EL Rincón de Yanka: enero 2017

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martes, 31 de enero de 2017

LA BARBARIE COMO DESTRUCCIÓN DE CIVILIZACIÓN: ¿CÓMO LEGALIZAR LO IMPENSABLE?



DE LA EUTANASIA AL CANIBALISMO
¿Cómo legalizar lo impensable?

Una de las cosas primeras que hace la Ideología de Género es de forma sutil ir "vendiéndonos" un nuevo lenguajes bajo la apariencia de ser más justo, más tolerante y abierto, paralelamente al cambio de lenguaje van trabajando en los cambios de paradigmas, ridiculizando con campañas muy bien orquestadas los valores y tradiciones y sobre todo la fe cristiana, la cual es su objetivo número unos a combatir, luego llega el turno a las leyes, sobre la base de un nuevo lenguaje y nuevos modelos ya aceptados como naturales y justos van logrando el cambio de las leyes, todo "democráticamente", aplican para ello técnicas de manipulación de masas como la ventana de Overtón y el Gramscismo. He aquí un link con un ejemplo imaginario de aplicación de ventana de Overton para volver normal el consumo de carne humana, aunque extremo para que se entienda mejor la explicación es en sí como funciona esto.

En una sociedad sin ideales fijos, es muy sencillo cambiar la opinión de la sociedad hacia conceptos considerados inaceptables
La técnica se llama 'la ventana Overton' y consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado. 
"Puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas", opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán. 

En su artículo en el portal Adme, Evgueni Gorzhaltsán pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán. 

Primera etapa: de lo impensable a lo radical
Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la 'ventana de posibilidades' de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú. 

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva. 

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse. 

Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable 
En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante. 
Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en 'antropofagia', y posteriormente en 'antropofilia'. 

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada. 

Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato 
Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: "el deseo de comer personas está genéticamente justificado", "a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes" o "un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come". 

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías. 

Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal. 

Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular
Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia. 

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia. 

Quinta etapa: de lo popular a lo político
Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: "La prohibición de comer personas está prohibida." 

Esta es una técnica que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del 'movimiento de las ventanas' de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes. 

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las 'ventanas de posibilidades', inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción.


lunes, 30 de enero de 2017

HISTORIA DEL COMERCIO CORUÑÉS: HERENCIA MARAGATA


Es la maragata gente noble, 
leal y valiente 

¿Por qué había arrieros?
Hasta el siglo XIX la red de caminos de ruedas fue muy escasa en España, casi todo el transporte de mercancías tenía que hacerse con recuas de mulos, que llegaban allí donde no podían hacerlo ni los carros ni las carretas, por lo que el arriero era imprescindible.

En el transporte está en el origen de los especializados ultramarinos coruñeses, explica Antonio Álvarez, responsable del "Ultramarinos El Mundo", «casa fundada en 1953 por su padre Juan Antonio Álvarez Escudero». Los ultramarinos los abrían los maragatos «que venían aquí con legumbres y se llevaban el pescado, pero la llegada del tren acabó con ellos»
Rodri García recordaba que solo quedan cuatro ultramarinos en la ciudad. Cuatro tiendas con esa maravillosa palabra que hace pensar en largos viajes en barco, rutas de las especias, sacos de café, hojas de bacalao y delicias de otro mundo. Casi no quedan, es verdad, y una pasa por delante de sus escaparates y piensa en el milagro de su supervivencia. La de los ultramarinos, sí, pero también en la resistencia heroica de las pequeñas tiendas de alimentación que están a dos pasos de casa y que sobreviven a pesar del súper de la otra punta de la manzana, y en el que es inevitable caer.

Aunque sea cargado de culpa: ¿que compras la fruta en el súper? Metes una a una en la bolsa con la punzada de saber que ella no se lo merece. En el pecado va la penitencia, porque cada gajo es un bluf, mientras que las mandarinas del agricultor, feúchas, sin brillo, sin ceras ni pegatinas, son un regalo fresco y ácido. El agricultor es un ente misterioso. No tiene nombre, ni denominación de origen, pero sus frutas son más feas y mucho más ricas, como dice Conchi mientras las va guardando en una bolsa de papel.

Que seguro que la fruta de los lineales eco del súper está igual de rica y detrás hay un agricultor igual de majo, pero esas bandejas con sello certificado, envueltas en plástico, no dejan de ser más tristes y de deslucir los tomates y los puerros.

Confieso que, mientras hacía cola, he metido la mano en el cesto de las habas. Esa cola de la tienda de la esquina es una fuente inagotable de historias. De los que organizan cenas en casa por Navidad y se llevan el paté del siglo, de los que preguntan si las anchoas salen buenas (como si pudiese salir algo malo de ahí), de los que mandan quesos fuera de Galicia para regalar, de la señora que solo necesita 50 gramos de jamón porque es para cenar ella sola. De la niña que mete la mano en las legumbres detrás de mí y su madre le riñe y ella calla, mirándome airada, sin delatarme.

