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miércoles, 15 de julio de 2026

LIBRO "SECRETOS DE LA RESERVA FEDERAL" por EUSTACE MULLINS 🦅


SECRETOS  DE  LA
RESERVA FEDERAL

EUSTACE MULLINS

🦅
Descubre el libro más polémico y revelador sobre el verdadero poder que controla la economía mundial.
En "Los Secretos de la Reserva Federal", Eustace Mullins presenta una investigación explosiva que desafía por completo la narrativa oficial sobre el sistema financiero más poderoso del planeta. Lejos de ser una institución gubernamental al servicio del interés público, Mullins argumenta con detalle que la Reserva Federal es un cartel bancario privado, creado en secreto por un grupo de poderosos financieros internacionales.

En este libro, usted descubrirá:

Los orígenes ocultos: La reunión secreta en Jekyll Island donde se diseñó el sistema que controlaría el dinero de Estados Unidos.
Los nombres y las caras: La identidad de los banqueros, industriales y dinastías familiares que, según el autor, fundaron y controlan la FED para su propio beneficio.
Ciclos de deuda e inflación: Cómo el sistema está diseñado para generar deuda pública perpetua, empobrecer a la clase media a través de la inflación y financiar guerras.
La conexión internacional: Los vínculos que, según la tesis de Mullins, unen a la Reserva Federal con otros grandes bancos centrales y poderes financieros globales.

Considerado un texto fundamental para la comunidad de la banca libre (free banking) y una obra de referencia en las teorías críticas con la banca central, "Los Secretos de la Reserva Federal" es una lectura obligatoria para cualquier persona que quiera comprender las fuerzas históricas y económicas que han dado forma al mundo moderno. Prepárese para una versión de la historia que no le enseñarán en ninguna universidad.

Una advertencia: este libro cambiará para siempre su forma de entender el dinero, el poder y la política.

Eustace Mullins es un veterano de la fuerza aérea de Estados Unidos, con treinta y ocho meses de servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial.
Virginiano nativo, fue educado en Washington y Lee University, Universidad de New York, Universidad de Ohio, Universidad de Dakota del Norte, la Escuelas des Bellas Artes, San Miguel de Allende, México, y el Instituto de Artes Contemporáneas, Washington, D.C.
El libro original, publicado bajo el título Mullins On The Federal Reserve, fue comisionado por el poeta Ezra Pound en 1948. Ezra Pound fue prisionero político durante trece años y medio en el Hospital St. Elizabeth, Washington, D.C. (institución Federal para dementes). Su descargo fue grandemente cumplido para los esfuerzos de Mr. Mullins.
La investigación en la Biblioteca de Congreso fue dirigida y revisada a diario por George Stimpson, fundador del National Press Club en Washington, a quien The New York Times el 28 de septiembre de 1952 llamó: "Una fuente de referencia favorablemente considerada en el Capitolio. 
Los funcionarios del gobierno, Diputados y reporteros fueron a él por información sobre cualquier asunto".

Publicado en 1952 por Kasper y Horton, New York, el libro original fue la primera revelación que circuló nacionalmente, de las reuniones secretas de los banqueros internacionales en la Isla Jekyll, Georgia, 1907-1910, lugar en que el proyecto del Acto de la Reserva Federal de 1913 fue escrito.
En años intermedios, el autor continuó recogiendo nueva y más sorprendente información sobre los antecedentes de la gente que dirigen la política de la Reserva Federal. Nueva información recogida durante años de los centenares de periódicos, revistas, y libros dan corroborando la visión sobre las conexiones de
las casas bancarias internacionales.
Mientras investigaba este material, Eustace Mullins estaba en el personal de la Biblioteca de Congreso. Mullins fue después consultor en finanzas de carreteras para American Petroleum Institute, consultor sobre desarrollo de hoteles para Institutions Magazine y director editorial para cuatro publicaciones del Chicago Motor Club’s.


Alfredo Jalife-Rahme pone sobre la mesa una lectura provocadora sobre el poder financiero global. A través de un análisis crudo y directo, se explora cómo figuras clave como Rothschild, George Soros, Larry Fink y Bloomberg han configurado un sistema donde la banca privada y el control absoluto de las comunicaciones se entrelazan.
Más allá de los datos económicos, se revela una conexión estratégica entre el poder financiero y los medios de comunicación, trazando una línea histórica que conecta a las grandes agencias informativas con los grupos que dictan el destino de las naciones. Una perspectiva necesaria para quienes buscan entender las dinámicas ocultas que moldean la realidad geopolítica actual.

Prólogo

En 1949, mientras estaba visitando a Ezra Pound, que era prisionero político en el Hospital St. Elizabeth, Washington, DC (institución Federal para dementes), el Dr. Pound me preguntó si yo había oído hablar alguna vez del Sistema de la Reserva Federal. Yo contesté que no, a la edad de 25. Él me mostró entonces un billete de diez dólares marcado "Nota de la Reserva Federal" y me preguntó si yo podía hacer alguna investigación en la Biblioteca de Congreso sobre el Sistema de la Reserva Federal que había emitido este proyecto.

Pound no podía ir a la Biblioteca, cuando él estaba detenido sin juicio como prisionero político por el gobierno de Estados Unidos. Después que le negaron tiempo transmitiendo en EEUU, el Dr. Pound transmitió desde Italia en un esfuerzo para persuadir al pueblo de Estados Unidos de no entrar en la Segunda Guerra Mundial. Franklin D. Roosevelt había pedido la acusación de Pound, estimulada por las demandas de sus tres ayudantes personales, Harry Dexter White, Lauchlin Currie, y Alger Hiss, personalmente a todos a quienes se identificó seguidamente como conectados con el espionaje comunista.

Yo no tenía interés en dinero o banca como materia, porque estaba trabajando en una novela. Pound ofreció complementar mi ingreso con diez dólares por semana durante unas semanas. Mi investigación inicial reveló evidencia de un grupo bancario internacional que había planeado el escrito del Acto de la Reserva Federal y Congreso la promulgó el plan secreto en ley. Estos hallazgos confirmaron lo qué Pound había sospechado mucho tiempo. Él dijo: "Usted debe trabajar en él como una historia de detectives".

Yo era afortunado teniendo mi investigación en la Biblioteca de Congreso dirigido por un estudioso prominente, George Stimpson, fundador del National Press Club que fue descrito por The New York Times el 28 de septiembre de 1952: 
"Querido por los periodistas de Washington como 'nuestra Biblioteca ambulante del Congreso', Mr. Stimpson era una fuente de la referencia favorablemente considerada en el Capitolio. Funcionarios del gobierno, Diputados y reporteros fueron a él por información sobre cualquier asunto".

