EL Rincón de Yanka: MONUMENTO

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lunes, 25 de febrero de 2019

UN MONUMENTO EN BÚSQUEDA DE UN HÉROE: BLAS DE LEZO Y OLAVARRIETA


Un monumento en búsqueda de un héroe 
Blas de Lezo y Olavarrieta 
y la propuesta popular de un monumento 
en su memoria en la capital del reino. 


"Son Españoles que aman más la honra que la vida, 
y temen menos la muerte que la infamia". 
 Sancho de Londoño, 8 de abril de 1568. 



La protesta del Ayuntamiento de Barcelona con motivo de la inauguración en Madrid de una estatua en homenaje a Blas de Lezo ha puesto de actualidad a un personaje que fue sin duda uno de los grandes héroes de la historia de España. Dejando a un lado la mezquindad y estrechez de miras del nacionalismo catalán, es evidente que cualquier país normal -aunque dudo que España lo sea- ha de exaltar la memoria de los personajes que contribuyeron a su historia, algo que hacen muy bien nuestros vecinos franceses o ingleses, que mantienen viva en sus calles y monumentos la huella de una historia que, a diferencia de nosotros, han sabido asumir en su totalidad.
Blas de Lezo y Olavarrieta fue un hombre que desde su tierna infancia se formó, vivió, y dio finalmente su vida en el servicio a las armas, no sin haber sufrido graves pérdidas físicas a lo largo de su carrera con heridas y mutilaciones de gravedad, lo que no le impidió huir de la comodidad que se le ofrecía, buscando siempre el lugar de mayor riesgo y fatiga. Fue el hombre que a mitad del siglo XVIII impidió que el Imperio Español en América se derrumbara a manos de los ingleses, llegando hasta el siglo XIX.
Fue la derrota a la mayor concentración naval de la historia hasta el Desembarco de Normandía. España contaba con seis naves y algo más de 2000 hombres frente a 186 naves y 36.000 hombres, debiendo combatiré los españoles en razón de uno contra diez. La victoria habría llegado mucho antes si se hubieran seguido los dictados de Lezo que sufrió el enfrentamiento frontal y la oposición del Virrey Eslava.

No me cansaré de insistir en la figura de este héroe español. Si España ha sido siempre desagradecida con sus héroes la injusticia llegó a su sublimación con este soldado y marino que dio su vida y su salud por España y su rey, recibiendo el pago del olvido y la degradación tras una vida de servicio y de éxito en combate sin parangón.


Debemos demostrarnos de una vez que el español no es, ni puede permitirse el lujo de ser, un pueblo olvidadizo y cutre, sino un pueblo orgulloso, honorable y agradecido con nuestros antepasados, los que forjaron la arquitectura de lo que somos hoy. Debemos reconciliarlos de una vez con nuestro pasado arrojando muy lejos esos complejos que la propia leyenda negra ha sembrado sobre nosotros a lo largo de los tiempos. Para renacer en estos momentos de crisis no podemos permaneces ajenos a los valores que nos han hecho grandes a pesar de las dificultades y ejemplos no nos faltan en nuestra Historia sino que debemos acometer ilusionantes proyectos y aventuras colectivas, y esta es una de ellas.

Sólo si actuamos de esta manera actuaremos de forma honorable. Apelemos a nuestro espíritu indómito y recuperemos la memoria de estos héroes del zaquizamí de los complejos. Lo único que vengo a recordar en estas líneas s una realidad que está en los libros de nuestra historia común, la historia de los españoles, sembrada de grandes hechos, grandes personajes y de etapas grandiosas pero también de lamentables y egoístas guerras civiles en momentos de sequía de líderes que no supieron estar a la altura del pueblo que lo sacrificó todo por España, Historia con mayúsculas que por si no fuera poco algunos se obcecan en pervertir y como muestra un botón: me quiero referir un momento a lo que leí hace poco del Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, del pasado 18 de septiembre, sobre una propuesta no de ley en relación con la memoria del bravo marino español Blas de Lezo y que si fuera de otra nación europea seguro tendría una plaza en el centro de su capital, en la que un diputado que habla allí porque es español expuso: … quizá, si yo fuera español también compartiría pero no lo podemos compartir porque don Blas de Lezo fue uno de los asaltantes de Barcelona el 11 de septiembre del año 1714, es decir, hace trescientos años… fue uno de los militares que asaltó, después de meses de asedio, a la ciudad de Barcelona, la capital de Catalunya, y ustedes saben que ello conllevó no solo una represión brutal sino la pérdida de las libertades catalanas, así como la prohibición del uso de la lengua catalana. Y sigue…desde la racionalidad, incluso les diría que desde la lejanía que nos permite el análisis frío de la historia, deberían entender que no podamos apoyar una figura que encarna tan bien el poder militar, que asedió y conquistó nuestro país y que conllevó la pérdida de las libertades nacionales...

“Represión”, “prohibición de la lengua”, “nuestro país”, “libertades nacionales”, y más adelante habla de “EL BOMBARDEO DE BARCELONA QUE SE VIVE AÚN HOY EN DÍA COMO UN TRAUMA”… ante todo esto, debemos hacer algunas puntualizaciones. Teniendo presente que “Una nación que olvida, reinventa o borra su pasado, no tiene futuro” pongamos sobre la mesa la vida y obra de este español.

