EL Rincón de Yanka: SECTAS

inicio














Mostrando entradas con la etiqueta SECTAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SECTAS. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2026

LIBRO "A LAS AFUERAS DE LA CRUZ": LAS SECTAS DE ORIGEN CRISTIANO EN ESPAÑA 🕆 MÁS DE 1.000 SECTAS Y 400.000 AFECTADOS

A las afueras 
de la cruz
🕆
Las sectas de origen cristiano 
en España

Una de las características del pluralismo religioso es la existencia de las sectas. Se calcula que en torno al 1% de la población española forma parte de esos grupos que se mueven en un amplio espectro que va entre lo religioso y la búsqueda del bienestar personal. Aunque la secularización ha afectado en su crecimiento y difusión a las sectas más religiosas, continúan siendo una realidad que no podemos desatender. En estas páginas se ofrece información actualizada de casi un centenar de sectas de origen cristiano presentes en España, ordenadas por «familias»: de origen católico o anglicano, de origen protestante, procedentes del adventismo, metafísicas o de sanación, restauracionistas, proféticas y mesiánicas. Desde movimientos con más de un siglo de historia en nuestro país y miles de seguidores hasta pequeños grupos con una modesta actividad que a veces se limita al ámbito de las redes sociales; aquí se analiza su origen, historia, doctrinas, prácticas, organización interna y entidades dependientes.
El estudio detallado de cada secta y la visión de conjunto permiten comprender el título: A las afueras de la cruz, porque, a pesar de la apariencia y de la terminología cristiana, estos movimientos muestran un progresivo alejamiento de los principales núcleos de la fe en Jesús, tal como se plasmó desde sus inicios en unas fórmulas doctrinales, unas celebraciones litúrgicas y un estilo de vida propio.
INTRODUCCIÓN

«Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”» (Mt 11,2-3). La inquietud mostrada por el Bautista y que relata el evangelista Mateo, ha planeado como una sombra a lo largo de veinte siglos de cristianismo. Desde el principio hubo grupos y personas que reclamaron un papel importante —y hasta exclusivo— en el nuevo camino que habían iniciado los seguidores de Jesús de Nazaret, llegando a proponer sus propios caminos divergentes. En una historia larga y compleja, la vivencia de la fe cristiana se ha ido configurando socialmente, dando lugar a las diversas Iglesias y comunidades eclesiales que forman el mapa plural del cristianismo contemporáneo, pero han seguido surgiendo propuestas alternativas que se han situado al margen de las denominaciones tradicionales. 

Al elaborar el mapa del pluralismo religioso en España, espacio geográfico y cultural en el que se enmarca este trabajo, es obvio que el cristianismo debe ocupar un lugar primordial. Junto a la Iglesia católica se encuentran otras confesiones cristianas con una importancia tanto histórica como actual, y que podemos localizar con relativa facilidad en las grandes corrientes de la ortodoxia, la Reforma protestante y el anglicanismo. Sin embargo, no es tan sencilla la labor de identificar y ordenar la compleja realidad del fenómeno sectario que se mueve en torno al hecho cristiano. Por eso, la inclusión de algunos movimientos en esta obra será, ciertamente, discutible y polémica. 
¿Es posible hacer una distinción, en el ámbito cristiano, entre lo que es una secta y lo que no lo es? 

Manuel Guerra, en su obra de referencia fundamental sobre este tema, ofrece su propia definición de secta, después de estudiar cientos de grupos: 
«Una secta es la clave existencial, teórica y práctica, de los que pertenecen a un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un cambio maravilloso, ya colectivo —de la humanidad—, ya individual o del hombre en una especie de superhombre»1. Ciertamente llama la atención ese criterio definitorio de «no cristiano», algo que el propio autor aclara refiriéndose a tres cuestiones que determinan que nos encontremos ante una secta cuando el lenguaje, la apariencia y hasta la denominación apuntan al cristianismo: la negación de los contenidos dogmáticos básicos de la fe cristiana, la consideración abierta de la revelación divina y el valor secundario de la Biblia. 

Aquí es donde se hace precisa una aclaración terminológica en torno al subtítulo de este libro: hablamos de sectas «de origen cristiano» o «de impronta cristiana»2, y no de «sectas cristianas» porque, como se ha dicho, la mayor parte de ellas realmente se apartan de los mínimos para que podamos considerarlas como tales. Para establecer estos mínimos, basta con que asumamos las condiciones establecidas en 1961 para que un movimiento pueda formar parte del Consejo Mundial de las Iglesias: la profesión de fe en el Dios trinitario y en la divinidad de Jesucristo y el bautismo como medio de incorporación a él3. Junto a esto, habría que revisar las cuestiones ya señaladas del valor dado a la Biblia y el carácter abierto o no de la revelación en estos grupos, cuestiones sujetas a importantes controversias. Además de tener en cuenta que en algunas ocasiones nos encontraremos con movimientos cuyo cristianismo es mera apariencia o parafernalia, o la forma de ocultar una doctrina realmente esotérica o gnóstica, tal como se puede comprobar en las páginas que siguen.

Todas estas consideraciones no se limitan a una postura particular de perspectivas católicas. En un libro que pretende mostrar los datos fundamentales de todas las confesiones cristianas del mundo, el experto evangélico Ron Rhodes aclara por qué no incluye —como sí hacen otros autores— a grupos como los mormones o los testigos de Jehová, que generalmente suelen estudiarse bajo el paraguas del cristianismo. 
«Hay una razón importante para su exclusión. Aunque no es políticamente correcto decirlo, estos grupos no son denominaciones cristianas, sino que son sectas» 4. A explicarlo dedica todo un apéndice de su obra, en el que reivindica el uso de la palabra «secta» (el término cult, el más peyorativo, como el que tenemos en castellano, y no sect) en un sentido más teológico que sociológico. Según Rhodes, «teológicamente hablando, una secta es un grupo religioso que se deriva de una religión madre (como el cristianismo), pero que de hecho se aparta de esa religión madre al negar (ya sea explícita o implícitamente) una o más de las doctrinas esenciales de esa religión»5

¿Y por qué una atención especial a los grupos que se mueven en el entorno del cristianismo? Precisamente por el problema de discernimiento y el desafío al ecumenismo que suponen, tal como lo han subrayado algunos documentos, tanto de las diversas Iglesias y comunidades cristianas como los que son fruto del diálogo interconfesional. Las sectas de impronta cristiana no son objeto del empeño ecuménico, ni tampoco le corresponden como tema al diálogo interreligioso. La nueva religiosidad constituye algo propio y peculiar, y así ha de ser abordado teológica y pastoralmente, constituyendo una llamada siempre actual al discernimiento y a la conversión de los cristianos, además de un impulso para la ayuda a las víctimas6

En la introducción a su encíclica Ut unum sint, el papa san Juan Pablo II recordaba que «los creyentes en Cristo no pueden permanecer divididos. Si quieren combatir verdadera y eficazmente la tendencia del mundo a anular el misterio de la redención, deben profesar juntos la misma verdad sobre la cruz» (n. 1). Unas palabras que explican muy bien el título escogido para esta obra: 
A las afueras de la cruz, porque las sectas analizadas en este volumen, a pesar de su uso de elementos cristianos, se han alejado de la correcta comprensión de la persona de Jesucristo, del sentido de su misión y de la que ha de ser la identidad de sus seguidores en el mundo, tanto en el plano teórico como en la concreción práctica vital. 
Heterodoxia y heteropraxis van de la mano en una experiencia grupal que, aunque tenga la cruz como referencia y a Jesús como símbolo, se sitúa, con mayor o menor proximidad, en sus afueras. 