Yo investigué cuatro horas por día en la Biblioteca de Congreso e iba al Hospital St. Elizabeth por la tarde. Pound y yo revisábamos las notas del día anterior. Yo cenaba luego con George Stimpson en la Cafetería Scholl mientras él revisaba mi material, y regresaba luego a mi cuarto para teclear las notas corregidas. Stimpson y Pound hicieron muchas sugerencias guiándome en un campo en el que yo no tenía experiencia anterior.

Cuando los recursos de Pound bajaron, fui a Fundación Guggenheim, Fundación Huntington Hartford y otras fundaciones para completar mi investigación sobre la Reserva Federal. Aunque mis aplicaciones de la fundación estaban patrocinadas por los tres poetas principales de América, Ezra Pound, E.E. Cummings, y Elizabeth Bishop, todas las fundaciones se negaron a patrocinar esta investigación.

Yo escribí entonces sobre mis hallazgos a la fecha, y en 1950 empezaron los esfuerzos para comercializar este manuscrito en New York. Dieciocho editores lo rechazaron sin comentario, pero el decimonoveno, Devin Garrity, presidente de Devin Adair Publishing Company, me dio algún consejo amistoso en su oficina. 

"Me gusta su libro, pero no podemos imprimirlo", me dijo. "Ni pueden los demás en New York. Por qué no hace usted un prospecto como novela, y pienso que nosotros darle un adelanto. Usted también puede olvidarse de tener publicado el libro de la Reserva Federal. Yo dudo si podría imprimirse alguna vez".

Estas eran noticias devastadoras, viniendo tras dos años de trabajo intenso. Yo informé a Pound e intentamos encontrar un editor en otras partes del país. Después de dos años de sumisiones infructuosas, el libro se publicó en una pequeña edición en 1952 por dos discípulos de Pound, John Kasper y David Horton, usando sus fondos privados, bajo el título "Mullins sobre la Reserva Federal". En 1954, una segunda edición, con alteraciones no autorizadas, se publicó en New Jersey, como "La Conspiración de la Reserva Federal".

En 1955, Guido Roeder sacó una edición alemana en Oberammergau, Alemania. El libro fue confiscado y toda la edición de 10,000 copias quemada por agentes del gobierno dirigidos por el Dr. Otto John. La quema del libro se realizó el 21 de abril de 1961 por el juez Israel Katz de la Corte Suprema bávara. El Gobierno americano se negó a intervenir, porque el Alto Comisionado americano en Alemania, James B. Conant (presidente de la Universidad de Harvard desde 1933 a 1953), había aprobado la orden inicial de quema del libro. Éste es el único libro que se ha quemado en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.

En 1968 una edición pirateada de este libro aparecía en California. El FBI e inspectores de U.S. Postal Service se negaron a actuar, a pesar de las numerosas quejas mías durante la próxima década. En 1980 aparecía una nueva edición alemana.
Porque el Gobierno americano aparentemente ya no dictaba los asuntos internos de Alemania, un libro idéntico al que se había quemado en 1955 ahora circula en Alemania sin interferencias.
Yo había colaborado en varios libros con Mr. H.L. Hunt y él sugirió que yo debía continuar mi investigación de largo tiempo sobre la Reserva Federal y debía sacar una versión más definitiva de este libro. Yo había firmado justamente un contrato para escribir la biografía autorizada de Ezra Pound, y el libro de la Reserva Federal tuvo que ser pospuesto. Mr. Hunt falleció antes de que yo pudiera volver a mi investigación, y una vez más yo enfrenté el problema de financiación de investigación para el libro.

Mi libro original se había remontado y había nombrado las figuras oscuras de los Estados Unidos que planearon el Acto de la Reserva Federal. Yo descubrí ahora que los hombres a quienes yo expuse en 1952 como figuras oscuras detrás de la operación del Sistema de la Reserva Federal, eran una sombra, pantallas americanas para las figuras desconocidas que se conocieron como la "Conexión Londres". 
Yo encontré que no obstante nuestros éxitos en las Guerras de Independencia y de 1812 contra Inglaterra, seguíamos siendo una colonia económica y financiera de Gran Bretaña. Por primera vez, localizamos a los accionistas originales de los Bancos de la Reserva Federal y rastreamos sus compañías madres a la Conexión Londres.

Esta investigación está sostenida por citas y documentación de centenares de periódicos, revistas y libros y mapas que muestran lazos de sangre, matrimonio y relaciones comerciales. Más de mil ediciones de The New York Times en microfilm no sólo se han verificado para la información original, sino como comprobación de declaraciones de otras fuentes.

Es una trivialidad de la profesión de escritor que un autor tiene sólo un libro dentro de él. Esto parece aplicable en mi caso, porque yo estoy ahora en la quinta década de escritura continua sobre un solo asunto, la historia interior del Sistema de la Reserva Federal. Este libro fue desde su principio comisionado y guiado por Ezra Pound. A cuatro de su protegidos se les ha otorgado previamente el Premio de Nobel de Literatura: William Butler Yeats por su poesía posterior, James Joyce por "Ulysses", Ernest Hemingway por "El Sol También Sube", y T.S. Elliot para "La Tierra Desechada". Pound jugó un papel mayor en la inspiración y corrección de estos trabajos -qué nos lleva creer que este trabajo presente, también inspirado por Pound, representa una tradición literaria continuada. Aunque se esperaba que este libro desde su principio fuera un trabajo tortuoso sobre técnicas económicas y monetarias, desarrolló pronto en una historia de tal llamado universal y dramático, que de entrada, Ezra Pound me instó a escribirlo como una historia de detectives, un género que fue inventado por mi compatriota virginiano:

Edgar Allan Poe. Yo creo que la circulación continua de este libro durante los últimos cuarenta años no sólo ha exonerado a Ezra Pound por sus muy condenadas declaraciones políticas y monetarias, sino que también ha sido, y continuará siendo, la última arma contra los poderosos conspiradores que lo compelieron a estos trece años y media sin juicio, como prisionero político encerrado en un manicomio de la KGB. Su venganza más temprana vino cuando los agentes del Gobierno que representaban a los conspiradores, se negaron a permitirle testificar en su propia defensa; la segunda vindicación vino 1958 cuando estos mismos agentes dejaron caer todos los cargos contra él, y él salió del Hospital de St. Elizabeth, como hombre libre una vez más. Su tercera y final vindicación es este trabajo que documenta cada aspecto de su exposición de los crueles financieros internacionales de quienes la Ezra Pound se volvió una más víctima, condenada a pasar años como el “Hombre de la Máscara de Hierro”, porque él se había atrevido a alertar a sus compatriotas americanos de sus actos furtivos de traición contra todo el pueblo delos Estados Unidos.

