EL Rincón de Yanka: LIBRO Y PELÍCULA "LA CIUDADELA" (THE CITADEL), 1938 🏙

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viernes, 2 de octubre de 2026

LIBRO Y PELÍCULA "LA CIUDADELA" (THE CITADEL), 1938 🏙

 LA CIUDADELA 
(THE CITADEL)

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NOVELA DE A. J. CRONIN: La conmovedora lucha de un médico contra la corrupción del sistema sanitario en la Europa de entreguerras. El primer trabajo de Andrew Manson, un joven médico idealista, es en un pueblo minero de Gales donde se enfrentará a todo tipo de problemas médicos y humanos. Más tarde, cuando se traslade a Londres, el materialismo hará cambiar, momentáneamente, su visión de la vida, que recuperará gracias a la integridad de su mujer y sus amigos.
La Ciudadela es una novela poderosa y provocadora escrita por A.J. Cronin, publicada por primera vez en 1937. Ambientada en un pequeño pueblo minero galés, la historia sigue la vida y la carrera del Dr. Andrew Manson, un joven y ambicioso médico que sueña con marcar la diferencia en el campo de la medicina. A medida que Manson se enfrenta a los desafíos y dilemas éticos de la práctica médica, se desilusiona cada vez más con el sistema de salud corrupto y movido por el lucro del que forma parte. 

La novela es una crítica mordaz de la profesión médica y de los efectos deshumanizadores del capitalismo en la atención médica. Explora temas como la ambición, la ética, la clase social y la lucha por la integridad en un mundo dominado por la codicia y el poder. A través del viaje de Manson, la novela plantea importantes interrogantes sobre el propósito y la responsabilidad de los profesionales de la salud, el papel de la medicina en la sociedad y las concesiones morales que las personas pueden verse obligadas a hacer en busca del éxito. La Ciudadela es una obra que invita a la reflexión y conmueve profundamente, desafiando a los lectores a meditar sobre los valores y las prioridades que dan forma a sus propias vidas. 

Es una historia atemporal y universal que sigue siendo relevante y conmovedora en el mundo actual, donde el acceso a la atención médica, su asequibilidad y la ética continúan siendo objeto de intensos debates. Con sus personajes ricamente desarrollados, su trama apasionante y su poderoso mensaje, La Ciudadela es una novela clásica que continúa inspirando y provocando a los lectores más de 80 años después de su publicación inicial.

5 lecciones clave de La Ciudadela

1. Los escollos de la profesión médica: La Ciudadela pone de relieve la corrupción y los dilemas éticos presentes en el campo de la medicina. El protagonista, el Dr. Andrew Manson, se enfrenta a desafíos al lidiar con la burocracia y la codicia que imperan en el sistema de salud.
2. La importancia de mantenerse fiel a los propios ideales: A lo largo de la novela, el Dr. Manson lucha por mantener su integridad profesional y su ética en medio de las presiones sociales. La importancia de mantenerse fiel a la propia brújula moral es un tema clave en La Ciudadela.
3. El impacto de la clase social y el estatus: La novela explora el impacto de la clase social y el estatus en las oportunidades y el éxito de una persona. El ascenso del Dr. Manson en el campo de la medicina está influenciado por sus contactos y su capacidad para adaptarse a las normas y expectativas sociales.
4. La búsqueda de la felicidad personal: La Ciudadela profundiza en el tema de la felicidad y la realización personal. La búsqueda del éxito y el reconocimiento profesional del Dr. Manson se contrapone a su lucha por encontrar la verdadera felicidad y satisfacción en su vida personal.
5. El poder de la redención y el autodescubrimiento: La novela enfatiza, en última instancia, el poder de la redención y el autodescubrimiento. El camino del Dr. Manson hacia la autoconciencia y el crecimiento personal transmite un poderoso mensaje sobre la importancia de la introspección y la superación personal.