Blas de Lezo, cojo, manco, tuerto y sitiado por una fuerza diez veces superior a la suya, nos demostró que su espíritu indómito, la furia española, que tanto fascina a los ingleses permanecía intacto. Un espíritu fundado en valores como el amor a su patria y a su rey, la sencillez, la humildad, la paciencia, la perseverancia, el trabajo, el sacrificio y una vida de permanente acto de servicio a España. Una lección viva y permanente para cualquier español de cualquier época. Mientras España no dé el paso de reconocimiento permanecerá como Blas de Lezo: 

manca, coja y tuerta, que es así como quieren dejarla los separatistas que desprecian a sus héroes ante el silencio de tantos. La situación puede parecer perdida pero la esperanza es lo único que nos queda y es la llama que mantiene viva nuestra Nación Española, ahora empobrecida y con un sistema educativo más pobre y manipulado todavía, que hace que se den palos de ciego ante un olvido de la propia identidad que otros se apropian tratando de mutilar a España. Las situaciones difíciles son un buen momento para recuperar la visión de conjunto y ahí está Blas de Lezo para con un ojo, y sin una mano y sin una pierna supo mantener su espíritu intacto hasta el final. Loor y respeto a nuestros héroes.






Para ser justos y benéficos hemos de estimular y reconocer el trabajo bien hecho pues España no puede permanecer ni un segundo más ausente sin ser protagonista de su propia Historia. España siempre ha dado y viene dando hombres y mujeres que viven día a día por España de forma honrada, esforzada y valiente, como ejemplarmente lo hizo Lezo que es y debe ser un referente moral por su sencillez, perseverancia y espíritu de sacrificio. Modelo de tesón, trabajo y sacrificio, Valores tan necesarios en el momento de crisis actual, tan turbulento en lo económico como en lo moral, siendo modelo especial de ese principio doctrinal que es la Voluntad de Vencer.

Definitivamente es un ejemplo para las nuevas generaciones en este tiempo nuevo que necesitamos, que exigimos, de regeneración moral, Lezo es un ejemplo de perseverancia, sacrificio, un hombre inasequible al desaliento, que nos demuestra que con falta de medios, algo que nunca ha sobrado a los ejércitos españoles, y que con ingenio y voluntad de vencer nos demuestra que la victoria siempre es posible, aún a costa de la propia vida.
Lezo es un ejemplo palpable de esa máxima: Per aspera ad astra, por la dificultad a las estrellas, además de tremenda sencillez, sin vanagloriarse de sus éxitos, en contraposición a la arrogancia manifiesta por su oponente el almirante Vernon.

No me cansaré de insistir en la figura de este héroe tan español. Si España ha sido siempre desagradecida con sus héroes, la injusticia llegó a su sublimación con este soldado y marino que, desde los quince años de edad, menguó su salud e integridad física dando finalmente su vida por España y su Rey, recibiendo el pago del olvido y la degradación tras una vida de servicio y de éxito en combate sin parangón.

Ese monumento debe ser una semilla que reflejando esos Valores quede para nuestros hijos y recuerden siempre a todos aquellos que con su esfuerzo y su sangre fueron arquitectos de lo que hoy es España. Debemos demostrarnos de una vez que el español no es, ni puede permitirse el lujo de ser, un pueblo olvidadizo y cutre, sino un pueblo orgulloso, honorable y agradecido con sus antepasados.

Debemos reconciliarnos de una vez con nuestro pasado arrojando muy lejos esos complejos que la propia leyenda negra ha sembrado sobre nosotros a lo largo de siglos. Para renacer en estos momentos de crisis no podemos permaneces ajenos a los Valores que nos han hecho grandes a pesar de las dificultades. Ejemplos no nos faltan en nuestra Historia que nos sirvan de modelo para acometer ilusionantes proyectos y aventuras colectivas, en este tiempo nuevo, y esta es una de ellas.

Sólo si actuamos de esta manera lo haremos de forma honorable. Apelemos a nuestro espíritu indómito y recuperemos la memoria de estos héroes del zaquizamí de los complejos. Lo único que deseo recordar en estas líneas es una realidad que está en los libros de nuestra historia común, la historia de los españoles, sembrada de grandes hechos, grandes personajes y de etapas grandiosas pero también de lamentables y egoístas guerras civiles en momentos de sequía de líderes que no supieron estar a la altura del pueblo que lo sacrificó todo por España.
Todo se resume en sus últimas palabras dirigidas a su esposa en el lecho de muerte: “Josefa, dile a nuestros hijos que yo, como buen vasco, defendí siempre a España y a su Imperio”.

"El soldado se formaba pensando que si la espada del enemigo tocara el costado del soldado era como si tocara al mismo emperador".

Ya lo dijo Virgilio: Potest quia potere volentum: Pudo porque estaba seguro que podía.

