EL Rincón de Yanka

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viernes, 24 de julio de 2020

⛬ CENTROS DE PROGRESO I: JERICÓ, URUK, MOHENJO-DARO Y NAN MADOL ⛬



Centros de Progreso, 
Parte 1: Jericó
Chelsea Follett destaca la contribución al progreso humano del desarrollo de los asentamientos permanentes y la agricultura, fenómenos que parece que se dieron por primera vez en Jericó.
Hoy presentamos una nueva serie de artículos publicados por HumanProgress.org denominada Centros de Progreso. ¿Dónde se da el progreso? La historia de la civilización es de muchas maneras la historia de la ciudad. Es la ciudad la que ha ayudado a crear y definir el mundo moderno. Esta serie de artículos proveerá una breve introducción a los centros urbanos que fueron los sitios de grandes avances en la cultura, economía, política, tecnología, etc.

Nuestro primer Centro de Progreso es Jericó. Jericó es considerada por muchos académicos como la ciudad más antigua. Fue fundada por primera vez alrededor de 9000 AEC. Las personas que vivían en Jericó y las áreas a su alrededor puede que hayan sido los primeros humanos que renunciaron a su costumbre de cazadores-recolectores, que domesticaron plantas y se volvieron agricultores.
La invención de la agricultura, muchas veces llamada la Primera Revolución Agrícola o la Revolución Neolítica, fue un punto decisivo en la historia de nuestra especie. Cambió dramáticamente la manera en la que vivimos. Al producir un superávit de alimentos que podían ser almacenados para los tiempos difíciles en el futuro o intercambiados por otros productos, la agricultura eventualmente permitió una prosperidad mucho mayor que la caza y la recolección alguna vez lo habrían permitido.

Hoy, Jericó es una ciudad orientada hacia el turismo en el Valle del Río Jordán y es frecuentada por personas que realizan un peregrinaje religioso y por aficionados de la historia. Es relativamente pequeña, con una población de tan solo poco más de 20.000 personas. La ciudad está ubicada en un oasis natural en el desierto, ganándose así el apodo en la Biblia Hebrea de la Ciudad de las Palmeras. La ciudad contiene varios cafés que venden shawarmas y falafels, así como también muchas ruinas históricas. Jericó también es el sitio de casi constantes excavaciones arqueológicas, conforme tratamos de profundizar nuestro conocimiento acerca del pasado de esta ciudad.
Si fuese a visitar el Jericó Neolítico hoy, podría haber visto dos eventos decisivos en la historia de la civilización: los asentamientos permanentes y los inicios de la agricultura.
Imagine un grupo de cazadores-recolectores —denominados “natufios” por los arqueólogos actuales— caminando por la naturaleza. Hubiesen cargado armas de caza como lanzas, y hubiesen vestido cuero elaborado de la piel de gacelas de montaña y joyas elaboradas con cuentas hechas de los huesos de las gacelas. Hubiesen cargado sus alimentos e insumos en canastas y en pieles de animales. También hubiesen tenido perros domesticados caminando a su lado, quizás parecidos a los actuales sabuesos basenji.
Usted los hubiera visto venir entre un oasis natural, irrumpiendo con arroyos de agua fresca en medio de la jungla, y acomodándose para descansar. Hubiese visto a un grupo de cazadores-recolectores llegar a una decisión trascendental conforme resolvían, quizás luego de alguna discusión acalorada en un lenguaje muerto desde hace mucho, construir un campamento permanente en el oasis al final de sus andanzas nómadas. 
Por supuesto, la decisión probablemente fue gradual, con los natufios acampando en el oasis por periodos cada vez más largos cada año, hasta que el asentamiento se convirtió en su hogar de todo el año. Pero en algún momento, tomaron la decisión de quedarse allí de modo permanente. En cualquier caso, los natufios construyeron varias viviendas de piedra semi-subterráneas y con forma ovalada para formar una aldea que llegaría a convertirse en la primera ciudad del mundo. Así empezó la historia de Jericó.

Las primeras personas que habitaron lo que sería Jericó desde hace mucho habían sobrevivido cazando animales como las gacelas, y comiendo cereales silvestres y otras plantas salvajes. Pero un cambio en el clima, que se volvió menos lluvioso y más parecido al desierto, podría haber ayudado a precipitar el cambio en la estrategia de supervivencia de los natufios. 
¿Cómo sucedió esto? Quizás los natufios se dieron cuenta de que las plantas comestibles surgían en lugares donde las semillas de esas plantas habían sido regadas anteriormente. Quizás inspirado por esta observación, un individuo emprendedor (o múltiples individuos) debió, en algún momento, haber sembrado de manera deliberada las semillas de las plantas que los natufios comían. Cuando los natufios empezaron a sembrar las semillas de manera intencional, encaminaron a la humanidad hacia un nuevo rumbo.

Los natufios muchas veces son denominados los primeros agricultores. Aunque no hay un consenso entre expertos acerca de precisamente dónde apareció por primera vez la agricultura del Arco Fértil, Jericó ciertamente estaba entre las primeras comunidades que practicaron la agricultura. Los restos arqueológicos más antiguos de la cebada, el centeno y las formas tempranas del trigo domesticados se encuentran en los sitios humanos neolíticos del Arco Fértil, tales como el asentamiento natufio donde Jericó se encuentra hoy. Evidencia de higos domesticados también se ha encontrado cerca de Jericó y data de 9.400 años AEC.
Los primeros agricultores del mundo eran pacientes e innovadores. Considere el trigo. Ellos descubrieron cómo criar de manera selectiva la hierba silvestre de espelta de tal manera que las semillas de la planta no caerían de sus ramas cuando la hierba maduraba, facilitando así la recolección de las semillas. Utilizaron las semillas para hacer pan, y lo que empezó simplemente como otro tipo de hierba, gradualmente se convirtió en lo que hoy conocemos como trigo. Hoy, según la Universidad de Yale, 20 por ciento del consumo calórico total del mundo proviene del trigo. 

Los investigadores no están de acuerdo acerca de cuánto se le debería atribuir a los esfuerzos conscientes de los primeros agricultores. “Una controversia en esta área trata acerca del grado en el que las personas antiguas sabían que estaban domesticando cultivos”, señaló el científico de plantas de la Universidad de Sheffield Colin Osborne. Él pregunta: “¿Sabían que estaban desarrollando características de domesticación en los cultivos, o acaso estas características simplemente evolucionan conforme los agricultores sembraron las plantas silvestres en tierra cultivada, y conforme las cuidaban y cosechaban?”
Además del pan, los natufios también gozaban de la cerveza y algunos investigadores creen que la producción de bebidas alcohólicas elaboradas a base de cereales fermentados pueden haber servido como una de las motivaciones detrás de la agricultura temprana. 

Cualquiera que haya sido su motivación, los primeros habitantes de Jericó se convirtieron en agricultores, y por lo tanto fueron capaces de producir suficientes alimentos para eventualmente dejar atrás su estilo de vida de cazadores-recolectores. Sembrando plantas de manera selectiva demostraría ser un proceso dolorosamente lento, y quizás durante siglos la gente de Jericó puede que haya continuado complementando su producción agrícola de alimentos con la caza y la recolección.
Conforme la agricultura avanzó, las personas todavía cazaban gacelas y otros animales de caza, pero los granos que ellos sembraron, cosecharon y almacenaron aumentaba su seguridad alimentaria. Un día, ya no hubo necesidad de buscar plantas silvestres, empezando así un nuevo capítulo en la historia de la humanidad.

A través de los siglos, los residentes de Jericó se volvieron cada vez más expertos en la agricultura. Los residentes de Jericó salieron a cultivar muchas otras plantas y desarrollaron un sistema de irrigación, y sus cosechas cada vez se volvieron más abundantes. Pronto tuvieron alimentos para guardar para las épocas duras y para comerciar. Pero con tal productividad vino el peligro —la amenaza de las tribus nómadas cercanas que asaltarían la ciudad y robarían los graneros de Jericó, los cuales contenían sus grandes reservas de alimentos.
Para espantar a los invasores, la gente de Jericó construyó la muralla más antigua conocida en el mundo, quizás data de alrededor de 8.000 AEC. En ese momento, la población de Jericó probablemente había llegado a 2.000 personas más o menos. Para ponerlo en perspectiva, eso es casi igual a la población actual del pueblo rural de Victor en Idaho. En su momento, sin embargo, Jericó debe haberse sentido como una próspera metrópolis (Recuerde que habían menos de 10 millones de personas en todo el mundo en ese entonces, casi el equivalente a la población actual de Portugal).

Producir un exceso de alimentos permitía algo de especialización y actividades económicas: no todos tenían que ser agricultores, liberando a las personas para que desarrollen otros proyectos. La construcción de la muralla no hubiese podido realizarse sin algún grado de especialización. El muro de piedra llegó a tener más de 11 pies de alto, y además de defender la ciudad, el muro también servía para proteger a la ciudad de inundaciones. 
Hay algo de evidencia de que la torre con forma de cono de 28 pies que acompañaba al muro, también fue construida alrededor de 8.000 AEC, sirviendo un propósito simbólico en lugar de uno práctico. La torre no está bien posicionada para servir como una torre de vigilancia. Pero los modelos computacionales muestran que cuando esa torre fue construida, las montañas cercanas arrojarían una sombra sobre esta justo cuando el sol marcaba el día más largo del año —el solsticio de verano. La sombra caería precisamente sobre la torre y luego se esparciría hasta cubrir todo el antiguo Jericó. 

De manera que la torre puede haber servido como una advertencia: su creciente sombra advertía a las personas de Jericó que los próximos días empezarían a ser más cortos y las noches más largas. Las actividades agrícolas como los sembríos y las cosechas están íntimamente relacionadas a las distintas temporadas del año, y, por ende, para la comunidad en gran medida agraria de Jericó marcar el solsticio de verano probablemente era algo de suma importancia. El solsticio puede que haya sido observado como un día importante, ya sea con un festival de celebración o mediante un día solemne.
La torre también puede que haya representado el poder o la autoridad. Hacer la transición desde la caza y la recolección hacia ser parte de una sociedad agrícola implicaba la transformación en la forma en que la gente se relacionaba entre sí: mientras que las tribus cazadoras-recolectoras solían ser igualitarias (esto es, no tenían jerarquía), la sociedad más especializada y compleja que surgió en Jericó trajo consigo un nueva dinámica de poder social. Los sitios de las tumbas muestran que los primeros habitantes de Jericó tenían diferencias de rango, algunos individuos siendo enterrados junto con objetos valiosos como joyas de conchas y otros ocupaban tumbas más sencillas.

“Esta es una época cuando la jerarquía empezó y cuando el liderazgo fue establecido”, según el arqueólogo de la Universidad de Tel Aviv Ran Barkai, uno de los investigadores detrás del descubrimiento de la conexión entre la Torre de Jericó y el solsticio de verano. Agregó: “Creemos que esta torre [al actuar como un símbolo de poder y autoridad] fue uno de los mecanismos para motivar a las personas a participar en un estilo de vida comunal”.
Hoy, Jericó es quizás mejor conocida por el papel que jugó en tiempos bíblicos. Es el lugar donde los israelitas antiguos se supone que fueron conquistados en 1.400 AEC, luego de escapar de la esclavitud en Egipto. La famosa canción acerca de la Batalla de Jericó, cantada por íconos de la música desde Bing Crosby hasta Elvis Presley, fue compuesta por primera vez en el siglo 19 en EE.UU. por afroamericanos esclavizados. El asunto de la canción, un pueblo anteriormente esclavizado que triunfa en una batalla, y su coro, proclamando que los muros de Jericó “se derrumbaron”, ambos aluden a los deseos de libertad de los autores de la canción.