La palabra del maragato va a misa; es sagrada. Durante siglos, los arrieros de la comarca leonesa de La Maragatería coparon el transporte de viajeros y mercancías con destino Madrid o Galicia sin otro contrato que el de la palabra, o sea, la honradez que se hizo proverbial entre aquellas gentes que venían de unas tierras frías y recias. 
En tal menester alcanzó fama y fortuna  Don Santiago Alonso Cordero, el «Maragato Cordero», vecino de Santiagomillas, quien obtuvo incluso la confianza de Isabel II y se convirtió en un referente para tantos coterráneos que durante décadas quisieron seguir sus pasos, que no eran otros que los de las recuas de mulas que recorrían los caminos de aquella España que llevaban a la Villa y Corte; esos caminos o esos mares de Dios en los que había que buscarse la vida que no daba la avejentada tierra maragata.

La actividad arriera de los maragatos adquirió en el siglo XVIII importancia suficiente para constituir el llamado “gremio de los arrieros maragatos”, del cual existe también numerosa documentación (AHN.Archivo del Consejo de Castilla): 

1761. El fiscal con los apoderados del gremio de arrieros maragatos sobre la construcción del puente de San Vicente sito sobre el río Zapardiel y las dos calzadas intituladas del Simplón y la Laguna. Medina del Campo (Valladolid). 
1775. El Gremio de Maragatos con el duque de Frías, sobre cobranza del derecho de portazgo, en la villa de Villalpando. 
1777. El Gremio de Maragatos con el deán y cabildo de la ciudad de Segovia, sobre pago del derecho de portazgo del paso de Sabajos. 
1778. El gremio de arrieros de Maragatos (León) con la ciudad de La Coruña sobre exacción de portazgo. 
1779. El gremio de arrieros maragatos con el duque de Frías, sobre cobranza del derecho de portazgo en dicha villa. Villalpando (Zamora). 
1790. El gremio de Maragatos (León) con el vecino deán y cabildo de Santiago, sobre cobranza del derecho de portazgo.



Hay una clase de arrieros apenas conocidos por los viajeros europeos: los maragatos, cuyo centro se halla en San Román, cerca de Astorga. Al igual que los judíos y los gitanos, viven sólo entre su propia gente, conservando sus costumbres y vestidos primigenios, sin contraer matrimonio jamás fuera de su tribu. Tan errantes y nómadas como los beduinos, sus mulas sustituyen a los camellos. Su honradez y laboriosidad se han hecho proverbiales. Es una gente sosegada, grave, inexpresiva, práctica e industriosa. Sus tarifas son altas, pero las compensa la seguridad, pues se les podría confiar oro molido. Richard Ford, 1830. 



Diversos orígenes se han atribuido a los maragatos: 

• Según fray Sarmiento, monje benedictino del siglo XVIII, maragato proviene de "maurellos" o "mourellos" que serían mauritanos o cartagineses que antes de la dominación romana emigraron o se quedaron en Hispania y que finalmente quedaron reducidos a la zona de León, actual Astorga, ante la presión romana. 
• También se ha dicho que los maragatos, son bereberes que quedaron aislados en la zona de Astorga en tiempos de Fernando I (siglo XI), y que se convirtieron al cristianismo. (Dozy) 
• Se les ha atribuido orígenes celtas, por ciertas similitudes sobre usos y costumbres de los bretones celtas. 
• Se ha hablado de un origen africano, de una tribu bereber llamada Baragwata que se quedó aislada en el siglo VIII y posteriormente fueron eliminados por los almohades. 
• Otra versión hace derivar el nombre de una prenda de la indumentaria, es decir, las baragas o maragas (bragas) con que se vestían. 
• Las teorías más recientes afirman que el termino maragato, es una palabra en uso a partir del siglo XIV por lo que buscar similitudes etimológicas anteriores a esa fecha es una pérdida de tiempo. Seguramente la palabra maragato deriva de mericator o mercator (mercader) en alusión a su habitual forma de trabajo: arrieros y por tanto mercaderes. 

En realidad a la actual comarca de la Maragatería se le llamaba antiguamente La Somoza (Sub-Montia), o lo que es lo mismo debajo del monte. Será a partir del siglo XVI cuando a los arrieros empiezan a llamárseles maragatos. 