No se trata únicamente de una victoria de la Armada, el teniente general Blas de Lezo era el jefe del apostadero de Cartagena de Indias pero allí combatieron codo con codo marinos, infantes de marina, ingenieros, artilleros, fuerzas de milicias y unidades de los gloriosos regimientos de Infantería Española.
El total de defensores españoles no superaba los 3.000 hombres, frente a los ingleses contra los que combatieron en proporción de 1 contra 10, encontramos la fuerza veterana, incluidos los de Marina, con unos 400 soldados y 600 marineros embarcados en los 6 navíos anclados en el puerto cartagenero, y sin olvidar a las fuerzas terrestres que seencuadraban en 12 compañías del regimiento Aragón, 12 del regimiento España, 12 de los regimientos de Toledo, Lisboa y Navarra, 9 compañías del regimiento Fijo de Cartagena de Indias, 5 compañías de milicias de blancos y pardos y 600 indios flecheros traídos del interior del virreinato con lo que se alcanzaban los «dos mil setecientos hombres», que con justa equidad señala Bermúdez Plata.

El monumento que queda erigido en Madrid representa también a los caídos del Ejército de Tierra en aquella heroica contienda.










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viernes, 23 de febrero de 2018

EL CORAZÓN DEL MUNDO: EL LEGADO DE JOHN OTTO Y MARK WARNER - PARQUES NACIONALES DE COLORADO




El legado de John Otto 

en el Monumento Nacional de Colorado



"Algunas personas piensan que estoy loco, 
pero quiero ver este escenario 
abierto a todas las personas". 

John Otto


Independence Monument, una torre de piedra arenisca de 350 pies en el Monumento Nacional de Colorado, cuenta con una colorida historia de escalada que comenzó con su primer ascenso por el benefactor John Otto en 1911. Otto hizo la escalada atrevida perforando agujeros a mano y golpeando tubos en ellos para crea una escalera a la cima. Él izó una bandera estadounidense en lo alto de la cima, el 11 de junio para celebrar el Día de la Bandera. Aquí está la historia de la peligrosa escalada de Otto. El Monumento Nacional de Colorado fue la creación del pensamiento innovador John Otto. Fue preservado como monumento nacional en 1911 en gran parte a través de sus esfuerzos. Este pionero, promotor, patriota, amante de la naturaleza y escalador se instaló en Monument Canyon en 1906, viviendo en una tienda de campaña debajo del Monumento a la Independencia. En un diario en 1907, Otto escribió: 

"Vine el año pasado y encontré estos cañones, y se sienten como el corazón del mundo para mí. Me quedaré y construiré senderos y promoveré este lugar, porque debería ser un parque nacional".



El río Colorado se desplaza a través del Gran Valle en el oeste de Colorado, serpenteando a través de bancos bordeados de álamos, huertos de melocotoneros y las ciudades de Palisade, Grand Junction y Fruita. 

Acantilados y montañas bordean el río en el ancho valle; los acantilados de libros se extienden hacia el norte; Grand Mesa, la montaña plana más grande del mundo, se eleva hacia el este; y la meseta de Uncompahgre forma el horizonte meridional. A lo largo del borde norte de la meseta, profundos cañones bordeados de acantilados bajan hacia el norte, hacia el río. Estos cañones, tallados en capas de arenisca sobre la meseta, se encuentran en el Monumento Nacional de Colorado de 32 millas cuadradas.

 




Colorado National Monument es un disfrute geológico. Cada vista revela una arquitectura de piedra arenisca de buttes, contrafuertes, mesas, pilares y agujas, todo modelado por la interminable erosión cotidiana causada por el agua y el viento. El monumento ofrece no solo un paisaje espectacular sino una visión de la larga historia geológica de la tierra. Usted ve más de 1.5 mil millones de años expuestos en nueve formaciones rocosas distintas en los acantilados y laderas cuando se para en los bordes del cañón. Los estratos estratificados de formaciones rocosas están ordenados ordenadamente por edad, con los más jóvenes en la parte superior y los más antiguos en la parte inferior de los cañones.



John Otto, nacido en 1879 en Missouri, fue un verdadero patriota y benefactor estadounidense. Nombró muchas de las formaciones del parque con los nombres de presidentes o con temas patrióticos, como Independence Monument y Liberty Cap (gorro frigio). Otto demostró su fervor patriótico y amor por el país levantando banderas donde podía. Una de sus primeras banderas estaba en Liberty Cap el 4 de julio de 1909. Pero eso no fue suficiente para Otto. Era lo suficientemente loco como para escalar el Monumento a la Independencia, la torre independiente más alta del parque a 137 m de altura, para levantar una bandera de dos por cuatro m sobre su cumbre plana el Día de la Bandera y el Día de la Independencia en 1911.















CAÑÓN NEGRO DE EL GUNNISON 


Durante siglos, este fue un lugar de terror. Los pueblos nativos lo evitaron por miedo y superstición. Los visitantes posteriores lo harían ya que servía como una gran barrera para el progreso occidental, obstaculizando a quienes intentaban cruzarlo. Muchos entraron en él para nunca ser visto o escuchado de nuevo. Descritas como profundas, escarpadas, angostas y oscuras, las partes de esta garganta del cañón reciben apenas media hora de luz solar cada día. Las paredes rocosas de más de media milla de altura han sido cortadas de un río que se considera tranquilo en otro lugar, pero se abre violentamente a través de estos cañones. Aquellos que han intentado conquistar esta tierra han descrito la experiencia como "desgarradora", "terrible" y "peligrosa". Incluso los medios modernos y las máquinas no pueden someter el poder de este obstáculo natural masivo. Este es el Parque Nacional Black Canyon of the Gunnison. 