La base de este trabajo ha sido una serie de artículos publicados entre 2018 y 2021 en la revista Pastoral Ecuménica, editada por el Centro Ecuménico «Julián García Hernando». En ellos se fue desgranando con cierto detalle la realidad de las sectas de impronta cristiana en España, de forma que queden claros los aspectos más importantes de los grupos de la nueva religiosidad que se mueven de una forma u otra en la órbita del cristianismo —aunque en la inmensa mayoría de los casos, como veremos, se sitúan doctrinal y existencialmente fuera de él—. Se pensó como un servicio a las delegaciones diocesanas de Relaciones Interconfesionales y a todas las personas dedicadas al ecumenismo para ayudar en la identificación y el discernimiento de una serie de sectas cada vez más presentes en el territorio nacional. La novedad del libro no consiste solo en la recopilación de dichos artículos, sino en un estudio más profundo y detallado, que amplía el número de grupos estudiados y actualiza sus datos hasta finales del año 2022. 

Partimos, para ello, de un estudio anterior —presentado en el año 2014 en las XXIV Jornadas para Delegados Episcopales y Directores de Secretariados de Relaciones Interconfesionales, organizadas por la Conferencia Episcopal Española—, en el que se resumía la actualidad global del fenómeno sectario en nuestro país, pero que, necesariamente, prescindía de ofrecer una relación concreta de los movimientos ubicados en cada categoría7. La clasificación de las sectas de impronta cristiana se ha hecho siguiendo, en sus líneas principales, la realizada por los estudiosos Massimo Introvigne y PierLuigi Zoccatelli en su repaso al pluralismo religioso de Italia8. Así, en los sucesivos capítulos se encuentran las siguientes subcategorías: grupos de origen católico, grupos de origen protestante, grupos de la familia adventista, grupos metafísicos y de sanación, grupos restauracionistas y grupos proféticos y mesiánicos. Y cada capítulo cuenta con su propia introducción, donde se hacen las consideraciones particulares necesarias. 

Para la elaboración de la información relativa a cada una de las sectas se ha tenido en cuenta principalmente la bibliografía general que se indica al principio del volumen y la específica de cada capítulo, al final de cada uno de ellos, además de otros materiales que forman parte de la Biblioteca-Centro de Documentación «José María Baamonde» que tiene la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en Zamora. En muchos casos han sido fuentes fundamentales, para los detalles concretos, tanto las publicaciones de los grupos en Internet y las redes sociales —algunas de ellas ya inexistentes— como las aportaciones de exadeptos y familias afectadas. Cuando se trata de sectas sobradamente conocidas y con una amplia bibliografía, no nos hemos detenido en sus aspectos doctrinales y prácticos, sino en lo más propio de su presencia y actuación en España. La insistencia en ofrecer nombres de personas y de entidades —que se refleja en sendos índices al final de la obra— responde a la necesidad de contar con referencias concretas a la hora de conocer con datos ciertos un mundo que en muchas ocasiones se mueve entre sombras, medias verdades, desinformación y camaleonismo. 

A pesar de la pretensión de exhaustividad, somos conscientes de la limitación del estudio. En primer lugar, por la velocidad de los cambios que se dan en estos grupos y la frecuente dificultad de acceso a su realidad interna, lo que ha hecho tener que actualizar muchos datos hasta el último momento de la publicación, y lo que explicará la pronta caducidad de un buen número de sus informaciones. En segundo lugar, porque en ocasiones ha sido difícil confirmar la existencia real y actual de algunas sectas más allá de lo conocido en años anteriores, estructuras organizativas o presencia en el ciberespacio. Y, en tercer lugar, porque hay grupos que, por su implantación reciente, su pequeño tamaño o su voluntad de pasar desapercibidos, habrán escapado a nuestro repaso. Puede extrañar, por ejemplo, que no aparezca ninguna secta de origen netamente ortodoxo o cristiano bizantino. Es posible que haya alguna —más allá del grupo de los autodenominados cátaros, cuyo líder fundó con anterioridad una secta ortodoxa en su país natal—, pero no hemos logrado hallar ninguna que podamos incluir con certeza. Pedimos disculpas por las omisiones, así como por los errores que se hayan podido cometer. 

Para finalizar estas palabras introductorias, no puede faltar el agradecimiento sincero y de corazón a las personas y entidades que han contribuido a la elaboración de este libro. Sería muy difícil nombrarlos a todos y seguramente quedaran algunos nombres en el tintero. Dejo constancia del agradecimiento especial a todos los compañeros de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) —sobre todo a los que ya nos han dejado— y a los que han sido responsables de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española —los sacerdotes Julián García Hernando, Carlos de Francisco Vega, Manuel Barrios Prieto y Rafael Vázquez Jiménez—, por la confianza depositada y el impulso a nuestro trabajo de investigación, formación y ayuda. Post scriptum Toda aportación, corrección, puntualización o sugerencia será bienvenida en la siguiente dirección de correo electrónico 

____________________________________

1 M. Guerra Gómez, Diccionario enciclopédico de las sectas (BAC, Madrid 5 2013) 862.2 En su clasificación del panorama sectario, Julián García Hernando emplea la expresión «sectas de origen cristiano», mientras que Manuel Guerra habla de «impronta cristiana»; cf. J. García Hernando (dir.), Pluralismo religioso en España. I: Confesiones cristianas (Sociedad de Educación Atenas, Madrid
2 1992); M. Guerra Gómez, Los nuevos movimientos religiosos (las sectas). Rasgos comunes y diferenciales (Eunsa, Pamplona 1993).
3 Cf. R. Saarinen, «World Council of Churches», en W. A. Dyrness – V.-M. Kärkkäinen (eds.), Global Dictionary of Theology. A Resource for the Worldwide Church (InterVarsity Press, Downers Grove 2008) 946-949.
4 R. Rhodes, The Complete Guide to Christian Denominations (Harvest House, Eugene 2005) 417.
5 Ibid.
6 Cf. L. Santamaría del Río, «Ecumenismo y nueva religiosidad»: Diálogo Ecuménico 159-161 (2016) 285-325.
7 Cf. L. Santamaría del Río, «Sectas y nueva religiosidad en la España pluralista»: Nova et Vetera 83 (2017) 69-91. 
8 Cf. M. Introvigne – P. Zoccatelli (dirs.), Enciclopedia delle religioni in Italia (Elledici, Turín 2013).

