, que significa 'separadores'). Así, infestándonos malignamente, el capitalismo ha contrariado nuestra naturaleza diversa y vinculada, convirtiéndonos en una papilla homogeneizada y atomizada. Pero los raros son los coreanos.

1945 - René Guénon - El Rei... by Jorge Ramalho


lunes, 13 de diciembre de 2021

LIBRO "UN MUNDO QUE CAMBIA": JESUITAS Y SU CANSINO PROGRESISMO IDEOLOGIZADO Y GLOBALISTA 💰🌎💥🔆

Patriotismo frente a agenda globalista 

El 26 de diciembre 1991, tuvo lugar un hecho de extraordinaria importancia en la Historia universal. Se trató de la disolución de la Unión Soviética, un acontecimiento de enormes repercusiones que pocos habían previsto. A decir verdad, sólo el historiador Andrei Amalrík y el premio Nobel Alexander Solzhenitsyn, disidentes rusos, habían tenido el valor y la visión para anunciar que semejante seísmo tendría lugar. Aunque es indiscutible que la Guerra fría concluyó, no son pocos los que pretenden seguir analizando la situación actual del globo desde la perspectiva de un período histórico que terminó hace cuatro décadas. Pretender comprender el presente con paradigmas de la Guerra fría -incluso con los de izquierdas y derechas- constituye una equivocación de consecuencias perjudiciales. 

 La Historia ha seguido avanzando y al igual que habría constituido una necedad pretender comprender la Europa de finales del siglo XIX sobre lo que fue la vida de Napoleón, destronado definitivamente en 1815, es absurdo, e incluso ridículo, entender nuestro mundo sobre la base de la Guerra fría. Nuestro mundo ha seguido cambiando desde 1991 y lo que resulta aún más relevante es que ese conjunto de cambios es constante e implica desafíos colosales con los que nunca antes ha tenido que enfrentarse el género humano. Lejos de ser la democracia y la libertad realidades que se imponen de manera casi natural, lo cierto es que se encuentran más amenazadas que nunca y que esa amenaza no sólo es externa sino, en buena medida, también interna. Un mundo que cambia es un intento de explicar que es verdaderamente la democracia y su fragilidad, y que es la agenda globalista, la cual amenaza a el patriotismo y la continuidad de la misma democracia.


Los jesuitas que conozco siempre hablan de lo mismo, sus conferencias intelectualoides están llenas de ideologías progresistas, buenistas y socialistas: "Un mundo mejor es posible"; "VER, JUZGAR, ACUTAR"; "CAMBIO CLIMÁTICO"; "DIVERSIDAD Y PLURALISMO MULTICULTURAL"; etc, etc... Pero, lo que ha cambiado últimamente, es que antes eran antiglobalistas y ahora, son sus defensores. No hablan nada en contra de la ideología de género, pero eso sí, defienden el orgullo gay. Hablan mal del capitalismo pero nunca del socialismo o comunismo represor de Venezuela, Cuba o Nicaragua. Siempre hablan de los "refugiados" pero no se cuestionan la seguridad nacional. 
Sus conferencias están llenas de doctrinas ideológicas y de causas y de opciones. No enriquecen, sólo cuecen. No hay espiritualidad en sus palabras, no hay alma. No hay mística. No hay discernimiento. 
Siempre están criticando a los conservadores. Yo no soy ni conservador ni progre. Yo estoy centrado en Cristo. Soy libresentipensador.

"La agenda globalista", con el papa Francisco y el inversionista George Soros como iconos, es una gran amenaza para la democracia que puede transformar a la mayoría de las naciones en "protectorados", advierte el historiador, escritor y periodista hispano-estadounidense César Vidal en su libro "Un mundo que cambia".
El nuevo libro del prolífico y premiado autor, que, según dice en una entrevista con Efe, ya ha perdido la cuenta de sus obras, que son más de 180, saldrá al mercado el 1 de julio en español e inglés.
Publicado por The Agustin Agency, "Un mundo que cambia" expone cómo ha cambiado el mundo a partir del colapso de la Unión Soviética y la importancia de comprender qué es en realidad la democracia, su origen y su evolución hasta lo que se conoce hoy con ese término.

LA DEMOCRACIA NO ES IRREVERSIBLE

En el libro plantea que "la democracia no es algo irreversible" como la Historia demuestra y está rodeada de amenazas que hacen que su continuidad nunca esté garantizada.
Las mismas causas internas que acabaron con la democracia primigenia, entre las que menciona la demagogia, el clientelismo, el gasto público exagerado para satisfacer a las clientelas y el intervencionismo estatal, son las que minan el sistema en la actualidad, pero además ahora existe "la agenda globalista".
La antítesis es el "patriotismo", la resistencia a que los países pierdan su soberanía y acaben siendo dominados por entidades supranacionales.

LOS DOGMAS DEL GLOBALISMO

Los dogmas del globalismo son para César Vidal el calentamiento global, la ideología de género, la necesidad de reducir la población mundial y la defensa de la inmigración ilegal, entre otros.
Las principales caras de esta a su juicio "colosal amenaza" son el "omnipresente" Soros y Bergoglio, pero también y paradójicamente un icono del capitalismo como David Rockfeller, según dice en la entrevista.
Cuando se le pregunta si se puede ser globalista y de derechas, subraya que el éxito en imponer esta agenda ha sido tal que conservadores como la canciller alemana Angela Merkel la apoyan, como también lo hizo el fallecido senador republicano estadounidense John McCain.
"En estos momentos en España casi todo el Partido Popular (conservador) apoya esa agenda (...) Derecha e izquierda cada vez se parecen más", subraya Vidal, quien cree que en el mundo se ha llegado a una situación parecida al final de "Rebelión en la granja", de George Orwell.
Es cuando los animales que han logrado echar a los capataces humanos y reemplazarlos por animales como ellos se dan cuenta de que es lo mismo con unos o con otros, dice este autor que no ha dejado el periodismo pues emite a diario un programa radiofónico por internet, La voz, que se escucha en todo el mundo hispanohablante.

Del húngaro Soros, que, según el libro, reconoció en su día que había colaborado en su natal Hungría con los nazis siendo judío, señala que está en todas partes y que tiene una lista de parlamentarios europeos "confiables", en la que está el 30 % de la cámara de Estrasburgo, españoles incluidos.
A Hispanoamérica, como elige llamarla, le dedica un espacio importante para tratar desde la influencia masónica en las revoluciones libertadoras hasta las raíces de sus constantes crisis económicas y gubernamentales, con especial atención a Venezuela, Chile y Colombia.
De Chile señala que "bastaron 48 horas" para acabar con el "oasis" de la región, en referencia a las protestas sociales para exigir cambios de 2019.
Según dice a Efe, los países latinoamericanos están condenados a ser "protectorados" si la "agenda globalista" logra su propósito, para el cual hay una fecha: el año 2030 que es cuando entrarán en vigor los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

BERGOGLIO Y GLOBALISMO MASÓNICO

Ahora, vamos con algunos datos de la encíclica -Fratelli Tutti-, una encíclica que fue presentada el 3 de Octubre de 2020 frente a la tumba de San Francisco de Asís. Lo primero a destacar es que ha sido elogiada por muchas logias masónicas, incluida la Gran Logia Masónica Española, y por algunos personajes políticos como nuestro -querido- presidente Pedro Sánchez, que felicita al Papa por criticar al populismo y el neoliberalismo en su encíclica. "El Papa" hace referencia en gran parte de su encíclica a una reunión que celebró con su -amigo- el imán Ahmed Al Tayeb, musulmán sunita, citando por ejemplo, que la fraternidad y la amistad -social- han estado siempre entre sus preocupaciones. Habla "el Papa" de soñar una humanidad como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fé o sus convicciones, cada uno con su propia voz, pero todos hermanos. A mí me suena un poco raro es de hijos de la tierra, ¿no os parece?¿Habéis escuchado hablar de la Pacha Mama en Sudamérica? Pero, sigamos…

Se lamenta el Papa de que la OEA y la UE hayan fracasado y arremete contra los deseos de defensa de la nación individual a la vez que pretende que las voces de los globalistas y defensores del medio ambiente son acalladas o ridiculizadas. Yo no entiendo esta parte, sinceramente, ¿no se ha dado cuenta el Papa Francisco de que vivimos en un mundo totalmente controlado por las políticas y voces globalistas y ambientalistas?
Presenta el Papa la libertad individual como una amenaza para la conciencia histórica, dice que la reducción de costos laborales aumenta el desempleo, está en contra de las normas eficaces para el crecimiento, niega los avances en el respeto a los derechos humanos, dice incluso que estamos lejos de reflejar que las mujeres tienen la misma dignidad y derechos que los hombres. ¿Se puede estar más de acuerdo con, por ejemplo, los socialistas y podemitas de nuestro país? Y eso por no decir nada del movimiento globalista en general.