Maragatos serían por tanto exclusivamente los arrieros de la comarca de La Somoza, que se dedicaban a dicha actividad, ya que como hemos citado la comarca se llamaba La Somoza, pero fue tal la fama que adquirieron estos arrieros que ello llegó a originar incluso el cambio de nombre de la comarca, y denominar como maragatos a todos los habitantes de La Somoza independientemente de la actividad que ejercieran. 

La Maragatería, es una comarca de León, cuya capital es Astorga (la Asturica Augusta romana). Pueblos de la comarca son: Brazuelo, Castrillo de los Polvazares, Lucillo, Luyego, Rabanal del Camino, Santa Colomba de Somoza, Santiago Millas, Val de San Lorenzo, Lagunas, Quintanilla, Villalibre de Somoza, etc. 

La comarca abarcaría aproximadamente entre el monte Teleno (el antiguo Tilenus, monte sagrado de los astures, de 2.188 m. altitud) y Astorga. El Teleno es en la actualidad monte mítico de los maragatos. 

Como curiosidad cabe destacar que en el Ayuntamiento de Astorga, dos figuras mecánicas (un hombre y una mujer de nombres Colasa y Juan Zancuda) ataviadas de maragatos marcan las horas a diario, en la espadaña central entre las dos torres del ayuntamiento. En lo alto de una de las torretas del ábside de la Catedral, tenemos una veleta, que es la efigie de Pedro Mato, maragato, y símbolo de Astorga. 

Los maragatos o habitantes de la maragatería, han conservado costumbres propias, gastronomía, arquitectura popular, música y vestimenta son las principales manifestaciones culturales de este pueblo. Ritos propios de este pueblo son: "La Covada", "La boda", "La fiesta del arado" etc. Aparte de sus costumbres, practicaban la endogamia y vivían aislados de otras comunidades de la la zona. 

Una comarca muy abrupta y escabrosa, poca dada a la agricultura, pudo motivar que los habitantes de la zona, escogieran el camino del comercio como forma de vida, dando lugar a una de las actividades por las que son conocidos: los arrieros (o transportadores de mercancías). El comercio se realizaba entre Galicia y Castilla y en sus comienzos, los salazones eran la principal fuente de comercio. 

Al principio eran recueros, es decir usaban recuas de mulas para el transporte, pero luego empezarían a usar carromatos tirados por mulas y empezaron a ser llamados arrieros. 

Los maragatos utilizaron para su comercio, las antiguas vías romanas, sobre todo la que lleva de Astorga a Braga (Lugo) y desde aquí por la Vía de la Plata continuar hacia Madrid. También sus vías serían parte integrante del Camino de Santiago. 

A lo largo del tiempo cambiaron sus rutas según el comercio, pero prácticamente viajaban entre el norte de España, Galicia, Asturias y Cantabria y las ciudades de Castilla la Vieja. Cuando Madrid pasó a ser capital de España con Felipe II incorporaron esta a su tráfico. 

Su comercio principal eran el pescado y el carbón del norte, para transportarlos al sur, donde era cambiado por embutidos, productos de matanza y productos de secano, que a su vez eran transportados al norte. Esta actividad se mantuvo hasta la llegada del ferrocarril que obligó a cambiar las costumbres y a establecerse en puntos fijos de Madrid y La Coruña con el fin de continuar con sus negocios. 

Eran famosos por la manera con que protegían sus cargamentos y se les consideraba transportistas más seguros y a quienes se les podía confiar mercancías de gran valor. 

Los maragatos aparte de ser arrieros, se dedicaban a la agricultura y al cuidado de las recuas de mulas, necesarias para su trabajo. También se dedicaban a la actividad textil. 

La tipología más primitiva es la casa de sobera con cubierta de cuelmo, es decir, de caña de centeno, de la que aún se conservan algunos ejemplos en Murias de Pedrero y Pobladura de la Sierra. La cubierta de bálago alternó con la losa, dejando aquella para pajares y otras construcciones secundarias. 

La casa arriera era una casa de labranza maragata que empezaron a construirse a partir del siglo XVIII. Se componía principalmente de un gran patio central, alrededor del cual giraban todas las dependencias de la misma. Cuanto mayor era la casa, mayor importancia tenía el personaje que allí residía. La casas eran de piedra, y la entrada se hacía a través de un gran portón formado por un arco de medio punto. En las fachadas se ubicaban pocas o ninguna ventana al exterior, y en su patio interior se resguardaba las mulas y los carromatos. 

Concha Espina escribió un libro "La esfinge maragata (1914)" que habla sobre este pueblo. 





domingo, 29 de enero de 2017

TODOS ESTÁN BIEN: PELÍCULA DE UN PADRE EN BUSCA DE LA VERDAD DE SUS HIJOS



Robert de Niro: 
conmovedor, viudo y desamparado



  • Solo transmitimos los valores que vivimos. Que nadie se llame a engaño, solamente aquellos que se viven intensamente tienen posibilidades de ser reconocidos.