VER+:


-¿Estamos viviendo un nuevo auge de las sectas en España e Hispanoamérica o simplemente ahora son más visibles?
-Sí, las sectas crecen y se multiplican en la actualidad. Es cierto que su visibilidad es mayor, tanto por la propia labor proselitista de estos grupos (que aprovechan sobremanera las posibilidades que les ofrecen las redes sociales de Internet) como por el espacio que le dais a esta cuestión los medios de comunicación.
»Pero la apariencia, en este caso, coincide con la realidad. Las sectas no han pasado de moda; al contrario, en todos estos años he constatado cómo se trata de un fenómeno en crecimiento. Cada vez hay más sectas –muchas de ellas, grupos pequeños que pueden pasar más desapercibidos– y cada vez tienen más capacidad de llegar a la gente. Y esto lo confirma otro dato del que dan fe mi teléfono, mis redes sociales y mi buzón de correo electrónico: cada vez más familias y personas acuden a quienes nos dedicamos a este tema pidiendo ayuda.

- ¿Cuál es hoy el perfil más habitual de persona captada por una secta?
- No hay un único perfil. Yo diría que hay múltiples perfiles de personas más fácilmente captables. Porque, en realidad, cualquiera puede caer. Eso no invalida el estereotipo de persona vulnerable que comentas… ¡porque todos somos vulnerables! Acostumbro a decir que las sectas, para seducir a sus potenciales adeptos, apuntan a nuestro corazón, y no a nuestra cabeza. ¿A qué me refiero? Al corazón en sentido simbólico, claro: la sede de nuestra afectividad, por un lado (relaciones, emociones, identidad y pertenencia), y de la espiritualidad, por otro (búsqueda de sentido, razones para vivir, fundamentos de nuestra esperanza).
(...)

Diccionario Enciclopédico de Las Sectas (Manuel Guerra Gomez) (Z-Library) by akomi2111


Manuel Guerra Gomez- Los Nuevos Movimientos Peligrosos (Las Sectas) by Alfonso Escobar


lunes, 13 de octubre de 2025

PELÍCULA "THE MASTER" 2012: TODA PERSONA NECESITA UN GUÍA 👥😵

THE   MASTER   (2012)

"The Master", que puede traducirse como ‘el maestro’ o también ‘el amo’, explora la búsqueda de un sentido a la existencia y se acerca a la bestia que convierte a los seres humanos en inadaptados. 
El director describió su película como una «historia de amor entre dos hombres, no tanto como padre e hijo o amo y esclavo, sino como casi el amor de sus vidas», en una comparecencia escurridiza ante la prensa en la que el protagonista del filme, Joaquin Phoenix, hizo honor a su fama de personaje estrambótico: primero desapareció para fumar un cigarro y cuando contestó a las preguntas habló a un metro del micrófono sin que se le pudiera entender nada.

En la pantalla, en cambio, Phoenix supone el placer más instantáneo e indudable del filme, con una magistral interpretación que le convierte en una opción más que clara a la Copa Volpi al mejor actor, en el papel de un ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial que no encuentra sitio ni satisfacción en momentos de paz.
Es entonces cuando halla bálsamo en una secta y en ese amo interpretado por Philip Seymour Hoffman, que le guía y le da respuestas, que le libera del yugo del pensamiento. 
«Cada día nos levantamos y pensamos que nos gustaría no vestirnos, ir desnudos por la calle y tener sexo con quien nos apetezca. Pero no podemos hacerlo y por eso todos buscamos algo o alguien que nos domestique», explicó Hoffman, ganador de un Óscar por Capote y del Oso de Oro en Berlín con Magnolia.
El director, que también ha contado para su película con Amy Adams, había retratado en su anterior película, Pozos de ambición, el capitalismo como una religión, y ahora recorre el camino de vuelta al enforcar el negocio de una secta cuya seña de identidad es la vulgaridad y volubilidad de sus preceptos.

Crisis de espiritualidad

Anderson reconoció sin pudor que su inspiración estuvo en los comienzos de la Iglesia de la Cienciología, aunque matizó que no sabe cómo funciona en la actualidad. Y teniendo en cuenta su amistad con un miembro de esta secta, Tom Cruise, al que dio un papel de fanático en Magnolia, la pregunta no tardó en llegar. «Sí, sigo siendo amigo de Tom, y sí, le he enseñado la película, pero lo demás queda entre él y yo», dijo Anderson.
Pese a estar ambientada en los años cincuenta, la cinta puede tener una lectura actual o, más bien, atemporal, según el cineasta. «No tengo una bola de cristal ni hablo de una crisis espiritual inminente. Creo que las crisis de este tipo nacieron a la vez que la espiritualidad», explicó.
Y, finalmente, en la cuestión técnica, Anderson evoluciona hacia la apariencia del cine clásico, mientras las capas de su cine son cada vez más solapadas, hasta el punto de que The Master escapa a toda sentencia inmediata y pide una pausa introspectiva a un mundo que se resume en un tuit y que quiere informar de las cosas al instante.

Abrir la puerta de la Cienciología

Según escribía Oti R. Marchante en ABC, el director ilusionista se coloca en una mano a un personaje, un don nadie, un residuo de la guerra, un tipo que vuelve del frente de la Segunda Guerra Mundial metido en su propia tumba, alcohólico, agresivo, tarado…, un personaje hecho para que Joaquin Phoenix consiga una de esas interpretaciones que tanto te llevan al escenario de la entrega de los Oscar como a la planta de peligrosos de un psiquiátrico. Y Thomas Anderson se coloca en la otra mano a otro personaje, el supuesto calco de L. Ron Hubbard, el fundador de esa religión tan de diseño llamada Cienciología, que está a medio camino de la secta, del centro de autoayuda y de la camelancia, y que interpreta con gran convencimiento Philip Seymour Hoffman.

Anderson te muestra una mano para hablarte de la otra: Joaquin Phoenix, un mundo (o una América, como les gusta pensar a ellos) moral y físicamente deshecho por la guerra, y Seymour Hoffman, un antídoto, un camino, un discurso, una promesa… El lienzo es de una sutileza mayúscula, y tanto el origen galáctico o irrisorio de la Cienciología como su capacidad recaudatoria o la banalidad de sus doctrinas y la polémica de sus métodos están siempre explicados, o sugeridos, por la otra mano de Anderson mientras miramos la hipnótica interpretación de Phoenix, al que en ocasiones se diría que le acaba de dar un ictus.
El lance en el plano entre Phoenix y Hoffman, las dos maneras de ser de la furia y la locura, es casi constante y narcótico, y funciona de un modo alegórico como un encuentro entre el paciente y el médico, o si se prefiere, entre el mundo y su profeta.