Critica el Papa la existencia de muros en el corazón y entre países, lo que dice que evita encuentros con otras culturas y personas, hace referencia a que el COVID ha despertado una consciencia mundial y ataca la libertad de mercado, hablando de que el daño causado por el hombre a la naturaleza, termina volviéndose contra nosotros. Se manifiesta totalmente contrario al control de inmigración y rechaza la idea de que países con éxito sean tomados como modelo. Aquí quiero haceros una pregunta, ¿cuántos países mayoritariamente católicos podéis ver en las listas de los más desarrollados del mundo? Y no me vale la respuesta de que el desarrollo es malo o anticristiano, porque sabéis que USA es apabullantemente cristiana pero con casi el triple de cristianos protestantes que católicos. Sólo lo dejo encima de la mesa para reflexión.

Bergoglio apoya la política de desaparición de fronteras, se manifiesta en contra del libre mercado y hace una -particular- interpretación de la parábola del samaritano cuando dice que debería de entenderse como una orden de aceptar a todos los inmigrantes ilegales. Carga "el Papa" contra el individualismo, tiene una postura tendente a ser enemigo de la propiedad privada cuando, por ejemplo, cita que si alguien no tiene bastante para vivir es porque otro se lo queda. Termina diciendo que la tradición católica nunca admitió como absoluto e intocable el derecho a la propiedad privada. No tengo palabras para esto, la verdad.

Bergoglio apoya definitivamente el avance de una autoridad mundial y no aprueba el libre mercado. Arremete contra populistas y neoliberales, pero, ojo, NO DICE NADA EN CONTRA DEL SOCIALISMO O EL COMUNISMO. Aboga por el desarrollo solidario de los pueblos bajo el mando de entidades supranacionales y pide reformas en las finanzas internacionales de forma que la política no esté sometida a la economía. En esta nueva cultura que propone dice que los medios de comunicación tienen que jugar un papel muy importante. El acercamiento al concepto de paz se apoya en la memoria histórica. Dice que las religiones están al servicio de la fraternidad en el mundo y que no invitan a la violencia (pero no dice nada del Islam en ese aspecto). Insiste "el Papa" en que todos los humanos somos hermanos (lo cual choca frontalmente con el Nuevo Testamento, donde hermanos son SOLO los que se declaran hijos de Dios).

Todas estas declaraciones en su encíclica demuestran el extremo apoyo del Papa Francisco a las teorías globalistas en cuanto a inmigración, pretendida desigualdad entre hombre y mujer, economía, calentamiento global, etc. Se cita mucho más a sí mismo y a sus propios escritos que a las palabras de Jesús en el Evangelio, alaba a sus amigos musulmanes y demuestra su tremenda falta de conocimiento teológico con interpretaciones disparatadas como la de la parábola del buen samaritano. Opta por los teólogos que apoyan tesis socialistas abiertamente.  
"El Papa Francisco" apoya al globalismo, desprecia el papel de la economía, ataca el libre mercado, no critica a socialistas y comunistas y tiene una clarísimo acercamiento a la dictaduras comunistas de China y Sudamérica. ¿Os habéis dado cuenta, amigos, que son los mismos objetivos del globalismo? Una y otra vez, cada cosa que dice, cada palabra que escribe, parece apoyar al globalismo. ¿Os preguntáis por qué?

Claramente, Bergoglio busca -susurrar- al oído de los poderosos para conseguir el puesto preferente en cuanto a religión en el mundo, está básicamente en contra de la propiedad privada cuando la Iglesia Católica es una de las entidades más ricas del mundo, si no la que más, y no se le ocurre poner los bienes de la Iglesia a disposición de los más desfavorecidos, habla de derribar muros y fronteras, pero no derriba el muro alrededor del Vaticano para dejar pasar a miles de inmigrantes ilegales que puedan vivir allí mejor.

Es de una hipocresía terrible el mensaje de esta encíclica, NO es un mensaje de esperanza y de amor sino un CLARO y DESCARADO acercamiento al globalismo para que los poderosos favorezcan a la Iglesia Católica.

EPÍLOGO EN MEDIO DEL CORONAVIRUS 

Entre la redacción de este libro y su envío a imprenta, el mundo ha sufrido el golpe de la pandemia de coronavirus, una pandemia que, a día de hoy, no ha concluido y cuyo balance final no puede realizarse de manera cabal. Con todo, lo que hemos ido sabiendo hasta ahora confirma, de manera ciertamente llamativa, las tesis contenidas en las páginas de este libro. 

En primer lugar, resulta obvio que la agenda globalista NO ofrece alternativas mejores que las que derivan de los estados soberanos e independientes. Si algo ha quedado de manifiesto en medio de esta crisis, es la inoperancia angustiosa de las entidades internacionales. La Unión Europea, la NATO, la Organización de Estados Americanos, la Organización de Naciones Unidas e incluso el Vaticano se han mostrado gravemente incapaces de dar pasos que ayuden a enfrentarse con la pandemia. Podrán intentar imponer su cosmovisión al conjunto del globo, podrán abogar continuamente por englobar más y más naciones bajo su manto y podrán pretender tener soluciones para todo. La realidad ha mostrado que son enormes e incompetentes dinosaurios capaces solo de referirse a problemas no pocas veces distantes de la realidad y de gastar inmensas cantidades de dinero que podrían ser mejor empleadas en otras causas. En cuanto al silencio de los iconos globalistas, como Soros o el papa Francisco, en medio de la crisis constituye una circunstancia de enorme relevancia. Pueden lanzar lemas que nada tienen que ver con las realidades del ser humano, pero enfrentados con la realidad se sumen en el silencio. 

Todo esto debe tenerse en cuenta porque, cuando concluya la crisis, a pesar de su absoluta impotencia, estas mismas instancias nos martillearán mediática y políticamente para empujarnos hacia un gobierno mundial, un gobierno con seguridad despótico, pero, también con seguridad, incapaz de enfrentarse con grandes crisis. 

En segundo lugar, ha quedado de manifiesto la ausencia de interés real de los pilares del globalismo para el conjunto de la Humanidad. Ha bastado el tener que enfrentarse con una amenaza auténtica para que hayan desaparecido casi por completo el lenguaje inclusivo, las referencias a la emergencia climática o las leyes de género. No puede dudarse de que todos estos aspectos relacionados con la agenda globalista no pasan de ser agitación y propaganda y, precisamente porque esa es la realidad, han sido barridos de la mente de la gente e incluso de los medios de comunicación porque una realidad — ciertamente innegable— ha hecho acto de presencia. En otras palabras, sin el lavado de cerebro masivo impulsado por medios de comunicación, ONGs y gobiernos, la agenda globalista quedaría paralizada indefinidamente. 

En tercer lugar, ha quedado de manifiesto la falta de escrúpulos morales de los impulsores de la agenda globalista. A pesar de la gravedad de la situación, la agenda globalista no ha dejado de perseguir sus objetivos sin importarle lo más mínimo la vida de las personas. Los casos abundan. En enero de 2020, el gobierno español tenía datos más que suficientes procedentes de entidades internacionales y nacionales para saber que la epidemia de coronavirus sería grave. Sin embargo, prefirió seguir respaldando la ideología de género a través de las manifestaciones feministas del 8 de marzo. Esas manifestaciones se celebraron con una asistencia extremadamente peligrosa en medio de una epidemia a sabiendas de que podrían traducirse en decenas de miles de contagios. En otras palabras, su sectarismo político llevó al gobierno español a crear inmensos focos de contagio porque impulsar la ideología de género era más importante que evitar el avance de la enfermedad. A esas manifestaciones acudieron en España centenares de miles de personas que luego expandirían la plaga. Entre las contagiadas se encontraron dos vicepresidentas del gobierno —Carmen Calvo e Irene Montero— una ministra del gobierno y la propia esposa del presidente del gobierno a parte de una cantidad innumerable de personas. En algunas regiones de España como Cataluña la situación contó con elementos agravantes añadidos. Así, la asistencia a un mitin del golpista Puigdemont se convirtió en otro foco de contagio que convertiría a Cataluña en la región española más golpeada por el coronavirus. 

No solo se trató del contagio. Aunque el gobierno español se veía enfrentado con una aguda escasez de fondos motivada por la elevada deuda y la depresión económica provocada por los altos impuestos, creaba nuevos puestos en la administración estatal para difundir la ideología de género, y mientras escaseaban los medios sanitarios para enfrentarse con la pandemia, declaraba la práctica de abortos como un servicio esencial. En lugar del bien común, se imponía, una vez más, el dogma globalista. 