"EL TRABAJO DE UN MÉDICO NO ES PARA ENRIQUECERSE SINO PARA AYUDAR A LA HUMANIDAD".
"La mayor alegría en la vida es la satisfacción de saber que has marcado una diferencia positiva en la vida de otra persona".
"El ejercicio de la medicina requiere una mente aguda, una mano firme y un corazón compasivo".
"La práctica de la medicina es un trabajo en equipo, y el éxito solo se puede lograr mediante la colaboración y la comunicación entre todos los miembros del equipo de atención médica".
"La vida es un regalo precioso, y es deber del médico hacer todo lo que esté a su alcance para preservarla y protegerla".
"Un médico debe tener la humildad de reconocer sus propias limitaciones y el valor de buscar ayuda y consejo cuando sea necesario".


Andrew Manson, un joven médico que consigue su primer empleo en una población minera de Gales, se entrega al cuidado de trabajadores enfermos y gentes oprimidas. Las circunstancias, sin embargo, acabarán poniendo a prueba sus principios morales.

Excelente película, como excelente es su director King Vidor —poco conocido por esta obra "La ciudadela" y mucho más por otras cuyas historias resultan menos profundas o esenciales, como son el caso de "Duelo al sol" (1946), "El manantial" (1949), "Pasión bajo la niebla" (1952), "La pradera sin Ley" (1955) o "Salomón y la reina de Saba" (1959); sólo supera a "La ciudadela", por la enjundia y contenido, su film más laureado con toda razón "Guerra y paz" (USA 1956)—.
La película es una estupenda exposición crítica de las componendas, sinvergonzonerías e intereses creados que se dan en la profesión médica, válida no ya sólo para la primera mitad del siglo XX (tiempo en que se sitúa la historia), sino también para antes de esas fechas, para nuestros días, e igual y por lo que vemos continuamente para las décadas que aún no han llegado.

King Vidor nos narra fílmicamente, de manera espléndida, contundente y sobrecogedora, la vida de un médico desde que llega a su primer destino en una aldea, después de titularse como facultativo, con los problemas primeros de novato inexperto, con las adversidades que representan la gente ignorante o malintencionada y el medio en que hay que trabajar, con las luchas sostenidas con los propios colegas y sus círculos acotados donde no quieren que nadie les haga sombra ni perder sus cotas de poder, etc.
Es decir, una magnífica película que debían de pasarle en el primer año y de nuevo en el último, a los estudiantes que quieren licenciarse en medicina (al menos para que tengan constancia imantadora y magnífica de lo que son los primeros ideales de la profesión, y que el protagonista encarna de forma magistral, además de las tentaciones de hacer del ideal un negocio para enriquecerse y sobre todo para que observen bien a las claras qué es moral médica, o si lo prefieren, qué es ética médica).

En definitiva, y como K. Vidor bien hace decir a la mujer del médico protagonista, en un momento en que éste ha perdido todos sus ideales y dignidad humanitaria, habiendo caído en la práctica médica sólo como negocio y modo de enriquecerse: «Tu trabajo no es ganar dinero, sino ayudar a la Humanidad.»
"La ciudadela" es de las mejores y más concienciadoras películas, que pueden hallarse en la historia de la cinematografía, sobre el tema de profesionales médicos y el ejercicio de la medicina ya con moral ya con inmoralidad. Maravillosa película que hace llorar de emoción y que vista una vez les aseguro guardarán como una joya y volverán a ver complacidamente numerosas veces más; o sea una verdadera obra de arte.

El film suma drama, romance, crítica social y medicina. Explora las dificultades con la que se ha de enfrentar un médico recién licenciado a causa de su inexperiencia, la ignorancia de la población a la que asiste, la fuerza de los prejuicios colectivos y las inercias que obstaculizan la aceptación de nuevos remedios y nuevos métodos de diagnóstico. Por lo demás, el idealismo y la intransigencia propios de la juventud pueden suscitar la hostilidad de algunos colegas deseosos de evitar problemas, amparándose en prácticas y corruptelas inconvenientes: prescripción de medicinas que no curan y no perjudican (pero gustan a los enfermos), demora del anuncio de diagnósticos alarmantes (foco de tisis), etc. Otros peligros son la ofuscación que producen la fama y el éxito y las tentaciones que genera la codicia. Las reflexiones sobre las obligaciones del médico y los peligros que le acechan tienen una validez que va más allá de los profesionales de la medicina. Son de aplicación a todas las profesiones y a todo tipo de profesionales.
Para la correcta interpretación del film se ha de tener en cuenta que se refiere a una etapa temporal anterior a la reforma sanitaria que se aplica en el RU tras la IIGM, durante el gobierno laborista de Clement Attlee (1945-51) con la creación, gestionada por el ministro de sanidad Aneurin Bevan, del National Health Service (NHS).