La cosa es que The Master ha engendrado expectativa como si fuera a abrir una puerta, o rendija, hacia la verdad de esa secta o religión, y quien quiera encontrarse con eso (una mano) se dará de bruces con otra cosa, con la otra mano, un drama enfocado al ser humano, a sus pedazos, a lo que se deja en el camino pero le sigue pesando más aún que si lo llevara… The Master es una de esas películas con eco, que siguen sonando («Master»… «aster»… «ster»…) mucho después de haberla visto.

Mente controlada Película Completa Español Latino 2012

VER THE MASTER VOSE


jueves, 21 de agosto de 2025

LA VERDAD SOBRE EL CAMINO NEOCATECUMENAL (KIKOS) DEL SOBERBIO Y EGÓLATRA KIKO ARGÜELLO

La verdad sobre el 
Camino Neocatecumenal (KIKOS)

Cuando tenía dos años, mis padres entraron en el Camino Neocatecumenal. En 2003, con 13 años, me tocó formar parte. En 2007, con mis 18 pude salir y comencé a contar todo lo que me había pasado dentro del movimiento.
Escribí varias entradas en el blog que tenía entonces, luego me pasé a un WordPress y hace cinco o seis años hice una entrada muy completa en esta página.

A mediados de febrero de 2021, un intento de hackeo hizo que mi contenido desapareciera y la web se desconfigurase. Afortunadamente, he podido recuperar parte del contenido, aunque otra parte se ha perdido definitivamente.
Me hubiera resultado más cómodo no recuperar la entrada. Me habría evitado las amenazas que acostumbro a recibir, los intentos de hackeos y los insultos.

Pero, a la vez, siendo uno de los pocos contenidos críticos con el Camino que se pueden encontrar en la web, creo que es mi obligación estar aquí.
Ahora tengo 31 años, llevo fuera de casa y de las influencias del Camino desde que cumplí los 18, pero en todos estos años muchas y muchos de vosotros habéis compartido conmigo vuestra historia.
Así que recupero el contenido, de momento sin editar, que escribí hace varios años explicando qué es el Camino Neocatecumenal y por qué es una secta.

El paraguas de la Iglesia Católica

El Camino Neocatecumenal, como el Opus Dei o los Legionarios de Cristo, está reconocido como un movimiento interno de la Iglesia Católica. Si le dices a cualquier miembro que forma parte de una secta, es probable que sea lo primero que te diga.

No somos una secta. Nuestros estatutos fueron aprobados por el papa Juan Pablo II (te quiere todo el mundo) 

Tener el visto bueno del Catolicismo no implica que no cumplan todas las características para ser una secta y aquí te lo voy a explicar. Además, hay casos notables en los que se incumplen puntos claves de los estatutos del Camino (por ejemplo en lo referente al patrimonio).
Hay quien dice que la única diferencia entre una religión y una secta es el número de fieles pero podemos dar otras características. Siguiendo al sociólogo B. Wilson (1970) podemos aportar estos puntos clave.

Características de las sectas según Wilson

Esta parte la tenía separada por pestañas y es lo que he perdido. En cuánto tenga un rato lo desarrollo, dejo lo más importante.

Un acto voluntario

Este punto es muy importante. Mucha gente afirma que el Camino Neocatecumenal no es una secta porque nadie les ha obligado a estar dentro.
En realidad, a las sectas se entra por propia voluntad. Y también se puede salir, aunque conlleva una serie de consecuencias de las que hablaremos posteriormente.

Exclusividad

Una secta requiere dedicación exclusiva. En el Camino se van haciendo cada vez más celebraciones y actividades para que todo el ocio se produzca dentro del mismo.
También se intenta evitar las relaciones con miembros que no caminen y que cualquier evento social se realice con otros miembros casi en exclusiva.

Necesidad de méritos

Hay un sistema de pasos que van haciendo el Camino. Cada paso es una prueba o test de su adhesión al mismo. Cuánto más pasos hayas hecho, mejor será tu valoración interna.

Fuerte identidad personal y social

Sentimiento de superioridad y estatus de élite

Por supuesto, ellos son superiores al resto de las personas, que viven en la oscuridad. Son una élite de privilegiados que conseguirán la salvación y la vida eterna, una cuestión repetida en todas las sectas.
Además, suelen sentirse superiores al resto de los católicos por estar en el Camino.

Autolegitimación

Una secta comienza por ella misma como el Camino comenzó con la «visión» de la Virgen que tuvo Kiko Argüello. La visión, que ellos mismos han inventado, legitima todo el movimiento. Es común en todas las sectas.

Intransigencia moral y ética

Su doctrina es diferente a la de la religión, tienen celebraciones específicas y unos valores éticos muy marcados. No hay lugar para los grises. Existe el bien y el mal.
Y sus valores y ritos son el bien bendecido por Dios y el Espíritu Santo.

El aislamiento

Como en cualquier secta, una de sus características más importantes es el aislamiento. Aislarte de todos los que no comparten tu ideología es fundamental para evitar que te salgas.
Si solo te relacionas con personas que piensan de una forma, acabas viendo que se trata de lo normal.
En general, el aislamiento se consigue por distintas fórmulas bastante inocuas en un principio. Se trata de equilibrar el sentimiento de comunidad con la necesidad de conseguir nuevos miembros.
Si tienes un amigo, un familiar o una pareja que no pertenece al movimiento, primero te dirán que le invites a las catequesis (el proceso de inicio en el Camino). Si no quieren ir o acuden y descubren que no les interesa, entonces comenzará la presión para que abandones tu relación con esa persona.

En el caso de los amigos o la pareja sucede de forma mucho más evidente. Con la familia, pilar del cristianismo, de forma más velada. Puedes mantener la relación pero no puedes dejar que te influyan. La cantidad de actos también influye de forma libre para no dejarte tiempo libre para nada.
Como mínimo, dos días a la semana tienes una actividad, que en semanas fuertes pueden acabar siendo cinco o incluso todos. Incluso hay “pasos”, exámenes avanzados, que te requieren a diario, lo que hace imposible mantener otros hobbies o amistades reales y productivas.

Igualmente, te preparan para todo lo que pueda ser problemático con tu fe.

Por ejemplo, cuando los adolescentes comienzan a dar clase de filosofía los catequistas le llevan a unas charlas especiales en las que les dicen que no suspendan pero que sepan de antemano que todo es totalmente mentira. Antes de casarte, por supuesto, tienes que pedir permiso al catequista, igual que antes de cualquier decisión importante, volviéndote completamente dependiente de la dirección del Camino.