Los ejemplos de esta conducta verdaderamente criminal han tenido sus paralelos en otras partes del globo. Por ejemplo, en México, se intentó aprovechar la pandemia para impulsar la legalización del aborto; en Chile, apelando al coronavirus, se impulsó legislación relacionada con la ideología de género; y en la región española de Cataluña, el gobierno impulsó un protocolo sanitario que excluía de tratamiento a sectores enteros de la población e incluso instaba a su ejecución apenas encubierta. Aprovechando la pantalla que proporcionaba el número creciente de muertos, la agenda globalista intentaba ganar posiciones en áreas contrarias a la vida y a la familia. La primera prioridad no era, ni por aproximación, la de salvar vidas humanas, sino, curiosamente, otras como la de destruirlas en los abortorios o aplicando protocolos de eutanasia en los hospitales. 

En cuarto lugar, ha quedado de manifiesto qué países son los más débiles para enfrentarse con el coronavirus y cuáles los más fuertes. Aquellos que durante décadas optaron por un camino de intervencionismo estatal creciente, por impuestos cada vez más elevados y por una deuda descontrolada han sido los que han respondido peor a la crisis del coronavirus. No deja de ser más que significativo el pésimo papel representado por España en medio de esta tragedia porque durante décadas ha sido protagonista en estos vicios que contribuyen a erosionar hasta límites peligrosísimos el sistema democrático. Al final, el esquilmar a la población mediante impuestos destinados a alimentar clientelas y burocracias y el endeudar a la nación para mantener un sistema ineficaz NO ha sido garantía frente a una crisis nacional. Por el contrario, ha sido una sentencia de muerte para la sanidad, la economía y la paz social. Lo que muchos —no solo los globalistas— han considerado el camino para la justicia social es solo la senda para las mayores catástrofes y para la impotencia absoluta a la hora de prevenirlas y evitarlas. 

Cuando se examinan los datos a día de hoy, las conclusiones aportadas por este libro aparecen todavía más obvias. Las democracias están en peligro y ese peligro puede crecer hasta niveles espantosos si han ido incurriendo en conductas perversas como el aumento del control estatal, el incremento de los impuestos o el crecimiento de la deuda. Esas democracias se han convertido en ineficaces, pero también en muy cercanas al colapso económico y político. Solo unos sistemas que aprendan las lecciones de la Historia, expuestas en las páginas previas, tienen posibilidades de navegar en un océano de la vida donde, ocasionalmente, se presentan tormentas como el coronavirus. 

Por añadidura, el carácter manipulador, desprovisto de carga moral y dañino de la agenda globalista, ha quedado al descubierto como pocas veces antes. El globalismo —y los pequeños nacionalismos como el catalán— se ha manifestado inoperante mientras que los gobiernos con una sólida base patriótica han opuesto respuestas mucho más eficaces. 

Sin duda, la crisis del coronavirus ha servido, entre otras muchas circunstancias, para sacar a la luz realidades que, de la manera más arriesgadas, se ocultan, se niegan o se sustituyen por mentiras de dimensión universal. Esperemos que esta vez el género humano aprenda la lección.

Miami, en confinamiento, abril de 2020


CASI LA GRAN MAYORÍA DE LOS JESUITAS 
NO TIENEN LA ESPIRITUALIDAD IGNACIANA. 
SÓLO TIENEN IDEOLOGÍAS

César Vidal | La Iglesia, La Sociedad y La Agenda Globalista | 20 de Marzo del 2021

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martes, 27 de julio de 2021

LIBRO Y PELÍCULA "EL DADOR DE RECUERDOS" (THE GIVER) y "EL DADOR DE SUEÑOS" 😵👤👥🙈🙉🙊


(The Giver)
El Dador de recuerdos

En un mundo en el que prima la igualdad, todo es gris, todos son iguales y no hay nadie más especial que otro. En un mundo sin dolor, pero también sin amor, Jonás es elegido para llevar a cabo la más honorable profesión, la de Receptor de Recuerdos. Durante su formación descubrirá los más oscuros secretos de su comunidad, algo que no le dejará indiferente. En sus manos está la ocasión de cambiar las normas y otorgar una vida distinta a todos sus conocidos. Esta novela, que estuvo prohibida en los institutos de Estados Unidos, es una historia para reflexionar sobre la posibilidad de elección y el deseo de eliminar las diferencias a cualquier precio.
Un mundo futuro en el que se ha conseguido EL IGUALITARISMO TOTALITARIO. En la Ceremonia anual de cada mes de diciembre se celebra el paso de todos los niños a un nivel superior. Los Onces pasan a Doces y reciben sus asignaciones vitalicias: después de dar a cada uno las «gracias por su infancia», el Comité de Ancianos asigna, de acuerdo con las capacidades y gustos, la misión más apropiada para cada chico. Jonás recibe, sin embargo, una misión no común: ser el próximo Receptor de Memoria de la Comunidad. Con este fin, inicia un aprendizaje doloroso y distinto, en el que le indican que si la libertad asusta, «es verdad que hay que proteger a la gente de la posibilidad de escoger mal».

FRASES DE LIBRO (PELÍCULA)
El Dador De Recuerdos

"Me sentía tan vivo, ¿eso estaba prohibido?, no sabía que pensar o que creer. 

“Ten fe”, me dijo el dador. La fe es ver más allá, lo comparo con el viento, algo que se siente pero no se ve".

"Recordar no solo abre el pasado, determina nuestro futuro, puede cambiarlo y puede mejorarlo".

"Los sentimientos son fugaces, superficiales... Pero las emociones son profundas, primitivas, duraderas. Tal vez no entiendas dónde estás o qué está pasando, pero no pienses en lo que ves, escucha lo que dentro de ti se mueve".

"¡Quiero despertar en la mañana y decidir cosas!"

"Lo peor de conservar los recuerdos no es el dolor. Es la soledad que entraña".

"Los recuerdos hay que compartirlos".

EL DADOR DE SUEÑOS
BRUCE WILDINSON 
con DAVID y HEATHER KOPP

Bruce Wilkinson nos muestra a través de los capítulos los obstáculos que nos podemos encontrar en nuestro andar diario y que en muchas ocasiones nos impiden alcanzar nuestros sueños.
El dador de sueños es un excelente libro que nos muestra los sueños convertidos en promesas que Dios tiene para cada uno de nosotros, nos enseña a cómo salir adelante por encima de lo ordinario, conquistar nuestros sueños y vencer los obstáculos que nos impiden vivir nuestro Gran Seño.
El libro me enseño que Dios tiene diferentes sueños para cada uno de nosotros, él nos pone los sueños y tenemos que perseguirlos, nos podemos encontrar con barreras que impidan que los podamos alcanzar pero si nosotros confiamos en El Dador De Sueños (DIOS) ninguna barrera, ningún gigante podrá evitar que podamos alcanzar los sueños que Dios tiene para nosotros.
Es un libro que podría recomendar a cualquier persona, gente que todavía no conoce de la palabra ya que les habla de quien es Dios y de lo que él es capaz de hacer.
El libro me enseño que Dios nos pone sueños en nuestra vida pero que también nos podemos encontrar con personas que pueden ser familiares, amigos e incluso integrantes de la iglesia que pueden ser parte de esa barrera para que nosotros podamos alcanzar esos sueños que Dios no da.

¡TODO EL MUNDO TIENE UN SUEÑO!

¿Vives tu sueño o solo vives tu vida?

Bienvenido a la pequeña historia sobre una gran idea. Esta convincente parábola moderna narra la historia de Ordinario, quien se atrevió a dejar la Tierra Familiar a fin de ir tras su Gran Sueño.
A ti también te dieron un Gran Sueño. Uno que puede cambiar tu vida. Uno que el dador de sueñor quiere que logres. ¿Parece tu Gran Sueño irremediablemente fuera de tu alcance? ¿Esperas por algo o alguien para hacer realidad tu sueño?
Entonces, estás preparado para El Dador de Sueños. Permite que Bruce Wilkinson te muestre cómo levantarte por encima de lo ordinario, conquistar tus temores y vencer los obstáculos que te impiden vivir tu Gran Sueño.

Te hicieron para esto. Llegó el momento de comenzar tu viaje

EL DADOR DE RECUERDOS - (The Giver)
 
El Dador De Recuerdos Película Completa Español Latino

 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

“ESPAÑA Y SUS DEMONIOS”: UN LIBRO QUE SIRVE DE LUMINARIA PARA TIEMPOS DECRÉPITOS 👿💀👹👺💥

España y sus demonios”: 

un libro que sirve de luminaria 

para tiempos decrépitos


Una obra a contracorriente, una respuesta a la tiranía de los medios del Sistema y el pensamiento único, por José Antonio Bielsa, redactor de "EL DIESTRO".