Por lo tanto la ciudad de Jericó se convirtió en un símbolo de libertad en la cultura popular muchos años después de que la ciudad ayudara a liberar a la humanidad de la búsqueda de alimentos en la jungla. La transición hacia la agricultura probablemente fue difícil, un proceso que requirió de paciencia y que cambió de manera drástica la vida previa de los natufios, alterando así su estructura social, pero la ganancia ha sido un nivel de seguridad alimentaria más allá de lo que nuestros ancestros cazadores-recolectores pudieron haber concebido.
Por ser la ciudad más antigua del mundo y posiblemente el lugar de nacimiento de la agricultura, la Jericó de la Era Neolítica merece ser reconocida como nuestro primer Centro de Progreso.
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 24 de abril de 2020.

Centros de Progreso, 
Chelsea Follett destaca la importancia de Uruk, una de las primeras grandes ciudades en la historia de la humanidad, lugar donde se desarrolló la escritura alrededor de 3.200 AEC.
Hoy presentamos la segunda parte de una serie de artículos publicados por HumanProgress.org denominada Centros de Progreso. ¿Dónde se da el progreso? La historia de la civilización es de muchas maneras la historia de la ciudad. Esta serie proveerá una introducción breve a los centros urbanos que fueron los sitios de grandes avances en la cultura, la economía, la política, la tecnología, etc. 
Nuestro segundo Centro de Progreso es Uruk, la primera gran ciudad del mundo y el lugar de nacimiento de la escritura en alrededor de 3.200 AEC. Al crear el primer sistema de escritura, el pueblo de Uruk revolucionó la capacidad de la humanidad de intercambiar información. 
Antes de la invención de la escritura, la única forma que la gente tenía de comunicarse era hablando entre sí en vivo y en directo. La comunicación a lo largo de grandes distancias y a través de grandes periodos de tiempo estaba limitada por la falibilidad de la memoria humana. Era posible enviar a un mensajero a una ciudad lejana, pero siempre había el riesgo de que el mensajero no recitaría el mensaje de manera precisa. Las personas eran capaces de dejar conocimiento e historias mediante tradiciones orales desde una generación hacia la siguiente, pero los detalles solían cambiar a través del tiempo.

Hoy, Uruk es un sitio arqueológico sin habitantes, conservado en el desierto del sur de Iraq. Es parte de un sitio de Patrimonio Mundial de la UNESCO, honrando “el sobreviviente panorama de las ciudades de Mesopotamia”. Todavía se puede ver los restos de los muros y entradas de la ciudad, descifrar la forma de las calles y la organización de las casas en base a sus fundamentos, y ver las escaleras rotas de los montículos de los templos.
Hoy Uruk es callada y fantasmal. Pero si fuese a visitar Uruk a fines del cuarto milenio AEC, hubiese ingresado en un centro de arte y comercio poblado por alrededor de 10.000 habitantes. Eso aumentaría hasta llegar a 30.000-50.000 personas para principios del tercer milenio AEC. 
Para ponerlo en perspectiva, la población de Uruk en el cuarto milenio AEC era casi la misma que la población actual del pequeño pueblo de Brattleboro, Vermont. Pero Uruk se encontraba entre los primeros asentamientos que logró una población de ese tamaño y es considerada por muchos como la primera gran ciudad del mundo. En el año 3.200 AEC, Uruk fue la ciudad más grande de Mesopotamia y, posiblemente, del mundo entero.

Conforme creció la población de Uruk, la sociedad se volvió más compleja y la civilización Sumeria (la primera verdadera civilización del mundo, que floreció en el sur de Mesopotamia entre 4.500 AEC y 1.500 AEC) alcanzó su pico creativo. Las tablas sobrevivientes indican que Uruk tenía más de cien profesiones distintas, incluyendo embajadores, sacerdotes, escultores de piedra, jardineros, tejedores, herreros, cocineros, joyeros y alfareros.
Caminando a través de las calles de la Uruk en la Era de Bronce, hubiese encontrado mercaderes oreciendo sus mercancías, maravillosos jardines con palmeras, y templos surgiendo por encima de todas las demás estructuras. Los complejos de los templos eran lugares de importancia religiosa, pero ese no era su único propósito. Usted puede que haya visto a hombres cargando jarros de barro llenos de granos y llevándolos a los templos porque estos imponentes monumentos también eran lugares donde la gente de Uruk almacenaba sus alimentos sobrantes.
El desierto árido alrededor de Uurk tuvo pocos recursos naturales. Para compensar por esa escasez, las personas desarrollaron redes sólidas de comercio con otras comunidades. Ellos importaban madera de las cordilleras de Taurus, Zagros, y Líbano, y piedras de lapislázuli de lugares tan lejanos como Afganistán. Algunas de estas importaciones valiosas también eran almacenadas en los templos. 

Cerca de una las entradas del templo, usted puede haber visto un avance que alteró la historia. Podría haber visto un contador o registrador haciendo una tabla de barro cada que un jarro de granos ingresaba al templo. Él hubiese realizado un pequeño dibujo de un montículo de granos al lado de sus marcas de conteo, como lo habían hecho los registradores de la ciudad durante siglos. 
Pero si observaba de manera más detenida, hubiese visto que su imagen realmente no era un dibujo. Esto es porque, a lo largo de un periodo de muchos años, los dibujos de los registradores se habían simplificado para hacer que el inventario de productos fuese más rápido. Eventualmente, la imagen que fue utilizada para representar a los granos en los registros de los templos ya ni siquiera se parecía remotamente a un montículo de granos. Los pictografía evolucionó, en otras palabras, hasta convertirse en símbolos no-gráficos que representaban conceptos —tales como los granos.
Al ponerse de acuerdo sobre una serie de símbolos abstractos para representar productos comunes que se almacenaban en las bodegas de los templos, los contadores de Uruk fueron capaces de evitar la ardua tarea de hacer dibujos detallados sobre las tablas de barro.

Eventualmente, los habitantes de Uruk utilizaron estos símbolos escritos no solo para representar conceptos distintos, como los granos, el pescado o las ovejas, sino también para representar sonidos hablados que la gente utilizaba para expresar esos conceptos. Una vez que tenían símbolos para los distintos sonidos, fue posible escribir los nombres y otros palabras de manera fonética. Después de esa innovación, los sumeriamos fueron capaces de escribir listas de inventario más sencillas. También pudieron crear documentos cada vez más complejos. Su producción escrita abarcaba desde largos poemas épicos hasta la literatura de sabiduría, genealogías y listas de reyes.
Según los escritos de los sumerios antiguos, la ciudad de Uruk fue construida por el rey mítico Enmerkar. Este héroe épico se piensa que fue el hijo del dios del sol sumario Utu y una vaca (un animal que los sumerios adoraban y asociaban, debido a su producción de leche, con la maternidad). Se dice que Enmerkar reinó en Uruk durante cientos de años. Si la figura mítica de Enmerkar está ligeramente basada en un gobernante real, entonces este hubiese vivido a finales del cuarto milenio AEC o principios del tercer milenio AEC. 

En la leyenda sumeria, que fue conservada en la épica de Enmerkar y el Señor de Aratta, es a Enmerkar a quien se le atribuye la invención de la escritura. La leyenda dice que lo hizo durante un periodo de tensas negociaciones con un rey vecino, el gobernante de la ciudad-estado Aratta. Enmerkar estaba supuestamente insatisfecho con su mensajero, quien estaba agotado de viajar ida y vuelta entre Uruk y Aratta recitando mensajes, y solo podía transmitir mensajes de extensión limitada para comunicarse con el rey vecino. 
Entonces Enmerkar supuestamente recogió algo de barrio, creó mágicamente un lenguaje escrito completo, y procedió a escribir un mensaje para que su mensajero lo entregue al rey de Aratta. Específicamente, el mito establece:

El discurso del [Rey Enmerkar] fue sustancial, y sus contenidos extensos. El mensajero, cuya boca era pesada, no fue capaz de repetirlo. Debido a que el mensajero, cuya boca estaba cansada, no fue capaz de repetirlo, el señor de [Uruk] compactó algo de barro y escribió un mensaje allí como su fuese una tabla. Ahora, bajo ese sol y ese día, así sucedió.
Esa colorida leyenda muestra que los sumerios valoraban el lenguaje escrito tanto que pensaron que solo un rey (y un supuesto semidiós, no menos que eso) podía crear algo tan importante. 
En realidad, la escritura no fue inventada por un rey, sino por los contadores de la ciudad. Además, no fue creado todo al mismo tiempo en un brote de genialidad creativa, sino que surgió gradualmente a lo largo de muchas generaciones. No fue originalmente creado para obtener una ventaja en la diplomacia internacional, sino por una razón mucho menos glamorosa mencionada anteriormente: la contabilidad. Como tal, las primeras escrituras que sobreviven hasta el día de hoy suelen ser listas de inventario, de compras, de salarios, listas asignando raciones a los trabajadores del templo, y recibos de compras.

Las personas de Uruk escribieron con juncos y barro, porque aquellos materiales eran ambos abundantes. Uruk está situada en medio de los pantanos de Mesopotamia, un extraño panorama húmedo en medio de un desierto seco. Los pantanos, alimentados por los ríos Éufrates y Tigris, podrían haber sido más grandes en el pasado de lo que son hoy. Un canal del Éufrates que desde ese entonces se ha secado se cree que fluyó muy cerca de Uruk.
Luego de cortar un junco de los bancos pantanosos del río Éufrates, los habitantes de Uruk en algún momento descubrieron que cuando un solo junco es presionado, con su punta afilada hacia abajo, en el barro suave y mojado, este produce una forma distintiva. Cuando el barro se secaba y endurecía, esa forma se conservaba. 

Cuando los contadores simplificaron su pictografía hacia símbolos cada vez más abstractos, esos símbolos tomaron la forma de cierto arreglo de marcas con forma de cuñas, que luego se convirtieron en los primeros caracteres o “letras”. Por esto es que el primer sistema de escritura más temprano es ahora conocido como cuneiforme, del Latín “con forma de cuña”.
Originalmente, los registradores que llevarían inventarios escribiendo desde arriba hacia abajo en sus tablas de barro, como si estuvieran haciendo una lista. Luego de muchos años de escritura de esa forma, los escríbanos desarrollaron un innovador nuevo sistema de escritura de izquierda a derecha. Esa innovación redujo el riesgo de manchar lo que se había escrito antes de que se secara el barro.
Sin embargo, los sacerdotes de los templos y otras personas alfabetizadas de Uruk estaban acostumbradas a leer los registros desde arriba hacia abajo, no desde izquierda a derecha, y a ellos no les agradaba el nuevo sistema de los escríbanos. Los escríbanos encontraron una solución que les permitiría a ellos escribir de izquierda a derecha, mientras que todavía permitiría que sus tablas sean leídas desde arriba hacia abajo. De forma ingeniosa, los escríbanos simplemente escribieron versiones de sus símbolos escritos que fueron robados en noventa grados. Escribiendo sus símbolos de manera lateral permitía que aquellos que leyeran las tablas de la forma antigua, de arriba hacia abajo, no fuesen incomodados. 