En mis conferencias a lo largo de esta nación, y mis apariciones en muchas radios y programas de televisión, he sondeado el tema que el Sistema de la Reserva Federal no es Federal; no tiene ninguna reserva; y no es en absoluto un sistema, sino, un sindicato delictivo. Desde noviembre, 1910, cuando los conspiradores se encontraron en la Isla Jekyll, Georgia, al presente, se han callado en secreto las maquinaciones de los banqueros de la Reserva Federal. Hoy, ese secreto ha costado al pueblo americano unos tres billones de deuda en dólares, con pagos de interés anuales a estos banqueros que suman a unos trescientos mil millones dólares por año, suma que tambalean la imaginación y qué es finalmente impagable. Funcionarios del Sistema de la Reserva Federal rutinariamente emiten protestas al público, como las flautas de faquires hindúes en una melodía insistente a la cobra deslumbrada que oscila su cabeza ante él, no para resolver la situación sino para impedir a la cobra que los muerda.

Algo así era la carta de consuelo escrita por Donald J. Winn, Ayudante de la Mesa de Gobernadores en contestación a una pregunta por un Diputado, el Honorable Norman D. Shumway, el 10 de marzo de 1983. Mr. Winn dice que "El Sistema de la Reserva Federal fue establecido por un acto de Congreso en 1913 y no es una 'corporación privada'". En la próxima página, Mr. Winn continúa: "Las acciones de los Bancos de la Reserva Federal son poseídas completamente por bancos comerciales miembros del Sistema de la Reserva Federal". 

Él no ofrece ninguna explicación acerca de por qué el gobierno nunca ha poseído una sola porción de acciones en cualquier Banco de la Reserva Federal, o por qué el Sistema de la Reserva Federal no es una "corporación privada" cuando todas sus acciones son poseídas por "corporaciones privadas".

La historia americana del vigésimo siglo ha grabado los logros asombrosos de los banqueros de la Reserva Federal.

- Primero: la erupción de la Primera Guerra Mundial que se hizo posible por los fondos disponibles del nuevo banco central de los Estados Unidos.
-Segundo, la Depresión Agrícola de 1920.
-Tercero, la Caída del Viernes Negro en Wall Street, de octubre 1929, y la Gran Depresión resultante.
-Cuarto, Segunda Guerra Mundial.
-Quinto, la conversión de recursos de los Estados Unidos y sus ciudadanos de propiedades real por recursos de papel desde 1945 al presente, transformando una América victoriosa y el poder mundial más adelantado en 1945 en la más grande nación deudora del mundo en 1990.

Hoy, esta nación yace en ruina económica, devastada y destituida, en mucho los mismos aprietos horribles en los que Alemania y Japón se encontraron en 1945.
¿Actuarán los americanos para reconstruir nuestra nación, como Alemania y Japón ha hecho cuándo enfrentaron las condiciones idénticas que enfrentamos ahora -o continuaremos siendo esclavizados por el sistema de dinero de deuda babilónico que fue establecido por el Acto de la Reserva Federal en 1913 para completar nuestra destrucción total? Ésta es la única pregunta que tenemos que contestar, y no tenemos mucho tiempo para dejar de contestarlo.

Debido a la profundidad e importancia de la información que yo había desarrollado en la Biblioteca de Congreso bajo la tutela de Ezra Pound, este trabajo se volvió una caza feliz conectada con la base para muchos otros que habrían sido historiadores pero eran incapaces de investigar este material por si mismos. En las últimas cuatro décadas, me he acostumbrado a ver este material aparecer en muchos otros libros, invariablemente atribuidos a otros escritores, con mi nombre nunca mencionado. Para agregar insulto a la lesión, no sólo mi material, sino incluso mi título se han destinado, en un masivo si obtuso, trabajo llamado "Secretos del Templo -la Reserva Federal". 

Este libro pesadamente anunciado recibió revisiones que van de incrédulo a alegre. Forbes Magazine aconsejó a sus lectores que leyeran su revisión y ahorraran su dinero y señaló que "el lector no descubrirá ningún secreto" y "Éste es uno de esos libros cuyas fanfarrias exceden su mérito por lejos". Esto no fue accidental, cuando este encalado auto-bombo de los banqueros de la Reserva Federal fue publicado por el editor de no-libros más famoso del mundo.

Después de mi shock inicial al descubrir que se encarceló la personalidad literaria más influyente del vigésimo siglo, Ezra Pound, en "Agujero del Infierno" en Washington, yo escribí inmediatamente por ayuda a un financiero de Wall Street en cuya propiedad frecuentemente yo había estado invitado. Yo le recordaba que como un patrocinador de las artes, él no pudiera permitirse el lujo de permitir que Pound permanezca en tal cautividad inhumana. 
Su contestación me asustó más aun. Él contestó "su amigo bien puede quedarse donde está".

Fue algunos años antes que pudiera entender que para este banquero de inversión y sus colegas, Ezra Pound sería siempre "el enemigo".

Eustace Mullins
Jackson Hole, Wyoming
1991
Introducción

Aquí están los hechos simples de la gran traición. Wilson y House supieron que ellos estaban haciendo algo importante. Uno no puede sondear los motivos de hombres y este par quizás creyó en lo que de ellos dependía. En lo que ellos no
creyeron era en un gobierno representativo. Ellos creyeron en el gobierno por una oligarquía desenfrenada cuyos actos se pondrían sólo claros mucho tiempo después de un intervalo en que el electorado sería por siempre incapaz de hacer algo eficaz para remediar las depredaciones.

EZRA POUND (St. Elizabeth’s Hospital, Washington, D.C. 1950)

(NOTA De AUTOR: El Dr. Pound escribió esta introducción para la versión más temprana de este libro, publicada por Kasper y Horton, New York, 1952. Porque él estaba detenido sin juicio como prisionero político del Gobierno Federal, él no podría permitirse el lujo de permitir a su nombre aparecer en el libro debido a
las represalias adicionales contra él. Ni él no podría permitirme dedicarle el libro, aunque él había comisionado su escrito. El autor se satisface en poder remediar estas omisiones necesarias, treinta y tres años después de los eventos).

LA OPINIÓN DE JEFFERSON SOBRE LA CONSTITUCIONALIDAD DEL BANCO 15 de febrero de 1791 (Escritos de Thomas Jefferson, ed. por H. E. Bergh, Vol. III, pág. 145 y sgtes.)

