EL Rincón de Yanka

inicio














domingo, 17 de febrero de 2008

DAR LO MÁS VALIOSO QUE HEMOS RECIBIDO

NO BASTA
FRANCO DE VITA





INGLÉS, FRANCÉS, PIANO Y BALLET DE DYANGO: ESTRÉS A NUESTROS HIJOS  COMO SI FUERAN NUESTRAS MARCAS, POR TANTA COMPETENCIA Y POR TANTAS ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES SIN TIEMPO PARA JUGAR Y PARA VIVIR...






Quieres darle a tu hijo lo que tú no has tenido,
pero que, no se te olvide de darle lo más importante
y principal que tú mismo sí... has VIVIDO...

sábado, 16 de febrero de 2008

QUE ASÍ SEA (AMÉN)



Plegarias Eucarísticas
.
...Seamos uno en la fe y en el amor. Danos entrañas de misericordia ante toda miseria humana, inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado, ayúdanos a mostrarnos disponibles ante quien se siente explotado y deprimido.
Que tu Iglesia, Señor, sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando. __________________________________
.
...Que todos los miembros de la Iglesia sepamos discernir los signos de los tiempos y crezcamos en la fidelidad al Evangelio; que nos preocupemos de compartir en la
caridad las angustias y las tristezas, las
alegrías y las esperanzas de los hombres, y
así les mostremos el camino de la salvación.

jueves, 14 de febrero de 2008

FÁBULA DE LOS CIERVOS Y LA SOCIEDAD

Éranse una vez dos ciervos pobres, muy pobres.
Sobrevivían, el uno de la limosna y el otro de la chatarra.
Habían descubierto la amistad.
Un día encontraron a otro ciervo pobre y solitario
y le invitaron a unirse a ellos.
Habían descubierto la fraternidad.
Y así se fueron sumando otro y otro y otro,
cada uno con su variopinta ocupación.
Habían descubierto la solidaridad.
.
Un día celebraron una fiesta con sus pobres medios.
Habían descubierto la alegría.
Hacían planes, casi siempre utópicos pero habían descubierto la ilusión.
Iban donde querían, sin horarios ni jefes, parándose a disfrutar del sol
y de las estrellas cuando les parecía.
Habían descubierto la libertad.
Dormían casi todos al raso,
algunos en un ciervoalbergue y pocos,
los más afortunados, en una ciervopensión.
Cada día la tristeza de la soledad les iba abandonando
y les invadía una paz que les llenaba de gozo.
Habían descubierto la felicidad.
.
¿Por qué -se preguntaron- ahora que tenemos este saco lleno de valores preciosos no vamos a ofrecérselos a la sociedad?
Parece que les faltan algunos, o todos.
Así lo hicieron, pero la sociedad les humilló, les despreció, les insultó y les expulsó.
Ellos, felices, volvieron a pasar la noche a sus ciervobancos del parque y sus ciervocajeros automáticos.
A la mañana siguiente encontraron que la sociedad estaba arrasada y destrozada por el egoísmo, la envidia, la avaricia y el materialismo.
La Bolsa de valores económicos se había desplomado y la bolsa de valores morales había pedido asilo en algún limbo remoto. Entonces la sociedad acudió a exigir a los ciervos sus preciosos valores. Y los ciervos les cantaron:


“Moraleja:
Si no sabes cómo salir y la vida te hace añicos,
nuestro consejo has de oir:
hazte pobre y serás rico.”

El autor es un hombre anónimo que hasta dicen que llegó a ser alguien en la vida y que fatalmente concluiría siendo otra víctima de ella.
Escritor y poeta de la calle, como humilde transeúnte conoció de su crudeza, y por eso sabe mejor que nadie de lo que habla.