Eventualmente, la gente empezó a leer la escritura simbólica de la misma forma en que era escrita, de izquierda a derecha. Pero como ya estaban girados los símbolos, estos se volvieron todavía más abstractos, acelerando el proceso de transitar desde pictografía sencilla hacia caracteres cuneiformes. Abajo, vea la evolución del carácter cuneiforme que significa “cabeza”, desde una imagen sencilla dibujada alrededor del año 3.000 AEC hasta un carácter cuneiforme altamente abstracto casi mil años después.
Hoy, Uruk es mejor conocida como l ciudad del héroe antiguo Gilgamesh, como fue descrito en la Épica de Gilgamesh. Ese poema épico empezó como una serie de poemas compuestos alrededor de 2.100 AEC, aunque la versión sobreviviente más completa es considerablemente más reciente, de alrededor del siglo 12 AEC. 

Los académicos creen que una personal real llamada Gilgamesh probablemente reinó en Uruk en algún momento entre 2.800 y 2.500 AEC, y que llegó a ser descrito como un semidiós y como un héroe exuberante luego de su muerte. Gracias a la invención de la escritura, las personas hoy son capaces de gozar no solo de la literatura de Sumeria, sino de toda la producción literaria humana que va desde las obras de William Shakespeare hasta la ciencia ficción de Isaac Asimov.
Por ser la primera gran ciudad del mundo y el lugar de nacimiento de la escritura, la Uruk de la Era del Bronce merece ser reconocida como nuestro segundo Centro de Progreso. La escritura le dio a la humanidad una nueva herramienta de expresar su creatividad y la capacidad de intercambiar información a través de generaciones y alrededor del mundo. 

Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 8 de mayo de 2020.



Centros de Progreso, 
Chelsea Follett destaca la innovación del alcantarillado y de la gestión de las aguas residuales en la ciudad de Mohenjo-Daro en el tercer milenio AEC.
Hoy presentamos la tercera parte de una serie de artículos publicados por HumanProgress.org denominada Centros de Progreso. ¿Dónde se da el progreso? La historia de la civilización es de muchas maneras la historia de la ciudad. Es la ciudad la que ayudó a crear y definir el mundo moderno. Esta columna proveerá una breve introducción a los centros urbanos que fueron los sitios de avances cruciales en la cultura, la economía, la política, la tecnología, etc.

Nuestro tercer Centro de Progreso es Mohenjo-Daro, una ciudad en el Paquistán actual que fue pionera con nuevos estándares de saneamiento. La ciudad se cree que fue construida alrededor de 2.500 AEC, aunque el sitio ha sido habitado desde alrededor de 3.500 AEC. Mohenjo-Daro era el centro urbano más grande de la antigua civilización del Valle del Indo, cubriendo casi 500 hectáreas, y una de las primeras ciudades importantes del mundo.
El pueblo de la civilización del Valle del Indo inventó nuevos dispositivos para la oferta y saneamiento del agua que fueron los primeros de su tipo. Estos incluían las tuberías y un complejo sistema de alcantarillado. Los túneles debajo de Mohenjo-Daro cargaban los desperdicios de la ciudad hacia un estuario cercano. Casi todas las casas de la ciudad tenían baños y letrinas internas con drenajes, y la ciudad también mostraba su dedicación a la limpieza con un baño público grande utilizado para baños rituales. National Geographic ha considerado que su civilización gozaba de “el mejor alcantarillado del mundo antiguo”, de muchas maneras superando el sistema de alcantarillado de luego crearía la civilización romana.

Desde que la humanidad abandonó la caza y la recolección para vivir en asentamientos permanentes, nuestra especie se ha enfrentado a retos sanitarios relacionados con la higiene y la gestión adecuada de los deshechos. Desde la llegada de las ciudades, la humanidad ha permanecido vulnerable frente a las enfermedades que se propagan rápidamente, porque las enfermedades se propagan con mayor velocidad en poblaciones concentradas. Es particularmente cierto que sin un saneamiento adecuado y ante las enfermedades transmitidas por agua —como cólera, diarrea, disentería, hepatitis A, tifoidea, y varias enfermedades gastrointestinales— estas una vez fueron una causa común de muerte.
Los avances en el saneamiento han permitido a la gente que vivir cerca de otros en las ciudades con menos riesgos para su salud que en el pasado. En particular, la gestión segura de los deshechos para salvar la oferta de agua de la contaminación ha demostrado ser una innovación que realmente cambió el juego. Algunos han argumentado que los plomeros son los héroes desconocidos de la civilización

Hoy, Mohenjo-Daro es un sitio arqueológico impresionante en la provincia Sindh de Paquistán. El nombre del sitio significa “Montículo de los Muertos” en Sindhi. Solo una parte de la ciudad antigua ha sido excavada y gran parte de ella permanece escondida. Mohenjo-Daro ha sido designada como un sitio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ubicada en la ladera derecha del Río Indo, Mohenjo-Daro es la ciudad en ruinas más impresionante que permanece de la civilización del Valle del Indo. Las estructuras sobrevivientes de Mohenjo-Daro están hechas de ladrillos formados con arena roja, barro y piedras, prestándole a las ruinas un tono rojizo.

La civilización del Valle del Indo surgió en el territorio que se inundaba por los ríos Indo y Sarasvati, en lo que ahora es el Noroeste de la India y Paquistán, hace alrededor de 5.000 años. Los ríos inundaban los territorios dos veces al año de manera predecible, haciendo que la tierra sea fértil y permitiendo que el pueblo del Indo cultive todo desde el algodón hasta dátiles para respaldar a su creciente población.
Su prosperidad también fluía de evitar conflictos y de sus amplias redes comerciales. Establecieron una de las primeras relaciones comerciales de larga distancia en el mundo al intercambiar productos con los mesopotamios ubicados a casi dos mil millas al oeste, desde tan temprano como 3.000 AEC. Las exportaciones del Indo incluían especies como las cabezas de clavo de olor, productos de lujo como las cuentas de cornalina –artísticamente talladas con ácido, y posiblemente incluso ganado –como el búfalo de agua. Las importaciones de los mesopotamios incluían textiles y varios símbolos y leyendas artísticas —incluyendo aspectos de la leyenda que luego llegaría a ser conocida como la Épica de Gilgamesh. El pueblo del Indo también tenía lo que es considerado como un lenguaje escrito, ahora llamado escritura del Indo, la cual todavía debe ser descifrada por los académicos. 

Si hubiese podido visitar Mohenjo-Daro en su época, hubiese visto una ciudad ordenada y densa, con hogares de varios pisos y techos planos, todos formados de ladrillos de tamaño uniforme, parados en una grilla de calles perpendiculares. Las casas más grandes tenían hasta doce cuartos. Hubiese visto personas recolectando agua en jarrones decorados de cerámica en algunos de los numerosos pozos públicos y conversando, quizás discutiendo el arte. 
La evidencia arqueológica sugiere que los residentes de Mohenjo-Daro gozaban de formas de arte que van desde la escultura metálica hasta la danza. Usted podría haber observado a los niños jugando juegos, incluyendo juegos con dados, los cuales muchos historiadores creen que la gente del Indo inventó.
La población de la ciudad puede haber llegado a un pico máximo de 40.000 personas, similar a la población actual de Annapolis en Maryland. Los hombres probablemente portaban tela alrededor de sus cinturas, tal vez cosidos de una manera que se parece a los modernos pantalones dhoti, mientras que las mujeres usaban largas faldas o batas. La gente rica de ambos sexos portaba joyas con marfil, lapislázuli, cornalina, y cuentas de oro, así como también peinados y tocados elaborados. 

Caminando a través de la ciudad, hubiera observado que Mohenjo-Daro no tenía grandes templos, palacios, monumentos o tumbas reales. La sociedad de Mohenjo-Daro parece haber sido mucho menos jerárquica que las ciudades de los mesopotamios con quienes comerciaban. La gente de Mohenjo-Daro puede que no haya tenido rey o, si lo tuvieron, este tuvo poca autoridad. La falta de estructuras reales ciertamente sugiere la ausencia de un gobernante poderoso, aunque sigue siendo desconocido el tipo de sistema que gobernó la ciudad.
En lugar de un palacio, la estructura más grande en la ciudad fue un baño público inmenso y elevado. El Gran Baño de Mohenjo-Daro medía casi 900 pies cuadrados, con una profundidad máxima de casi 8 pies. Fue construido de ladrillos, con un piso de piscina elaborado de tres capas: ladrillos serruchos fijados en un mortero de gypsum, luego un sellado de asfalto, seguido de otra capa de ladrillos serruchos en un mortero de gypsum. 
El status del baño público como la estructura más grande e imponente de la ciudad sugiere que la gente de Mohenjo-Daro apreciaba sumamente la limpieza. Toda su ideología puede que haya estado basada en la limpieza, según el historiador Gregory Possehl de la Universidad de Pennsylvania. 

El baño público puede que haya sido un lugar sagrado, y los académicos creen que probablemente fue utilizado para los baños rituales. La gente no necesitaba usar el baño público para la limpieza diaria, porque cada una de las casas de la ciudad tenía lo que en ese entonces era una característica notable y pionera: prácticamente cada casa en la ciudad, desde la más grande hasta la más humilde, tenía un baño.
Estos cuarto solían ser pequeños, y cuadrados o rectangulares. En cada baño, el pavimento de ladrillo del piso era cuidadosamente construido para tener una pendiente hacia la esquina que contenía una letrina simple y un drenaje, así como también un área de limpieza con drenaje.
Los pisos inclinados ayudaban a asegurar el drenaje adecuado, y los ladrillos eran fijados de manera estrecha para prevenir que haya fugas. Alrededor de cada hoyo de drenaje los ladrillos estaban tan meticulosamente apretados entre sí que las uniones son casi invisibles. En algunos casos, los ladrillos estaban revestidos de una cama de escombros de cerámica para asegurar todavía más la resistencia a las fugas.

Las casas con baños en los pisos altos eran construidas con tuberías verticales terracota que enviaban los deshechos hacia el nivel de la calle. Las tuberías de barro horneado fueron fundidas con alquitrán para que no se filtre el agua. El pueblo del Indo fue el primero en tener tuberías internas, quizás desde tan temprano como 3.000 AEC. Las tuberías estaban posicionadas de tal manera que las aguas residuales fluían hacia las zanjas de drenaje que corrían a lo largo de cada avenida en la ciudad, y luego hacia los túneles subterráneos. Gracias a la invención de las zanjas de drenaje, la limpieza de las calles de la ciudad fue notable para el mundo antiguo. 
Conforme creció la población de la ciudad y la cantidad de deshechos que procesaba aumentaba, la gente mantuvo sus zanjas de drenaje funcionales elevando los muros de ladrillo alrededor de estas —para prevenir que los deshechos fluyan hacia las calles. La evidencia arqueológica sugiere que los muros crecieron gradualmente en tamaño para satisfacer las necesidades de la ciudad. Las zanjas y los túneles subterráneos de alcantarillado conectados a estas llevaban los deshechos lejos de la ciudad, protegiendo la oferta del agua de pozo de la contaminación.