El Black Canyon of the Gunnison, el más joven y quizás el menos conocido de los tres parques nacionales de Colorado, ha sido visto durante mucho tiempo como un obstáculo natural. Un parque nacional no apto para cardíacos, escalada, paseos en bote e incluso senderismo en este parque a menudo se considera peligroso y es mejor dejarlo a aquellos con mucha experiencia. Sin embargo, esta lejanía y el peligro inherente es lo que ha atraído por mucho tiempo a los aventureros al cañón y parte de la razón por la cual el área está muy bien conservada. A diferencia del Gran Cañón más famoso, de 6 millones de años, algunos podrían considerar a los jóvenes del Black Canyon con solo unos 2 millones de años. La historia de Black Canyon of the Gunnison aún se está desarrollando.

Historia
Los primeros habitantes humanos del área del parque eran miembros de la Banda Norte de la Tribu Ute, conocida como Taveewach, Tabeguache o Uncompahgre. Estos pueblos vivían en valles fluviales a lo largo de los ríos Gunnison y Uncompahgre, así como en las montañas Elk. Si bien evitaron el cañón en sí, ocasionalmente hicieron campamentos en sus crestas. El cañón fue visto como un lugar de mala suerte y para ser evitado por los ute, por lo que lo dejaron en gran parte inexplorado. Sin embargo, todavía hay sitios arqueológicos encontrados en partes del parque donde vivieron. 

Además de practicar ceremonias religiosas como Bear Dance y Sun Dance como otras tribus Ute del norte, los Uncompahgre son considerados el primer grupo documentado de personas en el mundo en descubrir la mecanoluminiscencia, un proceso en el cual los minerales se usan para crear destellos de luz, y usa este proceso en sus ceremonias religiosas. La tribu usó cristales de cuarzo para generar luz, colocando estos cristales en cascabeles ceremoniales especiales hechos de cuero de búfalo. La delgadez de la piel hacía que la luz del cuarzo fuera más visible. Golpear los cascabeles juntos produjo luz, lo que los convirtió en poderosos objetos religiosos en la tradición Ute. 

Los ute eran más agresivos que algunos de los otros pueblos que habitaban junto a ellos, particularmente después de la introducción de los caballos en las llanuras. Mientras que algunas de las otras bandas de Ute comenzaron a practicar la agricultura después de que los misioneros mormones las presentaran, las tribus del norte como el Uncompahgre preferían su estilo de vida nómada. Esta elección de mantener su herencia cultural y negarse a adoptar el estilo de vida que los colonos blancos esperaban de ellos fue uno de los factores que contribuyeron a la Guerra de Walker en 1853. Los líderes de Ute viajaron a Washington con la esperanza de salvar sus tierras ancestrales, pero se encontraron forzados en las reservas a pesar de las promesas hechas a ellos.  

Las primeras personas de descendencia europea que visitaron el área del cañón fueron los miembros de dos expediciones españolas que llegaron a través del área en el siglo XVIII. El primero fue dirigido por Juan Rivera en 1765 desde Santa Fe hasta Utah y Colorado. Rivera buscaba principalmente oro puesto también para territorio nuevo para España. El segundo en 1776 fue la expedición Domínguez-EScalante, dirigida por los Padres Atanasio Domínguez y Silvestre Vélez de Escalante. Los sacerdotes franciscanos estaban tratando de encontrar una ruta terrestre más fácil entre Santa Fe y Monterey en el norte de California. Las dificultades en vez condujo al desarrollo del viejo rastro del español. 

La primera expedición registrada del cañón fue la Expedición de Gunnison de 1853. Dirigida por el capitán del ejército John Williams Gunnison, el objetivo de la expedición era estudiar una ruta entre San Luis y San Francisco. Gunnison describió el terreno de la zona como "el más áspero, montañoso y cortado", aunque su expedición solo bordeó el extremo sur del cañón. Gunnison, sin embargo, nunca regresaría al este para contarles a otros sobre el cañón. llegó a Utah, se les informó que utes nativos estaban en pie de guerra. Gunnison y la mayor parte de los miembros de su partido murieron en Utah durante lo que se conoce como la Guerra de Walker.

Después de su muerte, el Servicio Geográfico de los Estados Unidos decidió nombrar el río Gunnison y el cañón por el que fluyó en su honor. Su compañero, el teniente EG Beckwith, continuó con el resto de la misión y emitió un informe final en el que afirmaba que Gunnison y sus compañeros habían sido asesinados por atacantes ute. Sin embargo, el sentimiento anti-mormón y el hecho de que los mormones estaban enojados con la afluencia de colonos no mormones a su territorio y la negativa del gobierno de Estados Unidos a llevar ferrocarriles y telégrafos al área hicieron creer a muchos, incluida la viuda de Gunnison, el ataque. había sido escenificado. La Masacre de Gunnison, como luego fue bautizada, fue uno de los eventos que finalmente culminaron en la Guerra de Utah. Tal vez la combinación de Gunnison '

En 1883, la capacidad de viajar al oeste a través del ferrocarril y la riqueza de minerales descubiertos en los estados occidentales hizo que el gobierno, las empresas y aquellos que esperaban enriquecerse quisieran descubrir territorios aún inexplorados. La Compañía de Ferrocarriles de Denver y Río Grande una vez fue una entidad que empuja hacia el oeste con planes de tomar su ferrocarril a través de Colorado y hacia Salt Lake City. La esperanza era no solo llevar a las personas al oeste, sino también traer oro y plata de las minas de las montañas de San Juan. Comenzando en Denver en 1881, el ferrocarril llegó al área de Sapinero lo suficientemente pronto. Sin embargo, la porción del ferrocarril de Sapinero a Cimarron tomó un año completo para construirse y una asombrosa cifra de $ 165,000 por milla, aproximadamente $ 4 millones por milla en dinero de hoy. 