  • Nos pasamos la vida planificando la vida de nuestros hijos cuando deberíamos ayudarles a conducir (educare) la suya propia.

  • Los cristianos no hemos reconocido públicamente nuestro propio éxito en la vida, porque no logramos transmitirlo suficientemente. Vivimos aún con demasiado afán persiguiendo, la fama, el dinero, el poder. Nuestros hijos y la juventud en general podrían ayudarnos en este sentido.
El director de la película, Kirk Jones, nos muestra a los hijos de Frank (Robert De Niro) con problemas; una divorciada, la otra madre soltera, el tercero un músico con poca música, el cuarto un pintor de brocha gorda, pero hay algo en ellos que los mantiene enteros y atractivos. Se valoran por lo que son y no por lo que han logrado y tienen, son dueños de su propia vida, no persiguen el dinero, la fama ni el poder, aman a su padre, y llegan al corazón del espectador porque por encima de sus aventuras viven intensamente el valor de la familia. 

El director no utiliza retóricas convencionales sino actitudes de vida familiar que sí transmiten amor, respeto, fidelidad. Algo que se vive y queda para las futuras generaciones.



Remake de la cinta de 1990 que dirigiese Giuseppe Tornatore, 'Están todos bien' (Stanno tutti bene). De Niro es un padre de familia viudo, ya abuelo que, una vez alcanzada la jubilación, quiere reunir nuevamente a sus cinco hijos alrededor de la misma mesa. Cuando todos le fallan para acudir a su casa, decidirá entonces realizar un viaje en busca de sus hijos descubriendo una realidad diferente a como se la había imaginado.




sábado, 28 de enero de 2017

NO SE CONSIGUE NINGUNA FOTO (POR INTERNET) DEL PADRE ANTONIO RUBINOS RAMOS DE LA CORUÑA



P. Antonio Rubinos Ramos, S.J. 
(21-VII-99 - 21-I-83)

(NO SE ENCUENTRA NINGUNA FOTO 

DEL GRAN BENEFACTOR 
-ni en la misma institución benéfica social 
"Padre Rubinos" de diseño minimalista-)

ES MUY LAMENTABLE.....

"Semella branca nao que sempre emproa
Pra ir buscar ao emigrado, e xa axeitada
Agarda sô que brille a certa estrela.
Unha Torre é cal mástel qu'a coroa.
E un Castelo é bourel qu'a ten pousada".

POEMA DA CRUÑA DEL PADRE RUBINOS


Después de brevísima enfermedad, el 21 de enero, hacia las 2:30 de la tarde, moría el P. Antonio Rubinos. 
Coruñés de nacimiento y corazón, contaba 83 años de edad, 68 de vida religiosa y 53 de sacerdocio. 

Nacido en el seno de una familia profundamente cristiana y numerosa (fueron 11 hermanos, dos de ellos jesuitas, José y Antonio), el P. Rubinos entró muy pronto en contacto con la Compañía de Jesús por medio del famoso Hermano Echeveste, un humilde hermano coadjutor de la Compañía de Jesús, que dirigía una infantil y bulliciosa asociación de acólitos, especie de Oratorio festivo al que acudían puntualmente al salir del colegio y que empujaba por el camino de la vida espiritual de manera eficacísima. Y las vocaciones brotaban en abundancia, (¡Dichoso él que con tanta eficacia supo pasar por este mundo sembrando vocaciones!) que formó aquella especie de Escolanía o grupo de niños selectos, que ayudaban en las funciones de la iglesia, germen de la Congregación Mariana de Kostkas y que el mismo hermano bautizó con el nombre de “Los Intachables”. A aquel grupo pertenecieron y de él salieron, entre otros, el P. Antonio Rubinos, su hermano José, los PP., Pablo Pardo, David Fernández Nogueras, Jesús Muñoz, Carlos Usallán… y D. Joaquín García de Dios. 

A los 15 años, recién cumplidos, entra en el Noviciado de la Compañía de Jesús en Carrión de los Condes (Palencia), donde hará también su Juniorado y su Magisterio, y a donde, después de dos años de destierro en Bélgica y ya sacerdote, volverá de Prefecto, cursó Filosofía y Teología en Oña y Comillas respectivamente. Más tarde fue destinado a Cuba y a Santo Domingo para fundar allí la Apostólica. Con la misma finalidad (se trataba de la Pre Apostólica de la Guardia), regresó después a España y el año 1946 llega a La Coruña, donde vive los últimos 36 años. 

