EL Rincón de Yanka: PERSONALIZAR

inicio














Mostrando entradas con la etiqueta PERSONALIZAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PERSONALIZAR. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de febrero de 2016

SOPOTOCIENTAS MANERAS DE PEDIR UN CAFÉ CON LECHE EN LA CORUÑA


PEDIR UN CAFÉ CON LECHE 

EN LA CORUÑA

CAFÉ CON LECHE:

1. Café con leche
2. Café con leche sin azúcar con sacarina
3. Café con leche desnatada
4. Café con leche desnatada sin azúcar con sacarina
5. Café descafeinado con leche
6. Café descafeinado con leche sin azúcar con sacarina
7. Café descafeinado con leche desnatada sin azúcar con sacarina
8. Café descafeinado con leche tibia
9. Café descafeinado con leche tibia sin azúcar con sacarina
10.Café descafeinado con leche desnatada tibia
11.Café descafeinado con leche desnatada tibia sin azúcar con sacarina
12.Café descafeinado de máquina con leche
13.Café descafeinado de máquina con leche sin azúcar con sacarina
14.Café descafeinado de máquina con leche desnatada
15.Café descafeinado de máquina con leche desnatada con sacarina
16.Café descafeinado de máquina con leche desnatada tibia
17.Café descafeinado de máquina con leche tibia desnatada con sacarina
18.Café con leche con taza de cristal
19.Café con leche con taza de cristal sin azúcar con sacarina
20.Café con leche tibia con taza de cristal
21.Café con leche tibia con taza de cristal sin azúcar con sacarina
22.Café con leche claro
23.Café con leche claro sin azúcar con sacarina
24.Café con leche claro desnatada
25.Café con leche claro desnatada sin azúcar con sacarina
26.Café descafeinado con leche claro
27.Café descafeinado con leche claro sin azúcar con sacarina
28.Café descafeinado con leche desnatada claro sin azúcar con sacarina
29.Café descafeinado con leche tibia claro
30.Café descafeinado con leche tibia claro sin azúcar con sacarina
31.Café descafeinado con leche claro desnatada claro tibia
32.Café descafeinado con leche claro desnatada tibia sin azúcar con sacarina
33.Café descafeinado de máquina claro con leche
34.Café descafeinado de máquina claro con leche sin azúcar con sacarina
35.Café descafeinado de máquina claro con leche desnatada
36.Café descafeinado de máquina claro con leche desnatada con sacarina
37.Café descafeinado de máquina claro con leche desnatada tibia
38.Café descafeinado de máquina claro con leche tibia desnatada con sacarina
39.Café con leche claro con taza de cristal
40.Café con leche claro con taza de cristal sin azúcar con sacarina
41.Café con leche tibia claro con taza de cristal
42.Café con leche tibia claro con taza de cristal sin azúcar con sacarina
43.Café con leche sin azúcar con miel
44.Café con leche desnatada con miel
45.Café con leche desnatada con miel
46.Café descafeinado con leche
47.Café descafeinado con leche con miel
48.Café descafeinado con leche desnatada con miel
49.Café descafeinado con leche tibia
50.Café descafeinado con leche tibia con miel
51.Café descafeinado con leche desnatada tibia
52.Café descafeinado con leche desnatada tibia con miel
53.Café descafeinado de máquina con leche
54.Café descafeinado de máquina con leche con miel
55.Café descafeinado de máquina con leche desnatada
56.Café descafeinado de máquina con leche desnatada con miel
57.Café descafeinado de máquina con leche desnatada tibia
58.Café descafeinado de máquina con leche tibia desnatada con miel
59.Café con leche con taza de cristal con miel
60.Café con leche tibia con taza de cristal con miel
61.Café con leche claro con miel
62.Café con leche claro sin azúcar con miel
63.Café con leche claro desnatada con miel
64.Café con leche claro desnatada sin azúcar con miel
65.Café descafeinado con leche claro con miel
66.Café descafeinado con leche desnatada claro sin azúcar con miel
67.Café descafeinado con leche de soja tibia claro sin azúcar con miel
68.Café descafeinado con leche claro de soja tibia sin azúcar con miel
69.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja
70.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja sin azúcar con miel
71.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja con miel
72.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja con miel
73.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja tibia con miel
74.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja tibia desnatada con miel
75.Café con leche de soja claro con taza de cristal con miel
76.Café con leche de soja claro con taza de cristal sin azúcar con miel
77.Café con leche de soja tibia claro con taza de cristal sin azúcar con miel
78.Café con leche de soja claro desnatada
79.Café con leche de soja claro desnatada sin azúcar con sacarina
80.Café descafeinado con leche de soja claro
81.Café descafeinado con leche de soja claro sin azúcar con sacarina
82.Café descafeinado con leche de soja claro sin azúcar con sacarina
83.Café descafeinado con leche de soja tibia claro
84.Café descafeinado con leche de soja tibia claro sin azúcar con sacarina
85.Café descafeinado con leche de soja claro desnatada claro tibia
86.Café descafeinado con leche de soja claro desnatada tibia sin azúcar con sacarina
87.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja
88.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja sin azúcar con sacarina
89.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja
90.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja con sacarina
91.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja tibia
92.Café descafeinado de máquina claro con leche de soja tibia desnatada con sacarina
93.Café con leche de soja claro con taza de cristal
94.Café con leche de soja claro con taza de cristal sin azúcar con sacarina
95.Café con leche de soja tibia claro con taza de cristal
96.Café con leche de soja tibia claro con taza de cristal sin azúcar con sacarina
97.Café con leche de soja sin azúcar con miel
98.Café con leche de soja con miel
99.Café descafeinado con leche
100. Café descafeinado con leche de soja con miel
101. Café descafeinado con leche de soja con miel
102. Café descafeinado con leche de soja tibia
103. Café descafeinado con leche de soja tibia con miel
104. Café descafeinado con leche de soja tibia 
105. Café descafeinado con leche de soja tibia con miel
106. Café descafeinado de máquina con leche de soja
107. Café descafeinado de máquina con leche con miel de soja
108. Café descafeinado de máquina con leche de soja
109. Café descafeinado de máquina con leche de soja con miel
110. Café descafeinado de máquina con leche de soja tibia