Justo como los baños modernos, los baños de Mohenjo-Daro fueron utilizados para múltiples actividades de higiene personal, incluso para bañarse. Los artefactos sobrevivientes sugieren que sus habitantes se echaban agua con jarros de barro para ducharse, y utilizaban cepillos de cerámica similares a los estrígiles greco-romanos para limpiarse. En estos cuartos también utilizaban herramientas de cerámica de raspado para remover las cutículas y formar sus uñas. Algunas ruinas de baños contienen lo que parece ser residuos de aceite, sugiriendo que el baño también era el lugar donde los residentes de Mohenjo-Daro humectaban su piel con aceites. 
Algunas tradiciones parecen ser atemporales. Por ejemplo, la evidencia sugiere que los niños de Mohenjo-Daro jugaban con juguetes de baño igual que los niños de hoy. En lugar de patos de hule y botes de plástico, sus figuras de juguetes estaban hechas de cerámica. “Juzgando a partir de los números de modelos de cerámica que han sido encontrados en los drenajes, parecería que el hábito infantil de llevar cosas de juego al baño ha persistido durante miles de años”, según el arqueólogo británico Ernest Mackay, quien lideró la excavación de Mohenjo-Daro en las décadas de 1920 y 1930. 

Los niños eran probablemente los beneficiarios más importantes de la dedicación de Mohenjo-Daro a la higiene, aunque los baños de la ciudad y su sistema de alcantarillado fueron esenciales para la salud de toda su gente. Mientras que puede ser difícil de recordar para aquellos de nosotros que somos lo suficientemente afortunados como para dar por sentado el saneamiento moderno, los estándares de higiene a lo largo de gran parte de la historia de la humanidad han sido terribles. Las enfermedades asociadas con esta condición fueron responsables de las altas tasas de mortalidad, especialmente entre los niños.
El alcantarillado avanzado de Mohenjo-Daro sirve como un recordatorio de que el progreso no es constante o lineal. Muchas personas que vivieron miles de años después soportaron condiciones mucho menos higiénicas que aquellas que gozaron los habitantes de Mohenjo-Daro en el tercer milenio AEC. 
No fue hasta el siglo 19 que el saneamiento urbano se volvió algo común. Esos avances, junto con el descubrimiento de la teoría de los gérmenes, son las principales razones para el aumento dramático en la expectativa de vida de los humanos, según el economista ganador del Premio Nobel, Angus Deaton. Mientras que más personas ahora gozan de un saneamiento adecuado que en cualquier otro momento en la historia, incluso hoy, en zonas pobres del mundo, demasiadas personas viven con un saneamiento inadecuado y sus enfermedades relacionadas. 

Mohenjo-Daro se considera que fue gradualmente abandonada hace casi cuatro mil años atrás, cuando el río Indo cambió su curso y los agricultores ya no podían depender de este para irrigar sus cultivos. Hoy, Mohenjo-Daro es mejor conocida como la reliquia más grande de la enigmática civilización del Valle del Indo. Porque el sistema de escritura del pueblo del Indo es actualmente ilegible, muchos aspectos de esa civilización siguen siendo un misterio. La religión y el sistema de gobierno aparentemente sin rey de Mohenjo-Daro son desconocidos, así como también lo son las razones por las cuales eventualmente desapareció la civilización del Valle del Indo. 
Por desarrollar el alcantarillado y la gestión de las aguas residuales, Mohenjo-Daro se ha ganado su lugar como nuestro tercer Centro de Progreso. Sin baños y sistemas de alcantarillado, nuestras vidas serían mucho más cortas y menos higiénicas.
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 21 de mayo de 2020.





Centros de Progreso, 
Chelsea Follett destaca la importancia de Nan Madol, ciudad que muestra el alcance de los primeros navegantes en la historia de la humanidad.
Hoy presentamos la cuarta parte de una serie de artículos publicados por HumanProgress.org (EE.UU.) denominados Centros de Progreso. ¿Dónde se da el progreso? La historia de la civilización es de muchas maneras la historia de la ciudad. Es la ciudad la que ha ayudado a crear y definir el mundo moderno. Esta columna le dará una breve introducción a los centros urbanos que fueron los sitios de grandes avances en la cultura, la economía, la política y la tecnología, etc. 

Nuestro cuarto Centro de Progreso es Nan Madol, una ciudad que muestra el lejano alcance de los primeros navegantes. Micronesia, donde Nan Madol fue eventualmente construida, empezó a ser establecida por los antiguos austronesios hace más de cuatro mil años atrás. Fueron estas personas quienes se cree que fueron los primeros humanos que inventaron navíos marítimos.
Su invención les permitió explorar y poblar gran parte de la región Indo-Pacífica durante la llamada Expansión Austronesia. La expansión llegó a su pico entre 3000 y 1000 AEC —aunque los Austronesios no llegaron a algunas islas de Polynesia hasta el año 1000 EC y puede que no se hayan asentado en Nueva Zelanda hasta alrededor de 1300 EC.
La ciudad de piedra de Nan Madol, construida alrededor de 1100 CE (con partes que datan quizás de tan temprano como el año 500 CE), hacia finales de la Era Austronesia de Descubrimiento, permanece como un testimonio del ingenio y del largo alcance de su exploración.
Antes de la llegada de los navíos marítimos, las personas no podían viajar más allá de las costas. Como tal, muchos territorios acogedores permanecieron sin ser habitados por seres humanos porque nadie podía llegar allí. Varias culturas crearon de manera independiente canoas esculpidas para viajar a lo largo de ríos, pero los océanos seguían siendo intransitables. 

Eventualmente, las personas llegaron a imaginar qué había más allá —al otro lado de los océanos. La invención de embarcaciones marítimas permitió que los antiguos Austronesios exploraran nuevos territorios y expandieran de manera literal los horizontes de la humanidad. 
La invención de embarcaciones marítimas probablemente fue un proceso gradual de mejorar los botes de río hasta que estos podían soportar las corrientes del mar abierto. Para las personas en ese entonces, el océano debe haber parecido un obstáculo desalentador como el espacio parece para nosotros, pero ellos persistieron. Algunos intentos tempranos de viajar fueron sin duda un fracaso, resultando en muchas vidas trágicamente perdidas en el mar. Pero cada vez que los exploradores exitosamente se aventuraban un poco más lejos de la costa y volvían sanos y salvos, su confianza aumentaba.

Los primeros y verdaderos navíos marítimos fueron los barcos estabilizadores: embarcaciones con flotadores de soporte lateral conocidos como estabilizadores, que estaban asegurados en ambos lados de la parte principal del barco. Los flotadores ayudaban a estabilizar el barco y prevenir que este se vuelque en las aguas agitadas del mar abierto. Los primeros barcos estabilizadores puede que hayan consistido de simples troncos o ramas caías de árboles, pero su forma fue refinada a lo largo de los años con la cuidadosa destreza para maximizar su estabilidad. Para conducir los barcos estabilizadores, los primeros navegantes muchas veces utilizaron velas tejidas con hojas pandanus resistentes a la sal.

Eventualmente, los navegantes desarrollaron catamaranes, o embarcaciones que tenían cascos paralelos en lugar de simples flotadores. Algunos catamaranes eran suficientemente largos como para cargar más de 80 personas, y podían soportar estar en el mar durante meses enteros.
Hoy, la ciudad de piedra en ruinas Nan Madol permanece en los islotes artificiales y elevados en la punta Este de la isla de Pohnpei, que es un área un poco más pequeña que la ciudad de Nueva York. La isla es ahora parte de los Estados Federados de Micronesia. Nan Madol ha sido designada Sitio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nan Madol significa “en el espacio entre las cosas”, en referencia a los canales que entrelazan los islotes. Las ruinas de la ciudad han sido parcialmente recubiertas con manglares y otras plantas, dándole a las ruinas un aura espeluznante. El conocido escritor de ficción H.P. Lovecraft se inspiró en las ruinas y diseñó la ciudad donde su famoso monstruo ficticio Cthulhu reside a imagen y semejanza de Nan Madol.

Los académicos discrepan acerca de precisamente donde se originaron los Austronesios, con teorías que van desde Taiwán hasta varias islas en el Sudeste Asiático. Pero cualquiera que sea su origen, las canoas estabilizadoras y los catamaranes de los Austronesios les permitieron esparcirse a lo largo del Pacífico, explorando y estableciendo asentamientos en nuevos territorios. Antes del la Edad del Descubrimiento en Europa en el siglo 16, los Austronesios fueron el grupo etno-lingüístico más esparcido, encontrándose en más de la mitad del planeta. Los restos de los asentamientos Austronesios se pueden encontrar en lugares tan distantes como Nueva Zelanda en Oceanía, Isla de Pascua en el Sudeste del Océano Pacífico cerca de Sudamérica, y en Madagascar en África.
Incluso conforme se esparcieron a lo largo de las mitad del mundo a lo largo de siglos, la población ampliamente dispersa de Austronesios mantuvo muchas cosas en común. Hablaban variaciones del mismo lenguaje, y compartían muchas de las mismas tecnologías y tradiciones, como los tatuajes en el cuerpo, las esculturas de jade, las construcciones megalíticas, casas en zancos, y varios motivos artísticos. 

Los Austronesios incluso practicaban una serie común de técnicas agrícolas y criaban muchos de los mismos animales, como pollos, chanchos, y perros, y cultivaban plantas similares. Estas incluían, banano, coco, frutipan, camote y malanga. Ellos transportaban las semillas y los animales en sus barcos durante sus migraciones a través del mar. Luego de que sus asentamientos alcanzaban su máximo grado de extensión hacia el este, introdujeron los boniatos de las de Sudamérica a las islas del Pacífico y en el Sudeste Asiático alrededor de 1000 EC-1100EC.
Entre los lugares que los Austronesios establecieron durante su expansión estuvieron las islas de Micronesia ubicadas en el Oeste del Océano Pacífico. Fueron los primeros seres humanos que habitaron ese lugar, dado que las remotas islas eran inalcanzables antes de la invención de embarcaciones con buen estado para navegar en alta mar. Se cree que en las islas de Micronesia como Pohnpei se asentaron por primera vez navegantes aventurándose desde las islas conocidas como Vanuatu y Fiji, en algún momento antes de 1000 AEC. La evidencia arqueológica y linguística sugiere que los colonos fueron subiendo por la cadena de islas.

Durante el pico de la Expansión Austronesia, a pesar de construir una variedad de impresionantes obras de arte megalíticas —como aquellas en el Parque Nacional Lore Lindu en la isla de Sulawesi en Indonesia, que datan de 2000 AEC— el pueblo Austronesio principalmente construyó sus hogares con materiales que se descomponen. Como resultado, no dejaron ciudades en ruinas bien preservadas de aquella época. 
En algún momento alrededor del año 1100 EC, los navegantes encontraron una razón para construir una ciudad de un material más duradero: la piedra. El sistema descentralizado basado en caciques de Micronesia había cambiado hacia una cultura más unificada y religiosa que giraba en torno a Pohnpei y el cacique de la isla. Ese cacique, quien estableció la dinastía Saudeleur y un sistema de reino absoluto, eligió construir una ciudad real y ceremonial de piedra debido al prestigio que el material confería. Las ruinas de Nan Madol han por lo tanto sobrevivido a través de siglos y nos ofrecen una ventana hacia las vidas de los Austronesios. La evidencia sugiere que Nan Madol fue la primera ciudad capital en el Pacífico que representaba la unidad bajo un solo cacique.