La huella profunda de su labor apostólica en la ciudad natal será muy duradera y precisamente por eso será difícil de llenar el vacío que deja. Desde su llegada a La Coruña se hizo cargo de la Congregación de Caballeros de San Ignacio que alentó y cultivó, y a través de ella promovió diversas actividades. Muchas fueron las tandas de Ejercicios, sobre todo, a obreros, empleados y oficinistas, que dirigió en Lugo, Pontedeume y La Coruña (Bastiagueiro). Admirable fue siempre su asiduidad al confesionario, al que acudían a diario en busca de absolución, dirección y consuelo, sacerdotes, religiosos y toda clase de fieles.

Entregado activamente al servicio del prójimo y a sus tareas de jesuita, dedicó una atención particular a dos vocaciones muy firmes en él toda su vida. Fue el gran difusor y divulgador del contenido religioso humano y social de La Biblia, cuyas páginas se esforzaban en poner al alcance de todos con un estilo sencillo y personal muy suyo. Era lo que pretendía con “La Hora de la Biblia”, reunión de una hora de duración, organizada por él y en la que todos los domingos por la mañana, desde hace años, iba explicando y comentando las Sagradas Escrituras. Con ese fin publicó “El Génesis”, “El Éxodo”, “Los Hechos de los Apóstoles”, tres libritos de bolsillo; “Leyendo a San Pablo”, comentario de sus cartas; “Cristo y la Biblia”. A estas publicaciones añadió otras cuatro: “Cultura Religiosa”, “Catecismo Histórico-Litúrgico de la Misa”, “Para comprender y meditar la Misa” y “Concepción Arenal: Una auténtica Reformadora Social”


Pero la Obra que, fundada y sostenida gran parte por él, más le ha caracterizado, la que él acariciaba con más ilusión y a la que dedicó la atención e interés de sus mejores ratos, fue, sin duda alguna el Complejo Residencial que forman el REFUGIO del Patronato coruñés de la Caridad, la GUARDERÍA INFANTIL y la RESIDENCIA para personas mayores que, con toda justicia, lleva su nombre. Cuando el padre se hizo cargo del antiguo Refugio, encontró un edificio ruinoso e inhóspito. Trasladado pro permuta y construido el nuevo en un solar contiguo, fueron acogidos centenares de mendigos y vagabundos, y ayudadas y atendidas numerosas familias económicamente débiles, a las que proporcionó comida, vestidos, habitación y hasta trabajo. Junto al refugio construyó en 1971 la “Residencia Padre Rubinos” para personas mayores, hombres y mujeres.

Completando el complejo social está la Guardería Infantil. Solía decir el Padre que esta Gran Obra era obra de la caridad de los coruñeses, y así es, pero el alma de todo, el que supo rodearse de sacrificados y óptimos colaboradores como han sido un equipo de Hermanas de la Caridad, Religiosas de San Vicente de Paúl, los Caballeros desinteresados que forman el Patronato, de una señora, fiel y constante, que ha sido su brazo derecho en la labor desarrollada en la Guardería, y del Doctor, que gratuitamente vino prestando su valiosa asistencia médica, el que se encargaba de hacer la propaganda preocupándose de las subvenciones, suscripciones y limosnas, fue siempre el P. Rubinos. Allí pasaba las tardes conviviendo con mayores y niños, gentes de todas las clases sociales, sin distinción de trato, marcó con su ejemplo un estilo de convivencia, sin diferencias de años, creencias, medios, inteligencia o idearios. Le formulaban consultas, le pedían consejo, solicitaban asesoramiento y el P. Rubinos tenía siempre soluciones, palabras de aliento, frases cariñosas. Sin ser expresivo, acogía a todos con bondad. Tenía suma paciencia; bien lo sabían los pobres que una y otra vez recurrían a él. En medio de su sencillez, era ameno en la conversación que salpicaba con su anecdotario bien conocido por todos los que convivieron con él, y un sentido del humor que hacía grata su convivencia. Nunca se enfadaba y sabía encajar las bromas con un aguante y una calma imperturbable.

Este fue, a grandes rasgos, el P. Rubinos. Defensor de todo lo nuestro, que hubiera querido conservar como él lo conoció. Operario al estilo antiguo de los hombres entregados a los ministerios propios de nuestras Residencias; trabajador incansable y tenaz; escritor de múltiples artículos y pequeños libros; creador y promotor de una Obra social con garantías de futuro; apóstol de necesitados y marginados. Por todo esto y mucho más el Sr. Arzobispo lo llama y propone como “Jesuita ejemplar”. 
Con el Apóstol San Pablo, a quién estudió con cariño para después explicarlo y escribir tan bien de él, habrá podido decir ya el P. Rubinos: “He competido en noble lucha, he corrido hasta la meta, me he mantenido fiel. Ahora ya me aguarda la merecida corona con la que el Señor, justo Juez, me premiará en el último día; y no sólo a mí, sino también a todos los que anhelan su venida” (2 Tim. 4, 7 y 8).




viernes, 27 de enero de 2017

¿QUÉ ES UN POETA? He aquí una de las claves para entender el oficio de hacer arte, el oficio de llegar "al otro lado", en las precisas palabras de Roberto Benigni.