La Ley para establecer un banco nacional, en 1791, emprende, entre otras cosas:
1. Para formar a los subscriptores en una corporación.
2. Habilitarlos, en sus capacidades corporativas, a recibir concesiones de tierras; y, hasta ahora, está contra las leyes de mano muerta.
3. Para hacer a los subscriptores extranjeros capaces de tener tierras; y hasta ahora contra las leyes de extranjería.
4. Transmitir estas tierras, a la muerte de un propietario, a cierta línea de sucesores; y hasta ahora, cambia el curso de los descendientes.
5. Poner las tierras fuera del alcance de confiscación, o escheat; y hasta ahora, está contra las leyes de confiscación y escheat.
6. Para transmitir enseres personales a los sucesores, en cierta línea; y hasta ahora, está contra las leyes de distribución.
7. Para darles el solo y exclusivo derecho de banca, bajo la autoridad nacional; y, hasta ahora, está contra las leyes de monopolio.
8. Para comunicarles un poder para hacer leyes, superior a las leyes de los estados; para así deben traducirse, para proteger la institución del control de las legislaturas estatales; y tan quizás ellos se traducirán.

Yo considero los cimientos de la Constitución como puestos sobre estas bases -que todos los poderes no delegados a los Estados Unidos, por la Constitución, ni prohibidos por a los estados se reservan a los estados o al pueblo (12va. enmienda). Dar así especialmente un solo paso más allá de los límites diseñados alrededor de los poderes de Congreso, es tomar posesión de un campo ilimitado de poder, no más susceptible de cualquier definición. La incorporación de un banco, y los poderes asumidos por esta ley, no han, en mi opinión, sido delegados a los Estados Unidos por la Constitución.

Los Secretos de La Reserva Federal by CarlosLloró


viernes, 10 de julio de 2026

EXPEDIENTES DE CONSPIRACIÓN Y COMPLOT LIBERTICIDA 👿👥💥💀 por spain_ai_


EXPEDIENTES DE CONSPIRACIÓN 
Y COMPLOT LIBERTICIDA



EXPEDIENTE Nº 1: LA PROVINCIA 53

"El Sáhara es España." — Lo dijeron en 1974.
"Ceuta y Melilla, fuera de peligro." — Lo dicen ahora.

2021: Pegasus lee el móvil del presidente.
2022: España regala el Sáhara a Marruecos sin Parlamento.
Nadie ha dicho qué encontraron.

Si te dicen que es paranoia, recuerda que el Sáhara también lo era.

EXPEDIENTE Nº 2: GÓMEZ

Una cátedra. Una asesora. Cartas firmadas. Una llamada.

Cuatro casualidades. Una sola firma.

EXPEDIENTE Nº 3: SENYERA

El independentismo no nació de un sentimiento.
Nació de una fortuna que había que esconder.

34 años escondiendo dinero en Andorra.
4 fundaciones tapadera. 7 hijos imputados.
Y una bandera para taparlo todo.

EXPEDIENTE Nº 4: ZAPATERO

Mientras Zapatero hablaba de paz en Caracas...
el régimen torturaba a los demócratas.

Y mientras él firmaba acuerdos con Maduro...
sus hijas firmaban facturas de 1,2 millones.

Por primera vez en democracia, un expresidente español imputado por corrupción.

La historia será implacable.

Expediente Nº 5: Los Angelitos.

En una guerra civil no hay bandos limpios. Hubo atrocidades en los dos lados y la represión franquista fue larga. Eso no lo discute nadie serio.

Pero hazte una pregunta incómoda: ¿de verdad los republicanos eran los buenos? ¿Unos angelitos frente a los villanos?

En su retaguardia se llenaron las cunetas en plena guerra, se montaron cientos de checas y se sacaba a gente de su casa de madrugada para no devolverla… ¿de verdad estaban construyendo un paraíso democrático?

No hay que imaginarlo. Ya lo demostraron. Solo hechos, solo lo documentado. Y que cada uno saque sus conclusiones. 

Aquí no se defiende ninguna guerra. Lo único que se expone es que ninguno de los dos lados tuvo las manos limpias, por mucho que el relato haya querido vestir a los republicanos de inocentes.

EXPEDIENTE Nº 6: LOS QUE CALLARON

Mientras El Salvador ardía, miraron hacia otro lado.
Ahora que dejó de arder, no callan.

¿De qué hablan los que callaron veinte años?
¿De los derechos de quién?

Setenta mil muertos esperan la respuesta.

EXPEDIENTE Nº 7: TEMPORADA DE CAZA

Esto no lo vas a ver en ningún telediario. 

No porque no esté pasando. Porque alguien decidió que no merecía tu atención.

Son cristianos. Familias quemadas en sus casas, fieles tiroteados en plena misa,
pueblos enteros borrados del mapa. Asesinados por rezar.

Hay muertos de primera y muertos de segunda. Y quién es quién no lo decides tú: lo deciden los que tienen el micrófono y eligen cuándo encenderlo. 

Hoy lo enciendo yo.

¿Cuántos de estos nombres conocías antes de este vídeo?

Expediente Nº 8: "Los tontos útiles"

Juran defender a las víctimas. Y aplauden al verdugo. 

Dicen defender a las mujeres, a los homosexuales, la libertad.
Y aplauden a los regímenes que las cuelgan, las ciegan y las entierran de noche.
Hay países donde amar a alguien de tu mismo sexo se paga con la muerte. Cientos de personas ejecutadas, encarceladas o cegadas por pensar distinto. Está en sus leyes y en los informes de derechos humanos.
Y algunos, desde aquí, los aplauden.
Eso es un tonto útil.
Esto les molesta. Por eso hay que verlo.

EXPEDIENTE Nº 9: En Venezuela necesitas un código QR para desenterrar a tu propia familia.
Mientras 50.000 personas siguen bajo los escombros, el régimen de Delcy Rodríguez mandó 14.000 soldados… no a cavar, a cerrar el paso. Cortaron internet. Escondieron a sus muertos en una hoja de cálculo. Y posaron para la foto sobre los ataúdes.

Pero el mundo entero cruzó el mar a cavar lo que ellos se negaron a cavar.

Maduro ya cayó. El trabajo no termina hasta que caigan todos.

Un pueblo que escarba con las uñas no se rinde. Se levanta.

EXPEDIENTE Nº 10: SOCIALISMO

“Cuba, Venezuela, España, Nicaragua, Corea del Norte, Camboya, la URSS… Distinto país, misma película: un hombre en una tarima repartiendo lo de otros, y una multitud aplaudiendo su propia ruina.”