"ESPAÑA Y SUS DEMONIOS" reúne una selección de artículos y ensayos breves de carácter crítico. La apariencia miscelánea de la obra no anula su unidad interna: un fino hilo maestro atraviesa cada una de las partes del tapiz, alimentando al conjunto de idéntica filosofía: España, la Hispanidad, la crisis del Occidente, la corrupción de la cultura, los valores y las costumbres, los mecanismos de manipulación del Nuevo Orden Mundial luciferino y otros muchos temas que el autor trae a colación para denunciar, sin filtros, la decadencia inexorable de nuestra civilización. Un libro transversal, contestatario y sin complejos, que invita al lector despierto a cultivar su espíritu...

La distribución internacional del libro corre a cargo de Amazon, en cuya plataforma digital puede adquirirse en este enlace.


Descrito por el periodista Javier Navascués como “un libro que sirve de luminaria para tiempos decrépitos”, "ESPAÑA Y SUS DEMONIOS" (Almater, 2019) reúne una selección de artículos y ensayos breves de carácter crítico.
La apariencia miscelánea de la obra no anula su unidad interna: un fino hilo maestro atraviesa cada una de las partes del tapiz, alimentando al conjunto de idéntica filosofía: España, la Hispanidad, la crisis del Occidente, la corrupción de la cultura, los valores y las costumbres, los mecanismos de manipulación del Nuevo Orden Mundial luciferino y otros muchos temas que el autor trae a colación para denunciar, sin filtros, la decadencia inexorable de nuestra civilización.
El libro está prologado por Javier Giral Palasí y cuenta con una presentación a cargo de Josele Sánchez, amén de un epílogo firmado por el periodista Javier Navascués, director de Hispanidad Católica.
Un libro transversal, contestatario y sin complejos, que invita al lector despierto a cultivar su espíritu… Por el autor de CÓMO SOBREVIVIR AL NUEVO ORDEN MUNDIAL: UN MANUAL DE TRINCHERA (La Tribuna Ediciones, 2019)
Estas líneas que preceden al libro “España y sus demonios” pretenden ser una alfombra al paso vibrante, marcial y seguro de un José Antonio Bielsa que se ha convertido ya, por derecho propio, en una de las figuras más relevantes del pensamiento disidente español. Sólo la resistencia sirve para no ser aplastado por un globalismo que uniformiza, adocena y destruye al ser humano.
Bielsa resulta un lujo para una España tan falta de intelectuales fecundos que se opongan al “pensamiento único”. Su formación, su información, su capacidad de comunicación y lo mucho y bueno que tiene que transmitir a esta España que se suicida un poco más cada día, tal y como decía José Antonio Primo de Rivera “entre la saña de un lado y la antipatía del otro”.

«Décimas de Fray Luis de León a la salida de la cárcel»:

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre, mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa:
ni envidiado, ni envidioso”.

España se encuentra ante una situación límite y lo peor es que parece absurdo soñar una patria diferente para compatriotas tan indiferentes.


Pero la obligación moral del intelectual comprometido (en definitiva, uno elegido por los dioses) no es la de aislarse en su torre de marfil, sino la de descender a ese asfalto democráticamente degenerado, para dirigir el despertar de las masas.


Voy a citar unas frases que, escribió Indalecio Prieto en sus memorias, estando en el exilio, entona el «mea culpa», comenzando sus memorias de esta manera:

ME ACUSÓ ANTE MÍ CONCIENCIA,

ANTE MÍ PARTIDO, Y ANTE MÍ PAÍS,
DE HABER CONTRIBUIDO A LA BOLCHEVIZACIÓN
DEL PSOE, Y POR LO TANTO AL DESENCADENAMIENTO
DE LA GUERRA CIVIL.



LA DICTADURA DEL SILENCIO: 
EL PENSAMIENTO ÚNICO

Especialista en historia contemporánea y una de las voces más vigorosas de nuestro tiempo, el madrileño Fernando Paz Cristóbal (n. 1966) es autor de 5 libros de autoría individual que, por derecho propio, escapan a los cauces de la corrección político-historiográfica imperante: Europa bajos los escombros (2008), El fracaso de una utopía (2010), Antes que nadie (2012), Núremberg: juicio al nazismo (2016) y La neutralidad de Franco (2017); Paz también ha colaborado en otros dos libros de autoría colectiva: El libro negro de la izquierda española y Proceso a José Antonio.
“La dictadura del silencio: el pensamiento único”, cuestión tanto más candente cuanto que Paz ha sido víctima, en los últimos tiempos, de un brutal linchamiento mediático por parte de los medios de desinformación del Sistema, dominado por agentes globalistas muy poderosos. Debido a estos ataques, Paz, candidato de Vox a un sillón de diputado al Congreso por Albacete, ha tenido que renunciar a encabezar la lista de la formación verde por dicha provincia. Política al margen, lo cierto es que Fernando Paz vale muchísimo más que sus incultos detractores, y su conferencia ha sido la prueba más incontestable de ello.

Las tesis desplegadas por Paz en la conferencia, atentas a los procesos históricos y con una pausada lectura del fenómeno de la disolución de la Cristiandad y su viraje hacia la modernidad, pueden compendiarse, con el riesgo que toda simplificación implica, en los siguientes 20 puntos que aquí les suministramos:

La España de nuestros días está inmersa en un siniestro cambio de paradigma político consistente en la construcción de una sociedad totalitaria (es importante diferenciar dicho totalitarismo social del típico totalitarismo de Estado).
La mentira del pluralismo con el que el Sistema atonta las humanas cabezas implica el más eficaz medio para cercenar cualquier conato de disidencia.
La mixtificación del pasado como una monstruosidad (sirva como ejemplo la Ley de Memoria Histórica, que en mucho recuerda a la distopía 1984 de Orwell: “cuando muera la última persona que vivió aquel período de la historia… morirá con ella la verdad”).
Liquidada la Ley Divina, la secularización y la laicidad consiguientes han potenciado enteros la sujeción de la persona al poder del Estado. El influjo devastador del liberalismo trajo consigo la sacralización del poder (fenómeno que arranca ya con el hereje Lutero: “Guerra de los campesinos”, 1525).
La aceptación de la antropología natural pasa a ser reemplazada por el liberalismo mismo, impulsando el derecho a la felicidad humana (Locke, Hume, Bentham), como paso esencial hacia la senda del subjetivismo. Late aquí el embrión de los actuales DELITOS DE ODIO.
En tanto en cuanto el alma se ha entregado a la CODICIA, la mercantilización del nuevo modelo social ha destruido la tradicional división tripartita de antaño (sacerdotes-guerreros-comerciantes), haciendo imperante la presencia del comerciante (Ezra Pound: el capitalismo nos coloniza el alma).

La clave del ordenamiento social se vehicula así a partir del principio “lo privado es público” (Kate Millet); esta inversión en la que lo público pasa a ser lo privado, y viceversa, está dirigida desde los mass media y su censura del silencio.
Las formas de censura de los medios pueden ser cuatro: una censura a priori, una censura a posteriori, no prohibir nada o mediante el silencio. Esta última estrategia es la más certera, por cuanto su imposición nos lleva a la tesis de la superioridad de nuestro tiempo sobre los demás, componente que entraña una presunta superioridad moral de época, justificada sobre las quimeras del avance material (que no moral); “me he encaramado a lomos de gigantes” (Newton).
La era del capitalismo industrial, pragmática y anti-histórica (H. Ford) forja su credo reblandecido en un progresismo ciego, de crítica y revisión del Occidente, con el objeto final de asestar un golpe mortal a su más sólida construcción: la familia.
Las premisas de reducción al silencio de todos aquellos que se oponen al “progreso” son manifiestas, y explican la razón del porqué de dicho silencio: 7 EMPRESAS CONTROLAN EL 90 % DE LOS MASS MEDIA EN OCCIDENTE. La construcción del imaginario colectivo impera sobre todo lo demás.

Si partimos del hecho de que un europeo medio ve al año unos 30.000 ANUNCIOS, comprenderemos por qué este sujeto desarmado resulta progresivamente intercambiable con respecto a sus coetáneos: las formas de vida son cada vez más semejantes entre sí, así como nuestro modo de pensar.
Y es que ante esta aplanadora ni los medios privados se salvan: también ellos son esclavos de los intereses empresariales: ahí tenemos los grupos Vocento, Prisa, etc. Omitiendo la calidad de los productos (“basura”, desde el punto de vista intelectual), esta homogeneización de todas las partes es una de las más traumáticas técnicas totalitarias imaginables.
La imposición de la ideología de género en los últimos 15 años le debe más a las millonarias corporaciones privadas que al Estado mismo. Una vez envenenado el cuerpo social a través del entretenimiento y sus futesas, el Estado pasa a verter el jarabe de rigor sobre la legislación misma.