Te dejo un resumen del calendario habitual y el organigrama.

El Calendario Neocatecumenal
  • Eucaristía: Una vez a la semana, Similar a la misa, sábados por la noche para evitar el ocio.
  • Convivencia: Un domingo al mes durante todo el día para generar sensación de comunidad.
  • Convivencia de trasmisión de la fe: Un fin de semana al año completo en otoño para el lavado de cerebro general.
  • Paso: Fin de semana con carácter variable (anual, bianual). Prueba fuerte de adhesión.
  • Palabra: Semanal. Celebración para el estudio de la Biblia. Primero son términos, luego personajes, etc
  • Preparaciones: Cada celebración anterior requiere uno o dos días a la semana de reunión preparatoria.
  • Actos especiales: Celebraciones especiales. 4 días en Semana Santa, Pentecostés, varios en Navidad, etc.
  • Peregrinaciones: Viajes para ver a Kiko Argüello y/o al Papa por todo el mundo. Periódicos.
El organigrama

A continuación, os voy a explicar el organigrama de la organización a baja escala. Es probable que me falten miembros en los más altos escalones. Si alguien lo lee y puede ayudarme a completarlo lo agradeceré.

Primero explicar que en cada iglesia donde el Camino está presente hay una gran comunidad formada por pequeñas comunidades.
Cada comunidad corresponde a un curso que ha comenzado en un año determinado las catequesis, un proceso de charlas semanales antes de la conformación de la misma que se produce en un retiro de fin de semana.
Normalmente, las comunidades suelen perder con los años alrededor del 50 o el 70% de sus miembros. Cuando esto sucede se fusionan con otras comunidades que estén en el mismo paso o examen de adhesión.
Las comunidades se denominan a sí mismas por su antigüedad y la iglesia a la que pertenecen. Por ejemplo, la primera comunidad que se crea en la Catedral de la Almudena se llamaría la 1ª Comunidad de la Almudena. La del año siguiente sería la 2ª Comunidad de la Almudena y así sucesivamente. En unos años, es bastante probable que la 2ª y la 1ª terminaran siendo la 1ª comunidad.

Si alguien quiere pasar a otra Iglesia debe incorporarse a la comunidad que vaya por los mismos pasos que ellos.
Por ejemplo, mis padres pasaron de la 7º comunidad de una iglesia a la 3ª al cambiar de localidad. Por tanto, ser de la 1ª o la 9ª no supone tener un mayor prestigio.

El prestigio depende de los pasos que se hayan realizado y de si se ha acabado el Camino (ya hay comunidades que han terminado todo el proceso de pasos, que se culmina con un viaje a Israel).
Dentro de las comunidades los cargos se eligen mediante votación secreta. En un primer momento solo se elige al responsable de la comunidad. Posteriormente, y después de algunos pasos, se eligen a los demás.
Los salmistas (cantantes) y lectores se eligen después de que todos hayan cantado y leído y se pueda elegir a los que lo hacen mejor.
En el caso de los matrimonios, cargos como los de catequistas, responsables, misioneros o corresponsables son conjuntos, no para salmistas y lectores.
Los cargos se renuevan de forma anual, con lo que todo el mundo tiene algún cargo en algún momento y puede sentirse lo suficientemente importante.

Hay una fórmula, la cadena, para dar las noticias, en la que los miembros más implicados se encargan de llamar a los menos, de forma que toda la información siempre lleguen a cada uno de ellos. Imagino que, en la actualidad, utilizan grupos de Whatsapp.

Puestos del Camino Neocatecumenal
  • Los líderes: Kiko Argüello, Carmen Hernández (fallecida) y un cura italiano, Mario Pezzi.
  • Catequistas itinerantes: Se encargan de poner en marcha y dirigir las comunidades en lugares donde no los hay. En España suele haber un responsable provincial.
  • Catequistas: Toman el testigo de los itinerantes y se encargan de liderar una gran comunidad y evangelizar a los miembros así como responsabilizarse del proceso de los pasos.
  • Catequistas infantiles: Son los encargados de evangelizar a los más pequeños. Les llevan a excursiones a piscinas, parques infantiles, etc… y entre juegos les introducen en sus creencias. También se encargan de ellos durante las convivencias mensuales.
  • Responsable de Comunidad: Es el máximo responsable de cada pequeña comunidad y debe encargarse de que todo funcione perfectamente así como trasmitir las órdenes que le dan los catequistas. Gestiona el dinero de la comunidad.
  • Corresponsables: Ayudan a los responsables en su labor y toman responsabilidades cuando el responsable no está disponible.
  • Salmistas: Se encargan de cantar las canciones especiales que el Camino ha creado.
  • Lectores: Leen las lecturas de la Biblia.
  • Diáconos: Hasta donde sé, gestionan todo lo relacionado con la comunión, siendo los que dan el pan y el vino a los fieles en la eucaristía.
  • Misioneros y familias en misión: Se van sin nada a otros países como Japón, Perú o Casta Rica para mostrar el poder de Dios. En la actualidad el Camino se ha extendido por más de 120 países gracias a la labor de sus misioneros.
El dinero

Una de las relaciones más complejas del Camino Neocatecumenal la tienen con el dinero. El discurso oficial es que el dinero es basura y que no debería existir.
El dinero es tan basura, literalmente, que cada vez que lo necesitan para algo lo recogen en bolsas de basura. Es un rollo, “lo necesitamos, pero que no se note”.
(Con los años, he recibido comentarios de iglesias en los que no se hace en bolsas de basura y otras que sí. En mi experiencia se hacía así, pero no peudo garantizar que se haga tal cual en todo el mundo).

Para que se note que el dinero no es importante las aportaciones son siempre anónimas. Cuando vas, por ejemplo, a una convivencia de fin de semana y tienes que pagar el hotel te dicen el precio es de 50€, paga lo que puedas pagar.
La bolsa de basura se pasa entre los asistentes las veces necesarias hasta que termina saliendo el importe total -o cuando ellos dicen que ha salido-. Lo mismo cuando hay que pagar a niñeras, un vuelo de avión a Japón por más de 1000€ para una misionera con una hora de margen (experiencia propia) o algo similar.

Por supuesto, el dinero que se saca en cada ronda es completamente secreto, solo los responsables o los catequistas lo conocen.
Después de los segundos escrutinios, el tercer paso, los catecúmenos pagan diezmo. Ese dinero va -oficialmente- a un fondo para cubrir las distintas contingencias que pueda haber en la comunidad.

Si alguien es muy pobre y necesita ayuda se le devuelve su diezmo y si necesita más, se le da del aporte de todos. Así lo pueden justificar. Aunque hay que destacar que nadie sabe dónde va el sobrante, una cantidad que en muchas ocasiones es la totalidad del diezmo de todos los miembros ya que pedirlo de vuelta no está bien visto.