111. Café descafeinado de máquina con leche tibia de soja con miel.

Sigue haciendo combinaciones con las siguientes leches, hasta nuevas solicitudes y apetencias:

  • Leche de avena, 
  • Leche de arroz, 
  • Leche de quinoa, 
  • Leche de soja, 
  • Leche de almendra, 
  • Leche de avellanas, 
  • Leche de coco, 
  • Leche de alpiste, 
  • Leche de sésamo, 
  • Leche de trigo sarraceno
  • Leche sin Lactosa
  • etc...
  • etc...
  • etc...

Super Pepo:  despilfarro alimenticio

Desayuno milénico


miércoles, 4 de septiembre de 2013

CONMIGO, O CONTRA MÍ


Si queremos un debate serio hablemos de los problemas, de las causas, de las ideas: argumentémos y no personalicemos. Podemos discutir sobre nuestras opiniones describiéndolas sin prejuzgar, sin juzgar, sin interpretar y sin utilizar tonos ofensivos.



Conmigo, o contra mí

XLSemanal - 02/9/2013 

Patente de Corso

Me siento plenamente identificado con lo sentiexpresado por el autor. No nos importan los argumentos de las personas. Sólo el EGOTISMO EGÓLATRA...

Un lector me preguntó el otro día por mi escepticismo político: mi falta de fe en el futuro y mi despego de esta casta parásita que nos gobierna, sólo comparable a la desconfianza que siento hacia nosotros los gobernados: sin víctimas fáciles no hay verdugos impunes. Siempre sostuve, porque así me lo dijeron de niño, que los únicos antídotos contra la estupidez y la barbarie son la educación y la cultura. Que, incluso con urnas, nunca hay democracia sin votantes cultos y lúcidos. Y que los pueblos analfabetos nunca serán libres, pues su ignorancia y su abulia política los convierten en borregos propicios a cualquier esquilador astuto, a cualquier lobo hambriento, a cualquier manipulador malvado. También en torpes animales peligrosos para sí mismos. En lamentables suicidas sociales.