"Cada persona es un abismo. 
Te marea mirar adentro"



"Para escribir poesía sólo hace falta una cosa... 
todo".



"No busquéis la novedad, 

la novedad es la cosa más vieja que existe".

«Vamos vamos, deprisa, ¿eh? Bien rapidito pero sin correr. Con calma, no os apresureis. Y no escribáis únicamente poemas de amor, ¿eh? Que son los más difíciles, esperar al menos a tener ochenta años. Escribirlos sobre otro argumento más lírico, no se,sobre... sobre el mar,el viento, un radiador averiado, un tranvía con retraso, ¿de acuerdo? Porque no existe una cosa más poética que otra. ¿Lo entendéis? 

La poesía no está fuera, está dentro. ¿Qué es la poesía? No se lo preguntes a Belcebú. Ve y mírate al espejo, la poesía eres tú. Decorar bien vuestros poemas, buscad bien las palabras, debéis escogerlas, a veces se necesitan ocho meses para escoger una sola palabra. Escogerlas porque la belleza se inició un día cuando alguien comenzó a elegir. Desde Adán y Eva. ¿Acaso sabéis lo que tardó Eva en elegir una hoja de parra idónea? “¿Cómo me está esta? ¿Cómo me está esta? ¿Cómo me está esta?” Ha desplumado todas las parras del paraíso terrenal. ¡Enamoraos! Porque si no os enamoráis está todo muerto, ¡si, todo muerto! Así que os tenéis que enamorar, porque todo revive, se mueve todo. ¡Dilapidad el gozo! ¡Consumad la alegría! ¡Estad tristes y taciturnos con exuberancia! ¡Insuflad con energía en la cara de la gente la felicidad! ¿Y cómo se hace eso? Bueno, mirare en mis apuntes porque lo he olvidado. Esto es lo que debéis hacer... Vaya, no he podido leerlos, pero creo que voy recordando. Para transmitir la felicidad es necesario ser feliz. ¿Y para transmitir el dolor? Es necesario ser feliz. Ser felices, porque tendréis que sufrir, estar mal, padecer. No tengáis miedo a sufrir, todo el mundo sufre. Y si desgraciadamente no tenéis los medios no os preocupéis, total para hacer poesía solo es necesaria una cosa: todo. Espero que lo entendáis. Y no busquéis la novedad, la novedad es la cosa más vieja que existe. Y si la inspiración no os viene es esta posición, o en esta, o en esta otra... Bueno, pues os tiráis al suelo y os ponéis cómodos de este modo. En esta posición podréis ver el cielo, fijaos que belleza. ¿Por qué no me habré estirado antes? ¿Qué estáis mirando? 

Los poetas no miran, observan. Haceros obedecer por las palabras. Si la palabra pared no os hace caso no la uséis más en ocho años, de ese modo aprenderá. ¿Qué es eso? Pues no lo sé. Esto es la belleza.»





jueves, 26 de enero de 2017

NIÑOS MIMADOS, ADULTOS DÉBILES Y PUSILÁNIMES: LLEGA LA "GENERACIÓN ESPONJITA"

Niños mimados, adultos débiles: 
llega la 'generación blandita'
Berta G. De Vega

"Tratando de dar a nuestros hijos 
todo lo que no tuvimos, 
nos olvidamos fundamentalmente 
de darles lo que sí tuvimos: 
esfuerzo, trabajo, hambre de progreso, 
sufrimiento,  anhelos, desvelos, constancia, 
disciplina, responsabilidad consecuente..." 
Yanka 

Proteger en exceso a los hijos, nunca decirles 'no' y complacerles en todo aquello que piden suele acabar creando pequeños "tiranos", niños exigentes, poco agradecidos y problemáticos. Este comportamiento se ha extendido y son muchos los padres que sin ser conscientes educan así a sus niños. Sin embargo, ante las nefastas consecuencias algo está empezando a cambiar. El diagnóstico está realizado y ahora hace falta un tratamiento.
Niños que cuando se caen 
esperan a que les levanten

Suma escolar: padres que llevan la mochila al niño hasta la puerta del colegio + padres que piden que no se premie a los mejores de la clase porque los demás pueden traumatizarse + padres que le hacen los deberes a los niños que previamente han consultado en los grupos de WhatsApp = niños blanditos, hiperprotegidos y poco resolutivos.