(Con los años, también he aprendido casos de responsables que se han comprado unifamiliares o han pagado universidades privadas y similares)
Otras veces, simplemente, piden dinero porque sí. Recuerdo una vez, cuando era bastante pequeño, que la responsable de la comunidad de mis padres, que terminó suicidándose sin razón aparente, pidió un millón de pesetas en una semana (aún no había llegado el euro). Así, porque sí.
Y, por supuesto, todos aportaron y lo pagaron. Aunque no sé cómo.

La culpa

¿Por qué la gente está dentro? Muy fácil. Por el sentimiento de culpa. Todo el Camino Neocatecumenal es un camino hacia la humildad, ante el reconocimiento de la propia fragilidad del hombre ante Dios.
Hablando en pagano, todo está enfocado para que reconozcas que eres un mierda y sin el apoyo constante de la comunidad no habrías conseguido seguir vivo sin caer en tus vicios. Vicios de todo tipo que pueden abarcar desde los afectos, las drogas, la masturbación, el egoísmo o la ira…
Por supuesto, no la falta de razonamiento o de personalidad. Alguna vez me dijeron, literalmente: “la razón es del Demonio”.

El Demonio, of course, es el que está detrás de todo. Y la sugestión crea dentro situaciones increíbles. En una ocasión dormí en una habitación durante una convivencia de fin de semana donde el “demonio” se apareció ahogó a un compañero y le amenazó:

Nos vas a poder conmigo
Satanás

Otra vez alguien me contó que presenció, a lo lejos, un delito muy grave y no pudo llamar a la policía. “Sé que el demonio existe porque me paralizó la mano mientras iba a coger el teléfono”.
Tener al demonio como excusa también es perfecto para crear dependencia e histeria colectiva. Y, por supuesto, los catequistas hacen lo posible por alimentarlo.
En el primer caso, por ejemplo, el sacerdote, también miembro del Camino, le comentó que no era la primera vez que el demonio se manifestaba en esa habitación. OK. Me lo imagino hablando con los catequistas (que realizan el reparto de habitaciones):

Vamos a meter a estos tres en una habitación satánica, why not?Cura a catequista en 2005 en El Puerto de Santa María (Cádiz)
Y puede que a ti te parezca increíble. Pero estás dentro de un grupo en el que parece lo más normal del mundo y donde todo el mundo asiente convencido. Si expresas tu duda, la presión del grupo te hará pensar que eres tú el que te estás equivocando.
Recuerdo en una ocasión, en una peregrinación en Ámsterdam en 2005 con Kiko Argüello, que un compañero me señalaba el estadio del Ajax, lleno de catecúmenos de toda Europa y me decía:

Mira, Pablo, tanta gente no puede estar equivocada.
Hermano catecúmeno

Mi compañero olvidaba que si la cuestión es cuantitativa, es el islam la religión con mayor número de adeptos y el millón de miembros del Camino no deja de ser anecdótico en comparación con otras sectas y religiones del mundo.

En las convivencias cuentas tu “experiencia”, tus miedos y tus pecados. Te ponen en círculo, como en una reunión de Alcohólicos Anónimos donde todo el mundo es igual y nadie está por encima del otro. Sin embargo, en lugar de utilizar esos datos –completamente confidenciales en un primer momento- para que te sientas apoyado lo utilizan para humillarte posteriormente.
¿Cuándo? Cuando ya llevas bastantes años en el Camino y te toca realizar los polémicos Segundos Escrutinios, el tercero de los pasos tras los Primeros y el Shemá.

En esos años te ha dado tiempo a contar todos tus secretos y vergüenzas. Los catequistas te llevan a un escenario, con otras comunidades de otras parroquias que se encuentran en el mismo paso. Escriben los nombres en un papel y lo meten en una bolsa.
Van sacando uno a uno. Y comienzan a humillarte. Tal cual. Tienes la oportunidad de hacerlo tú. Si no, esa gente en la que has confiado durante años comenzará a sacar a la luz tus secretos. Luego, tú harás lo propio en venganza. Al final, todos acabaréis humillados y soportando que sin Dios seríais las peores personas de la tierra, putas, yonkis o suicidas.
El paso se repite varios años hasta que la humillación es correcta y saben que tu dependencia es total. Es en ese momento cuando te piden el diezmo.

Sin embargo, el origen de la dependencia es anterior, no solo por el calendario que ya hemos comentado, sino por la primera gran prueba que debes hacer. Hablamos de los Primeros Escrutinios, que se realizan tras unos dos o tres años de camino. Donde yo me quedé.

La prueba es muy simple. Hay que demostrar la adhesión al movimiento.

¿Cómo?

Demostrando que Dios (aka la secta) es lo más importante para nosotros. Vendiendo lo que más nos guste y dando el dinero a los pobres. He visto gente vender su coche, su ordenador o sus joyas de oro (vengo de una ciudad muy kani).

No importa el valor concreto del objeto, lo único que importa es que sea lo que más te guste.

Una vez que te has desprendido de lo que más te gusta porque Dios (aka ellos) te lo pide, qué no harás cuando pasen unos años más y os vengan pidiendo una décima parte de tu sueldo. Pues ya sabes la respuesta.

(Aun así los segundos escrutinios es uno de los momentos en los que hay más bajas).

En este tipo de pasos la presión del grupo es también muy importante. Os voy a contar mi experiencia en los Primeros Escrutinios:​

Mis primeros escrutinios

Como muchos sabéis, tuve mi primera crisis de fe bastante temprano. Los dogmas de fe del catolicismo eran absurdos y los milagros del Camino tenían explicaciones científicas completamente coherentes. Unido a mi homosexualidad, no había razón por la que quisiera formar parte del movimiento.

Los catequistas, sin embargo, aconsejaron a mis padres que me siguieran obligando hasta que sus métodos de persuasión acabaran anulándome (pese a que el Camino es, oficialmente, algo completamente voluntario).
Una vez, incluso el sacerdote decidió desafiarme en público y callar mis dudas como escarmiento.
Lamentablemente para él, no tuvo forma de explicarme las contradicciones de la doctrina católica y se excusó diciendo que había que estudiar muchos años de teología para poder entender mis dudas y que me leyera un libro sobre la Sábana Santa, como si tuviera algo que ver o no existieran enigmas en el mundo que no estuvieran relacionados con su religión.

Así que, de pronto, me encontré en un hotel realizando, por obligación paterna, mi primer paso. Y llegó el momento cumbre, antes de un exorcismo grupal.
Como en todas los ritos y celebraciones del Camino Neocatecumenal nos encontrábamos sentados en círculo y debíamos comprometernos con la venta de lo que más quisiéramos para darle el dinero a los pobres. Era sencillo.
En el momento que decidías te ponías de pie y te comprometías públicamente con tus compañeros de comunidad, que posteriormente te presionarían para realizar la venta y la donación.