Cuando se completó esta sección, el primer tren de pasajeros pasó al Black Canyon el 13 de agosto de 1882. Los informes de la grandeza y magnificencia de la zona impresionaron a los visitantes y a los funcionarios de la compañía ferroviaria, pero presentaron otro problema. ¿Cómo iban a terminar Denver y Rio Grande las pistas de Salt Lake City? . Los oficiales del ferrocarril tenían dos opciones: bajar las pistas a través del cañón o llevarlas a Cerro Hill. El movimiento en falso podía perder tiempo y dinero. 

Para descubrir el mejor plan, la compañía contrató a Byron Bryant para dirigir una nueva expedición que exploraría el territorio que querían utilizar para la Extensión Uncompahgre del ferrocarril. Bryant fue interceptado para inspeccionar unas 150 millas entre las ciudades de Cimarron y Delta en extremos opuestos del cañón. Por extraño que parezca, Bryant decidió comenzar esta expedición en diciembre de 1882, trabajando a lo largo del borde norte y luego río abajo para encontrarse con topógrafos en el cañón. Esperando que estuviesen terminados en 30 días, el grupo se topó con paredes escarpadas del cañón, nieve densa, témpanos de hielo, días cortos y noches largas. La exploración no se terminó hasta marzo y cuando los topógrafos finalmente regresaron, se aconseja el ferrocarril sería un suicidio financiero para intentar la construcción en el cañón. 

Los oficiales del ferrocarril estuvieron de acuerdo con Bryant y se movieron para redirigir el ferrocarril fuera del cañón y hacia el sur. Sin embargo, la parte del ferrocarril que atravesó el cañón fue utilizada por mineros que intentaban ingresar al área, así como por turistas que esperaban ver más del cañón sobre el que habían leído en sus periódicos locales y otros artículos publicados. El autor Rudyard Kipling fue uno de los primeros visitantes que atravesó el cañón en ferrocarril, describiendo el área y el paseo como "una gloria, una maravilla y un misterio". Aunque pasarían varios años antes de que un ferrocarril exitoso atravesara el cañón , el área que se convirtió en un parque nacional comenzaba a desarrollarse en otras formas.

En 1873, los Utes fueron expulsados ​​de la región como parte del Tratado Brunot, abriendo la región hasta el asentamiento blanco ... Como minerales de carbonato como plomo y plata se encontraron en las montañas de San Juan, muchos colonos comenzaron a entrar en la región o para trabajar en las minas, en los ferrocarriles que transportan minerales o en las diversas industrias que atienden a los mineros y a los trabajadores del ferrocarril. Las espuelas del ferrocarril se construyeron para tener acceso a las minas en las montañas. El oro, la plata y el carbón provocaron el surgimiento de varios centros comerciales en la región, como Cimarron, Nucla, Gunnison, Cerro Summit y Crawford. Si bien inicialmente hubo una avalancha de colonos, la vida difícil y la situación económica general del área dejaron en declive a la población de la región a mediados de la década de 1880.

Aquellos que decidieron quedarse después de la quiebra minera se encontraron recurriendo a otras industrias, principalmente la agricultura. El pastoreo de ovejas, la ganadería y los cultivos agrícolas como la remolacha azucarera se convirtieron en actividades económicas populares. Los inviernos suaves en los valles de la región facilitaron la agricultura más que en otros lugares del estado. El ferrocarril, también, aprendió a evolucionar sin la demanda de la minería. Los diversos cruces y espuelas que ya estaban en funcionamiento ayudaron a convertir a la región en una importante área de envío de ganado. Sin embargo, el aumento de la industria de la agricultura planteó un nuevo problema en la región. 

Solo una pequeña cantidad de agua llegó a través del área desde el río Uncompahgre y, a principios de la década de 1890, los agricultores estaban luchando por regar adecuadamente sus cultivos utilizando esta única fuente de agua. Como resultado, los agricultores querían explorar el desvío del río Gunnison, que fluía a través del Cañón Negro, y decidieron ver si era factible construir un túnel o un canal de riego para hacerlo. El residente Frank Lauzon llevó la idea de riego al promotor local John Pelton, incluida una encuesta que los residentes habían hecho sobre el área en 1894. Sin embargo, el alto costo del cañón y el hecho de que nadie sabía realmente lo que había dentro del cañón dificultaban el concepto. en ejecución.

Pelton decidió encabezar una expedición organizada por granjeros y rancheros locales para aprender más sobre el cañón y desviar el agua allí. William Torrence, el superintendente de Montrose Electric Light and Power Company , trajo consigo su nueva Kodak para conmemorar la expedición y capturar imágenes del cañón. Después de un breve descanso para las elecciones de 1900, el grupo se dirigió al cañón a través del río a través de fuertes lluvias antes de abandonar la expedición. Si bien el viaje no logró su objetivo inicial de encontrar una manera más fácil de irrigar el río Gunnison, llamó la atención del gobierno de los Estados Unidos.