Hay frases que duelen porque condensan décadas de historia en apenas unas líneas.
Cambian los nombres, cambian las banderas y cambian los himnos, pero el libreto parece empeñado en repetirse. Siempre aparece un iluminado prometiendo igualdad, justicia social y un futuro radiante… y termina dejando un país más pobre, más dividido y mucho menos libre.

El socialismo, que bebe de las fuentes del comunismo satánico, lleva demasiado tiempo vendiéndose como la medicina mientras la historia lo señala una y otra vez como parte de la enfermedad.
Allí donde el individuo deja de ser responsable de su destino para convertirse en una pieza del Estado, la libertad comienza a agonizar.
La propiedad deja de ser un derecho, el mérito pasa a ser sospechoso, la familia pierde su lugar y la dependencia del poder se convierte en la nueva religión civil.

Y lo más perverso es que no llega con botas militares.
Llega con palabras bonitas.
Con promesas de solidaridad, de justicia y de protección.
Primero te pide un poco de libertad “por el bien común”.
Después un poco más. Hasta que un día descubres que ya no eres dueño de casi nada… salvo de los impuestos que te quedan por pagar.

Mi problema no es solo el socialismo.

Mi problema es cualquier ideología que convierta al ciudadano en súbdito y al político en una casta privilegiada. Detesto la política y a sus dirigentes.
Pero la historia demuestra que pocas han perfeccionado tanto ese mecanismo como el socialismo de inspiración colectivista.

Quizá por eso conviene leer menos propaganda y más historia.

Porque las utopías prometidas desde una tarima casi siempre terminan igual: una élite viviendo como reyes… y el pueblo aplaudiendo mientras le vacían los bolsillos.

martes, 16 de junio de 2026

¿POR QUÉ HAY CORRUPCIÓN POLÍTICA CON SU JUSTIFICACIÓN PARTIDISTA?




Nos han vendido el cuento de que el sistema falla cuando un político roba. Falso. El sistema funciona así.
El Premio Nobel James Buchanan y el sociólogo Robert Michels lo dejaron claro: en política, la prioridad de quien llega arriba no es el pueblo, es no perder la silla.

Pero Étienne de La Boétie fue al fondo del problema real hace 500 años: nadie gobierna solo. El poder es una pirámide de favores, sobornos y migajas. Si el líder no reparte, se cae. Y esa pirámide la sostenemos nosotros cada vez que apartamos la mirada porque el corrupto lleva la camiseta de nuestro bando.
¿La solución? No hay que atacar al gigante de barro. Basta con no darle nada. Dar un paso atrás y dejar de empujar la piedra.

👁️ Mira los hechos. No la camiseta.
💬 ¿Cuál crees que es la mentira más grande que seguimos aplaudiendo hoy en día?

Enciendes la tele y ahí está: otro escándalo de corrupción. Y siempre la misma pregunta: ¿por qué lo hacen? Si ya tienen sueldo, poder y la vida resuelta, y saben que cada pocos años estallan estos casos y muchos acaban en la cárcel… ¿por qué roban en lugar de hacer las cosas bien? 
La respuesta no es "son idiotas" ni "son escoria". Es estructural. Y la explican tres pensadores: 
el Nobel James Buchanan (la política no es un altar moral, es un mercado de incentivos), el sociólogo Robert Michels (todo partido acaba en oligarquía) y, hace cinco siglos, Étienne de La Boétie, que desveló por qué el corrupto es, en realidad, prisionero de su propia pirámide de cómplices. 
Y lo más importante: la salida. Que no es quemar las calles, sino algo mucho más pacífico y poderoso. No va de bandos. Los ha habido de todos los colores. Va del mecanismo que los atraviesa a todos.

FUENTES 
James Buchanan — teoría de la elección pública (El cálculo del consenso, con Gordon Tullock, 1962) 
Robert Michels — Los partidos políticos (1911), la "ley de hierro de la oligarquía" 
Étienne de La Boétie — Discurso de la servidumbre voluntaria (s. XVI)


LAS CAUSAS DE LA CORRUPCIÓN POLÍTICA


VER+:


LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQUÍA
DALMACIO NEGRO


martes, 24 de marzo de 2026

LIBRO "LAS ÉLITES QUE DOMINAN ESPAÑA": Una historia alternativa desde 1939 por Andrés Villena Oliver



LAS ÉLITES QUE
DOMINAN ES
PAÑA

Una historia alternativa desde 1939

Andrés Villena Oliver

En España, el poder ni se crea ni se destruye: se transmite, se negocia y se protege. Y, aunque a menudo se presente como un pulso permanente, nada une más a las élites madrileñas, vascas y catalanas que la defensa de sus intereses comunes. Pueden enfrentarse, traicionarse o competir entre sí, pero siempre acaban regresando al mismo lugar: la mesa donde se reparte un banquete blindado.
Ese pacto tácito sostiene una red de poder resistente y adaptable, capaz de sobrevivir a cualquier cambio político. Del aperturismo tecnócrata del franquismo a la reconversión industrial; de las privatizaciones del PP y del PSOE a las crisis de la burbuja inmobiliaria. Cambian los contextos, no los que mandan.
Este libro no es una teoría conspirativa, sino una investigación precisa y documentada sobre lobbies empresariales, bancos, sagas familiares, instituciones políticas y medios de comunicación. Setenta años de historia en los que tecnócratas, financieros, altos funcionarios y empresarios actúan como piezas de una misma maquinaria diseñada para que nada esencial cambie, aunque todo parezca hacerlo.
Las redes de influencia

El pasado sigue presente. Nuestro primer ministro, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, ha contado con José Luis Rodríguez Zapatero como asesor informal. Con el expresidente Zapatero gobernaron tanto el ex­ ministro de Fomento, José Blanco, como el de Industria, Miguel Sebas­tián. Ambos influyeron en la progresión política de un entonces joven Sánchez, miembro del equipo de economistas que lanzó al candidato ZP a la victoria electoral en 2004. Mientras Blanco dirige una empresa de lobby llamada Acento, en la que comparte el mando con el exministro de Sanidad del PP Alfonso Alonso, Sebastián ejerce como profesor en la Universidad Complutense de Madrid y como consejero por delegación estatal de la multinacional Indra.

Pero hay más vías para realizar este viaje en el tiempo. Nadia Calviño, ministra económica de Sánchez, fue directora general con Pedro Solbes, ministro de Economía y Hacienda con Zapatero y con Felipe González. Calviño, miembro del cuerpo de los Técnicos Comerciales y Economis­tas del Estado -como Solbes y el actual ministro, Carlos Cuerpo- es hija de José María Calviño, quien fuera presidente de Radio Televisión Española y una de las manos derechas del exvicepresidente Alfonso Guerra.