Los muros de la ciudad están construidas de basalto cortado en la forma de troncos entrelazados —quizás una herencia de las técnicas de construcción con madera que la cultura había practicado antes de cambiarse a la piedra como un material de construcción. Las paredes encierran un área de casi cinco mil pies de largo y casi dos mil pies de ancho. El peso total de las columnas de basalto o troncos que tenían que ser transportados para construir la ciudad se estima en alrededor de 750.000 toneladas métricas.
Eso significa que para construir Nan Madol, las personas de Pohnpei movieron un promedio de 1.850 toneladas al año durante cuatro siglos. Dado que la isla tenía una población de menos de 30.000 personas, esta fue una gran hazaña. El método que utilizaron para mover las piedras sigue siendo un misterio. “No está mal para personas que no tenían poleas, palancas ni metal”, señaló Rufino Mauricio —un arqueólogo que trabaja en el sitio Nan Madol y que está afiliado con la Oficina de Archivos Nacionales, Cultura y Preservación Histórica de los Estados Federados de Micronesia. 

Si pudiera visitar Nan Madol en su momento de máximo esplendor, le impresionaría la manera en que los barcos actuaban como una parte vital de la ciudad. La ciudad contenía casi 100 islotes o plataformas artificiales elaborados por hombres con piedra o corales, los cuales están entrelazados con canales de marea. Los canales de Nan Madol servían como carreteras mediante las cuales la gente viajaba alrededor de la ciudad, utilizando canoas de madera. La ciudad por lo tanto es apodada la “Venecia del Pacífico”. Es la única ciudad antigua que fue construida sobre un arrecife de coral. 
Levantando su mirada más allá de los canales, vería una ciudad afluente conteniendo palacios de piedra, templos, morgues y hogares residenciales para la nobleza de la sociedad. La ciudad estaba construida en parte para servir un enclave en el que residía el cacique y la nobleza. Usted hubiese notado inmediatamente que la mayoría de los cerca de mil residentes eran o individuos de un status alto, profusamente adornados con joyas tales como collares y anillos de brazo, o sus sirvientes. Los muros rodeando la ciudad actuaban como refuerzos para proteger a los habitantes de alto status. 

Pero Nan Madol también era el hogar de un creciente mercado urbano en el cual podía comprar productos que iban desde conchas y cristales de cuarzo hasta cerámicas peculiares. También hubiera visto mercaderes ofreciendo cañas y señuelos para la pesca, herramientas de piedra y de concha, y collares de cuentas cuidadosamente tallados. La evidencia sugiere que el mercado también puede haber vendido perros y tortugas como mascotas. Los puestos de comida probablemente vendían chancho, aves, pescado, arroz, copra, banano, frutipan y malanga —entre otros alimentos.
Ningún alimento era cultivado en Nan Madol en sí. En cambio, la ciudad servía como un centro de comercio para obtener alimentos y otros productos transportados en barcos desde otros lugares del cacicazgo. Nan Madol también era un importante centro espiritual y el sitio de muchas ceremonias religiosas, como la ceremonia anual de reparación en la cual los sacerdotes ofrecían una tortuga cocinada a las anguilas de agua salada (las anguilas eran consideradas sagradas). Adicionalmente, Nan Madol era el lugar de la diplomacia y de importantes reuniones políticas.

Luego de expandir su territorio hasta cubrir la mitad del mundo, los Austronesios misteriosamente dejaron de viajar y se asentaron permanentemente en lugares como Nan Madol. Según la leyenda, Nan Madol fue fundada por unos hermanos gemelos que llegaron a Pohnpei en barco desde una isla desconocida, buscando un lugar para construir un altar de tal manera que podrían alabar al dios de la agricultura. Esa leyenda refleja el fin de la era de los viajes y la transición hacia un estilo de vida estacionario y agrícola.
Hoy, Nan Madol es mejor conocida como el asiento del poder durante la dinastía de los caciques Saudeleur, quienes gobernaron desde alrededor de 1100 hasta alrededor de 1628. Según las historias orales desde Pohnpei, la dinastía se volvió cada vez más opresiva con cada generación, conforme cada nuevo cacique buscaba reemplazar la cultura Pohpeia con un sistema de control social cada vez más abusivo y centralizado. El reino del último cacique fue tan cruel que desató un descontento masivo.
Las historias orales relatan que la dinastía acabó cuando el cacique tirano fue derrocado (con el respaldo total de la población local) por Isokelekel —un héroe y guerrero semi-mítico. Se decía que él era un semi-dios de la vecina isla Kosrae en Micronesia y llegó al poder en el siglo 16 o 17 AC. Sus sucesores abandonaron Nan Madol a principios del siglo 19.
La invención de los viajes marítimos fue un avance revolucionario en la historia de la transportación. Al mostrar el lejano alcance de los primeros navegantes, Nan Madol ha ganado su lugar como nuestro cuarto Centro de Progreso. El mismo espíritu de descubrimiento que llevó a las personas a salir al océano en búsqueda de nuevos territorios, eventualmente guío a nuestra especie a desarrollar los viajes aéreos y espaciales, y puede que algún día ese espíritu lleve a la humanidad a caminar por otros planetas. 
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 5 de junio de 2020.


jueves, 23 de julio de 2020

HÉROES DEL PROGRESO 14: JEREMY BETHAM, JOHN STUART MILL, VASILY ARKHIPOV Y DESIDERIUS ERASMO 🙋



Héroes del progreso, 
parte 40: Jeremy Bentham
Alexander C. R. Hammond destaca el trabajo de Jeremy Bentham, el filósofo inglés del siglo 18, pensador de la Ilustración y reformador social.
Hoy presentamos la parte No. 40 de una serie de artículos publicados por HumanProgress.org titulada “Héroes del Progreso”. Esta columna provee una introducción breve a los héroes que han realizado una contribución extraordinaria al bienestar de la humanidad. 

Esta semana, nuestro héroe es Jeremy Bentham, el filósofo del siglo 18, pensador de la Ilustración y reformador social. Bentham es considerado como el fundador del utilitarismo —una filosofía que sostiene que la opción más ética en cualquier situación es aquella que producirá el mayor bien para el mayor número de personas. A lo largo de su vida, Bentham abogó por muchas causas, incluyendo la separación de la Iglesia y el estado, las libertades económicas e individuales, el voto de las mujeres, el derecho al divorcio, la despenalización de la homosexualidad y la libertad de expresión. También es ampliamente considerado como uno de los primeros defensores de los derechos de los animales.
Aunque el impacto del trabajo de Bentham fue relativamente pequeño durante su propia vida, inspiró a un sinnúmero de otros pensadores y políticos que tuvieron éxito implementando una serie de reformas sociales importantes. 

Jeremy Bentham nació el 15 de febrero de 1748 en Londres en el seno de una familia rica. Se dice que era un niño prodigio. A los 3 años, empezó a estudiar Latín. Para cuando tenía siete años, era mostraba talento tocando el violín y regularmente presentaría sonatas de Handel en reuniones sociales. Como niño, Bentham asistió a la Escuela Élite Westminster. A sus 12 años de edad, se fue a estudiar derecho en la Universidad de Oxford. 
Bentham completó su título de bachiller en 1763, a sus 15 años. Completó su título de maestría tres años después. Aunque fue llamado a la asociación de abogados en 1769, Bentham nunca ejerció el derecho. Durante su tiempo en Oxford, Bentham encontró que tenía poco respeto por las complejidades del derecho inglés. En cambio, decidió pasar su tiempo intentando reformarlo. 

Gracias a la riqueza de su familia, Bentham podía dedicarse a sus intereses intelectuales a tiempo completo. El primer libro de Bentham, titulado Fragment on Government, fue publicado en 1776. El libro se enfocaba en gran medida en rechazar el trabajo de Sir William Blackstone Commentaries on the Laws of England, que buscaba sentar la base legal de la constitución inglesa. Bentham rechazaba los tratados del famoso jurista, afirmando que Inglaterra “debería librarse de las ataduras de la autoridad y de la sabiduría ancestral en el campo del derecho”. En cambio, Bentham argumentó, el derecho debería estar basado en el principio de la utilidad.

Bentham una vez señaló que la desigualdad de los hombres y las mujeres ante la ley le hizo elegir una carrera como reformador desde una edad temprana. Como tal, sus trabajos muchas veces abogaban por la igualdad completa de los sexos. En 1785, Bentham argumentó a favor de la abolición de las leyes que prohibían la homosexualidad. Aunque el ensayo permaneció sin ser publicado durante la vida de Bentham (probablemente por miedo a ofender la moralidad pública), sigue siendo uno de los primeros argumentos a favor de la legalización de las relaciones entre personas del mismo sexo.

En una visita en 1785 a Rusia, Bentham escribió su primer ensayo acerca de economía, titulado “En defensa de la usura”. El ensayo muestra Bentham sostenía postulados similares a aquellos del economista escocés Adam Smith quien es comúnmente considerado como “el padre de la economía clásica”. En el ensayo, Bentham argumentó en contra de una economía planificada y afirmó que cada individuo era el mejor juez de su ventaja. Sin embargo, discrepaba con Smith en que él creía que las tasas de interés deberían flotar libremente, en lugar de ser fijadas por un cuerpo estatal. Los trabajos posteriores de Bentham acerca de filosofía política en gran medida siguieron una visión laissez faire. 

En 1789, Bentham publicó uno de sus libros más exitosos, titulado “Una introducción a los principios y la moral de la legislación”. La publicación es muchas veces considerado el trabajo teórico más importante de Bentham. Era en ese trabajo que Bentham desarrolló su teoría del utilitarismo. Bentham sugirió que la humanidad estaba gobernada por dos motivaciones principales: el dolor y el placer. El objetivo de toda legislación, por lo tanto, debería ser asegurar “la mayor felicidad para el mayor número posible”. Habiéndose inspirado en Cesare Beccaria, nuestro Héroe del Progreso No. 38, Bentham creía que el castigo debía ser utilizado solo “hasta donde se había prometido para excluir algún daño adicional”.

Bentham creció en un hogar conservador (Tory), pero sus opiniones acerca del gobierno representativo se apartaron del conservadurismo tradicional. En 1809, escribió A Catechism of Parliamentary Reform. El estudio proponía elecciones anuales, el voto secreto, y un universo de electores más amplio que incluya a las mujeres, así como también la libertad para que las mujeres participen en el gobierno. 
En 1823, Bentham co-fundó The Westminster Review con su estudiante James Mill (el padre del importante liberal clásico John Stuart Mill). La publicación fue descrita como una revista para “los filósofos radicales”. Este grupo de discípulos de Bentham llegarían a influir de manera importante en la vida pública inglesa.

En uno de sus trabajos posteriores, que fue publicado como una carta al editor del Morning Chronicle en 1825, Bentham adoptó la causa de los derechos de los animales. Bentham argumentó que, con respecto a la tortura sin sentido o a infligir dolor, la “línea insuperable” no debería ser la capacidad de razonar, sino la capacidad de sufrir. Él argumentó que si la capacidad de razonar era el único criterio según el cual los derechos eran atribuidos, entonces los infantes humanos (o las personas con ciertas discapacidades) podrían no satisfacerlo. Sin embargo, Bentham si dejó claramente establecido que los animales podían ser matados para obtener alimento o en defensa de la vida humana (considerando que el animal no sufra de manera innecesaria).