Al año siguiente, el hidrógrafo Abraham Lincoln Fellows y el residente local Will Torrence encabezaron otra expedición más oficial al cañón. La Torrence-Fellows Expedition también siguió a lo largo del río Gunnison, retomando donde la anterior expedición había quedado en el estrecho de 40 pies conocido como Narrows. El interés federal en la encuesta llamó la atención nacional sobre la posibilidad de crear un túnel a través del cañón. Los hombres también catalogaron varias formaciones que vieron en el camino. Los becarios y otros ingenieros continuaron vertiendo sobre el cañón durante dos años más para ver si era posible un túnel para ayudar a desviar el agua. Sin embargo, los becarios fue un conservacionista en el corazón y declaró la belleza natural del cañón al encantador para molestar.

Sin embargo, la construcción de un túnel de riego a través del cañón comenzó en 1904 cuando un camino se estrelló contra los acantilados del cañón. En 1906, las ciudades para los trabajadores y sus familias se establecieron como los dos extremos de la construcción del túnel. Estas ciudades, conocidas como East Portal y West Portal, habían crecido en las laderas del cañón. Si bien nunca tuvo una población de más de 250, esta comunidad contó con barracones, cabañas, un hospital, una tienda general, una biblioteca, una sala de billar y una escuela. La invención del martillo neumático y el compresor facilitaron la tarea de construir el túnel. Los trenes eléctricos transportaban escombros después del voladura y las luces eléctricas mejoraban la visibilidad en el túnel. Cuando ambos extremos del túnel se encontraron en 1909, el presidente William Howard Taft incluso dejó sus vacaciones para asistir a la ceremonia de dedicación oficial. 

A pesar de esto, todavía se necesitaba trabajo para completar lo que ahora se conoce como el túnel de Gunnison. El dique de derivación, el sistema de zanjas y zanjas aún no estaban completos hasta 1922. Las adiciones al túnel de riego se hicieron a lo largo de los años. El agua es empujada por la gravedad desde el Portal Oeste a través del Canal Sur y hacia el Río Uncompahgre entre abril y octubre. Mientras tanto, otra expedición se dispuso a ayudar a una mejor mapa del cañón y determinar su potencial.

La expedición al cañón de Ellsworth Kolb en 1916 fue pensada originalmente como unas vacaciones con el aventurero diciendo que simplemente iba a "disparar a los rápidos". Después de una salida triunfal de Cimarron, Kolb rápidamente descubrió que era mucho más difícil andar por los rápidos del Gunnison de lo que él había pensado previamente. Le tomaría a Kolb cuatro viajes completos para finalmente aventurarse a través de todo el cañón, perder botes y encontrarse empapado por la lluvia. En esto, Kolb finalmente comenzó el primero en viajar realmente por toda la sección del río que atraviesa el cañón. Los cuentos de Kolb sobre las maravillas del cañón y su espíritu aventurero serían una de las cosas que impulsarían a los residentes locales a llamar a la conservación del área en lo que se estaba convirtiendo en un movimiento en crecimiento en todo el estado de Colorado. Con las minas vacías y la industria del ferrocarril en quiebra,

El Parque Nacional Mesa Verde se estableció en 1906, seguido por el Monumento Nacional de Colorado en 1911 y el Monumento Nacional de los Dinosaurios en 1915. Los ciudadanos de Montrose sintieron que tenían una maravilla natural mucho mejor y más impresionante para preservar. Los ferrocarriles locales también encontraron que sus líneas a través del parque nacional atraían a turistas a la región. 

El reverendo Mark Warner de Montrose fue uno de los primeros patrocinadores del proyecto, pidiendo la preservación del área del parque Echo Canyon. Como resultado de la campaña, uno de los últimos actos para el presidente Herbert Hoover fue crear el Monumento Nacional Cañón Negro, el 3 de marzo, 1933.



Los amplios espacios de los Estados Unidos occidentales siempre han ocultado nuestras imaginaciones. Estas tierras han alimentado nuestros sueños y moldeado el carácter de América por más de dos siglos. Y tenemos una larga historia de preservación de algunos de esos lugares que todavía encienden ese fuego y nos obligan a tomar nota de nuestra conexión con el mundo natural. 

Mark Warner sintió esa conexión aquí. Su sueño era que los demás también experimentarían una sensación de respeto planetario en este cañón, y su visión era que a través de un proceso político este lugar se conservara en su estado natural. Se podrían establecer límites y se podría establecer un parque. 

Warner nació y creció en Ohio, estudió en Muskingum y Antioch f Colleges, y llegó al oeste de Colorado en 1917 para convertirse en pastor de la Iglesia Presbiteriana de Montrose. Aunque muchas personas contribuyeron a la preservación de Black Canyon, fue la visión y el compromiso de Warner lo que trajo esto a la luz. 






martes, 30 de junio de 2015

LAS DOS VIDAS Y TRES MUERTES DEL ANACORETA ALEMÁN MAN DE CAMELLE (CAMARIÑAS - GALICIA)




Las dos vidas 
y tres muertes 
de Man de Camelle



Pudiera parecer a primera vista que esta historia no se acomoda del todo a la línea de esta bitácora de naturalista. Pero es sólo una impresión falsa pues este cuento – pese a ser una historia absolutamente real es también un hermoso cuento- nos narra la fabulosa aventura ,con triste final, de una persona que imbricó su vida con la naturaleza de la que se quedó prendado. Y lo hizo hasta tal extremo que pasó a formar parte de ella con todas sus consecuencias. Es la historia de un ecologista, humanista y artista que decidió vivir su vida de forma radical e integral.