Hoy, según dicen, hay dos PSOE en disputa. No obstante, los puentes entre estos son o eran al menos múltiples. Rodríguez Zapatero era, en 1993, diputado del grupo parlamentario socialista dirigido por Carlos Solchaga, el principal ministro económico del felipismo. Amigo y ex­ compañero de Miguel Boyer, Solchaga constituye un perfil mixto rela­cionado con grandes empresas, asesorías empresariales y bancos como el antiguo Vizcaya -hoy integrado en el BBVA-.

Los antiguos Bilbao y Vizcaya, las matrices del actual BBVA, hunden sus raíces en la burguesía vasca, que durante el franquismo dio un im­portante salto industrial. Algunas de estas familias han tenido influen­cia en el principal partido de las clases medias, el Partido Nacionalista Vasco, aunque otras se mantuvieron alejadas de esta tendencia política. Uno de sus puntales empresariales, y al mismo tiempo político, fue Pedro Luis Uriarte, consejero del BBV y exdirigente del ente autonómico vasco, donde coincidió con Solchaga durante la transición.

Las burguesías periféricas son claves en esta historia. Si Felipe Gonzá­lez contó con numerosos economistas como Solchaga y Boyer, también lo hizo con los profesores de la Universidad de Barcelona Narcís Serra y Ernest Lluch, relacionados con uno de los principales centros de pen­samiento de la élite catalana, el Círculo de Economía, que fue presidido por un exministro del PP, Josep Piqué, y al que también pertenecieron líderes como Pere Duran -fundador de Gas Natural- o Jordi Pujol, líder de Convergencia i Unió, la coalición hegemónica en Cataluña hasta 2003.

Es imposible separar el presente democrático del pasado autoritario. La amplia experiencia de Solchaga, que comenzó durante el fran­quismo, le llevó, junto a Boyer, a trabajar con dinosaurios de la tecno­cracia, que, como José María López de Letona o Claudio Boada, habían dirigido la etapa tardo industrial de la dictadura y ocuparon en los ochenta puestos clave en la gran banca que iba a afrontar su reconver­sión. Era lo que se denominó la beautiful people, la red público-privada que dirigió el país hasta mediados los años noventa.

Algo distinta de la biuti era la red del PP, que se asentó políticamente en 1996. La oligarquía económica y financiera española, en buena me­ dida procedente del Estado y víctima de las privatizaciones, ha ofrecido muchos puestos de trabajo a sus exministros. El ejemplo más llamativo quizá sea José María Aznar, empleado temporalmente en Endesa - mientras que Felipe González lo fue en Gas Natural-. Parte del equipo económico aznarista, formado por Luis de Guindos y Rodrigo Rato, ha tenido distintos destinos: De Guindos es aún el vicepresidente del Banco Central Europeo y estuvo en Endesa, como Aznar, y en Lehman Brothers; Rato pasó por casi todas las empresas privatizadas para des­pués instalarse en prisión, adonde, quizá, algún día le siga su compa­ñero Cristóbal Montero, exministro de Hacienda de Aznar y Rajoy.

Por último, cabe hacer mención al crecimiento de la fuerza Vox. Llaman la atención sus recurrentes contactos con la Comu­nidad de Madrid, desde donde la expresidenta Esperanza Aguirre finan­ció DENAES, una fundación en defensa de la nación española presidida por Santiago Abascal, ayudado en dicho cometido por Iván Espinosa de los Monteros, cuyo linaje conecta a todas las derechas. Carlos Espinosa de los Monteros, su padre, fue presidente de la Marca España, secretaría de Estado creada por un gobierno presidido por Mariano Rajoy. Uno de sus ancestros, Eugenio Espinosa de los Monteros, estuvo presente en el encuentro en Hendaya entre Franco y Hitler. El actual liderazgo del PP, disputado por Isabel Díaz Ayuso y por Alberto Núñez Feijóo, no puede ser ajeno a sus relaciones con Vox ni a su pasado franquista. No en vano, el PP es una refundación de la Alianza Popular, fundada en la transición por siete ministros franquistas, entre estos, dos muy citados en esta historia: Manuel Fraga y Laureano López Rodó.


Introducción

Una historia sobre el poder para salir de la neblina

Es para estar asustados. La actualidad mundial se ha convertido en un gigantesco cómic de terror. Un tebeo poblado por supervillanos que es­ grimen, orgullosamente,el saludo a la romana, y que emiten proclamas propias de una parodia política. La ultraderecha espera su momento para ganar las elecciones que tenga pendientes en cualquier plaza europea. Y, de fondo, las guerras, las amenazas climáticas y las pan­ demias nos observan confundidos y divididos, esperando al próximo bombardeo. Otro tanto sucede en nuestro país. Obstruyendo cualquier explicación sensata más allá de las consignas, los titulares chillones y las descalificaciones de los adversarios, presenciamos un sonoro en­ frentamiento, un griterío ensordecedor de unos contra otros. Los par­tidos políticos colisionan así en un espectáculo teatralizado en el que han de ganarse la gracia de los jueces, de los medios de comunicación y de las grandes empresas que pilotan la economía, además de captar la atención y el favor de los votantes. No parece quedar espacio para el diálogo. Nos queda poco tiempo paraolvidar a nuestros enemigos y pre­ guntarnos con honestidad por qué la democracia parece fracasada. Por qué las estructuras de mando petrifican cualquier intento de cambiar las cosas. Y qué hace que países como el nuestro sean lugares tan poco acogedores para el progreso.

El presente trabajo ofrece un respiro a tanta agitación digital y contri­buye a un debate sosegado que podría tener lugar cuando el estruendo amaine. Se propone ofrecer una historia de nuestro país que se aleje de todo combate maniqueo, y que se centre en el papel que juegan las diversas élites nacionales e internacionales. Se trata de los grupos de poder que han adoptado las decisiones más importantes en el curso de los cincuenta o sesenta años previos, y que, en muchas ocasiones, siguen siendo determinantes. Su historia no comienza hoy, ni empezó hace diez años. Analizarla nos permite entender mucho más de lo que las portadas de los medios nos gritan a diario.

Redes, dinero y discurso

Para entrar en esta historia, conviene dar un primer paso: no olvidare­mos a sus protagonistas, ni sus nombres y apellidos, pero subrayamos tres elementos que van a estar continuamente presentes: las redes de poder, el dinero o capital, y el discurso legitimador que hace toda domi­nación aceptable. Dichos elementos conforman un sistema que tiende a la estabilidad, y que en España se mantiene desde el final de la guerra civil hasta la actualidad de nuestra democracia.