Hace dos largas décadas que escribo en esta página. También, en los últimos dos años, Twitter me ha permitido acercarme a lo más caliente de nuestro modo de respirar. Y no puedo decir que sea confortable. Inquieta el lugar en que una parte de los lectores españoles se sitúan: 

lo airado de sus reacciones, el odio sectario, la violenta simpleza -rara vez hay argumentos serios- que a menudo llegan a un desolador extremo de estolidez, cuando no de infamia y vileza. Cualquier asunto polémico se transforma en el acto, no en debate razonado, sino en un pugilato visceral del que está ausente, no ya el rigor, sino el más elemental sentido común.

Destaca, significativa, la necesidad de encasillar. Si usted opina, por ejemplo, que a Manuel Azaña se le fue la República de las manos, no encontrará criterios serenos que comenten por qué se le fue o no se le fue, sino airadas reacciones que, tras mencionar el burdo lugar común de Hitler y Mussolini, acusarán al opinante de profranquista y antidemócrata. Y si, por poner otro ejemplo, menciona el papel que la Iglesia Católica tuvo en la represión de las libertades durante los últimos tres siglos de la historia de España, abundarán las voces calificándolo en el acto de anticatólico y progre de salón. Pondré un ejemplo personal: 

una vez, al ser interrogado sobre mi ideología, respondí que yo no tengo ideología porque tengo biblioteca. 

No pueden ustedes imaginar cómo llovieron, en el acto, las violentas acusaciones de que escurría el bulto «y no me mojaba». Y es que en España parece inconcebible que alguien no milite en algo y, en consecuencia, no odie cuanto quede fuera del territorio delimitado por ese algo. Reconocer un mérito al adversario es para nosotros impensable, como aceptar una crítica hacia algo propio. Porque se trata exactamente de eso: 

adversarios, bandos, sectas viscerales heredadas, asumidas sin análisis. Odios irreconciliables. Toda discrepancia te sitúa directamente en el bando enemigo. Sobre todo en materia de nacionalismos, religión o política, lo que no toleramos es la crítica, ni la independencia intelectual. O estás conmigo, o contra mí. O eres de mi gente -y mi gente es siempre la misma, como mi club de fútbol- o eres cómplice de la etiqueta que yo te ponga. Y cuanto digas queda automáticamente descalificado porque es agresión. Provocación. Crimen.

Qué fácil resulta entender, así, nuestra despiadada Guerra Civil. Si ahora no se dan delaciones y paseos por las cunetas, es sencillamente porque ya no se puede. Pero las ganas, el impulso, siguen ahí. Me pregunto muchas veces de dónde viene esa vileza, esa ansia de ver al adversario no vencido o convencido, sino exterminado. La falta de cultura no basta para explicarlo, pues otros pueblos tan incultos y maleducados como nosotros se respetan a sí mismos. Quizá esa Historia que casi nadie enseña en los colegios pueda explicarlo: 

ocho siglos de moros y cristianos, el peso de la Inquisición con sus delaciones y envidias, la infame calidad moral de reyes y gobernantes. Pero no estoy seguro. Esa saña que lo mismo se manifiesta en una discusión política que entre cuñados y hermanos en una cena de Navidad es tan española, tan nuestra, que me pregunto quién nos metió en la sangre su cochina simiente. Desde ese punto de vista, el español es por naturaleza un perfecto hijo de puta. Por eso necesitamos tanto lo que no tenemos: 

gobernantes lúcidos, sabios sin complejos que hablen a los españoles mirándonos a los ojos, sin mentir sobre nuestra naturaleza y asumiendo el coste político que eso significa. Dispuestos a decir: «Preparemos al niño español para que se defienda de sí mismo. Eduquémoslo para que conviva con el hijo de puta que siglos de reyes, obispos, mediocridad, envidia, corrupción, violencia, injusticia, le metieron dentro».