EL Rincón de Yanka

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jueves, 18 de marzo de 2010

CARTA A UN ENTREVISTADOR DE TRABAJO



Carta abierta de un desempleado a los entrevistadores
SOMOS PERSONAS, NO RECURSOS

Estimados Señores,

Me he decidido a escribirles esta carta debido a mi creciente desánimo sobre mis posibilidades de superar un proceso de selección.
Nunca se me ha dado bien venderme en las entrevistas ni soy una persona extrovertida a la que le guste hablar de sí mismo. Sin embargo de lo que sí estoy seguro es de que soy un buen profesional. Pero es que en los últimos meses las cosas se han puesto muy difíciles.

Yo busco una empresa en la que poder trabajar de lo que yo sé, de contable. Cuando acabé los estudios entré a trabajar en la mayor empresa de mi ciudad, una pequeña ciudad del interior con un más pequeño polígono industrial. Se trataba de una empresa que fabricaba piezas para coches, así que estoy muy capacitado en todo lo que se refiere a control de costes y análisis de rentabilidad. Nunca tuve necesidad de cambiar de ciudad o de puesto, jamás nadie pensó que podrían cerrar un año antes. De hecho entré a trabajar allí porque mi padre era el Jefe de Taller y pudo arreglarlo hablando con el Director de la Planta. Al ser su hijo no tuve demasiados problemas para entrar allí y luego todo fue rodado.

Ha sido ahora cuándo he tenido que preparar mi curriculum. En el Servicio de Empleo me ayudó un orientador el cuál de hecho era funcionario desde muy joven y no había buscado un empleo en su vida. Aún así me proporcionó mucha información sobre dónde buscar el empleo y cómo afrontar un proceso. Él ya me expuso las dificultades a las que me enfrentaba y me puso en aviso de cómo estaba el mercado laboral. Pero se quedó corto.
Además me aconsejó un curso de Finanzas para no financieros que al final no resultó lo que yo esperaba. Mis compañeros de curso no tenían conocimientos básicos sobre contabilidad y eso hizo que muchas de las sesiones fuesen realmente repetitivas para mí.

Tengo 48 años y llevo ya más de uno en el paro. Me cuesta conseguir entrevistas, entiendo que la edad es un inconveniente, pero les aseguro que yo estoy dispuesto a trabajar como el que más. Ni mis conocimientos son obsoletos ni mis prácticas anticuadas. No comprendo como mi experiencia no es un valor seguro para muchas empresas; conozco mi trabajo en profundidad, algo que cuesta muchos años de dedicación. Y ahora me siento robado, dejado de lado por todos.

No entiendo muchas de las preguntas que ustedes hacen en las entrevistas. En la última la entrevistadora, que tendría por lo menos 20 años menos que yo, dedicó más tiempo a preguntarme por mis aficiones y gustos que por mis conocimientos de contabilidad. De hecho ella no conocía con profundidad las tareas que yo domino ni mucho menos las herramientas informáticas que utilizo con regularidad. Así que , ¿cómo iba a saber valorarme en justa medida?

Me cuesta comprender algunas de las pruebas que me hacen pasar. Recuerdo especialmente una en la que junto a otros candidatos teníamos que ir listando palabras que empezasen por P. ¿Con qué finalidad? Lo desconozco. En otra prueba había que emparejar fichas de dominó según una serie a completar.
Pero en ningún caso nadie me hizo cuadrar un balance, realizar un mínimo análisis de rentabilidad o ni siquiera poner a prueba mi habilidad con la informática.

Otras de las preguntas más hipócritas a las que he tenido que responder es que porqué me había presentado al proceso, o qué es lo que yo esperaba de la empresa, o si me había informado antes sobre ellos. Pero, ¿qué más dará? ¿De verdad eso es determinante?
En el último proceso justo antes de acabar el entrevistador me pidió que le diera una razón por la que debía contratarme a mí y no a ningún otro candidato. ¡Pero si no les conozco!, ¿cómo voy a compararme? ¿Qué quiere que le diga? ¿Que le mienta? ¿Es eso? ¿Se trata de decir las palabras clave, justo esas que están deseando escuchar?

Un entrevistador que tendría la edad de mi hermano pequeño estuvo preguntándome sobre mi grado de implicación y compromiso en las empresas en las que había estado trabajando. Me pidió saber si me había informado de su empresa con antelación, si conocía los productos que fabricaban, si sabía en definitiva cuáles eran sus valores.

Miren, señores. Yo sólo quiero un empleo. Uno en el que volver a sentirme digno, uno que me permita levantarme todas las mañanas con nueva ilusión. Una empresa que me quiera por lo que contribuyo, que me respete y cuente conmigo.

Así que por favor, hagan bien su trabajo que yo haré el mío.

Agustí López

miércoles, 17 de marzo de 2010

ALMA EN EL SILENCIO


El silencio también es información.
Y si aprendes a escucharlo, cambia todo.