Por ende, los vínculos entre MEDIOS DE COMUNICACIÓN y FINANZAS son imparables: 13 empresas de comunicación, con la presencia de la Banca, fagocitan la política nacional a sus anchas. La endogamia entre la clase política y las finanzas es patente. Esto es escandaloso.
Para perpetuar este sistema, se precisa de un sistema de PUERTAS GIRATORIAS que consolide esta sumisión al globalismo. Nuestros políticos han alcanzado extremos vergonzosos de nulidad, aunque los vínculos entre la casta y el mundo empresarial logran ocultar esto con eficacia.
España, sin soberanía económica, ha desmantelado así su economía real en base a los más peregrinos intereses personales de sus políticos de turno. P. ej.: la implementación del “Nuclear NO gracias” va parejo al mantra pro-ecologista, cuando sabemos que las energías renovables sólo pueden cumplir con un 30 % de solvencia de la demanda energética. Prominentes nombres de la política nacional han participado de esta filosofía de las “puertas giratorias”: por sus servicios prestados a entidades privadas, estos políticos han visto colmada su vida laboral postrera con jugosas nóminas, en verdad obscenas: Acebes (Iberdrola), Aznar (Endesa), Borrell (Abengoa) o González (Gas Natural Fenosa), entre otros tantos, sólo son algunos nombres en medio de esta gran tarta de intereses. También la extrema izquierda y la coartada moral de la oligarquía nacional laboran en semejante tarea cual aliados fieles.

Se llega así a la conclusión de que TODOS LOS PARTIDOS Y LA BANCA TIENEN INTERESES EN COMÚN.
Una de las principales amenazas para el Sistema, en este sentido, son las redes sociales, plataformas vivas en las que la disidencia es posible. Las noticias censuradas (p. ej.: la actividad en Londres de 250 bandas de delincuentes inmigrantes que conforman más de 5.000 individuos) son perseguidas, imponiéndose el PENSAMIENTO ÚNICO, que es cuestión de lenguaje.
La corrupción del lenguaje resulta así cardinal para modificar esta nueva realidad: el “aborto” pasa a ser denominado “interrupción voluntaria del embarazo”, etc. El dominio del lenguaje es esencial para esclerotizar el pensamiento (PALABRAS POLICÍA): el feminismo y la ideología de género participan de esta corriente (lo personal también es político): el sufijo -fobia deviene así patología capital para consolidar el avance hacia la sociedad totalitaria (no confundir con el Estado totalitario); este totalitarismo no es sino una RELIGIÓN POLÍTICA.
Finalmente, caminamos hacia la desaparición del Estado, al tiempo que la Banca tiene los días contados. Sorprendentemente, o no tanto, la pervivencia del Estado sería la única muralla contra este escenario apocalíptico en el que estamos inmersos. Al fin y al cabo, el proyecto globalista sólo aspira a fundarse sobre un nuevo relato de hibridación entre el capitalismo descarnado y la ideología progre dominante.

La sociedad del futuro: 
una esclavitud sin amos. 
NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA
La nueva esclavitud no es noción de invención reciente, producto perfeccionado de una tecnocracia aséptica: se ha venido fraguando desde el siglo XVII, mas su reinado explícito no se ha consolidado sino a partir del XX.

La nueva esclavitud es hija natural del libertarianismo. No fue gestada tanto por un impulso sensual e irrefrenable como por un ansía despiadada de control y muerte; la rapiña y la vileza son sus perpetuas aliadas, arterias vitales de las sociedades industrializadas. Sobre las bases monstruosas de la secularización política y el descrédito de la vida del espíritu, la mediocridad -esa constante sempiterna del género humano- tenía vía libre para implantarse en los más divergentes tejidos sociales. Al renunciar a la idea cristiana del hombre (lo contingente) ante Dios (lo inmanente), al destronar la virtud como principio de salvación, la ética quedaba relegada a producto de lujo, cachivache piadoso en manos del poderoso deificado. Fijados los límites del poder del Estado y despolitizadas parcelas enteras de la humana actividad, el liberalismo liquidaba al fin el proyecto ideal clásico, heredado por el cristianismo.

Así, y sobre la quimera de los derechos individuales, el hombre se otorgaba a sí mismo primores infundados. Indiferente no ya a la moral más esquemática sino a la mismísima sombra de un Dios impasible, el sujeto moderno adquiría al fin poderes divinos. Arbitro y dueño de su destino, pasaba a ser no ya celoso albacea de su espíritu maltrecho, sino esclavo insobornable de sus más mezquinos intereses. No sólo no era capaz de matar a su hermano por unas monedas de oro, sino de hacer con él algo tal vez “peor”: esclavizarlo, es decir, cosificarlo; recientes teorías políticas asimiladas -harto bien conocida una de ellas-, no harían sino subrayar esta evidencia.

Pero conforme una cosa tomaba conciencia de sí misma, destinada estaba a conceptualizarse, es decir, a ocultarse. En consecuencia, la esclavitud convencional, por ineficaz, quedaba condenada a prescribir antes de tiempo. Los cantores de los derechos humanos llegaban con retraso: no habían hecho sino denunciar lo obvio, lo atroz de una vergüenza tiempo ha perpetrada. Mas ya era tarde. Las sangres derramadas fueron tantas que bien pudieran haber suministrado ingente caudal a ríos amazónicos en su agónico devenir. Pero la esclavitud no había expirado con la supresión de la argolla y las cadenas. Al contrario: meramente se estaban sutilizando sus tácticas invasivas.

El esclavo ya no sería el cuerpo del hombre, sino su alma, que desde entonces iba a ser depreciada, negada, aniquilada. Regado de bajos placeres y peregrinas vilezas, el cuerpo se consumía en su fiebre, al tiempo que el alma, humillada y envilecida, se abismaba con loca ceguera en las simas de la escala zoológica: su muerte real era ya inminente.

Arrancada la Religión Cristiana de las empobrecidas nuevas generaciones, ésta fue progresivamente sustituida por el culto al Estado y a la sacrosanta tecnología, confirmando lo que iba a ser una manipulación de la humana percepción sin precedentes (la más audaz hasta hoy conocida); este renovado culto a la tecnología de nuestro tiempo, inoculado con perversa astucia en esas multitudes faltas de vida espiritual, ha rubricado con éxito una esclavitud tiempo ha pactada.

La nueva esclavitud alcanza en nuestro enfermo presente su más alta cota de eficacia. No es concepto sociológico impertinente, sino letal tumor del alma agonizante del moderno.
VER+:


La verdadera demolición de España, la cristiandad y el Occidente civilizador -ese derribo a cámara lenta que muchos de nuestros coetáneos parecen no advertir-, se está dando en las instituciones educativas, en mayor o menor grado: es la sempiterna batalla entre la Ideosofía triunfante frente a la Filosofía perenne, hoy arrodillada y vejada; es en esencia la expulsión de la Metafísica de la Academia, acaso la huida del Ser. 

El ser es y el no-ser no es. (Parménides de Elea)

Adueñarnos del mundo de las ideas, para que las nuestras, sean las ideas del mundo. (Antonio Gramsci)




Extrapolable a cualquier fenómeno, esta devastadora técnica -propia del libertarianismo- fue sistematizada por el teórico político Joseph P. Overton (1960-2003) y resulta mucho más efectiva que el simple “lavado de cerebro”. Puede valorarse como una de las más perfectas herramientas del Nuevo Orden Mundial en la consecución de su proyecto de dominación global.


La patria traicionada: 
España en el Nuevo Orden Mundial, 
nueva obra de Laureano Benítez 


Laureano Benítez Grande-Caballero ―autor de 35 libros, la mayoría de temática católica― acaba de publicar su obra "LA PATRIA TRAICIONADA: ESPAÑA EN EL NUEVO ORDEN MUNDIAL, que puede considerarse como la segunda parte de su libro "EL HIMALAYA DE MENTIRAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA", que publicó hace un año con gran éxito. Son sus dos libros de temática política, aunque el autor es un prolífico articulista de opinión en muchos medios digitales patrióticos.

Si en la obra anterior sobre la memoria histórica Laureano Benítez desmontaba las falsedades y engaños sobre los que se sustentaba la sectaria y totalitaria visión de la historia reciente que nos quiere imponer despóticamente la ideología de las izquierdas, estudiando con detalle la verdad de lo que sucedió durante la República y el franquismo, en este nuevo libro el autor arranca desde 1975 ―fecha en la que terminó el libro anterior―, para desenmascarar la gigantesca estafa de nuestra mal llamada democracia, exponiendo sus corrupciones, sus pucherazos, sus golpes de Estado, sus innumerables traiciones a la España de Franco, que fueron dirigidas y planificadas desde las cloacas del Nuevo Orden Mundial, especialmente a través del Club Bilderberg.