Cuenta Eva Millet, la autora de Hiperpaternidad (Ed. Plataforma), que ya hay niños que, al caerse, no se levantan: esperan esa mano siempre atenta que tirará de ellos. En ciertos colegios han empezado a tomar nota. Y, en algunos países, el carácter ya forma parte del debate sobre la Educación.


Esto no es la nueva pedagogía. Gregorio Luri, filósofo y autor del libro Mejor Educados (Ed. Ariel), suele recordar que la educación del carácter es tan tradicional en ciertos colegios británicos como para que haya llegado a nuestros días una frase atribuida al Duque de Welington: «La batalla de Waterloo se empezó a ganar en los campos de deporte de Eton». En los campos de Waterloo o en las canchas del mítico colegio inglés, cuna del establishment, ningún niño esperaba que le levantaran si podía solo.

En España, se habla de «educación en valores», pero puede que no sea lo mismo. El carácter se entiende como echarle valor, coraje, actuar en consecuencia cuando se sabe lo que está bien o está mal, no limitarse a indignarse. Como dice Luri, «ahora mismo en España les fomentamos la náusea en lugar del apetito». En su opinión, los niños de ahora saben cuándo se tienen que sentir mal ante determinadas conductas, pero educar el carácter es animarles a dar un paso, a ser ejemplo, a que sus valores pasen a la acción. Si están acosando a un niño, no callarse y protegerle. Decir no a la presión del grupo.

El carácter ha vuelto cuando se ha sido consciente de que podríamos estar criando a una oleada de niños demasiado blanditos. Con padres que se presentan a las revisiones de exámenes de sus hijos, que abuchean a los árbitros en los partidos y que han hecho el vacío a niños que no invitaban a sus retoños a los cumpleaños. «Yo he tenido a un chaval de 19 años que se me ha echado a llorar porque le suspendí un examen», cuenta Elvira Roca, profesora de instituto. «Le dije que no me diera el espectáculo. Vino su madre a verme y me dijo que había humillado a su hijo. Le tuve que decir que estaba siendo ella quien le humillaba a él».

COMO EN EL RUGBY

Nicky Morgan era ministra británica de Educación con David Cameron e hizo bandera de la educación del carácter. «Para mí, los rasgos del carácter son esas cualidades que nos engrandecen como personas: la resistencia, la habilidad para trabajar con otros, enseñar humildad mientras se disfruta del éxito y capacidad de recuperación en el fracaso», decía en su cruzada por extender ese tipo de educación, muy vinculada al rugby. Suena familiar. Suena a Si, el poema de Rudyard Kipling y su verso sobre la victoria y el fracaso, esos dos impostores a los que hay que tratar de igual forma, que figura en la entrada de la cancha principal de Wimbledon.
"Cuando una familia quiere que sus hijos no pasen las dificultades que pasaron ellos, la sociedad se vuelve más cómoda"
Alfonso Aguiló escribió Educar el carácter (Ed. Palabra) hace 25 años. No ha parado de reeditarse y traducirse desde entonces: «Tener buen carácter no significa estar todos cortados por el mismo patrón. Pero estoy seguro que casi todos nos pondríamos de acuerdo en que ser honrado, trabajador, generoso, justo, leal, empático, valiente, austero, recio y organizado son buenas cualidades». ¿Cómo se educa el carácter? No desde la teoría, desde luego. «La educación en valores es algo abstracto. Las virtudes son los valores integrados en la persona», explica.

Este veterano profesor confirma que tenemos ahora a generaciones de niños blanditos y no se escandaliza: «Son ciclos normales del desarrollo de una sociedad. Cuando una familia quiere que sus hijos no pasen las dificultades por las que sí pasaron ellos la sociedad se vuelve más cómoda, blanda, menos esforzada. Pasa también con los países». Según Aguiló, la educación del carácter no tiene que ver con el dinero y sí con el capital cultural de las familias, con el modo de transmitir cómo afrontar la vida: «He conocido a madres que limpiaban escaleras para que sus hijos llevaran unas zapatillas de marca y a gente de dinero que también los mimaba mucho».

En EEUU, la cadena de colegios KIPP, con tasas de éxito académico inéditas en las zonas donde se instalan, insisten en la educación del carácter como indispensable: «Trabaja duro. Sé amable», han resumido en los carteles enormes que decoran sus centros. En ese país, Angela Duckworth se ha convertido en la gurú del estudio de la personalidad. Tiene un laboratorio donde analiza qué rasgos hacen que los niños tengan éxito de mayores. Está tan ocupada que no da entrevistas, dice su equipo. Siempre cuenta que, pese a las buenas notas, su padre le decía que no se creyera especial. «La tendencia a mantener el interés y el esfuerzo para conseguir metas a largo plazo», la fuerza de voluntad, es el rasgo que, según Grit, su reciente best seller sobre el poder de la perseverancia, define a las personas con éxito. Ha trabajado en barrios marginales y ha estado en West Point, la academia militar de EEUU, analizando cómo eran los 1.200 cadetes que pasaban las durísimas pruebas iniciales. Niños a los que no levantaron del suelo cuando podían ellos solos.