El 6 de junio de 1832, Bentham murió en su hogar en Westminster, Londres. Tenía 84 años. Bentham continuó escribiendo hasta un mes antes de su muerte. Dejó instrucciones detalladas para que su cuerpo sea diseccionado, y luego conservado cuidadosamente y exhibido. Los deseos de Bentham se cumplieron; hasta el día de hoy, su cuerpo sigue en exhibición en el Centro Estudiantil de la University College en Londres. 
Jeremy Bentham fue una de las figuras más importantes de la Ilustración Inglesa. Aunque sus trabajos no condujeron a reformas legislativas durante su propia vida, muchas de las ideas de Bentham tuvieron un impacto enorme conformando alrededor del mundo el desarrollo de legislación racional basada en la utilidad. El trabajo de Bentham ha ayudado a darle forma a un mundo más humano. Es por esta razón que Jeremy Bentham es nuestro Héroe del Progreso No. 40.
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 19 de marzo de 2020.
CRÍTICAS: El utilitarismo es una forma moderna de la teoría ética hedonista que enseña que la finalidad de la conducta humana es la felicidad, y que en consecuencia la norma discriminatoria que diferencia entre el comportamiento bueno y malo es el placer y el dolor. En palabras de uno de sus más distinguidos defensores, John Stuart Mill: “La doctrina que acepta como fundamento de la moral a la utilidad o principio de la máxima felicidad, sostiene que las acciones son correctas en proporción a su tendencia a promover la felicidad, e incorrectas si tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad al dolor y la privación del placer “. 
Hay, también, una serie de problemas con el utilitarismo. En primer lugar, un problema que tiene es que conduce a una mentalidad de que "el fin justifica los medios". Si cualquier fin valedero puede justificar los medios para alcanzarlo, no se tiene un verdadero fundamento ético. Pero todos sabemos que el fin no justifica los medios. Si fuera así, entonces Hitler podría justificar el Holocausto porque el fin era purificar la raza humana. Stalin podría justificar la matanza de millones de personas porque estaba intentando lograr una utopía comunista. El fin nunca justifica los medios. Los medios deben justificarse a sí mismos. Una acción específica no puede ser juzgada como buena simplemente porque puede conducir a una buena consecuencia. Los medios deben ser juzgados por alguna norma objetiva y consistente de moral.

Segundo, el utilitarismo no puede proteger los derechos de las minorías, si la meta es el mayor bien para el mayor número. Los estadounidenses del siglo XVIII podrían justificar la esclavitud en base a que brindaba una buena consecuencia para la mayoría de las estadounidenses. Sin duda la mayoría se beneficiaba de la mano de obra barata, aun cuando la vida de los esclavos negros fuera mucho peor.
Un tercer problema con el utilitarismo es la predicción de las consecuencias. Si la moral está basada en los resultados, entonces tendríamos que ser omniscientes para predecir precisamente las consecuencias de cualquier acción. Pero, cuando mucho, sólo podemos adivinar el futuro, y a menudo estas estimaciones razonadas son erróneas.
Un cuarto problema con el utilitarismo es que las consecuencias mismas deben ser juzgadas. Cuando ocurren resultados, todavía debemos preguntar si son resultados buenos o malos. El utilitarismo no brinda ningún fundamento objetivo y consistente para juzgar los resultados, porque los resultados son el mecanismo usado para juzgar la acción misma.

El criterio utilitarista ha recibido un buen número de críticas. Para muchos de sus adversarios el problema no es que sea un criterio falso, sino que resulta extremadamente difícil de aplicar (o incluso imposible). Para otros -deontologistas simplemente, el criterio de la felicidad no es el bien supremo, ni superior a todo otro valor. En resumen, las críticas más repetidas inciden en los siguientes argumentos: 

1.- La imposibilidad de medir el placer, por falta de un criterio. Es sencillamente imposible sumar el placer que experimentan individuos diferentes para obtener un total 2.- El peligro político del utilitarismo. Este argumento ha sido defendido por grupos conservadores, temerosos de que una extensión del utilitarismo aumento del egoísmo, pero también que el utilitarismo signifique una serie de medidas de ingeniería social reformista. Como el utilitarismo no cree en la existencia de "derechos naturales", a menudo el liberalismo conservador considera que en el utilitarismo hay un fuerte componente de arbitrariedad y de construcción social 
3.- Los valores “sagrados” o “no-negociables". Rawls (y entre los ilustrados, el último Condorcet) han afirmado que hay valores "inviolables" o "no negociables", que no deben ser sometidos cálculos de ventaja para la sociedad. Algunos críticos (Amartya SEN, Richard Dworkin...) Han afirmado, además, que el utilitarismo no da suficiente importancia a los derechos del hombre. En realidad, lo que los utilitaristas afirman es que, sin un contexto social que garantice los derechos, su simple proclamación teórica es "non-sin". 
4.- El placer como fenómeno psicológico. Es un argumento muy usado en el ámbito del materialismo, pero también utilizado por algunos neofreudianos que consideran el placer como una cuestión fisiológica o psicológica, que podría ser también buscado con drogas o euforizantes varios. En general, sin embargo, se quiere poner de relieve que el utilitarismo es un reduccionismo. La idea de que quieren destacar estos críticos es que acciones como el robo o la mentira no son sólo malas porque agreguen dolor o disminuyan el placer, sino también para ellas mismas, con independencia de que, además, produzcan dolor.

Héroes del progreso, 
parte 41: John Stuart Mill
Alexander C. R. Hammond destaca la contribución del filósofo inglés John Stuart Mill, quien promovió los derechos de las mujeres, el principio del daño, la libertad de expresión y el gobierno representativo.
Hoy presentamos la parte No. 41 de una serie de artículos publicados por HumanProgress.org titulada “Héroes del Progreso. Esta columna provee una breve introducción a los héroes que han realizado una 

Esta semana, nuestro héroe es John Stuart Mill —un filósofo inglés del siglo 19, parlamentario y economista político. A lo largo de su vida, Mill abogó por una mayor libertad de expresión y por la abolición de la esclavitud. Como miembro del Parlamento Británico, Mill presentó ante la Cámara de los Comunes la primera petición masiva a favor del voto femenino. La petición inspiró la creación de múltiples campañas a favor del voto de la mujer alrededor del mundo. Una de las principales contribuciones de Mill a la filosofía fue su principio del daño, el cual sostiene que una acción de una persona solo debería estar legalmente prohibida si esta causa daño a otros individuos. La Enciclopedia de Filosofía de Stanford lo ha denominado como “el filósofo de habla inglés más influyente del siglo diecinueve”.
John Stuart Mill nació el 20 de mayo de 1806 en Londres, Inglaterra. Su padre, James Mill, era un amigo cercano de nuestro Héroe del Progreso No. 40, Jeremy Bentham. Mill tuvo una crianza extraordinaria y su padre lo educó con la intención de crear un genio intelectual que estaría equipado para liderar a la próxima generación de pensadores utilitarios. 

A sus 3 años, el joven Mill empezó a aprender el griego antiguo. A los 8 años, Mill estaba aprendiendo el Latín. Para los 12 años, se dice que había leído prácticamente todo el catálogo de los clásicos. Más allá de sus hermanos, a Mill se le previno deliberadamente asociarse con niños de su propia edad. Se dice que, como diversión, Mill muchas veces leería tratados acerca de la ciencia experimental. 

En 1820, Mill emprendió un viaje de un año a Francia, donde se quedó con la familia de Samuel Bentham, el hermano de Jeremy Bentham. Los extractos del diario que mantuvo en ese entonces muestran que Mill pasó su tiempo en Francia estudiando de manera meticulosa la química, matemáticas, y el lenguaje francés. Luego de volver a Gran Bretaña en 1821, Mill empezó a estudiar el Derecho Romano con el destacado teórico legal inglés John Austin. Empezó a estudiar economía política con David Ricardo —uno de los economistas clásicos más influyentes de la historia. 

El derecho es, según John Austin, un mandato del soberano respaldado por la amenaza de una sanción. Austin, como padre del positivismo jurídico inglés, defendió que las leyes positivas son creadas por una autoridad (soberano) que da órdenes a súbditos que habitualmente la obedecen. El derecho, para Austin, se basa en esta relación de poder y obediencia, y su análisis debe centrarse en el derecho "como es" (descriptivo), no en el derecho "como debe ser" (prescriptivo), separándolo de consideraciones morales. 

Puntos clave de la teoría de John Austin:

Mandato:
Las leyes son órdenes o mandatos emitidos por un ser humano.

Soberano:
Estos mandatos provienen de una autoridad: el soberano, que es aquella persona o conjunto de personas a las que la sociedad en general obedece habitualmente y que no obedece a nadie más.

Sanción:
La obediencia a los mandatos del soberano se asegura mediante la amenaza de una sanción o castigo en caso de incumplimiento.

Obediencia habitual:
El soberano solo puede ser tal si sus mandatos son habitualmente obedecidos por la mayoría de la sociedad.

Separación entre derecho y moral:
Para Austin, el derecho es un fenómeno empírico y social. Por lo tanto, no se deben confundir las leyes positivas (lo que es) con las leyes morales (lo que debería ser).

Esta teoría es considerada un pilar del positivismo jurídico, ya que se enfoca en el estudio del derecho positivo y su fuente de autoridad.

***
Como un no-conformista (esto es, un protestante que no pertenecía a la Iglesia de Inglaterra), Mill no podía inscribirse en la Universidad de Oxford o la Universidad de Cambridge. En 1823, el joven Mill de 17 años decidió seguir los pasos de su padre y empezó a trabajar en la East India Company.

Mill permaneció en la British East India Company durante mas de 35 años —primero como un asistente de evaluación. Luego, después de la muerte de su padre en 1836, Mill quedó a cargo de las relaciones de la empresa con los estados indios. Aunque el trabajo que Mill completó en su trabajo diurno tuvo poca importancia histórica, esta ocupación le dejó abundante tiempo para sus escritos personales.

Luego de 21 años de amistad, Mill se casó con Harriet Taylor en 1851. Ella era una filósofa y promotora de los derechos de la mujer. En 1858, la East India Company fue disuelta. Un recientemente desempleado Mill se mudó a Avignon, en Francia, donde continuó escribiendo a tiempo completo. En 1859, Mill publicó una de sus obras más conocidas, titulada Sobre la libertad. Le dedicó el libro a Taylor, quien murió un año antes. La reconoció como una influencia gigantesca en su pensamiento y especialmente en su visión acerca de los derechos de las mujeres. 

Sobre la libertad se enfoca en la naturaleza y los límites del poder que los gobiernos pueden ejercer apropiadamente sobre un individuo. El grado de poder del gobierno, argumentaba Mill, debería estar basado en el principio del daño, el cual sostiene que “el único propósito para el cual el poder puede ser justamente ejercido sobre otro miembro de una comunidad civilizada, en contra de su voluntad, es para prevenir el daño a otros”.

En Sobre la libertad, Mill también argumenta que la libertad de expresión es una condición necesaria para que una sociedad logre un progreso intelectual y social. Mill creía que la sociedad nunca puede estar segura de que una opinión prohibida no contiene al menos algún elemento de verdad. Como tal, la gente debería ser libre de expresar cualquier opinión que deseen. Mill argumentó que incluso si una opinión es falsa, los individuos es más probable que abandonen sus visiones incorrectas mediante una discusión abierta. Señaló que la verdad en si misma puede ser mejor comprendida y prevenida de convertirse en un mero dogma si los individuos continuamente reconsideran sus creencias. El libro fue un éxito enorme y Mill pronto se convirtió en un intelectual público muy conocido.