En su obra demuestra con profusión de datos que la Transición española fue diseñada por los poderes fácticos del Nuevo Orden Mundial (NOM). ¿Puede decirnos a grandes rasgos en qué consiste el NOM?
El Nuevo Orden Mundial (NOM) es una estructura transnacional que se está implementando progresivamente en el sistema mundo, a través de una serie de organismos supranacionales, y mediante la imposición a escala planetaria de una pensamiento global basado en una serie de ideologías cuyos postulados apuntan directamente a la eliminación de los valores ―emanados del cristianismo y la Ley Natural― que han sido la base de la civilización occidental, pues hacia este objetivo se encaminan la ideología LGTBI, el feminismo misándrico, el multiculturalismo, el altermundismo, el laicismo, la cristianofobia, el ecologismo totalitario, el animalismo, etc. La explicación de estas ideologías y su implantación en España serán objeto de otro libro que publicaré el próximo año, y que será como la segunda parte del presente trabajo.
Junto a este pensamiento único ―«políticamente correcto»―, el NOM busca la implantación de un totalitario Gobierno Mundial, para lo cual conspira por la disolución de los Estados-Nación, a los cuales pretende diluir en el magma globalista.

Según este plan del globalismo, el Gobierno Mundial afectará a todos los países, no solamente a España. Sin embargo, en su libro usted demuestra que la ofensiva del NOM contra nuestra Patria es más intensa y poderosa que en otros países, que la dotan de unas características especiales.
Efectivamente, porque, aunque la conspiración por el Nuevo Orden Mundial afecta en su totalidad al Sistema-Mundo, el ataque globalista a España adquiere una especial intensidad, hasta el punto de que se puede afirmar que somos el país más atacado por las élites plutocráticas y las fundaciones y organismos transnacionales cuyos hilos manejan, que han escogido a España como campo de experimentación, como laboratorio pionero de sus estrategias, donde ensayan sus maquiavélicos planes con una intensidad y una amplitud desconocidas en otros lugares.
¿Por qué hemos tenido este dudoso honor? La razón principal es porque nuestra Patria ha sido el baluarte de la fe católica ―la principal enemiga del NOM―. Si a esto le añadimos a las amenazas secesionistas, y las traiciones de una casta política corrupta e inepta, cuyas fechorías se exponen en estas páginas, desde el Rey Juan Carlos hasta Pedro Sánchez, pues el resultado final es que dábamos un perfil perfecto para las conspiraciones del NOM.
Y no hay que olvidar que España ha sido el único país que derrotó al comunismo, el cual es también una creación del NOM, hasta el punto de que puede afirmarse que el futuro Gobierno Mundial será pseudocomunista, donde una minoría de plutócratas tendrá el control absoluto del mundo.

El libro repasa una amplia galería de traiciones y traidores, hasta el punto de que llega a decir que todos los políticos que han pilotado nuestra democracia han alcanzado el poder al precio de vender nuestra Patria al globalismo que pretende destruirla. Desde su punto de vista, ¿cuál ha sido la mayor traición?
Sin duda alguna, la descristianización de España, que la ha vaciado de la esencia nacionalcatólica que ha formado parte fundamental de nuestra idiosincrasia, de nuestra identidad como nación. La pavorosa apostasía que ha lobotomizado nuestra Patria nos ha privado de unos valores, de unos principios, de unos códigos que siempre habían proporcionado a los españoles una enorme motivación para defendernos con valor y gallardía contra los enemigos que durante la historia pretendieron destruirnos como pueblo y como nación, lo cual nos hizo protagonizar la Reconquista, la lucha contra el protestantismo, la guerra de liberación contra la invasión francesa, y el Alzamiento Nacional contra el bolchevismo anticatólico. Al caer en la apostasía, hemos traicionado la más pura esencia de nuestra Patria.

Según afirma en su trabajo, todas las traiciones a España han sido dirigidas y diseñadas por las jerarquías globalistas, entre las cuales destacan las conspiraciones tuteladas por el Club Bilderberg. ¿Qué hechos concretos de la Transición pueden atribuirse a este Club?
Prácticamente toda nuestra supuesta democracia ha sido coordinada por los bilderbergianos, desde el nombramiento de Juan Carlos como sucesor de Franco ―en la famosa Operación Lolita―, hasta el golpe de Estado de la moción de censura que derribó a Rajoy y entronizó a Pedro Sánchez. Absolutamente todos los políticos más relevantes que han tenido poder en España desde 1975 han pisado los salones del Club, desde Manuel Fraga en 1977 ―el primer español en ser invitado―, hasta Inés Arrimadas y Pablo Casado. Y es que ellos saben perfectamente que no podrán tocar el terciopelo del poder sin inclinar la cerviz ante los mandamases del Club. Es de hacer notar que la Reina Sofía ha sido la más asidua asistente, junto con Juan Luis Cebrián.
En cuanto a los hechos concretos que preguntaba, en el libro se estudia con detenimiento cómo el ataque del NOM a España se ha ejecutado mediante una sucesión de pucherazos y golpes de Estado: la creación de la ETA, el asesinato de Carrero Blanco, el autogolpe del 23F, el atentado del 11M, el fenómeno del 15-M, la moción de censura de mayo del 2018, el secesionismo catalán, y el alevoso pucherazo de las elecciones del 28-A de 2019. En todos estos casos se explican los hilos ocultos que conectan estos acontecimientos con los intereses de las oligarquías globalistas.

¿Cuál sería el horizonte final de estas traiciones contra España?
El objetivo final es la destrucción del Régimen del 78, para implantar una República Federal en la que España esté constituida por 17 comunidades-estado con práctica independencia, donde los poderes públicos serán sustituidos por corporaciones plutocráticas al servicio de las oligarquías mundialistas. Porque no hay que olvidar que el NOM persigue destruir los Estados-Nación para, en el vacío subsiguiente, acaparar el poder con sus falanges globalistas, arrasando con las riquezas nacionales para su propio beneficio. Es decir, quieren acaparar todos los recursos.
La secesión catalana, por supuesto, es otro fenómeno alentado por el mundialismo, que lo ha promovido con la intención de crear un problema para el que ofrecen el federalismo como solución. Es lo de siempre, el famoso y maquiavélico solve et coagula.
Por eso la banda de corruptos y traidores que nos malgobierna ha puesto tanto énfasis en el antifranquismo, porque, si el Régimen del 78 se constituyó de la ley a la ley, atacando el franquismo pretenden desprestigiar el Régimen que salió de él.

Para terminar, usted afirma en su libro que esta vasta conspiración contra España viene a ser como el primer acto del Armageddón, un episodio importantísimo en la lucha entre el Bien y el Mal, con lo cual proyecta la traición a nuestra Patria a un escenario apocalíptico. ¿Por qué es tan importante lo que sucede en España para el conjunto de la Humanidad?
España siempre ha estado a la vanguardia del mundo en los avatares históricos, porque, como dije anteriormente, siempre hemos sido el campo de experimentación de los grandes movimientos de la historia, que primero se ensayan en nuestra Patria antes de homologarlos para el resto del mundo.
Quizá hoy día nuestra mayor originalidad es que somos dos países en uno: las dos Españas. No es cierto que siempre hayamos tenido este conflicto bipolar, pues éste nació a raíz de la invasión napoleónica, cuando España se bifurcó entre afrancesados liberales y tradicionalistas absolutistas. La Guerra Civil fue la contienda entre estas dos Españas, que, tras su unificación bajo Franco, vuelven a estar enfrentadas ahora debido al guerracivilismo de la izquierda.
Al igual que nuestra Guerra Civil fue la antesala y el ensayo de la Segunda Guerra Mundial, el desaforado y traicionero ataque globalista a nuestra Patria que tiene lugar en la actualidad refleja la batalla entre dos mundos: la civilización occidental generada por el cristianismo y el clasicismo, y el Nuevo Orden Mundial, creación de «La Sinagoga de Satanás», que pretende arrasar los valores tradicionales e identitarios de las sociedades para instaurar su Gobierno Mundial, que será la sede donde se entronice el Anticristo, vicario de Lucifer. Es la eterna batalla ―ya declarada― del Bien contra el Mal.
Estamos en primera línea de fuego, en la vanguardia del combate porque nuestra dualidad como país encarna la oposición entre el Bien y el Mal, ya que la nacionalcatólica tradicional refleja el Bien, y la España jacobina y bolchevique encarna el Mal. De quién gane esta batalla dependerá una parte importante del futuro que nos aguarda.
No es mala suerte, porque si nos han elegido como protagonistas pioneros de esa lucha es porque ninguna otra nación está capacitada para acaudillar ese conflicto perenne entre el Bien y el Mal, que nos ha llevado de victoria en victoria. Somos el tablero de ajedrez donde se está jugando la decisiva partida en la que la Humanidad se alzará definitivamente hacia la luz, o se hundirá en las tinieblas del Averno. Somos la vanguardia del Bien, y por eso se nos ha encomendado otra vez la tremenda responsabilidad de luchar en la avanzadilla de la historia contra las fuerzas de las tinieblas.
Dios salve a España.