Entre tanto ruido, dejamos de escuchar algo esencial: nuestra propia voz.
No siempre habla con claridad. A veces llega como cansancio.
Como intuición. Como esa sensación de que algo no encaja del todo.
Hay una voz dentro que no insiste ni repite.
Aparece una sola vez — en el primer instante, 
antes de que la mente empiece a analizar.
Si la escuchas, te orienta. Si la ignoras, desaparece.
Quizá no necesitas más respuestas fuera.
Quizá solo necesitas un poco más de silencio para encontrarlas dentro.
¿Cuándo fue la última vez que te diste el silencio 
suficiente para escucharte de verdad? 

lunes, 15 de marzo de 2010

¿SABES QUÉ ES LA OCLOCRACIA?


"Los pueblos débiles y flojos,
sin voluntad y sin conciencia,
son los que se complacen en ser mal gobernados".
Jacinto Benavente


La Oclocracia es el gobierno de la muchedumbre (del griego ὀχλοκρατία, del latin ochlocratia).

Según la visión aristotélica la Oclocracia es forma de degeneración de gobierno. El término Olocracia se confunde amenudo con el concepto de la tiranía de la mayoría dado que están íntimamente relacionados, aunque no son exactamente lo mismo.

El término y el concepto fueron definidos por Polibio, historiador griego, quien identifica la olocracia con el fruto de la acción demagógica y la definió como "la tiranía de las mayorías incultas y el uso indebido de la fuerza para obligar a los gobernantes a adoptar políticas, decisiones o regulaciones desafortunadas o incluso totalmente erróneas". La Oclocracia, no obstante, puede ser también promovida y fomentada desde los propios grupos gobernantes o incluso ser consecuencia de la ausencia de mayorías suficientemente fuertes para el ejercicio del Poder Democrático."Cuando la Democracia, se mancha de ilegalidad y violencias, cuando la Corrupción es prácticamente una forma de vida y no un tipo de delito socialmente rechazado, cuando la separación de poderes se vuelve difusa o inexistente, cuando los intereses de la inmensa minoría prevalecen sobre el bien común de todos, con el pasar del tiempo, la Democracia se constituye en Oclocracia".

La Oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, es el último estado de la degeneración del poder. Polibio, desde la perspectiva de la Antigua Grecia, describe un ciclo de seis fases que hace volcar la monarquía en la tiranía, a la que hace continuación la aristocracia que se degrada en oligarquía, luego de nuevo la democracia piensa remediar la oligarquía, pero fracasa, ya en la sexta fase, configurándose como oclocracia, donde no queda más que a esperar al hombre providencial (el Salvador de toda la vida) que los reconduzca a la monarquía.

La oclocracia se crea mediante la acción demagógica en sus múltiples formas apelando a las emociones irracionales de la muchedumbre. La historia del régimen nacionalsocialista durante el III Reich, es uno de los ejemplos contemporáneos de oclocracia.
La Oclocracia no es más, en consecuencia que una degeneración democrática.

En el desarrollo de esta política, sólo se tiene en cuenta de una forma superficial y burda los intereses reales del país, centrando su objetivo en la conquista y al mantenimiento de un poder personal o de un grupo concreto, mediante la acción demagógica en todas sus múltiples formas apelando a emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminaciones hacia los opositores políticos u otros grupos sociales o étnicos, fanatismos y sentimientos nacionalistas o ultraidealistas exacerbados, el fomento de los miedos e inquietudes irracionales hacia otros, la creación de deseos injustificados, innecesarios o inalcanzables, tales como la Alianza de Civilizaciones? o la Igualdad absoluta?, Ultranacionalismo?, el Imperio?, el Antiimperialismo?, El NO a Algunas Guerras? la Lucha de Clases? o cualquier otro deseo irracional utópico o distópico para así ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la oratoria, la retórica y el control de la población o grupos controlados de la misma.

La apropiación de los medios de comunicación y de los medios de educación por parte de dichos sectores de poder son puntos clave para quien busca esta estructura de gobierno, a fin de utilizar la desinformación.

La cuestión clave es ¿Cómo se pasa de la democracia a la oclocracia? Según Rousseau, la democracia degenera en oclocracia cuando la voluntad general cede ante las voluntades particulares o minoritarias, por ejemplo por artimañas de asociaciones, partidos minoritarios o regionales, Sindicatos minoritarios , o cualquier otro sector minoritario en términos de Población absoluta. De hecho, y para nuestra desgracia y miseria, al observar el panorama político internacional y no tan internacional se detectan claramente síntomas y ejemplos de Oclocracias de algunos estados demócraticos existentes que no son más que oclocracias tras espejismos de democracia.

A mayor abundamiento, la Oclocracia va unida, no solo a una serie de acciones demagógicas sino que además se da un estado de alertargamiento generalizado de grandes grupos sociales, bien sea por conformismo bien sea por la asunción de los miedos e inquietudes fomentadas por el grupo oclocrático.

No hay necesidad de mecionar casos concretos, pero cualquier lector identificará fácilmente los síntomas descritos en más de un país occidental en cualquiera de los lados del Charco....... tanto en el pasado como en los tiempos actuales... La Oclocracia Fascista incipiente en muchos regímenes, o los derroteros de algunos Países suramericanos son ejemplos más que evidentes.

¡CUIDEMOS NUESTRA DEMOCRACIA PORQUE..... NO TENEMOS OTRA DE RECAMBIO!


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