Yo tenía un amigo de mi edad que tampoco creía en el movimiento y al que su madre, vecina y de la misma comunidad de mis padres, también le obligaba a ir. Pasó algo menos de una hora y ya todos se habían comprometido, menos mi amigo y yo. Había un silencio sepulcral.
Todos nos miraban. Era domingo y no podíamos avanzar hasta que nos comprometiéramos.

Llevábamos en ese hotel desde el viernes por la tarde, sin hacer nada más que escuchar a los catequistas las 24 horas del día. Estábamos cansados y queríamos ir a casa, en otra localidad.
La presión del grupo pudo con mi amigo que se levantó y comprometió por salir del paso, pese a llevar tres años yendo, como yo, por obligación. En la actualidad tiene una pareja de su comunidad y camina (el verbo utilizado por los que están dentro de la secta) por gusto.
Yo era más cabezón que él y no pensaba comprometerme a algo que no quería hacer porque ese catequista que me miraba inquisitivamente hubiese dicho a mis padres que debían obligarme a estar allí. No tenía prisa. ​Peor para ellos.

Gané el pulso y mi libertad. Un par de horas después de presión grupal (igual fue menos pero lo recuerdo como interminable, todos en silencio, mirándome fijamente esperando que me levantara y me comprometiera y odiándome por no hacerlo) el catequista me dio permiso para abandonar el rito.
No podía estar presente en el exorcismo si no me había comprometido de antemano. De paso, me amenazó.

Citando un pasaje de la Biblia que no recuerdo, me contó que si contaba algo de lo que allí pasaba me pasaría algo peor que si me tiraban al mar con una piedra de molino, o algo similar. Aclaro (yo) que lo haría Dios, por supuesto, no él.
Según he leído después, se trata de una amenaza establecida por Kiko Argüello y conocida como el secreto de arcano para proteger el contenido de los pasos.

De momento, sigo en tierra firme y lo he contado en multitud de ocasiones, incluyendo el vídeo de Youtube por el que ocho años después (perdón por la calidad pero acababa de empezar la carrera y aún no sabía editar en condiciones), siguen llegándome todo tipo de amenazas de palizas y muerte, incluyendo algunas con tan poco sentido como «Jesucristo va a ir a por ti», como si el Jesucristo bíblico (he de confesar que personalmente no creo ni en el religioso ni el histórico) fuese un pandillero.

Machismo y sexo

Por supuesto, el Camino Neocatecumenal está formado por personas como tú y yo. Personas infelices con problemas en su vida. Sin embargo, están convencidos que son más felices que los demás porque han sido elegidos por Dios para ofrecer luz al mundo.
Ser un elegido no es fácil y requiere de grandes sacrificios, ya que son la última esperanza de la Iglesia.
Como prácticamente todo en la Iglesia Católica, el tufillo rancio y machista está por doquier. No quiero acabar este post interminable (perdón), sin mencionar la relación enfermiza que tienen con el sexo, siguiendo las normas sin sentido de la jerarquía eclesiástica.

En las familias del Camino, el marido es la persona más importante. De hecho, uno de los consejos más comunes que acostumbran a dar es que si solo hay un plato de comida en la mesa, esta no debe ser para los hijos pequeños -que sería lo obvio en cualquier familia normal- sino para el hombre, el encargado por Dios de proveer a la familia. (Aunque sea la mujer la que trabaje y el hombre esté en paro, por ejemplo)
El servicio de la mujer a su marido y su dependencia es total. Otro de los consejos que dan es que las mujeres no se estropeen con el tiempo, y se arreglen para ellos, siendo una de las obligaciones del matrimonio. Por supuesto, a ellos no le dicen nada. Y otra de las cuestiones más sangrantes tiene que ver con el sexo.

El sexo se realiza exclusivamente para la procreación, estando prohibidos los juegos preliminares y, atención, el orgasmo femenino, ya que no es imprescindible para la misma.
Por tanto, el hombre tiene a una mujer arreglada para él, sometida, a la que le puede meter la polla, correrse y tener su orgasmo, pero ​a la que no puede hacer disfrutar. Y a todo el mundo le parece normal.
El condón también está prohibido y por eso la gente suele conocer a familias de kikos con decenas de hijos. Lo que quizás no sabéis es que está prohibido en todos los casos.
Uno de los casos que más me impactó, cuando era bastante pequeño, era el de una familia en el que él era seropositivo, no sé si tenía VIH o ya había desarrollado SIDA, se casó y le dijeron que tenía que estar abierto a la vida. En aquella época los medicamentos no estaban tan avanzados como actualmente.

La conclusión fue que su mujer se contagió, varios de sus hijos también y conocí a una niña con cinco años a punto de morir. ​ Yo tendría siete u ocho, y le dije que a mi madre que la niña, que tenía su propio poni, me parecía que estaba completamente mimada.
Ella me respondió que le quedaban menos de dos meses de vida y me contó la historia. Dios no había querido curarla. Que se hiciera su voluntad.

Lo mismo ocurre con las cesáreas, llegando a ver gente que ha tenido cuatro cesáreas en sus partos, cuando no se recomienda tener más de una. Pero si Dios manda un hijo -que tu marido se corra en tu coño y tenga su orgasmo mientras tú te juegas la vida- bienvenido sea. ​
Por supuesto, el divorcio está prohibido, aún en los casos de violencia de género. Pegar a tu mujer o ser infiel no está bien, pero ​no es nada que los catequistas no puedan arreglar. Nada justifica el divorcio.

Los milagros

Muchos neocatecúmenos te dirán que han visto grandes milagros que le demuestran que Dios existe. Yo te recomiendo que les preguntes cuáles. En mi época en el camino hubo uno que se hizo especialmente popular en toda mi zona. Lo llamaban «el milagro de Alfonso».
Alfonso era un hombre que había desarrollado cáncer y se lo había tomado muy bien. Creía firmemente en Dios y pensaba que acabaría en el Cielo una vez fallecería. Los catecúmenos iban a verle al hospital y siempre volvían asombrados. Habían contemplado el milagro. Un milagro que era, exclusivamente, ver a un hombre aceptar su mortalidad. Algo que pensaban que solo podía pasar en el Camino y que demostraba que Dios lo había elegido.

En mi propia familia ocurrió otro milagro. En este caso a mi madre. Después de tenerme a mí y a mi hermano mayor, mi madre se pasó años queriendo tener otro hijo. Sin embargo, parecía imposible. Mi madre tenía un mioma uterino y según le dijo el médico, eso impedía su fertilidad en más de un 95%.
Mi madre se quedó embarazada dos veces más, demostrando que Dios hacía milagros. Ese % restante en el que entraba dentro de la estadística científica nunca contó para ella.
Lo que quiero decir con esto es que si quieres ver un milagro, lo ves. Si quieres ver a Dios en tu vida, lo ves. Solo tienes que creértelo. Y en creer los miembros del Camino tienen mucha experiencia.