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A los hijos de nuestros hijos, 
esperando que algún día 
pueda contarse toda la verdad,  
y que ellos puedan conocerla.

«Sentados junto a los ríos de Babilonia, llorábamos al acordarnos de España. En los álamos colgábamos nuestras arpas. Allí, los que nos habían llevado cautivos, los que todo nos lo habían arrebatado, nos pedían que cantáramos con alegría: ¡que les cantáramos canciones de España

¿Cantar nosotros canciones del Señor en tierra extraña? ¡Si llego a olvidarte, Patria mía, que se me seque la mano derecha! ¡Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti; si no te pongo, (España), por encima de mi propia alegría!». (Salmo 137)
«Nosotros buscamos las causas de la crisis, pero la más profunda y la más evidente no se la nombra. A riesgo de provocar vuestras risas, de todos modos yo os la cito: es Satanás, que está aquí en medio de nosotros» (Mons. François Nestor Adam, Obispo de Sion, en su intervención, el 2 de octubre de 1971, en el Sínodo que se realizó ese año)
«¡Basta de silencios! 
¡Gritad con cien mil lenguas!: 
porque, por haber callado, 
¡el mundo está podrido!». 
(Santa Catalina De Siena)

España en en Jardín de las Delicias

«Miré los muros de la patria mía, 
si un tiempo fuertes ya desmoronados, 
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía[...]
y no hallé cosa en que poner los ojos 
que no fuese recuerdo de la muerte».
(Francisco de Quevedo)

Las dos Españas

¿Qué es una Patria?

Es una entidad que puede definirse con un criterio geográfico, al estar constituida por un conjunto de territorios; también tiene una dimensión histórica, bajo cuyo punto de vista una Patria podría considerarse como una colectividad que ha compartido una serie de acontecimientos -un destino- en el tiempo; así-mismo, frecuentemente la Patria puede asociarse a determinados sustratos étnicos, más o menos puros.
Sin embargo, lo más esencial al concepto de Patria es la posesión de un patrimonio cultural y tradicional único, a través del cual se revela la idiosincrasia, la personalidad y la cosmovisión del mundo de una determinada comunidad de personas, patrimonio que forja su horizonte final, su destino, su meta y su misión histórica.

Aunque una parte relevante del patrimonio identitario de nuestro pueblo la constituye el paradigma de la civilización occidental, construida sobre la conjunción entre clasicismo y cristianismo, podemos afirmar, sin embargo, que, a pesar de nuestro sustrato común con Occidente, «España es diferente».
Porque la definición de Patria choca en España con un escollo peculiar, impensable en los países de nuestro entorno, pues desde las revoluciones liberales se viene afirmando que hay dos Españas antagónicas que malamente conviven en el mismo solar patrio. Parafraseando a Paul Eluard, podríamos decir aquello de que «Hay dos Españas, pero están en ésta».

Esta creencia es uno de los tópicos de nuestra historia, perteneciente incluso a nuestra «leyenda negra», que afirma que en este conflicto fratricida se expresa nuestra propensión a la crueldad, que tuvo como víctimas a los indígenas del Nuevo Mundo, a los protestantes del Norte de Europa, y a las víctimas de la Inquisición y nuestras guerras civiles.
De este modo, según la historiografía tradicional, lo más asombroso de nuestra Patria no es que haya dos Españas, sino que, además, quieran destruirse la una a la otra, en lo que suele llamarse «cainismo». La pintura negra de Goya «Duelo a garrotazos», ilustra a la perfección esta tragedia. Ya lo decía Machado, en unos versos meteorológicos que habría que recitar a los neonatos al pie de su cuna: «Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios: una de las dos Españas ha de helarte el corazón».
Estas dos Españas gemelas -siamesas, podría decirse- tuvieron expresión simbólica en el águila imperial bicéfala de Carlos V, cuyas dos cabezas miran premonitóriamente en direcciones opuestas.
Hay quien dice que este cainismo atroz que es como nuestro estigma nacional viene desde tiempos lejanos. Así, tenemos una España celta, de procedencia centroeuropea, y otra íbera, de origen norteafricano; luego viene la dualidad entre la España cristiana y la España sarracena; a continuación, viene la coexistencia entre los dos reinos, los de Castilla y Aragón.
Y así llegamos al siglo XIX, cuando se produce la ruptura entre la España afrancesada­ liberal, y la España tradicional, monárquico-absolutista. La primera pasará a la predemocrática y jacobina España isabelina, mientras que la segunda se refugiará en el carlismo.

Sin embargo, para Larra no había dos Españas, sino una sola, pero fragmentada en dos mitades que luchan entre sí, hasta que muera una de las dos. En el tremendo epitafio que escribió el día de difuntos de 1836 en su artículo «Fígaro en el cementerio», no concreta cuál fue la España que falleció: «Aquí yace media España, murió de la otra media».
Las guerras cai·listas fueron el antecedente del terrible enfrentamiento del siglo XX entre las dos Españas, en sus versiones de España roja y España nacional, que combatieron cainitamente en la Guerra Civil.

¿Es verdad que existen estas dos Españas? En caso afirmativo, ¿cuál es la frontera, la «línea Maginot» que separa estas dos presuntas Patrias enfrentadas entre sí? ¿Cuál es la que ofrece más garantía de autenticidad?
Si consideramos como criterio de legitimidad que la España verdadera es la que ha tenido más vigencia y continuidad en nuestra historia, la que más protagonismo ha tenido, este papel le corresponde indudablemente a la España forjada en el imperio y un acendrado catolicismo, conservadora de los valores que conformaron la civilización europea, gallarda y heroica, una e indivisible; la otra es su Mr. Hyde, nacida en la cara oculta de la historia, en las cavernas conspiradores de sectas iniciáticas de cuyo nombre no quiero acordarme, promotora de «revoluciones liberales», furibundamente anticatólica, destructora de valores, que se califica a sí misma de «progresista», cuya cosmovisión es la progresía roja, que ha tenido muy poca presencia en nuestra historia, y cuyo horizonte final es la destrucción de España en el Nuevo Orden Mundial. Es decir, que esta «cara oculta de España» ha surgido justamente para destruir a la auténtica España. Para traicionarla, en definitiva.

Desde este punto de vista, la frontera entre las dos Españas la marca el catolicismo, señal distintiva del ADN de la única España, a la que se opone bipolarmente la otra, monstruoso alíen nacido en el vientre de la España de siempre con las semillas del jacobinismo y el bolchevismo que buscan acabar en nuestros solares con todo resto de civilización cristiana.
El arzobispo catalán Pla y Deniel (1876-1968) afirmaba que «en España luchan cruentamente dos concepciones de la vida, dos sentimientos, dos fuerzas que están aprestadas para una lucha universal en todos los pueblos de la tierra, las dos ciudades que San Agustín, el genio del Águila de Hipona, padre de la Filosofía de la Historia, describió maravillosamente en su inmortal Ciudad de Dios, donde afirma que dos amores hicieron dos ciudades: la terrena, el amor de sí hasta el desprecio de Dios; la celeste, el amor de Dios hasta el desprecio propio».

Además de evangelizar a medio mundo, España ciertamente ha sido la «reserva católica» de Occidente, junto con Italia, con la diferencia sustancial de que, al haber sido un imperio durante algunos siglos de nuestra historia, hemos hecho una labor de difusión sin igual, a la vez que hemos sido «martillo de herejes», defendiendo la pureza del Magisterio y la Tradición de la Iglesia frente a persecuciones y herejías.
Marcelino Menéndez Pelayo escribió estas palabras en su epílogo a su «Historia de los heterodoxos españoles»: 
«España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma , cuna de San Ignacio... ésa es muestra grandeza y nuestra unidad: no tenemos otra".
En su obra "¿Qué saldrá de la España que sangra?", publicada en Buenos Aires en 1937, el padre Julio Meinvielle define con precisión la esencia católica de la Hispanidad: «España es obra exclusiva de la fe cristiana, de suerte que destruir la fe cristiana es destruir España y destruir España es como amputar la Cristiandad. [...] España, entonces, nos muestra espléndidamente en su opulenta historia que todo lo debe a la Iglesia. España ha sido grande cuando se olvidó de sí misma para servir a la Iglesia. Entonces, cuando descubría y colonizaba nuevos mundos, con sus teólogos, santos, reformadores y artistas, iluminaba a Europa, y por el genio de Juan de Austria rompía definitivamente en Lepanto la pujanza de los turcos.
[...] Este ha sido el imperio de España: un magnífico imperio universal, no de dominación terrena, no de aprovechamiento de las energías de los demás como si el mundo fuese una inmensa factoría, sino de expansión de cultura al servicio de la cristiandad, en la defensa de la Iglesia y en la conquista de las almas. Y este imperio grandioso forjado en el preciso momento en que los pueblos cristianos, agitados frenéticamente por el espíritu de rebelión, se apartaban de la Iglesia, es la respuesta de Dios a los hombres, que les dice que sólo en la fidelidad a sus preceptos se puede lograr la verdadera grandeza.