En 1861, Mill completó un ensayo titulado The Subjection of Women. Publicado en 1869, el ensayo argumentaba a favor de la completa igualdad entre los sexos. Mill creía que la opresión de las mujeres era una reliquia de los tiempos antiguos y “uno de los principales obstáculos al progreso humano”. El ensayo hizo que Mill fuese uno de los primeros hombres que promovían la igualdad entre los sexos. En el ensayo, Mill también expresó su oposición a la esclavitud y su respaldo a la abolición de esta en EE.UU.

El mismo año, Mill también publicó Considerations on Representative Government, en el cual abogó por la representación proporcional, el voto singular y transferible, y la extensión del sufragio a las mujeres. 

En 1863, Mill publicó Utilitarismo. El libro es una defensa firme de la ética utilitaria —una filosofía que, según Mill, sugiere que “las acciones están bien según la proporción en la cual suelen promover la felicidad, mal según suelan producir lo opuesto de la felicidad”. Como Bentham, argumenté que debería haber legislación para favorecer al bienestar animal y que el sistema económico de los mercados libres era preferible a la economía planificada. 

En 1865, el Partido Liberal le pidió Mill convertirse en su primer candidato para ser Miembro del Parlamento en Westminster. Mill aceptó la oferta del Partido Liberal bajo la condición de que él no haría proselitismo ni contribuiría financieramente a su campaña. También dijo que si era electo, no hablaría a favor de los intereses locales sino que usaría su posición en el Parlamento para “servir según la conciencia de su sociedad”. Según dijo, él seguiría respaldando el voto femenino.

A pesar de su falta de campaña, Mill fue exitoso en la elección y utilizó su tiempo en el Parlamento para promover la reforma de tierra en Irlanda, la educación obligatoria para todos, y tal vez más importante, los derechos de las mujeres. En 1866,, Mill presentó una petición en el Parlamento con más de 1.500 firmas que habían sido reunidas por el Comité por el Voto de las Mujeres.

En 1866, la Segunda Ley de Reforma (esto es, una ley diseñada para expandir el electorado relajando los requisitos de propiedad) fue debatido en el Parlamento. Mill utilizó la Segunda Ley de Reforma como una oportunidad para intentar introducir los derechos iguales al voto para hombres y mujeres proponiendo una enmienda a la Ley que reemplazaba las apariciones de “hombre” con “persona”. Este cambio hubiese otorgado el voto a algunas mujeres propietarias.

Desafortunadamente, la enmienda fue derrotada. Sin embargo, la defensa de Mill generó un inmenso debate en torno al voto femenino e inspiró la creación de varias campañas políticas a favor del voto de las mujeres. Mill luego describió la enmienda como “quizás el único servicio público importante que realicé en la posición de Miembro del Parlamento”.

En la elección general de 1868, Mill no fue re-electo, y volvió a Francia para estudiar y escribir. El 8 de mayo de 1873, Mill murió de erisipela en Avignon, Francia y su cuerpo fue enterrado al lado del de su esposa. 
John Stuart Mill es recordado como uno de los filósofos más importantes del siglo 19. Su enorme cuerpo de trabajo continúa influyendo en el pensamiento y el discurso político. La promoción por parte de Mill de los derechos de las mujeres, el principio del daño y de la libertad de expresión han ayudado a crear leyes mucho menos tiránicas y más igualitarias en muchas naciones alrededor del mundo. Es por estas razones que John Stuart Mill es nuestro Héroe del Progreso No. 41. 
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 2 de abril de 2020.

Héroes del progreso, 
parte 42: Vasili Arkhipov
Alexander C. R. Hammond destaca a Vasili Arkhipov, un marino soviético que se negó a permitir un ataque nuclear contra un portaaviones de EE.UU. durante la Crisis de los misiles en Cuba en 1962.
Hoy presentamos la parte No. 42 de una serie de artículos publicados en HumanProgress.org titulada Héroes del Progreso. Esta columna provee una breve introducción a los héroes que han realizado una contribución extraordinaria al bienestar de la humanidad. 

Esta semana, nuestro héroe es Vasili Arkhipov —un oficial naval soviético naval que se negó a permitir un ataque nuclear soviético a un portaaviones de EE.UU. durante la Crisis de los misiles en Cuba en 1962. Las acciones de Arkhipov probablemente previnieron una guerra nuclear abierta, cuyas consecuencias hubiesen incluido la muerte de millones, sino mil millones, de personas inocentes, un colapso de muchas naciones-estado y sus economías, y una cantidad enorme de daño ambiental. De manera apropiada, el Archivo Nacional de Seguridad de EE.UU. ha denominado a Arkhipov como un hombre que “salvó al mundo”.

Vasili Arkhipov nació el 30 de enero de 1926 en el seno de una familia de campesinos en Staraya Kupavna —un pequeño pueblo en las afueras de Moscú. Luego de una educación tradicional en una escuela estatal, Arkhipov se inscribió en la Escuela Naval Pacífica de Estudios Superiores —una facilidad que entrenaba a los marinos soviéticos en 1942. Arkhipov experimentó por primera vez la acción militar durante la guerra entre China y Japón en agosto de 1945, cuando sirvió a bordo de un dragaminas. En 1947, Arkhipov se graduó de la escuela naval y luego sirvió en embarcaciones submarinas en el Mar Negro y en el Báltico.
En 1961, Arkhipov fue designado funcionario ejecutivo del nuevo submarino nuclear lanzamisiles balístico (K-19). Durante su viaje inaugural, el sistema de enfriamiento nuclear del submarino desarrolló una fuga que amenazó con causar que se derritiera un reactor nuclear. Frente a la potencial destrucción, Arkhipov respaldó al capitán y ordenó que el equipo de ingeniería desarrolle una solución técnica para evitar un desastre nuclear. El equipo se vio obligado a construir un sistema de enfriamiento de emergencia al vuelo. La solución requería que muchos de los hombres trabajaran con niveles altos de radiación durante periodos extensos de tiempo, y aunque los ingenieros lograron salvar la embarcación y prevenir un desastre, todo el equipo, incluyendo Arkhipov fueron irradiados. Debido a la exposición a altos niveles de radiación, todos los miembros del equipo de ingeniería murieron dentro de un mes. Aún ese momento trascendental palidece en comparación con lo que Arkhipov experimentó el siguiente año.

El 1 de octubre de 1962, Arkhipov fue nombrado comodoro de una flotilla de cuatro submarinos a los cuales se les había ordenado viajar desde Rusia hacia Cuba. Arkhipov también fue designado sub-comandante del submarino de ataque B-59 en el que él estaba viajando. El B-59 tenía 22 torpedos, uno de los cuales era nuclear y tenía casi el mismo poder destructivo que la bomba nuclear que EE.UU. dejó caer en Hiroshima en 1945. Sin que lo sepa la tripulación de los cuatro submarinos, EE.UU. implementó un bloqueo naval a Cuba el 4 de octubre y le dijo a los soviéticos que las fuerzas de EE.UU. libraría cargas mortales (disparos explosivos de advertencia) sobre cualquier submarino soviético en las aguas cubanas para obligar a las embarcaciones a salir a la superficie. Debido a una falta de comunicación vía radio, Moscú fue incapaz de transmitir esa información a la tripulación de Arkhipov.

El 27 de octubre, un grupo de 11 destructores de EE.UU. y un portaaviones estadounidense, el USS Randolph, ubicaron al submarino de Arkhipov por la costa cubana y empezaron a atacar al submarino con cargas explosivas de alerta. El submarino de Arkhipov estaba demasiado sumergido en el agua para recibir cualquier comunicación de radio, y con cada carga explosiva provocando que el submarino tiemble de manera incontrolable, aquellos a bordo no sabían que ya se había iniciado una guerra. A bordo del submarino, el sistema de aire acondicionado se había dañado y las temperaturas en algunas secciones de la embarcación habían alcanzado los 122 grados Fahrenheit (50 grados Celsius). La regeneración de la oferta de aire funcionaba mal, y los crecientes niveles de dióxido de carbono provocaron que muchos de los agotados en la tripulación, quienes ya habían estado viajando en el submarino durante casi cuatro semanas, se desmayaran de un exceso de calor. 

Durante esa situación difícil, el capitán del submarino, Valentin Savitsky, creyó que la marina estadounidense estaba disparando bombas a su embarcación y decidió que la guerra entre los dos países ya se había iniciado. Savitsky ordenó alistar el torpedo con punta nuclear y que este sea apuntado hacia el USS Randolph. El funcionario político a bordo, Ivan Maslennikov, estuvo de acuerdo con la decisión del capitán. Usualmente, los submarinos rusos armados con armas nucleares solo requerían el permiso del capitán y del funcionario político para poder lanzar su torpedo nuclear. Sin embargo, debido a la posición de Arkhipov como comodoro, el capitán también requería obtener la aprobación de Arkhipov.

Arkhipov se negó a aprobar el lanzamiento de un torpedo nuclear y una discusión intensa se desató entre los tres oficiales. Los reportes de inteligencia soviética posteriores citan al capitán diciendo, “¡Los vamos a reventar ahora! Moriremos, pero los hundiremos a todos. No deshonraremos a nuestra marina”. Sin embargo, Arkhipov se negó a cambiar de opinión y argumentó, que como no había llegado orden alguna desde Moscú, tales medidas extremas no serían aconsejables. En cambio, él aconsejó que el submarino fuera a la superficie y contacte a la sede central de la marina. Arkhipov eventualmente fue exitoso en convencer al capitán y, conforme el submarino salió a la superficie, se topó con un destructor de EE.UU. que le ordenó inmediatamente volver a la Unión Soviética.

Como las fuerzas estadounidenses no abordaron el submarino ni realizaron inspección del mismo, ellos no estaban conscientes de que el submarino estaba armado con un torpedo nuclear. La marina estadounidense, y de hecho el público en general, solo se enteró acerca de las capacidades nucleares del B-59 y la historia completa acerca de las acciones de Arkhipov en 2002, cuando el otrora beligerante estuvo en Cuba para el aniversario No. 40 de la crisis. Mientras discutían las Crisis de los misiles en Cuba, Arthur Schlesinger, un historiador estadounidense y ex consejero de John F. Kennedy, dijo que “Este no solo fue el momento más peligroso de la Guerra Fría. Fue el momento más peligroso en la historia de la humanidad”.

Luego de su retorno a Rusia, la tripulación del submarino fue recibida con críticas por parte de sus superiores, conforme algunos oficiales vieron el acto de salir a la superficie como uno de rendirse. Un admiral le dijo a Arkhipov “hubiera sido mejor si te hubieses hundido con tu submarino”. Después de los eventos de 1962, Arkhipov continuó su servicio en la marina. Fue promovido a almirante posterior en 1975 y llegó a ser director de la Academia Naval Kirov. En 1982, fue promovido a vice-almirante y se jubiló pocos años después. Arkhipov se asentó en un pequeño pueblo cerca de Moscú y murió el 19 de agosto de 1998 de un cáncer al riñón que puede haber sido causado por la radiación a la que estuvo expuesto mientras estaba a bordo del K-19 en 1961.