“Te conocí con la esperanza en la mirada 
y arrojo en el corazón”

Si hay algo que me haya producido desencanto en la vida, es encontrar a tres excompañeros de la universidad, con los que pregonábamos la justicia social y la transparencia en el ejercicio de nuestra educación, matriculados dos de ellos después, en rancios y corruptos partidos políticos, y el tercero haciendo de médico en uno de esos hospitales donde la honestidad apenas entra por una rendija. Ver a un par de amigos, con los que compartí experiencias alrededor del arte en el que nos movíamos ávidos de despertar conciencias y elevar el nivel cultural de nuestro pueblo, haciendo de pastor, el uno, en una desvergonzada iglesia, y el otro sirviendo a un laboratorio de fármacos donde cuenta vender pero nunca sanar; y mayor desencanto me ha producido, ver a uno de mis exalumnos a quienes tanto insistí sobre el carácter y la dignidad, y sobre el respeto a sí mismos y hacia los demás, trabajando para una de esas empresas donde ganar dinero es lo único que cuenta… y hasta lloré, el día en que descubrí a una preciosa alumna que ahora estaba prostituyéndose.

¿Qué es lo que nos cambia? ¿Qué es lo que nos arranca ese esplendoroso brillo que teníamos en la mirada con el cual podíamos ver amorosamente a cada ser humano? ¿Qué es lo que nos saca de la luz y nos mete en la oscuridad como si en esta hubiera esperanza alguna?

En “LA CIUDADELA” hay algunas respuestas. King Vidor ha hecho un filme directo, objetivo y basado en hechos reales, pues el autor de la novela, el escocés A. J. Cronin (Archibald Joseph Cronin, 1896-1981) fue un médico cirujano graduado con honores y quien ejerció en lugares como los que vemos en la película pues, algo de ficción, pero mucho de autobiográfico resplandece en ella, y el objetivo era mostrar como, una ciencia nacida para servir a la humanidad y no para llenarse de dinero, en adelante ha funcionado completamente a la inversa. De no ser por una tomas con back-projection donde se evidencia demasiado el proceso, creo que “LA CIUDADELA” hubiera sido una película perfecta. Pero, en cualquier caso, es imprescindible.

Se trata aquí de un médico, Andrew Manson (muy bien representado por el estupendo Robert Donat) quien junto a su gran amigo, Philip Denny (magnífico Ralph Richardson), comienza un ejercicio limpio y consecuente de la medicina, pero cansado después de las limitaciones y de la obtusa oposición que encuentra en sus proyectos, se deja seducir por una particular oferta donde, con algo de maña, trabajando en un particular equipo, y sabiendo cobrar a quienes se puede cobrar, es muy fácil llenar una caja de caudales y poder acceder a todos los lujos que nos ofrece el mercado.

Vidor trata a sus personajes con la mayor altura, no hace juicios, no condena a nadie -excepto a un personaje que colma la tasa del atrevimiento- pero la denuncia está ahí, directa y muy precisa. Y cuanto nos duele saber que, ¡77 años después de escrita la novela y 76 de realizada la película “LA CIUDADELA”!, las cosas siguen peor y la medicina es cada vez un negocio más oportunista, excluyente e infame, con un espíritu de servicio elevado a la mínima potencia.

Me llega al alma la frase que, Philip, tiene el valor de decirle a su amigo Andrew en un momento crucial: “El mundo está lleno de miserables, pero cuando tu mejor amigo se une a ellos, eso es lo que duele… y en realidad duele mucho”.

LA CIUDADELA, 1938