[...] España es de Cristo o del Anticristo: España o Anti-España».

La conformación de España como país católico por excelencia ha producido en nuestra historia la repetición de un conjunto de empresas en las que hemos defendido la fe católica contra sus enemigos, que eran también los nuestros.
Nuestra primera cruzada tuvo lugar con la epopeya de la Reconquista, que recuperó los territorios entregados traidoramente a los musulmanes mediante una epopeya bélica que duró ocho siglos. Esta empresa guerrera utilizó la fe católica como catalizador y aglutinante con el que movilizar a los distintos pueblos que conformaban nuestra entidad nacional.
Cerrada la Reconquista con la toma de Granada, emprendimos la magna empresa de la conquista y colonización de América, acometida también como una colosal aventura de evangelización, de difusión de la fe católica por aquellos vastos territorios, en una suerte de
«Reconquista, segunda parte».
Posteriormente, acaudillamos la lucha contra el protestantismo, desviación del catolicismo dirigida por la conspiración gnóstica que se enfrenta a la Tradición de la Iglesia desde el principio de los tiempos; protestantismo ya plenamente inserto en las maquinaciones del Nuevo Orden Mundial, en el que tienen desde hace mucho su nicho religioso.

Paralelamente, fuimos el brazo armado de la catolicidad contra el peligro turco, que fue neutralizado en Lepanto.

Anunciada en el protestantismo y la Ilustración, y victoriosa en la Revolución Francesa, la ideología jacobina quiso introducir en España su quinta columna de afrancesados liberales y anticatólicos, pero España defendió nuevamente su identidad nacional, su integridad territorial y sus esencias patrias con uñas y dientes, alzándose en armas contra el invencible Napoleón en incontenibles cargas contra sus mamelucos.
Luego llegaron las revoluciones jacobinas del XIX, siempre aureoladas de desamortizaciones y persecuciones a los católicos, de laicismo agresivo, que culminó con la Segunda República, causante de un holocausto católico que según muchos autores ha sido el mayor de la historia -después del que se produjo en la Rusia bolchevique- , que fue derrotada en la Guerra Civil por la España católica, tradicional y conservadora.
Como afirmaba Julio Menvielle en la obra citada anteriormente: «Esta cruentísiina guerra es, en el fondo, una guerra de principios, de doctrinas, de un concepto de la vida y del hecho social contra otro, de una civilización contra otra».

El humo de Satanás

España, Patria traicionada, Patria devastada, casa desolada batida por el viento...

Después de la España nacionalcatólica del franquismo vino la democracia, y durante décadas creímos que estábamos viviendo un sueño maravilloso, que nos llevó a danzar y bailar en bellas noches en nuestros jardines, en hermosas verbenas patrias que nos llenaron de regocijo y de orgullo, porque creíamos estar viviendo en el país de las maravillas.
Mas la democracia no nos ha llevado a ninguna apoteosis patriótica de destino en lo universal, a ninguna gloria galáctica, porque desde la Transición volvió a resurgir 
-como un Ave Fénix- la España liberal-bolchevique, la que protagonizó la empresa revolucionaria de la Segunda República, la que pretende llevarnos nuevamente hacia la chatarra interestelar de una Tercera República, hacia el agujero negro de un populismo luciferino, hacia los escoriales globalistas donde aliens rojos y ectoplasnmas de milicianos insepultos de toda calaña devorarán nuestros huesos: así es como hemos pasado del infinito al cero, del incienso al azufre luciferino, del nacionalcatolicismo al rojopopulismo: sic transit gloria mundi.

Y esta España es la que tenemos ahora, descaradamente alentada y promocionada por el Nuevo Orden Miundial (NOM).

Su triunfo ha sido posible porque los poderes globalistas han sido -como veremos- los que han diseñado y dirigido nuestra democracia, los que han resucitado con la inicua memoria histórica el alien de la España «roja» heredera de la República, puesto que es la que inejor sirve a sus intereses, a su objetivo de destruir nuestra Patria para entregarla en bandeja de plata a los gerifaltes del NOM. Utilizando toda su gigantesca maquinaria propagandística lavadora de cerebros; urdiendo un «Himalaya de mentiras» con las que adoctrinar a las masas aborregadas; cooptando a personajes políticos de baja estofa, corruptos y felones; alentando separatismos, promoviendo golpes y asonadas para cambiar gobiernos.
Y ésta ha sido la última traición que ha sufrido España. Porque las Patrias no solamente se desguazan diseccionando sus territorios, ya que otra estrategia para llevar a cabo su destrucción consiste en desestructurar un país desmontando sus valores tradicionales, aquellos que conforman su patrimonio identitario, utilizando para esta labor de zapa una panoplia de contravalores que desbaraten el sistema de tradiciones sobre las que se asienta la identidad de un país. Estos contravalores son precisamente los que el NOM ha inyectado en España, pues coinciden en gran medida con los que conforman la esencia de la España de izquierdas, en perpetuo gueracivilismo contra la España verdadera, la única real.

Sí, España, que viviste un sueño y ahora despiertas en una pesadilla... España, Titanic a la deriva, en plena zozobra después de chocar contra el Ice-Bilderberg, empeñado en feroz porfía en mandar a la gélida mar océana a los que le ganaron la guerra.
Es como una desbandada de vampiros al amparo de la noche gótica que se ha abatido sobre nosotros, como un ejército desencadenado de saurones despiadados, de lobos siniestros a lo que hemos votado para que aúllen en los hemiciclos, en templos arrasados por profanadores impunes; para que desentierren cadáveres de patriotas, desguacen nuestros territorios y nos abismen en la más cruel bancarrota.
Sí, España pensó que, después de la Transición, el sol iba a brillar sobre nuestra historia... pero, en lugar del sol, han aparecido unas densas tinieblas, de sulfuroso hedor, que amenazan la integridad de nuestra Patria, destruyendo sus valores, sus ideales, sus principios, su historia, nuestra identidad nacional... Parafraseando a Pablo VI, podemos decir que «a través de una fisura, el humo de Satanás entró en España».
Porque aquí están los milicianos de nuevo cuño: algunos bien encorbatados enarbolando rosas, vendidos al potosí globalista y luciferino; otros tocados con guayaberas y boinas cheguevarianas, agresivos, vociferantes, blasfemos; para rematar, no podían faltar los golpistas, con sus barretinas, organizando una asonada amarilla, otra «revolución de colores» a añadir a las organizadas por George Soros y cía.
Ahí están, con el puño en alto, organizando barricadas, preparando revoluciones desde sus trincheras, dominando el cotarro desde sus orgías mediáticas, okupando plazas y patios, asaltando capillas, escracheando a todo lo que se mueve a su derecha, confeccionando listas negras con todos aquellos que no hacen genuflexiones ante su pensamiento globalísticamente correcto, amenazando con sus hordas de matones a las bancadas derechosas, patrióticas y católicas...
El NOM lo ha tenido fácil, pues bastaba resucitar a los milicianos insepultos, haciéndoles agitar banderas rojas y separatistas, regurgitando cantonalismos en la «nación de naciones», en el «país de países», en el «país plurinacional»; era suficiente con conjurar en noches de espiritismo a los fantasmas de Buenaventura Du-rruti, de Largo Caballero, de Lluis Companys...
En la situación actual de España cobran plena vigencia aquellas palabras de Azaña en su diario de 1937: «Una verdad arrasa el alma: empujada por la barbarie, España rueda otra vez al abismo de su miseria».

Y también la advertencia profética de Menéndez Pelayo: 
«Presenciamos el lento suicidio de un pueblo que, engañado por gárrulos sofistas, hace espantosa liquidación de su pasado, escarnece a cada momento las sombras de sus progenitores, huye de todo contacto con su pensamiento, reniega de cuanto en la Historia hizo de grande, arroja a los cuatro vientos su riqueza artística, y contempla con ojos estúpidos la destrucción de la única España que el mundo conoce, la única cuyo recuerdo tiene virtud bastante para retardar nuestra agonía. Un pueblo viejo no puede renunciar a su historia sin caer en una especie de segunda infancia muy próxima a la imbecilidad senil».