En primer lugar, las redes de poder son el conjunto de vínculos y lazos entre nuestros gobernantes, los dirigentes políticos, los altos car­gos estatales y los tecnócratas de un lado y otro de la puerta giratoria, esa frontera difusa entre el sector público y el de las grandes empresas privadas por la que tantas personas transitan. Esta noción sirve para enfocar el papel del Estado como supremo árbitro de la economía y la política nacional, y extender su estudio a sus relaciones con las grandes corporaciones. De esta manera se supera la dicotomía Estado-mercado, esa separación imaginaria entre el capital privado y la Administración Pública, analizando el Leviatán, el Estado, como algo más que una élite depolíticos y una gran masa de funcionarios públicos; el Estado es tam­ bién un ámbito de relaciones entre personas de distinto grado técnico que, además, cruza con frecuencia los confines entre lo público y lo privado.

En segundo lugar, el capital, que agrupa a las grandes empresas nacio­ nalese internacionales quehan establecido con nuestras redes de poder acuerdos e intercambios clave desde los años cincuenta. Con el capital nos referimos a las grandes corporaciones industriales, financieras y de servicios, pero también a entidades de un menor tamaño, pero con incidencia económica y política significativa. Redes de poder y capital interaccionan profundamente; si las primeras tienden a la perpetua­ ción de sus mandatos yde sus posiciones, la segunda categoría registra una conducta que responde a la maximización del beneficio económico a corto y largo plazo. Mientras que las primeras se restringen normal­ mente a un ámbito nacional, las segundas cuentan con un grado de flexibilidad añadido y en expansión, sobre todo cuando la libertad de capitales y la globalización han servido para hacer de la empresa capitalista una entidad difusa y sin patria.

Y en tercer lugar, un componente ideológico, discursivo, mítico o de creencias sin el que los dos anteriores no podrían subsistir. La domina­ción se ejerce a través de la fuerza, pero esta no es suficiente en ningún caso. Se hace también necesario el consenso, convencer y persuadir a los dominados. Y esto se logra con un conjunto de ideas y enunciados que todos acabamos por creernos. España necesita ser periódicamente salvada y rescatada de sus demonios interiores. Las versiones domi­nantes dela historia todavía mantienen que nuestro país es una nación inevitablemente atrasada y con una tendencia al enfrentamiento fra­tricida. Por todo ello, es mejor dotarnos de unas élites fiables que, pese a tender a mandatos autoritarios, podrán mantenernos a raya y liberar­nos de nuestro canibalismo político.

Este componente ideológico se mantiene como una persistente som­bra sobre los asuntos de nuestro país y su influencia no depende preci­samente de la veracidad de sus postulados. Se compone de los discursos que señalan la necesidad que la nación tiene de ser intervenida frente a cada desafío para evitar males mayores. La salvación nacional es un sustrato ideológico del que no hemos logrado aún desprendernos. Dicho discurso mantiene importantes líneas de continuidad a lo largo del periodo analizado, así como modificaciones que se deben a la al­teración de las circunstancias históricas, pero también a la necesidad de lograr la complicidad y el consenso con las cambiantes audiencias electorales y con los distintos grupos de poder. Se trata de un discurso prefabricado y parcial, concebido y difundido desde las mencionadas altas instancias del poder, legitimado y reproducido a través de los dis­tintos medios de comunicación de masas, así como desde otro tipo de instancias socializadoras, como la escuela, la familia o la universidad. No podemos olvidar, por supuesto, el papel culturalmente hegemónico y creciente de las grandes plataformas, los feudos de la red, para impo­ner y recordar los sentidos comunes mayoritarios, y para multiplicar el impacto de las ideologías y creencias dominantes.

La combinación de estas tres fuentes de poder -tecnocrático, capita­lista y discursivo- nos permite observar un campo de fuerzas que se propone como explicación alternativa a la promovida por cada partido o conjunto de ideologías más o menos excluyentes. Un sistema que además puede explicar el poder y la desigualdad en nuestro país.

Este planteamiento subraya una nueva narrativa que puede enseñar­ nos cómo se gobierna España. Desde el discurso de salvación nacio­nal de los tecnócratas del llamado Plan de Estabilización, aprobado en 1959, y considerado el inicio del milagro económico, la presente obra analiza las formas de legitimidad de los gobiernos del último período autoritario, el de la transición, los de los progresistas y conservadores de la etapa dorada de la democracia, transcurrida entre 1982 y 2004, y los de las fases más recientes.

La narrativa dominante es una cortina verbal que oculta la irracionali­dad de las principales operaciones económicas y medidas políticas, que han provocado en numerosas ocasiones un expolio de recursos, y una especialización productiva perjudicial a largo plazo, cuyas consecuen­cias llegan hasta el presente. Señala, además, un déficit democrático y un enorme quebranto en la separación de poderes.

La eterna salvación de España no parece estar nunca en nuestras manos, sino que se convierte de manera periódica en la propiedad privada de pequeños grupos bien estructurados que adoptan medidas muchas veces dolorosas y de difícil explicación sincera: tanto grandes empresarios como tecnócratas suelen figurar en esos grupos. La com­posición de dichos grupos es volátil y variada: sus conexiones con el ca­pital nacional e internacional permiten el establecimiento de distintas redes de intercambio; su homogeneidad interna, con la procedencia común de muchos de sus miembros, es compatible con la renovación y la introducción periódica de nuevos elementos, favoreciendo una circu­lación elitista que consolida a los grupos dominantes, en ocasiones ab­ sorbiendo energías sociales contestatarias. Su ramificación a distintas áreas de la sociedad, como los partidos políticos, el Ejército, la Iglesia, la gran empresa, los cuerpos de altos funcionarios, o incluso y recien­temente, algunas vertientes de los movimientos sociales, representa una aplicación de la mencionada circulación de las élites, lo que añade fuentes de legitimidad adicionales a la élite dominante. Y su discurso emancipador varía sus argumentos en función de la fuerza política en el poder, de las circunstancias y del periodo, pero contiene un innegable factor común: descarta la emancipación, por gradual que esta fuera, del pueblo español, al que se juzga incapaz de adquirir cuotas superiores de autogobierno y al que se adjudica un pasado trágico y autodestructivo. Un enfermo social y político al que se exige una entrada periódica en una unidad de cuidados intensivos de la que salir regenerado.