Si Arkhipov no hubiese estado en justo ese submarino B-59 ese octubre de 1962 o si él hubiese cedido ante la presión de otros oficiales, el torpedo nuclear del submarino hubiese desaparecido al USS Randolph. Eso, señala la archivista Svetlana Svranskaya, hubiese desatado “una cadena de desarrollos inadvertidos, que hubiesen conducido a consecuencias catastróficas”.

Según los planes fijados por los soviéticos y EE.UU., los probables primeros objetivos en una guerra nuclear hubieran sido Moscú, Londres, bases aéreas alrededor del Reino Unido y las concentraciones de tropas en Alemania. La próxima ola de bombas hubiesen eliminado los “objetivos económicos” (esto es, las poblaciones civiles) alrededor del mundo. 
Arkhipov recibió poco reconocimiento durante su vida, pero para su esposa Olga, Vasili siempre fue un héroe. En un documental de PBS de 2012 titulado The Man Who Saved the World, Olga Arkhipov dijo, “El hombre que previno una guerra nuclear fue un marino ruso. Su nombre era Vasili Arkhipov. Yo me enorgullecí y estoy orgullosa de mi esposo, siempre”. Gracias a Arkhipov, la guerra nuclear se evitó y muchas vidas fueron salvadas. Por esta razón, Vasili Arkhipov es nuestro Héroe del Progreso No. 42. 
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 15 de abril de 2020.


Héroes del progreso, 
parte 43: Desiderius Erasmo

Alexander C. R. Hammond destaca al filósofo Erasmo, primer campeón moderno de la tolerancia religiosa y la paz.
Hoy presentamos la edición No. 43 de una serie de artículos publicados por HumanProgress.org titulada “Héroes del Progreso”. Esta columna provee una breve introducción a los héroes que han realizado una contribución extraordinaria al bienestar de la humanidad. 

Esta semana, nuestro héroe es Desiderius Erasmo, un filósofo del siglo 16 que es ampliamente considerado como uno de los académicos más grandiosos del Renacimiento del Norte. Durante la Reformación Protestante, cuando la persecución religiosa era común a lo largo de Europa, Erasmo fue el primer campeón moderno de la tolerancia religiosa y de la paz. Según el historiador James Powell, a lo largo de la vida del filósofo, Erasmo “promovió la razón sobre la superstición, la tolerancia sobre la persecución y la paz sobre la guerra…[y ayudó a establecer las] bases intelectuales de la libertad en el mundo moderno”.

Desiderius Erasmo Roterodamus nació el 28 de octubre de 1466 en Rotterdam, Países Bajos. El año preciso de su nacimiento es desconocido, pero gran parte de los académicos coinciden en que fue 1466. Erasmo era el segundo hijo ilegítimo de Roger Gerard, un sacerdote católico, y Margaretha Rogerius. Poco es conocido acerca de la madre de Erasmo, pero se cree que ella puede haber sido el ama de casa de Roger. Erasmo fue educado en varias escuelas monásticas y, a los nueve años, fue enviado a una de las principales escuelas de Latín en Países Bajos, en Deventer.
Cuando era un niño, Erasmo presenció mucha violencia religiosa. Con tan solo ocho años de edad, vio como fueron descuartizados 200 prisioneros de guerra bajo la orden de un obispo local. La exposición temprana de Erasmo a la violencia basada en la religión sin duda influyó en sus futuras creencias.
Durante su tiempo en Deventer, Erasmo empezó a detestar las reglas severas y los métodos estrictos utilizados por sus educadores religiosos. Después escribiría que la disciplina severa tenía la intención de enseñar la humildad rompiendo el espíritu del niño. La educación de Erasmo en Deventer terminó en 1483, cuando sus dos padres murieron de la plaga bubónica. 

Alrededor de 1485, Erasmo y su hermano estaban viviendo en una pobreza extrema y, como medida desesperada, ambos ingresaron a los monasterios. Erasmo se convirtió en un canónigo regular en la canonjía de San Agustín en la pequeña aldea holandesa de Stein. Durante sus siete años en Stein, Erasmo pasó gran parte de su tiempo en la biblioteca, donde estudió filosofía. Estaba especialmente interesado en los trabajos de Cicerón y de otros pensadores romanos. Luego de que sus superiores dejaron de apoyar sus estudios clásicos, Erasmo se volvió cada vez más ansioso de dejar la canonjía. 
Erasmo recibió la orden para ser sacerdote católico en abril de 1492. Poco después de eso, se fue de la canonjía para convertirse en secretario del Obispo de Cambrai, quien había escuchado de la habilidad de Erasmo con el Latín. En 1495, Erasmus empezó a estudiar teología en la Universidad de París, pero le disgustó el régimen cuasi-monástico de su universidad.

Para respaldar sus estudios, Erasmo empezó a dar clases y uno de sus estudiantes, Sir William Blount, invitó a Erasmo a Inglaterra en 1499. El tiempo de Erasmuo en Inglaterra fue fructífero. Se hizo amigo de muchos intelectuales destacados y empezó a dar clases en la Universidad de Oxford. Durante los próximos 15 años, Erasmo vivió en y viajó a muchos ligares incluyendo Francia, Inglaterra, Bélgica y Basilea. En 1509, Erasmo obtuvo un Doctorado en Divinidad de la Universidad de Turín, y entre 1509 y 1514 trabajó en la Universidad de Cambridge. Sin embargo, como un hombre que frecuentemente sufría de salud, Erasmonse quejaba de que Cambridge no le podía ofrecer suficiente vino decente (en ese entonces, el vino era la medicina para los cálculos biliares, de los cuales sufría Erasmo).
En 1500, Erasmo compiló y tradujo 818 proverbios latinos y griegos, en un volumen llamado Collectanea Adagiorum. La publicación de este trabajo fue el primero de los muchos esfuerzos por parte de Erasmo para acabar con el monopolio del aprendizaje que tenía el clérigo. A lo largo de su vida, Erasmo continuó expandiendo su libro. Para el momento de su muerte en 1536, había traducido más de 4.151 entradas. Muchas frases comunes utilizadas hoy se deben a la traducción de Erasmo, incluyendo “un paso a la vez”, “uno a uno”, y “consultarlo con la almohada”.

Conforme Erasmo creaba más ediciones de Adagia (como el trabajo luego llegó a ser conocido), agregaba más comentarios que abogaban en contra de la violencia de los gobernantes y en contra de los predicadores que respaldaban las guerras por interés propio. En un pasaje, Erasmo señaló, “¿no vemos que las ciudades nobles son erigidas por las personas y destruidas por los príncipes? … ¿Que las leyes buenas son aprobadas por los representantes del pueblo y violadas por los reyes? ¿Que la gente común ama la paz y los monarcas fomentan la guerra?”
En 1513, luego de la muerte del “Papa Guerrero” Julius II, Erasmo escribió una pequeña sátira denunciando la violencia del Papa. Erasmus implicaba que Julius no entraría al cielo, porque el Papa pasó mucho tiempo en la guerra, en lugar de estar leyendo el evangelio. En 1514, Erasmo publicó Familiarium colloquiorum formulae, muchas veces referido simplemente como Colloquies. 

En Colloquies, Erasmo se burlaba de los clérigos ambiciosos, de los rituales que veía como carentes de significado y declaró que el matrimonio era preferible al celibato. Los gobernantes en Francia, España, Países Bajos, Austria, y gran parte de Italia decretaron que cualquiera que sea visto con una copia de Colloquies sería ejecutado. A pesar de estas leyes severas, más de 24.000 copias de Colloquies se vendieron durante la vida de Erasmo. Según John Dalberg-Acton, un historiador inglés del siglo 19, era “el libro más popular de su época”.
En una edición posterior de Adagia, que fue publicado en 1515, Erasmo también señaló el entrenamiento de los predicadores y argumentó que los sacerdotes deberían ser entrenados en la “filosofía de Cristo”, en lugar de ser entrenados en las distintas materias escolásticas. Erasmo luego argumentó que “si el evangelio realmente fuese predicado, las personas cristianas se hubiesen ahorrado muchas guerras”.

En 1516, debido a todos los errores de traducción en la edición oficial de la Biblia en vulgo latino, Erasmo utilizó manuscritos griegos para producir una traducción nueva y más precisa del Nuevo Testamento. El trabajo de Erasmo inspiró a muchos otros individuos para traducir la biblia a distintos idiomas y dentro de 20 años había traducciones al alemán, inglés, húngaro y español. Muy pocas personas podían leer Latín, así que estas nuevas traducciones ayudaron a lograr que la Biblia sea más accesible para las personas a lo largo de Europa. La gente ya no dependía de la interpretación del sacerdote de la Biblia en Latín y podía aprender acerca de su religión por cuenta propia. 
Durante los siguientes años, Erasmo publicó una serie de trabajos argumentando a favor de la paz y de que la salvación no se lograba desempeñando rituales religiosos, sino cultivando la fe y la bondad. A diferencia de muchos pensadores de su época, Erasmo también argumentó en contra del colonialismo, y a favor de una “monarquía limitada, controlada y disminuida mediante una aristocracia y la democracia”.

Erasmo se consideraba a sí mismo un observador imparcial durante la Reformación Protestante, criticando tanto la jerarquía de la Iglesia Católica como a los reformadores protestantes. Siguió siendo católico, comprometido con reformar la Iglesia desde adentro. A lo largo de su vida, Erasmo tuvo muchos argumentos con Martin Lutero, una figura protestante destacada de la época.
Erasmo argumentaba que Lutero era un enemigo de la libertad y que él estaba del lado de los gobernantes tiránicos, en lugar de la gente. Hacia el final de su vida, Erasmo advirtió que las guerras religiosas pronto estallarían en Europa. En una de sus últimas obras, On the Sweet Concord of the Church, Erasmo realizó un último llamado para que los católicos y los protestantes “se toleraran entre sí”. Erasmo murió con dolor el 11 de julio de 1536 en Basilea, Suiza, luego de una lucha de tres semanas contra la disentería. Fue sepultado en la catedral de Basilea. 

Desafortunadamente para los europeos, las predicciones de Erasmo de las inminentes guerras religiosas se convirtieron en una realidad, y en las décadas luego de su muerte, Europa estaba enmarañada en la violencia religiosa que vio a cientos de católicos y protestantes morir. Sin embargo, un par de cientos de años después de su muerte, una nueva apreciación del trabajo de Erasmo surgió entre los académicos de la Ilustración. El dramaturgo y enciclopedista francés Denis Diderot, por ejemplo, señaló que “le debemos a él, principalmente por el renacimiento de las ciencias, la crítica y el gusto por la antigüedad”.
A lo largo de su vida, a Erasmo le ofrecieron posiciones de gran reputación en instituciones académicas a lo largo de Europa, pero rechazó todas ellas, prefiriendo una vida como un académico independiente dedicado a escribir los trabajos que contribuirían al progreso social. Aunque los trabajos de Erasmo no lograron prevenir las guerras religiosas, sus escritos luego tuvieron una influencia enorme en las ideas de la época de la Ilustración de la racionalidad, la paz y la libertad. Él es muchas veces considerado como la figura más influyente del Renacimiento del Norte y el primer campeón moderno de la tolerancia y la paz. Por estas razones, Desiderius Erasmo es nuestro Héroe del Progreso No. 43.
Este artículo fue publicado originalmente en HumanProgress.org (EE.UU.) el 30 de abril de 2020.



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