PRIMERA VIDA: MANFRED GNÄDINGER

Hablando con propiedad esta primera vida no fue de Man, sino de Manfred Gnädinger, alemán nacido en 1936 en Radolfzell en el seno de una familia acomodada. Ya de joven comenzó a desarrollar su vocación artística, trabajando de pastelero en una fábrica de chocolates en la que dio muestras de su desbordante imaginación. Posteriormente vivió en Italia, formándose como escultor y pintor, y después en Suiza, donde impartió clases de arte.

En mayo de 1962, mientras viajaba por España, llegó a la Costa da Morte, y arribó con su mochila a la pequeña población de Camelle – parroquia de Camariñas- que en aquellos días celebraba sus fiestas del Espíritu Santo. No tardó en disfrutar de la hospitalidad de unas personas que le ofrecieron ropa y hospedaje. El joven artista alemán, pese a sus nulos conocimientos de castellano y de galego, se quedó inmediatamente hechizado por aquel rincón del mundo y supo que ese era su sitio, por lo que se afincó en el pueblo del que jamás volvió a salir. Algunos lo recuerdan en aquella época como un joven educado, impecablemente vestido y que asistía asiduamente a misa. Dedicaba sus días a observar y estudiar animales y plantas, en los que basaba sus pinturas y esculturas. Un buen día, cuentan que tras un desengaño amoroso con la maestra de Camelle, se fue a vivir a una chabola junto a la playa, entre las peñas donde rompe el oleaje en pleamar, dando por concluida la vida que hasta entonces había llevado y comenzando otra absolutamente distinta.

SEGUNDA VIDA: MAN

Al modo de Diógenes viviendo en su tonel, Man se despojó de absolutamente todo lo que no necesitaba y abandonó el mundo para encontrarse con el planeta. Y, a medida que su barba y su cabello crecían enmarañados por el frío viento Nordés, a medida que se iba despojando de la ropa que llevaba cuando formaba parte de la sociedad, se iba ganando el apodo de “tolo” (loco en galego) entre los vecinos. Con el paso de los años, posiblemente ante las dudas sobre la ligereza a la hora de repartir las calificaciones de locos y cuerdos, se le dejó de llamar “tolo” y se le comenzó a conocer como Man.
Vestido con su eterno taparrabos recorría la costa en busca de los restos que el mar le traía: vértebras de cetáceos, cuadernas de barcos, ramas de otros continentes,… Y con ellos y con las piedras previamente modeladas por las olas, fue construyendo la que a la vez era su casa y su obra de arte. Un laberinto de colores, formas y materiales fueron tomando forma en aquella costa descarnada y solitaria y que fueron formando su universo particular. Seguía una dieta vegetariana y los vecinos recuerdan que sólo fue al médico en una ocasión (tras sufrir la mordedura de un perro al que sólo él podía acariciar). Con una envidiable condición física era frecuente verlo correr por las carreteras cercanas, casi desnudo, incluso en pleno invierno. O nadar desde el puerto de Camelle hasta la próxima playa de Traba para a continuación, volver al espigón. A veces pasaba horas, inmóvil, contemplando el Atlántico que le había atrapado para siempre.
Años después se descubrirían cartas que desvelaban facetas poco conocidas del artista, y que demostraban que aquel introvertido anacoreta mantenía correspondencia con personalidades relevantes de la política internacional a las que instaba a que firmasen la paz mundial. En los ochenta libró una cruzada, utilizando su cuerpo como escudo humano y como única arma, ante las máquinas que pretendían construir un muro de hormigón que ampliase el puerto de Camelle y que sesgaría su costa. Consiguió ganar la batalla, pero también enemistarse con buena parte de los vecinos que comenzaron a llamarlo de nuevo “tolo”.

PRIMERA MUERTE

La primera muerte de Man comenzó exactamente cuando en la mañana del 13 noviembre de 2002, un carguero se ve inmerso en un temporal frente a las costas gallegas y pierde doscientos troncos de 17 metros de largo. Uno de ellos es arrastrado por el oleaje hasta que, a media tarde, impacta con el casco de un buque que transitaba a unas 28 millas de Finisterre. Se trata de un viejo petrolero de armador liberiano, con bandera de Bahamas y tripulación filipina, cuyo naviero era ateniense, de fletador ruso, fabricado en un astillero japonés, procedente de Letonia, dirección a Gribraltar, con 77.000 toneladas de fuel de baja calidad elaborado con crudo siberiano, propiedad de una empresa ruso-suiza, y destinado a países tercermundistas del noroeste africano. Parecía una macabra metáfora de la globalización, como si las fuerzas humanas de todo el planeta hubiesen confabulado para desencadenar lo que ocurriría a continuación. El tronco errante abrió una brecha en el monocasco del buque. Inmerso en un temporal y en una marea de órdenes, contraórdenes, decisiones y ausencia de ellas, seis días después, a las ocho de la mañana, el petrolero, de nombre Prestige, se parte literalmente en dos y se hunde a casi cuatro kilómetros de profundidad, desprendiendo su vómito de fuel. Y la inmensa mancha, visible desde el espacio, fue empujada por las corrientes hacia una Costa da Morte que jamás haría tanto honor a su apellido.