¿En qué fallamos?

Hay que llamarlos varias veces en la mañana para que vayan al Colegio. Se levantan irritados, pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono, viendo tele o conectados a la Internet. No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en nada que tenga que ver con ‘arreglar algo en el hogar’.

Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles ‘defectos’ a sus padres, a los cuales acusan a diario de “sus traumas”. No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo. Hay que darles su ‘paga de la semana’ o propina, de la que se quejan a diario porque -‘eso no me alcanza’-. Si son universitarios, salen el fin de semana y lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo, cayéndose de borrachos que llegan o habiendo fumado droga.

Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el día en que consiguen un trabajo hay que seguir manteniéndolos. Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de clases medias urbanas que bien pudieran estar entre los 16 y los 24 años y que conforman a la ya tristemente célebre Generación de los NINI’S, que ni estudian ni trabajan, o estudian y trabajan con todo el pesar.

¿EN QUÉ ESTAMOS FALLANDO?

Para los nacidos en los cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado era que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevaban al taller de costura la ropa que elaboraba nuestra madre o tenían un pequeño salario en la iglesia en donde ayudaban a oficiar la misa cada madrugada.

Lo que le pasó a nuestra generación es que nosotros mismos “elaboramos un discurso” que no dio resultado: ‘¡YO NO QUIERO QUE MI HIJO PASE LOS TRABAJOS Y NECESIDADES QUE YO PASÉ!’. Pero… ¿Usted por qué tiene lo que tiene? Pues porque le costó su esfuerzo… muchos sacrificios, y así es como aprendimos a valorar los esfuerzos de nuestros padres al “ver y compartir” su esfuerzo, en lugar de “ocultarlo” y aparentar que todo en la vida es “color de rosa”. Sin embargo, NOSOTROS ACOSTUMBRAMOS A NUESTROS HIJOS A RECIBIR TODO POR OBLIGACIÓN, SIN NINGÚN ESFUERZO O MÉRITO DE SU PARTE.
Nuestros hijos nunca han conocido la escasez en su exacta dimensión, se criaron desperdiciando…
El ‘dame’ y el ‘cómprame’ siempre son generosamente complacidos y ellos se han convertido en habitantes de una pensión con todo incluido, (TV de Alta definición, DVD, Equipo de sonido, Internet, Tablet, Smartphone, Pc, Videoconsolas y comer en la cama, recogerle el reguero que dejan porque siempre se les hace tarde para salir, etc…) y luego pretendemos que nuestra casa sea un hogar… o exigimos o preguntamos, por qué nuestros hijos se aíslan, no comparten con nosotros, ya que cualquier cosa es mejor que sus padres o una actividad familiar.

Pero… ¿Quién les suministró todo eso a nuestros hijos? …NOSOTROS MISMOS, SOLITOS Y SABIENDO QUE NO ESTABA BIEN. Al final, se marchan cuando encuentran pareja y al primer problema que surge o cuando ven que la vida fuera de casa de sus padres no es color de rosa, vuelven al hogar divorciados o porque la cosa ‘les va mal’ en su nueva vida.

Los que tienen hijos pequeños, pónganlos los domingos a hacer tareas del hogar y a limpiar sus zapatos… a ganarse las cosas. Un pago simbólico por eso puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar. Víktor Frankl dice que “LO QUE HACE FALTA ES EDUCAR EN EL AMOR AL TRABAJO (CREATIVO)”. La música de moda, los conciertos, la tele, la moda y toda la electrónica de la comunicación han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó, y ellos se aprovechan de nuestra supuesta des-información para salirse con la suya; ya que ahora los ‘HIJOS MANDAN Y LOS PADRES OBEDECEN’, pues ahora somos padres ignorantes con hijos informados –mal- pero con información, a fin de cuentas. Será cierto que:
“¿SOMOS LA GENERACIÓN QUE PEDÍA PERMISO A LOS PADRES Y AHORA PIDE PERMISO A LOS HIJOS?”
Estamos forzados a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de niñeras, maestros, y en un medio ambiente cada vez más deformante y, supuestamente por nuestro cargo de conciencia de no tener mucho tiempo con ellos, subsanarlo con cosas materiales.