Una pequeña caja de herramientas

Para entender este mapa, partimos de las élites, es decir, de un grupo re­ducido de personas que toman las decisiones que más nos afectan. Esas personas ocupan posiciones clave en las que se relacionan con amigos, compañeros de escuela, parientes, amantes, colaboradores, y también futuros adversarios. De todo ello podemos deducir que forman redes sociales, es decir, vínculos, lazos y conexiones que determinan estruc­turas que van cambiando con el paso del tiempo.

Para comprender cómo funcionan las élites, es preciso que salgamos cuanto antes del retrato individualizado para observar la conducta del conjunto. Una vez definido el ámbito social, nos ocuparemos de los rasgos de las redes que estas forman. Podemos entender la historia de España como una serie de acontecimientos; también, como el cambio continuo en una serie de variables, como la población, la renta per cá­pita, la inflación, la desigualdad o el consumo. Pero asimismo podemos analizarla a partir de los cambios operados en las redes de poder, las éli­tes o clases dominantes que han adoptado las decisiones de más calado. En España, una vez entrada la década de 1950, y debido a diferentes circunstancias, se fue abandonando el totalitarismo fascista y militar para dar lugar a otras formas de dominación más perdurables, sin que los principios fundacionales del régimen franquista se vieran significa­tivamente alterados. Las élites de los años sesenta no fueron las mis­ mas que las de la década de 1940. Su procedencia y redes habían cam­biado. Otro tanto sucedió con las décadas de los años setenta, ochenta y noventa del pasado siglo. Pero todas ellas nos han insuflado creencias irrebatibles, o lo que el politólogo Gaetano Mosca denominó a finales del siglo XIX «fórmulas políticas», los enunciados para hacer la dominación más digerible.

De la victoria en la guerra civil, se pasó a una salvación tecnocrática, que consistió en abrir el país a unos flujos de capital que aprovecharían el clima de represión militar y laboral sobre la ciudadanía. Del desarrollo cortoplacista de un tardofranquismo centrado en vender al exterior que España era diferente, se condujo a una transición que, gobernada por nuevos tecnócratas instruidos en la dictadura, contuvo una crisis capitalista para pasar de un sistema autoritario a uno de partidos. De la instauración de la democracia y la entrada en la alianza militar pasa­mos a la integración en Europa, baluarte de la estabilidad política. Y, de ahí, a los fastos de Barcelona y Sevilla en 1992; de la entrada en la zona euro como fundadores, a la enorme expansión económica especulativa de los primeros años de este siglo. Y, finalmente, al salvamento europeo de la economía española en plena crisis financiera. En todo momento deberíamos estar agradecidos: podríamos habernos vuelto a aniquilar. En todos los casos anteriores, la salvación, la reforma y la regeneración política y económica han venido impulsadas por colectivos elitistas compuestos por dirigentes políticos, tecnocráticos y con vínculos con el sector empresarial nacional e internacional. En dicha salvación no interviene nunca el grueso de la población española ni cabe su organi­zación en sindicatos, asociaciones de vecinos, movimientos sociales u otros colectivos. Esta explicación no anula el espíritu rebelde del pueblo español, latente a lo largo de los últimos siglos, presente en el período republicano y también en las distintas fases de la dictadura.

Cabe mencionar asimismo el movimiento protestatario 15M origi­nado en 2011 y las primeras etapas de la formación política Podemos como desafíos al statu quo político y económico. Que estas alternativas hayan sido sofocadas o reintegradas a nuevos equilibrios políticos no significa que no hayan existido nunca, como también hubo un movi­miento vecinal, feminista y obrero en la España de los años setenta.

Las formas de la élite dominante

El protagonismo de la compleja élite que nos domina exige estudiar sus características presentes y pasadas. En primer lugar, destacamos su cohesión interna, que consiste en el conjunto de lazos y similitudes que dan coherencia al conjunto de los gobernantes y dirigentes empresaria­ les. Dicha cohesión deja espacio a distintos tipos de diferenciación sec­torial, lo que delimita distintas facciones -empresariales, ejecutivas, burocráticas, o políticas-. Entre dichas facciones cabe tanto el acuerdo como el conflicto, y también la existencia de perfiles mixtos que combi­nan distintas posiciones sociales al mismo tiempo: un militar del Opus Dei, un ministro católico con carnet de la Falange o un abogado del Es­tado afiliado al Partido Socialista, algo menos frecuente.

En segundo lugar, conviene subrayar la circulación o renovación de las élites. La circulación elitista se define como un proceso de renovación de los miembros de la élite que actualiza las características de esta en cada periodo. Dicha actualización responde a los cambios del entorno, pero también a la maduración, jubilación e incluso fallecimiento de los miembros de las clases dominantes. La circulación es una característica inherente a las élites, lo que perpetúa la estabilidad de la dominación elitista. Al garantizar que los dominadores se actualizan, la categoría de la dominación se vuelve intemporal y constante: pase lo que pase, siem­pre habrá alguien al mando y una multitud que tenga que obedecer.

En tercer lugar, los procesos de circulación pueden venir desafiados por las distintas crisis, lo que puede dar lugar a una variante que pode­mos denominar fusión de élites. Los periodos de transición, las ocasio­nes en las que se producen eventos desafiantes o choques internos entre élites, son oportunidades para que tengan lugar fusiones. Estas consis­ten en procesos mediante los cuales componentes antiguos y nuevos de las clases dominantes se combinan para favorecer determinados cambios. La fusión resultante representa un acuerdo para superar un conflicto y, al mismo tiempo, un proceso de circulación más complejo gracias al cual se configura una clase dominante con unas caracterís­ticas alteradas pero con unas funciones parecidas. Que un partido co­mience desafiando un sistema y unos años después forme parte de este describe un caso particular de dicho proceso de fusión.

Este somero conjunto de ideas permite articular el relato del periodo seleccionado aportando una coherencia interna a este y extrayendo significados pocas veces destacados. Nos permite ahorrarnos detalles y contribuir al resultado final: detectar una teoría que explique el funcio­namiento de nuestras élites, y con ello, sus fallos, debilidades y oportu­nidades alternativas.

En lo que sigue se desarrolla el ensayo. El lector debe tener paciencia, pues se recorren más de ochenta años sobre el papel. Algunos hechos son más conocidos y se podrán encontrar referencias a estudios mono­gráficos o más profundos. Algunos otros acontecimientos son menos renombrados. Muchos de estos se ponen en relación para contribuir a la explicación que en estas páginas hemos esbozado. Por eso era tan im­portante leerlas y, por eso, el lector debe comprender que nuestro viaje en el tiempo mira al pasado, por supuesto, pero también trata de ex­ traer lecciones para entender el presente y para actuar en el futuro.