“Yo decir que esto no deber limpiarse nunca. Ser episodio de la historia. Quedar así debe, para todos recordar quién es hombre” Acertaba a decir tartamudeando un abatido Man, embadurnado en fuel, como todo su mar, como toda su costa y como toda su obra. “Dolor mucho dolor, porque el hombre no querer a hombre, ni querer a mar, ni querer peces, ni querer a playas”. Mientras cientos de voluntarios intentaban limpiar el lodazal de petróleo en el que se había convertido el, hasta unos días, paraíso atlántico, Man observaba desorientado desde las piedras, descalzo sobre el fuel, encarnando la misma estampa de los cormoranes o alcas cubiertos de crudo que se convirtieron en iconos de uno de los mayores desastres ambientales de la historia. Todos los colores que lucieron las piedras y esculturas de Man habían desaparecido por completo bajo una pringosa y pestilente capa de engrudo. Las rocas, la playa, las olas, presentaban el mismo aspecto. Precisamente, la costa de Camelle fue uno de los puntos en los que con más intensidad se había cebado la catástrofe.
“¿Triste? No poder pensar respuesta viendo esto, no poder pensar. Ahora usted irse”

Dicen que pasó días enteros llorando, absolutamente abatido. Pocos después, el día de los Santos Inocentes de 2002 apareció muerto en su choza. La cofradía de pescadores de Camelle corrió con los gastos del entierro.

SEGUNDA MUERTE

La segunda muerte de Man comienza cuando se lee su testamento en el que lega 120.000 euros - que nadie sabía que conservaba desde la época en la que se llamaba Manfred- al estado para la conservación de su museo. Este no se hizo cargo de esos fondos y transcurrido el plazo legal, fueron engullidos por Hacienda. Tiempo después, en Camariñas se construiría una Casa de la Cultura con el nombre de "Casa do Alemán", en memoria de Man, un edificio en el que, casi con toda seguridad, él jamás hubiese puesto un pie de seguir vivo. Políticos de todos los colores y raleas bajaron a la choza a hacerse fotos y a asegurar que el legado del artista se protegería como es debido. Se hicieron jornadas sobre el artista de Camelle, se rodaron documentales, se llevaron a cabo ciclos y conferencias de numerosos artistas reconociendo el valor de la obra de Man. Todo ello contrastaba con la total soledad en la que pasó sus últimos días. Y con el abandono en el que estaban sumidos el museo y la casa, que día a día sufrían el zarpazo del expolio y del temporal.

TERCERA MUERTE

El 9 de noviembre de 2010, casi ocho años después de que el tronco errante comenzase su corta y asesina singladura, el mal genio de un mar embravecido, como clamando venganza, vierte su furia contra quien menos lo merece y la galerna destroza gran parte de lo que quedaba de la obra de Man.
Antes de morir, rogó encarecidamente que se conservase su museo tras su muerte y que sus restos descansasen en él. Una década después, poco queda de su universo que fue abandonado a la desidia y sus restos descansan en un olvidado nicho del cementerio de Camariñas.

Vivió en libertad, nadó contra corriente y aseguró haber alcanzado la felicidad absoluta. Consideró al mundo como su casa y lo dio todo por el rincón en el que decidió edificar sus sueños. Y con él sucumbió ante la marea aceitosa de la codicia humana.




Arao común (Uria aalge), la especie que se vió más afectada por la catástrofe del Prestige. Era un ave marina característica de la Costa da Morte y tras el desastre, sus poblaciones gallegas desaparecieron por completo.


Co motivo do PRESTIGE, MAN comentóu:«Yo decir que esto no debe limpiarse nunca..., Ser episodio de la Historia. Quedar así debe, para todos recordar quién es hombre, porque hombre no querer a hombre, ni a mar, ni peces ni playa»


Man, o Alemán de Camelle


Autor/a: Beatriz Maceda Abeleira
Ilustradora: Laura Veleiro Suárez
Género: Libro infantil

VER+:
MANFRED, UN HOMBRE, 

UNA HISTORIA, UN MUSEO


O viaxeiro radical é unha novela baseada na figura de Manfred Gnädinger, artista alemán que en 1962 chegou á vila de Camelle despois dunha longa viaxe cruzando boa parte de Europa. Nese momento comeza a historia dun home extraordinario que, encirrado por un pulo de liberdade, decidiu vivir á marxe de calquera convencionalismo ou imposición, en permanente conflito cos que o rodeaban .Un artista ceibe e solitario, marxinal por convencemento e necesidade, que transformou a súa propia existencia coa finalidade de que Vida e Arte se fundisen ata formar un todo indisoluble.

A novela indaga nos aspectos que, en determinados momentos da vida do protagonista o empurraron a tomar decisións controvertidas, e pretende achegarse á cerna do personaxe para comprender a razon da súa radicalidade existencial. Ao mesmo tempo, a ficción leva a quen le a facer unha reflexión sobre aspectos fundamentais que determinan a existencia, tales como o amor, a amizade e a busca do sentido da vida.