Las víctimas

Con los años, he terminado conociendo a varias personas que pasaron por situaciones traumáticas como la mía con mi homosexualidad. Las víctimas del Camino Neocatecumenal se encuentran por millares y es fácil encontrárselas en lugares como mi antiguo blog, La verdad de los kikos o diversos foros de internet.
Las familias destrozadas son lo más habitual, los y las ex parejas que buscan respuestas o los padres que no saben por qué sus hijos han desaparecido. Una de las frases preferidas de mi madre es «el que obedece no se equivoca» y es lo que piensan muchos de los miembros del Camino. Con la obediencia ciega a sus catequistas, obsesionados con fortalecer sus comunidades, las víctimas crecen en los márgenes.

Yo he encontrado amigos que aún mantengo y hasta algún que otro trabajo ocasional de manos de otras de las víctimas. Y es que al final parece que la verdadera comunidad que se ayuda se encuentra fuera, donde la gente ha visto cómo este movimiento anula a las personas y destruye las familias que no consigue engullir.

Esta es mi pequeña y moderna aportación a todos aquellos que quieran saber algo más de lo que pasa dentro. Como dije al principio, puedo contar muchas más anécdotas y puede que haya muchas cosas que todavía se me escapan. Solo te diré una cosa: si ves a alguien con una palma colgada en su ventana que empieza a hablarte de Dios, estate alerta, torres más altas han caído.

Si quieres, he creado una página para las víctimas del Camino Neocatecumenal.



Vivir la experiencia del Camino Neocatecumenal y llevar adelante su misión exige también, por vuestra parte, una vigilancia interior y una sabia capacidad crítica, para discernir algunos riesgos que siempre acechan en la vida espiritual y eclesial.
Vosotros proponéis a todos un camino de redescubrimiento del Bautismo, y este Sacramento, como sabemos, uniéndonos a Cristo, nos hace miembros vivos de su Cuerpo, su único pueblo, su única familia. Debemos recordar siempre que somos Iglesia y que, si el Espíritu concede a cada persona una manifestación particular, ésta se da —como nos recuerda el apóstol Pablo— «para el bien común» (1 Co 12,7) y, por tanto, para la misión misma de la Iglesia. Los carismas deben estar siempre al servicio del reino de Dios y de la única Iglesia de Cristo, en la que ningún don de Dios es más importante que otro —excepto la caridad, que todo lo perfecciona y lo armoniza— y ningún ministerio debe convertirse en motivo para sentirse superiores a los hermanos y excluir a quienes piensan diferente.

Por eso, os invito también a vosotros, que habéis encontrado al Señor y lo seguís en el Camino Neocatecumenal, a ser testigos de esta unidad. Vuestra misión es especial, pero no exclusiva; vuestro carisma es específico, pero fructifica en la comunión con los otros dones presentes en la vida de la Iglesia; el bien que hacéis es grande, pero su propósito es hacer que las personas conozcan a Cristo, respetando siempre el recorrido de vida y la conciencia de cada persona.
Como custodios de esta unidad en el Espíritu, os exhorto a vivir vuestra espiritualidad sin separarse nunca del resto del cuerpo eclesial, como parte viva de la pastoral ordinaria de las parroquias y de sus distintas realidades, en plena comunión con los hermanos y, especialmente, con los presbíteros y los obispos. Seguid adelante en la alegría y con humildad, sin aislarse, como constructores y testigos de comunión.

La Iglesia os acompaña, os sostiene y os está agradecida por lo que hacéis. Al mismo tiempo, ella recuerda a todos que «donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad» (2 Co 3,17). Por eso, el anuncio del Evangelio, la catequesis y las distintas formas de actividad pastoral deben estar siempre libres de formas de constricción, rigidez y moralismos, para que no susciten sentimientos de culpa y temor en lugar de liberación interior.


Por unanimidad, los académicos de Bellas Artes rubricaron un comunicado en el que consideran que las modificaciones en la decoración de la Catedral de la Almudena con motivo del matrimonio de S. A. R. el Príncipe de Asturias (consistentes en la colocación de una serie de pinturas y vidrieras sobre el presbiterio) «alteran de forma muy negativa la visión de la girola de la Catedral. Por ello, la Corporación deplora que los encargos realizados por el Cabildo para el ornato y decoración de interiores de un monumento arquitectónico tan significativo no se hayan hecho con el rigor y la exigencia profesional mínimamente necesarios». Los encargos fueron realizados a Kiko Argüello. ABC habló con diversos académicos de Bellas Artes, que confirman esta impresión.

No me gustan las pinturas de Kiko Argüello. Se ha intentado recrear un estilo desfasado y no encaja en la mentalidad actual. Por mucho que quiera recordarnos que los colores puedan ser picassianos o evocarnos a los de Matisse, esa decoración interior de la Almudena es anacrónica. De poca ventura buscando una especie de fluido gótico-bizantino. Esas pinturas no están hechas con el espíritu de esa época que buscaba retratar. Faltaba, precisamente, espíritu de lo bizantino y de lo gótico. Son, por supuesto, deplorables. A-fortunadamente, en los fotogramas que hemos visto de la boda o en la realización televisiva prácticamente no se apreciaron esas pinturas de Kiko Argüello. ¿Qué solución cabe? Someterlas a un velo tremendo. Tendríamos que buscar un método para velarlas, sin duda. Otro asunto es el de los tapices: creo que agobiaron el templo con tanto tapiz para tapar las capillas laterales. Mire, aquello es la locura. Cada uno ha pintado como ha querido. Es muy difícil crear clima en un templo que es producto del amor y del espíritu. Se ha pensado más en el ornamento, en la decoración, que en la aportación de la fe.

Me parece totalmente inadecuado y además en las catedrales góticas no se acostumbra a pintar ese interior. El estilo no le va para nada, no sé lo que han pretendido. No tiene nada que ver el bizantino con el lenguaje actual. ¿Cómo se podía haber hecho? No soy muy partidario de los concursos, porque antes los encargos se hacían a dedo y a veces acertaban. Es verdad que en un concurso se evita lo peor, pero también lo mejor. No sé qué se puede hacer y lo tendremos que soportar durante tiempo y tiempo... Además, con ese Cristo del XVII, es un contrasentido.

Pablo Herrera: ex adepto de Camino Neocatecumenal

ARGÜELLO, FUNDADOR DE "KIKOS" (NEOCATECUMENALES) 
DESEANDO MUERTE DE BXVI Y AGRADECIENDO A BERGOGLIO!